SOY MALISIMO PARA EL ROMANCE, PERDÓN.

PERSEO POV

—Te recuerdo, estabas detrás de Rea. Muy bien Metis. Ahora, ¿qué tenemos que hacer? - Pregunté, si nuestro hermano Zeus nos sacó del estómago del padre debe ser por una razón.

—¿Por ahora? descansar, comer algo y volver a descansar. Has estado encerrado sin alimento por unos tres milenios —Abrí los ojos en señal de asombro, ¿estuvimos encerrados tres milenios?

—Ahora que lo dices un poco de comida me vendría bien— le dediqué la primera sonrisa desde que salí al mundo, y ella me devolvió pero de una manera muy hermosa. Antes de que pueda decir algo más enviado como mis rodillas flaquean y se doblan. Metis se adelanta y me sostiene, pasa un brazo por debajo de mis brazos y apoya su otro mano sobre mi pecho para que no me cayera hacia delante. —Vaya, esto es humillante.

Ella se rió, y tú sentí aliviado. Vaya un sable porqué.

—Sabes, es bueno escuchar una risa tan hermosa después de un período tan feo— ella me sonrió mientras sus mejillas están sonrojadas.

—Vaya, Perseo, sales a la luz después de tres mil años y ¿ya empiezas a cortejar? Ese es mi hermano. - dijo una voz a espaldas a ellos.

Me giré con brusquedad para ver de donde venía la voz cuando vi un hombre elegante acercarse, ojos azul eléctrico con un cabello rubio. Llevaba una armadura de batalla. Mi cerebro entro en modo en modo batalla, agarré el brazo de Metis, me incorporé en posición de defensa y la pausa detrás mío. ¿Quien eres y que quieres aquí?

El hombre de la armadura se frenó y me miró, estudiando mi posición de combate. —Vaya, no me esperaba esta presentación— sonrió con una sonrisa familiar, la mayoría de mis hermanos la tienen— yo soy Zeus, tu hermano menor.

Salí de mi posición de combate y yo que callado, estudiando al hombre que dice ver a mi hermano. Me acerco hasta tenerlo a solo unos centímetros, le sostengo la mirada que el me da. Doy un paso más cerca y lo envuelvo en un gran abrazo, que supongo que ni él ni Metis se esperaba.

Zeus me devuelve el abrazo después de salir de su aturdimiento— Gracias, por todo— le susurro al oído.

—Haría cualquier cosa por ustedes— dijo mientras nos separamos del abrazo.

—¿Perseo? ¿Dónde estamos?

Me giré para ver a Hestia y Deméter, paradas junto a mis hermanos aún inconscientes.

—¡Hestia! ¡Deméter! Nuestro hermanito nos salvó.

La siguiente semana fue puramente informativa, Zeus nos puso al tanto de la situación y nos cambió la guerra.

Miré mi reflejo por primera vez y pude ver mis similitudes con Poseidón, somos casi iguales. Mi cabello negro alborotado y mis ojos grises como tormentas observaron mi reflejo en el lago. Soy alto, debo medir 1,80 mts. Nunca me había visto en un reflejo, no es que hubiera muchos en el estomago de Kronos

También me acerqué a Metis, aunque no podríamos conversar mucho porque siempre Deméter me necesita o podría de repente. Pero un día, con Metis nos alejamos para poder hablar, ya que quería conocer a una de mis salvadoras.

—¿Por qué nos salvaste? ¿Por que traicionar a tu gente? - Le pregunté con curiosidad.

—Porque estoy cansada. Soy un titán de segunda generación pero a la vez soy una oceánide hija de Tetis y Océano. Mis padres nunca estuvieron para mí, ¿por qué yo podría estar para ellos?

Le sonreí y le puse una mano en el hombro - Buen punto. Y te agradezco por eso, eres una gran persona.

Ella me sonrió y puso su mano en su hombro, justo sobre la mía, la tomo y la retiró de su hombro. Yo me decepcioné porque pensé que había rechazado esa pequeña muestra de cariño, pero la desilución se fue cuando ella después de haber retirado mi mano nunca la soltó.

Caminamos así un rato hasta sentarnos bajo de un árbol en medio de un bosque.

—¿Dónde estamos? —Le pregunté

Ella me miró y sonrió, no se si se ríe de mi ignorancia o mi cara de perdido.

—La cueva o nuestra base está en la isla de Creta, lejos de los titanes.

Yo apoyé la cabeza contra el tronco del árbol, y me arrepentí sentí mareado cuando una voz sonó en mi cabeza.

"Oye Perseo, ¿quieres cereal?" La voz y la enseñanza de la relación con Deméter.

Fruncí el ceño y Metis me identificaron específicamente ¿Pasó algo?

—Voy a decir siempre que nunca tuvimos que haberle enseñado a Deméter a comunicarnos con la mente. - volví a fruncir el ceño - ¿por qué siempre me molestas a mi? tiene a otros 5 hermanos para molestar.

La mujer rubia carcajeó una risa muy bonita —¿En serio eres tan ajeno Perseo?

—Aunque he de admitir que escuchar tu risa me encanta todavía no entiendo a que soy tan ajeno— la mire con curiosidad cuando sus mejillas se sonrojan.

Ella se acercó más cerca para apoyar en el tronco y nuestros brazos se unió, ella apoyó la cabeza en mi hombro y susurró. —Ella está enamorada de ti.

Yo me exalte, ¿como pude no notarlo nunca? Pero somos hermanos, digo, ya sé que nuestro ADN no es el mismo, pero no está bien.

—Imposible Metis, somos hermanos, ella sabe eso— ella rió desorientandome más aún, si eso era posible.

—Eso no es un impedimento, mis padres también son hermanos, los tuyos también, nuestros abuelos también son hermanos. El icor de los inmortales esta sobremezclada. Nosotros estaríamos como primos.

Yo guardé silencio, eso era cierto. Pero no me interesa Deméter para nada. —Si eso es cierto, lo de deméter, no estoy muy interesada en ella. Puede que tenga puesto los ojos en alguien más.— Ella vio la vista y me miró a los ojos con esos penetrantes ojos grises como tormentas, y pude notar algo de decepción.

¿Quien será la maldecida? - dijo con una sonrisa demasiado falsa, hasta para ella.

—Mmm no lo sé, porque puedes que la conozcas.

"No se me ocurre nadie", dijo retirando su vista de mis ojos, mirando hacia el horizonte. El sol aún estaba alto, era cerca de mediodía.

—¿Como que no? Mira, te la voy a describir: no la conozco de hace mucho tiempo, pero la verdad me cautivó desde el primer segundo. No digo que la ame, pero me atrae mucho su personalidad. —Ella mostró indiferencia mientras seguía observando, esperando a que yo continúe —Esto es hermoso, tiene unos ojos enigmáticos tormentosos, con un hermoso cabello rubio ...— no pude terminar porque se giró bruscamente poniendo sus labios sobre los míos.

Yo acepto el beso con gusto, y terminamos acostados ella encima de mi besándonos. Y así, bajo el árbol y la vista de Helios, nos unimos para siempre.


3 AÑOS DESPUÉS

El enojo de Deméter tanto conmigo como por Metis era bastante claro, nunca fue un secreto que comenzamos a vernos aquella tarde hace 3 años, pero yo no tuve la culpa de este asunto con Deméter sucediera.

La guerra continuó su curso, luchamos contra titanes como Krios y Pallas, una vez peleamos contra Atlas que de milagro llegamos a huir. A pesar que nosotros eramos fuertes no teníamos las armas adecuadas, a menos, no todavía. Yo tenía un plan.

Muchas veces después de nuestros encuentros con Metis hablamos y ella me pone al tanto del pasado, porque es unos milenios más grande que yo. Me contó que Urano encerro a sus hijos los cíclopes y Hecatónquiros en el Tártaro, luego cuando Kronos se alzó prometió a estos sacarlos de ahí pero en la modificación solo puso uno de los peores monstruos como carcelera: Kampe. Un monstruocon cuerpo de mujer mas con su mitad inferior de dragón, sus piernas envueltas en serpientes y su cabello hecho de serpientes. En la cintura se forman cabezas de animales peligrosos como león y oso. También carga dos espadas llenas de veneno.

Entonces, hace aproximadamente una semana le propuse intentar rescatar a los ciclospes y hecatónquiros del tartaro, ya que tienen grandísimos aliados. Ciclopes para las armas y los hecatónquiros con sus cien brazos.

Hemosmos acordado a los cuatro hombres porque Deméter en el Tártaro no sería de mucha ayuda, Hestia y Hera no tendría ningún tipo de entrenamiento y Metis era la única que sabía pelear, por lo tanto la necesitábamos cuidando a los demás.

Me pasé toda la semana junto con Metis, Zeus, Hades y Poseidón ideando planos de respaldo porque siempre me gusta estar preparado para cualquier situación. Y cuando por fin llegó el día en el que teníamos que descender donde nunca nadie lo hizo y eso tuvo genera incertidumbre.

—Espero que no te mueras maldito idiota— me dijo Metis entre beso y beso.

—Tranquila querida, no lo haré, al menos no a propósito— le dije dándole una sonrisa tranquilizadora.

—Espero que así sea mi amor, porque cuando vuelvas necesitamos hablar —la seriedad me asustó, ella respondió notarlo porque me tranquilizó— tranquilo, no tiene eco nada malo. Solo, no mueras, ¿si?

—Tórtolos, sepárense, ya va a tener tiempo para eso.— dijo Zeus - Tranquila Metis, vamos a volver, él va a volver.

Nos dimos un corto beso y comenzamos nuestro viaje hacia Epiro, después de una semana llegamos a la orilla del río Aqueronte, uno de los ríos del Inframundo que sale hacia el mundo mortal.

Lamentablemente los mortales son los que peor pasan, a pesar de poder hablar de las tormentas y terremotos constantes hacen que sufran pérdidas, a pesar que no saben lo que está pasando.

Hicimos una barca con madera y nos adentramos en los cuatro hermanos en el Inframundo para entrar al Tártaro.


En la entrada del Tártaro

Los cuatro hermanos tenían armaduras de Hóplita griego con espada, lanza, cuchilla y escudo.

—Muy bien hermanos, sí algo sale mal, quiero que sepan que es un honor servir con ustedes— dijo Poseidón, para sorpresa de todos.

—Tranquilo hermano, saldremos victoriosos de todo lo que se nos pone al frente, sea Kampe, Kronos o el mismísimo primordial del pozo— Hades intentó tranquilizar a Poseidón, pero no funcionaron. El segundo menor asintió y guardo silencio.

—Muy bien hermanos, sí ya terminaron de llorar, los veo abajo —dije con confianza (vaya a saber de dónde la sacaba), les dediqué una sonrisa y salé hacia el interminable.

En el momento en el que salio pudo escuchar jadeos de sorpresa de mis hermanos — Santo Caos, nuestro hermano está loco.

Y me siguieron por detrás en la caída.


Tártaro - 9 días después

Dicen que si tiras un yunque desde Urano hasta Gaia tardará en caer nueve días, y desde Gaia a Tártaro otros nueve días. En lo personal nunca lo creí hasta ahora.

Después de días cayendo pude ver algo de luz, aunque era roja combinada con niebla.

Pronto aterrizamos de pie con un ruido sordo que tuvo que haber sonado en todo el Tártaro. Atrás sentí 3 aterrizajes más.

Me giré hacia mi hermano Hades y le dije: "Muy bien hermanito, tus guías". Todavía había cosas que nosotros no entendíamos de nosotros mismos. Hades tenía afinidad con territorios relacionados con la muerte, podía sentir cuando una vida se iba o hasta podría invocar esqueletos con un pisotón (eran mortales y muertos, aunque eran inútiles y que no tenían entrenamiento). Poseidón tenía afinidad con el agua y podía controlarlo a menor medida. Zeus y yo pareciamos los únicos en haber heredado poderes de nuestros antepasados. Zeus tenía control de rayos y la electricidad al igual que Urano y yo tenía un control ligero sobre la tierra como Gaia.

—Porque seas 2 milenios mayor no significa que sea tu hermanito— dijo con celo fruncido.

—Ay hermanito, yo lastimas— le contesté con una sonrisa.

Hades nos guío a través del Tártaro como si estuviera siempre allí, aunque se lo ve nervioso. Aunque se entiende ya que nos topado con muchísimos perros del infierno, Dracaenaes, y algún otro gigante nacido de la tierra.


2 semanas después

¡Logramos encontrar las mazmorras! Nos adentramos dentro y eliminamos a los monstruos que hay, solo que hay pocos. Los cuatro sabemos que uno de nuestros mayores desafíos se encuentra adentro.

Avanzamos por unos 15 minutos en silencio hasta que nos encontramos con la espalda de un horrible monstruo, torso de mujer y piernas de dragón. Ella volteó para rugir en un ruido ensordecedor que alertó a todos de nuestra ubicación.

—¡KAMPE! Hades, a las jaulas. Zeus y Poseidón, ataquenla, yo la voy a entretener. —Todos obedecieron sin rechistar y yo miré a la bestia que se acercaba.

—Quien diría que puedes ser más fea de cerca. —El monstruo rugió y cargó contra mi con sus dos espadas envenenadas.

Juro que hice lo que pude pero no había mucho que hacer más que esquivar las espadas, pero la triste verdad es que si hubiera tardado un minuto más con las jaulas estábamos reformando en algún lugar del pozo.

Después de 15 minutos de pelea (esquivar) levanto la vista para ver a Kampe siendo atravesada por unas 50 lanzas y convertirse en polvo. Giro en la dirección en donde vivió las lanzas y veo a los hecatónquiros armados y sonriendo con sus 50 rostros.

Los centimanos Briareo, Giges y Coto nos ayudan a liberar a los cíclopes y ahora nos dirigen a las puertas de la muerte.

—Hay que volver, Metis va a ahorcarme.

Los tres cíclopes nos agradecieron tanto que juraron que nos iban a construir las mejores armas que el mundo haya visto. Cada tanto se frenaban porque olían adamantita, el metal con el que está echo la guadaña de Kronos.

Él admitió que las puertas fueron casi imposibles de encontrar, pero después de casi un mes de convivir con personas con 50 rostros y cien manos y otras con un solo ojo no es del todo agradable. ¡Pero lo logramos!


1 mes después de rescatar a los hecatónquiros y ciclopes

¡Nunca estuve tan feliz de estar de nuevo en mi cueva-casa! Comienzo a correr desesperados ante las risas de Poseidón, Hades, Zeus y nuestros nuevos compañeros por mi entusiasmo.

-¡Hola hola! Traje la comida que encargaron.

Hubo un bullicio general y gritos de "Perseo", "Por fin volvieron", "Ya era hora". Pero no tuvo lugar a Metis por ningún lado.

Pero mis preguntas fueron contestadas cuando desde una de las habitaciones de la cueva se escucho un grito que salió: —HERA, TE NECESITO.