Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.
Personajes no me pertenecen.
Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.
Capítulo 2
Ya estando muy lejos de la costa, me armé de valor y me levanté del suelo, me acerqué a ese sucio pirata y lo abofete con todas mis fuerzas, se escucha los susurros de la tripulación, el idiota solamente se quedo quieto colocando su mano sobre su mejilla
-Ca…capitán- le decía un viejo algo calvo y preocupado
-No te preocupes Mioga –sobando su mejilla –estoy bien, pero vamos, si que eres fuerte y tienes carácter –sonriendo- está decidido serás mi diversión a partir de ahora
-¿Tú diversión? –Empiezo a reírme - ¡Jah¡ ¿Por qué crees que aceptaré semejante idiotez?
-Inuyasha-
Así que el bastardo se llamaba Inuyasha, un nombre tan ridículo sin embargo viendo sus facciones no era tan ridículo, el sujeto estaba en buena forma y si se bañara todo cambiaría
-¿Qué sucede miroku? – se dirige a otro joven de cabello negro y algo corto
-¿Qué haremos con la hija del gobernador? – mirándome con perversión
-¿A que te referías con venganza? ¿Por qué vengarte?- necesitaba información y en especial ¿el sería aquel niño?
-Eso es algo que no te incumbe- mirándome con enojo
-Claro que me incumbe- lo empujo –soy la victima aquí y si formo parte de una venganza debo de estar informada
-Ohhhhh- dice su amigo – vaya Inuyasha parece que esta gatita tiene uñas
Ante ese comentario los otros sujetos mal olientes se empezaron a reír, no sería la burla de nadie estaba por gritarles pero
-¡Silencio¡ - grita enojado - ¡Vayan a trabajar¡ y tú…. –me sujeta de una manera brusca y me arrastra a lo que supongo es el camarote, no distingo bien y me empuja y caigo sobre la supuesta cama
-¡Oye¡ - me quejo - ¿Qué carajos te pasa?
-Mira niñita yo soy el capitán de este navío y por ende soy quien da las ordenes y para que te quede claro a partir de hoy, soy tu dueño y me debes respeto y obediencia –
-¿Mi dueño? –me río de manera irónica
Me levanté de la cama y me acerqué a paso lento, pondría en táctica las enseñanzas de seducción, lo sujeté de la camisa y mis manos empezaron a recorrer su pecho, empezando a desabrochar un botón
-Vaya vaya –riendo- ¿así que intentas seducirme?
-Tal vez – acerco mis labios a su cuello y deposito unos tímidos besos
¿Qué pasaba por mi mente en ese momento? Era lógico que no podría ganar, era un pirata, se abalanzó sobre mi, cayendo ambos sobre la cama, pegaba mucho su cuerpo junto al mío y eso me asustó
-¿Qué… que haces? – aterrada
-¿Sabias que tener sexo de pie no es muy placentero? – empezando a desabrochar su camisa y después comenzó a lamer mi cuello
Maldición, le di un golpe en su parte intima y a respuesta el gruñó y me abofeteó, dicho golpe provocó un ardor en mi mejilla y que por error mordiera mi labio inferior provocando que este ultimo sangrara, intenté devolverle el golpe, pero rápidamente sujeto mis delicadas manos
-No… no… suéltame – casi llorando
-¡Eres una maldita perra¡ - se levanta furioso y antes de salir del camarote -¡Te dejaré encerrada y espero que aprendas a nunca rebelarte ante tu capitán¡
-¡NO ME IMPORTA¡ ¡ENCONTRARÉ LA FORMA DE SALIR¡ -gritándole con tanto odio y hundí mi rostro en la cama de coraje.
&&&&&&&&&&-Narrado por Inuyasha –&&&&&&&&&
Me dirigí a esas tierras para vengarme del gobernador Higurashi, el causante de la muerte de mi padre, con tan solo 14 años de edad, vi a mi padre morir, sin poder hacer nada para evitarlo, aún recuerdo aquél día, me encontraba detrás de mi padre y divisé un sujeto a lo lejos que se encontraba junto a una niña pequeña de cabello azabache que miraba curiosa hacia mi dirección, mi padre dijo que nos quedáramos en el barco, que el iba a arreglar unos asuntos con ese comodoro, mi padre no dañaría ese barco por respeto a la niña indefensa, sin embargo fue traición para cuando mi padre regresó los cañones sonaron y el fuego inició obligando a mi padre a que mi hermano y yo nos salváramos mientras el era devorado por las llamas junto al barco. Desde aquel día juramos venganza, el gobernador pagaría con sangre, ese era el plan inicial pero esa niñata apareció y ¿es mejor darle donde mas duele no? por eso la secuestré, esa joven pagaría caro el daño causado por su padre
-Inuyasha – menciona mi nombre Miroku, acercándose a mí
-¿Qué sucede? – lo miro
-Aquí esta lo que pediste- entregándome alguna ropa que guardaba de su mujer
-Bien, la niñata deberá usar eso a partir de ahora – tomo la ropa
-¿Sabes? Es muy hermosa – sonriendo con perversión
-Eso no importa Miroku, su belleza me tiene sin cuidado, la venganza es lo primero – digo decidido
-¿Seguro? Si necesitas ayuda para, ya sabes, algunas caricias no dudes en llamarme- riéndose
-No gracias – le ignoro
-¿Estas seguro?- curioso
-¿Y tú no estas seguro que Sango te mate?- le respondo con malicia
Vi como mi compañero se tensó y yo simplemente solté una fuerte carcajada, esa mujer provocaba tantas emociones en Miroku.
-Bahhh ella se encuentra en otras tierras, no me tengo que preocupar- encogiéndose de hombros
-Eso consideras tú, pero déjame decirte que llegaremos a dichas tierras en 3 días- le doy la espalda y camino de regreso al camarote
-Wow wow espera amigo ¿Cómo que 3 días? Por favor Inuyasha no me hagas esto, somo amigos – casi rogándome
-Silencio, además es divertido ver como te maltrata una mujer-
-Eres un maldito que, por cierto, ¿Cuáles son las ordenes? -
-¿para que?
-Si el comodoro y su tripulación aparecen, ya sabes para rescatar a la damisela-
-ES fácil, muerte a todos, nadie se roba a la mujer del capitán-
-¿Mujer del capitán?
-Así es, esa mujer tiene carácter y eso me agrada, así que será mía, toda mía-
-Como dices, tiene carácter ¿crees que será fácil de domar?- intrigado
-Todas son fáciles ¿Por qué ella no?- y sin más me alejo de él.
Lo bueno de esta historia es que ya la tengo terminada, por ende no tardaré en actualizarla
¡Gracias por leer¡
