Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y lo relacionado a la historia "canon" que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.
Muchas gracias a Naraya y Alexandrina Romanov por todas sus correcciones y recomendaciones.
Harry estaba nervioso, además de este viaje de tren, tener que formalizar, aunque sea de forma verbal, las alianzas más longevas de su familia, también tendría su primera reunión como prefecto, y, dependiendo quienes hayan sido seleccionados de otras casas, podría tratar de generar vínculos con otras familias del Wizengamot. Él, de verdad, detestaba tener que politizar y empezar a pensar en cultivar alianzas a los 15 años, pero necesitaría todo el apoyo aunque sea político que pudiera obtener para sus futuros encuentros con Voldemort, y necesitaba, por lo menos dos tercios del Wizengamot para poder liberar a Sirius de los crímenes por los que se le acusaba.
Por todas las charlas con Sirius, sabía que el bloque del gobierno, si se llevaban las pruebas correspondientes, votarían a favor de su inocencia; pero el problema radicaba, en varias familias que no apreciarían esto. Por lo que según sus cálculos, incluso asociándose con varias familias neutrales, aún le faltarían 16 votos a favor para lograr su excarcelación y Harry no sabía cómo lograr convencer a algunas de las familias del Sector Oscuro para votar a su favor.
Pero de momento, no ocuparía mucho tiempo en esos temas, ya que aún necesitaban capturar a Colagusano y no tenían ninguna pista de su posible paradero. Por ahora, Harry necesitaba enfocarse en sus negociaciones con sus aliados y amigos que ocurrirían en no mucho tiempo. Al encontrar un compartimiento vacío, empezó a realizar los encantamientos necesarios para detectar algún tipo de posible filtración, además de verificar que no hubieran magos, o en su caso, animagos que pudieran escuchar. Cuando estuvo satisfecho, se sentó a esperar a su amigo.
No mucho tiempo después, Neville llegó a su compartimento. Antes de empezar cualquier tipo de formalidad, Harry decidió asegurar los alrededores para que nadie pudiera escuchar o entrar de golpe, además de un hechizo para que el compartimento no fuera detectado por el resto de los alumnos. Harry sabía que no tenían mucho tiempo, ya que aún tenía que ir a la reunión de prefectos y luego tendría su encuentro con Susan.
—Lord Potter —dijo Neville de manera respetuosa mientras inclinaba la cabeza ligeramente y extendía su mano.
—Heredero Longbottom —respondió Harry dándole la mano a Neville.
—Bueno, con las formalidades completadas —comenzó Harry con una sonrisa —, entiendo que podríamos comenzar, ¿no lo crees?
— Entonces, ¡Felicidades! —El entusiasmo en su voz parecía sincero —no creo que haya otro más indicado para ser prefecto.
Una vez ambos se acomodaron, Neville empezó con un tono más serio que el habitual —en tu carta mencionabas que querías que nuestras familias vuelvan a la alianza que mantuvieron por siglos.
—Así es, y sabrás mi motivo de tratar de apresurarlo —al ver que su amigo asentía, continuó —necesitamos la mayor cantidad de oposición posible para frenar a algunas familias, ahora que su amo volvió.
Durante varios segundos, el silencio reinó en el compartimiento, Harry deseaba saber su opinión.
—Sí, entiendo… —despeinándose el pelo, siguió —pero, aun así tienes que tener tus TIMOS para siquiera poder acceder a tus votos… y para ser respetado y escuchado por esos viejos, por lo menos debes haber tomado los ÉXTASIS —remarcó Neville.
Antes que Harry pudiera responder, él prosiguió con su explicación.
—Los votos de la Casa Potter están inactivos desde la muerte de tu abuelo, y los jefes de las Casas, o sus Regentes no pueden actuar como tu representante —en este punto frenó, parecía buscar las palabras correctas —, y no creo que los Weasley quieran aceptar ese puesto.
Harry sabía de esto, por lo que ya había pensado en algo.
—Tienes razón, pero por lo que pude investigar, el Ministerio tiene algunas fechas para rendir esos exámenes antes que la fecha de Hogwarts —su amigo lo miraba curioso, sin saber a lo que iba —y si tendré que tomarlos antes…lo haré —su propia voz traicionando la inseguridad de dicha declaración.
—Está bien, como tú digas —fue lo único que Neville pudo responder, tampoco sonando muy positivo al respecto.
Y él no lo podía culpar, durante su historia escolar, no había demostrado gran interés en nada más allá del quidditch y DCAO.
—El estado actual del Ministerio, con Dumbledore sin su puesto en el Wizengamot y con una reputación, incluso peor que la mía, es perfecto para Voldemort —la situación era mala y Harry no tenía idea de que hacer, y esa impotencia se trasladaba a su voz —de momento es solo una batalla política.
—Sí, luego que llegó tu carta, mi abuela comenzó a explicarme ciertas legislaciones que estaban siendo aprobadas —Neville, parecía querer recordar algunas de las mismas —desde leyes discriminatorias hacia los Hombres Lobos, hasta reducir el presupuesto de los aurores.
—Tiene sentido —Tonks le había comentado sobre eso—, si en verdad no hay peligro, no tendría sentido gastar demasiado dinero en seguridad —Sirius le había explicado el motivo detrás de las leyes anti "bestias" —Voldemort está allanando su camino, tanto para tener menor oposición, como una mayor cantidad de seguidores entre los Hombre lobo. Algo lógico.
Al ver la hora, Harry se dio cuenta que en pocos minutos iniciaría la reunión de prefectos, por lo que se tenía que despedir.
—Bueno Neville, me tengo que ir, si ves a Susan, por favor dile que una vez terminada la junta voy a volver —con eso se levantó para salir del compartimiento.
—No hay problema, nos vemos después.
Daphne abordó el tren con intención de ver a sus dos mejores amigos, Tracey Davis y Blaise Zabini. A pesar de no tener grandes problemas para socializar, ser de una familia neutral y que no te agrade Malfoy, hace que en Slytherin no tengas muchos amigos.
A pesar de la fama de Slytherin, que limitaba bastante sus amistades, ella tenía conocidos con los que se llevaba bien en Ravenclaw y algunos en los cursos superiores en su casa, pero los únicos que consideraba amigos eran Tracey y Blaise. Por un lado, la primera era una mestiza de una familia mágica con algo de historia y acaudalados, por lo que la siguiente generación de su amiga ya podría tener 3 votos en el Wizengamot. Por otro lado, Zabini era una familia de sangre pura italiana, y no tenía votos en el Wizengamot ya que él solo atendía a Hogwarts, más, su familia, aún residía en Italia.
Luego de que Daphne encontrara a sus amigos juntos en un compartimiento, decidieron ponerse al día, ninguno de sus veranos tuvo muchas novedades, pero Daphne decidió no contarles aún sobre el objetivo que ella tenía ese año.
Después de conversar un rato, le tocaba ir a la reunión de prefectos, obligada por sus amigos a contarles todo cuando volviera, salió de camino a la junta de prefectos. Cuando entró, vio un par de caras conocidas, y para su sorpresa y alegría, vio a Potter entre los presentes; le resultó curioso que no estuviera a lado de la sabelotodo Granger, algo en lo que pensaría luego. Como era de esperarse, el prefecto de Slytherin era Malfoy, algo que intuía le daría problemas más adelante.
Harry estaba esperando que la reunión empezara, aunque no sabía quién era la delegada, recordaba a Davies como la cita de Fleur al baile de navidad el año anterior. Por lo menos, conocía a sus compañeros prefectos. De Ravenclaw estaban Anthony Goldstein y Padma Patil, por el lado de Hufflepuff eran Ernie Macmillan y Hannah Abbott y por último de Slytherin para su "alegría" el prefecto era Draco Malfoy, pero todavía no había llegado la prefecta. Unos minutos después entró por la puerta, para su sorpresa y beneficioso para su futuro, era Daphne Greengrass.
—Bueno, ahora que estamos todos podemos empezar —el tono de superioridad no fue desapercibido —. Me llamo Roger Davies y soy el delegado, mi compañera es Vega Rosier —señalando a la chica que estaba a su lado —. De momento, solo deben patrullar los corredores del Expreso de Hogwarts.
Viendo la plantilla en su mano, continuó:
—En Hogwarts, tienen la tarea de patrullar los corredores para asegurarse que los estudiantes no estén rompiendo el toque de queda —su modo de explicar le recordaba a Harry de Percy. Y no para bien —. Ustedes tienen permitido quitar puntos a los estudiantes de su propia casa, pero no tienen permitido quitarle puntos a otros prefectos —revisando el papel en su mano por última vez, finalizó —también pueden dar detenciones como forma de castigo.
Mirando a Rosier, la cual parecía ser la más aburrida del lugar, esta empezó.
—Por decisión de Dumbledore, a diferencia de años anteriores, cada patrulla será entre prefectos de distintas casas —explicó, mientras les entregaba una plantilla con sus patrullas y horarios, la cual Harry guardó para ver después.
Una vez que todos la habían recibido, siguió con su explicación.
—Como verán los prefectos de quinto curso, sus patrullas empiezan una vez que comienza el horario de toque de queda —mirando de forma directa al curso superior —, mientras que los de sexto año lo harán de 24:00 a 1:00 y los de séptimo curso patrullaran desde 23:00 a 24:00 —al notar que todos asentían dijo —. Esto se debe a que nosotros y quinto año tenemos que dar los ÉXTASIS y TIMOS —terminó con una voz desinteresada, pero con aparente alivio por haber finalizado.
Harry sabía que algunos no estarían muy contentos con estos cambios, como primer ejemplo estaban Hermione y Malfoy, los cuales si no se matasen durante su primer patrulla, podría ser un avance en su relación.
Pero él estaba muy contento, ya que Parkinson no era prefecta, por lo que no tendría ninguna compañía indeseada; su relación con Abbot era de indiferencia luego del incidente con las insignias el año anterior. Lo más prometedor de sus patrullas, eran las que compartiría con Greengrass, parecía que el destino le sonreía, aunque no podía evitar pensar que pediría el mismo como pago por semejante favor, y conociendo su historial en Hogwarts, así como su suerte, que dependiendo de qué punto se mire era horrible o terriblemente buena tenía temor de lo que le esperaba ese año.
Daphne estaba muy descontenta cuando vio que Malfoy también había sido nombrado prefecto, temía todas las patrullas que harían juntos y lo que ella le haría por no poder soportarlo. Cuando la delegada informó que las patrullas iban a ser mezclando las casas, se alegró, por un lado quizá podría ampliar su círculo de amigos, ya que verían que ni todos los Slytherin eran malvados, ni seguidores del Señor Tenebroso, además, al parecer el destino estaba de su lado, o más bien del lado de su padre, ya que compartiría dos noches de rondas con Potter, y de esa forma, se podía solucionar el cómo lograr un primer acercamiento.
Ella notó, como el resto de las compañeras en el compartimiento, lo cambiado que estaba Potter; además de haber crecido, se notaba que se había estado ejercitando de manera regular, además que su cambio de vestuario lo hacía destacar mucho más, pero lo más llamativo eran sus ojos, estos eran del mismo verde de siempre, aunque ahora sin sus anteojos, estos se lucían mucho más, en definitiva no parecía que fuese a ser tan malo ese año.
Mientras Daphne se encontraba en sus pensamientos, volvió a escuchar la voz de uno de los delegados.
—Bueno —Rosier miraba a Davies con odio por seguir extendiendo la reunión —, espero puedan llevarse bien y no generar problemas en sus rondas —con la voz más pomposa posible dijo—, recuerden que son el ejemplo de los más jóvenes, por lo que tienen que tratar de ayudarlos donde puedan —con todo el mundo ya saliendo del lugar gritó —. No olviden, que luego del banquete, tienen que acompañar a los niños de primer curso hacia sus salas comunes.
Harry se había quedado para pedirle disculpas a Padma por el desastroso baile de navidad del año anterior por parte de Ron, y así mismo, prometió disculparse con Parvati de su parte.
Una vez finalizada su patrulla correspondiente, cuando estaba de camino a su compartimiento, escuchó voces muy familiares de una puerta a su derecha, cuando pudo prestar mayor atención se sorprendió al escuchar.
—Aun no entiendo el motivo por el cual lo nombraron como prefecto — dijo Ron de manera molesta.
—Bueno —con una voz que denotaba la incomodidad de la situación, explicó — él es el mejor en clase de los varones, además fue el campeón del Torneo el año anterior —dudosa siguió —, aunque también me sorprende la decisión, ya que nosotros le informamos al director los cambios de actitud de Harry, pero debe tener sus motivos, quizá quiera poder observarlo de más cerca —dijo Hermione encogiéndose de hombros.
—Aun así no lo entiendo —murmuro Ron.
Harry no sabía qué más pensar de los que fueron por mucho tiempo sus mejores amigos, por un lado ellos habían irrumpido en su estudio y ahora se enteraba que le informaban a Dumbledore a sus espaldas; él, cada vez más, pensaba que quizá realmente hubiera sido mejor hacerle caso al sombrero seleccionador, pero ya era tarde para eso.
Ya no sabía si lograría perdonar a Ron y Hermione, aunque al parecer siempre actuaban considerando lo que era mejor para él, lo hacían sin hablarlo antes, lo cual demostraba que de momento no podría tener una amistad real con ellos.
Pero Harry se tenía que concentrar en su próxima tarea, la plática con Susan, la cual esperaba que fuese de la misma forma como la que tuvo con Neville.
Cuando entró a su compartimiento, vio que en él estaban tanto Neville, como Susan, cuando lo vieron entrar, ambos se pararon para recibirlo con una inclinación de cabeza y Susan extendiendo su mano, a lo cual Harry respondió tomándola para besar su mano.
—Lord Potter, un placer.
—Heredera Bones —con una sonrisa dijo—, un gusto hablar por primera vez —ella soltó una leve risita—-. Neville, si quieres, y a Susan no le incomoda, eres bienvenido a quedarte — dijo Harry mientras la miraba, a lo cual ella asintió.
Una vez sentados, después de que Harry colocara todos los encantamientos correspondientes, comenzaron a hablar. La conversación entre ambos resultó ser muy similar a la que tuvo con Neville, pero ahora, Harry, decidió incluir su interés de aliarse a Greengrass.
—Necesitamos cultivar mejores relaciones con Daphne Greengrass —sugirió —, su padre es el líder de una de las facciones de los neutrales, y por lo que investigué, es un hombre bastante respetado en el mundo mágico.
—Sí, pero recuerda que hay otra facción neutral Harry —explicó Susan —, si no me equivoco, tienen más votos que el bloque de Greengrass — dijo Susan.
Su tía le comento que si él, utilizase un poco más su fama, podía atraer a las familias neutrales que no apreciaban mucho a Flint.
—Es verdad, pero mi objetivo, algo ambicioso —dijo divertido —, es lograr que solo haya un bloque Neutral, que creo que, con la unión de tu familia Susan y tres Casas Más Nobles y Ancestrales liderándolos, es una opción llamativa para ambos sectores neutrales.
Entre risas, Neville dijo.
—No tan ambicioso, ¿qué pasa, Harry? probaste un poco el mundo de la política y ya no puedes salir.
—Mi querido Neville —mofándose de su amigo —, créeme, odio estos temas como cualquier chico de 15 años, pero es algo necesario —de forma soñadora siguió —me gustaría tener los típicos problemas de adolescentes; chicas, tareas y Quidditch.
—Harry, por tus cambios físicos, no tardarás mucho en tener problemas con tus fans —dijo riéndose Susan —, incluso diría que aumentarán —con una cara pensativa continuó —, en quidditch nunca hay un año en el cual no tengas problemas, así que no te preocupes que también tendrás esos problemas.
—Que osado de su parte, Heredera Bones, pero lamento decirle que todavía no estoy interesado en cortejar a nadie —expresó del modo más serio posible—, por lo cual si ya tenía pensado en algún tipo de contrato le pediré que lo ponga en espera.
—Sabes… tu sabes que no me refería a eso —tartamudeo Susan mientras trataba de contener un sonrojo.
Definitivamente, pasar tanto tiempo entre Tonks y Sirius dio sus frutos, Harry ya no se ponía nervioso con el sexo opuesto con tanta facilidad y Sirius lo aconsejo en el arte de coquetear, luego de la darle la charla, la cual fue la conversación más vergonzosa de toda su vida, Harry creía que ya nada lo podía hacer sonrojar.
Aunque era cierto, que durante varios siglos, los contratos matrimoniales eran muy usados, incluso cuando los herederos eran aún niños, para producir alianzas fuertes o conseguir protección ante grandes peligros; estos salieron de práctica hacía ya más de un siglo, pero había familias de carácter más oscuro que aun los utilizaban, como era el caso de los Black, Malfoy o Lestrange.
Harry estaba muy agradecido, ya que para consumar alianzas no necesitaría casarse con ninguna de las familias con las que quisiera pactar, ya que hoy en día, los únicos acuerdos que se firmaban eran los de compromiso entre ambas familias para estipular ciertas condiciones, como la dote o en algunos casos el nombramiento de herederos.
Luego de seguir charlando de forma mucho más amena y temas acordes a los de su edad, llegaron a la estación de Hogsmeade. Cuando alcanzaron los carruajes, Harry se sorprendió de ver que en realidad animales lo llevaban y no eran carruajes arrastrados mágicamente, pero se guardó esa información para más adelante. Ahora no necesitaba que la información de su desequilibrio mental se confirmase al acariciar o hablar sobre animales invisibles.
Ya una vez dentro del gran comedor, luego de despedirse de Susan y una chica algo excéntrica con la que compartieron carruaje llamada Luna Lovegood, Harry junto con Neville tomaron asiento. Harry estaba centrando su atención en una bruja bajita y regordeta vestida de un rosa enfermizo, por lo que solo logro entender que el sombrero en su canción hablaba de que era el momento de unir las casas de Hogwarts porque un gran mal se avecinaba.
Luego del banquete, Dumbledore anunció las nuevas incorporaciones al personal docente, Wilhelmina Grubbly-Plank que reemplazaría a Hagrid, por "Motivos personales" y la que Harry creía iba a ser su pesadilla durante este año escolar, Madame Umbridge, la nueva profesora de DCAO, la cual luego de interrumpir rudamente al director, dejó en claro su propósito como profesora, tener un representante/espía del ministerio dentro de Hogwarts.
Harry ya presentía que ella sería un obstáculo durante ese año, lo que más le preocupaba, era que los alumnos iban a perder otro año en la materia de defensa y en particular quinto y séptimo año que tenían sus exámenes más importantes durante el curso. Para empeorar la situación, una vez que Voldemort anunciara su resurrección ellos no sabrán cómo defenderse y Harry realmente no deseaba más muertes; por lo que dejaría pasar un tiempo y según como estuviera la situación, tomaría el control de los acontecimientos según sucedieran en sus propias manos, aunque aún no sabía cómo, al fin y al cabo, no sería lo más peligroso que haya hecho y le daría mayor tiempo de preparación.
Una vez finalizado el banquete, Harry junto con Hermione acompañaron a los nuevos alumnos de Gryffindor a su sala común, indicándoles que al día siguiente también los ayudarían para llegar a desayunar.
En su cuarto, vio como Ron estaba en una conversación bastante acalorada con Seamus, pero antes que Harry pudiera entender de qué se estaba hablando, Dean le empezó a hablar.
— ¿Y Harry? ¿Cómo estuvo tu verano? — Preguntó con cautela
—Estuvo muy bien —respondió extrañado—, a pesar de ciertos incidentes, fue un verano muy productivo.
— ¡Dean! —Exclamó furioso, antes que siquiera Harry siguiera — ¿qué haces hablando con Potter, acaso no sabes que es desequilibrado y peligroso?
En ese momento Harry pudo presumir de lo que antes estaba discutiendo Seamus con Ron, del regreso de Voldemort, a él no le importaba que pensara la gente, pero decidió que para tener un año tranquilo, aunque sea en su dormitorio, debía poner fin a eso.
—Escúchame Seamus, tu puedes creer lo que quieras, puedes creer en el profeta que estoy loco o soy peligroso —señalándose siguió —, o puedes creer mis afirmaciones de la resurrección de Voldemort, haz lo que quieras, de verdad no me importa —antes que Seamus pueda interrumpirlo continuo—, pero que yo no escuche lo que hablas de mí, recuerda que ahora yo soy prefecto —mientras mostraba su insignia — y no dudaré en quitarte puntos o castigarte con un profesor si acabas con mi paciencia.
Un poco más calmado, continuó.
—Mientras que tú no te metas conmigo, yo viviré ignorando tu presencia, de esa forma no tendremos ningún problema, ahora si me disculpan, buenas noches.
Harry no estaba sorprendido del recibimiento de algunos de sus compañeros, pero sabía que llegaría un punto en el que Voldemort haría un movimiento muy osado y cada vez sería más difícil para el Ministerio ocultarlo.
Pero de momento, Harry tenía mayores preocupaciones que Seamus, sabía que Fleur probablemente ya había llegado a Inglaterra, por lo cual hizo una nota mental de escribirle al día siguiente luego del desayuno, así como también llamar a Sirius por el espejo encantado que le había obsequiado, para poder comunicarse cuando desease, y cuestionarlo sobre el mejor modo de comenzar las negociaciones con la heredera Greengrass ahora que ya sabía cómo se le podía acercar.
Al ser sábado, tendría el fin de semana libre para poder organizar sus rutinas y explorar cuál sería el mejor lugar para practicar magia en el colegio sin ser molestado. Con eso en mente, se quedó dormido, con un sentimiento de incertidumbre sobre qué depararía ese nuevo año.
Pd. Como siempre los comentarios y sugerencias no son solamente bienvenidos sino también incentivados.
