Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y lo relacionado a la historia "canon" que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.

CHRISTOFELD: No es lo que todos quisiéramos, pero aún tengo cosas planeadas para ella.

NorthernLights91: Gracias por tu comentario, respecto a los TIMOS, no creía muy posible que acepten niños ni adolescentes que no terminaron sus estudios por más que sean asientos hereditarios.

Galagon17: Como explique, no creía haber podido desarrollarlo bien, por lo que decidí eliminarlo y tratar mediante eso un crecimiento en algunos otros personajes.


La muerte de Remus había cambiado algo en Harry, a pesar de no haber logrado tanta conexión como con Sirius, su muerte aun dolía, en especial la forma en la que aparentemente ocurrió. Él sabía que no lograría nada lamentándose por su muerte, ya tendría tiempo de hacerlo en el futuro cuando todo esto acabe, por el momento tenía que concentrarse en entrenar, y para eso necesitaba un mejor lugar que la clase vacía del tercer piso. Ahora más que nunca se dio cuenta que necesitaba conseguir los TIMOS y por sobre todo mejorar y aumentar su repertorio mágico.

El lunes posterior a la muerte de Remus, Harry resolvió que le preguntaría a Dobby sobre algún lugar en el castillo más adecuado para sus necesidades, para su sorpresa su fiel elfo conocía por otros elfos del castillo una sala en el séptimo piso llamada la sala que viene y va, la cual se presentaba para las personas que más lo necesitasen, uno solamente tenía que pasar tres veces por el tapiz que se encontraba en la pared pensando en lo que necesitaba y una puerta aparecería.

Luego de memorizar todas las instrucciones dadas por su elfo, partió hacia el séptimo piso, al principio Harry decidió probar con algún pedido simple, como una sala de estar. Para su asombro luego de la tercera vez que paso por la pared una puerta apareció, luego de entrar vio el interior de una sala acogedora con una chimenea encendida, al observar el éxito probo cerrar los ojos y concentrarse en sentir la magia a su alrededor.

Luego de profundizar en las artes de las ilusiones, estas exigían además de un nivel de oclumancia básico poder estar a tono con tu magia y tratar de sentirla a tu alrededor, Hogwarts al ser un lugar tan imbuido en magia, con un mínimo de concentración uno la podía sentir, pero esta técnica era especialmente útil para detectar protecciones sin necesidad de la varita, aunque alcanzar ese nivel era muy difícil, esta técnica servía para poder también discernir la magia de las ilusiones y no caer en su trampa.

Cuando Harry se concentró en sentir la magia que lo rodeaba se sorprendió al notar que en realidad esta sala era una hecha enteramente por ilusiones, todo a su alrededor era una expresión de su deseo, pero hecho con las magias perdidas hace ya siglos de las que hablaba el grimorio de los Black, este cuarto era justo lo que Harry necesitaba.

Por lo que prosiguió para pensar en la mejor forma que podía entrenar, para su asombro aparecieron maniquíes como los que había en la casa de Sirius, por los que decidió requerir del cuarto que se activasen y empezaran a lanzar hechizos, estos maniquíes parecían personas no había duda en sus movimientos ni espera entre los ataques entre cada maniquí y maniquí, lo atacaban simultáneamente con algunos hechizos incluso bastante dolorosos. Perfecto pensó Harry para sí mismo, ya había encontrado el mejor lugar para poder entrenar.

Al final de una dura sesión de práctica, Harry aun no entendía la complejidad de este cuarto, más allá de que funcionaba con magias ilusorias de gran nivel. Al parecer los fundadores realmente eran magos de un calibre sin igual, y no era una simple exageración por el paso del tiempo que aumentaba su leyenda. Pero a pesar que este tipo de ilusión estaba fuera de su alcance, tampoco podía comprender los aspectos más finos de esta sala, los libros que aparecían eran reales, parecían ser de la misma biblioteca de Hogwarts. Por otro lado Dobby menciono que esta sala también se podía utilizar como una especie de depósito, por lo que este cuarto era aún más complejo de lo que uno podía imaginar, y a pesar de Harry tratar de requerir de esta habitación el conocimiento y la explicación detrás de la misma no pasaba nada. Él solamente estaba seguro que sea cual sea la magia detrás de esto él la aprovecharía al máximo, ya no necesitaba su clase en el tercer piso, simplemente utilizaría esto para todas sus actividades.


Este Lunes Fleur volvía a recibir a Harry en su casa para la cena, estas comidas se repetían por lo menos dos o tres veces por semana, por lo cual ella estaba muy agradecida. Estar lejos de su familia en otro país, con otra cultura era más difícil de lo que se imaginaba pero sus momentos con Harry era un respiro que ambos necesitaban de sus rutinas.

Con cada cena que pasaba su relación se hacía cada vez más estrecha, pero al parecer ninguno de los dos estaba seguro si dar un siguiente paso o no. Fleur de momento estaba contenta así, aunque no se negaría a tratar una relación romántica con Harry, al nunca tener amigos del sexo opuesto, hacía que ella valore mucho esta relación aunque sea simple amistad.

Al ser una Veela, nunca sabía que podía realmente esperar de una relación con un hombre, no es que no pudiesen encontrar un amor verdadero, pero su condición lo hacía más difícil por lo que muchas veces solamente se casaban por una cuestión de protección y poder procrear con un hombre más o menos resistente a su aura, que las respete. Pero su madre había sido afortunada en encontrar un hombre que la ame y la aprecie y ellos querían lo mismo para sus hijas. Por lo que al estar atraída a Harry tanto por su personalidad como físicamente y este sea resiste a su aura, lo hacía un muy buen candidato, pero esperaría un poco más para ver si él hacia algún movimiento ya que no quería que se sienta forzado a decidir sobre su relación, al fin y al cabo los dos eran jóvenes, de momento se centraría en el presente.

Durante esa noche ella vio a Harry muy caído y preocupado, más de lo normal por lo que luego de la cena lo invito a tomar una cerveza de mantequilla y que se relaje en uno de los sillones nuevos que había puesto.

"Harry, ¿qué paso? se te ve peor de lo usual, y ni se te ocurra responderme nada porque ya te conozco" Harry se vio abatido y simplemente suspiro para luego decir.

"El viernes me entere que un antiguo profesor de Hogwarts y amigo de mis padres fue asesinado en una misión para disminuir los avances que está haciendo Voldemort"

No era usual en Harry abrirse de forma tan rápida, a pesar de apreciar y confiar en Fleur el prefería mantener sus emociones para él, esa era la mejor forma de supervivencia con los Dursley, así como para no darles la satisfacción de ver como lo lastimaban, y suponía que los viejos hábitos eran difíciles de cambiar. Pero con esto era diferente, él ya se había culpado a si mismo por la muerte de Cedric hasta que Fleur le hizo entrar en razón, y ahora con la muerte de Remus era lo mismo, intelectualmente sabía que no era su culpa como que tampoco podría haber hecho mucho para ayudarlo, pero sus emociones aún estaban a flor de piel y no podía hallar consuelo con nadie, ya que no quería cargar a Sirius con esto porque él estaba en su propio duelo, y tampoco quería responder preguntas incomodas a terceros de como había llegado a esa información, por esa razón decidió tratar de hablarlo con Fleur.

"Lo siento mucho Harry, sino te sentías con ánimos de venir solo me lo tenías que decir"

"No Fleur, aprecio mucho nuestro tiempo juntos y la verdad eres con la única que siento que podía hablar al respecto, por lo que te agradezco"

"Harry, sabes que no es nada estoy aquí para lo que necesites, si quieres quedarte aquí por la noche eres bienvenido, solamente transfiguro una cama y te puedes quedar"

En ese momento el maldijo mentalmente ser prefecto, el trataba de distraerse con sus clases y entrenamientos, pero no era suficiente, Voldemort seguía ganando terreno y el no podía hacer nada al respecto, todo era demasiado para él y lo agotaba mucho.

"Perdón, me encantaría quedarme pero aún tengo que hacer las rondas de prefecto, y también le prometí a un amigo que estudiaríamos juntos en la sala común luego de mis patrullas"

Por lo que luego de despedirse y que Fleur le insista que regrese también mañana se fue con dirección al castillo.


Este año para Hermione estaba siendo el peor desde que entro a Hogwarts, todo había comenzado por sus malas decisiones durante el verano, y después no trato de arreglar las cosas con Harry.

Él al principio de año se veía que estaba furioso con ellos, pero conforme avanzo el tiempo esa ira fue disminuyendo hasta el punto de la indiferencia. Ella sabía que había actuado mal y por sus errores había perdido a su mejor amigo, pero estaba haciendo lo correcto ¿cierto? No obstante sus problemas no terminaban ahí, este curso les había tocado la peor profesora de Defensa hasta el momento, considerando que tuvieron a un profesor poseído por Voldemort, otro que era un fraude y un mortifago encubierto era mucho decir.

Ella sabía que este año la falta de profesionalidad les costaría caro, tanto a nivel académico como incluso peor por la guerra que se avecinaba, Hermione había llegado a una solución la cual podría funcionar, pero sabía que no era la indicada para llevarla a cabo; la creación de un club de defensa para aprender a defenderse de forma práctica. Pero el problema que tenía era que ella no tenía la destreza para liderar a un grupo, e incluso que tenía una memoria increíble y una habilidad mágica muy buena, ella no le llegaba a los talones a Harry. A pesar de lo que le costase admitirlo, Harry en la parte práctica y al parecer ahora también en la parte teórica la superba.

A principio de año no podía evitar sentir envidia de Harry, por un lado él había hecho grandes avances en la parte teórica, e incluso sin Ron y ella él seguía teniendo amigos y mantenía muy buenas relaciones con varias personas. Pero conforme pasaba el tiempo Hermione se sentía cada vez más sola, aun con Ron como amigo había cosas con las que se identificaba más con Harry y al final ese sentimiento término prevaleciendo al de envidia que sentía.

Cada vez más se arrepentía de las cosas que hizo a espaldas de Harry, pero no sabía cómo plantearlas, a pesar de compartir todos los miércoles una patrulla era muy incómoda para ambos y la trataban de concluir lo más rápido posible, parecía como que nunca hubiesen sido amigos.

Ron y ella habían roto una de las cosas que Harry más apreciaba, su confianza, Hermione sabía lo que Harry vivió por las traiciones en su pasado y ella temía que ahora los compare a Pettigrew. Ella se engañaba a si misma pensando que actuaba en las mejores intenciones de su amigo, pero ahora entendía que en verdad era el miedo de perderlo, de al no serle más útil la abandonase, ahora en retrospectiva parecía que nunca conoció a Harry, el jamás la abandonaría por algo tan insignificante a sus ojos.

Luego de pensar mucho entendió que Harry estaba en una guerra, sea por voluntad propia, o porque Voldemort lo quería muerto, y necesitaba aprender y mejorar lo más posible y no depender de otros. Ella se sentía tan tonta, había dejado que sus miedos sin fundamentos y su envidia la privasen de una de las mejores cosas que tenía, una verdadera amistad.

Estaba decidida, en su próxima patrulla, haría lo que Harry le enseño durante su primer año, hacer lo correcto y no lo que es fácil. Se tragaría su orgullo y haría lo imposible para recuperar o por lo menos tratar de reparar la amistad que los unía. Si solo pudiese convencer a Ron de hacer lo mismo, pero el aun resentía a Harry y no podía soltar esa envidia tan dañina que poseía.


Albus estaba teniendo muchos problemas, para empezar tenía la invasión política del ministerio en el colegio, llegando a niveles absurdos. El por fin entendía la idea de los fundadores de construir el colegio lejos de toda civilización, y sin ninguna afiliación política. Esto era un colegio, los jóvenes debían aprender sin tener que preocuparse por problemas políticos o que estos no interfieran directamente en su educación como estaba ocurriendo ahora.

Uno de los motivos por los cuales Albus había decidido no informar a Harry de su estatus en el mundo mágico, era por el simple hecho que hasta los 17 años no iba a poder actuar al respecto y quería que pueda hacer amistades reales, sin buscar beneficios en todas sus acciones o sobre pensar tanto respecto a sus amistades. Esto lo reafirmo al ver que por lo menos el joven Harry sabia cuando una persona no era muy afable y trataba de no juntarse con él, además en su propia arrogancia Albus creía que él lo podría ayudar a establecer ciertas alianzas, pero al parecer él ya no tenía las mismas conexiones que antaño.

Pero todo había cambiado durante el verano, la forma de actuar de Harry se había vuelto más controlada, su misma presencia había cambiado, y desde hacía un tiempo Albus había confirmado que el joven mago había reclamado su posición como Lord Potter, y sorprendentemente había asumido un nuevo Lord Black, que no era el joven Malfoy, por lo que asumía que esto también había sido obra de Harry, una vez hechos sus TIMOS tendría un total de 24 votos en el Wizengamot y al parecer ya se estaba moviendo. Por los profesores Dumbledore sabía que estaba trabajando con la señorita Bones así como con el señor Longbottom y para su sorpresa incluso estaba interactuando de manera muy amigable con la Heredera Greengras, por lo menos Harry estaba madurando y ya no consideraba a todos los Slytherin malvados, el creía que iban a venir grandes cambios en el Wizengamot más temprano que tarde y conociendo a Harry iban a ser antes de lo previsto.

A pesar que a ojos de Harry, él lo estaba evitando e ignorando, Albus sabía muy bien de las actividades después de clases de Harry, a pesar de todos los poderes de su capa de invisibilidad, no era lo suficientemente buena para sobrepasar las protecciones del castillo sin ser detectado, en especial luego del reforzamiento que puso en varias de ellas en los últimos años, la primera vez lo siguió para garantizar su seguridad, pero una vez que vio hacia donde se dirigía simplemente sonrió. Al parecer la señorita Delacour y Harry se habían vuelto bastante cercanos durante el torneo, aparentemente sin ningún tipo de instrucción el joven heredero sabía de quien hacerse amigos, o quien sabe quizá incluso más, ser joven otra vez pensaba para sí mismo Albus.

Pero Octubre no había mejorado la situación por la que él estaba pasando, le había llegado información que Remus había sido asesinado y que los hombres lobos habían decidido aliarse a Voldemort. La muerte de Remus había sido un golpe duro, no solo para la Orden ya que perdía a uno de sus hombres más capaces, sino fue un terrible decaimiento anímico que se sumaba a la falta de noticias de Rubeus sobre la situación con los gigantes.

Albus sabía que no era completamente responsable por la muerte de su ex profesor de Defensa, más de lo que era culpable un general de la muerte de sus soldados, pero no podía evitar dejar de pensar, si hubiese sido más letal durante la primera guerra mágica cuántas vidas se podrían haber salvado, cuántas familias no se hubieran extinto como los McKinnon o al borde de desaparecer como los Longbottom, Bones y Potter.

Pero el ya no era el mismo de antes o el que fue durante la guerra de Grinderwald, no era sabido por prácticamente nadie, a diferencia de lo que pensaban muchos el sí participo de esta guerra pero de forma anónima sin revelar su identidad a nadie, quien más sino había matado cientos sino miles para proteger a los inocentes, para que no haya familias como las suya. Es cierto que su duelo con Gellert fue muy difícil para ambos por los sentimientos que aun tenían por el otro, pero Albus sabia y temía por lo que se convertiría el mundo si el perdía.

No obstante algo cambio luego que gano el duelo, fue gradual, muy gradual mas cada vez se sentía menos capaz de quitar una vida, por un lado ya había asesinado demasiado y sentía que se rompería si lo seguí haciendo y por el otro no quería combatir con nadie, la varita de sauco era muy poderosa para caer en manos del enemigo y si perdía su alianza y esta pasaba a Voldemort nada lo pararía por lo que prefería solo responder a las agresiones nunca empezarlas. Sumando a eso, él ya era director, todos los seguidores de Tom habían sido alumnos suyos, a diferencia de la guerra anterior que él no tenía ningún lazo con los enemigos ya que casi todos eran del exterior sin ninguna raíz en Gran Bretaña. Él se sentía responsable por esos alumnos que habían elegido seguir ese camino de oscuridad, por eso predicaba dar segundas chances, esas eran para el mismo, tratar de entender los errores que cometió los cuales llevaron a tantos de sus pupilos por ese camino y el poder ser redimido por sus tantas equivocaciones.


Ya era miércoles, este último par de días luego del descubrimiento de la sala de menesteres en el séptimo piso habían sido las más productivas desde el inicio de clases para Harry. Ahora sus entrenamientos lo llevaban a su límite, tanto mágico como físico, él sabía que si aprovechaba correctamente este lugar y se administraba adecuadamente, para cuando sea navidad estaba confiado en que podría fácilmente sobresalir en sus TIMOS. Sin ningún tipo de ayuda él estaba avanzando de forma increíble en todas las materias que utilizan varita incluso en la parte teórica, y había mejorado su preparación de pociones también. Para herbologia había pedido la ayuda de su amigo Neville sin confesarle su verdadero motivo, solamente explicando que quería progresar y ser el mejor posible en todas las materias que cursaba.

Aunque aún no sabía que materias quería seguir una vez dados sus TIMOS, el prefería tener la mayor cantidad de opciones posibles para el futuro. Cada vez que comprendía mas sobre herbologia, veía la importancia que tenía principalmente para la preparación de pociones, por lo que se comprometió a mejorar más, ya que pociones para la gran mayoría de opciones en su futuro era muy importante y mientras más amplio sea su entendimiento en los ingredientes que use, mejor será su rendimiento en la materia.

Era cierto que no sabía qué carrera le gustaría seguir cuando la guerra con Voldemort acabe, o si solamente iba dedicarse a sus obligaciones políticas. Harry quería explorar no solo la magia, sino el mundo, por lo que quizá luego de un par de años investigando la magia en general en las distintas culturas recién busque un trabajo más estable.

Pero de momento había que centrarse en el presente y en las metas que quería conseguir. Luego de su entrenamiento post cena en la sala de menesteres, se preparó para lo que sería su patrulla con Hermione. Estas habían sido sin dudas las más incomodas, parecía que nunca se hubiesen sido amigos, luego del viaje de tren había estado tanto enojado, como frustrado con los que fueron sus dos mejores amigos.

Gracias a la ayuda de Fleur, había entendido que ellos realmente creían que estaban haciendo lo correcto, pero eso no quería decir que los reciba inmediatamente como que él tampoco haga nada al respecto hasta que vean el error que cometieron.

Luego de mucho analizarlo, asimilo que todos cometemos errores, a pesar de haber roto su confianza y decidir distanciarse de ambos, él también entendía que no lo habían traicionado al enemigo o lo habían puesto en una situación de vida o muerte, simplemente creían que estaban haciendo lo correcto, por lo menos Hermione.

Durante las últimas semanas, Harry había notado que Hermione lo estaba mirando bastante, y cuando ella no notaba que le devolvía la mirada, el veía remordimiento y culpa en sus ojos. Y por algún extraño motivo la veía particularmente analítica cuando estaba ayudando a los cursos inferiores con sus distintas tareas.

Esta actividad la había comenzado a principio de año, cuando estaba en la sala común por lo general con Neville, los mellizos o el resto del equipo de Quidditch trataba de ayudar con sus estudios a los mas pequeños, y parecía que lo hacía muy bien ya que todos los alumnos de primero y segundo, la mayoría de tercero y un par de cuarto curso pedían su ayuda. Desde ahí tuvo la idea de que quizá podría enseñar a sus compañeros para equilibrar la materia de defensa, pero generalmente esa idea la descartaba enseguida ya que al parecer mientras mayores eran los alumnos más creían lo que decía el profeta, por lo que no mucha gente aceptaría su liderazgo.

"Harry, ¿estás bien?" La voz de su compañera de patrulla lo saco de sus pensamientos, al parecer no se había dado cuenta que había llegado al cuarto piso donde comenzaba su ronda.

"Si, todo bien, ¿comenzamos?" A lo que Hermione solamente asintió.

El notaba que ella lo estaba mirando más de lo normal, como queriendo decirle algo pero no saber cómo hacerlo, él simplemente decidió esperar y ver que quería.

"Lo siento, lo siento mucho" Cuando Harry vio su cara, no supo cómo reaccionar, los ojos de la que fue su mejor amiga estaban empezando a soltar lágrimas, y él no podía ver una mujer llorar, realmente era un punto débil en él, por lo que simplemente la abrazo para consolarla, pero no iba a ser nada fácil volver a tener la relación que tuvieron en el pasado.

"Por favor Harry, te extraño, te extraño mucho, lamento todo lo que ocurrió, permití que mis miedos e inseguridades nublasen mi juicio y actuase de forma horrible contigo, temía que ya no me necesitases, que me abandones" Dijo Hermione aun llorando, realmente parecía sincera.

"Hermione, no pudo decirte lo mucho que me dolió lo que paso entre nosotros, pero yo ya estoy en otra página, tengo otras cosas en mi cabeza, no puedo depender de nadie, tengo que prepararme para lo que viene. Pero lo que más me dolió fue que incluso luego de todos los años de amistad y todas las aventuras que tuvimos juntos pareciera que no me conocieras"

"Ya lo sé, actué como una tonta. Entonces no hay forma de simplemente volver como estábamos antes" Pregunto Hermione débilmente, pero aún se podía distinguir un poco de esperanza en su voz.

"No lo creo Hermione, escúchame, Ron y tu eran las personas más importantes en mi vida junto con Sirius, los consideraba mi familia, pero ustedes rompieron la confianza que había entre nosotros, eso no quiere decir que sea imposible que volvamos a ser amigos pero va a costar trabajo, espero que lo entiendas"

Las emociones en la cara de Hermione iban cambiando conforme Harry hablaba, de derrota y culpa a esperanza para cambiar a una de determinación.

"Harry sé que no lo merezco, pero hare todo lo posible, incluso lo imposible para que vuelvas a confiar en mí y poder volver a ser amigos"

Harry había pensado muchas veces en esta situación, luego de mucha reflexión entendió que él muchas veces había usado a su amiga y en su opinión él muchas veces era el que no la merecía. Pero también era cierto que habían roto su confianza, aunque de Hermione podía entender sus acciones hasta cierto punto, haber crecido en un hogar amoroso y siempre pudiéndose apoyar en las figuras de autoridad, algo diametralmente opuesto a su propia niñez, incluso luego de varios años donde estas mismas figuras la decepcionaban se seguía respaldando en ellas, suponía que los viejos hábitos eran duros de matar.

Pero de todos modos, sentía que se había quitado un peso de encima al volver a estar por lo menos en términos para hablar con ella, por lo que Harry decidió hablarle sobre el problema que presentaba Umbridge a su educación, quizá ella tenga alguna idea para solucionarlo.

"Eh, Hermione te quería preguntar, ¿qué opinas de las clases de defensa? y ¿cómo se podría solucionar ese problema?"

"Oh, Harry te quería preguntar tu opinión sobre la idea que tenía, pero no quería parecer una interesada que solo quería estar bien contigo para usarte" Dijo Hermione sin respirar y poniéndose roja, Harry no sabía si era por la falta de aire o por vergüenza, pero solo pudo soltar una risita, Hermione nunca iba a cambiar, al ver que él no decía nada ella continuo.

"Tenía la esperanza de empezar un club de defensa práctica, al ser que te he visto como interactúas con los cursos menores pensé que tú lo podías liderar y enseñarnos ¿qué opinas?"

Harry estaba sorprendido, era verdad que él había descartado la idea, pero ver que por lo menos Hermione lo creía capaz de hacerlo cambiaba la situación.

"Aunque no lo creas, yo tuve una idea similar pero la descarte por lo que de momento se piensa de mi"

"Pero Harry, eso es maravilloso, quien mejor para enseñar a defenderse que la persona que logro todas las hazañas que tu hiciste, yo creo que eres la persona indicada para el rol"

Harry simplemente asintió, ya pensaría en eso más tarde, aunque era cierto que siempre pudo contar con alguien que lo ayude o incluso bastante suerte de su lado, Fleur tenía razón, él la había sabido aprovechar en los momentos que más lo necesitaba, y que mejor forma de honrar la memoria de Remus que enseñando y ayudar a otros a aprender a defenderse.


Sirius había pensado que quizá era momento de por lo menos tratar de reconectar con la única parte de la familia con la que aún se podía llegar a llevar bien, Andrómeda, la madre de Tonks. Por Nymphadora sabía que no le había comentado nada a su madre aun sobre su situación, por lo que quería ver si lograba convencerla para que hable con su madre y que esta acepte verlo y tratar de retomar la buena relación que siempre tuvieron.

El aun recordaba su infancia, no siempre desprecio a toda su familia, de hecho por el contrario, cuando uno nace en la casa Black, se le enseña que no hay nada más importante y nada está por sobre la familia. Cuando aún era niño el recordaba con cariño como jugaba con Cissy, a pesar de ser cuatro años mayor que él.

Pero todo cambio cuando empezó Hogwarts, ya antes de empezar el colegio estaba empezando a despreciar tanto a sus tíos, como a sus propios padres, pero aún les tenía cariño a Andy y Cissy, con Bella nunca tuvo mucha relación al ser esta bastante mayor que él. Cuando fue sorteado en Gryffindor, solo recibió el apoyo de su abuelo y de su prima Andrómeda, la cual lo ayudo durante los dos años que compartieron juntos en Hogwarts. El creía que Cissy siempre fue demasiado obediente de las normas de la familia, por lo que ella simplemente lo ignoraba a pesar de no tener nada en su contra.

A medida que sus años en el colegio avanzaban Voldemort se hacía cada vez más poderoso, por lo que la separación con su familia se hizo aun mayor, hasta el punto de estar en los bandos opuestos, a excepción de su abuelo que siempre mantuvo una estancia neutral con respecto a la familia y ya había cedido sus asientos en el Wizengamot al padre de Sirius, una decisión que jamás entendió, tanto podría haber sido diferente si aun Arcturus se hubiese mantenido Lord Black, o tal vez no, nunca podrá saberlo.

Por su lado Andrómeda se había casado con Ted Tonks, un hijo de muggles, por lo que se le prohibió al resto de la familia mantener ningún tipo de relación con ella, pero Sirius al ser el rebelde, y apreciarla mucho se mantuvo en contacto con su prima. Ella prefirió no participar en la guerra, a pesar de ser una bruja muy capaz no quería tener que enfrentar varitas con su hermana por lo que se mantuvo neutral y desapareció en el mundo Muggle.

Ahora más que nunca, él sentía que necesitaba familia, durante el colegio y después los merodeadores se habían vuelto su familia y apoyo, pero con Remus muerto estaba solo y perdido, era cierto que aun tenia a Harry, pero este no podía estar siempre con él y no podía incluir sus problemas en la ya problemática vida de su ahijado, y creía que la mejor opción sería su prima, solo esperaba que lo reciba.

"Tonks, crees que es posible que hables con tu madre sobre mí, me gustaría poder hablar con ella" Tonks lo miro sorprendido.

"Estas seguro que es una buena idea, no creo que Dumbledore lo aprecie mucho"

"Al diablo con él, ahora necesito la poca familia con la cual tenía buena relación, con Bellatrix yo ya no considero que apliquen las reglas de la familia Black, ya que ella puso a su amo por sobre su familia, y aunque Narcisa no este marcada sirve a su marido y por ende a su amo" Exclamo Sirius furioso.

"Bueno Sirius si tú lo dices veré lo que puedo hacer, hoy me comprometí a cenar con mis padres, te estaré avisando de alguna novedad"

Con eso Tonks salió de los cuarteles con destino a su departamento.

Sirius tenía que volver a sentirse útil, pero no sabía cómo o que hacer, estaba sumido en la tristeza, mientras pensaba que en verdad necesitaba a su familia abría otra botella de Whiskey de fuego, la cuarta desde que recibió la noticia de la muerte de su amigo.


Andrómeda se encontraba preparando la cena en la casa que compartía con su marido Ted Tonks, hoy vendría a cenar luego de bastante tiempo su hija Nymphadora. Aunque su hija nunca se lo hubiese dicho ella sabía que estaba con la Orden del Fénix, Nymphadora siempre aprecio mucho a Dumbledore y nunca creería que está perdiendo la cordura y por otro lado su hija estaba repentinamente más ocupada lo cual solo podía significar una cosa, que además de su trabajo como aurora estaba haciendo trabajos para Dumbledore.

Andrómeda creía en la proclamaciones de Dumbledore, a pesar de sus muchos defectos el hombre era muy inteligente, y sino había aceptado el puesto de ministro las 3 veces que se le pidió, porque lo querría ahora. Durante la primera guerra mágica ella había decidido no participar para no tener que enfrentarse a Bella, por lo que prefirió irse al mundo Muggle hasta que todo esa locura acabe, pero al parecer esta vuelta no podría hacer lo mismo ya que su hija había elegido un bando, aunque ella sospechaba que mantener una especie de neutralidad durante este conflicto sería muy difícil.

Cuando llego su hija a la hora de la cena, se la veía bastante preocupada, por lo que sabía no podía ser ningún problema amoroso, ya que hacia bastante que estaba soltera, y del único chico del que hablaba era de Harry, su hermano menor honorifico, al parecer ella y Ted tendrían que tener alguna conversación con el joven mago y ver de oficializar la relación, pensaba para sí misma mientras soltaba una risita.

"Hola Nymphadora, ¿cómo estás?"

"Hola mama, hola papa yo bien ¿ustedes?"

"Muy bien" Respondieron ambos padres de manera simultanea

Conforme iba pasando la cena, su hija cada vez estaba más incómoda, algo grande la estaba molestando. Cuando Andrómeda inquirió el motivo de su preocupación, su hija resoplo suavemente y les conto todo lo que los juramentos de la orden le permitían, desde que empezó a trabajar para Dumbledore hasta el día de hoy, con la reunión sobre la muerte de Remus.

Andrómeda lo recordaba de sus dos últimos años en Hogwarts, un chico muy inteligente y muy amigo de su primito Sirius. Pero su hija aun parecía no haber dicho la gran noticia que la tenía estresada.

"Mama un miembro de la Orden pidió si lo podías ver"

Andrómeda estaba sorprendida, ella conocía un par de miembros de la primera Orden, pero en todos estos años nunca se comunicaron con ella, que podría haber cambiado.

"Y dime hija, ¿quién es este misterioso miembro?"

"Sirius"

De todos los nombres que podía pensar, ese es uno que no creía iba a volver a escuchar en toda su vida, ella nunca creyó que Sirius hubiese traicionado a Potter, eran hermanos en todo menos en sangre, pero los detalles de su encarcelamiento era secretos, por lo que asumió con pesar que su primito el rebelde había sucumbido a las exigencias de su familia, pero parecía que estaba equivocada.

"Escuche bien Nymphadora, ¿Sirius Black es aun parte de la Orden?"

Por lo que su hija le conto todo lo que sabia sobre Sirius desde su fuga de Azkaban hasta el día de hoy y termino con su pedido de poder verse.

Andrómeda entendía que Sirius había perdido a todos sus amigos y ahora necesitaba la poca familia que le quedaba, por lo que acepto ir a ver a su primo esa misma noche, ella ya había olvidado la casa ancestral de Grimuld Place, al parecer había sido puesta bajo Fidelius, pero Nymphadora tenía el papel con la dirección, por lo que un par de minutos después aparecieron en la propiedad.

Al entrar en el salón lo que vieron las llenó de pena, Sirius al parecer se había alcoholizado hasta perder el conocimiento. Andrómeda no iba a aceptar verlo así, por lo que lo despertó con un Aguamenti directo en el rostro, a Sirius no se lo veía nada bien necesitaba un buen descanso, le indico a su hija para que se vaya, que ella ya se encargaría del resto.

Cuando Sirius pudo orientarse con quien estaba, solamente pudo empezar a llorar, por lo que ella simplemente lo sostuvo hasta que se calmó.

"Sirius, tienes que recomponerte y ser el hombre que debes ser, no puedes ahogar tus penas en alcohol"

"Pero es más fácil así, no tengo que afrontar haberlo perdido a él también"
"Sirius, eres un Black, eres el único que aún queda con el apellido, que pensarías que te haría abuelo Arcturus o incluso tío Charlus si te viesen así, ve báñate y cámbiate, ten una buena noche de sueño y mañana por la mañana hablaremos"

Incluso en ese estado Sirius sabía que por su propio bien tenía que hacerle caso a su prima, por lo que luego de una ducha, la cual tuvo que ser con la ayuda de Andrómeda cayo en los brazos de Morfeo.


Sirius se despertó desorientado, no recordaba con mucha claridad lo que había pasado anoche, incluso creía haber soñado que su prima Andy venia para ayudarlo; luego de ponerse presentable para el día vio lo que creía era una alucinación. En una de las sillas de la cocina sentada estaba la mujer con la que creía haber alucinado, tomando lo que parecía ser un café.

"Buen día Sirius, ¿Qué pasa parece que estás viendo un fantasma?" Dijo Andy de forma divertida.

"Bu… Buen día, ¿Andrómeda?" Pregunto Sirius, considerando seriamente si aún estaba bajo los efectos del alcohol.

"Para tu alegría y alivio si soy yo"

"¿Qué haces aquí, como entraste y por qué?" Exclamo Sirius

"Ayudarte, Nymphadora me dio la dirección escrita del Fidelius y porque tu pediste verme"

Por lo que el aun atónito Sirius, comenzó a contarle los eventos de ese trágico octubre en 1981, como así también las formas en las que lograba mantener aunque sea un poco de estabilidad mental durante su estancia en Azkaban y lo orgulloso que estaba de su ahijado, contándole todos los logros y dificultades que Harry tuvo que pasar desde que comenzó Hogwarts.

Andrómeda estaba completamente anonadada, aparentemente su primo segundo era un mago muy poderoso, y un Gryffindor hasta la medula, ella estaba segura que incluso el mismísimo Godric Gryffindor estaría orgulloso y pasmado de semejante alumno. Pero ahora tenía que ayudar a Sirius a salir del estado anímico en el que se encontraba.

"Sirius, no puedes emborracharte todas las noches hasta perder la conciencia, recuerda ahora tienes a alguien a tu cargo, y ese alguien necesita todo tu apoyo"

"Si lo sé, pero necesito deshago, nunca pude sanar por completo el perder a James y Lily y ahora también perdí a Remus"
"Tú sabes muy bien que ninguno de los tres aprobaría tu conducta, de hecho por el poco tiempo que conocí a Lily creo que ella no solo utilizaría palabras para hacerte entrar en razón"

"Sirius, entrena conmigo, sé que esta casa tiene un circulo de duelo, aprovecha tu tiempo, vuelve a ser el mismo mago que eras antes de Azkaban"

"Pero, ¿y Ted, acaso él no se molestara?" Trato débilmente Sirius.

"No te preocupes por él, trabaja gran parte del día y yo estoy disponible todas esas horas, si quieres tener un nuevo propósito, lo tienes, tienes que cuidar de Harry y si en verdad una guerra se aproxima no puedes no ser letal, si el enemigo está muerto no puede dañar a nadie más, deja de seguir como una oveja a Dumbledore, se tu propio hombre, recuerda eres un Black, busca en la biblioteca todo lo que haya para aprender, empezaremos mañana temprano con nuestras prácticas"

Luego de un par de minutos más de platica, Andrómeda se despidió de Sirius. Lo único que él estaba pensando, era que el parecido entre su prima y Bellatrix no solo era físico, por lo que con un nuevo vigor Sirius decidió que por lo menos tenía que practicar y aprender gran cantidad de hechizos defensivos.


Nota de autor 1: Disculpen la demora de este capítulo, pero me fue muy difícil de escribir, no sé cuántas veces borre y reescribí, añadí o elimine partes, y aun así no estoy completamente convencido con el resultado final pero no creo poder mejorarlo más, espero el próximo capítulo pueda ser mejor.

Nota de autor 2: Harry aun no es amigo con Hermione, pero ya pueden conversar, para mi ella solo necesitaba darse cuenta de su error y reconocerlo, pero aún falta bastante para volver a tener esa confianza que había, si es que se puede reparar. Por el momento serán simplemente conocidos y Hermione sabe eso.

Nota de autor 3: Primera aparición de Andrómeda Tonks, no creo utilizarla mucho, pero quería que Sirius tuviese algún tipo de apoyo familiar y que pueda mejorarse entrenando con alguien regularmente.

Nota de autor 4: Arcturus tuvo dos hijos, uno el padre de Sirius (Hogwarts 1971-1978) y Regulus (Hogwarts 1972-1979), y el otro era el padre de Bellatrix (Hogwarts 1962-1969), Andrómeda (Hogwarts 1965-1972) y Narcisa (Hogwarts 1966-1973)

Nota de autor 5: La forma animaga de Harry aún está en duda, pero la reduje a tres opciones ninguno animal mágico, ya que no quería que fuese invencible, siendo un Nundu podría matar simplemente con su aliento y es prácticamente imposible de doblegar. El Thunderbird lo mismo, parece ser demasiado poderoso, por lo que las opciones son Águila Real, Lobo (aún no sé qué tipo) o Zorro (Común).

Pd. Como siempre los comentarios no son solo bienvenidos sino incentivados.

Pd2. El próximo capítulo habrá más Daphne

Pd3. Sigo sin Beta.