19: Crisálida
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"Lo intenté antes pero nunca llegué tan lejos, sentí mucho dolor pero eso no detuvo mi corazón, esta vida es abrumadora y estoy listo para la siguiente"
Ghost, Badflower.
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Poe miró a aquella muchacha que había rescatado de aquel orfanato, ya no lucía frágil e ingenua, aunque ella luciera consternada, vio en ella una mirada de venganza, sus manos ensangrentadas temblaban, el shock estaba dando cabída al desmayo.
Rey estaba sosteniendo temblorosa el revólver y estaba por oprimir de nuevo el gatillo para dar un segundo disparo pero una oleada de balas los comenzaba a alcanzar. Ben se aproximó a ella con rápidez y huyeron de inmediato para ocultarse entre los árboles.
-No puedo creer que hayas disparado -comentó Ben agitado.
-Ni yo -respondió la chica aún en shock.
Ben sacó su radio pórtatil para contactar a su amigo -Hux, ¿sigues ahí?
Algo de estática se produjo antes de la respuesta -Si -contestó el pelirrojo-. Intentamos contenerlos pero son demasiados.
-Retirense de inmediato, no quiero más bajas.
-Continúen por la salida C, los veremos ahí, el auto de la entrada se acaba de ir...
-Poe está escapando -Rey quería regresar.
-No -la detuvo Ben de un brazo-. No es momento de seguirlo.
-Debo asegurarme que murió...
-No podemos, Rey. Es peligroso.
-Entonces, ¿lo dejaremos ir así nada más?
-Primero debemos mantenernos vivos antes de actuar, ya sabremos si ese imbécil murió, si no es así, buscaremos la forma de llegar hasta él.
Poe fue retirado del lugar junto con varios de sus hombres, la mansión estaba siendo abatida. El trío se refugió por varios minutos antes de que las balas cesaran.
-Parece que el fuego ha parado -comentó Hux mirando entre los arbustos.
-Hay alguien que me escuche -habló Ben por el radio.
La estática se hizo presente pero finalmente hubo respuesta.
-Si, señor, estamos en la entrada, hubo pocas bajas, la gente de Dameron se ha ido.
-Ya no es seguro permanecer aquí, tendremos que irnos.
-¿Irnos? -preguntó Hux-. ¿A dónde?
-Lejos y fuera del alcance de ese imbécil.
Rey permanecia ajena a aquella conversación, en sus pensamientos estaba en porqué carajos no remató a Poe con su arma. La oportunidad estuvo y no supo aprovecharla. Se maldijo por haber sido tan lenta.
-Debemos irnos, Rey -le pidió Ben.
Rey seguía en trance ante la petición. Su mente no paraba de de revivir el momento; el disparo, Poe cayendo, la sangre, sus miradas cruzándose.
-¿Rey?
-Tenía que matarlo -murmuró pensativa.
-Las cosas no salen siempre como uno espera, quizá si lograste hacerlo.
-La suerte no existe -respondió ella.
-Vamos, levantate -la ayudó a pararse-. Primero hay que salir de aquí, discutiremos ese asunto en un lugar más seguro.
-¡Esos hijos de perra! -exclamó el tío Luke.
-Tío -lo reprendió Ben quien miraba por la ventana, le hizo el gesto de que guardara compostura ya que Rey estaba en la habitación.
El trío, el tío Luke y algunos hombres estaban en una pequeña y vieja finca en las afueras del otro lado de la ciudad, no serían molestados por lo pronto, la casona llevaba abandonada varios años, estaba llena de polvo, las paredes parecían crujir debido a la deteriorada madera, Rey estaba en el otro extremo de la ventana junto a Ben, cruzada de brazos.
-Lo siento -se disculpó Luke dirigiéndose a Rey.
-No -habló Rey-. Creame que siento lo mismo.
-Es más que obvio que esto es una declaración de guerra.
-Siempre supe que ese LaRusso era una rata tramposa -dijo Luke a regañadientes- Nunca me dio buena espina.
-No fue LaRusso -contestó Ben.- Fue Dameron.
-El ataque a la mansión y lo de hoy fue por LaRusso, el pelmazo al que ella le disparó es uno de sus subordinados, Ben.
-Ese hijo de... -Ben se contuvo.
-Todo esto es por mi -interrumpió Rey.
-No -se acercó Ben a ella.
-No, no lo creo -respondio Luke-. Desde hace algún tiempo LaRusso había estado en algo turbio.
-¿Turbio? -Rey alzó una ceja-. Vaya señores si todo esto que ustedes hacen no les parece turbio no sé que es ser alguien que actúe con cordura -comentó sarcásticamente.
-Tú sabes, Rey -Ben tocó su hombro.
-Si, claro.
-Se suponía que mi madre y él tenían una tregua.
-Ben, sabes que el honor en este negocio es cuestionable. LaRusso había estado actuando de forma peculiar estos últimos meses. Nuevos proveedores, invadiendo mercados ajenos, absorbiendo empresas.
-¿A eso te envió mi madre? Por eso te desapareciste tanto tiempo. ¿Porque no me dio esa tarea a mi? Sabe que yo pude haber acabado con ese hijo de puta en un chasquido.
-Seamos sensatos, Ben, se supone que tu madre siendo toda una dama de honor y respetable ante la sociedad no te habría expuesto a tal tarea, ya sabíamos que tendríamos tal ataque y...
-¿Cómo? -interrumpió Hux-. O sea, el atentado de hace tres meses, ¿tu y Madame lo sabían?
-Tío... -a Ben se le quebró la voz.
Luke suspiró y miró a Ben.
-Si, lo sabíamos, pero...
-¿Es mentira verdad? ¿es una broma?
-Ben... -lo vio fijamente-. Supimos de la emboscada.
-¿Entonces porqué carajos montamos ese circo? -Ben se comenzaba a alterar-. En lugar de esa fiesta pudimos habernos preparado e irnos lejos.
-No era tan sencillo, Ben, las cosas no salieron como esperábamos.
-¿En qué carajo pensaban? -alzó la voz.
-Escucha, sabíamos del atentado, según el contacto infiltrado había una fecha específica.
-Jamás confíes en nadie.
-El contacto es de fiar, solo que...
Luke guardó silencio intentando retener la oración.
-¿Qué? -presionó Ben.
-Ese tal Dameron tiene una fijación particular por tu novia.
-Si. Sabemos eso. No es nada nuevo.
-Bueno, disculpame, no puedo estar en todo, pero después del ataque de hoy cuadran muchas cosas.
-¿A sí?
-Claro. Mira, Dameron adelantó el atentado matando dos pájaros de un tiro, nos atacaba y se llevaba a tu novia.
-Entonces el atentado si fue por mi -se culpó Rey.
-No te culpes, niña -se dirigió a ella-. Fue una desafortunada coíncidencia que nuestro enemigo también sea el tuyo, de no haber sido él habrían mandado a otro a liderar el atentado.
-Ese hijo de... -lanzó un puñetazo al escritorio-. Espero que haya muerto el malnacido.
-Mandaré a investigar, no podemos dejarlo a la ligera.
-Tendrá su merecido -Rey lo tomó por el hombro.
-Hux -miró al pelirrojo-. Ayuda a Rey a conseguirle otra muda de ropa, no vuelvan la mansión, vayan con una escolta y no se alejen mucho del pueblo. Ben, quédate.
Rey se despidió de Ben con un beso en la mejilla, ella y el pelirrojo salieron del salón. Ambos bajan las escaleras del pórtico, se vio a si misma ensangrentada, su hermoso vestido blanco estaba arruinado, no había caído en cuenta que su boda, el día en que uniria su vida con la del hombre que ama había sido un intento de asesinato, de nuevo.
Rey se giró y se aproximó a uno de los agentes que cuidaban la entrada.
-Necesito que me dé su ropa -le pidió.
-¿Disculpe?
-Dejaré que se quede con la ropa interior y su camisa pero necesito su saco, pantalón, cinturón, zapatos y sombrero.
-Señorita no...
-No puedo pasearme en la calle así.
-¿Pero cómo...? -el hombre miró a Hux y este solo le hizo un gesto con el labio.
-Carajo -murmuró el hombre quitándose el saco.
Rey entró de nuevo a la casa y se cambió de inmediato, acomodó todo su cabello dentro del sombrero y salió nuevamente.
-¿Lista? -preguntó Hux recargado en el auto.
-Uy...
Rey se regresa de nuevo con el hombre al que había despojado de su ropa y le pidió los lentes oscuros, el pobre se los entregó resignado, la joven disfrazada subió al auto y se colocó las gafas.
Hux la miró y echó una sonrisa.
-Esto si es de película -negó con la cabeza mientras ponía en marcha el auto.
-Extrañaré este lugar -habló Hux.
-¿Porque dices eso?
-Porque lo mas probable es que lo dejemos.
-Hablas de... ¿irnos?
-Si -miraba Hux por el retrovisor-. Las cosas no irán bien si nos quedamos.
-Pero Ben y su tío... ¿qué hay de esa guerra que decían, ¿qué hay de con ese tal LaRusso? ¿huíremos como cobardes?
-Yo no lo llamaría huír -respondió el pelirrojo-. Más bien hay que alejarse para planear la estrategia del contra ataque, ganaron una batalla pero no deben confiarse.
Rey le daba la razón a su compañero, aún tenía cuentas pendientes con Poe Dameron, ese apenas era el inicio de la guerra.
Rey estaba frente a su tocador cepillando su larga y abundante melena marrón, tenía rato de haber regresado de las compras de emergencia que había hecho junto con Hux, miraba en su reflejo, un semblante desolado, desesperanzador y triste, en el espejo vio las bolsas y cajas donde guardaba la ropa que había adquirido, tomó las tijeras que estaban en el tocador y las miró varios segundos. Por su mente pasaban muchas cosas que podría hacer con ellas: enterrarlas en su corazón, en su cuello, rebanar sus venas, deformarse el rostro en forma de castigo...
¿Castigo por culpa? ¿por rabia? ¿por sentirse responsable de que indirectamente le había llevado las desgracias a la familia Solo?
Pudo haber actuado por todo eso y lastimarse pero lo que hizo fue empezar a cortarse el cabello, una tajada cortada le recordaba un momento trágico, Poe besandola a la fuerza, abusándola, golpeándola apuntándola con el arma en su vientre, ella volcándose en aquel auto, volver a recordar el llanto su bebé.
Se vio envuelta en lágrimas, se observó en el espejo de nuevo y comenzó a acomodar el cabello con el cepillo y cortar con mejor cuidado hasta dejarlo demasiado corto, se levantó con cautela y limpió el resto del cabello cortado, intentó cambiar su semblante ante su reflejo, se notó un gran cambio aunque no sabía si le agradaba.
-Me gustaba largo - escuchó la voz de Ben en el umbral de la habitación.
-Si -respondió en voz baja-. Es solo cabello, ya crecerá, supongo que así pasaré un poco más desapercibida -se giró a verlo-. Creo que un cambio radical desviará la atención de todos sobre mi ¿no crees?
-Si, supongo -se acercó a verla mejor.
-¿No te gusta?
Ben sonrió ante la pregunta. Ella era una guerrera, sabía que para una mujer su cabello era importante y a Rey no le importó sacrificarlo para estar a salvo de aquel malnacido, soltó esa parte femenina de ella para adaptarse a ese ambiente hostil de hombres rudos. Ella era ruda sin dudas pero seguía teniendo la cara más angelical del universo.
-Tesoro, te ves preciosa -la adulô-. Aún pareces muñeca de porcelana.
-No quiero ser una frágil muñeca, Ben.
-Tienes razón -se retractó.
-Eres un diamante, irrompible y hermoso -le sonrió-. Tan valiente y fuerte -le tocó la punta de la naríz con su dedo.
Se inclinó hacia ella para besarla dulcemente, se sintió tan bien tenerla en sus labios, tan a salvo, tan invencible.
-Tu me haces fuerte -le dijo ella.
-Lamento que nuestra boda no haya sido lo que esperabas.
-No -sonrió ella-. No importa mucho eso, lo que vale es que estamos juntos.
Ambos se abrazaron, supieron que iban a salir de eso juntos, por más tristeza que hubiera, si se tenían mutuamente, la batalla la tendrían ganada.
La pareja junto con Hux decidieron desaparecer del mapa una temporada, en lo que se preparaban, era mejor esperar a que las aguas turbias se calmaran,
Rey tuvo que disfrazarse de hombre como Ben y Hux para pasar desapercibida, inclusive Luke usó sus contactos para darle una nueva identidad, esta vez como Ryan, aunque viéndola de cerca era imposible creer que la joven era varón, tenía una estatura muy baja, las facciones muy finas y aunque no usara maquillaje, Ben tenía razón, parecía una muñeca. Rey tuvo que apañarselas usando un sombrero y unas gafas sin graduar para ocultar sus facciomes.
-Solo no deberían mostrarse así en medio de la estación -sugirió Hux viendo como Rey tomaba del brazo a su amado.
-No te pongas celoso, Hux -rio ella-. En el siguiente transbordo fingiré ser tu novio.
-Pretenderé no conocerte -se giraba mirando a su alrededor.
-No lo pongas incómodo o se sentará en otro vagón -se burló Ben.
-Tenemos que acostumbrarnos a esto, Hux -sonrió ella-. Tienes que tratarme como tu colega, amigo, hermano.
-No tengo problema con eso -se cruzó de brazos-. Solo no hagas cosas raras.
-Tranquilo, amigo -Ben tocó el hombro de su amigo.
El tren anunció su última llamada, los tres abordaron el tren y emprendieron el camino, a la siguiente estación, de ahí partirían del aeropuerto a Londres. Rey se despidio de aquella ciudad mirando por la ventana, el lugar que le dio su peor época, dejaba atrás el dolor para sanar y empezar de nuevo a lado del hombre que amaba. Y aunque ahora era importante empezar de cero. Su venganza contra Poe era más que un hecho que iba a cumplir.
-Poe, Dios mío -le habló Gwen al pie de la cama.
-¿Dónde... -gruñó.
-Estás en casa -le respondió-. Tranquilo, no te esfuerces -se acercó a él para tomar su te trajo.
-Ese imbécil -murmuró, intentó girar a su izquierda-. ¿Y la...
-Ella ha estado bien -Gwen intentaba contener lágrimas al verle así de herido-. No debiste haber ido, Poe.
-También tú -Poe no habría los ojos, apenas tenía la suficiente energía para hablar.
-Llamó LaRusso.
-¿Y qué dijo? -preguntó con debilidad.
-Solo dijo que en cuanto mejores que lo llames.
-¿Nada más?
-Poe, esto es una locura, te pudieron haber matado -le recriminó.
-Pero eso no pasó -la tomó de la mano.
-Esto es muy arriesgado, porque no paras y aceptas lo que LaRusso te ofrece, irnos lejos y empezar de cero, ya tienes lo que querías -Gwen giró su cabeza a la cuna que estaba del otro lado de la cama.
-Será suficiente cuando ella esté muerta, solo así. Cuando eso suceda, los tres empezaremos una nueva vida. ¿Cuento contigo?
-Eres tan cabeza dura, Poe -lo tomó del rostro.
-Gwen, ¿cuento contigo?
-Sabes que si -le respondió con algunas lágrimas.
-¿Puedes traerla aquí?
-Está dormida.
-No importa, hace mucho que no la veo.
Gwen se levanta de la cama y coge a la criatura de la cuna y se la acerca a Poe.
-Aún se ve pequeña -comentó él mientras la sostenía cuidadosamente.
-El doctor dijo que es por su prematuridad pero fuera de eso todo está bien.
-¿Estás bien con ella?
-Es un ángel, Poe, no puedo guardarle rencor, no tiene la culpa.
"Culpa" pensó Poe, sintió algo de eso cuando la negó y se dirigió a ella como un "bastardo". Pero todo ello se esfumaba en cuanto pensaba en como iba a compensarlo, ya la tenía en sus brazos y nadie se la quitaría. Ni su propia madre podría arrebatársela. Y no se arrepentía para nada de lo que había hecho para tenerla consigo. Absolutamente de nada.
Continuará...
Muchas gracias por llegar a este punto. A pesar del tiempo que me ha tomado, gracias por tomarse la molestia de leer, votar y comentar, a estas alturas ya pensaba borrar la historia pero veo que a pesar de estar más del año sin actualizar, siguen llegando lectores nuevos y piden continuación. No se preocupen, vamos a retomarla y continuaremos, esta vez el próximo capítulo no me tomará más de un año, lo prometo. Ya tengo en mi mente la historia y cómo terminará todo, pero escribir está tomando más de lo que creía, este año ha sido duro y muchas cosas pasan por mi vida, tenganme paciencia, y repito, la historia va a continuar. Estaré respondiendo preguntas sobre la trama para compensar la ausencia, solo preguntas que no comprometan futuros capítulos claro. Una vez más, gracias por su apoyo y espero verlos en el siguiente capítulo.
Un abrazo.
