Hola :D...

Aquí les dejo:

*-*-*-*Una nueva oportunidad*-*-*-*

*-*-*-*(Remastered)*-*-*-*

Capítulo 4…El examen en Tenroujima


La semana se pasó prácticamente volando. Los cuatro elegidos ese año para el examen y sus compañeros se reunieron en Hargeon para subir al barco que los llevaría a Tenroujima, una isla a la que solo pueden entrar los miembros de Fairy Tail. Sin embargo, cuando estuvieron a punto de subir al barco tuvieron que luchar para que ciertos Dragón Slayers subieran, ya que ellos tenían un…pequeño problema con los transportes, aunque por algún motivo Kagome solo se mareaba en los barcos…en fin.

Una vez lograron subir a esos dos el barco se puso en marcha tardando tres días en llegar a la isla, en la cual hacía un calor del demonio. Por suerte ya habían sido advertidos, así que todos llevaban ropa ligera. En el caso de Kagome, se había confeccionado un haori parecido al que ya tenía, pero éste no tenía mangas y estaba hecho con una tela mucho más ligera y cómoda.

—Muy bien, escuchen atentamente, la primera fase consiste en diez cuevas ocultas en la isla, tres de ellas llevan a Erza, Laxus y Gildarts—Comienza a explicar el maestro mostrando un diagrama detrás de sí con las caras de los mencionados en la parte superior—Si se encuentran con alguno de ellos deberán luchar, también deben saber que algunas de las cuevas están conectadas, por lo que si alguno se encuentra con otro equipo deberán pelear y solo avanzará el que gane. ¿Entendieron?

Todos asintieron.

—De acuerdo entonces, ¡Que comience el examen!—Apenas terminar esa frase todos saltaron del barco comenzando a nadar a la isla separándose en distintas direcciones.

Kagome hizo uso de su gran olfato para encontrar dichas cuevas, pero los olores que había en ellas se habían mezclado impidiéndole percibir el de la persona que quería enfrentar. Natsu y ella se concentraron un poco mejor en sentir el olor de Erza hasta que por fin lo encontraron en la cueva C, no demoraron en salir corriendo adentrándose en ella. Al llegar al lugar donde se encontraba la pelirroja, ésta los esperaba con los ojos cerrados y los brazos cruzados.

—Sabía que serían los primeros en llegar—Abre los ojos con una sonrisa calmada—¿Están listos para lo que viene?—Pregunta dejando caer sus brazos, ambos Dragón Slayers asintieron y se pusieron en guardia.

Erza también asintió y cambio a su armadura de alas negras dando comienzo a la pelea. La pelirroja atacó primero siendo esquivada por los niños, ellos se alejaron en diferentes direcciones preparando su ataque.

Raiyū no…¡Tekken! (Puño de hierro del dragón del trueno)

Karyū no…¡Kagitsume! (Garras del dragón de fuego)

Kagome ataca a los pies, mientras que Natsu intenta atacar a la cabeza, sin embargo Erza logró evitarlos antes de que se acercaran y se preparó para el contraataque. A una gran velocidad se posicionó detrás de Natsu, Kagome al darse cuenta intentó advertirle, pero Erza lo mandó a volar contra la pared de la cueva, luego, aprovechando la impresión de la hanyou la golpeó en el estómago y luego le dio un codazo en el cuello tirándola al suelo.

—"Es increíble la fuerza que tiene"—Piensa la ojidorada levantando la cabeza para mirarla.

—¿Eso es todo lo que tienen? Es una lástima—Dice Erza con desilusión, se esperaba algo mejor viniendo de esa niña.

—Te equivocas…solo estamos calentando—Dice Kagome sonriendo desafiante, se levantó al igual que Natsu quien sonreía emocionado. Los dos se quitaron unas muñequeras que traían puestas tirándolas al suelo; ya sabían que no iban a poder enfrentar a la pelirroja con esas cosas puestas, pero querían probar su fuerza primero.

Erza les devolvió la sonrisa, eso estaba mucho mejor. Ambos niños se lanzaron al mismo tiempo atacando a la maga de re-equipamiento a una gran velocidad dejándola perpleja, ¿En qué momento se habían vuelto tan rápidos?

En uno de sus ataques los Dragón Slayers le dieron una fuerte patada que la hizo retroceder una gran distancia protegiéndose con los brazos. La pelirroja los observó por un momento, los niños ni siquiera se veían cansados a pesar de tener varios golpes y heridas.

—"Su fuerza y velocidad aumentaron después de que se quitaron esas muñequeras"—Piensa dándole un vistazo a dichos accesorios, volvió a sonreír, esto se había puesto interesante—Re-equipar, Armadura de la Rueda del cielo—Cambia a dicha armadura, era la primera vez que la usaba, y ahora que tenía buenos oponentes podría probarla sin restricciones.

Natsu y Kagome observaron con asombro como varias espadas rodeaban a Erza, así que ese era el poder de su nueva armadura. Sin dudar la maga de re-equipamiento comenzó a arrojar las espadas con su magia haciéndolas ir a gran velocidad, los Dragón Slayers tenían muchos problemas para esquivarlas todas, además de que las que ya habían esquivado regresaban y atacaban por todos lados complicándoles demasiado las cosas. Kagome analizó la situación esquivando cada espada, solo podrían derrotarla si…

—Natsu, tengo una idea—Dice Kagome evitando varias espadas que se dirigían hacia ella—Si queremos derrotar a Erza debemos utilizar eso.

—Creía que lo dejarías para más adelante—Dice el pelirosa esquivando otras tres espadas que casi le dan en la cabeza.

—Eso quería…pero dada la situación no nos queda de otra—Dice la ojidorada chocando espalda con espalda con su compañero.

Se miraron por sobre el hombro y asintieron. Presintiendo un movimiento de parte de esos dos Erza tomó una de las espadas lanzándose al ataque en seguida; la armadura era algo pesada, pero aun podía moverse a una gran velocidad causándoles problemas a la azabache y a Natsu.

Tras esquivar un nuevo ataque de la pelirroja, Kagome y Natsu se prepararon para su siguiente movimiento, ella estaba equivocada si creía que los derrotaría tan fácilmente. Erza al darse cuenta de su intención volvió a arrojar espadas contra ellos lanzándose ella también dándoles todavía más problemas; aun así lograron alejarse de ella obteniendo el tiempo suficiente para el primer paso, detener las espadas y a la misma Erza.

Karyū no…

Raiyū no…

¡Hokou! (Rugido del dragón del fuego/trueno)

Combinando sus ataques lograron detener las espadas a la vez que cubrían el lugar de polvo y humo nublándole la vista a Erza, era hora del siguiente paso.

—Esta es nuestra oportunidad, ¿Lista?—Dice Natsu recibiendo un asentimiento de parte de su compañera.

—Arte secreta del dragón de llamas eléctricas—Junta magia en sus manos al igual que el pelirosa.

Torunedo denki no…¡Raienryū! (Tornado del dragón de llamas eléctricas)—Lanzan su ataque tomando a Erza desprevenida.

La pelirroja, asombrada ante semejante ataque combinado, fue arrastrada a las fauces del tornado. Natsu abrazó a Kagome haciéndola agacharse para evitar ser tragados por su propio ataque; cuando éste terminó y se disipó vieron a Erza con su armadura diaria inconsciente no muy lejos de ellos. Los Dragón Slayers se miraron y sonrieron comenzando a saltar de la felicidad, ¡Habían logrado derrotar a Erza!

—¡Lo hicimos!—Gritan contentos abrazándose.

—Los chicos se sorprenderán mucho cuando les contemos esto—Dice Natsu separándose de la hanyou con esa enorme sonrisa que lo caracterizaba.

—Cierto…y Mirajane va a estar furiosa—Dice Kagome sintiendo escalofríos—Será mejor seguir, aún nos queda mucho por hacer.

Natsu asintió y la ayudó a caminar, una de sus piernas tenía una herida un tanto profunda, seguramente a causa de alguna espada que no pudo esquivar a tiempo. Tomaron de regreso aquellas muñequeras y caminaron por un rato hasta que al final lograron salir de la cueva, por lo visto eran los primeros en salir ya que no había nadie más allá del maestro sentado en una alta roca junto al río, estaba sentado en posición india con los ojos cerrados, parecía meditar.

Los Dragón Slayers se acercaron al río sentándose Kagome en la orilla mientras Natsu se adentraba más en el agua con los pantalones arremangados para limpiarle esa herida, gracias al factor curación de la hanyou -que es mucho más rápido que el de un humano normal- ésta había dejado de sangrar, pero aún se veía mal.

—Listo, con eso estarás bien por ahora—Dice el pelirosa sentándose junto a su amiga mientras se limpia sus propias heridas en los brazos—Aun no me creo que pudiéramos vencer a Erza.

—Pudimos vencerla porque lo hicimos juntos, de haber estado por nuestra cuenta probablemente no la hubiéramos contado—Dice Kagome con aire distraído mirando el agua.

—Bueno…supongo que tienes razón—Dice Natsu palideciendo ante la idea.

Desde la roca, el maestro abrió un ojo para mirarlos. Sonrió volviendo a cerrar el ojo, sabía que esos dos vencerían a la maga de re-equipamiento, después de todo ambos tenían un gran potencial que podían sacar a relucir, pero aún les faltaba bastante.

Pasado un rato Mirajane se hizo presente en el lugar con rasguños, la ropa algo desarreglada y el cabello hecho un desastre, al verla Natsu y Kagome se miraron y se acercaron a ella.

—¿Estas bien Mira? ¿Qué te paso?—Pregunta la ojidorada alzando una ceja, la albina suspiró con cansancio.

—Dentro de la maldita cueva había una barranca y debido a la oscuridad no la vi hasta que fue muy tarde—Responde arreglándose el cabello—¿Cómo les fue a ustedes?—Pregunta intrigada, ella sabía que esos dos iban tras Erza al igual que ella.

—No lo creerás…¡Vencimos a Erza!—Exclama Natsu con emoción, la albina los miró estupefacta.

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—Tienes razón…no me lo creo—Dice con un tic en un ojo.

En eso el maestro se levantó de su lugar y carraspeando llamó la atención de esos tres.

—Por lo visto solo ustedes han logrado pasar la primera fase del examen—Los mira con las manos tras la espalda, al parecer Macao, Wakaba, Mest y su compañero tuvieron un encuentro desafortunado—Por ende podemos continuar. La siguiente fase del examen es algo un poco más complicado, deberán encontrar la tumba del fundador de nuestro gremio que se encuentra en ésta isla, los estaré esperando allí.

Y dicho aquello el maestro se fue del lugar dejándolos solos y ellos se separaron. El maestro fue muy meticuloso, no había dejado rastro alguno que pudiera guiar a Kagome al lugar en el que se encontraba, por lo que tanto ella como Natsu tenían sus problemas para hallarlo.

—¿Dónde podrá estar esa tumba?—Se pregunta Natsu en medio de su almuerzo, ya llevaban más de dos horas buscando.

—Una cosa es segura, el maestro no dejó pistas de ningún tipo—Dice Kagome terminando su comida—Pensemos. Hemos recorrido toda la isla en las últimas horas sin encontrar nada fuera de lo normal, por lo que la entrada a la tumba debe estar en algún lugar en el que ya estuvimos.

—Pero…¿Qué lugar podría ser ese?—Cuestiona el pelirosa con la boca llena alzando una ceja.

Se pusieron a pensar, ¿Dónde podría estar?...¡Eso es!

—¡Las cuevas!—Exclaman ambos.

Una vez el pelirosa terminó de comer los dos se dirigieron a las entradas de las cuevas, ya sabían que la cueva C no era, y otras dos tenían los olores de Gildarts y Laxus -sin contar por las que habían entrado Mirajane y los otros cuatro-, eso dejaba solo otras cinco cuevas por las que nadie había entrado aun.

—Una de esas lleva a la tumba—Dice Natsu.

Kagome lo miró por un segundo volviendo a fijar su vista en las cuevas, tenían que averiguar cuál de las cinco era la correcta y la hanyou sabía cómo. Cuando estaba aprendiendo los deberes de una sacerdotisa con la anciana Kaede, ésta le enseñó a percibir presencias que estuvieran a una gran distancia; no era mucho lo que abarcaba dicha habilidad, pero dada lo pequeña que era la isla no tendría ningún problema. Cerró los ojos concentrándose, sintió las presencias de Mest, Macao y sus compañeros siendo llevados por Laxus y Gildarts hacia el campamento -el primero los llevaba obligados ya que el abuelo no le había dejado opción-, Mirajane estaba perdida en alguna parte del bosque y el maestro…¡Aja!

—Es por aquí—Dice Kagome corriendo hacia una de las cuevas.

—¡Ah! ¡Espérame!—Grita Natsu corriendo para alcanzarla.

Corrieron a toda prisa recorriendo la cueva para encontrar al maestro, aunque Kagome estaba algo extrañada. Cuando se concentró para sentir la presencia del anciano había logrado sentir una segunda presencia junto a él, ¿Quién podría ser?, la curiosidad ya se había hecho presente y no desaparecería hasta descubrirlo.

En cuestión de minutos llegaron con el maestro, éste se encontraba en un lugar bastante amplio con el suelo cubierto de hojas y detrás de él se encontraba la tumba del fundador del gremio sobre la cual brillaba una pequeña luz, la hanyou la observó intrigada, la presencia que había sentido venía de esa luz.

—Han sido capaces de encontrarme sin usar su olfato, estoy impresionado—Dice Makarov.

—Esa luz…—Dice Kagome sin dejar de observar dicha luz.

—Es el Fairy Glither, una de las tres magias secretas de Fairy Tail—Explica el maestro llevando sus manos a su espalda—Bien, es hora de que empecemos. Natsu, debes hacerte a un lado.

Natsu iba a cuestionar, pero al ver a su amiga avanzar sin decir nada y la mirada seria del maestro prefirió mantener la boca cerrada y alejarse a una parte segura desde la que podría ver el enfrentamiento.

Esto iba a ser interesante.

*-*-*-*Remastered*-*-*-*

Mirajane echaba humo por las orejas, se sentía muy indignada con todo lo que había pasado ese día; se cayó en una cueva, no pudo pelear contra Erza y…no salió con el título de maga clase S ese día. Observó no muy lejos, en la cubierta del barco, como la maga de re-equipamiento curaba las heridas de una inconsciente Kagome mientras Macao y Wakaba se encargaban de las heridas del maestro, ¿Qué clase de pelea tuvieron para terminar en ese estado?, siendo honesta, a la albina no le importaba, solo le interesaba hacerse más fuerte para enfrentar a Kagome en el siguiente examen, esto no se quedaría así.

—Aun me parece increíble que ella lo haya derrotado—Comenta Macao observando a la hanyou sorprendido—No me había impresionado tanto en ningún examen, ni siquiera en el de Erza.

—Eso es porque en el de Erza era algo que ya se veía venir—Dice Wakaba encendiendo un cigarrillo—Creo que todos esperábamos que Mirajane fuera la nueva maga clase S.

—¿Qué clase de técnica fue la que usó? Sentimos la vibración hasta el campamento—Comenta Gildarts un poco alejado de ellos…y de cualquier cosa que pudiera destruir con solo tocarla.

—La verdad es que ni yo mismo lo sé, fue algo que jamás eh visto—Contesta el maestro, estaba bastante intrigado al respecto.

Aquella técnica que Kagome había utilizado…no estaba seguro de que era, pero eso no había sido magia.

—Oye Natsu, tú entrenaste con ella ¿Verdad?—Pregunta Macao llamando la atención del pelirosa que estaba sentado junto a la hanyou, sus heridas ya habían sido atendidas.

—Sí, pero jamás utilizó esa técnica durante el entrenamiento—Responde mientras ayuda a Erza a acostar a Kagome cubriéndola con una manta…estaba tan concentrado en cuidarla que había olvidado por completo que estaba en un barco…el cual estaba en movimiento…

.

.

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Mejor no decirle nada.

Al escucharlo los demás desistieron, al parecer era algo que solo la azabache podría responder. El maestro por su lado observó a la niña por unos momentos y luego sonrió, sin duda esa pequeña estaba llena de sorpresas.

Continuara…


Espero que les haya gustado :3...siento no haber puesto la pelea con el maestro, pero creo que la sacaré más adelante, como un recuerdo del maestro o algo así, ya veré xD...y es que honestamente mi cerebro se secó con la pelea contra Erza, no se me ocurrió nada para la del maestro, ni siquiera viendo la original :/...pero bueh, dejar un poco de intriga y suspenso también es bueno xD.

¡ESTARÉ ESPERANDO SUS LINDOS REVIEWS!

Raiyū no…¡SAYO! :D