Dicha historia ya tiene años de haber sido publicada en otras páginas por lo que ahora decido subirla solamente a esta plataforma (la he logrado eliminar de otros lados) si vez mi historia en otro lugar que no sea FanFiction te pido de favor lo reportes (a menos que me den créditos)

Los personajes no me pertenecen, la historia es 100% original, utilizo a los personajes creados por Rumiko Takahashi para darle vida a mi historia

Se prohíbe la divulgación de la historia sin mi consentimiento


Tres meses pasaron desde que decidí volver a mi casa, el día del nacimiento de mi hijo había llegado, me encontraba en el Jardín recogiendo flores para colocarlas en la oficina de mi padre como todos los días lo hacía, pero cuando estaba recogiendo aquella rosa, un dolor en mi vientre apareció, no eran dolores como las pataditas que daba él bebe, era un dolor más fuerte que me hacía sufrir mucho, terminé por tirar la canasta y caer de rodillas, el dolo era inmenso, y estaba siendo más seguido, trataba de calmar mi respiración pero era imposible -¡Luciana¡ ¡Yuka¡- grité el nombre de las mujeres que me han estado cuidando con sumo cuidado estos últimos meses, Yuka fue la primera en llegar

-¡Señorita¡ ¿Qué ha pasado?- preocupada se inca a mi lado

-Por…porfavor Yuka, lla – un quejo me impide hablar – mouu ¡Llama al comodoro ¡

-No puedo dejarla sola señorita, ha roto fuentes- preocupada -¡Luciana¡ ¡Luciana¡- Yuka intentaba ayudarme a levantarme pero no podía, gritaba con desesperación el nombre de la otra sirvienta pero antes de que ella llegara, Hoyo apareció

-¿Qué ha pasado kagome?- preocupado, me sujeta fuertemente e intenta cargarme

-¡No lo haga comodoro¡ podría dañar al bebé- impidiendo que me carguen

-Por..por favor me duele demasiado- empiezo a llorar del dolor

-Si no la llevo cargando de seguro pierde al bebé y eso no lo voy a permitir, es mi hijo- del dolor no logro sentir los brazos de hoyo, los cuales me cargan y me llevan dentro de la casa

-¡Llamen a un médico¡- Grita Hoyo, antes de entrar a la habitación para huéspedes

-He llamado al doctor, no tardará en llegar- aparece Luciana, que junto a Yuka y las demás empiezan a llevar toallas y agua caliente

-No..no quiero perder a mi bebé- sujeto fuertemente la mano de Hoyo -promételo Hoyo-

-Lo prometo kagome, no perderemos a nuestro hijo- lo dice Hoyo con voz decidida

-Señorita kagome tranquila, el doctor no tardará en llegar- me dice Ayumi, otra sirvienta quien coloca trapos húmedos en mi frente

-¡Argg¡- grito de dolor

No se cuánto tiempo pasó pero para mi fue una eternidad, el doctor entró rápidamente a la habitación y empezó a dar instrucciones a las chicas, le pidió a Hoyo que saliera de la habitación, no recuerdo exactamente que más pasó, solo se que gritaba de dolor, sudaba y el doctor gritaba -puje señorita-, lo dijo tantas veces y yo hacía tanta fuerza que sentía que me iba a desvanecer antes de escuchar a mi hijo llorar, pero eso no sucedió, cuando estaba por rendirme, el llanto de una nueva vida llegó a los oídos de todos, el dolor empezó a disminuir, escuchaba las voces de las chicas diciendo cosas bonitas, quería a mi bebé pero todo se volvió oscuridad.

-¿Señorita?- escucho la voz de Yuka algo lejana, siento algo húmedo sobre mi frente, empiezo a abrir lentamente mis ojos

-¡Ha despertado señorita kagome- Dice Luciana muy contenta

-¡Baja la voz Luciana¡ Despertarás al bebé- susurra Ayumi a lo lejos

-Mi..mi bebé- logro pronunciar, siento la garganta seca

-Aquí esta señorita- Ahora es Eri quien aparece, trae un bulto en sus brazos, Yuka y Luciana ayudan a sentarme en la cama -Con cuidado señorita-

Eri se acerca y me entrega ese bulto blanquecino y mis ojos empiezan a humedecerse, era tan pequeño este ser, tan indefenso, aún seguía algo rosado, pero era hermoso

-Veo que ha despertado señorita- interrumpe el doctor en la habitación -felicidades por su hijo, ha sido un varón-

-Un niño-susurro, sus ojos aún están cerrados, pareciera que duerme, pero no es así, con mi índice toco lentamente su rostro angelical y él como un reflejo, sujeta con su pequeña mano mi dedo, muy apenas puede cubrirlo, sigo llorando por mi niño -es… es hermoso-

-He traído todo mi equipo médico y debo decirle que su hijo es un niño muy sano, de como quiera le solicito lo lleve a la clínica cada semana para hacer un estudio y después cada mes – el médico empieza a guardar sus cosas -Debe tener reposo estos días, nada de esforzarse, tome el medicamento para los malestares y cuando menos lo piense estará como nueva, fue un parto sin complicaciones

-Muchas gracias doctor- agradezco con total sinceridad y le veo marchar

-Bien señora es tiempo de que descanse- se acerca Luciana

-¿Y mi niño?- digo preocupada

-No se preocupe señora, estará con usted, lo cuidaremos todo el día- Luciana carga a mi niño -además el padre también quiere pasar tiempo con él-

Escuchar esas palabras provocan dolor en mi corazón, "el padre quiere pasar tiempo con él", su padre jamás llegará a conocer a este ser, hago caso a lo que me piden y cierro los ojos para caer en un sueño profundo.

Ha pasado exactamente un mes desde el nacimiento de mi hijo, ha crecido un poco más y ya se nota el color de sus ojos, para mi desgracia tiene los mismos ojos de su padre, de un dorado que, si los miras fijamente ardería tu alma, su cabello empieza a mostrarse más y es de un azabache como el mío, su piel ha tomado color, una piel un poco más oscura que la mía pero más clara que la de su padre, una combinación perfecta de ambos, me encuentro acunando al bebé en mis brazos, en el jardín cuando escucho que alguien pronuncia mi nombre

-Buenos días kagome- Es mi padre que camina hacia nosotros

-Buenos días, padre- le contesto felizmente

-¿Cómo te encuentras querida? ¿Cómo está mi nieto? – se acerca a mi y con su mano acaricia lentamente la cabeza de mi hijo

-Nos encontramos bien padre ¿y usted cómo está? -

-Contento de tenerlos, pero preocupado por tu situación kagome, antes de que el niño siga creciendo debes casarte ante todo el pueblo-

-No es necesario eso padre-

-Claro que sí, debemos agradecer al comodoro Akitoki su apoyo todo este tiempo, inclusive aceptó ser el padre de tu hijo-

-El solo se siente culpable por lo que pasó hace años, no lo necesito padre, permítame criar sola a mi hijo-

-De ninguna manera- exclama mi padre molesto, haciendo que mi hijo despierte y empiece a llorar

-Ya ya bebé ¿el abuelo te ha asustado? -le sonrío dulcemente mientras lo arrullo

-Hija mía no viviré para siempre, necesito saber que alguien te cuida- coloca su mano sobre mi hombro

-No quiero engañar a mi hijo, el debe saber quién fue su padre-

-¿Para que kagome? ¿Para que el niño crezca sabiendo que su padre fue un bastardo que abandonó a su madre? ¿Quieres que pase por ese sentimiento? ¿Tú serías feliz?-

Mi padre tenía razón, sería mejor decirle a mi hijo que su padre murió así no tendría

-Esta bien padre, aceptaré la propuesta, pero con condiciones- le digo casi en un susurro, mi hijo ha quedado dormido

-Excelente noticia hija- exclamo mi padre feliz -verás que con el tiempo te enamorarás de él

Decidí irme de ahí, recostar a mi niño en su cuna y atesorar esos momentos, aunque mi padre no lo aceptara le preocupa lo que la gente y los demás gobernadores de otros lugares pudieran decir, Luciana me había comentado que la versión de mi padre fue: después del secuestro, Hoyo logró rescatarme pero me encontraba herida así que decidieron dejarme en otro lugar, un tiempo me estuvo cuidando y ahí decidimos consumar nuestro amor, nos casamos en esa región y ahora teníamos a nuestro hijo

-¿Qué historia tan absurda verdad hijo?- digo mientras veo dormir a mi retoño, suelto un gran suspiro – Inuyasha….

¿Por qué te sigo recordando? Prometí odiarte por tu canallada, pero aún no he dejado de amarte y saber que mi hijo tiene el mismo color de tus ojos me hará imposible olvidarte, el tiempo pasa rápido, los días, las semanas, los meses, ya han pasado exactamente 6 meses, ya me encontraba comprometida con el comodoro, todos estaban haciendo los preparativos para la boda en la iglesia, muchas veces me había preguntado de mi lugar de origen ¿Porqué mi nombre no era típico en la región? Podría entender que el nombre de las sirvientas suele cambiarse para comodidad de los jefes de familia, inclusive el del comodoro ¿pero porque mi nombre sonaba a otras tierras? El llanto de mi hijo me saca de mis pensamientos, me acerco y veo que tiene hambre, lo acomodo para que reciba mi leche materna y el gustoso acepta, mi niño es tan hermoso y cada vez más su rostro se asemeja al de su padre, es como una versión pequeña de él, su cabello sigue creciendo y he decidido no cortarlo ¿si lo dejo crecer se parecerá más a su padre? Aún no decidía su nombre ¿Qué podía decidir?

-Señora kagome- llega Ayumi

-¿Si Ayumi?- pregunto aún amamantando a mi hijo

-Ha llegado una carta para usted- me la entrega

-¿Una carta? -pregunto confundida

-Me retiro, si necesita algo no dude en pedirlo -hace una reverencia y se marcha

Dejo la carta sobre la cama, seguiré terminando de alimentar a mi hijo, cuando lo logro, le doy unas palmadas en la espalda para después sentarlo en su cana, el solamente me sonríe y grita emocionado, le hago una señal de guardar silencio y el cubre su boca con sus pequeñas manos, me acerco a la cama y tomo el sobre, la sorpresa me inunda, el remitente

-¿San…sango?- rápidamente saco la carta del sobre, tengo nervios de leerla

"Querida kagome

Oh kagome, te he extrañado tanto, desde el día en que nos escuchaste y te fuiste corriendo, dijiste que no te siguiéramos e hicimos caso, unas horas después nos preocupamos porque no regresabas y en tu estado nos preocupó más, por lo que decidimos buscarte, pero por desgracia ya no te encontramos. Todas las noches kaede y yo llorábamos porque no te encontrábamos… te preguntaras. ¿Cómo saben que estoy en Inglaterra? Pues veras, nos encontramos a Koga, él nos confesó que te había visto llorando en el puerto y tú le pediste que te llevara a casa, me sentí más aliviada cuando dijo que ya te encontrabas allá, pero las lágrimas no dejaron de salir, mi corazón esta triste, no por aquella cachetada que me diste, si no por haberte ido, ¿Por qué no darme una explicación? Yo te quiero como más que una amiga, una hermana, aquella mujer que supo cambiar los corazones de piratas malos, como Sesshoumaru que también estaba preocupado por ti…..

Oh kagome, ya debes de haber dado a luz, mis dudas de saber que te encuentras bien, que tu bebe también lo está, la curiosidad de saber que fue, si una preciosa niña o un guapo niño, si se parece a ti. O… espero que esta carta llegue….

Sabes que te quiero, y te deseo lo mejor, eh buscado a Koga por muchas partes y al fin le encontré, prometió llevarme contigo….

Nos veremos pronto

Con amor Sango

Fecha: 12 de Abril de 1996"


Aparezco para traerles otro capítulo más, espero lo disfruten

¡Saludos¡

P.D. He decido cambiar mi nombre de usuario para ser un poco más anónima