Nerima se caracterizaba por ser un imán de sucesos extraños, aun así, los lugareños ya lo tomaban como algo cotidiano, era lo que daba cierto encanto a la pequeña ciudad. Dentro de aquella, había dos puntos en donde parecían concentrarse la mayoría de las rarezas: el primero era la conocida preparatoria Furinkkan, y el segundo y más peculiar, era la residencia Tendo, lugar que presumía ser el único dojo que cuidaba la casi extinta escuela de artes marciales estilo libre.
En un principio, la fama de los Tendo recurría en la rareza de tal disciplina, con el pasar de los años y conforme a la familia crecía, también se conocía que el patriarca de la casa, quien enviudo a temprana edad, contaba con tres hijas de gran belleza, especialmente la menor de las niñas. Al tiempo en que la joven se encontraba prometida con otro huésped de la casa, los futuros esposos compartirían la herencia del dojo y unificarían a sus dos familias, los Tendo y los Saotome, quedando como los nuevos encargados de continuar con el legado familiar.
Para lamento de sus padres, tanto la novia como en novio poseían un carácter fuerte y orgulloso, de manera que continuamente se manifestaban hostilidad, sus constantes peleas llegaban a ser un tema de conversación muy común entre los amigos y conocidos de la familia. Aun con eso, si se les observaba con más detalle, llegaba a notarse que la pareja se guardaba un profundo cariño, y que las discusiones nacían de la inmadurez común en los adolescentes de su edad.
A la inestabilidad de su relación, se le sumaban un sinfín de obstáculos, como los respectivos pretendientes de los dos chicos, siendo que, además del carácter, compartían un gran atractivo físico. También existía la incógnita referente a una inquilina misteriosa, una hermosa joven de cabello rojizo y ojos azules, había sido avistada en la residencia, e interactuaba mucho con la futura novia, llegó a suponerse que se trataba de una pariente cercana o hasta de la hermana del novio.
Nombrado fue el día de la primera boda, en el cual, la ceremonia jamás se concretó, la causa, conflictos entre los invitados, ya que algunos se conformaban por los propios rivales amorosos de la pareja. Del escándalo vino el chisme, la gente llegó a pensar que esa fue la gota que derramó el vaso y la boda no volvería a planificarse, otros afirmaban que el novio abandonaría la casa con una de sus enamoradas, pero con el tiempo, aquellos rumores se olvidaron.
Una vez más, la casa Tendo fue el foco de atención cuando, años después, las invitaciones de boda se repartieron nuevamente, todos los vecinos querían ser testigos de tan esperado acontecimiento. ¿Los planes de los patriarcas al fin se consumarían o daría pie a otro vergonzoso fracaso? Para sorpresa de todos, la ceremonia tuvo un inicio y un fin. Solo los habitantes de la casa estuvieron presentes en el acto más importante, el casamiento, atestiguaron sus votos y los observaron continuar el ritual matrimonial punto por punto, cuando la unión ya era un hecho, permitieron a los invitados compartir con el matrimonio en la fiesta de recepción.
Si bien los nuevos esposos lucían incomodos con la situación, ninguno abandonaba el lugar junto a su pareja, en un punto de la noche la novia quería retirarse al baño, y fue seguida por su esposo hasta la puerta, hubo protestas y reclamos de la muchacha en el camino, pero el joven se hizo de oídos sordos.
Era el cuarto para las tres cuando el señor Tendo anunció la partida de los novios, celebrarían su noche de bodas en un pequeño hotel localizado en el interior del bosque, no era lujoso, pero serviría para que los esposos disfrutaran unos días de intimidad y se acostumbraran a compartir habitación. Las maletas fueron hechas en la mañana y el equipaje fue trasladado al hotel entrando el medio día, los novios solo llegarían a desempacar.
-Felicitaciones muchachos- Soun puso una mano en el hombro de su yerno.
-Cuida de ella con tu vida Ranma, como siempre lo has hecho.
-Si tío- el joven no titubeo, sintió la seriedad del comentario de su suegro, rara vez el señor Tendo usaba un tono tan directo.
-Y tu Akane- Continuó con sin romper la solemnidad. -No asesines a tu esposo en la primera noche, necesitamos herederos-. Y con ese comentario rompió completamente la atmosfera que había creado.
- ¡PAPÁ! -. El rostro de la chica se pintó de rojo, mientras apretaba la falda del vestido reprimiendo las ganas de golpear a su padre.
Llegó el turno de hablar a los padres del novio, Genma se dirigió a su hijo: -Ranma, sé que como padre he dado mucho que desear, pero mis intenciones siempre fueron dirigidas a hacerte el hombre entre hombres, un verdadero artista marcial, digno de enaltecer el nombre de nuestra escuela, como ya dije, no estoy orgulloso de muchas cosas que hice, pero de lo que sí puedo presumir es de llamarte mi hijo-. Después de terminar su discurso, hubo una larga mirada silenciosa entre padre e hijo, el muchacho no podía creer aquello, dio un largo respiro y articuló sus palabras. -Gracias papá-. Fue una respuesta corta, pero de todo corazón.
La novia, que se encontraba bastante conmovida con la escena, se sorprendió al notar como su suegra la tomaba dulcemente de las manos y sonreía.
- ¿Sabes querida Akane? Siempre quise una hija, estoy tan feliz de saber que mi Ranma se casó con una mujer tan maravillosa como tu-. Los ojos de Akane se humedecieron un poco, pero no se dejó vencer por el llanto y correspondió el agarre de su suegra. -Tía Nodoka, estaré honrada de ser su hija.
Tan absortos se encontraban en sus despedidas, que el grupo de los novios no percibió que eran escuchados en la cercanía de las mesas. Shampoo, Moousse, Ukyo, Kodashi, Ryoga, Akari y Kuno fueron sentados en mesas vecinas, como una broma de parte de Nabiki. Si bien Ukyo y Ryoga se encontraban heridos, su código de honor los ayudo a aceptar que habían perdido, Akane veía en Ryoga a un amigo muy querido, y nada más, Ukyo se encontraba en la misma situación a los ojos de Ranma. Sin mencionar que guardaban afecto por sus respectivos rivales. En cambio el resto difería mucho en la manera de pensar de los dos, Shampoo y Kodashi guardaban la esperanza de encontrar alguna forma de anular el matrimonio, Kuno no se hacía a la idea de perder a su hermosa Akane, en cambio Moousse se encontraba en la cúspide de la felicidad, y por lo que respectaba a Akari, ella desconocía todas las opiniones de la mesa, incluyendo la de su prometido, solo podía disfrutar la feliz ocasión y pasar tiempo con su amado Ryoga.
Después de compartir cálidas palabras de despedida con cada miembro de su familia, los recién casados se disponían a partir, pero fueron detenidos por Genma.
- ¡¿Pero ¡¿qué estás haciendo?! ¡¿Acaso crie a un salvaje?!-. Evidentemente el momento tierno entre padre e hijo había terminado.
-No tengo idea a que te refieres papá, pero tus métodos de crianza son bastante cuestionables-. Volvían a ser los de siempre. Nodoka se acercó tranquilamente a su hijo y esposo. -Lo que tu padre quiere decir Ranma, es que, ¿por qué no estás cargando a Akane? -. Los muchachos se sonrojaron y desviaron la mirada. Ante la confusión, Nodoka continuó.
-Veras hijo, hay una tradición-.
- ¿Tradición? - Dijeron al unísono, en este punto, ya tenían la atención de todos los invitados.
- ¡No puedo creer que no recuerdes la tradición Saotome! Es esencial para obtener la bendición en la noche de bodas-. Interrumpió Genma con brusquedad, ahora las más interesadas en escuchar eran Kodashi, Shampoo y Ukyo.
-Cuando un hombre Saotome contrae nupcias, es su deber cargar a la novia en brazos hasta el lecho de bodas, si la novia llega a tocar el piso, no podrán recibir la bendición de sus ancestros y el matrimonio quedará anulado. - El rostro de Akane palideció y se llevó una mano a la boca, en cambio Ranma se encontraba furioso.
- ¡¿CÓMO NO PUDISTE DECIRME ALGO TAN IMPORTANTE?! ¡LA TONTA DE AKANE ESTUVO A PUNTO DE SALIR PRIMERO QUE YO! -.
- ¡EL TONTO ERES TU! ¡¿CÓMO NO PODÍAS CONOCER UNA TRADICIÓN DE TU PROPIA FAMILIA?! ¡IDIOTA! - Los gritos pintaban una nueva riña, en cambio, Nodoka intervino nuevamente. - Ranma, hijo, estoy segura que a un peleador de tu nivel, no le será complicado llevar a su esposa en brazos, y tu Akane, también eres muy ágil, sé que si las cosas se complican serás de gran ayuda para Ranma - La tranquilidad que irradiaba Nodoka pudo callar la pelea latente de los chicos, quienes solo pudieron asentir. -Bueno ya, ¿qué hacen aquí perdiendo el tiempo? Vayan, todo saldrá bien .
Después de ser animado por su madre, Ranma tomó en brazos a su mujer, compartieron una mirada que reflejaba complicidad, en la que ambos aceptaban el reto.
-Sostente, presiento que nuestros amigos no nos la dejaran fácil - Akane solo procedió a abrazar el cuello de su marido y prepararse para la travesía.
