He vuelto con la continuación. En esta ocasión veremos la primera aparición de otros personajes, me refiero a los protagonistas de Haikyuu y Days. Hinata Shoyo y Tsukushi Tsukamoto. Ahora sí, comencemos con el fic.
Capítulo 3: Kuroko y sus Hermanos
10 años Después
-Ya me voy a la escuela. Regresare por la tarde después de las actividades del club como siempre.
-Claro, ten buen día hijo.
-Adiós mama, buena suerte en el trabajo papa.
-Adiós hijo, cuídate. Ah, cuanto ha crecido ese niño.
-Lo sé, parece que apenas ayer lo trajimos a vivir con nosotros y ahora ya es todo un adolescente. Como pasa el tiempo tan rápido.
-Lo hemos criado por diez maravillosos años, es un chico responsable, estoy seguro que cuando llegue el día en que se vaya, estaremos orgullosos de él.
-Ah, ni lo menciones, como madre, desearía que ese día no llegara nunca.
-Lo sé, como padre también quisiera evitarlo un poco, pero ese momento llegara. Y hablando de llegar, yo debo llegar al trabajo o tendré problemas más adelante.
-Ten un buen día amor.
-Igualmente cariño, regresare lo antes posible.
La pareja se despidió con un beso, para luego salir el esposo, la madre hizo algunas actividades domésticas, para luego salir de casa y visitar unas amigas. Si, ese era un día típico en la familia Kuroko, el joven tomaba su camino habitual para encontrarse a mitad de camino con su compañero de aula Kagami.
-Hey Kuroko.
-Hola Kagami, bueno días.
-Igualmente, que raro, pensé que ya irías mas adelante.
-Me levante un poco tarde, es todo.
-¿Levantarte tarde? Eso es extraño en ti, ¿No será que estas emocionado por el partido de básquet que tendrá nuestro equipo en tres días? Jajaja, el entrenamiento es duro, pero perfecto para cuando llegue ese momento.
-No, en realidad me desvele por otras razones, ¿Tu hiciste la tarea de física?
-¡¿Teníamos tarea de Física?!
-Sí, yo no la hice porque me desvele estudiando para el examen de matemáticas.
-¡¿Teníamos examen de matemáticas?!
-Ah, eres un caso perdido. Te ayudare durante el examen, pero no creo que tengas remedio para la tarea. Igual caeremos juntos en esta ocasión.
Los chicos llegaron a la escuela junto con sus amigos, en su salón pasaron por la vergüenza como otros compañeros del aula por no tener la tarea, pero Kuroko usando su habilidad de poca presencia consiguió ayudar a su amigo durante el examen, tal vez no tendrían calificación perfecta, pero conseguirían aprobar. Durante el receso ambos se quedaron en el salón, el más alto, recuperándose después de lo que según él, fue una masacre.
-Ah…odio esta asignatura más que cualquier otra.
-Yo no la odio, aunque tampoco la estimo mucho.
-De todas formas, gracias por ayudarme durante el examen.
-Por nada, somos amigos y debemos ayudarnos cuando lo necesitemos.
-Sí, además tu poca presencia fue en verdad muy útil para la situación. El profesor ni siquiera se percató de que me pasabas las respuestas.
-Me alegro que no me descubriera, hubiera sido nuestro fin si lo hacía.
-No cualquiera logra verte, por eso pudiste ayudarme. Oye Kuroko, ahora que lo pienso hay algo que he querido preguntarte.
-¿Qué cosa?
-Pues, ¿Cómo es que tienes tan poca presencia?
-¿Mmm?
-Si digo, es cierto que todos podemos pasar desapercibidos en ocasiones, pero tu prácticamente desapareces aun a la vista. ¿Cómo lo haces?
-Bueno, ni yo mismo lo sé.
-Pero debe haber alguna razón, tu falta de presencia natural tiene que tener un origen, ¿Acaso heredaste ese don de tu padre o tu madre?
-No, ellos son completamente ordinarios.
-Entonces quizá de alguno de tus abuelos.
-Los conozco, pero no, ellos también son comunes y corrientes.
-Vaya, que raro, no me lo explico entonces, uno diría que lo heredaste de alguien. No puedes solo haber nacido así y ya, aunque supongo que es lo que sucedió contigo, ya que no encuentro otra razón.
-…si…debe ser por eso.
-¿Qué tienes? De pronto te quedaste muy callado.
-Ah, no, no es nada, recuerda que tampoco soy la persona más conversadora del mundo.
-Sí, eso es verdad, en fin, mejor vamos a comer. Tengo demasiada hambre y necesito sentirme mejor luego de esta tortura.
-Cierto, ha sido una primer parte de la mañana muy estresante, afortunadamente tuve tiempo de hacer la tarea de química mientras estudiaba para el examen, no pasare vergüenza como con física.
-Am, Kuroko… ¿Teníamos tarea de Química?...
-Hay no puede ser, eres un caso perdido. Ten, yo iré a comprar nuestros almuerzos, copia mi tarea, pero recuerda en cambiarle cosas para que no se vea tan similar.
-¡Muchas gracias eso hare!
Un par de horas después las clases terminaron y el dúo se encontraba en el gimnasio de basquetbol, aunque todos sus compañeros notaron lo molesto que se encontraba Kuroko y avergonzado que estaba Kagami.
-(Riko) No entiendo, le prestaste tu tarea para que la copiara, entonces porque estas tan enojado con Kagami.
-Le dije que se la prestaba, pero que cambiara las palabras. ¡Copio hasta mi nombre!
-¿Es en serio eso, Kagami?
-…si…
-Ahora tendremos una reducción en nuestra calificación final. Ah, Kagami, en serio no puedo creer que seas tan idiota.
-¡No digas eso! ¡No lo soy! ¡Además debe haber alguien más idiota!
-(Cierto, Aomine y Kise son una gran competencia en ese sentido). Bueno tal vez, ya da igual, lo mejor será ponernos a calentar.
-Por fin dices algo que me interesa.
El entrenamiento escolar se practicó de forma habitual, hasta que por fin terminaron al atardecer. Los dos amigos pasaron al Maji para sus habituales pedidos, una docena de hamburguesas y un batido de vainilla. Una vez que el primero termino su gran porción, ambos salieron del restaurante en dirección a sus hogares.
-Aww, creo que ya tengo algo de sueño.
-Luego de todo lo que comiste es comprensible.
-Si tienes razón, por suerte ahora estoy seguro de que no hay tarea ni exámenes pendientes para el siguiente día, podre descansar con tranquilidad. Tal vez tome una última porción de cena antes de dormir.
-Te envidio, no tienes que preocuparte de mucho cuando llegas a casa.
-¿Por qué? ¿Pasa algo en tu casa?
-No, pero pues es clásico que mis padres me pregunten por como estoy y todo eso, no es que me moleste mucho, pero que lo hagan todos los días puede volverse un poco tedioso.
-Sí, bueno, al menos tienen tiempo para ti. Yo no he visto a mi padre en mucho tiempo. Por cierto, ahora que recuerdo no he visto a tus padres desde que nos conocemos.
-Bueno, ¿Qué quieres saber? Son solos unos padres comunes y corrientes. Igual que yo.
-No eres nada corriente amigo, te recuerdo que apareces de la nada jajaja. Tal vez después me dé una vuelta por tu casa y tenga suerte de verlos.
-Si solo quieres hacer eso, entonces porque no me esperas mañana afuera de mi casa para marcharnos juntos, seguro que los veras.
-Perfecto, entonces mañana te estaré esperando, bien por aquí me desvió yo. Nos vemos Kuroko.
-Hasta mañana Kagami.
Los chicos se separaron y llegaron finalmente a sus hogares. Esa noche el de ojos celestes estaba un poco ansioso, no era que le importara en absoluto que Kagami viniera, muchas personas ya lo habían visitado antes, solo que de inmediato notaban cierto hecho que llamaba la atención y eso en ocasiones era molesto, aunque bueno, él tampoco lo mencionaba nunca, así que no podía quejarse. Al siguiente día, Kagami llego a la residencia de su amigo y toco la puerta, cuando esta abrió noto a un hombre de cabello negro que de inmediato supuso que era su padre.
-Hola, buen día. Soy Kagami Taiga, compañero de Kuroko, hoy vamos a ir juntos a la escuela.
-Ah claro, te ha mencionado antes, ya casi está listo, puedes entrar si gustas.
-No gracias, espero aquí afuera. (Parece un hombre agradable, su cabello es negro, entonces el color de Kuroko lo heredo de su madre).
-Hola Kagami.
-¡Agth! ¡No hagas eso por favor!
-Lo siento, llegue apenas me dijo mi padre, pero no me notaste.
-Ah, pensé que ya me estaba acostumbrando a tu poca presencia, parece que no tengo tanta suerte.
-Lamento decirte que eso no pasara jeje, ¡Mama, ya me voy!
La madre de Kuroko llego con él y se despido con un beso en la mejilla, fue entonces que Kagami se dio cuenta de cierto hecho, la madre también tenía cabello negro y como el esposo sus ojos no eran celestes. Mientras estaban de camino a la escuela, el más alto trataba de hablar con normalidad, pero su más bajo amigo sintió de inmediato la tensión en él, comprendiendo al instante lo que pasaba por su mente.
-Oye, Kagami, ¿Hay algo que quieras preguntarme?
-Yo, no, nada, en absoluto jaja.
-No eres bueno ocultando las cosas. Estoy seguro de lo que estás pensando, por eso puedes preguntarlo, no me importa que lo hagas.
-Am, bueno…Kuroko, tú… no te pareces mucho físicamente a tus padres...am, ¿Acaso tú?...¿Eres….eres…
-¿Adoptado? Si, lo soy.
-Ah, ¿En serio?
-Sí, los Kuroko me adoptaron cuando tenía seis años. Desde entonces soy parte de su familia.
-Oh bueno, por cierto, disculpa si soy un metiche por preguntar eso.
-Descuida, es razonable que lo hagas.
-¿Por qué nunca mencionaste que eras adoptado?
-Para empezar, en nuestra vida diaria de escuela, trabajos escolares y basquetbol. No se habla mucho sobre nuestras familias, además siempre olvido mencionarlo.
-¿Cómo puedes olvidar comentar ese hecho?
-Nadie se presenta diciendo, hola mi nombre es y soy adoptado.
-Buen punto.
-Lo cierto es que llevo tanto con ellos que ciertamente lo paso por alto, claro que al verme al espejo o en fotos, es obvio que no soy su hijo biológico.
-Si no te molesta que pregunte, ¿Qué paso con tu verdadera familia?
-…
-Kuroko, ¿Estas bien? Disculpa, quizá no debí mencionar eso.
-…sabes que, la verdad es que no recuerdo nada de ellos, para ser sincero, ni siquiera recuerdo sus nombres o mi apellido original. Los Kuroko, me encontraron solo y perdido a los seis años cuando acampaban en un bosque con otras personas, al parecer ya llevaba tiempo solo cuando me vieron.
-¿Te perdiste en el bosque?
-Tal vez, te digo no recuerdo nada previo a eso. Ellos me trajeron a la ciudad y levantaron un reporte, sin pistas de algún familiar o identificación iba a entrar al sistema de adopciones, pero tras solo un día con ellos, decidieron hacerse cargo de mí y me adoptaron.
-Vaya, eso sí que fue rápido, ¡No digo que sea algo malo en absoluto! ¡Al contrario que bien por ti! ¡Se encariñaron contigo y decidieron cuidarte!
-Jaja, sí, soy afortunado, no sé qué me hubiera pasado si me encontraban otras personas, gracias a ellos es que hoy estoy aquí. Ah, son las mejores personas del mundo.
-Sin lugar a dudas, quienes adoptan un niño, son siempre buenas personas.
-Sabes una cosa, creo que es momento de comentarle al resto del equipo ese hecho, no quiero que después lleguen a hacer preguntas y tornen la situación incómoda jaja.
-¿Estás seguro?
-Sí, lo hare durante el receso, igual nada malo puede pasar por contarlo, solo seré el centro de atención por unos minutos.
-Como tú quieras entonces.
Kuroko se sintió tranquilo de que Kagami no quisiera indagar más en el tema, si bien dijo la verdad a mayor parte de su relato, mintió sobre no recordar nada de antes que lo encontraran, al contrario, eran recuerdos que seguían muy vividos en su mente. En la escuela, sus compañeros de equipo también se sorprendieron al saber que era adoptado, pero aparte de algunas preguntas simples, no pasó nada de importancia, todo siguió igual que antes. Al terminar las clases, los dos compañeros caminaban por el parque mientras el más alto caminaba de espaldas para verlo y hablar mientras avanzaban.
-No deberías hacer eso, es peligroso.
-Tranquilo no pasara nada, siempre tomamos el mismo camino, así que cualquier obstáculo ya lo conozco.
-Aun así, tiendes a golpearte en ocasiones con letreros o ramas de árbol.
-Por eso cuento contigo para avisarme jaja. Hey Kuroko, durante las clases estuve pensando en algo.
-¿Pensando? ¿Tu? Eso es peligroso.
-Jaja que gracioso, ya hablando serio, mencionaste que no recuerdas nada de antes que te encontraran los Kuroko, ¿Cierto?
-Sí, pero creí que eso ya quedo bastante claro.
-Bueno, estaba pensando que si quieres, podríamos pasar algo de tiempo para averiguar sobre tu pasado.
-¿Qué?
-Ya sabes, dicen que quedan recuerdos latentes dentro de la mente a los que uno no puede acceder, tal vez si revisamos bien e indagamos, podamos encontrar algo al respecto. Tu verdadero apellido o la identidad de tus padres.
-Am, eso…yo…
-Anda, ¿No me digas que nunca has tenido ni un poco de curiosidad por tu origen? ¿No quieres saber cómo terminaste ahí?
-No, digo sí, quiero decir, am, Kagami, todo eso ya fue hace mucho tiempo y realmente no importa ahora.
-¿Cómo qué no? Es tu pasado, claro que importa.
-Mira, te lo agradezco, pero no es como que tenga mucha inquietud por eso. Además tenemos más ocupaciones para concentrarnos en algo sin importancia, tal vez más adelante en el futuro dedique un poco de tiempo al tema, pero no es necesario hacerlo ahora.
-Oh vamos, puede ser divertido.
-Insisto, no es necesario jaja.
-Mmm ¿Hay algo que no me has contado?
-Claro que no, para nada.
-Creo que te estas poniendo nervioso.
-¡No es cierto!
-¡Claro que sí! ¡Anda! ¡Acepta, puede ser genial!
-¡No! ¡No quiero! ¡Sera después! ¡Adiós!
-¡Vuelve aquí pequeño escurridizo!
El pelirrojo persiguió a su compañero, hasta que al dar vuelta en una esquina, este prácticamente desapareció de la vista, sin lugar a dudas el chico hizo uso de su falta de presencia para escapar de la situación, ya sin poder hacer nada, regreso a su hogar, aunque aún estaba dispuesto a ayudar a su amigo para recordar. Tenía el presentimiento de que al hacerlo descubrirían algo interesante. Kuroko en cambio se sentía cansado mientras llegaba a casa, nunca le paso por la cabeza que su compañero se mostrara interesado en saber cosas de su etapa "olvidada" ahora lo único que esperaba era que en verdad su amigo no insistiera mas con el tema.
-Hola hijo, ¿Tuviste un buen día?
-Si papa, disculpen ya comeré después, ahora quiero llegar a mi habitación.
-Adelante, como tú quieras.
El adolecente entro a su cuarto y cerró la puerta con seguro, aventó su mochila para luego dejarse caer en su cama exhausto, la correteada de Kagami vasto para cansarlo. El chico tenía el rostro hundido en la cama cuando escucho un sonido familiar de alerta de mensaje en su computadora. Eran sonidos exclusivos, por lo que se levantó y se dispuso a contestar, sintiéndose feliz al ver quien era decidió que lo mejor era abrir un videochat para hablar.
-¡Hey Tetsuya! ¡¿Cómo estas hermano?!
-Hola Hinata, yo muy bien. ¿Qué tal las cosas en tu casa?
-Todo genial, muy divertido, además los partidos de Voleibol me mantienen activo y contento jajaja.
-Jaja me alegro de que la pases bien.
-¿Y tú qué me dices? ¿Todo bien jugando basquetbol, no?
-Por supuesto, es lo que más me divierte y mi especialidad.
-Sí, el básquet es bueno, pero el Voleibol es mucho mejor.
-Oh no, no me llevaras a otro debate eterno sobre esto jaja.
-Hay hermano, en serio que te extraño, me gustaría verte de nuevo.
-Yo también, me gustaría ver a todos, pero es difícil, ya sabes que debemos mantener las distancias.
-Si lo sé, pero no puedo evitar extrañarlos. Es divertido jugar en los equipos escolares, pero aunque estimo mucho a todos mis compañeros, no son ustedes.
-Lo sé, no importa que tanto nos relacionemos con otros, nuestra familia siempre será irremplazable. Oh, mira alguien quiere unirse al chat.
-¡Es Tsukushi! ¡¿Qué esperas?! ¡Acepta la solicitud!
-Pero claro.
-¡Hola chicos!
-Hola hermanito, ¿Cómo estás?
-¡Hola chibi Tsukushi! ¡¿Qué cuentas hermano?!
-¿Otra vez con eso Hinata? Ya deja de decirme chibi.
-No puedo evitarlo, sigues siendo el más bajito de los tres jaja.
-Si aún mido 1.56, pero que, tú apenas llegas al 1.63 y no digo nada, Tetsuya solo mide 1.68 y tampoco menciona nada en absoluto.
-Hey ustedes dos, no me metan en esa discusión.
-¡Vamos Tetsuya! ¡Sabes que estamos jugando!
-Si lo se jeje, hay hermanos, en serio me hacen falta.
-Podríamos intentar vernos.
-Tsukushi tiene razón, han pasado muchos años desde entonces, seguramente que ya nadie involucrado en eso nos recuerda.
-Hermanos, saben que no podemos correr el riesgo. Aunque la tentación sea grande debemos resistirla.
-Bah, tu siempre dices lo mismo.
-Hermano Tetsuya, ¿En verdad no sería posible vernos aunque sea por poco?
-Es por nuestra seguridad Tsukushi, nuestra y de los demás hermanos y hermanas, debemos seguir distanciados para evitar problemas. Ustedes están bien en Seiseki y Karasuno y yo en Tokio. A tanta distancia entre nosotros, nadie podría creer que estamos relacionados.
-Bueno, supongo que tienes razón.
-¡Yo insisto en que nos veamos pronto! ¡Y no solo nosotros! ¡Sino todos! ¡Una gran reunión en algún sitio secreto! ¡Oh mejor aún en Tokio, es el sitio perfecto para reunirnos!
-Hinata, ¿Otra vez con eso?
-Pero claro, ya verán que si lo hacemos, la pasaremos más que geni…
-¡Hinata! ¡Te dije que recogieras la mesa luego de comer! ¡Todo sigue aquí!
-Parece que tienes problemas Hinata jajaja.
-¡Déjame en paz Tsukushi! ¡Uy! Ahora si me va a ir mal.
-Lo mejor será que atiendas eso de una vez.
-Si, en eso tienes razón Tetsuya, en fin, nos vemos luego hermanos, ¡Deséenme suerte y a mi computadora! Bye, bye.
-Jaja, nuestro hermano siempre haya la forma de meterse en problemas Tsukushi, por cierto, ¿Sabes algo de los demás?
-Todo está en orden, cada uno en sus respectivas actividades, además mandan muchos saludos, igual que Hinata desean verse en persona, pero comprenden nuestra situación.
-Bien, es lo mejor, evitar llamar la atención.
-Hermano, ¿En serio crees que sigamos corriendo riesgo? Han pasado diez años desde entonces.
-Sé que todos se lo cuestionan, pero debemos seguir así por ahora, con suerte en algunos años cuando seamos adultos podremos vernos sin problemas, hasta entonces, hay que seguir manteniendo las apariencias.
-Sí, una cosa más hermano, tu eres quien tiene su sentido más desarrollado, ¿Aun puedes… sentirla a… ella?
-…Por desgracia… si…ella sigue por ahí…haciendo de las suyas.
-La Reina Roja.
-Exacto, es por eso que debemos tener cuidado aun, cualquier resalte mayor puede captar su atención y eso sería perjudicial, si encuentra a uno, no tardara en descubrir al resto y entonces…todo volvería a ser como antes o aun peor.
-En verdad no quiero que eso suceda, no quiero volver a esos días.
-Yo tampoco, así que ya sabes Tsukushi, todo con calma ahora, ya en el futuro podremos interactuar sin temor alguno.
-Estaré esperando ansioso ese día. Bien Tetsuya, ya debo irme, charlamos en otra ocasión.
-Como quieras, que te vaya bien hermano menor.
-Hasta pronto hermano mayor.
El videochat termino, por lo que Kuroko se dispuso a apagar también su computadora y salir de su cuarto, mientras bajaba las escaleras, pensó en todos sus hermanos y hermanas, el también deseaba verlos con todo el corazón, pero sus deseos debían quedarse de lado, el y todos compartían un don que les permitía sentir a los demás, pero solo el podía sentir en todo momento a aquella persona a la que tanto temían y la razón por la que se escondían. Según el, los demás solo podrían sentirla cuando esta pusiera su vista en ellos, en palabras simples, que los descubriera.
-Ah, en verdad espero que eso nunca ocurra, no ahora que ya estamos cerca de estar fuera de su rango. Lo último que desearía, es que volviéramos a ese tiempo.
Es todo por ahora, bien quedo claro como dije que aparecerán los protagonistas de otras series de deportes, veremos a más personajes próximamente, así que permanezcan pendientes del fic.
