Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otras páginas por lo que ahora decido subirla solamente a esta plataforma (la he logrado eliminar de otros lados) si vez mi historia en otro lugar que no sea FanFiction te pido de favor lo reportes (a menos que me den créditos)

Los personajes no me pertenecen, la historia es 100% original, utilizo a los personajes creados por Rumiko Takahashi para darle vida a mi historia

Se prohíbe la divulgación de la historia sin mi consentimiento


-Ko…koga… perdóname, yo- alejo las manos de koga de mi rostro

-Tranquila kagome- sonríe -no te voy a obligar a nada, no soy aquella bestia-

-De verdad koga, cuando lleguemos déjame pagarte-

-ya te dije que no, mujer terca, mi padre iba al puerto de Inglaterra a comprar municiones, cuando el murió yo ascendí a hacer el capitán del navío-

-Esta bien koga- suspiro derrotada

-Bien, la madre necesita comer y el pequeño también, vamos- me toma de la mano y nos dirigimos al camarote

Los días pasaron, exactamente fueron 7 días lo que nos tomó llegar a Inglaterra, el viaje no fue aburrido, me divertí mucho y regañaba a koga quien solo se encargaba de regañar a su tripulación, quienes me trataron tan bien, especialmente Ginta y Hakkaku, han sido demasiado amables conmigo, pareciera que koga los mandó ser mis niñeras personales, sin embargo, toda esta felicidad no podía estar completa, el hueco en mi corazón seguía

-Te amo kagome-

Siempre recordaba esas palabras y mi corazón se oprimía, comienzo a llorar descontroladamente, Inuyasha, me haces tanta falta

-¿Mi señora kagome?- me dice Ginta preocupado

-Oh Ginta, ¿se te ofrece algo?- mientras limpio las lágrimas de mis mejillas

-¿Se encuentra bien? ¿Le sucede algo malo? ¿Necesita algo?-

-No te preocupes, estoy bien, muchas gracias-

-Esta bien, vengo ya que el señor Koga me a pedido que se dirija con él en el timón-

-Gracias- me levanto del barril y camino hacia el timón -hola koga-

-Hola kag- se queda callado y me mira fijamente

-¿Qué sucede koga?-

-¿Has estado llorando kagome?

-Em..- giro mi rostro hacia otro lado

-Bueno, son muchos cambios de humor cuando estas embarazada ¿verdad? - me dice con una gran sonrisa

-Si..-me sonrojo

-Lloras, te sonrojas, te enojas, vuelves a llorar, el ciclo se repite- dice con voz divertida

-¡Oh koga no es cierto¡- digo mientras me río algo enojada

-Amo tu carácter-

-Em.. bueno.. ¿me mandaste llamar? - digo nerviosa

-Si kagome, tengo dos buenas noticias, encontré otros vestidos hermosos para ti, pero creo que no los vas a necesitar más, mira- señala hacia el frente

Mis ojos se abrieron con sorpresa, mi boca formaba una muy grande "o", el hermoso paisaje, aquel bello lugar, mi hogar, mi hermosa Inglaterra

-Estoy…. De regreso- empezando a llorar

-No kagome no llores- me abraza dulcemente

-Koga muchas gracias- correspondo a su abrazo -eres el mejor hombre que he conocido -beso su mejilla

-Yo..- se sonroja

Unas dos horas más y el barco ya se encontraba en el puerto, pude divisar a la flota del comodoro, estaban llegando listos para atacar

-¡Alto¡- grito -No los ataquen, como hija del gobernador Higurashi ordeno que se alejen y el capitán Wolf junto a su tripulación tienen permiso de pisar estas tierras- termino diciendo con voz autoritaria

-¿Qué sucede?- se escucha a lo lejos la voz de un hombre -¿qué está pasando aquí?- El hombre se acerca junto a su tripulación, nuestros ojos se encuentran y me mira sorprendido -¿kagome? ¿eres tú? ¿es…estas viva?- feliz

-Comodoro Dohrm ordeno que su flota no ataque este navío-

Mi voz suena firme y decidida, la mirada sorprendida del comodoro Dohrm es un dilema, puedo notar tantas emociones felicidad, sorpresa, miedo…

-Bajen las armas- ordena a su flota y después camina hacia mi -estas viva mi querida kagome

-¿querida kagome?- pregunta Koga algo confundido

-ven kagome, baja del barco, déjame abrazarte, creí… que había muerto– estira sus brazos hacia mí

Lo miro con repulsión ¿acaso me cree tan tonta para ir a sus brazos? Después de todo, por él llevaba una cicatriz en mi pecho, al tener ese recuerdo mi mano sube hacia esa parte de mi cuerpo y hago una mueca, Koga lo nota e inmediatamente se coloca delante de mi

-No sé quien sea usted, pero a la señorita no le hace grata su presencia – la voz de Koga suena molesta

-Escucha sucio pirata, sigues vivo porque kagome llegó contigo, pero ahora ella está en su lugar de origen así que largo- la voz de Hoyo pareciera autoritaria

-No te permito que le hables así, es amigo mío y tiene derecho a quedarse el tiempo que necesite ¿no acatará mis órdenes comodoro? – camino hacia adelante, decido bajar del barco y quedar frente a Hoyo -veo que este tiempo le ha venido mal, mire esas arrugas -con voz burlona

-Kagome -pronuncia mi nombre con voz de sorpresa, sus ojos no se apartan de mi abultado vientre -esos malnacidos – saca su espada y su flota las armas -protejan a la hija del gobernador

-¡Muchachos¡ -grita Koga e inmediatamente sus compañeros saltan del barco para estar frente a él -que recibimiento más alegre -saca su espada -kagome, detrás de mi

-Hoyo- digo con voz triste

El comodoro me mira, era la primera vez que le llamaba por su nombre, decide bajar las armas

-Deben irse ahora-

-Lo haremos pero primero me aseguraré que kagome llegue a salvo a su casa- dice Koga decidido

-Yo la llevaré con su padre, si no quieres alarmar a la nación termina tus asuntos y vete

-pero..- interrumpo a Koga

-El comodoro tiene razón Koga, lo mejor es que termines tus asuntos -digo con voz triste y ojos llorosos -muchas gracias por traerme hasta aquí -Koga inmediatamente me abraza

-No tienes que agradecerme linda, tu felicidad es mí felicidad, solamente termino mis asuntos y me retiro, oh kagome te voy a extrañar, pero prometo mandar cartas ¿me responderás? -me mira fijamente

-Claro que si – duramos un rato abrazados hasta que decido romper la unión, lo veo alejarse y yo tomo mi lugar a lado del comodoro

-Vamos kagome el carruaje nos espera – toma mi mano y yo inmediatamente me alejo de él, unos pasos más y llegamos al carruaje, subimos y ante el silencio del camino, él decide preguntar -¿Fue el bastardo de cabello plateado?

-No importa quien fuera, criaré a mi hijo – acaricio mi vientre

-¿Por qué decidiste seguir con eso? Kagome un hijo de esos bastardos es…

-No me importa, yo haré que nazca y crezca fuerte, amo a mi hijo, se me dio la oportunidad de ser madre, no importa que su padre sea un pirata o lo que sea, mi hijo nacerá y aunque no conozca a su padre, yo le daré todo el amor necesario- las lágrimas inundan mis ojos

-Déjame ser el padre-

-¿Qué? – digo sorprendida y a la vez confundida ¿Qué había dicho el comodoro?

-Sabes que te amo kagome- me mira fijamente -mi amor por ti es verdadero, se que hace tiempo me comporté como un canalla y te utilicé para protegerme ¿sabes cuánto llevo sufriendo por eso? Estoy agradecido que sigas con vida y por eso quiero enmendar mi error, aceptaré a tu hijo como mío

-No te perdonaré por eso que hiciste, casi muero-

-Losé kagome, no merezco nada-

-¿Mi padre te perdonó?

-No, al principio me odió y quiso refundirme en las celdas, pero él está solo kagome, su adorada hija fue secuestrada y sin saber si se encuentra con vida

La culpa llegó a mí, mi querido padre estaba solo, era una mala hija al quedarme con el hombre que me secuestró e hizo sufrir a mi padre ¿era el castigo que pagaba?, el carruaje se detuvo, habíamos llegado a casa, Hoyo se bajó primero y me ayudó a salir del carruaje, observo con detenimiento mi bello hogar, se siente la soledad en el ambiente, las puertas se abren y veo a las sirvientas salir corriendo, entre ellas Luciana

-Se…señorita – dice Luciana sorprendida

-He vuelto Luciana- la miro con felicidad y ambas lloramos, ella sigue corriendo hacia mí, se detiene y mira mi vientre, extiendo mis brazos y ella me abraza, teniendo cuidado de no aplastar mi vientre, las demás chicas llegan y durante unos minutos el tiempo se detiene, si he vuelto a mi hogar

-Kagome, debemos ir con tu padre- Hoyo hace que termine el momento

Nos adentramos en la casa, la miro fijamente, tantas cosas que antes valoraba y ahora no significan nada, Luciana junto a Yuka me llevan a la oficina de mi padre, tengo miedo de entrar, pero ellas me animan y logro abrir las puertas, el cuarto oscuro solamente iluminado por la luz de la chimenea, no logro distinguir a mi padre ya que está sentado frente a la chimenea, solo veo su brazo sostener un vaso ¿será whisky?

-Les dije que nadie me molestara – dice mi padre, su voz suena triste, decaído

-Padre…- logro pronunciar esas palabras, mis ojos no dejan de producir lágrimas -el vaso que mi padre sostenía cae al suelo, se hace trozos y se derrama la bebida en la alfombra, rápidamente veo como ese señor se levanta de la silla y me mira fijamente, sus ojos también se llenan de lagrimas y corre hacia a mi

-Kagome ¡mi dulce niña¡-exclama con una voz llena de felicidad y tristeza

-Oh padre- termino cediendo y correspondo al abrazo, después decido alejarme e hincarme ante él – perdóneme, padre, he sido una mala hija, lamento haberle dicho todas esas palabras después de nuestro último encuentro, soy una deshonra para la familia, después de todo -mi voz empieza a quebrarse – confíe en alguien que no valía la pena

-kagome, hija mía, tu vientre…-

-No merezco ser su hija padre, aceptaré mi castigo, pero no lastime a mi hijo por favor, se lo suplico- mis manos sostienen la tela de su pantalón

-Mi preciada niña, levántate -me sostiene entre sus brazos y me hace levantar – ese maldito canalla, hija mía te pedí que regresaras y tus palabras lastimaron mis sentimientos, dijiste que amabas a ese hombre

-Ese hombre jugó conmigo -sigo llorando – dijo que me amaba y no era verdad padre, se aprovechó de mi y cuando tuvo la oportunidad me abandonó dejándome embarazada

-Te perdono hija mía -me abraza – eres lo único que tengo, ese canalla logró cumplir su venganza, alejándote de mí y llenando tu cabeza de palabras vacías, lastimó lo que más quiero en este mundo

-Padre – lo miro sorprendida -eso significa…

-Si hija, volverás con tu padre y ambos cuidaremos de este ser que crece en tu vientre, no tiene la culpa, serás una excelente madre

-Oh padre -correspondo a su abrazo y entierro mi rostro en su pecho – tienes un gran corazón, has perdonado a tu hija

-Ese bastardo, te lastimó kagome ¿no deberías odiarlo? ¿ordenar que si su flota llega a pisar estas tierras le maten? -

-yo…-mi voz está llena de miedo

-Ódialo kagome, con esa fuerza que dijiste amarle, ahora ódiale, no se merece otro sentimiento de tu parte- la voz de mi padre suena tan tranquila, con él estoy protegida

-Tienes razón padre -el brillo de mis ojos desaparece -odiaré a ese hombre y si llega a pisar mis tierras, le mataremos


¡Hola¡ ¿Cómo han estado? Tanto tiempo sin actualizar, una disculpa, sinceramente no quiero saber cuantos meses (o hasta años) han pasado desde la última vez que actualicé pero en algún momento debo terminar la historia ¿verdad?

Sin más por el momento dejo el capítulo aquí y no quiero decir "nos vemos la semana siguiente" porque no se cada cuando voy a actualizar pero prometo que no pasa de este año

¡Saludos¡

P.D. He decido cambiar mi nombre de usuario para ser un poco más anónima