Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.
Personajes no me pertenecen.
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Capítulo 7
&&&&&&&&&&&&6-Narrado por kagome-&&&&&&&&&&&&&
Terminando ese delicioso beso, calmando nuestras respiraciones, el colocó su frente sobre la mía, y estuvimos mirándonos fijamente, podía sentir como esos ojos dorados miraban los más profundo de mis ojos chocolate.
-Eres una maldita bruja- susurra con dulzura
-¿Mande?- le pregunto, intentando darle un significado positivo a su comentario
-No lo puedo negar, en verdad me gustas- acaricia un mechón de mi cabello
-¿Eh?- me sonrojo -¿Estás mintiendo verdad?-
-No señorita kagome, de verdad me gusta-
Estaba demasiado sorprendida ¿de verdad le gustaba? Agache la mirada pero él me tomo por la barbilla y me hizo levantar la vista, sus hermosos ojos, sin embargo el momento mágico fue interrumpido por el grito de una mujer, gritaba el nombre de Inuyasha.
-¡Inuyasha¡- gritaba una mujer de cabello castaño sujeto en un listón, corriendo hacia nuestra dirección
-Hey Sango- se aleja de mí
-Oh disculpa no pensé que estuvieras ocupado- mirándome- ¿Quién es ella Inuyasha?- curiosa
-Es kagome- diciendo mi nombre con cierta picardía
-¿Kagome?- confundida
-Si kagome, es mi mujer- me despega del tronco del árbol y me hace colocarme a su lado, yo me sonroje ante su comentario y su acción
-¿Tu mujer? ¿De verdad? Vaya sorpresa, mucho gusto querida – extiende su mano- eres muy linda, me llamo Sango
-Ho… hola- tartamudeo de nerviosismo y saludo
-Por cierto Inuyasha ¿has visto a Miroku?- mira a Inuyasha
-Un minuto -Sango, recuerdo ese nombre- ¿Tu eres la mujer de Miroku? – pregunto sorprendida
-Sí, soy yo – sonriendo
-Wow, vaya sorpresa- digo mirándola fijamente, de verdad es bonita
-¿Qué?-
-Eres demasiado hermosa para ser novia de ese patán- le digo con voz molesta
-¡Basta¡- se empieza reír- me harás sonrojar y si a veces es un idiota, que lindura kagome- se acerca y toma mi rostro entre sus manos – me has caído muy bien, ha sido buena elección Inuyasha, que piel tan suave, ¿de dónde se han conocido? –me suelta-
-Bueno, ella y yo- algo nervioso
-Soy su víctima, el me secuestró hace poco- digo con sinceridad y cruzando los brazos
-¿Qué?¿QUÉ?- sorprendida y demasiado furiosa, mira fijamente a Inuyasha
-¡Hey¡ no me grites- molesto
-Joder Inuyasha ¿Qué pasa por tu cabezota?- lo empuja alejándolo de mí, me toma de las manos- Oh querida ¿no te ha hecho nada malo este infeliz?- preocupada
-No, tranquila Sango- respondo feliz
-Oh cariño, de verdad lo lamento ¿y tú en verdad quieres ser su mujer?-
-¿Tengo opción?-
&&&&&&&&&-Narrado por Inuyasha-&&&&&&&
Por un momento aquel comentario de ella me provocó un dolor en el corazón ¿Acaso no le gustaba ser mi mujer? Lo había admitido y enfrente de ella, esta mujer me interesaba pero no podía quedarme con ella, yo tenía una misión, tenía una venganza que cumplir y no podía permitir que fuera evitada.
-Bastardo- Bufa Sango
-Si Sango lose, se que piensas que soy un maldito, sin embargo te advierto, pobre de ti si le ayudas a escapar ¿entendido? –miro fijamente a Sango
-Oye a una dama no se le amenaza ¿No te enseñaron modales?- kagome hace puchero y me empuja
-Un minuto- la mira fijamente –tu rostro- se sorprende
-¿Eh? – confundida
-¿Naomi?- escucho como Sango pronuncia el nombre de otra mujer, pero su voz suena con melancolía
- ¿Naomi? Como sabes ese nombre- kagome se sorprende ante ese nombre
-Entonces eres tu kagome, eres la hija de Naomi- sigue mirando fijamente a kagome
-¿Qué pasa aquí?- dije algo confundido y tratando de calmar el ambiente donde se notaba la tensión
-Sí, eres tú, la hija del gobernador de Inglaterra- Sango dejo de hablar ya que fue interrumpida por los gritos de su pareja, Miroku
-¡Sango¡ mi querida florecita- la abraza por detrás
¿Cómo rayos Sango sabia sobre kagome? ¿Acaso… acaso conocía a la familia? Eso nunca me lo dijo, dejamos el tema a un lado y la noche llegó, ya era hora de partir, habíamos conseguido suficiente ron, además de que habíamos robado unos cuantos lugares, teníamos buenas provisiones y monedas de oro.
-Hey Myoga- llegando a su lado
-¿Qué ocurre capitán?- me mira
-¿Has visto a mi mujer?-
-Claro capitán, por el timón- señalando con su dedo índice
Caminé en dirección al timón. Pase cerca de Sango quien le gritaba a Miroku ¿Por qué recogí a esa mujer? ¿Por qué Miroku se enamoró de ella? Tiene un carácter horrible, seguí mi caminar acercándome a mi objetivo donde pude ver a kagome mirando hacia el cielo, se veía hermosa, si, kagome era hermosa, pero ¿Si me llego a enamorar? No importa, además eso no sucedería, ya que la venganza es en primer lugar, después de todo ella no se enamoraría de un sujeto feo como yo, en especial de un feo pirata, deje mis pensamientos a un lado y me acerqué a ella.
-¡hey¡- la saco de sus pensamientos
-¿Qué quieres?- me responde con voz calmada
-vuelve al camarote- le digo sin más
-¿para qué?- me mira
-porque soy el capitán- le digo con voz triunfante
-no me importa- después de eso suspira y vuelve a fijar su vista en el cielo
-¡Hey hazme caso¡- estoy por tomarla de los hombros
-¿Cuánto tiempo más?- sin mirarme
-No lo haré kagome, no te devolveré-
-¿Qué hizo mi padre?-
-Ya te lo dije, mato al mío-
-Eso es mentira, mi padre no es capaz-
-¿No lo recuerdas?-
-¿Qué cosa?- ahora si voltea a mirarme
-Aquel día, navegando junto a tu padre, que se intercepta en el camino de otro navío pirata, eras tan pequeña, un hombre de cabello plateado y ojos dorados como los míos, atrás de él, confundido, un niño
-¿E… eras tú?- se aterra
-Ahora responde ¿Qué paso después?- furioso
-No.. no se a que te refieras- nerviosa
No lo soporto, la ira me controla, la sujeto fuertemente de sus hombros y empiezo a agitarla, ella grita y empieza a llorar, sigo gritándole -¡Que pasó después¡
-El… el…. El pirata se fue después de hablar con mi padre- sigue llorando
-¿Sabes que hizo mi padre? Nos ordeno a mi hermano y a mi abandonar la nave, irnos en un bote a parte, que lo esperáramos, eran asuntos de grandes – lo ultimo lo digo con voz amarga
-Mie… mientes- me mira dolida
-¡Después tu padre mandó quemar el barco junto con mi padre¡ el no tuvo oportunidad de escapar-
-¡Mientes¡- se zafa de mi agarre y me abofetea
-¡Que le paso al barco kagome¡- la miro furioso y sujetando la mejilla donde me habia abofeteado
-Se hun… hundió- cae al suelo y sigue llorando
No podía mas, mis deseos de venganza estaban controlándome -¡Detente- Miroku sujeta fuertemente mi brazo, estaba apunto de golpear a esa mujer, si Miroku no hubiera llegado en ese momento
-Tranquila querida- Se acerca Sango e intenta levantar a kagome -¿Qué ha pasado?-
-No es nada que te incumba, ahora lárgate junto a esta mujer, ¡fuera de mi vista- digo muy exaltado
-Pero Inuyasha- insiste Sango
-¡OBEDECE¡- alzo la voz tan alto que todos me miran fijamente, sorprendidos y a la vez aterrados
-Si capitán- su voz suena dolida- vamos kagome- la ayuda a levantarse y juntas se alejan de mi, dejándome a solas con Miroku
-¿Inuyasha que ocurrió?- me pregunta mi amigo asustado –no recuerdo ver tanto odio en esa mirada-
-Las cosas cambian Miroku-
-Sí pero el trato que le diste a Sango- interrumpo
-Si tanto te molesta, pueden irse, no necesito gente que solamente sabe quejarse-
-Me disculpo capitán, ahora me retiro- se marcha
Vi como Miroku se alejaba, ellas ya habían entrado al camarote, este odio que siento, venganza, vengaría a mi padre, sangre por sangre.
¡Disfruten del capítulo¡ Y recuerden que tengo otra historia "Enamorado de mi paciente".
