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Los personajes no me pertenecen, la historia es 100% original, utilizo a los personajes creados por Rumiko Takahashi para darle vida a mi historia
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CAPÍTULO 21
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por Inuyasha -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
-Kagome tenemos que hablar-
-Tú y yo no tenemos nada que hablar -toma la mano del niño -Yoshio nos vamos
-¿Es mi hijo verdad?- la pregunta sale de mi boca, no había razonado la información pero con solo ver los ojos del niño, podía estar 100% seguro que era mío
-¿Y si lo fuera qué? – kagome se gira y no me mira -No importa si es tu hijo, él ahora es completamente mío
-Entonces si es mi hijo- digo sorprendido, pero a la vez feliz
-Si Inuyasha…- sin soltar la mano del niño voltea a mirarme -es tu hijo, pero no puedes acercarte a él
-¿Porqué no? Es mi hijo, tengo derecho a estar a su lado-
-Es mío y de Hoyo, somos los verdaderos padres de Yoshio-
-Me enteré de que te casaste- digo dolido -pero estoy de vuelta kagome y no me voy a rendir, vengo a recuperar lo que es mío-
-¿Tuyo? No tienes nada Inuyasha, regresa de donde viniste y déjanos ser felices
Kagome tenía que estar bromeando, ella aún me amaba, lo veía en sus ojos y después de todo, el encuentro que hace unos instantes tuvimos, entendía que estaba molesta pero ya era suficiente tortura
-kagome entiéndelo me engañaron, estuve todo este tiempo secuestrado-
-Vete o daré la orden de que te maten- dice molesta
-¿Serías capaz de matarme?- la miro con ojos dolidos ¿sería capaz?
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por Kagome -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Necesitaba ser fuerte y no rendirme, Inuyasha no tenía que saber la verdad, que aún le amo y quiero estar a su lado, sigue insistiendo que todo fue un mal entendido ¿será cierto?, No, no debo dudar, le digo que le mataré
-¿Serías capaz de matarme?
Me pregunta con voz llena de tristeza, lo veo también en sus ojos, ¿a quién engaño? Jamás mataría al hombre que amo y sobre todo, que es el padre de mi hijo
-Tú…tu provocaste todo- digo nerviosa
-¿Qué provoque kagome? ¿Qué me amaras? Soy culpable, me amas y yo te amo-
-¡Mientes¡ Me abandonaste por otra mujer
-¡Estoy harto de eso¡-
Veo que esta molesto, se acerca a mi y tengo miedo de lo que pueda hacer, levanta sus brazos ¿será capaz de golpearme?, no, se quita la camisa que trae y voltea, me enseña su espalda y grito, grito de miedo ¿Qué le ha pasado?, tiene una enorme cicatriz en su espalda ¿acaso es una araña?
-Esta cicatriz es la evidencia de que digo la verdad, existen tipos malos en el mar kagome y entre ellos está Naraku, hizo pactos y pudiera decirse que es un demonio, esta marca me la hizo, me retuvo en una isla y engañó a Miroku y Sesshoumaru – se gira y me mira fijamente -¿No es suficiente? Creeme Kagome, jamás te abandonaría ¿Porqué no me dijiste del embarazo? Jamás me hubiera marchado
-Inuyasha yo..- Oh no, estoy empezando a dudar
-Koga fue quien me trajo, puedes ir a preguntarle en estos momentos si no me crees, he perdido gente kagome, he perdido a Myoga, por él..-su voz empieza a quebrarse -por él sigo con vida y estoy aquí, frente a ti, arg- veo que se queja ¿Le duele?, trata de tocar su espalda -Esta herida no solo es una maldición, provoca mucho dolor y se extiende por todo el cuerpo, después de todo dejé la isla
-¿No me engañaste Inuyasha?-
-No kagome- acaricia mi rostro con sus manos y deposita un cálido beso en mi frente -te amo-
-¡Kagome¡ ¡Daniel¡- se escucha la voz de Hoyo y mi niño quien en todo este rato se mantuvo en silencio, suelta mi mano y corre en aquella dirección
-¡Papá Hoyo¡ mirad mi padre real está aquí- corre a los brazos de Hoyo y este lo carga, lo miro con miedo, Hoyo es capaz de mandar matar a Inuyasha
-Kagome aléjate de ese sucio pirata, llamaré a la armada- dice Hoyo molesto y saca su espada -Aléjate de mi familia Taisho-
-Eso debo decirte yo, deja de ocupar el lugar que no te pertenece- la voz de Inuyasha suena molesta pero también ¿triste?
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por Inuyasha -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Una profunda ira y tristeza me inunda, ese infeliz de Akitoki carga a mi hijo como si fuese suyo, el niño corrió con felicidad hacia él, pensé que kagome me alejaría, pero se colocó delante de mí ¿Qué tramaba?
-No lastimaras a Inuyasha, no te lo permitiré- ¿Kagome me protegía?
-¿Volviste a caer? Eres una idiota kagome-
-¡Cuida tus palabras imbécil¡- le grito con furia
-No papá Hoyo no pelear, él es mi papá real- escuchaba al niño decir y señalarme, una gran felicidad me inundó, vi la cara sonriente de kagome y el niño solicitó que le bajaran, Hoyo con molestia accedió
-Le diré a tu padre-
Hoyo dijo eso y se marchó furióso, kagome rápidamente me tomó de la mano y corrió en dirección contraria, el niño venía detrás de nosotros, no sé qué tramaba, pero solté su agarre y preferí coger al niño y después ir tras kagome
-¿A dónde vamos?-le pregunto
-En este lugar solía esconderme de mi padre y servirá para que te ocultes- retira unas ramas y una puerta de madera, ante nosotros apareció otra puerta de metal y con una llave que sacó de su vestido la abrió, entramos y volvió a cerrar la puerta, sujetó una lamparilla y la seguimos
-Aventuras- dijo el pequeño en susurro
-¿Aventuras?- pregunto confundido
-Si, Yoshio y yo venimos a jugar y a escondernos del abuelo ¿verdad cariño? - el niño asiente -Además sabe que en este tipo de juegos debemos ser silenciosos
-Silenciosos shhhh- cubre mi boca con sus manos -papá no debe hablar- no puedo evitar verlo con tanto amor
-Se parece tanto a ti Inuyasha…- sigue caminando, retiro las pequeñas manos de Yoshio de mi boca
-Es guapo como su padre-
-Pirata como papá, quiero ser pirata como papá- ante eso lo abrazo fuertemente
-jamás los dejaré kagome lo juro, ¿Cuánto tiempo me he perdido?, fui un imbécil al caer en la trampa de Naraku-
-Pero ahora estas con nosotros Inuyasha, eso es lo importante
Estoy feliz, sin embargo, no puedo permitirlo, debo destruir a Naraku, no quiero que kagome sufra mi ausencia, no quiero que me vea morir y no lo haré, no pienso perder
-kagome ¿porqué Yoshio sabe que… bueno.. Hoyo no es su verdadero padre?-
-Jamás engañaría a mi hijo, además, el color de ojos que tiene no es muy común ¿verdad? - me mira con una gran sonrisa y después llegamos a una zona que pareciera un estudio pequeño, muchos juguetes y sillas
-Inuyasha no creas que todo está bien entre nosotros –
-¿Aún no me crees? Te enseñé la marca- Me lastima su desconfianza
-Pudo ser algún tatuaje-
Estoy a punto de negarlo, pero se escucha ruido, reconozco ese sonido ¿disparos?
-¿Mami?- mi hijo la mira asustado, rápidamente se lo entrego a kagome
-¿Qué sucede?- pregunta con miedo
-No losé pero no se te ocurra salir de aquí ¿de acuerdo? ¿Existe otra salida aparte de la entrada?-
-Si, detrás del cuadro es una puerta que te llevará directo a mi habitación-
-Muy bien- saco mi espada y preparo mi pistola – es momento de diversión
-Inuyasha, no, espera- sostiene mi brazo – por favor ten cuidado
Sonrío y le doy un dulce beso en los labios, joder la había extrañado tanto, revuelvo el cabello de mi hijo y le doy un beso en la frente, sigo el camino que ordenó kagome y aparezco en su habitación, no tengo tiempo para evaluar el lugar porque siguen escuchándose gritos y disparos ¿Acaso sería Naraku? Estoy a punto de salir de la habitación cuando escucho pasos de donde había salido
-¿Kagome?- la miro salir -maldita sea te dije que te quedarás con nuestro hijo
-No lo haré Inuyasha ¿Qué está pasando?- siguen escuchándose gritos y disparos, veo su mirada llena de terror, en la habitación aparece una mujer ¿sirvienta?
-¡Señora kagome¡- le grita
-Yuka ¿Qué ha pasado? - kagome sujeta de los brazos a la mujer
-Estábamos en la cocina y..y.. -está asustada y no deja de llorar
-¡Habla mujer¡- le pregunto con desesperación
-¡Us…usted es uno de ellos¡- me mira con miedo -señora kagome debemos huir ¿Dónde está Daniel?
¿Daniel? Es cierto, ese nombre había utilizado el Comodoro ¿Por qué llamaban a mi hijo Daniel? No tengo tiempo para pensar, obligo a kagome y a la mujer a entrar a ese pequeño escondite
-Mujer te encargo que protejas a mi mujer y a mi hijo ¿entendiste? -
-¿Mu..mujer? ¿Hijo? - confundida y con terror
-¡Inuyasha no me vas a dejar aquí¡ -
-¡Cállate y obedece¡ -con dolor la empujo y cierro la puerta, muevo el ropero que tiene y evito que salgan, escucho sus gritos a lo lejos y decido salir ¿Qué estaba pasando?
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por kagome -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Inuyasha era un desgraciado, nos había dejado encerrados, tenía pensado salir por el otro lado, pero Yuka me lo impidió, esperé a que se calmara un poco para que me contara la situación y decía que unos hombres, piratas, entraron a la casa y empezaron a matar a todos
-¿Dónde esta mi padre Yuka? ¿Dónde están las demás?
-Están… están muertas señora -empieza a llorar más fuerte – Luciana. Eri, todas
-Maldición, Yuka quédate con Yoshio-
-¿A dónde irá señorita? ¿Quién era ese pirata? - sus manos impiden que me vaya
-Ese pirata es el hombre que amo y el padre de Yoshio, así que te ordeno que cuide a mi hijo-
-¡No mami no vayas¡ Conmigo quedarte- mi niño sujeta mis piernas fuertemente
-No cariño, te quedarás con Yuka, ¿quieres que deje a tu padre solo?
Yoshio pareció entenderme y soltó su agarre, me dio un fuerte abrazo y beso en la mejilla, correspondí y miré a Yuka, le entregué una espada que tenía escondida y a la vez tomé otra, mi espada favorita
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por Inuyasha -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Al bajar a la primera planta observo cadáveres, son de la flota inglesa, ¿Naraku fue capaz de encontrarme? ¿Cómo llegó al puerto sin ser visto por Koga? Sigo caminando y escucho un lamento, viene de uno de los cuartos, lentamente voy acercándome y estoy listo para atacar, pero al escucha esa voz, me detengo
-¿Me dirás donde está Higurashi?- esa voz, la reconozco, es Naraku
-No.. no se nada- ¿es la voz del padre de kagome? Me voy acercando más y logro verlo, el viejo gordo está en el suelo, rodeado de sangre ¿será suya? Y mi mundo se detiene, es Naraku quien está ahí, está sentado y tiene sus pies sobre la cabeza del gobernador
-Hey Naraku- le grito y su mirada se fija en mí, sigue con el pie sobre la cabeza del padre de kagome y observo mejor que tiene un arma apuntando a su cabeza
-Al fin apareces escoria – sonríe de manera tétrica -Entiéndelo Inuyasha, no puedes escapar de mi marca, eres mío, mi esclavo hasta la muerte
-Lárgate de aquí Naraku- empuño bien mi espada
-No me pidas eso Inuyasha, además no solo vine por ti, vine por esa bella mujer -mueve la pistola y señala el cuadro, en ese cuadro sale el viejo gordo y a su lado kagome
-No permitiré que te la lleves-
-¿Dónde está Higurashi? -pisa con fuerza la cabeza del viejo -¿Dónde está kagome?
-Aléjate del viejo Naraku- lo apunto con mi espada -te mataré en este momento
-Vamos Inuyasha, cálmate, es más, hagamos un trato, te doy tu libertad a cambio de la doncella ¿Qué me dices? Después de todo tu favorita siempre fue Yura
La ira me ciega y corro listo para atacarlo, pero el quejo del viejo me detiene, Naraku dispara a su brazo y pisa con más fuerza su cabeza
-¡Detente por favor¡ -suplica el gobernador
-Siempre has sido un estorbo- lo obliga a levantarse -Son aguafiestas, aún así me la llevaré ¿verdad señor? ¿o quiere morir?-
-¡No¡ Llévatela de ser necesario pero ya no me lastimes-
-¿Ves Inuyasha Ya me han concedido mi deseo-
Esto tenía que ser una broma, el viejo gordo, el preciado gobernador ¿estaba dispuesto a entregar a su hija?
-¡Bastardo¡ ¿Cómo eres capaz de entregar a tu hija?- lo miro con odio
-Eso es amor de padres Inuyasha, oh es cierto, tu no lo sabes, después de todo el tuyo está muerto
-¡Infeliz¡- Corro y lo ataco con mi espada y el rápidamente saca la suya y contra ataca
*-*-*-*-*-*-*-*-*Narrado por kagome -*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Estaba desesperada, la puerta no se abría y temía por la vida de inuyasha, había intentado salir por la primera puerta pero se encontraba cerrada y no tenpia la llave ¿En qué momento Inuyasha me la quitó?, busque entre el cuarto objetos con los cuales pudiera abrir la puerta y gracias a kami, encontré un hacha, le dije a Yuka que se alejara junto a mi hijo y empecé a golpear la puerta, tardé menos de 10 minutos, con mi gran desesperación logré destruir un pedazo y parte del ropero que había puesto Inuyasha para impedir salir, mi vestido se había rasgado y tenía pequeñas cortadas pero no me importaba tenía que verlo, al bajar las escaleras me horroricé había muchos cuerpos de la flota ¿Dónde estaban los demás?, escuché voces y gritos en el despacho de mi padre, me asomé y solo grité su nombre
-¡Inuyasha¡-
Logro divisar que mi padre está en el suelo sangrando y quejándose de dolor, me acerco rápidamente a él y noto que el hombre con el que pelea Inuyasha me mira
-¿Padre te duele? Estas muy herido, levántate debemos irnos – estoy al borde del llanto pero debo ser fuerte, dejo la espada a su lado
-¿Kagome? Hija mía huye de aquí, el viene por ti-
Volteo y miro que Inuyasha está en el suelo, escucho sus gritos de dolor, su espada está en el suelo y sujeta su espalda
-Buen día señorita Higurashi- el hombre con el que peleaba Inuyasha me mira y comienza a acercarse, Inuyasha intenta sostenerlo por los pies, pero es pateado, sigue quejándose, el hombre me mira y siento miedo, su mirada está llena de maldad
-quie.n..¿Quién es y que quiere?- pegunto con voz temblorosa
-No te muevas querida Kagome o ¿acaso quieres otra herida en tu pecho?- con la punta de la espada me toca
-¿Cómo.. cómo lo supo?-
-Soy un gran pirata, me entero de todo y de la misma manera quiero ser dueño de todo, cualquier hombre desea riquezas y mujeres, especialmente lo último y debo decir preciosa que eres un manjar que quiero probar
-¡Aléjate de ella Naraku¡- grita Inuyasha y se ve que sufre, la marca le está provocando sufrimiento, trata de levantarse pero vuelve a caer
-¿Qué le has hecho a Inuyasha?- tomo fuerza y evito llorar -Eres un perro bastardo
-Shhhh – sube la punta de la espada a mi mejilla, empiezo a temblar – Ese no es vocabulario para una señorita de alta sociedad ¿No te enseñaron a respetar a tus mayores? Que mal trabajo has hecho Higurashi
-Déjenos en paz- escucho la voz de mi padre, sigue sangrando -Kagome huye por favor-
-No te dejaré solo padre- sostengo su mano fuertemente
-Que conmovedor, el amor de padre e hija, si supieras la escoria que tienes por padre y no te preocupes no le mataré después de todo tenemos un trato
-¿Trato?- pregunto confundida
-¿Porqué no le dices Higurashi? Tu vida por la de ella-
-¡Mientes¡- me muevo bruscamente y la espada rasguña mi mejilla, sangre corre por ella -El jamás haría tal atrocidad
-¿Crees que tu padre es un santo? El mató al padre del hombre que dices amar ¿verdad Inuyasha?-
-¡Cállate infeliz¡- Inuyasha sigue tirado en el suelo, sufriendo
-Si tu padre es capaz de matar a otros, claro que es capaz de vender a su propia hija- el sujeto aleja la espada y me sujeta fuertemente del cabello
-¡Auch¡- me quejo por el fuerte tirón, trato de tomar mi espada pero me es imposible
-Soy buen pirata y cumplo mis tratos, lárgate infeliz antes de que cambie de opinión
Intento mirar a mi padre y escucho que me dice -perdóname-, como puede se levanta, sujeta su brazo donde le han disparado y huye, no podía ser cierto ¿Mi padre me había abandonado?, empiezo a llorar, no era cierto
-¿Lo ves querida?- sujeta más fuerte mi cabello y me obliga a levantarme completamente -¿Cuál será tu sabor? -Acerca su boca a mi cuello
-¡Ni se te ocurra tocarla infeliz¡- veo que Inuyasha se logra levantar y sujeta su espada, apunta al sujeto de ojos tenebrosos -Aléjate de mi mujer-
-¿Aún puedes levantarte?-
Inuyasha grita y corre a nosotros, pero el sujeto le patea e Inuyasha cae, está adolorido y vuelve a quejarse, sangre sale de su boca
-¡Inuyasha¡- grito con miedo, el sujeto coloca su espada en mi cuello y me sujeta de la cintura, sube lentamente hacia mi espalda
-¿Podrás soportarme lindura?- sin más un fuerte ardor se apodera de mi espalda, grito de dolor, el sujeto me suelta y caigo al suelo, retorciéndome
-ka…kagome- Inuyasha se arrastra hacia mí, pero el infeliz le pisa la mano
-Por el momento me marcho, he logrado mi cometido, te sentirás mejor Inuyasha, nos vemos pronto
El sujeto se marcha y mi dolor me impide ver bien, todo se nubla y se oscurece, lo último que escucho es a Inuyasha gritando mi nombre
…...
La sensación de algo fresco sobre mi frente me hace despertar, tengo los labios resecos, necesito agua, abro lentamente los ojos y me topo con la mirada dorada de Inuyasha
-Has despertado- retira el pañuelo de mi frente -¿Cómo te sientes?-
-Yo… estoy bien – me levanto lentamente del sofá, observo el lugar y noto que nos encontramos en el escondite -¿Dónde esta mi hijo?-
-Está con la mujer – señala en dirección a Yuka quien mecía a mi niño
-Inuyasha ¿mi padre?- me preocupo más, estaba herido pero recuerdo el daño que me había provocado al intercambiar mi vida por la suya -mi padre – empiezo a llorar
-Kagome tranquila- se sienta a mi lado y me abraza -por eso nos escondimos, tu padre ha declarado muerte a cualquier persona que tenga que ver con la piratería, después de que Naraku se marchó tu padre me gritó que nos mataría a todos y huyó de la casa, te tomé en mis brazos y te traje aquí
-No saldrás de aquí – tomo fuertemente su mano – No dejaré que mi padre te mate -Te quedaras con Yuka y el niño
-Tampoco saldrás tu- me mira fijamente – kagome debemos hablar, la situación ha cambiado- mira a Yuka -Mujer ¿podrías dejarnos un tiempo a solas?
-Cla…claro que si- se aleja un poco junto a Yoshio
-¿Qué sucede Inuyasha?- veo la preocupación y miedo en sus ojos
-Quítate el vestido-
-¿Qué? – suelto su mano y lo empujo -Estamos en una situación preocupante ¿y tú piensas en eso?
-¿Qué?- confundido, se levanta del sillón – No, espera, no me refiero a eso -se sonroja- maldición kagome, necesito ver tu espalda
-Entiendo- me levanto con ayuda de Inuyasha y le doy la espalda -no me verás desnuda – le digo apenada
-Querida no sería la primera vez- dice con una gran sonrisa
-Ohhh idiota-
El vestido desciende hasta mis caderas y retiro la parte interior, escucho a Inuyasha gruñir y decir varias maldiciones ¿Qué pasaba?
-¿Qué sucede?- cubro mi desnudez y lo miro
-La tienes kagome, ese jodido de Naraku te ha puesto la marca, está en toda tu espalda -hace puño sus manos -lo mataré
-Ahora entiendo el dolor que sentí, por el momento no me duele Inuyasha tranquilo- con una mano sujeto mis prendas y con la otra acaricio su rostro
-kagome – tome mi mano entre las suyas – esto es peligroso, en cualquier momento el vendrá por ti y esa herida te hará sufrir, no podrás esconderte de él, ni yo lo logré, pero tranquila, estaré para protegerte y si es necesario morir lo haré
-Inu..inuyasha- dejo mis prendas y me lanzo hacia él, lo abrazo fuertemente – Inuyasha todo este tiempo yo..
-Te amo kagome- corresponde a mi abrazo y sus manos empiezan a acariciar mi espalda -joder kagome vístete, me estoy excitando
-Idiota- me empiezo a reír, pero rápidamente me detengo -Espera ¿entonces ambos la tenemos?
-No, el me liberó de la maldición, creo que nunca fui su objetivo y eso me preocupa -sigue acariciando mi espalda – te quedarás aquí junto a nuestro hijo y la mujer
-No- me alejo de él y por un momento olvido mi desnudez – me llevarás contigo ¿yo tengo la marca no? Donde yo esté, él me encontrará, si nos separamos el podrá llegar hacia mi
-No tengo navío ni tripulación – fija su mirada a otra parte ¿Porqué no me mira? ¿Está sonrojado?
-Soy la hija del gobernador, tengo puesto de importancia y lo que quiera me lo darán -lo digo con firmeza
-Maldición- Inuyasha se acerca rápidamente, me toma entre sus brazos y me besa apasionadamente, después de unos minutos demostrando el afecto se aleja un poco y recarga su frente con la mía -Te juro que, si no te cubres, soy capaz de tomarte aquí kagome y no es momento de que Yoshio tenga un hermanito ¿verdad? – me hace girar y empieza a subirme la parte posterior del vestido, que boba, estoy roja a más no poder e intento calmar esta excitación, extraña su contacto y sus besos sobre mi piel - ¿Estas lista?
-Siempre lo he estado-
Inuyasha se dirigió a donde se encontraba Yuka y nuestro hijo, habíamos tomado la decisión de llevarles con Kaede, era el lugar más seguro ahí estaban Sango y Miroku, le mostré el lugar donde mi padre almacenaba las armas y tomo algunas, al igual que afiló su espada y yo tome la mía, Inuyasha iba adelante, seguido de Yuka quien cargaba a mi hijo dormido y yo a su lado, protegeríamos a nuestro hijo con nuestra vida, salimos del escondite por la puerta del jardín y si, Inuyasha tenía la llave, horas antes me la había quitado, estábamos alerta, muchos cadáveres seguían en el jardín, Yuka no dejaba de sollozar y pronunciar el nombre de las otras chicas sentía tanto dolor por ellas pero no podíamos hacer nada más, el sonido de la puerta de la entrada nos alertó y nos sorprendimos con lo que vimos
-¿Hoyo?- corrí en su dirección, ni el grito de Inuyasha me detuvo, Hoyo se veía herido estaba cubierto de sangre, apenas llegué a su lado y este se desmayó en mis brazos, con ayuda de Inuyasha lo llevamos dentro de la casa y lo recostamos en la sala principal, sus heridas eran graves necesitaba ayuda
-Sus heridas son muy graves señora- veía Yuka con horror
-ka…kagome- Hoyo volvió en sí
-¿Qué ha pasado Hoyo?- le miro preocupada
-Estas con vidas- una ligera sonrisa se forma en su rostro y lentamente sujeta mis manos con las suyas, escucho a Inuyasha gruñir
-¿Quién te lastimó?- pregunta Inuyasha con voz gruesa y de pocos amigos
-Tus amigos piratas- dice con odio - ¿A.. eso has venido?, me hirieron e impidieron llegar a… la ca….sa- empieza a toser sangre
-Hoyo basta no hables- las lágrimas se acumulan en mis ojos, no amaba a Hoyo, pero estos 4 años había demostrado ser un buen hombre y siempre vio por mi bienestar y la de mi hijo
-kagome ¿Daniel? ¿Está…está bien?-
-Claro que si Hoyo, estamos con bien- sujeto fuertemente sus manos
-Escoria- mira a Inuyasha – más te vale protegerlos ¿entendiste?
-Claro que sí, es mi familia y debes entender que yo no abandoné a kagome, el sujeto que asesinó a toda esta gente fue el culpable-
-¿Aún le amas kagome?- me mira
-Si Hoyo, jamás dejé de amarle y el saber que todo fue una trampa… yo…-
-Gracias- se escucho la voz de Inuyasha -te agradezco que los protegieras y que fueras el padre que no pude ser
-imbécil-
-De verdad Hoyo no hables más, tus heridas son graves- Yuka empezó a hacer presión en algunas heridas, mi niño dormía en el otro sillón
De repente sentí un fuerte dolor en la espalda, empecé a gritar fuertemente, me quemaba, esto no era bueno, veía el miedo en la mirada de Inuyasha y ambos miramos a la puerta principal, una gran explosión se hizo presente y con ella una gran cantidad de piratas
-Hola de nuevo – decía Naraku feliz
Aparezco de nuevo, actualizando la historia
¡Muchas gracias¡
P.D. He decido cambiar mi nombre de usuario para ser un poco más anónima (esto lo sigo repitiendo para que no crean que alguien ha robado mis historias)
