Hola a todos vamos con el siguiente capitulo como ya saben los personajes de Naruto no me pertenecen ya que son de Masashi Kishimoto y como también el libro que es de Jeonie gracias a todos.
A leer...
Capítulo 52 Estoy aquí para proponerte matrimonio./Este hijo de puta
—¡Señor! —Suigetzu se preparó para lo peor, respiró profundamente y luego entró en la oficina del jefe.
Sasuke todavía estaba molesto por lo que pasó ayer cuando Suigetzu apareció con una risita burlona. Naturalmente, el pobre Suigetzu se convirtió en el saco de boxeo de Sasuke como en ocasiones pasadas.
—¿Qué es tan gracioso? Compartelo conmigo.
—Eh… Jefe, ¿está seguro de que quiere oírlo? —Sintiéndose incómodo,Suigetzu tosió y pensó. Luego dijo obedientemente: —No estoy feliz. Al contrario, me siento triste. Se dice que la Gerente General volvió a su oficina con lágrimas ayer. ¡Todos en la oficina estaban maldiciendo al imbécil que decepcionó a su diosa! —Suigetzu bajó la voz cuando murmuró la palabra —idiota —pero Sasuke alcanzó a entenderlo.
Al hablar de lo que sucedió ayer, Sasuke hizo una mueca de inmediato. —Tienes tiempo para darte una vuelta hasta el Departamento de Diseño. ¡Qué holgazán eres! ¿Qué tal si invitas a todo el personal a tomar un café este mediodía en nombre de la empresa? ¡Sin viáticos!
Las dos últimas palabras devastaron a Suigetzu. ¡Sin viáticos! El Grupo SU tenía más de mil empleados en el país. Era decir, tenía que pagar más de diez mil dólares.
—¿Jefe? —Suigetzu quería rogar por misericordia. Pero no se atrevió.
Porque por lo que sabía de su Jefe, la mendicidad solo incurriría en un castigo más severo. Así que solo se curvó el labio inferior y luego salió a tomar un café.
Al ver a Suigetzu saliendo de la oficina, Sasuke se levantó inquieto de su silla ejecutiva, atormentado por la triste expresión que tenía Sakura ayer.
En el jardín de niños.
Sakura y Naruto tomaban las manos de Sarada y corrían con ella. —¡Vamos, Sarada! —Sarada tenía muchos pequeños fanáticos que la alentaban.
De repente, Naruto recogió a Sarada, luego corrió hasta el final y puso su muñeca de trapo en la caja allí.
La regla del juego era: —Los niños y sus padres hacen una muñeca de trapo juntos y luego la ponen en la caja al final. El más rápido será el ganador.
En el momento en que Sarada puso su muñeca de trapo en la caja, ella soltó un grito de júbilo: —¡Sí! ¡Somos los primeros!
Los niños sentían envidia de Sarada por tener una madre tan hermosa y un tío tan guapo. Cuando Naruto apareció al principio, muchos padres lo reconocieron. Las madres jóvenes se acercaron a él con entusiasmo.
Continuaron siguiendo a Naruto hasta que un maestro salió para mantener el orden. Al ver chispas de adoración en los ojos de sus esposas, los padres se pusieron celosos de Naruto. Pero no había otra forma, ya que sabían que no podían vencer a ese guapo súper estrella.
—Sarada, ¿dónde está tu papá? ¿Por qué viene tu tío hoy? —Preguntó un niño a Sarada, que estaba sosteniendo el premio con entusiasmo.
—Porque mi papá está en el extranjero. Ganando mucho dinero allí para mí y para mamá —Respondió Sarada ingenuamente. Al escuchar la voz infantil de Sarada, Sakura casi lloró.
—Sarada, ayer tu papá acaba de decir que no vivirá con mamá. Incluso piensa que mami es una mujer malvada —Pensó Sakura tristemente.
A partir de entonces, Sakura juró que haría todo lo posible para evitar que Sasuke y Sarada se conocieran. También comenzó a planear encontrarle un papá a Sarada, quien la abrazaría y la trataría bien.
Las clases habían terminado antes que de costumbre ese día, por lo que Sakura y Naruto llevaron a Sarada a un parque de juegos para divertirse antes de irse a casa.
En la ciudad De Tokyo.
Ino iba a casa en la motocicleta de Sakura. Cuando se acercó al edificio en mal estado en el que vivía, vio a muchos de sus vecinos reuniéndose alrededor de un elegante automóvil y discutiendo entre ellos.
Al ver a Ino, muchos de ellos se acercaron a ella. —Ino, ¿quién es ese hombre?
—Ino, ¿es tu pariente o tu novio?
Ino estaba totalmente confundida. ¿Un hombre? ¿Quién?
Finalmente pasó a través de esos vecinos curiosos y subió las escaleras. Se quedó estupefacta en el momento en que abrió la puerta y vio al hombre, que llevaba un uniforme militar, sentado en el sofá.
—¡Ino, te hemos estado esperando durante mucho tiempo! —La madre de Ino, Horai, atrajo a la atónita Ino de inmediato. Luego volteó la vista al hombre en el sofá con entusiasmo. ¡Estaba bastante satisfecha con ese yerno!
—Mamá… —Ino finalmente pudo pronunciar algo. Habían pasado cuatro años desde la última vez que se vieron. No tenía idea de lo que Sai estaba haciendo en su casa.
—Ino, ¿por qué no me dijiste que ya tienes novio? No debí molestarme en hacer una cita a ciegas para ti —se quejó Horai con una sonrisa en su rostro.
El padre de Ino falleció cuando ella era muy joven. Había sido extremadamente difícil para su madre criarla a ella y a su hermano durante años.
Por lo tanto, al ver que su yerno era un hombre tan perfecto, Horai se llenó de alegría.
—¿Novio? —Pensó Ino confundida. Entonces se dio cuenta de que había algunos regalos de lujo en la mesa. —¿Qué diablos está haciendo este hombre aquí? —La confusión de Ino se duplicó.
—¡Mamá, hablaré contigo más tarde! —Ino empujó a su madre fuera de casa y cerró la puerta. Sin importar lo fuerte que Horai golpeaba la puerta, Ino le hizo oídos sordos.
—¿Qué estás haciendo aquí? —Preguntó Ino. La llegada de Sai le recordó a Ino esa noche de hacía cuatro años.
Sai se levantó y se acercó a ella. Por primera vez se dio cuenta de lo pequeña que era.
—Estoy aquí para proponerte matrimonio. —Fue directo al punto.
Al escuchar la respuesta de Sai, Ino sonrió con incredulidad. Luego abrió la boca un poco tratando de decir algo, pero no emitió ningún sonido. Se sentía confundida.
—¿Proponerme matrimonio? ¿Te preocupa que ningún hombre esté dispuesto a casarse conmigo porque no soy virgen? —Su franqueza le hizo fruncir el ceño. —Parece que a ella no le importa mi propuesta en absoluto —Pensó.
—Sakura me pidió que lo hiciera. Quiere que seas su cuñada —dijo Sai.
Sus palabras decepcionaron a Ino.
—¿Quieres decir que la propuesta de matrimonio es lo que Sakura quiere y lo estás haciendo solo por ella? —Pensó.
—¿Eres el hermano mayor de Sakura? —Preguntó Ino. Sólo estaba tratando de cambiar el tema. Sakura ya le había contado sobre su nueva familia hacía dos años.
—Sí lo soy. —Asintió Sai.
Entonces Ino recogió los regalos de la mesa y los puso en las manos de Sai. —Ya puedes irte. No quiero ser la cuñada de Sakura. ¡Ser su mejor amiga está bien! Sai se sintió avergonzado. Nunca había sido rechazado por las mujeres.
Sin mencionar que ella rechazó su propuesta.
—Vamos, Ino. Sé que necesitas dinero ahora. Tu madre tiene una enfermedad en las piernas, así que no puede trabajar. Y tu hermano necesita pagar su colegiatura. ¿Estás segura de que me rechazarás? —Sai estaba tratando de persuadir a Ino. —Si te casas conmigo. Puedo enviar a tu hermano a una de las mejores universidades y encontrar al mejor médico para tu madre —Añadió.
… Sai parecía conocer todas las necesidades de su familia. Al escuchar las palabras de Sai, Ino se molestó tanto que casi quiso abofetearlo. —¿Sakura te dijo todo esto?
—No. Ella acaba de decirme que eres una buena mujer. No puedo fallarte —Las palabras de Sai parecían sinceras. Su honestidad le causó gracia a Ino. Ella sabía que Sakura lo hacía con una buena intención.
Ino se acercó a un taburete y se sentó, apoyando la frente en su mano.
Ella no supo qué decir y solo habló después de un largo rato. —No te preocupes.
Estoy bien ahora. ¡Por favor, vete y no olvides expresar mi agradecimiento a Sakura!
Parecía que las palabras de Sai no pudieron comprar a Ino. Sai se sintió un poco frustrado. Se acercó a Ino, inclinó la cabeza y la miró.
Sin atreverse a mirar directamente a los ojos agudos de Sai, Ino volteó la cabeza hacia un lado. Al escuchar lo que dijo a continuación, ¡casi se volvió loca!
—¡Debes hacerte responsable de mí!
… …Veinte minutos más tarde, Sai estaba parado junto a su lujoso auto en la planta baja.
Horai Yamanaka, que estaba murmurando con otros, se acercó de inmediato. — Hola. ¿Cómo estuvo la charla?
—Bueno, les pediré a mis padres que vengan conmigo a pedir su mano en dos días. Usted puede poner sobre la mesa cualquier requisito si lo desea —Sai asintió cortésmente a Horai y se fue.
En un par de minutos, la noticia de que Ino se casaba con un apuesto hombre del ejército viajó a lo largo y ancho del distrito norte de la ciudad.
Ino habló con Sakura por teléfono. —Sakura, acepté casarme con tu hermano.
¡No te preocupes! —Cuando vio a su madre entrando con alegría, Ino supo que debió encontrarse al hermano de Sakura en la planta baja.
Sakura acababa de regresar a la casa. Cuando escuchó las buenas noticias, toda la tristeza en su corazón se fue.
—Muy bien, ¡pronto serás mi cuñada!
Ino no pudo evitar quejarse: —Eres una tonta, ¿cómo obligaste a tu hermano a proponerme matrimonio? —Sacudiendo la cabeza, Ino aseguró que el hombre debería ser una persona sincera.
—No, te equivocas. Mi hermano estuvo de acuerdo cuando se lo dije. Parece que tiene una muy buena impresión de ti —Como no había tenido un buen descanso durante mucho tiempo, Sakura se sentía más cómoda en la cama que nunca.
—Bueno, basta de mí. ¿Qué hay de ti y él? —Ino recibió un mensaje de Sakura ante de ayer, diciendo que su ex esposo apareció en Konoha.
—No lo menciones. Quiero estrangular a ese hijo de puta —¡Él había estado jugando al ñaca-ñaca con ella y su prometida!
Sakura tenía tanto sueño que decidió no bajar a cenar.
¿Qué pasaba con Sarada? Su mamá y papá no estaban en casa, ¡dejaban que Naruto la cuidara! Cuando se trataba de Sarada, ¡el hermano menor de Sakura había sido de gran ayuda para Sakura!
—¡Todo bien! Entonces hablaremos sobre eso la próxima vez. Mi madre acaba de regresar y tengo que hablar con ella —Ino colgó el teléfono a toda prisa, llamó a Horai para preguntar qué había dicho el hombre hoy.
Sakura bajó las escaleras, le dijo a Naruto que vigilara a Sarada y subió ante la mirada incrédula de Naruto. Sin pensar en todos sus pendientes, se fue directamente a la cama y se quedó dormida.
Naruto miró a su pequeña sobrina, que estaba jugando con un juguete, y le dijo de forma traviesa: —Ves, tu madre no es tan buena como yo.
—Tío, piensas demasiado. ¿No ves que mamá está muy cansada? —Contesto Sarada en defensa de su mamá. Naruto se tocó la nariz y dijo: —¡Realmente tienes el don de la palabra!
—¡Tío, no eres muy bueno con las palabras! —Sarada le lanzó una mirada de disgusto, que lo dejó mudo.
En medio de la noche, Sakura estaba profundamente dormida. De repente, su teléfono celular sonó como una bomba. Miró su reloj, eran más de las once de la noche.
Un número desconocido, ¿quién la estaba llamando?
—¡Hola! —La mujer hablaba en voz baja por el teléfono. Parecía que ella apenas se despertaba de su sueño. Sin embargo, desde que fue despertada,¡estaba alerta!
—Sal. Estoy afuera de tu casa —La voz masculina familiar hizo que Sakura se despertara completamente.
—¡Lo siento, Sr. Uchiha, ya me he ido a la cama! ¡No puedo salir ahora! —Realmente quería fingir que no lo conocía, ¡pero quién la dejó hacer el ridículo para trabajar para el Grupo SU y ser su subordinada!
¿Estar en la cama era una excusa para no salir? —Si no sales en cinco minutos, entraré —Luego colgó el teléfono. ¿Llegando?
Murmurando malas palabras, Sakura se levantó de la cama en pijama, se puso una chaqueta y salió corriendo.
Normalmente, tardaría diez minutos en caminar hasta la puerta. Así que cinco minutos deberían ser suficientes si corría.
Naruto, que bajó las escaleras en busca de agua, vio a Sakura corriendo como una ráfaga de viento.
—¿A dónde vas, Sakura? —¿No dijo que estaba cansada?
—A ningún lado. ¡No te metas en mis asuntos! —Apenas su voz se había desvanecido, Sakura ya se había alejado.
Aunque al principio no se preguntaba qué estaba pasando, Naruto sintió mucha curiosidad al escuchar sus palabras. ¿Qué me meta en mis propios asuntos? ¿Algo que se suponía que no debía saber? ¿Qué era? No podría ser…
¡Un hombre que venía por ella!
Naruto estaba listo para espiarla, pero pensó que su hermana ya era una adulta. Si la atrapaba saliendo con un hombre, ¿qué vergonzoso sería? Bueno, decidió regresar y seguir jugando vídeojuegos.
Cuando llegó a la habitación de Sarada, abrió la puerta y miró a la niña en silencio. Sarada dormía de costado profundamente, con la mano derecha bajo la mejilla. ¡Bien hecho, no se quitó la manta!
Cerró la puerta en silencio y volvió a su habitación.
Sakura, con el cabello suelto, corrió hacia la puerta y echó un vistazo a su teléfono celular; le tomó exactamente cinco minutos.
La noche era más oscura de lo normal y la casa de campo de la familia Haruno estaba muy tranquila.
Respirando agitadamente, Sakura se detuvo y miró al Maybach que no tenía las luces encendidas. Necesitaba recuperar el aliento primero. ¡Este hijo de puta!
¡Deambulando frente de su casa en medio de la noche, por el amor de Dios!
El humo de los cigarros hizo que Sakura se diera cuenta de que Sasuke estaba parado afuera de la puerta del conductor.
Bajo la tenue luz de la farola, ella no podía ver su rostro, pero podía decir por su gesto dominante que seguramente era Sasuke.
Caminó con renuencia y se detuvo frente al auto, manteniendo la distancia.
En la oscuridad, ninguno de ellos habló. Después de terminar un cigarro, Sasuke lo apagó y lo tiró a la basura.
Desabotonó casi la mitad de su camisa blanca. Ella fijaba sus ojos en este hombre poderoso, sintiéndose muy confundida.
Sin embargo, ¡tuvo que admitir que su encanto era absolutamente irresistible!
Estuvo en silencio por un rato y se acercó a él.
—¡Ven conmigo! —Le puso la mano en el hombro y la condujo al coche.
Sakura se liberó en el acto. Sr. Uchiha, ¿qué pasa? —Este hombre era demasiado descarado. ¿Cómo podría venir y llevársela después de prometerle a Karin que no estaría con ella? ¿Por quién la tomaba?
Sasuke miró a Sakura, que llevaba una chaqueta sobre el pijama. Trató de poner su brazo en su hombro de nuevo, pero fue rechazado por ella.
Después de varios intentos, Sasuke perdió la paciencia. La jaló hacia sí y la abrazó.
Sakura no podía entender lo que el hombre pensaba todos los días. Él la maldijo como una mala mujer una y otra vez, mientras seguía acosándola todos los días.
Estaba a punto de hablar, cuando la besó en los labios. ¡Este hijo de puta!
Sakura lo empujó con ambos brazos, tratando de poner distancia entre ellos. Por mucho que lo intentaba, el hombre no se movía.
Bajo la luz tenue, el hombre sostenía a la mujer en sus brazos. Un vehículo militar que se acercaba destellaba sus faros desde una distancia. Sakura pensó —
¡Rayos! —Como su hermano mayor había ido a la ciudad y su hermano menor estaba en casa, no podían ser otros que su padre y su madre que aparecieron tarde en la puerta de la familia Haruno…
Hasta aquí el capítulo 52 , espero les siga gustando espero sus comentarios nos vemos gracias a los que siguen :)
