Capítulo 5 Afganistán
Bella
Ya estamos en Afganistán, nos dirigimos a la base en el medio del puto desierto, no pudieron encontrar un mejor lugar, las camionetas eran cuatro transportando a treinta y seis soldados. Entre hombres y mujeres.
Saqué el mapa tenía el presentimiento de que estábamos perdidos, hice detener la camioneta necesitaba ubicarme ver las coordenadas de donde estábamos. Laurent se bajo de la otra camioneta para ayudarme con el mapa.
_ ¿Dónde lo vemos?
_ Sígueme
Coloque el mapa en el capot de la camioneta, con el GPS satelital estamos viendo las coordenadas para saber si vamos por el camino correcto.
_ Vamos bien de hecho creo que estamos en el lugar correcto
_ ¿Dónde? No hay nada aquí, Acaso tendremos que levantar un campamento en el desierto
_ No
Comencé a caminar no muy lejos de donde estábamos, el lugar era el correcto, pero faltaba algo, hasta que llegue algo duro en el suelo pase mi pie para sacar la arena.
_ Laurent _ Grite
Para ese entonces los soldados habían bajado de la camioneta para estirar las piernas, mientras miraban lo que estaba haciendo.
_ Esta es la entrada la base está bajo suelo
_ No inventes
Me di la vuelta para ir a hablar con el teniente Malcom.
_ teniente Malcom
_ Si mi Brigadier
_ Mantenga a los soldados ordenados y preparados el sargento y yo bajaremos a ver el lugar
_ Si brigadier
Ahora de regreso con Laurent, ambos abrimos la puerta era demasiado pesada, cuando logramos abrir, bajamos las escaleras estaba oscuro.
Prendí la linterna era demasiado tétrico lo que había ahí. A un costado estaban los interruptores, los prendí y todo se ilumino.
_ Ahora no se ve tan tétrico
_ No, pero sucio
El lugar estaba con arena y telas de arañas al parecer tenían su nido por aquí, no eran de mi agrado.
Revisamos cada una de las habitaciones, contaban con siete camarotes, eran seis habitaciones de siete.
Mas cuatro habitaciones individuales.
Entre en una de las habitaciones me había gustado era grande y espaciosa. Perfecta para mí.
_ Esta es mía
_ La continua mía
_ Perfecto.
_ Y las otras dos
_ Una para el teniente y la otra para Cullen doctor
Estaba segura que no estaba de acuerdo, pero Edward tenía un título universitario eso de forma automática, daba un grado en el ejército.
Subimos para dar el visto bueno a los soldados todo estaba en orden.
_ Black, Johanson, Hale, Thomas. Llevaran las provisiones adentro.
_ SI dijeron al unisonó
_ William quiero que cuando estemos dentro coloques la camioneta arriba de la entrada
_ Si Brigadier
Eso nos serviría para ocultar la entrada.
Una de las habitaciones la que estaba en el medio era para las mujeres tres de ellas tenían que limpiarlas y cada una ordenaba su espacio personal.
Varios de los chicos limpiaban la entrada sacando la arena y las telas de araña. Black, Hale y Johanson estarían a cargo de la cocina.
_ Soldado Cullen esta es su habitación
Pase de largo porque si me quedaba el me pondría en evidencia con los demás soldados, cada uno tenía una labor que hacer.
Esperaba que mis pastillas para la alergia no se acabaran porque no sabía cómo iba a sobrevivir a tanto polvo y arena.
Caminé donde Laurent, estaba con una soldado conversando no quise interrumpir y seguí de largo. Hasta que encontré un soldado.
_Hola ¿quieres ganarte unos dólares?
_ Eh si supongo
_ Ven sígueme
Quien sabe lo que el soldado se estaba imaginando porque lo esta llevando a mi habitación, abrí la puerta decidí que lo mejor era mantener la puerta abierta para no levantar malos entendidos.
_ Podrías hacer mi habitación
_ ¿Qué? _ Respondió
_ Eso, te pagaré por ello.
Se lo podría ordenar, pero no me parecía justo no era un líder que abusara de su poder a menos que no quedara opción. Su rostro estaba rojo y estaba excitado lo podía intuir por su olor.
_ Si no hay problema, deje los dólares cuando me estaba por ir escuche una voz
_ Interrumpo algo
_ No, _ esto parece cliché, un rato él, luego yo. En la mesa te dejé el dinero
Caminamos juntos hasta que pasamos por su habitación, agarro mi mano y me empujo a su habitación, intente poner resistencia, pero eso seria llamar la atención.
_ ¿Qué hacía en tu habitación? Ese tipo
_ Se ganaba unos dólares, para limpiar la pieza, me da alergia el polvo
_ ¿porque no me dijiste que lo hiciera yo?
_ Estabas ocupado con esto
_ Cada vez que necesites algo debes venir a mi primero, de acuerdo
Por alguna razón yo estaba en la puerta, el miraba con celos y otros sentimientos en esa mirada, estaba seguro que no podría herirlo me tenía atrapado.
A una velocidad casi inhumana se abalanzo a mi cuerpo. Me beso con urgencia y desespero, siempre sería de esa manera siempre, con brutalidad bueno yo no era muy suave así es que era una competencia de voluntades.
_ Esta noche iré a tu cuarto déjame la puerta abierta.
Se lo dijo tan pegado a sus labios y la salivas a un conectadas era una imagen demasiado excitante, que por vez primera lo bese. Me separé de su cuerpo y salí de la habitación de Edward.
Los reprobatorios de Laurent, lo miro y simplemente me aleje de esa mirada últimamente estaba demasiado molesto, nunca antes me había mirado así, pero desde que se enteró del novio despertó en algo. Junté a los muchachos.
_ Hare guardia las primeras horas, luego Williams, iremos haciendo turnos, no descuiden sus armas siempre a mano.
_ Si
_ Los de la cocina ya tienen lista la cena
_ Si_ Se escucho al final del pasillo
_ Todos a cenar, a las duchas y a dormir
_ Si gritaron todos juntos
Ver el desierto, cada una de las estrellas en el firmamento al menos esta noche había luna llena, por lo menos había luz, había elegido ser la primero en hacer guardia, tenía que dar el ejemplo con el resto de los soldados. Saqué mi cajetilla de cigarros y comencé a fumar no siempre lo hacía, pero la noche estaba para calar a fondo.
Escuche un ruido proveniente de abajo alguien estaba subiendo, no me extraño que fuera Edward que viniera hacerme compañía.
_ ¿Tu fuma?
_ A veces cuando la noche esta así o estoy nerviosa
_ ¿En qué condiciones estas ahora?
_ En ambas.
_ Ven voy a relajarte
_ ¡Estás loco ¡
_ No pasara nada, aun nadie sabe de la llegada de los gringos a Afganistán
Antes de seguir las locuras de Edward, y mis bajas pasiones cerré con seguro la entrada y con el pie empujé arena para cubrir la entrada de nuevo.
Edward me ofreció su mano para subirme a la camioneta, la acepte paso lo de siempre esa electricidad que no podía explicar.
Al quedar a su nivel me beso, esto era más calmado que el anterior, mas delicado y más dulce este no el doctor, era el adolescente que deje en ese pueblo.
_ Esto será para ti no para la bestia que habita en mi cuando te ve
Con una mano cerro la camioneta, dándonos privacidad, me llevo a el para estar más juntos, más apegados.
Terminamos desnudos ante el frio y el calor que sentían nuestros cuerpos, el pene erecto de Edward, estaba en mi vientre golpeando duro mientras me besaba. Las manos estaban en mi trasero y las mías en las de él.
_ Tócame
Agarré su miembro en mi mano y la comencé a mover de arriba hacia debajo de forma lenta mientras era besado, podía escuchar sus gruñidos en mi boca cuando aceleraba los movimientos estaba tan húmedo Edward, su liquido estaba en mi mano.
El paro mis movimientos, se agacho abrió mis piernas y comenzó a explorar en mi intimidad, su lengua estaba en todas partes, comencé acariciar sus rebeldes cabellos. Simplemente me deje llevar por las sensaciones que su lengua me entregaba ya no era su lengua si no sus dedos. Mi placer llego en sus dedos lo llene de esos flujos.
Se llevo los dedos a su boca y probo mi orgasmo, me levanto para quedar enroscada en su cadera y comenzó a embestirme una y otra vez ocultaba los gemidos y gritos en su hombro que mordía y lo hacia rugir el no se quedaba callado, el desierto estaba escuchando todo.
Nuestros cuerpos estaban sudorosos, sentía la piel de Edward resbalosa y esas pequeñas gotitas de sudor alrededor de su nariz que podía mirar por el reflejo de la luna.
Limpie con mi mano el sudor que caía por su frente por todo el movimiento que estábamos haciendo esperaba que nadie se diera cuenta de lo que pasaba abajo.
Ambos callamos nuestro grito en nuestros besos. Cuando estuvimos listos y satisfechos, nos vestimos y nos sentamos a ver las estrellas del desierto, arriba de la camioneta.
_ Bajemos esta haciendo frio
_ Pobre del tipo que tenga que seguir
_ Ya durmió mucho
_ negrera
Estaba levantando, había recibido una llamada después de estar dos semanas por fin teníamos informaciones teníamos que dirigirnos a un edificio en ruinas, por numerosas bombas, para encontrar a un terrorista y llevarlo de regreso a los estados unidos.
Llame a todos los soldados y dar las instrucciones de lo que se venía, todos corrían para prepararse, llame en privado a Hale.
_ Hale acércate
_ Sí
_ Me desobedeces esta vez y te matare estamos
_ Si Brigadier Swan no volverá a ocurrir
_ Espero, porque no quiero manchar mis manos con alguien de mi equipo, ahora ve
Salió corriendo a reunirse con sus compañeros, estaba seguro que lo mataría esta vez podríamos morir todos está vez si algo salía mal.
Comenzaba la aventura.
Continuara….
