Hola a todos! Supere mi traba con el capitulo y aquí se los traigo.
Admito que era mas largo y conteina una historia que todos querían escuchar, pero ya torture mucho a Lola en este cap.
Espero les guste...
Cap. 7
Relato.
Las siguientes dos horas no fueron nada divertidas para Lola.
Por un lado tardaron en convencer a Lincoln de que Lucy no era Hari en ningún sentido, relación o aspecto, cosa que Lola estaba segura su hermano no les creía completamente, ya que siempre sonreía cada vez que la pelinegra aparecía en su campo de visión.
Pero por el otro y más estresante lado, la actitud que tomaron la pelinegra y Lily ante su nada premeditada aparacición había logrado que la rubia ganara un sonoro dolor de cabeza ya que la primera exigía respuestas con un humor de perros y la segunda no dejaba de hacer preguntas, ambas ignorando los pedidos de su madre de guardar el orden.
Al final lograron callarlas al contarles lo poco que le revelaron a Rita, cosa que no le agrado a ninguna de las dos. Hubo más preguntas y esta vez Lola tuvo que llegar a un acuerdo con Lily de que la niña podrá jugar o ver películas con Lincoln el resto de la noche sin interrupción (en la sala obviamente) si, y sólo SI, dejaba que las demás discutieron cosas de mayores sin meterse en el medio de cualquier manera.
El efecto fue inmediato y antes de que registrara que Lily había aceptado el trato, esta ya estaba arrastrando a Lincoln a la sala para jugar Sario Kart a la vez que hablaba sin parar de sus juegos y películas favoritas mientras les decía a las demás que no se preocupan por ellos y que hablaran tranquilas hasta las 10 de la mañana, de ser posible.
Al menos Lincoln no parecía incómodo con que la niña le llevase tan fácilmente, incluso parecía divertido con su energía, pero de todas formas miro a Lola con duda. La chica le dedicó una sonrisa para darle a entender que todo estaba bien, logrando que el chico se animara mucho.
Y una vez la puerta de la sala se cerró detrás de ellos dos….
-Que rayos le pasó a Lincoln? - comentó por fin Lucy con un tono nada monótono. Lola se sintió ligeramente sorprendida.
-Un accidente, como ya dije. - sentenció Lola, no dispuesta a iniciar la conversación con ese tema.-Eso no Importa ahora….
-No importa? - soltó Lucy acercándose con claras intenciones, pero su madre la detuvo con una mano en el hombro.
-Yo también quiero saber que sucedió con Lincoln Y el por que ambos están aquí. - aportó con seriedad, mirando a Lola con escrutinio -Pero no aquí. Vamos a mi estudio. -Lola le devolvió la misma expresión antes de dar una cabezada de asentimiento. -Por aquí.- Rita los llevó por un pasillo al lado de la escalera hacia una habitación detrás de la sala. Lola siguió a la mujer manteniendo un ojo en la enojada Lucy y un oído en el silenciado monólogo de Lily. Lana, a su lado, se veía nerviosa, pero decidida.
El estudio de Rita no era la quinta maravilla del mundo, pero compartía ese aire cálido y familiar que tenía el resto de la casa. Había un sillón y un par de sillas, además de un escritorio frente a una puerta de vidrio hacia el jardín trasero. También había un librero y un anaquel, ambos repletos y un tanto desordenados.
Era un Agradable lugar.
-Siéntense. -Lola alzó una ceja al tono autoritario de Rita, quien había señalado al sillón mientras ella tomaba una silla. La chica iba a decirle algo, pero Lana le dio un codazo antes de hacer lo ordenado. Lola miró a la mujer con fastidio mientras imitaba lentamente a su gemela. Lucy se mantuvo de pie al lado de su madre, su mirada fija en Lola como si deseara que se encendiera en fuego.
Por más de un motivo, Lola podía afirmar que el sentimiento era mutuo.
-Qué sucedió? - preguntó Lana de repente, evitando que su gemela dijera algo contra la gótica. -Dijiste que ibas a explicar una vez llegáramos a casa.
-... Lo se. -acepto Lola con un suspiro, dedicando una última mirada de desprecio a Lucy antes de mirar no de mejor forma a Rita. - Hubo un problema en casa y ya no es segura para Lincoln. Quisiera… Necesito que aceptes que se quede con ustedes por unos días mientras arreglo un par de cosas.
-Que?-salto Lana perpleja. Lucy movió la cabeza, revelando un ojo gris que mostraba suspicacia. Rita, en cambio, miraba a Lola entre seria y preocupada.
-Que problema? -preguntó con tono suave, pero que no daba chances a mentiras. Lola se le quedó mirando, pensando seriamente cuál de sus tantos discursos debía emplear en la situación actual. Rita pareció interpretar su silencio como un desafío, pues suspiro y la miro severa. -Lola, no puedo aceptar algo así de la nada. Lincoln, si mal no recuerdo, tiene 16 y…
-17.- corrigió Lucy antes que todas las demás. Rita y las gemelas la miraron con sorpresa. -Su cumpleaños fue hace poco. Tiene 17.
-Oh…-Rita se veía algo avergonzada, tal vez un tanto dolida, pero ninguna de las presentes pareció simpatizar con ella. Lana incluso hizo una ligera mueca. La mujer carraspeo y prosiguió. -Lincoln tiene 17. Es un menor de edad. No puedo tenerlo en casa sin permiso de tu padre, el cual estoy segura que no tie….
-Lo tengo. -la detuvo Lola revisando la mochila que aún tenía consigo. La chica sacó una carpeta y de esta saco una nota que pasó a Rita sin mirar. -Autorización de estadía y visita hasta el mes que entra. Gastos incluidos. Firma y autorización original de Lynn Loud Sr, en formato aprobado por el…. uhg, el nombre…. -Lola miró a la nada tratando de recordar, ignorante de cómo su madre y Lucy revisaban el documento como si fuera una bomba. -Ah, sí, el despacho tercero Seccional de Familia del Distrito Regional. Ya envie una copia al abogado de papá, le llegara el viernes a más tardar.
-Como sabemos que no es tu mano?- critico Lucy con notable escepticismo. Lola rodó los ojos.
-Porque le pedí que me firmara un permiso de la escuela y era eso. -informo con aire casual. -Estaba tan ocupado que ni siquiera leyó lo que le di, como siempre, y si no quiere meterse en problemas de nuevo, no puede aceptar ese grado de negligencia ante la ley.
-De nuevo?- preguntó su madre con la ceja alzada. Lola la miró con el ceño fruncido.
-No es tu problema.- espetó con desafío antes de aclararse la garganta, buscando calmarse. -Si te preocupa el dinero traje suficiente para satisfacer las necesidades de Lincoln, tal vez algo mas si entienden de qué hablo. -Rita la miró con el ceño fruncido, pero como no dijo nada Lola continuo. -SI es sobre su… "problemita", no representa ningún peligro. Solo dejenlo limpiar, jueguen un poco con él y asegurense de que coma adecuadamente. Es un chico tranquilo y muy agradable. Les caera bien.
-Suena que hablaras de un perro. -solto Lucy con desdén. Lola pensó en lo que dijo y, a su pesar tuvo que estar de acuerdo. Tal vez lo dijo porque era el aniversario y esa era una de sus ideas ese día… No, iba a pensar en eso, pero Lucy parecía tener otras ideas. -Que rayos sucedio con Lincoln?
-No voy a repetirlo. -gruño Lola con claro fastidio. -
-Entonces ya sabes lo que creo de eso.
-Lucy, basta. -ordenó Rita mirando a Lola fijamente, tanto que la chica casi se siente incómoda. Casi. No iba a doblegarse ante otra rubia en su vida. -Ya hablaremos de eso luego. Lola, porque hiciste esto?- pregunto alzando el papel. -No solo es ilegal es… repentino. Muy repentino. -la señora suspiró. -No puedo…
-Si puedes. -la detuvo Lola con el ceño fruncido. -Escuchaste lo que dije? Lo único que debes preocuparte es que Lincoln este bien. Además, no es cuestión de que puedas o no, es lo mínimo que DEBES hacer para saldar tus cuentas.
-Disculpa?
-He leído los papeles del divorcio, Rita. . -al escuchar eso la mujer la miró extrañada unos segundos, así que aclaro. - Específicamente los motivos de custodia en la sección de Guarda y Crianza. -Eso logró el truco, porque Rita palideció. Otra pequeña victoria, solo opacada por el hecho de estaba negando con la cabeza en advertencia, pidiéndole a Lola que no dijera nada. Lola le dedicó una mirada de disculpa a su gemela, pero compartir su culpa con Rita era parte necesaria del plan.- No intentes negarlo. Esto es tanto mi culpa como tuya.
-Lola, no creo que entiendas….
-Que la única razón por la que Lincoln quedó con nosotras, posiblemente los peores productos de tu estirpe, es para que tu no tuvieras custodia de mi? -las palabras salieron de su boca con veneno y fuerza, tal vez con un tanto de dolor que decidió ignorar. -Las demas estaban sorteadas, ambos querían a Lincoln, y ninguno me quería a mi. El juez dijo que el que sería 2x1 y de inmediato retiraste tus papeles. Un sacrificio noble de tu parte, un gran ejemplo. -Lucy miraba a su madre con duda y Lana le dedicó a Lola una mirada muy resentida. Una que no le había dedicado en casi un año.
-Cierra el pico Lola. -le pidió su gemela con voz amarga. Lola negó, a pesar de que sentía ganas de llorar por el tono con que le hablo. Sabía que Lana nunca le perdonaría soltar esa bomba, pero necesita usar todas las cartas que podía para asegurarse que Lincoln estuviera con su hermana. Que estuvieran juntos, a salvo.
Perder la confianza de Lana por salvar a Lincoln era otro precio que estaba dispuesta a pagar, el unico que le causaba dolor en realidad.
-Lo siento Lana. -susurro a su gemela antes de centrarse en la matriarca. -Dejaste a los dos te fuiste y tu desprecio a mi persona le costó mucho a Lincoln. -sentenció Lola con seguridad. -Si no hubiera estado con nosotras, no estaria asi. Es todo lo que diré al respecto. Ahora, Lincoln necesita un techo para que permanezca a salvo mientras arreglo los asuntos que debo atender….
-Y que rayos son esos Lola?- la interrumpio Lana fastidiada. -Espero que tengan suficiente peso para darme un susto de muerte y dejar que llegaras a mi casa a fastidiar las cosas, porque íbamos bastante bien hasta que abriste la bocota!
Auch.
Pero era una buena entrada para soltar el golpe de gracia.
-Debora intentó propasarse con Lincoln. -soltó la bomba Lola sin mirar a nadie más que a Lana. -Como el Maestro Miller con esa chica de preparatoria. -aclaro. La ira de su hermana se petrifico tras la aclaración, evaporándose lentamente para dar paso a una incredulidad palpable. Rita, aún pálida, había fruncido el ceño, pero fue Lucy quien hizo la pregunta.
-Quien es Debora?- preguntó con cautela.
-La novia de Papa. -informó Lola sin mirarla. -Una zorra loca y manipuladora que está con él por trabajo y dinero faciles. -porque esas eran las únicas cosas que podía pensar Lola que se basaban su relación. Bueno, eso y otros "privilegios", pero realmente NO quería evitar pensar en ese punto.
Porque pensar en eso le hacía pensar en lo que vio ese dia.
Pensar en lo que vio le hacía pensar en lo que pudo suceder y en lo que había sucedido.
Pensar en lo que había sucedido le hacía recordar en todo el dolor que había sentido tras su asalto fallido.
Y recordar ese dolor le hacía pensar el como Debora la trato como un simple despojo que tiraba a la tierra, el como se había sentido….
Como ella, Lola Loud, solo podia sollozar y encogerse ante la enormeexperiencia de esa mujer.
Como un juego que creía dominar se ponía de cabeza y era ella la que llevaba todas las de perder.
Como la desesperación la embargo completamente al ver como esa zorra usó sus cartas en su contra y en una sola mano que destruyó la poca confianza que tenía en su familia, sus defensas, su confianza en el juego y su propia vanidad…
El aplastante recordatorio de que era una simple niña….
La humillante realidad de que esa era la persona que aspiraba a ser…
No quería recordar.
Pero si quería que su plan triunfara, no solo debía recordar, sino que debía contarle todo lo sucedido a nadie más que la mujer que la abandonó a su suerte cuando más la necesitaba y quien era la unica que podia asegurar que Lincoln estuviera en buenas manos, independiente de como terminaran las cosas para ella.
Qué más daba recordar uno de los peores momentos de su vida si podía ayudar a su hermano?
Solo era otro precio….
Solo eso.
El toque de alguien le hizo pegar un salto y en un ataque de pánico empujo a la persona lo más lejos que podía de sí misma, recordando el agarre de Debora y su desagradable presencia. También le permitió saber que estaba sentada y que sus ojos estaban picosos, como si hubiera llorado.
Se pasó una mano por el rostro , suspirando de alivio al ver que no había cedido al impulso del llanto, y miró a la persona con fastidio… Pensamiento que la hizo sentir horriblemente culpable al ver la expresión dolida y preocupada de Lana.
-Lola….
-Estoy bien. -trato de ignorar lo anterior tomando un aire más digno al sentarse. -Estaba… sobre pensando las cosas. Seguramente quieren saber lo que pasó…
-Lola….
-Debería comenzar con que sucedió el viernes por la tarde, después de que me ayudaste a salir de clase. Cuando estaba agarrando el taxi hacia la casa recibí un mensaje de la señora Smith de que Débora quedó a solas con Lincoln…. Recuerdas el mal sentimiento que tenía? Pues empeoró...
-Lola…
-Así que utilice un método efectivo para llegar a casa en menos de 15 minutos… Estaba demasiado callado. Era fácil saber que algo andaba mal, asi que revise el lugar y encontré a Hari en la escalera.
-Lola….
-La tome y despues escuche la voz de Debora venir del cuarto de Lincoln, por lo que fui a investigar y los vi en su cama. E-Ella estaba….
-LOLA!
-QUE!?- salto mirando a su hermana con rabia. Lana parecía igual de molesta, pero tambien se veia muy preocupada por ella. Lola quiso alegrarse, porque significaba que aun la quería, pero aplasto ese sentimiento por el bien de continuar la misión. -Lana, estoy tratando de relatar algo importante. No me interrumpas…. -y en un suspiro que sonó más como un sollozo, añadió. -Por favor…
Lana se le quedó mirando perpleja y dolida, Lola la miro a ella dolida y decidida. Finalmente su gemela captó el mensaje y se sentó a su lado de nuevo, solo que esta vez extendió la mano y tomó la suya como un apoyo.
Esta vez Lola tuvo muchos problemas para no llorar.
Ni siquiera sabía porque quería llorar. La mala experiencia era de Lincoln, no de ella.
No tenia… tenia razon para llorar…
-Continua. -pidió Lana con voz trémula. Lola asintió. Podia confiar en Lana.
Así que contó todo. Desde que abrió la puerta hasta su ataque a Debora. Su mal juicio a la hora de defenderse y el resultado final. Incluso las palabras de Débora, tan fijas en su cabeza como si las hubiera grabado con hierro. Cada detalle de ese dia y el ataque de pánico de Lincoln al siguiente, así él como ella llegó a la conclusión de que Lincoln no podía permanecer en casa.
Fue difícil hablar sin caer en llanto, puede que una o dos lágrimas se escaparan de su control. Era la segunda vez que confesaba algo a Lana de esa manera, las dos juntas, tomadas de la mano y llorando al placer de sus corazón (al menos internamente), terminando todo con un abrazo de confort que realmente necesitaba recibir.
Ni siquiera recordó que no eran las únicas en la habitación hasta que Lucy decidió arruinar el momento.
-Eso es cierto? -pregunto en un susurro que se extendió por toda la habitación. Lola apenas tenía fuerzas para mirarla con Odio. Lana parecía dispuesta al homicidio.
-Esto te parece una broma para ti? -espeto su gemela con un tono que denotaba un profundo desprecio. -O nos odias los suficiente para pensar que estamos jugando? -Lucy la miró perpleja.
-Basta las dos. -los detuvo Rita, la mujer tratando de limpiar sus propias lágrimas de impotencia antes de centrarse en Lola. -Comprendo porqué querías sacar a Lincoln de esa casa, pero porque porque no le contaste a tu padre? Si eso que sabe esa…. Mujer, los afecta tanto, debería estar enterado. -Lola no evitó una amarga risa.
-Tartamudee o algo? Debora tiene a Lynn Sr. Comiendo de su mano y ya he sembrado demasiada discordia para que me tome en serio. - recalcó con falsa soberbia, algo que falló completamente dado su estado.. - Además… Dudo que "Papá" realmente le preocupa que suceda con Lincoln.
-No estas….
-Exagerando? No. - terminó Lola con incómodo pesar, haciendo un pobre intento de separarse de Lana. No lo logro, no insistió. - Si lo hubieras visto estarías de acuerdo conmigo. Para él, Lincoln es un caso perdido, algo inútil e inestable que tiene que cargar para toda la vida. Dudo que sacrifique su felicidad por Lincoln, menos por la mía.
-No deberías pensar así de tu padre. -musito Rita en un pobre intento de algo.
-La única razón por la que me consiente es porque gano dinero y sabe que leí esos papeles, Rita. -sostuvo Lola mirándola a los ojos. -No quieras defenderlo, que no eres mejor para mi.
-Y aun asi confías suficiente en Mama para dejarla a cargo de Lincoln. -trato de defenderla Lucy.
-Te equivocas, ahí Lucy. Lo dejo con Lana, quien le conoce y entiende. -corrigió la niña con aplastante sinceridad. -El que Rita este a cargo de ambos solo es un daño colateral, pero la madre biológica de mi hermano es mejor que cualquier casa de acogida o un manicomio, por todo lo que se.
-Es por eso que no llamaste a la policía o porque temes por ese secreto que vale más que la seguridad de tu hermano? - el remate de Lucy le golpeo fuerte, y logró reanimar su ira como el fuego de un fénix. Lola se separó de Lana y se acercó a Lucy hasta encararla.
Apenas disfruto el hecho de que eran casi del mismo tamaño.
-No hables como si supieras nada, Lucinda Marie Loud. -amenazó con tono mordaz. -No hay nadie. NADIE. que se preocupe más por Lincoln que Yo. Sí, no llame al inicio para salvar mi estúpido pellejo, pero no lo hago ahora porque un Mal movimiento y Lincoln termina en Servicios Sociales. Porque rayos crees que lo quiero aquí? Si los conoce y lo conocen, pueden ganar su custodia cuando todo se vaya a la mierda.
? -cuestiono Rita dudosa. Lola se congeló. Había hablado de mas. -Que estas planeando jovencita?
-Nada que te importe. -sentenció, dandose la vuelta (y golpeando a Lucy con su cabello) antes de colocarse frente a las dos. -No tengo más que decir. -Puedes darme tu respuesta mañana después de la escuela, solo te pido que no digas nada a nadie de nuestra presencia aquí. SI aceptas, te daré lo que necesiten para cuidar a Lincoln. Si no aceptan pasaré al plan B y los dejaremos en paz, permanentemente. -En serio trato de no mirar a Lana cuando dijo eso.
Rita abrió la boca para comentar, lo hizo varias veces, pero nada salió de sus labios, así que al final solo suspiró, pasándose una mano por el rostro. De repente se veia mas vieja que al inicio de la noche, seguramente por la carga de información revelada en las últimas horas.
Ja. Lola apenas había dormido desde el sábado, estaba en medio de una operación que podría costar más de lo que pensaba y tenía grandes dudas si lo que estaba haciendo sería suficiente para asegurar el futuro de su familia, incluso si se separaba de ellos. Para rematar, tenía doce años. Cual era su excusa?
-Cuando dices después de la escuela… planeas ir? -preguntó Lana con el ceño fruncido.
-No puedo levantar sospechas. -aclaro Lola encogiéndose de hombros. -Aunque estoy segura que me esperara alguien desagradable. -no estaba segura de quién, pero sabía cual preferia de todas las opciones. La niña carraspeó, llamando la atención. -Bueno, eso es todo lo que tengo que decir por ahora. Si me disculpan, iré a revisar a Lincoln.
-Al menos podrías decirnos qué le pasó. -insistió Lucy, aunque su tono de voz era menos acusatorio y más tímido. Lola se detuvo en la puerta sin mirarla, demasiado cansada para iniciar otra pelea.
-Cuatro años.- comento con simpleza. Sabía que la estaban mirando, pero no se iba a voltear. -Hoy se cumplen cuatro años desde que Lincoln tuvo el "incidente" que lo dejo como esta. Por eso le teme a las alturas. No dire nada mas. -y con ello ahogó un sollozo y se fue a la cocina. Necesitaba un vaso de agua, ya.
Al pasar por la sala pudo escuchar como Lily comentaba de una película mientras iniciaba una canción. Por la voz del cantante deducía que era una película de Disney, pero al aguzar el oído tuvo que tener sus pasos. Conocia esa cancion…
La odiaba completamente...
Era perfecta para describir cómo se sentía.
-... En un eterno anochecer. Que no puede… Amanecer. -acompañó el final del canto mientras entraba a la cocina, dejando que las lágrimas cayeran por su rostro sin freno alguno.
Por eso nunca veía Tierra de Osos…
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