Capítulo 7 Tal vez Tony tenga razón
Pepper estaba harta. Si Tony Stark decía una vez más "Granger" estaba segura de que lo asesinaría sin importar que hubiera testigos.
La pelirroja no podía creer que después de ¿cuánto? ¿Tres meses? Desde que Hermione hubiera llegado a sus vidas, y Tony seguía sin encontrar las respuestas que tanto quería y se encontraba con otros "misterios" que giraban en torno a la chica.
Personalmente, Pepper no creía que hubiera algo extraño con Hermione, tal vez hubiera mentido sobre ser huérfana porque no confiaba del todo en ellos pero la necesidad de encontrar a sus padres era demasiado grande, o por cualquier otra cosa. Por lo que hubiera sido, no importaba, no era ningún asunto de Pepper. Incluso la había visto una o dos veces desde el día en que conocieron a toda la familia Granger, y Hermione seguía siendo una chica agradable y educada, sin nada fuera de lo normal.
Claro que cuando le había dicho a Tony que se había encontrado con ella o que habían ido por un café, casi le daba un infarto por no invitarlo para obtener una muestra de su saliva o algo. También se enojó con ella porque no se le había ocurrido obtener una muestra para que él la analizara.
Pepper le había dejado de hablar por una semana después de eso.
Así que después de que Tony llegó balbuceando sobre un extraño corte (había enfatizado la palabra "corte" en vez de usar "abolladura") en la toma de agua, y que de alguna manera Hermione Granger había sido la responsable por dicha abolladura y se encerró en su laboratorio por casi una semana entera con las muestras que había recolectado de la escena. Pepper había tenido que hacer esfuerzos conjuntos con J.A.R.V.I.S para que Tony no muriera de inanición o deshidratación, esto trajo como consecuencia que dejara de lado sus obligaciones en la empresa y se perdiera un ENORME contrato (lo cual no era tan malo) y se pasaran las evaluaciones de calidad, por lo que Stark Industries estaba enfrentando una demanda.
Eso fue la gota que colmó el vaso, y Pepper se dispuso a tomar cartas en el asunto.
Hermione estaba tranquilamente leyendo Persuasión por Jane Austen, siguiendo la recomendación de su madre de leer para relajarse ahora que su vida no dependía de cuántos hechizos tuviera memorizados. Sus padres todavía no regresaban pues apenas eran las seis de la tarde. Por lo tanto no esperaba escuchar un carro estacionarse, curiosa se acercó a la puerta, miró por la mirilla, y abrió.
-¡Pepper! ¡Qué sorpresa! –Exclamó Hermione al ver a la bella pelirroja parada en su puerta.
Pepper sonrió y por primera vez comenzó a lamentar venir.
-Sé que no avisé que vendría, lo siento, pero necesito que me ayudes con algo Hermione.
Hermione no podía negarse, Pepper le agradaba, así que la dejó pasar.
-¿Con qué te puedo ayudar? ¿Es sobre la demanda de la que hablan en las noticias? –Preguntó inmediatamente después de que cerró la puerta.
Cuando Pepper se tensó un poco Hermione se dio cuenta que probablemente había sido un tanto inapropiado preguntar por el tema. Sin embargo Pepper siguió sonriendo.
-Antes de decirte me gustaría un vaso de agua, si no te molesta.
-¡Claro! Voy por él, ponte cómoda en la sala por favor.
Hermione salió de la habitación y Pepper se sentó en el sillón que había frente a la chimenea. Miró alrededor y se alegró de observar que todo era normal… y entonces notó las cenizas en la chimenea. ¿Por qué la encenderían si todavía no era tiempo de frío? Pepper se sacudió las ideas de la cabeza, de seguro Tony le había pegado la paranoia.
Entonces la chimenea se prendió sola, Pepper saltó del susto y se maravilló ante el color verde de las llamas. Eso sí es raro, pensó. Por supuesto que no se esperaba que un hombre de despeinado cabello negro, lentes redondos y ojos verde esmeralda saliera de las llamas, tan tranquilo como si fuera su pan de cada día.
Pepper se desplomó en el sillón de la sorpresa al tiempo que captaba la atención del hombre. Él abrió los ojos sorprendido.
-Em… ¿hola? –Dijo. -¿Dónde está Hermione?
Pepper oyó un vidrio quebrarse, y en lo profundo de su mente dedujo que Hermione había entrado a la sala y había soltado su vaso con agua de la sorpresa.
-Desmaius. –Fue todo lo que Pepper oyó antes de que algo le golpeara en la cabeza y cayera inconsciente.
-¿HARRY? –Gritó Hermione. -¿QUÉ HACES AQUÍ?
Harry la miraba atónito.
-¿Acabas de noquear a tu invitada? –Preguntó.
Hermione se sonrojó.
-¡Entré en pánico! –Dijo y se llevó una mano al pelo en señal de frustración. –Tendremos que borrarle la memoria Harry, mientras más pronto lo hagamos menos efectos secundarios tendrá, luego me dices por qué viniste. Hay que ocuparnos de Pepper primero.
-Claro, claro –Harry dijo. -¿Quieres que lo haga yo?
Hermione asintió, se había prometido no volver a usar el Obliviate nunca jamás. Harry preparó su varita un poco dudoso (él no era tan bueno en encantamientos y hechizos como Hermione, su especialidad se limitaba a Señores Oscuros, volar y DCAO), al mismo tiempo que su amiga, todos sabían que no podías hacer el hechizo en una persona inconsciente si no deseabas consecuencias aversas.
-Ennervate -, dijo Hermione y Pepper despertó.
-¿QUÉ…?
-Obliviate – Harry no le dio oportunidad de decir nada más.
Pepper estaba muy confundida, ¿por qué había salido de la casa de Hermione sin ninguna información? ¿Ahora qué le diría a Tony para asegurarle que estaba equivocado sobre ella?
-Adiós Pepper, espero haberte ayudado, -dijo Hermione al despedirla desde la puerta.
-Sí…. Claro, no te preocupes, -fue lo único que atinó a decir Pepper.
Tenía un ligero dolor de cabeza y en cuanto se subió al carro volteó disimuladamente hacia la casa de Hermione con algo parecido a sospecha inundándola completamente. Encendió el motor y mientras conducía trató de recordar todos los eventos que la habían llevado a salir de la casa de los Granger sin ninguna de las respuestas que había ido a buscar. Todo era muy extraño, y eso le hizo pensar que tal vez Tony tuviera razón.
¡Tada! Doble capítulo, espero les haya gustado :D
