Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.

Personajes no me pertenecen.

Se prohíbe la divulgación de dicha historia sin mi consentimiento.


Capítulo 10

Después de mi charla con Miroku, decidimos tomar un bocadillo que los cocineros realizaban, cangrejo, Sango ya había cenado junto con kagome, por lo que después decidí irme a recostar al camarote, me sentía cansado, entro y la veo allí, recostada, durmiendo de manera tranquila, se veía hermosa, debía dejar de mirarla de esa manera, di un gran suspiro y pensaba dormir afuera pero escuche como se movía inquieta en mi cama, giré para verla y vi como tallaba sus ojos, me estaba mirando

-Inu….inuyasha- susurra mi nombre

-¿Qué pasa? ¿Sucede algo malo? -me acerco a ella con interés

-Yo.. solamente quiero agradecerte, por dejar que regrese con mi padre -se acomoda de tal manera, que queda sentada

-No tienes porque hacerlo- evito mirarla

-Sabes… -coloca una de sus manos sobre las mías -te mentí – sonríe

-¿Mentirme?- fijo mi mirada en su mano sobre la mía

-Me gusta capitán, me gusta mucho- aprieta mi mano

Dejo de mirar nuestras manos y la miro fijamente, trato de encontrar algún engaño, pero solo veo sinceridad en esos ojos chocolate ¿era cierto? ¿le gustaba?, no podía ser cierto

-Mientes- alejo mi mano de la suya -No sé porque quieres engañarme

-¡Claro que no miento¡ Si te mintiera, no te pediría quedarme contigo- me grita

-¿Q… Qué? –

-Así es- se sonroja – Quiero quedarme contigo, en estos días, has logrado que me gustes mucho y que tu compañía me llene de paz, aunque seas un gruñon, y aunque lo quiera negar, eres demasiado atractivo -cubre su rostro con la sabana -amo a mi padre, pero si regreso el obligará a que me case con el comodoro y no quiero hacerlo, no quiero alejarme de ti -estira su brazo y toma mi mano -Permíteme quedarme a tu lado… permíteme ser tu mujer -se levanta de la cama y me abraza

-¿Cómo creerte?-

&&&&&&&&&&&&-Narrado por kagome -&&&&&&&&&&&&&

¿Cómo creerme? Me acerque a el y lo besé, sus labios, como extrañaba sentirlos sobre los míos, me sonrojo recordando la primera vez que me besó, ese día que me secuestró, el parecía estar inmóvil, tenia que demostrarle que en realidad me había enamorado de él, lo jalé hacia mí y ambos caímos en la cama.

-no.. es… espera- intentado alejarse de mí

-No…- despego mis labios de los suyos – Serás todo mío- joder, me sentía tan avergonzada con esta actitud dominante, acaricié su rostro, el seguía confundido y algo sonrojado, maldita sea, Inuyasha era demasiado atractivo, volví a jalarlo y a besarlo, él finalmente se rindió y correspondió a mis besos desesperados, besos salvajes y posesivos, sus manos empezaron a recorrer cada parte de mi cuerpo, yo tampoco me quedé atrás, aunque mis manos eran torpes pero eran traviesas, sentí sus manos en mi trasero, me tensé, oh no, a este paso íbamos a hacer el amor, ¿me dolería?, empecé a sentir miedo, miedo al dolor

-Sabe.s.. sabes tan bien- dice mientras da suaves besos en mi cuello

-Inu… Inuyasha -gimiendo- es… espera

-¿Qué.. qué pasa?- aleja su boca de mi cuello y me mira fijamente, está muy excitado

-Yo..- cierro los ojos con fuerza, joder ¿Qué le diré? ¿Qué tengo miedo al dolor?

-Entiendo- suspira- no quieres hacerlo con un sucio pirata -se dispone a alejarse de mí

-¡No¡ ¡Detente¡- Enrollo mis piernas en su cadera- ¡No te muevas¡ es… e.s. -me sonrojo- ¡Tengo miedo¡ Es mi primera vez

-Oh….- sigue mirándome fijamente y sonríe -Eso me hace muy feliz y no te preocupes, seré tierno, como lo mereces kagome -acaricia mi mejilla -gracias

-¿Gracias?- confundida

-Por dejarme ser el primero y estoy seguro de que seré el único- Acerca lentamente su rostro y vuelve a besarme con fuerza -No tengas miedo… relájate querida

Sus besos volvieron a apoderarse de mi cuello, eran tan suaves y lentos, me sentía extraña, tenía demasiado calor y me sentía algo mojada ¿estaba excitada?, todo se sentía tan bien, sus manos sujetaron mi vestido y empezaron a deshacer los nudos de este, consiguiendo con éxito dejarme a su merced

-Es… espera- intento cubrirme

-No lo hagas- su voz suena ronca y autoritaria -déjame verte siempre

-¿Por… porqué soy la única en estas condiciones?- mirándolo con vergüenza

-Oh pequeña traviesa- empieza a quitarse la camisa

Estas nuevas sensaciones en mi cuerpo, se sentía tan bien, jodidamente bien, oh me has pegado tu mal vocabulario, soy tuya, solo tuya, después del dolor viene lo mejor, quedo exhausta, pero eso no te detiene, sigues haciéndome sentir morir, tratas de cubrir mi boca siempre para que mis gemidos no alerten a los demás, al igual que aprietas la boca para evitar gemir mi nombre, ambos susurramos nuestro amor, caemos rendidos y me abrazas con dulzura. Caigo en los brazos de Morfeo, ¿Cuánto tiempo ha pasado? No lo sé, pero el sol que empieza a asomarse por la ventana me molesta, intento cubrir mi rostro con mis brazos pero siento la presión de algo sujetándome, quiero mover mi cuerpo, pero un dolor en mi vientre y parte baja me hace dar un respingo, el cosquilleo de una respiración en mi cuello, abro completamente los ojos y giro un poco mi rostro para verte, estas detrás de mi, abrazándome como si tuvieras miedo de que me alejen de ti, ambos desnudos y solo cubiertos por una ligera sabana, vuelvo a girar mi rostro y nuestra ropa yace en el suelo, mis mejillas vuelven a colorearse.

-Eres tan lindo- acaricio su cabello -debo vestirme – estoy por despegarme, pero veo que aprietas más el agarre y me juntas más a ti

-¿A dónde crees que vas?- me preguntas algo molesto y con los ojos aún cerrados

-Buenos días- me río- solo quiero vestirme

-No necesitas vertirte, estamos bien aquí-

-Oh vamos- te empujo y forcejeamos, la sábana cae de nuestros cuerpos y nos deja expuestos

-Oye Inu…- ambos voltamos a la puerta al escuchar esa voz, Miroku está allí, mirándonos fijamente, esta petrificado, mi cara se pone roja completamente

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAH¡- grito con horror y me hago bolita, Miroku acaba de verme desnuda

-¡LARGO¡- Gritas fuertemente y le lanzas la almohada en la cara

-¡Perdón juro que no vi sus pechos¡- dice Miroku sonrojado

-¡Inuyasha¡- te grito con horror

-¡DIJE LARGO¡- se levanta Inuyasha de la cama, mostrando su desnudez, empuja a Miroku fuera y cierra la puerta -Ese desgraciado

Después del vergonzoso encuentro empiezo a reírme, fue demasiado gracioso, pero ahora otra persona me ha visto desnuda, y la pareja de mi amiga, oh kami

-¿Qué sucede?- pregunta Inuyasha

-¡Vistete¡- cubro mi rostro con mis manos

-Oh vamos preciosa, esas pequeñas manos no te cubren toda, en lugar de cubrir tu cara deberías hacerlo con….- lo interrumpo

-¡Cállate¡- sonríes y te lanzas sobre mi -¡Oye¡

-Te adoro- besas mis labios

-Soy feliz-

-¿Por qué Miroku te vio desnuda?- enojado y celoso

-No, porque soy tu mujer, de verdad soy tu mujer-

-Lo eres kagome, lo eres- vuelves a besarme


Perdonen la tardanza con esta historia, pero sigo editandola, espero que disfruten del capítulo y no olviden dejar un review :)