Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.

Personajes no me pertenecen.

Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.


Capítulo 5

&&&&&&&&&&&-Narrado por Inuyasha –&&&&&&&&&

Sentí furia dentro de mí, no podía estar sintiendo algo más que odio por ella, ¿lastima? No, esto era más que lastima.

-Solo es juego, solo eso, no eres tan bonita- mirándola fijamente

-Yo…. Soy… soy virgen… no me lastimes – sin dejar de llorar

-Suspiro- solo usa los vestidos por favor

Tenía que salir de mi camarote, no tenía valor de volver a verla llorar, esa maldita mujer estaba jugando con mis sentimientos, soy Inuyasha Taisho, el capitán de este navío, un pirata que juega con todos, no podía caer ante una mujer y menos la hija del asesino de mi padre, me recargué del otro lado de la puerta del camarote, sentía rabia, necesitaba poseer a esa mujer, pero ese maldito llanto.

-Inu…. Inuyasha- abre lentamente la puerta

-¿Qué.. ¿Qué pasa? -digo con voz nerviosa, me alejo y la miro –oh…-

Maldición, esas ropas se le veían mejor que aquellas finas, su rostro que antes era tristeza ahora notaban un leve sonrojo.

- Yo… capitán – nerviosa

-¿Tienes hambre? – tratando de cambiar de tema y evitar mirarla

-No... .no gracias- sigue nerviosa

-¿Estas segura? No has comido nada desde que llegamos, aunque bueno no es como si me estuviera preocupando por ti –sentí mi cara enrojecer por lo que me giré a otro lado-

-¿Preocupado por mí?- con ligera diversión

-Eres mi esclava – la miro sintiendo el sonrojo alejarse

-¿Es…esclava? – Aterrada -¿Seré su esclava sexual? – lagrimas se asoman de nuevo

-¿Qué? No pequeña estúpida – molesto- No te obligaré a ser mi esclava sexual no soy un degenerado

-¿Entonces a que te refieres con esclava? –cambiando su semblante

-Fácil, te encargaras de limpiar mi camarote, de prepararme la comida, lavar mi ropa, alagarme y hacerme favores…-

-Si no tengo opción –suspira con tristeza

¿Cambios de humores tan repetimos? Las mujeres son difíciles de comprender, hace rato era una fiera salvaje, sin embargo, ahora es un conejillo

-Vamos quita ya esa cara perra- no recibo respuesta - ¡Que quites esa maldita cara de perra¡- le grito

-¡Arg¡- me empuja – te lo dije antes y lo vuelvo a repetir –furiosa- ¡No me vuelvas a llamar perra¡ ¡no soy tu puta perra¡ ¡maldito imbécil¡ ¡hombre sin corazón cabeza hueca¡ -alejándose de mi-

Wow wow wow, esta mujer si que es bipolar, sin embargo, sonreí, esta mujer me estaba encantado, pero –hombre sin corazón- eso si me había lastimado, los muchachos seguían callados observando la situación, los ignoré llamé a miroku pero este no respondió, volví a llamarlo pero nada ¿Dónde mierda se había metido? Escuché un grito, si ya sabia donde estaba.

-¡Pervertido¡- lo cachetea

-¿Qué escándalo es este?- la mujer me mira y corre a mi dirección, se coloca detrás de mi

-¡Dile a tu maldito amigo que deje de toquetearme¡ - furiosa

-¿Cómo que toquetearte?- la miro a ella y luego a miroku

-Vamos amigo solo son "caricias" discretas- dice Miroku con tono de gracia

-Miroku, última vez que me entero de que estas tocando a mi mujer- con furia

-¿Ahora soy tu mujer?- me interroga

-Tú escoges, ser mi mujer o ser mi esclava –la miro

-No se cual es peor- mirando hacia el cielo

-Ser mi mujer tendrá privilegios, entre ellos que ningún otro hombre te pueda tocar- lo digo con voz divertida

-Soy tu mujer- lo dice sin tardar en pensarlo

-Me río- bien futura señora Taisho

Escucho que Bankotsu, otro de mis hombres fieles se acerca corriendo y diciendo que nos acercábamos a tierra, kagome corrió buscando la santa tierra, estaba tonta si pensaba escapar, ahora es mía, ella lo aceptó

-No, Inuyasha regresemos- casi hincado a mis pies

-¿Qué pasa Miroku? ¿No te agrada la idea de ver a Sango?- riendo

-¿Sango?- kagome fija su mirada en mi -¿Quién es Sango? -pregunta confundida

-La mujer de Miroku, a quien le tiene mucho miedo-

-¿Tienes mujer? – Se acerca y abofetea a miroku otra vez-¡Maldito bastardo¡- teniendo una mujer y coqueteando con otras

-Oye ¿Quién te da derecho de abofetearme?- diciendo un Miroku enojado -¡Y dos veces¡

-No te atrevas a decirle algo- le digo molesto, pero no sin evitar reírme –te lo tienes merecido-

-Tengo hambre- dice sin más

-Myoga – grito – ve y tráele de comer a mi mujer

-Si.. .si señor- sorprendido

Pero antes de que Myoga se fuera, kagome se acercó a el, le dijo unas cuantas cosas y se fueron juntos ¿Qué acaba de pasar?

-Inuyasha esto no me esta gustando – dice Miroku algo frustrado

-A mi tampoco miroku – digo sinceramente

-Entonces déjala ir, vamos hermano, a dejarla en esta isla- sonriendo

-No hasta cumplir la venganza de mi padre-

-¿Y si te enamoras de ella?-

-Me tenso- ¿enamorarme de ella? No miroku, jamás me enamoraría y menos de esa mujer además soy un hombre libre ¿con cuantas mujeres eh estado?-

-Veamos – cuenta con los dedos de su mano- kagura, Kanna, Sara, Tsubaki, Yura, creo que con muchas

-¿Y de cuantas me eh enamorado?-

-Veamos –vuelve a contar con los dedos de su mano- creo que… oh si ¿esa joven llamada kikyo cuenta?

-No, ella solamente fue atracción-

-Entonces de ninguna- se rasca la cabeza

-Exacto, así que jamás me enamoraré

-Tal vez Inuyasha pero la joven Higurashi es diferente a las demás- fijando su vista hacia Kagome y Myoga

-Lo se y por alguna razón eso me aterra- suspiro

El barco ya había tocado tierra, mis hombres estaban haciendo lo necesario para que el barco no se fuese, dejé a los de siempre a cuidar el barco mientras bajábamos no sin antes

-Bien regresaré dentro de un rato, tú te quedas aquí- miro a kagome

-¿Disculpa? No lo haré – se cruza de brazos

-¿Alguien pidió tu opinión? ¿No verdad? Así que deja de ser tan terca y quédate aquí-

-¡Arrg eres un idiota¡- molesta

Estaba cansado de sus insultos, la cargué sobre mis hombros y me dispuse a encerrarla en el camarote

-¡Idiota bájame¡- golpeando mi espalda y pataleando

-No, entiende soy yo quien da las ordenes- entramos al camarote y la arrojo a la cama

-¡Oye¡- se queja

-¡ya te dije que no saldrás¡- molesto

-vamos amigo el ron y las mujeres se van a terminar- dice Miroku entrando al camarote

-Vaya así que el señor va por ron y a follarse a una mujerzuela- enojada se levanta de la cama y me enfrenta

-En primera, sin el ron, no somos dignos piratas y en segunda, no iré a follar a mujerzuelas- estresado cubro mi rostro con mi mano

-Bien entonces no te molestará que te acompañe- dice saliendo del camarote y yo atrás de ella

-Me río- claro preciosa pero no te pongas celosa, soy todo tuyo-

-Estúpido-sigue caminando

Miroku parecía aguantarse la risa, yo solamente me resigne, llegamos a un pequeño pueblo, kagome parecía asustada al ver a todos los otros piratas ebrios, besándose con mujeres por todos lados, algunos tirados y otros apestando

-No me gusta este lugar- aferrándose a mi brazo derecho

-Por algo te dije que te quedaras en el camarote, pero no, insististe así que guarda silencio- frustrado

-Solo defiendo lo mío- susurra

-¿Disculpa?- digo algo confundido

-Nada nada- sonrojada

¿Acababa de decir que defiende lo suyo? ¿Soy suyo? No sabía cómo reaccionar, estaba entre reírme o sentirme nervioso, seguimos caminando hasta adentrarnos a uno de los bares donde más me conocen, todos me miraron sin asombrarse, pero veían a kagome con ojos de lujuria

- Capitán Inuyasha, ¡un gusto verle de nuevo¡- dice el cantinero

-Gracias Jeff- le digo e inmediatamente me siento en los bancos de madera

-Observa a kagome- vaya capitán ¿ya se consiguió otra?-

-para tu información Jeff- resaltando su nombre- no soy cualquier "otra" soy su mujer- molesta

-Oh discúlpeme señorita- vaya que carácter

-Vamos Jeff sírveme lo de siempre- digo ignorando los "celos" de kagome

-Sí señor, ¿y usted señora Taisho?- dice Jeff mirando a kagome

-¿Señora?- dice con algo de nerviosismo

-Claro, es la mujer del capitán Taisho-

-Oh cierto mis disculpas- avergonzada

-Bien suficiente plática- celoso- ¿Qué vas a pedir?

- oh amor mío- me abraza por la espalda-

-¿Amor mío?- confundido

-¡Inuyasha¡- se escucha que una mujer grita a lo lejos

-Maldición- me quejo- Ho… hola Sara, que sorpresa- con voz nerviosa

-Oh querido ¿Cuánto tiempo sin verte?- mira con indiferencia kagome-¿y esta niñata quien es querido?

-Soy su mujer ¿y tu querida?- kagome le lanza la misma mirada

-Así que es cierto, en el pueblo dicen que el capitán Taisho ya tiene una mujer- su voz empieza a sonar más molesta -¿Y yo que soy? ¡Yo soy tu mujer¡ ¡Exijo una explicación¡- suaviza su forma de hablar – dime que es solo tu diversión cariño –me abraza-

-¡Suéltalo maldita perra¡- kagome furiosa toma del brazo a Sara y la aleja de mi –Escúchame bien, no te quiero volver a ver cerca de mi hombre ¿Escuchaste?-

-¿Tu hombre?, por favor querida no me hagas reír, además deja de molestar no querrás verme molesta ¿o sí?- dice Sara con picardía

-Pruébame querida-

Sara se lanzó contra kagome y la empezó a abofetear, todos en la cantina estaban gritando, el cantinero estaba empezando con las apuesta, yo me horrorice al saber que lastimarían a mi kagome… un minuto –¿mi?-, estaba a punto de detener la pelea cuando vi que kagome la sujeto del cabello y se lo empezó a estirar, ahora ella quedaba encima de Sara, la estaba abofeteando mas fuerte… -dios santo esa mujer tiene una mano muy dura- , Sara gritaba que se alejara pero kagome..

-¡Hasta que entiendas a respetar lo que es mío te voy a soltar maldita perra¡- gritaba con odio kagome, mientras estaba encima de Sara

-¡Esta bien lo comprendo solo suéltame¡- lagrimas corrían por el rostro de Sara

-Perfecto- Se aleja de Sara y se acomoda su ropa, después se coloca detrás de mí -Inuyasha, amor- lo último con voz dulce

-¿Qué… que pasa?- digo con voz nerviosa, tengo miedo de las actitudes de kagome, ¿Qué clase de señorita de alta sociedad hace ese tipo de espectáculos?

-Dile a esa mujer que solo me amas a mí y que no se te vuelva a acercar- trazando círculos con sus dedos sobre mi camisa

-Yo..- demasiado nervioso – Y…o -maldita sea ¿Qué debo responder?

-¿No lo vas a hacer? –Baja la voz – bien – se acerca al cantinero- lamento lo de hace rato señor

-Oh señorita no se preocupe- feliz- me ha hecho ganar mucho dinero, estoy agradecido, vuelva cuando quiera

-Gracias por su amabilidad, adiós – se marcha

-¡Kagome espera¡- trato de detenerla pero ella empieza a correr

Seguía en un estado de shock por así decirlo, mi cerebro apenas estaba procesando el acto que acababa de ocurrir, kagome peleando por mí, recuperando la compostura decidí seguir a kagome sin embargo la lección pareció no hacer comprender a Sara ya que de nueva cuenta se interpuso en mi camino

-¿Tan rápido te vas? – acomodando su cabellera

&&&&&&&& -Narrado por kagome- &&&&&&&&

-Estúpido Inuyasha, estúpida mujer- dejo de correr y empiezo a patear cual roca se entromete en mi camino

-Hola bella dama ¿Qué hace caminando tan sola?- se coloca frente a mí y detiene mi caminar

-No sé quien seas, pero te pido de la manera más atenta y educada que te alejes de mí y me dejes continuar- enojada

-¿Por qué? ¿No necesita de mi compañía?- se acerca demasiado y coloca sus brazos en mi cintura

-¡suélteme¡- molesta y trato de alejar sus brazos de mi cintura

-Lindura no trates de escapar de lo imposible- empieza a acercar su rostro al mío

-¡Oye la dama te dijo que la soltaras¡ - llega un joven y da un puñetazo al sujeto haciendo caer al suelo

-Atónita-

-¿Estás bien?-un joven de ojos azules, cabello negro y atado en una coleta alta me sujeta de los hombros

-Si… gra… gracias – volviendo en si

-Es muy peligroso que una linda señorita se encuentre sola en este pueblo ¿Vienes con alguien? - curioso

-Si, con el capitán Inuyasha- digo con voz asqueada

-¿Qué? – Sorprendido- ¿Inuyasha está aquí? Ese mal nacido –furioso, pero se controla y me mira- un minuto ¿eres la otra?-

-¿La otra? – confundida y recuerdo –oh, no, yo solamente soy una víctima –molesta- ese rufián me secuestró y se cree mi dueño

-¿Te secuestró? Entonces ¿Por qué estás sola?- me dice sin creer lo que le digo

-Escape de él y sus estúpidos secuaces- digo con voz enérgica

-Oh vaya- empieza reírse- ese estúpido de Taisho-

-Disculpa ¿Puedo saber tu nombre?- mirándolo fijamente -después de todo debo agradecerle al joven que me rescató -riéndome

-Claro que si lindura, soy el capitán Wolf, Koga Wolf- dice sujetando mi mano izquierda y depositando un suave beso, yo simplemente me sonrojo ante ese acto


Disfruten del capítulo