Leer con voz de narrador: ¿Acaso la llegada de estos nuevos legados salvará a Luke de su muerte? Descúbranlo en el capítulo

Momentos después del opening: Hoy presentamos: Luke muere

—A ver si entiendo —Comenzó a decir Ethan con calma —¿Yo te tuve a ti —Señalo a Bastión —y Alabaster a ti? —señaló a Jade. Estos asintieron.

—Pero, en nuestro tiempo, sus padres —Annabeth se aclaró la garganta. Ethan y Alabaster se miraron.

—Oh no, papá Ethan sobrevivió. Mi abuela Némesis —Señalo a la mujer en motocicleta que perseguía a Luke con una red —Mando un pegaso por él y pidió a otros hijos de él que se hicieran cargo hasta que se recuperara —

—Y bueno papá Alabaster tuvo algunos inconvenientes, pero mi abuela Hecate logró que llegara a un lugar con el tío Claymore —Se encogió de hombros Jade en lo que Alabaster se le quedaba mirando.

—¿Quién carajos es Claymore? —Fue lo primero que pudo decir sintiéndose desorientado.

—Oh, lo conocerás después —Trato de sonreír —El es bueno, aunque la forma en que se conocieron —Hizo una mueca y luego se estremeció.

—¿No debería preocuparles que lo maten? —Inquirió Travis viendo como Luke levitaba en el aire gracias a Hecate y luego caía en los árboles, sólo para terminar convertido en un pequeño conejillo de indias tratando de sobrevivir a los perros que lo perseguían.

—Esos no son... —Hazel señaló a los perros que seguían a Luke conejillo de indias.

—Si, me dijo que los necesitaba, se los preste sin contemplaciones, me alegra que hayan venido —Se encogió de hombros Reyna.

—Y no, no nos preocupa —Bastión se miro las manos igual que Jade. Ethan y Alabaster se pusieron pálidos.

—Si ustedes no están desapareciendo —Connor los señaló y luego vio a Ethan y Alabaster que se miraban el vientre —Eso quiere decir que...—Se quedo en silencio.

—¡Felicidades! —Dijo Bastión con falsa felicidad y mucho nerviosismo.

—¡Sorpresa! —Le siguió Jade con una risa nerviosa.

—¡Serán papás! —Dijeron al unísono viendo como sus padres se quedaban muy callados y quietos.

—Si me disculpan, me voy a desmayar —Alzo una mano Ethan y acto seguido quedo tendido en la silla dónde estaba sentado.

—Voy a matar a Luke, pero primero iré con Ethan —Alabaster se desmayó igual que el otro.

Bastión y Jade se miraron entre sí, luego a sus padres. Se escogieron de hombros, salió mejor de lo que habían esperado. Los hijos de Apolo corrieron a socorrer a los desmayados.

—Jason —Thalia se acercó a su hermano que sólo trago saliva mirándola.

—Dime —Trato de sonreír, pero se lo notaba nervioso.

—Has huido desde la mañana ¿Por qué?

—¿Yo? ¿Huir? No —Volvió a reír —Sólo me preocupaba que tu y papá estén cerca, siempre terminan peleando y luego la noticia de; oh, es que pueden salir embarazados siendo hombres. Eso me alteró un poco —

—Oh, pero mientras lo hagan con protección nada pasará, además tu estás con Piper ¿no? —Jason se tragó su nerviosismo y asintió. —Y no creo que hayan hecho algo ¿verdad? —

—Por supuesto que no, tenemos cosas más importantes en que pensar —Suspiro pensando en la guerra que dejaron y que estaba visto no terminaría pronto.

—Eso espero, no quiero ser tía aún —Le dio una mirada de muerte a su hermanito y el se alegró de que solo sea eso mientras se alejaba.

—Oye Leo ¿Y qué harías si viene un hijo tuyo? —Preguntaba Piper con una sonrisa pícara, esto de conocer a hijos de semidioses estaba siendo emocionante.

—¡Celebrar mi grandeza! —Grito el más que feliz —Porque estos genes, serían bien sexys —Le guiño un ojo.

—Más bien seria bueno que no se reproduzcan, que asco —Soltó Drew con desprecio.

—Y todo era bonito en este campamento hasta que abriste tu boca y nos recordaste que existías —Piper rodo los ojos con fastidio. Drew le iba a contestar, pero el chillido de Luke llamó la atención de todos.

—¡Ayuda! ¡Por favor! —La mayor parte de su ropa estaba quemada, rota, o llena de sangre. Tenía Cortes severos en brazos, piernas y torzo. Su espalda parecía zona de guerra, no podía ni estar de pie, se arrastraba por el suelo con orejas de cerdo, nariz de perro, cola de cabello en su trasero quemado y orejas de burro. Un total espanto.

—Bien, bien, ya se han divertido —Hablo Hestia mirando a las diosas, estas sonreían y se veían que aún querían maltratar a Luke, sin embargo se detuvieron —Prometimos no dañarlo —

—¡Porque lo haremos nosotros! —Ethan y Alabaster se levantaron de donde estaba sentados, ya estaba repuestos del desmayo.

—¡Dijiste que no habría problemas!

—¡Mira tu por el chiquito no hay chiquillo!

—¡Y como iba a saber que si podían embarazarse!

—¡Toma el una vez no hará nada!

—¡Yo se hacerlo, yo se hacerlo, sin problemas!

—¡Sólo es diversión, nada pasará decías!

—¡Por el ano, no hay enano y mira ya esta ahí!

Bueno y así siguieron más insultos y groserías, de parte de los recién descubiertos embarazados a Luke que ya casi no se movía. Su cabeza sangraba, tenía un ojo hinchado por el golpe, sus brazos estaban de una forma extraña y las madres de los dos que lo golpeaban les estaban echando porras a sus hijos comiendo palomitas de maíz.

—Así que ellos iniciaron una plaga —Dijo el centauro viendo a los tres —Más bien Luke la inició —

—Así es —Orfeo asintió, todos se los quedaron mirando no entendiendo de que hablaban.

—Los embarazos entre semidioses del mismo sexo, no se suelen dar. Pero en cuanto uno se da... —Quiron dejo la frase en el aire, los demás entendieron lo que decía. En cuanto uno se daba, comenzaban a surgir más y más. Una plaga de legados.

—Así que ¿el no sólo trato de destruir el Olimpo, también dejo iniciada una plaga? —Pregunto Thalia, el centauro asintió. Ella con toda la tranquilidad del mundo sacó su lanza y se fue contra Luke, los demás no tardaron en seguirle.

—¡No podías mantener tus pantalones cerrados!

—¡Pervertido, violador de menores!

—¡Corrupto, depravado!

—¡A ver a quien más habrás intentado hacerle lo mismo!

—A Percy... —Ok, Luke parecía desear su muerte por adelantado. Todos se detuvieron de pegarle y voltearon a ver a Percy que se había quedado lejos de todo, este sólo ladeo la cabeza.

—Percy, cariño ¿Luke intento hacerte algo? —Este abrio y cerró la boca.

—Sólo fue un buen amigo y durmió a mi lado en la cabaña de Hermes —Parpadeo, el no creía que eso este mal. Pero los demás si, así que arremetieron una vez más contra Luke.

Y Luke fue salvado gracias al viento de las Moiras, recuerde que es mejor que el de la Virgen de Guadalupe, este no trae milagros, trae gente. Sigamos. Del cielo cayó un chamaco, Bastión lo atrapó, luego le dieron en la madre y por suerte esto rimo.

—¡No! ¡Encima mío no! —Bastión comenzó a correr por todas partes cuando el cielo se abrió dejando caer a un chico encima suyo.

El viento parecía hacerlo volar en las direcciones que se movía, hasta que cayó en la espalda de Bastión haciendo que suelte un juramento.

—Estas muy suave para las caídas —Alabo el niño que había caído encima de Bastión, este gruño.

—Sólo ponte de pie ahora —Bastión hizo una mueca fiera y el niño se levantó enseguida de encima.

—¡Ja! Le haces honor a tu nombre por primera vez princeso —Soltó Moira riéndose y señalando al niño, este le dio una mala mirada sacudiendo su ropa.

—Sigues tan hueca como siempre Moira —Rodó los ojos y luego miro a los demás que se le habían quedado mirando —Hola —Se sonrojo furiosamente y se sintió cohibido. Las preguntas iban a comenzar cuando el cielo se abrió una vez más.

—¡Echen paja! ¡Los sexys nos caemos del cielo! —Grito una niña que veían cayendo, Moira alzo la vista muy tarde pues cayó justo encima suyo.

—¡Ja! ¡Ahora fue tu turno! —Bastión canto victoria muy pronto, porque pronto otro cuerpo le cayó encima —¡¿Por qué a mi?! —

—Porque es divertido —Jade y Orfeo estaban muy divertidos riéndose de Moira y Bastión.

—¡Ya ponte de pie! —Gruño Moira y la niña rodó los ojos poniéndose de pie.

—Ay que paciencia —Se quejo acomodando su ropa.

—¡Bastión! ¡Cariño! —El otro chico se veía que no tenía problemas con seguir encima de Bastión.

Todos se quedaron en silencio viendo a los recién llegados. El que había caído primero tenía mucho parecido a dos personas de ese campamento, la niña a cierto latino medio loco y el último casi les hace dar un grito de horror.

—¡Se reprodujo! —Chillaron los Stoll señalando al recién llegado a cierta hija de Afrodita que sólo les vio despectivamente antes de rodar los ojos.

—Ya bájate Andrew —Masculló entre dientes Bastión.

—Ay Basty, Basty, ni que estuviera tan pesado —Se puso de pie el chico que tenía rasgos asiáticos, miro a todos como si no fueran más que basura —Hola —Le sonrió a la hija de Afrodita.

—¿Quién habrá sido la pobre víctima? —Preguntaban por lo bajo algunos campistas.

—Mi nombre es Andrew y soy hijo de la mujer más hermosa de todas, Drew Tanaka —Se acomodo el cabello y posó como si fuera un súper modelo, Drew sonrió.

—Al menos mi hijo tiene estilo —También se acomodó el cabello. Los demás rodaron los ojos.

—¿Y tú? —Thalia señaló al niño recién llegados —¿Cuántos años tienes? —

—Once, mi nombre es Ícaro —Declaró el niño sin inmutarse. Por sus ojos a muchos les quedaba claro quién era su madre y su padre, o al menos creían saber quién era. —Mi madre es Piper Mclean —

—¡Mi hijo! —Chillo la chica emocionada, un par de ojos la vieron un momento antes de desviarse —¡Tenemos un hijo Jason! —Ella no notó que el niño no dijo nada ante esto.

—Vaya, un niño —Thalia notaba que había algo raro con el niño.

—¡Y lo más sexy y puro para el final! —La niña recién llegada llamó la atención de todos —¡Con ustedes: La mejor, la única, la inigualable, la incomparable, más hermosa, bella y sexy...

—Chili sólo termina con esto —Bastión sonaba sus sienes, ella hizo un puchero.

—Tu hijo está interrumpiendo a mi niña —Saltó Leo contra Ethan, este sólo rodó los ojos.

—Tiene razones, ella ya debió decir su nombre —Gruño molesto.

—No empiecen ustedes también —Alabaster sobo sus sienes.

—Termina ya Chili —Apresuro Jade antes de que se comenzaran a pelear.

—Esta bien —Ella suspiro —Mi nombre es Carmen Hope Isabel Leonarda Isadora Valdez. —Todos se la quedaron viendo, Leo se secó una lágrima imaginaria —Papá vio demasiadas novelas y mamá perdió una apuesta —Explico —Pero todos la llaman Chili —

Ella tenía el cabello castaño como Leo, una mirada enloquecida como su padre, una sonrisa que anunciaba problemas, su ropa estaba llena de grasa, usaba pantalones y una camisa blanca, en su cintura estaba un cinturón de herramientas. Era muy evidente a quien se parecía más. Sólo que su piel era más clara que la de Leo y sus ojos café claros.

—Ven y abraza a tu padre —La niña corrió a sus brazos —Tienes que decirme quien es tu madre —

—Después la conocerás —Le guiño un ojo.

—Ven aquí cariño —Piper abrazo a su hijo, tenía ojos multicolores como ella, vestía una camiseta del campamento mestizo, shorts a media pierna jeans, zapatos converse y su cabello era rubio rojizo.

—Hola —Jason se quedaba mirando al niño, este hizo lo mismo dándole una sonrisa forzada. Algo no estaba bien con ellos.

Andrew, que se parecía mucho a su madre, ojos rasgados, nariz puntiaguda, todo en el lucia glamuroso, sólo que sus ojos eran un poco más claros que los de ella. Se pegó como chicle al brazo de Bastión.

—Y ahí vamos de nuevo —Jade se alejó de Bastión haciendo una mueca de asco. —¿Por qué rayos tenía que venir con ustedes? —Cuestiono cerca de Ícaro que se había soltado de Piper. Este arrugó la nariz.

—Entre que venga aquí, o se quede a solas con el barco, lo prefiero aquí —Hablo con fastidio.

—Ugh, preferiría que no estuviera —Se quejo Jade.

—Sabes que no podíamos hacer eso —Rodó los ojos Ícaro.

—Y lo quiero lejos de mi barco, riega su perfume por toda partes apostando todo —Chili los estaba oyendo y se acercó apretando su nariz.

—¿Tu barco? —Ícaro sonó molesto —Es nuestro barco, lo hicimos juntos —Le recordó, ella rodó los ojos.

—Si, si, lo que sea cerebrito —Ícaro bufo.

—No puedes decirme así, o van a sospechar algo —Miro por encima de su hombro a su madre, Piper, que sólo estaba feliz abrazando a Jason.

—Yo creo que tu abuela ya se dio cuenta de que algo sucede —Jade señaló a Afrodita que lo veía con los ojos entrecerrados.

—Espero que no diga nada —Suspiro.

—Listilla —Percy llamo a Annabeth, esta se estaba yendo.

—Déjame sesos de alga —Suspiro sin verlo, el la tenía del brazo.

—No puedo, estas mal —La hizo voltear a ver —Eres mi mejor amiga, así que no quiero verte así —Ella lo abrazo con fuerza.

—Ellos tendrán un hijo —Susurro a su oído —Debería estar feliz por ella —

—Se como te sientes, pero ya pasará. Mientras estemos juntos todo está bien, tus secretos están a salvo conmigo —Ella le dio una débil sonrisa.

—Y los tuyos conmigo sesos de alga —Susurro ella cerca de su cuello notando que alguien los veía. Si tan sólo todos supieran la verdad.

—Dime ¿Cuántos hermanos son? —Hades se veía muy interesado en la respuesta de Orfeo.

—Oh miren, se hace tarde vamos a leer —Salió corriendo al auditorio. Pero Hades no se iba a quedar tranquilo.

—Vamos adentro y Apolo, por favor —Pidió Hestia mirando a su sobrino este chasqueó los dedos y puso a Luke en una camilla lleno de vendas como momia.

—Estamos embarazados —Ethan se ponía la mano en el vientre. Ahora que lo sabia podía escuchar el corazón, o sentirlo si ponía su mano ahí.

—Y el tuyo es de más tiempo —Decía Alabaster, a lo que el otro sólo le respondió con un gruñido.

—Lo golpeare otra vez

Comenzaron a ingresar al auditorio. Todos murmurando por lo bajo acerca de los recién llegados, y el como Andrew se había pegado a Bastión. Lo lamentaban por él.

—Lo siento, creo que debes sentarte con tu madre —Jade arrastro a Bastión lejos de Andrew.

—Puedo estar dónde quiera —Espetó, pero Moira no lo dejo seguir.

—Sigue a Bastión y te partire tus dientes chinito —Andrew se soltó haciendo una mueca de desprecio y se sacudió la ropa.

—Eres un cerdo, no me toques —Moira lo vio con furia —Me iré, sólo porque apestas y lo último que quiero es que arruines mi ropa —

—Ya te he dicho que lo alejes —Decía Jade acomodándose.

—Oh vamos, no es tan malo —Se encogió de hombros Bastión. Los demás del futuro que se habían sentado cerca de él bufaron.

—Bien, me toca leer —Atenea tomo el libro entre sus manos —Hazel II

—Ahí vamos de nuevo —Ella suspiro. Hades vio fijamente a Frank, más le valía que si llegaba un hijo de ellos ahí sea pequeño, entre más pequeño mejor.

Frank ya estaba rezando en todos los idiomas que se sabía a las moiras para que si traían un hijo suyo sea menor que cualquiera, porque significa que aún podría vivir.

Hazel no se había sentido tan feliz en toda su vida. Bueno, salvo quizá la noche del banquete de la victoria en el Campamento Júpiter, cuando había besado a Frank por primera vez, pero estaba casi tan contenta como entonces.

Frank comenzó a rezar con más fuerza porque Hades y Nico se le quedaron mirando como deseando su muerte y ya planeando sus castigos en el más allá.

En cuanto llegó al suelo, corrió junto a Arión y le abrazó el pescuezo.

—¡Te he echado de menos! —pegó la cara al cálido flanco del caballo, que olía a sal marina y manzanas—. ¿Dónde has estado?

—Awwww tan lindos —Arrullo Demeter, pero por su cabeza estaban pensamientos no tan lindos. Como de que iba a matar a cualquiera que se presentara como legado de ella, porque significaba que sus hijas habían sido profanadas, o sus hijos, lo cual era inadmisible.

Poseidón por su parte tenía el ceño fruncido, algo raro pasaba con estas llegadas ¿Dónde estaba un legado suyo? Su hijo no podía haberlo dejado sin herederos ¿no? Miro a Percy que estaba con Annabeth, estaba bien que no le agradaba mucho su relación con la niña de Atenea, pero debía haber resultados de eso ¿no? No ahora claro, pero si más adelante. ¿Dónde estaban los hijos de su hijo?

Arión relinchó. Hazel deseó poder hablar el idioma de los caballos como Percy, pero captó la idea general. Arión parecía impaciente, como si estuviera diciendo: «¡No hay tiempo para sentimentalismos, muchacha! ¡Vamos!».

—Seguro que eso decía —Murmuró Tritón mirando el suelo, con la llegada de todos estos legados algunas ideas pasaron por su cabeza. Acaricio su panza inconscientemente, como deseando algo.

—¿Quieres que vaya contigo? —aventuró.

—No quiero que vayas con él —Se apresuró a decir Hades mirando a su hija.

—Creo que debo ir papá —Argumento ella —Debe ser importante si cruzo el mar hasta donde estaba —Hades frunció el ceño y miro a Hecate, esta le sonrió.

Arión agachó la cabeza y se puso a trotar sin moverse del sitio. Sus ojos marrón oscuro brillaban de forma apremiante.

Era definitivo, Hazel iría, Hades lo sabía y una bola de nervios comenzaba a comérselo por dentro. El dios de la muerte, se iba a morir, que buen chiste.

Hazel seguía sin poder creer que estuviera allí. El caballo podía correr a través de cualquier superficie, hasta del mar. Había temido que no los siguiera a las tierras antiguas. El Mediterráneo era demasiado peligroso para los semidioses y sus aliados.

Poseidón hizo una mueca.

—Pero hey, es un caballo con turbo, además que según Percy muy mal hablado, estoy seguro que esta bien —Aseguro Leo sonriendo a Hazel.

Hades le vio con los ojos entrecerrados mientras su hija sonreía y asentía.

Frank se sintió un poco incómodo, ella se fiaba mucho de lo que decía Leo y el no sabia como confortarla en este momento.

Arión no habría acudido si Hazel no lo hubiera necesitado desesperadamente. Y parecía muy agitado. Cualquier cosa capaz de poner nervioso a un intrépido caballo debería haber aterrado automáticamente a Hazel.

—Caballo dramático, igual a su padre —Hecate rodó los ojos.

—¡Ey! Yo no soy dramático, ahí habla con Zeus —Poseidón señaló a su hermano.

—Si, habla con... ¡Ey! Yo no soy dramático —Un rayo resonó afuera del auditorio, más de uno lo vio con una ceja alzada y el desvío la mirada —Insolentes —

Sin embargo, estaba eufórica. Se había hartado de marearse por mar y por aire.

—Eso es fácil de quitar ahora —Chili comenzó a buscar en su cinturón algo y pronto sacó una pastilla —Las crearon los de Apolo, porque hay algunos cofcofOrfeoyAndrewcofcof de estómago sensible, disculpen la tos —Orfeo y Andrew la vieron mal, ella sonrió con malicia.

—Serán muy útiles supongo —Le dio una sonrisa amable a la niña. Hades la vio y luego a Hazel, no, no podía ser de su hija, su hija era más bonita.

—Lo son, mantienen la boca de Andrew ocupada —Los del futuro rieron.

—Al menos yo tengo cosas buenas para decir, en especial de mi madre, no como otros —Jade apretó los labios.

—Mejor cállate Andrew —Bastión le dio una mirada de muerte, que a Thalia y a Annabeth les recordó mucho a la de Luke cuando estaba molesto, sólo que un poco más fiera.

A bordo del Argo II se sentía tan útil como una caja de lastre.

—Eras muy útil Haz —Aseguro Jason sonriendo —Seguro tratabas de traer siempre la paz a todos —

—es como estar viendo que interrumpias las peleas de forma amable y no dejabas que estemos enojados —Aseguro Piper muy pegada a Jason.

—Si, pero igual, no es que sirviera de mucho —Hazel se sonrojó.

—Si lo era, estoy segura —Piper miro de reojo a Annabeth y Percy que estaban abrazados y hablando por lo bajo. No, ella tenía una vida, ellos la suya, tendría un hermoso hijo con Jason, su futuro ya estaba escrito.

Se alegraba de volver a pisar tierra firme, aunque fuera el territorio de Gaia. Estaba lista para montar. —¡Hazel! —gritó Nico desde el barco—. ¿Qué pasa? —¡Todo va bien!

—No lo parece —Miro a su hermana con una ceja alzada, ella sólo sonrió de forma amable.

—Déjala, ella si está bien —Will se metió entre ellos, el no se iba a rendir con su Crush —Tu debes comer más, tomar esto y esto —Comenzó a darle uvas y algo de jugo, luego le dio vitaminas.

Afrodita sonrió mucho viendo a esos dos. Orfeo sólo suspiro, era algo mágico y traumático, ver como comenzaba el amor de sus padres.

Hazel se agachó e hizo brotar una pepita de oro de la tierra. Cada vez controlaba mejor su poder. Casi nunca aparecían ya piedras preciosas a su alrededor sin que ella lo deseara, y sacar oro del suelo era fácil.

—Lo único bueno que tendrás del aliento de muerto —Hera fue atacada por las sombras una vez más.

—Mi padre tiene muchas cosas buenas —Defendieron Nico y Hazel, las sombras las había traído él.

—¡Hades! —Grito Zeus.

—Oh, si —El dios de los muertos hizo aparecer una mordaza de sombras a Zeus —Ya esta, combina con Hera —Sonrió y los demás rieron.

Le dio de comer a Arión la pepita, su comida favorita. A continuación sonrió a Leo y a Nico, que estaban mirándola desde lo alto de la escalera treinta metros por encima.

—Arión quiere llevarme a alguna parte.

—¡No vayas Hazel Elizabeth de las Mercedes Levesque Morales de Zhang! ¡No sabes lo que te espera allá! —La mayoría rio de la tontería de Leo.

—¡Perdimos a Hazel! —Lloriquearon los Stoll.

—No me perdí.

—Aún puedo escuchar su voz —Se lamento Leo.

—Leo —Regaño, el otro fingía llorar con los hijos de Hermes.

—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué no me dejaste el tesoro Hazel?! —Leo se arrodillo en el suelo, la chica solo rodó los ojos —¡¿Y ahora que pasara con tu marido?! —

—Leo, ya cálmate ¿Qué ejemplo le das a tu hija? —Trato de regañar Piper, pero miro a Chili. Esta sólo estaba muerta de risa con el dramatismo de su padre.

—Ni le discutas, ella tiene el mismo sentido del humor —Rodó los ojos Ícaro, su madre negó con la cabeza.

Los chicos se cruzaron miradas nerviosas.

—Ah… —Leo señaló al norte—. Por favor, dime que no te va a llevar allí.

—No creo que me guste a donde la quiera llevar —Hades ya estaba nervioso, tanto que no noto que Leo dijo que Hazel estaba casada con Frank.

Hazel había estado tan centrada en Arión que no se había fijado en las perturbaciones. A un kilómetro y medio de distancia, en la cima de la siguiente colina, se había acumulado una tormenta sobre unas antiguas ruinas de piedra: tal vez los restos de un templo o una fortaleza romana. Una nube con forma de embudo descendía serpenteando hacia la colina como un dedo negro.

—Ay dioses —Susurraron los semidioses.

—Que la virgencita los guarde y los ampare —Se mordió el labio Chili.

—Oye que si vivieron —Dijo Orfeo —Al menos su mayoría —Murmuró lo último haciendo una mueca. Ella sólo suspiro.

Hazel notó un sabor a sangre en la boca. Miró a Arión.

—¿Quieres ir allí? Arión relinchó como diciendo: «Ajá».

—Y la lleva a la bruma —Hades comenzaba a sudar.

—Hermano calma, ella estará bien —Trataba de asegurar Poseidón, Hades no le hizo mucho caso.

—Moiras si me oyen, que no le pase nada a mi niña —Suplicaba antes de ver el libro de nuevo. Atenea por alguna razón tenía el ceño fruncido.

Bueno… Hazel había pedido ayuda. ¿Era esa la respuesta de su padre?

—Aseguro que no es mía —Fulminó con la mirada a la diosa de la magia que sólo sonrió engreída.

—Ya se que soy hermosa, pero respeta a tu esposa —Sonrío más ante la mirada mortífera de la diosa de la primavera hacia su marido, este desvío la mirada.

Esperaba que la respuesta fuera afirmativa, pero percibía algo en esa tormenta que no se debía a la intervención de Plutón, algo siniestro, poderoso y no necesariamente amistoso.

—Oh, que si soy amistosa. Pregúntale a los padres de mis hijos —Le guiñó un ojo a la chica. Los hijos de Hecate se sonrojaron apartando la mirada.

—¿Por qué a ellos? —Percy no entendió a que se refería ¿Era porque ella fue amiga de ellos?

—Porque fueron amigos, sólo por eso Percy —Annabeth ya parecía estar mejor, su amigo asintió, aunque sentía que se perdía de algo. De nuevo.

Aun así, era su mejor oportunidad de ayudar a sus amigos, de dirigir en lugar de seguir.

—Esa es mi Hazel muy valiente —Alabó Frank y ella le sonrió, le dio un beso en la mejilla haciéndole saber que estaba muy feliz por ella.

—Oh, Frank, tu eres más valiente

—Por supuesto que no, tu eres la mejor —Ella se sonrojó mientras sonreía.

—Luego del capítulo, te mato —Dijo Hades viendo al chico, este se puso pálido.

Se ciñó las correas de su espada de caballería hecha de oro imperial y subió al lomo de Arión.

—Ay no, ahí va —Nico mordió su labio apretando la mano de Will que aún estaba a su lado terminando de darle vitaminas.

El rubio casi se derretía como un helado en un día caluroso de verano ¿Había algo mejor que sujetar la mano de tu Crush? No, Will creía que no. Bueno, quizá un beso lo superaría, pero de momento se conformaba.

—¡No me pasará nada! —gritó a Nico y a Leo—. No os mováis y esperadme.

—¿Cuánto? —preguntó Nico—. ¿Y si no vuelves?

—¡Eso! —Exclamaron los presentes nerviosos de esa huida.

Atenea por otra parte se veía molesta.

—No te preocupes, volveré —prometió ella, confiando en que así fuera.

—Ni ella está segura de volver —Hades miro al techo del auditorio —Dioses ya llevenme —

—Concedido —Apolo y Hermes se levantaron y lo cargaron.

—¡Era sólo un decir! —Los dioses lo soltaron dejando que se de contra el suelo, Hades soltó un juramento en griego antiguo.

—Lo sentimos —Dijeron los dos, pero se notaba que no lo sentían para nada.

—Después los mato —Se limpio la ropa y se fue a sentar a su lugar —Sigue Atenea —

Espoleó a Arión y atravesaron como un rayo los campos, dirigiéndose de cabeza al tornado.

Atenea leyó rápidamente y su cara estaba más arrugada que antes.

—¿Qué pasa? ¿Por qué no sigues? —Hades le veía molesto, quería saber más de su hija.

—Termino el capítulo, fue muy corto —Se quejo como niña pequeña —Exijo leer otro —

—No, ya leíste uno, es mi turno de nuevo —Se quejo Apolo comenzando a pelear por el libro.

—No, me toca de nuevo, fue muy poco —Los dos tiraban del libro.

—No comiences Apolo, deja que ella lea otro capítulo —Rodó los ojos Artemisa.

—¡Es mi turno!

—¡No!

—Y después los que nos comportamos como niños somos nosotros —Poseidón suspiro viendo a sus sobrinos.

—Oh, es cierto —Hades pareció recordar algo —Corre Frank —El chico no espero que lo repita.

—¡No he hecho nada! —Salió gritando de ahí.

—Y aquí vamos de nuevo —Se medio quejo Reyna.

—Que te puedo decir, los griegos somos así, impulsivos y algo dramáticos, pero bastante divertidos —Thalia se colgó de su hombro sonriendo. Reyna sólo atinó a negar con la cabeza, ella tenía razón, aunque algo en la mirada de Thalia hizo que el interior de Reyna se caliente. Una sensación agradable.

—¡Dale con todo abuelo! —Gritaba Orfeo desde la puerta.

—Esta visto que no podemos estar ni unos minutos sentados —Decía Percy junto a la puerta.

—Lo sé, pero es divertido —Annabeth estaba a su lado —Si tuvieras un hijo ¿De quién sería? —

—¿Por qué preguntas?

—Quiero saber por adelantado a quien mataré —Se encogió de hombros. El pensaba que bromeaba, ella hablaba en serio.

—Así que un hijo —Jason miro a Ícaro, este le dio una leve sonrisa —¿Seré buen padre? —El niño quiso responderle, pero desistió pronto, sólo le dio una mirada triste.

—Papá, creo que debo decirte algo —Tritón trato de llamar la atención de su padre.

—En un momento, quiero ver como está Percy —Poseidón se alejó. El dios mensajero se quedó ahí quieto, acarició su vientre de nuevo.

—Será en otro momento —Susurro sólo moviendo su dedo pulgar sobre su estómago.

—¿Crees que podamos hablar con él? —Decía Jade mirando a Luke la momia.

—Si —Bastión pico con su dedo a Luke —Pronto estará bien, aunque será una charla incómoda —Jade asintió. Era difícil hablar con alguien que se supone debías conocer porque era tu padre, pero que en realidad nunca conociste porque nunca estuvo ahí.