Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otro lado, sin embargo tiene mejor ortografía. Disfruten.

Personajes no me pertenecen.

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Capítulo 11

La mañana parecía desaparecer, dando lugar a la tarde, nos habíamos quedado dormimos, desperté y me levanté por el frío que sentía, Inuyasha ya no se encontraba a mi lado, en su lugar estaba un vestido pirata, lo tomé y era demasiado hermoso, era color rojo con encajes de color blanco y listones negros, aparte había unas medias y botas negras, todo era hermoso, cuando lo levanté para mirarlo mejor cayó una nota

"El baño estará listo"

Abrí la puerta que estaba cerca del camarote y allí se encontraba la bañera, pareciera que acabaran de limpiar el lugar porque olía a limón, me di la ducha y me usé el conjunto que Inuyasha me había dejado, cuando decidí salir todos los tripulantes del navío me miraban sorprendidos.

-Oh señora que bueno que ya despertó- me dice alegremente Myoga

-¿Señora?- digo curiosa

-Claro que si, usted ahora es la señora del capitán Inuyasha y las ordenes de él fueron que como su tripulación le debemos respeto y obediencia, además de protegerla-

-Oh Myoga no se preocupe, llámeme kagome es más cómodo- sonriéndole

-Pero el capitán- dice nervioso

-Bueno si se niega a tutearme me enojaré y me quejaré con el capitán-

-Sabes llevar las riendas pequeña kagome- riéndose

-Mucho mejor, ahora bien ¿Dónde esta Inuyasha?-

-El capitán Taisho a zarpado junto a Miroku-

-¿Zarpado?- sorprendida

-Si se… kagome, fueron en busca de algunas cosas, dijeron que llegarían antes del atardecer-

-¿Solamente ellos?-

-No, fueron acompañados de otros 10 tripulantes, así que no se preocupe, el capitán es fuerte-

-No lo dudo- sonriendo -¿y donde se encuentra Sango?-

-La mujer de Miroku decidió acompañarlo, ya sabe como es Miroku- riéndose más fuerte

-¿Entonces que se supone que haré?- aburrida

-¡Hey Myoga¡- un joven de cabello negro largo, trenzado apareció frente a nosotros -Oh señora buenos días- se sonroja al verme

-Buenos días joven…-

-Bankotsu- dice sonriente

-¿Qué pasó Bankotsu?- pregunta Myoga curioso

-Ya fijamos las coordenadas que ordenó el capitán Taisho-

-¿Coordenadas?- más sorprendida, miró fijamente a Myoga- ¿Cómo que coordenadas Myoga?-

-El capitán nos pidió que la lleváramos a otro lugar, para que respirara otros aires señora-

Apenas terminó de hablar otro sujeto llegó corriendo, gritaba -Un barco, un barco- Myoga lo llamó Renkotsu y corrieron hacia donde se veía el navío, yo obviamente corrí con ellos y vi el barco, lo reconocería en cualquier lugar.

-Oh no es la flota inglesa- decía un preocupado Myoga -rápido prepararse-

-Tranquilos muchachos yo conozco ese navío- feliz- es el comodoro Hoyo

-¿El comodoro Hoyo?- dice un Myoga sorprendido

-Si, es un buen amigo, así que tranquilos no habrá ningún ataque- avisando a todos los demás sujetos

-¿Esta segura señora?- decía un Bankotsu listo para usar su espada

-Completamente- Me dirigí hacia el timón para lograr observar más de cerca aquel navío que me era tan conocido ¿Cómo había logrado encontrarme el comodoro?, le pedí a Myoga detener el curso del barco para que el otro navío nos alcanzara, vi como algunos de la armada inglesa se traspasaban de un barco a otro.

-¡Vamos ataquen¡- decía un Hoyo listo para el ataque

-¡Detente¡- interfiero

-¡Kagome hija mía¡

-¿Pa…padre?- me quedo estática al verlo detrás de Hoyo, era mi padre, mi querido padre, corrí hacia su dirección pero Hoyo se interfiere y me atrapa en sus brazos

-¡Kagome¡ mi bella prometida ¿estas bien? ¿esos malnacidos no te lastimaron?

-No comodoro- intentando zafarme del abrazo

-¡Oye¡ ¡suelta inmediatamente a la mujer del capitán- decía un Myoga molesto

-¡Jah¡ qué mujer de capitán ni que nada, esta bella mujer- aprieta su agarre hacia mí- es mi prometida ¿Por qué quedarse en un lugar feo como este? Vamos kagome, es nuestra oportunidad para escapar- me sujeta de la muñeca e intenta correr

-Nadie se mueve de aquí- dice Bankotsu sacando su espada, acción que los demás tripulantes imitan- la señora no sale de este navío-

-Bankotsu por favor no lastimen a esta gente y menos a mi padre- con voz temblorosa

-Pero señora- interrumpe Myoga

-Estaré bien Myoga- logro zafarme del agarre de Hoyo- comodoro Dohrm, le pido a usted y a su navío que regresen al puerto de Inglaterra- mi voz suena firme

-¿Cómo?- sorprendido

-No se preocupen por mí, yo decido quedarme aquí-

-¡Qué dice kagome¡- se acerca mi padre hacia mi lugar -¿Acaso ese malnacido de amenazó?-

-No padre, ese malnacido como lo llamas es mi hombre, estoy enamorada de él-

-¡Te han lavado el cerebro¡-

-No padre me han abierto los ojos- empiezo a llorar- ¿Cómo pudiste matar al padre de Inuyasha? - hubo un silencio, los tripulantes y compañeros de Inuyasha ahora sabían quién era el asesino del jefe Taisho

-¿Qué? ¿De dónde sacaste esa mentira? - ofendido

-¡No mientas padre¡ el me lo dijo, jamás te creí capaz padre, al igual que jamás me dijiste la verdad sobre la muerte de mi madre-

-Todo lo que te han dicho es mentira, ese infeliz pirata-

-Ese infeliz pirata se llama Inuyasha y lo amo-

-¿Así que se llama Inuyasha- interfiriendo el comodoro Hoyo

-kagome yo jamás lo haría, soy tu padre, me conoces a la perfección ¿Por qué crees en un tonto pirata que te secuestró? ¡Recuérdalo kagome¡ el te alejó de nuestro lado-

-Entiéndelo padre, lo amo-

-¡Patrañas¡ tu eres mi prometida- saca su espada -vendrás conmigo aunque sea a la fuerza- toma mi brazo fuertemente y comienza a alejarme

-¡No suéltame¡- luchando contra él

-Gobernador rápido suba, nos vamos inmediatamente- mira a su tripulación -matenlos a todos

-¡Regresen a la señora¡- Myoga lanzándose contra Hoyo

-Morirás anciano- dice Hoyo con risa sádica

-¡No¡- trato de interferir pero mi padre me sujeta fuertemente, veo como la flota inglesa y los compañeros de Inuyasha empiezan la pelea, tengo miedo que alguien resulte herido, veo como Hoyo lucha contra Myoga, a este último se le cae la espada y Hoyo esta por cortarle la cabeza, me aterro y empujo a mi padre, corro en su dirección pero Myoga logra tomar la espada y hace que Hoyo pierda la suya, este último me ve correr hacia la dirección y cuando Myoga está por dar el golpe final, Hoyo me toma rápidamente y me coloca entre ambos, recibiendo el impacto, la espada había atravesado mi pecho, del cual empezaba a sangrar y de mi boca igual

-Se…. Señ… señora kagome- asustado saca la espada rápidamente y la tira lejos-

-Ag..-Toco mi pecho y mi mano se cubre de rojo carmesí-

-¡Que he hecho¡- Myoga se acerca rápidamente a mí

-Muerte al comodoro¡- Grita un Bankotsu enfurecido

-Ag- vuelvo a quejarme y me desplomo en los brazos de Myoga, el comodoro Hoyo huye con mi padre y la armada-

-¡Has matado a mi hija¡- gritaba a mi padre

-Señora perdóneme- llorando

-Hoyo… aprecia más su vida ¿no cree?- batallando para hablar y tosiendo sangre


¡Saludos y mil disculpas por no actualizar en un tiempo¡ pero ya prometo continuar con la historia