¡Hola! Aquí estoy de nuevo con este corto capítulo, esperó les guste, quiero decirles que amo sus reviews y creanme que leo cada uno de ellos, hasta los que son en inglés, los que tienen cuenta en Fanfiction les respondí por inbox, y los que no, aunque quisiera agradecerles de a uno en uno me es imposible, pero a partir de este capítulo trataré de hacerlo en cada uno de los que siguen.
Esperen mis p.m en sus bandejas de entrada, en Facebook aparezco como Annie Frost por si gustan agregarme m.
Respecto a las ideas que les pedí es porque tengo un fic que se llama Cambio de papeles y es del Origen de los Guardianes. Ojalá me lean, al igual que un crossover entre Sailor Moon y El Origen de los Guardianes.
Ahora si los dejo, disfruten el cap y les prometo que este fic lo terminaré, no lo dejaré a la mitad, ojalá que la guste este capítulo y todo lo que tengo en mente.
Besos... Los quiero, y no me olviden, a y dejen reviews. Si gustan claro.
Los personajes no son míos, pertenecen a Naoko Takeuchi.
Dam Frost
Capítulo 13¡Toda la vida contigo!
- ¡Vaya! Veo que tú y ese "Príncipe" son muy buenos "amigos". - Le reclamó Seiya en cuanto Serena entro a la casa, que lo miró ruborizada por la sorpresa y el tono hiriente de su voz.
Él tenía razón, era una mujer de la peor clase, lo engañaba con ese Príncipe en su propia casa, era peor que Reih, porque su cara dulce y frágil, lo había engañado por un momento, pero eso era cosa pasada, ahora podía seguir sus planes sin remordimientos.
- ¡Seiya! No te sentí llegar. Él príncipe Diamante sólo vino a verme para... Bueno es que Yaten y Taiki me pidieron... - Trataba de explicarse nerviosamente.
- ¿Y por eso tenías que estar abrazada él? ¿Para cumplir con lo que ellos te pidieron? - Preguntó sujetándola por los hombros con fuerza, a pesar de todo lo que pensaba de ella, no podía evitar sus celos, tan sólo de imaginarla en brazos de otro hombre, que no fuera él.
- Seiya... Por favor me haces daño. No es lo que piensas. - Dijo desesperada.
- ¿No es lo que pienso? Yo no pienso nada todo está claro, tal vez te gusta sentir que vuelves locos a los hombres con tu carita dulce y tierna. - Le reclamó con rabia.
- ¡No! ¡Eso es mentira! - Se defendió con vehemencia. - Yo... Le dije que no podía acceder a lo que él pide, que no estoy disponible para una relación. - Susurro.
Él la miró a los ojos y supo que no mentía, ella no sentía más que afecto por Él Príncipe Diamante.
Rodeo su cintura y la atrajo hacia él, besándola con fiereza, tratando de castigarla por su forma de enloquecerlo, sintió como arqueaba su espalda hacía él, y posó sus manos en su cuello para profundizar el beso, ella rodeó su cuello enredando sus dedos en su negro cabello, y él dejó que sus manos recorrieran su delicada espalda, ansiosas de sentir la suavidad de su piel, como si tuvieran voluntad propia, el sútil aroma a flores de su cabello, lo tenía preso de un extraño hechizó, que no hacía más que desearla en ese instante, la respiración agitada de ella, le decía sin palabras que también lo deseaba con la misma fuerza que él, tal vez más, si acaso fuera posible. Así que quiso darle gusto, y sin esperar más, la hizo suya y entro en ella despacio, y poco a poco aceleró el ritmo, hasta que ambos gritaron y llegaron al clímax a un mismo tiempo.
La beso largamente y se acostó junto a ella, aún agitado, le encantaba hacer el amor con ella, porque era dulce y apasionada a la vez, y en cada beso se entregaba por completo, la contemplo con ternura, ella tenía los ojos cerrados, pero su expresión era de relajación total.
- ¿Quieres ir al cine? - Le preguntó mientras jugaba con un mechón rubio.
- Si, me encantaría. - Respondió mirándolo llena de felicidad.
Él suspiró animado, hacia tanto tiempo que no tenía un día así, tranquilo y sin preocupaciones, como una cita normal y divertida, con una chica, que ya estaba deseando salir con ella.
- Muy bien, vamos a bañarnos y luego nos divertiremos. - Le dijo con picardía y Serena sonrió ampliamente, que importaba si él no le decía que la amaba, le demostraba lo contrario en la forma en que le hacía el amor, con tanta dulzura y devoción.
- Si... Está bien. - Todas sus dudas se habían ido, ahora ya no estaba tan segura de querer marcharse de ahí.
- Por cierto, Reih a enviado una invitación para su cumpleaños, será este sábado, y quiere que te lleve, me ha dicho que desea hacer las pases. - Dijo en tono despreocupado. - Así que le diré a Molly que te preste algún vestido. Anda vamos a bañarnos o no me levantaré de aquí en lo que resta del día. - Dijo dándole un ligero beso en los labios, y se levantó de un salto.
Serena se estremecio, como si presintiera que en esa fiesta, había una sombra amenazando su felicidad.
- ¿No quieres ir? - Dijo al ver que su mirada se ensombrecía.
- Yo... Es que... - Dijo desviando la mirada y sentándose al borde de la cama.
- No tengas miedo, ella prometió portarse bien contigo, y además yo no permitire que te trate mal, te lo aseguró. - Dijo acercándose a ella y besando su frente.
- Claro que iré, a donde tú me digas... - Respondió sin pensarlo más.
- Muy bien, que niña tan buena, ahora sí... Ah bañarnos. - Le dijo mientras la levantaba y la guiaba a la ducha, dándole ligeros besos en el cuello, y logrando con eso anular toda la voluntad de Serena, haría lo que él le pidiera, sin preguntar siquiera.
Llegaron al cine en compañía de Andru y Lita, Serena se veía preciosa con unos pantalones cortos y una blusa entallada, solo llevaba brillo labial y su cabello con sus acostumbradas coletas altas con forma de bombones y Lita vestía un delicado vestido floral y el pelo sujeto en una coleta alta y delicados rizos alrededor de su cara. Seiya vestía unos jeans de mezclilla y una camiseta tipo polo en color rojo, Andru llevaba sus jeans y una camisa negra de manga larga, muy juvenil y moderno. Todos se veían geniales, el atractivo de ambas parejas hacia que de cuando en cuando, las personas voltearan a verlos.
- ¿Qué película quieren? - Preguntó Andru en la fila de la taquilla.
- Yo una romántica. - Dijo Lita.
- Yo una de mucha acción, por supuesto, y mi Bombón también. - Dijo atrayendola hacia él, y posando diminutos besos en su rostro.
Andru los miró y apenas pudo disimular su sorpresa, Lita lo pellizco disimuladamente, y él brincó.
- ¡Auch! - Se quejó y Lita le hizo un gesto con los ojos. - ¿Qué? - Le preguntó sin comprender y ella rodó los ojos resignada.
- Ustedes vean la de acción y nosotros la romántica. - Les dijo Lita.
- Veremos ambas, Yo invitó las entradas y Andru las palomitas de maiz. - Respondió Seiya muy animado.
- Me parece muy buena idea, vamos Lita, compremos en la dulcería. - Dijo tomándola de la mano y llevándosela de ahí.
- ¿Me puedes decir que pasa entre ellos? - Preguntó Andru apenas se alejaron unos pasos.
- No lo se... Pero se ven felices ¿No crees? - Respondió con "inocencia" .
- Hmm ojalá que no la haga sufrir. - Le dijo con voz preocupada.
- ¡Eres un desconfiado! No pasará nada, ellos se ven tan lindos juntos. - Le dijo con una sonrisa de ternura.
- Ojalá tengas razón porque aún siento que hay algo escondido, que no me gusta. - Susurró a su oído. Ella sintió un escalofrío y se volvió a darle un dulce beso. Andru sonrió complacido y la abrazó amorosamente.
- El tiempo que pase hasta nuestra noche de bodas me parecerá una eternidad. - Le dijo y ella se ruborizó.
- ¡Andru! ¡Lita! ¿Qué van a ver? - Les preguntó Molly al otro lado de la fila.
- Seiya está comprando las entradas, no se que compró. - Respondió Andru.
- Le diré que compré para nosotros igual, por favor, te pido un combo extra grande para Kelvin y para mí. - Le pidió Molly y Andru asintió.
Minutos más tarde las 3 parejas se encontraban viendo la película, riendo muy divertidos, Seiya tenía su brazo alrededor de los hombros de Serena y con un dedo le acariciaba el brazo haciendo suaves círculos que provocaban sensaciones en ella, se acercó y la beso apasionadamente y ella sintió que tocaba el cielo con los dedos. Deseaba que el tiempo se detuviera, para hacer eternos los momentos a su lado. Lo amaba más que a ella misma, podría pasar toda la vida con él, y no cansarse nunca, no le importaba el sufrimiento pasado, si vivía esos momentos junto al hombre que amaba.
Seiya se sentía feliz, esos momentos juntos, le proporcionaban una paz a su alma y su corazón que lo hacían olvidarse de todo, de sus deseos de venganza, del engaño de Reih, de los celos que sintió por el Príncipe Diamante, todo en absoluto había sido un triste pasado y ahora, justo ahora sentía que no quería soltarla nunca, que quería pasar toda la vida junto a ella.
Andru miro de reojo, y codeo a Lita, que solo movió la cabeza y siguió viendo la película fingiendo indiferencia, aunque por dentro sonreía, le alegraba saber que Serena por fin era feliz.
Salieron del cine, y fueron a cenar a un restaurante muy tranquilo y agradable, mientras esperaban la comida, Seiya se levantó y le tendió la mano a Serena.
- Bailemos. - Le dijo, y ella tomó su mano y le siguió, se dirigieron a una pequeña pista y él rodeo su cintura, empezaron a bailar una música suave, Serena sentía que volaba entre nubes de algodón.
- Te ves tan cálida y sencilla, tan... Sin poses, eres diferente a las demás, tienes un bello resplandor que hace que todos te miren. Me siento él hombre más envidiado de este restaurante, y él más afortunado también. - Le susurró al oído, ella se sonrojó y recargo la cabeza en su hombro dulcemente. La acuno en sus brazos, sintiendo su frágil y delicado cuerpo, pegado al suyo, y sintió el deseó recorrer por sus venas, sería una tortura para él, esperar a que terminarán de cenar, para hacerla suya.
La música término y la guió a la mesa, ya estaba servida la cena y se sentó junto a ella, charlaron y rieron tranquilamente, todo era camaradería y diversión, cuando llegaron a la casa Andru y Lita se despidieron y se marcharón a su habitación, Kelvin tras dar un ligero beso a Molly se fue a su casa en su hermoso BMW, era un chico agradable pensó Seiya.
Seiya la guió a su habitación, iba abrazándola y susurrando en su oído lo mucho que la deseaba, haciéndola sentir la mujer más bella del mundo, la recostó en la cama entre besos, suavemente, como si quisiera que ese momento fuera eterno, se desnudo y luego la desnudo a ella, con la misma desesperación de la primera vez, beso su rostro con devoción, como si quisiera dibujarlo con sus labios y descendió por su cuello, hasta llegar a sus senos, con sus manos los acarició y ella respondió con un gemido de placer, algo que lo éxito aún más. Con sus labios cubrió uno acariciándolo con la lengua suavemente, provocando que ella lanzará un gritó ahogado, eso le provocó una sonrisa de satisfacción, se acercó al otro e hizo lo mismo, y ella sintió que enloqueció de placer, tomó su rostro con las manos y lo besó con pasión, Seiya correspondió el beso con el mismo ardor, entró en ella y sintió su cálido interior, amoldándose a él, recibiéndolo con amor, y ya no pudo parar hasta que ambos gritaron de placer, exhaustos y sudorosos, la beso largamente, y luego se acomodó junto a ella, posó su brazo en su cintura, y se durmió con una sonrisa de felicidad dibujada en el rostro.
- Te amo Seiya. - Oyó que le decía Serena, en un murmullo, sonrió y se perdió en sus sueños, respirando tranquilamente.
Serena también sonrió y se volvió hacia él, lo abrazo y beso su nariz, después se quedo dormida.
El día de la cena llegó, Molly se encontraba con Serena, ayudándole en su arreglo, le había prestado un vestido de cóctel color rojo, de corte recto, que se amoldaba perfectamente a su cuerpo, su cabello lo tenía arreglado en un elegante peinado, que le caía en suaves ondas, cuando por fin término sonrió alegre.
- Te ves maravillosa, Seiya se morirá cuando te vea. - Exclamó Molly.
- ¡Gracias! ¿Tú irás? -
- La verdad... No tengo ganas, pero debo ir, ya sabes, Kevin debe ir, sera bueno para su empresa, así que tengo que ir, además, tengo curiosidad por conocer a su "Querido Primo".
- ¿No lo conoces? -
- Ni siquiera sabía que tenía uno. - Confesó, mientras escogía un vestido para ella.
Serena la miró pensativa, y luego bajó a encontrarse con Seiya, que tan sólo verla sonrió complacido y tomó su mano.
- ¡Wow! Déjame contemplarte... Estás hermosa. - Exclamó con admiración y la besó apasionadamente. - ¿Nos vamos? - Dijo tomándola del brazo y ella asintió.
Llegaron a la residencia de Reih, que se encontraba bellamente decorada, con mesas al aire libre y cientos de personas conviviendo alegres, todos vestidos con lo mejor de sus galas, Seiya la condujo al interior del salón donde ya se encontraba Taiki y Amy, Yaten y Mina, se acercaron a ellos, que los miraron con sorpresa.
- ¡Serena! ¡Estás increíble! - Dijo Mina, que la abrazó tan sólo verla.
- ¡Seiya! ¿Pensé que no vendrían? - Oyó la voz de Reih a sus espaldas. - Te presentó a mi primo. - Añadió.
Seiya se volvió a verla y palideció al ver a su acompañante, Serena también se volvió a verlo, y sintió que sus rodillas se doblaban, todo ser nublo a su alrededor y perdió el conocimiento.
Bueno, a lo mejor los decepcione un poco, iba a subirlo el viernes, pero no había podido hacerlo, espero me perdonen, y bueno aprovecho a promocionar mi fic "Cambio de papeles" y "Silver Moon"
Besos
Dam Frost
