Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.
Personajes no me pertenecen.
Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.
Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.
Personajes no me pertenecen.
Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.
Capítulo 1
Las jóvenes ayudantes se encontraban acomodando la habitación, ya que la joven de 18 años, dueña de ese lugar tenía un gran desorden.
-Señorita Higurashi despierte- tocando gentilmente mi hombro
-5 minutos más- enterrando más mi rostro entre las almohadas
-Señorita porfavor levantese- insiste
-Otro rato más- Cubro mi rostro completamente con la sabana
Sin embargo, las ganas de dormir se habían esfumado, habia soñado de nuevo con ese suceso, aquel día en que mi padre se convirtió en un asesino
-Señorita Higurashi, su padre me ha mandado a despertarla y por supuesto vigilar que se levante, ya es algo tarde- cansada de insistir
-Vamos Luciana- frustrada retiro la cobija
-Oh señorita ¡rápido¡ el gobernador viene subiendo las escaleras- gritá otra joven mucama desde el umbral de la puerta
Me encantaba desafiar a mi padre aunque en ocasiones era todo lo contrario, me levanté rápidamente, era demasiado temprano como para escuchar sermones de su parte, me di una ducha rápida y las ayudantes ya tenían el vestido para la ocasión, como los odiaba, en especial el corset, si pudiera saldría en paños menores no me gustaría sufrir como otras jóvenes que por falta de aire se desmayan, mis pensamientos fueron rápidamente interrumpidos cuando mi padre entró a mi habitación
-Kagome, Kagome, has hecho esto por 18 años- suspira
-No te desesperes padre, ya casi termino- detrás del vestidor
-Hija solo vengo a traerte un regalo-
-¿Un regalo?- saliendo ya completamente vestida
-Si, de parte del comodoro Dohrm- hace pasar a dos jóvenes de la cocina con una gran caja
-No me sorprende que será- me dirijo a la caja y no habia sorpresa –como te dije, no me sorprende- mostrando un vestido de fiesta color rosa pastel
-Mando una nota diciendo que le encantaría que usases ese vestido en la fiesta de hoy, ya sabes, ascenderá de puesto-
-¿No tengo opción verdad?, auch duele-
Luciana se encontraba trenzando mi cabello y por estar metida en la conversación me jaló el cabello de más.
-Bien, te doy 10 minutos linda- se acerca y besa mi frente –no tardes-
Después de pelear con mi peinado y con aquel vestido apretado, bajé las escaleras como una dama, como lo que era, mi padre ya se encontraba en el marco de la puerta esperándome, mostró una gran sonrisa al verme y nos dirigimos al carruaje, donde subimos y comenzamos el recorrido.
-Hija, Kagome-
-Diga padre-
-los preparativos de boda ya estan casi terminados-
-¿Y debería darte las gracias?- con voz arrogante
-Kagome, el comodoro Dohrm es un gran hombre, a esperado 6 largos años por ti, eso es amor de verdad-
-¿amor de verdad? No lo negaré padre, el comodoro es un hombre de alta elegancia y poder, al igual de ser atractivo, sin embargo, no me interesa- cruzándome de brazos
-Esos modales no son dignos de la hija del gobernador, además te conviene casarte con alguien de alto nivel marino, imaginalo hija, no solo en el futuro serás gobernadora, sino que tu linaje será de sangre poderosa-
-¿Habra navíos padre?- Desviando el tema
-¿Disculpa?-
-Barcos padre, que zarpen durante el festejo-
-Si, cercanos a la costa pero nosotros no viajamos-
-Perfecto-
Primero fuimos a tomar un almuerzo con gentes de otros pueblos, para después pasar a firmar unos papeles y regresar a casa a ducharme de nuevo y usar el vestido que el comodoro me habia regalado, subiendo de nuevo al carruaje y llegando a nuestro destino me di cuenta que, habia demasiadas personas elegantes y parte de los navíos importante, el mar estaba hermoso, el atardecer reflejaba en el mar los colores rojizos que lo hacían perfecto, en ese momento sonaron las trompetas, dando por inicio el festejo y la entrada del comodoro, todos dirigieron su mirada al navio que llegaba, siendo encabezado por mi "prometido", con su elegante traje saludando a los demás, todos emocionados mientras yo buscaba algo para salir de allí, mi padre se había retirado a anteder unos asuntos y aproveché su alejamiento, caminé hasta más aya de la costa, ansiando zarpar en esos grandes barcos y alejarme del mundo, uno de los tantos barcos llamó mi atención, su color no era blanco como los demás, era de un color negro y en parte la madera podrida
-Este barco, no es de la flota de mi padre ni del comodoro…..-
Al otro lado, en la fiesta
-¡CORRAN¡- gritaban algunos
-¡TODOS ALTO¡- apuntanto con su arma -¿O acaso quieren morir? –Lanza disparos al aire-
Escuche ligeros estruendos, los fuegos artificiales siempre eran a media noche, algo andaba mal, levanté la parte baja del vestido y corrí, corrí lo que mis zapatillas de tacon me permitián correr, al ir llegando a la fiesta me asombré, varios invitados estaban en el suelo y estaban siendo acorralados por bandidos, les apuntaban, otros corrian entre los hogares y sacaban pertenencias
-Padre-
Me preoucopé por mi padre ¿Dónde estaba? El comodoro
-¿Padre? ¿Comodoro? ¿Dónde estan? - asustada
Decidí esconderme para que no me lastimaran, retrocedí lentamente pero mi cuerpo fue detenido, algo se interponía entre mi libertad y yo, giré lentamente y lo ví
-Hola preciosa ¿Por qué tan sola?-
Grité ante el tremendo susto que ese sujeto me dio, corrí para alejarme de el pero más bandidos aparecieron frente a mi, rodeándome y con eso impidiéndome escapar, temí por mi vida y fue peor cuando unos brazos me rodearon, sujetándome de mis brazos impidiéndome escapar, no dudé y lanzé una patada en su parte intima, quité su espada, dando gracias a mi padre por obligarme a practicar esgrima, poniéndome en guardia pero no eso no importó, era una contra 15 bandidos, más me acorralaron, se lanzaron sobre mí y rápidamente me defendí, derrotand entonces escuché el grito desgarrador de mi padre, lo buscaba pero no daba con el
-¡padre¡ ¿Dónde esta? ¡Padre¡-
-Pero que gran presa tenemos aquí, ven linda, te haré gozar-
Antes de que ese repungante bandido me acariciara, se escuchó el grito de otra voz varonil, al escuchar su voz mi cuerpo se tensó, su voz sonaba tan varonil.
-¿Qué creen que estan haciendo?- apareciendo entre los bandidos, cruzado de brazos
Y lo vi, era un hombre alto, de brazos anchos y fuertes, un minuto, ese cabello plateado y esos ojos dorados, yo lo reconocia, sabía que lo habia visto antes ¿pero donde? Y como una luz cegadora, lo recordé, era aquel niño que hace 6 años vi alejarse en el navío, ya que era muy joven para ser el sujeto mayor de hace años, mis pensamientos se rompieron cuando sentí una respiración, vi y tenía su rostro muy cerca de mi.
-¿Señorita?- a centímetros de mi cara
-¿Q..Que.. Que sucede?- sonrojada
-Por lo que observo, su forma de tomar la espada es muy perfecta y ha logrado derrotar a 6 de mis hombres ¿sabe que para una señorita de su categoría es peligroso?-
-Solamente me defendí- a la defensiva
-¿Defendió? ¿De quién?-
-No se a que ha venido a este pueblo pero les exijo que se larguen- enojada
Escuche las risas de los bandidos a más no poder, se burlaban de mi autoridad, el sujeto de cabello plateado simplemente se mantuvo serio, después empezó a apludir y se rió.
-Que mujer tan más valiente, ¿Dónde esta su padre y el comodoro?- sonriendo con maldad
-Aquí señor- Apuntando su arma en la cabeza del comodoro -¿Quiere que lo mate de una vez?
-No, sería perdida de balas- quitándole la pistola a su amigo- bien comodoro, buenas tardes y ya casi noches, que buen festejo le prepararon-
-Alejense de aquí, son unos bastardos, tan repulsivos como siempre- la voz del comodoro reflejaba odio puro
-Shhhhh- coloca su mano en la boca del comodoro- usted debe ser cortez ¿es su fiesta no? debe comportarse adecuadamente
-Solamente lárguense, ¿quieren dinero? Llévenselo pero dejen a la señorita en paz- mirándome con dulzura
-Yo me puedo denfender sola gracias, preocupese por usted- me cruzo de brazos
-Vaya vaya, aparte de arriesgada, es una señorita entrometida- Se acerca a mi
-¿Disculpa? ¿Entrometida? Por si no te das cuenta, tú y tus secuaces interrumpieron una fiesta, ¿Quién es el entrometido?- Desafiandolo
-¿Quién te crees para dirigirte con tanta informalidad?- Enojado
-Kagome Higurashi, la hija del gobernador- lo apunto con la espada
Los piratas me miraron asombrados y luego volvieron a reir, ¿Qué les daba tanta gracia?, su "líder" se acercó más a mi, acarició mi mejilla, yo simplemente me estremecí ante su contacto, después se giró y dijo
-Bien gente, los liberaremos, nos iremos con algunos obsequios de su parte y no los mataremos, por lo tanto, muchachos tenemos que irnos-
Me sentí aliviada, habia funcionado mi plan, ahora tranquilamente se irían
-Gracias-
-No hay nada que agradecer-
En eso el me cargo como si fuera un simple costal y orrió hasta llegar a la costa, entré en shock y después reaccioné, este sujeto me estaba secuestrando, empecé a patalear para hacer que me bajara, escuché los gritos de mi padre y del comodoro pero ellos no podían salvarme, seguían siendo amenazados, después todos los hombres siguieron a su líder, vi que el comodoro logró escaparse y empezaron a luchar los tripulantes, el comodoro corrió hacia nosotros, el sujeto pareció darse cuenta y se detuvo, me bajó y de un movimiento rápido coloco una espada en mi cuello.
-Bien comodoro escoja, o nos deja ir libremente o quiere que degollé a la señorita-
-Eso es jugar sucio-
-Querida, nosotros jugamos sucio, no creas que por ser una mujer no te mataría-
-Por favor no lastime a la joven- dejando su espada y pistola en el suelo, el comodoro trataba de acercarse
-Quedate allí comodoro, no te acerques, solo dejanos ir y prometo no lastimarla
-No confio en las palabras de un sucio pirata-
"pirata" mi mente hizo click, este no era un simple bastardo, era un pirata, un legitimo pirata, y ahora yo era la rehén.
Otros piratas aparecieron y detuvieron al comodoro, el pirata me volvió a cargar y me subió al barco, asi que este era su barco.
-Porfavor dejame ir- pataleando -¡exijo que me bajes maldito pirata¡
-No lo haré señorita Higurashi, usted ahora es mi tesoro, bajo mis cuidados tendré regalías, asi que ahora nos vamos- me baja y me aferra a su lado- Dile adiós a tu mundo querida – señala al comodoro- ¡Hey tu idiota¡ ¡Gracias por este tesoro¡
Y en ese momento el me hizo mirarlo, el barco comenzó a moverse y me besó, me besó deprevenidamente, su boca sabía a alcohol, era asqueroso, traté de zafarme, pero el profundizó el beso colocando su brazo tras mi cabeza, escuche mi nombre a lo lejos, ¿sería la ultima vez que el comodoro gritaría mi nombre? Me soltó y me aventó al suelo
-¡Y tranquilo gobernador¡ mi venganza ya esta realizada- Sonriendo
