Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.
Personajes no me pertenecen.
Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.
Capítulo 8
&&&&&&&&&&&&&&-Narrado por -Inuyasha-&&&&&&&&&&
Sangre por sangre.. esa era la frase que me mantenía firme, habían pasado 2 horas, me sentía culpable, pero ¿culpable por que?, podía sentir la mirada cargada de odio por parte de Sango
-Capitán Inuyasha-pronuncia Miroku llegando a donde me encontraba
-¿Qué?- el respondo de manera altanera
-Siento que debería descansar capitán-
-No es necesario- le digo para después soltar un gran suspiro
-Ese suspiro me demuestra que está cansado-
-Esta bien, te dejo a cargo Miroku- le muestro una sonrisa
-Si, descanse- me ignora
-Miroku, perdóname, hice mal losé, vamos somos amigos ¿o no?-
-Debo comprender mi lugar, usted es el capitán y le debo respeto-
-Pero...- me interrumpe
-Descanse, mañana será otro día- se marcha sin mirarme, vuelvo a fijar mi vista en la oscura noche, había sido duro con él, con Sango y con la misma kagome, me afectaba el rompimiento de la amistad con Miroku, después de todo lo había conocido después de que muriera mi padre, la tripulación del padre de Miroku fueron quienes nos rescataron
- Recuerdo de hace 12 años-
Myoga, mi hermano y yo nos encontrábamos naufragando por los mares, después de ver a nuestro padre morir, había llorado demasiado hasta que Sesshoumaru me dijo que no actuara como débil, que debíamos juntar fuerzas para salir y vengarnos de aquel hombre, habían pasado dos días y la falta de comida y agua nos empezaba a afectar, justo cuando creíamos que sería nuestro fin, vimos a lo lejos un navío, otro barco pirata, nos brindaron apoyo, después de todo el capitán era un sujeto de aproximadamente 40 años, resultando ser un gran amigo de mi padre, Myoga estuvo hablando con él durante un buen tiempo, Sesshoumaru estaba al tanto de todo y yo simplemente me encontraba afuera del camarote, a lo lejos estaba un niño de cabello negro, quien me miraba fijamente, después me sonrío y yo hice lo mismo, de rato salieron ellos y el sujeto me miró fijamente.
-Nosotros les ayudaremos ¿cuál es tu nombre muchacho?- me pregunta
-Soy... soy... Inuyasha- le digo de forma nerviosa
-Bien Inuyasha, no deben temer, tu hermano, Myoga y tu formarán parte de mi tripulación, ¿ves a ese muchacho?- señala al niño que me había sonreído -Es mi hijo Miroku, espero sean grandes amigos, ¿cuantos años tienes?-
-Tengo 13 años- le respondo con voz firme
-¿Y tú?- mirando a mi hermano
-18- dice Sesshoumaru sin más
-¡Hola¡- dice el niño llegando hacia nosotros -Soy Miroku-
-Hola soy Inuyasha-
Y de esta manera había comenzado todo, el padre de Miroku nos ayudó, los años pasaron y llegó el día en el que el padre de Miroku falleció y por ende el se convirtió en el capitán de la tripulación, Sesshoumaru se marchó en ese momento para tener su propio navío, Myoga se quedó con nosotros pero Miroku me heredó su rango ya que el pensaba que era una gran responsabilidad, al principio me negué pero me convenció.
-Fin del recuerdo-
-Después de todo tú eres el capitán original- Suspiro por última vez y decido regresar al camarote, me encontraba cansado y la verdad necesitaba una ducha y un cambio en mi imagen, la barba me empezaba a molestar, entro al camarote y lo primero que mis ojos ven es el cuerpo frágil de aquella mujer, dormía en mi lugar, me acerqué y acaricie con delicadeza su suave mejilla, noté que se encontraba húmeda y tenía rastros de lagrimas secas ¿acaso había llorado por haberle gritado?, la culpa se hizo más grande -perdóname, no fue mi intención-
Fui al mueble donde tenía mi ropa y busque unos simples pantalones grises y me encerré en el cuarto de baño, después de la ducha tomé la navaja y decidí quitarme la barba ¿porqué lo hacía? Quería verme atractivo para esa mujer, -idiota-, nosé cuanto tiempo pasó pero la luna brillaba con intensidad, vi mi rostro por última vez en el espejo y parecía otro hombre, salí del cuarto de baño y la pregunta que inundaba mi mente -¿Dónde iba a dormir yo?- Podría dormir a su lado, después de todo es mi cama y ella no tenía que estar allí, me senté y decidí recostarme lo más lejos posible pero ella sintió el hundimiento en la zona de la cama y se giró, sus brazos sujetaron fuertemente mi cintura
-¿Ka...kagome? -¿Qué...qué sucede?- dije con cierto nerviosismo en mi voz
-Inu...yasha- suspira mi nombre - duerme conmigo-
-Eso hago tonta-
-Déjame acurrucarme contigo- acerca su cuerpo al mío y siento como su pierna la sube encima de las mías ¿Qué sucede con ella? Me siento muy nervioso
-K...kago..-
-Tengo frío Inuyasha... abrázame- Al diablo, me acomodo de tal manera que pueda abrazarla, mi cabeza está sobre la suya y deposito un cálido beso en su cabello, el cuál se encuentra húmedo, parece que ella también tomó una ducha.
-Perdóname por lo de hace rato-
-No es a mi a quien debes una disculpa... es a Sango y a Miroku- escucho un ligero suspiro y después siento su cuerpo relajarse, se a quedado profundamente dormida, tiene razón, debo disculparme de buena forma con ellos, vuelvo a depositar otro beso en su cabello y cierro los ojos y caigo en los brazos de morfeo con ella a mi lado.
Tengo mucho que editar esta historia si quiero que tenga mejor coherencia y ortografía
Y recuerden pasar a leer mi otra historia "Enamorado de mi paciente".
