Capítulo 14 Sorpresa

Peter Parker de verdad no quería entrometerse, en serio, pero era Hermione estaba sola con un bebé… en Nueva York, y con la suerte que tenía él, probablemente algún villano fuera a aparecer en las cercanías y Hermione podría quedar en medio de todo eso… Al menos eso era lo que se decía a sí mismo para excusarse por estarla siguiendo a la distancia, usando sus superpoderes.

Ella iba caminando por la calle con paso seguro y presuroso, de vez en cuando volteaba a los alrededores si detectaba algo de movimiento por el rabillo del ojo, y Peter no podía dejar de estar impresionado por la cantidad de veces que estuvo a punto de ser descubierto por ella. De no haber sido por su sentido arácnido esto habría ido muy mal desde que salieron de la casa.

Hermione parecía caminar muy segura de a dónde iba, pero Peter no tenía ni idea de cuál sería su plan. No había pedido un taxi y estaba muy seguro de que la estación del autobús estaba en dirección contraria, y no se le ocurría cómo llegaría al consultorio de sus padres a pie con un niño de cinco kilos en brazos.

Justo en ese momento, Peter sintió de nuevo la advertencia de su sentido arácnido, aunque no de parte de Hermione, de igual manera se escondió lo mejor que pudo detrás de una chimenea y vio pasar a Steve Rogers. ¡Ja! No era el único. Volviendo a Hermione, se había detenido, aparentemente sin ningún motivo y extendió la mano como si pidiera un taxi, aunque no había ningún carro en la calle.

Algo llamó la atención de Peter y quitó un segundo sus ojos de Hermione. Más tarde, Peter no sería capaz de decir qué pasó o qué había creído ver, pero el caso es que para cuando recordó que estaba siguiendo a Hermione. Ella había desaparecido, sin dejar rastro.


Steve no sabía qué esperaba al seguir a Hermione, sin embargo, no esperaba que desaparecería en frente de sus ojos como por arte de magia. Un segundo estaba ahí, al otro algo le llamaba la atención y al siguiente no había nadie en la calle.

Abandonó su escondite y salió corriendo a buscarla, pero, en efecto, no había rastro alguno. ¿Qué estaba pasando? Steve se llevó las manos al cabello frenético, ¿podría ser que Tony tuviera razón?

-¿Sr. Rogers? -Escuchó detrás de él, volteó y encontró a Parker. -¿También seguías a Hermione?

Steve se preguntó cómo rayos no había visto al chico antes. No pudo hacer nada más que asentir.

-Desapareció, -dijo inútilmente. -Si no le hubiera quitado la vista de encima… ¿Los habrán secuestrado?

No había considerado esa posibilidad, pero le gustaba más pensar que había desaparecido por méritos propios que alguien la raptara.

-No creo, -le dijo. -Habría algún rastro.

Ambos hombres seguían mirando alrededor tratando de averiguar qué había pasado en vano. Steve decidió que necesitaban ir con Tony, definitivamente algo extraño estaba pasando y Hermione no podía ser tan inocente o común como la había creído.

-Vamos, tenemos que encontrarla.


Hermione subió al equivalente al "autobús noctámbulo" de Estados Unidos, un taxi de color borgoña con las iniciales del MACUSA en las puertas y cofre.

-Buenas tardes, -dijo el conductor. -¿A dónde va?

-Al Departamento de Aurores. -Respondió.

Ni bien había terminado de decirlo ya había arrancado y el paisaje a su alrededor se difuminó. En un minuto ya estaban en la entrada secreta al MACUSA, la bruja pagó y bajó del taxi sin decir una palabra. Presurosamente, Hermione se dirigió hacia el Departamento de Aurores, y fue recibida inmediatamente por el Jefe del Departamento.

-Adelante señorita Granger, -dijo cortésmente. -Ya nos ha sido informada la situación, estamos trabajando en apresurar los trámites para que los representantes del Reino Unido lleguen lo más pronto posible.

-¿Y mis padres y la sra. Black?

Hace unos minutos llegaron sin ningún contratiempo, sus padres han preguntado cuál es la situación, pero los hemos mantenido al margen hasta que usted llegara para informarles a todos al mismo tiempo, por favor sígame.

Hermione lo siguió aliviada de que los demás hubiesen llegado a salvo, esa era una de las principales preocupaciones. Que Dolohov los hubiese atrapado, y al parecer también los había preocupado a ellos también ya que cuando entró a la sala donde estaban todos, su madre se lanzó a abrazarla temblando.

-¿Estás bien hija? ¿Qué está pasando?

Hermione acomodó a Teddy en su brazo y envolvió a su madre con su brazo libre.

-Todo bien mamá, no sé exactamente qué pasó. Solo sé que necesitamos tener mucho cuidado.

Andrómeda se acercó y tomó al pequeño Teddy en sus brazos, le sonrió dulcemente, pues estaba despertando y luego miró duramente al Jefe.

-Ya que estamos todos, creo que puede empezar a hablar. ¿Cómo fue nuestra localización comprometida?

-Uno de los aurores encargados del caso de Dolohov está desaparecido actualmente, se estima que por dos días, existe la posibilidad de que su ubicación haya sido comprometida. Actualmente, el equipo en Londres está trabajando para ubicar al auror y no hay manera de realmente saber si en realidad están en peligro. De todas maneras, estamos preparando un refugio secreto y medidas extras de seguridad. El sr. Potter y otros dos aurores llegarán aquí en cualquier momento.

Los padres de Hermione habían palidecido y miraron sin pensarlo al costado derecho de su hija, donde la gran cicatriz que le había dejado ese mortífago todavía estaba. Se sentían tan impotentes y furiosos por no poder proteger a su pequeña hija. Lo único que podían hacer por el momento era seguir juntos.

-Una de las recomendaciones es no hacer magia por un periodo de tiempo, esto ayudará a que cualquier pizca de tu firma mágica se desvanezca y le sea más difícil rastrearte en caso de que ya estén en el área. Por el momento no podemos decir con certeza si deben ser relocalizados o pueden seguir con sus vidas normales, lo discutiremos en un momento más. Con su permiso.

El Jefe salió de la sala y los dejó solos, angustiados y pensando qué harían a continuación. Hermione no quería volver a separarse de sus padres, pero probablemente fuera lo mejor, para no ponerlos en riesgo, y que se fueran junto con Andrómeda y Teddy. Sí, eso podría funcionar…

-Ni siquiera lo pienses Hermione, -dijo su madre seriamente. -No te dejaremos que nos vuelvas a dejar, podemos aprender a defendernos.

-Pueden darnos artículos mágicos simples, -continúo su padre. -De esos trasladores que nos platicas o algún tipo de poción, ¡podemos ayudarte Hermione!

Andrómeda estaba conmovida por la escena familiar, le recordaba a sus tiempos con Nymphandora y Ted, antes de que la guerra los envolviera a todos.

-No es una mala idea Hermione, hay muchos artefactos mágicos de los que serían perfectamente capaces de hacerse cargo si les enseñamos de manera adecuada. Además, ahora me tienen a mí con ustedes, podré ser vieja, pero te aseguro que como una Black conozco muchos trucos que servirán.

Hermione los miró dubitativa, los amaba y quería mantenerlos a salvo, y lo mejor era que estuvieran lejos de ella, así correrían menos peligro. Echó ese pensamiento fuera de su mente, no podría soportar una vez más mandarlos lejos, sus padres tenían razón: eran familia y como familia pasarían esa tormenta.


¡Hola! Espero les haya gustado este capítulo, estoy muy feliz de haber podido cumplir mi promesa de subirlo el domingo (en mi zona horaria al menos jajaja) y para el próximo domingo también tendré uno nuevo.- Muchas gracias a todos por apoyar la historia ya sea siguiéndola, agregándola a favoritos o comentando como Seremoon, AnaelDeNottZabinni, Bell Sky, Emma3mikan, Aid4 y Medeci Amelee.

¡Nos vemos el próximo domingo!