Capítulo 18 Encuentros
Hermione siguió asistiendo a clases hablando con sus maestros, informándoles de la situación y negociando para que sus calificaciones no se vieran afectadas. Al final de cuentas, esto era su segunda oportunidad para ser normal y no la iba a dejar ir tan fácil. A pesar de todo, quería ser optimista y pensar que lograrían encontrar a Dolohov pronto.
Peter estaba con ella cuanto podría, pues a pesar de que trataba de tranquilizarlo diciendo que todo estaba bien, él podía ver que no y no quitaba el dedo del renglón. Después de un tiempo ella se cansó de tratar de disuadirlo y silenciosamente aceptó y agradeció su compañía.
Peter podía ver claramente que su amiga estaba muy estresada y tensa, sin mencionar que cada día solo reafirmaba su creencia de que probablemente no dormía. Hermione estaba por alcanzar su límite y él no sabía cómo ayudarla sin interferir directamente en su vida privada, así que solamente la acompañaba y trataba de aprovechar cada oportunidad que se les presentaba para que descansara.
-Vamos Mione, -dijo Peter un día cuando estaban en la biblioteca. -Duerme un poco, nadie te molestará.
Ella estaba tan cansada que dejó que le quitara el libro que tenía en las manos, ¿hace cuánto iba en esa página? ¿Qué estaba leyendo? Miró a Peter de reojo y al ver que no lograba enfocar la vista, decidió hacer lo que él decía, tomó el suéter que le ofreció como almohada y lo hizo prometer que la levantaría en una hora.
Sin embargo, cuando la hora pasó Peter no pudo, literalmente, despertarla así que decidió dejarla dormir hasta que terminara de hacer su tarea. Y cuando eso pasó, Hermione seguía tan profundamente dormida que decidió dejarla dormir lo más que pudiera. Salió de la biblioteca un momento para llamarle a su tía para decirle que regresaría más tarde a casa de lo usual y cuando regresó se encontró con que Hermione no estaba sola, Steve Rogers estaba parado a su lado.
La preocupación en su rostro era tan clara que Peter se acercó y saludó, ambos siguieron viendo a Hermione.
-¿Cómo está? -Fue lo primero que preguntó el rubio.
Peter resopló.
-No muy bien, no ha dormido lo suficiente, ¿el señor Stark logró encontrar algo más?
Steve negó con la cabeza, luego volvió a enfocarse en Hermione. Él sabía que no estaba bien, la había estado vigilando junto con Client y sabía todos sus movimientos de los últimos días. Muchas veces quiso acercársele y hablar con ella, aunque al final siempre se detuvo porque ¿qué decir? ¿Cómo empezar?
-Iré a despertarla, -dijo Peter- ¿quieres hablar con ella?
-No, puedo esperar cuando esté mejor.
Peter se encogió de hombros y antes de irse, se volvió hacia Steve y dijo con un tono extraño.
-¿No sería genial que tuviera poderes como Spiderman?
Era obvio que Peter no esperaba respuesta así que la pregunta quedó al aire mientras el chico se acercaba a Hermione.
Era más que claro que ella no era una persona normal, al igual que él. ¿Podría confiar en ella y decirle la verdad sobre su identidad? Peter dudaba cada paso que daba, se acercó a Hermione y suavemente la sacudió.
-Mione, ya pasaron tres horas, hay que irnos.
Hermione gruñó pero lo obedeció mientras se recriminaba a sí misma, no debió haberse dormido se sentía peor y enojada por no seguir durmiendo. Ambos recogieron sus cosas y se dirigieron a la salida de la biblioteca.
-¿Quieres que te acompañe a tu casa? -Le ofreció Peter.
-Claro, -respondió ella. -No está muy lejos.
Peter la miró confundido.
-Por el momento vivo en un hotel, -continuó Hermione. -Mis padres, Andrómeda y Teddy regresaron a Inglaterra, no tenía sentido que me quedara sola.
En realidad, aunque Andrómeda y Teddy sí habían regresado a Inglaterra, sus padres estaban en un curso intensivo para utilizar artefactos mágicos y primeros auxilios antes de que fueran al refugio asignado por MACUSA. El cansancio comenzaba a apoderarse de ella, si tan solo las pesadillas no hubiesen regresado y no estuviera tan paranoica tal vez podría dormir cuatro horas seguidas durante la noche.
Y es que no le faltaban razones para estar paranoica; ahora que Dolohov estaba en América no podía utilizar su magia para que fuese más difícil rastrearla usando su huella mágica. Por lo tanto, no podía poner hechizos protectores en su temporal habitación y eso hacía la posibilidad despertar y encontrarse cara a cara con el mortífago más real.
Faltaba solo un día para que pudiera ir al refugio donde se reuniría con sus padres y de ahí en adelante solo quedaba esperar a que atraparan a Dolohov.
Peter trató de entablar una conversación en el camino, pero Hermione no parecía muy concentrada en lo que le decía sino en evaluar a la gente a su alrededor así que se rindió y juntos caminaron por las calles aledañas al campus mientras el sol se ocultaba.
-Mione, -dijo Peter de repente. -Sé que algo te pasa y quiero que sepas que no importa que tan extraño… o diferente pueda ser, puedes contar conmigo.
Hermione lo miró sorprendida, Peter era un chico muy inteligente así que no le sorprendía que hubiese captado que algo estaba mal, pero no creyó que lo fuera a decir tan directo.
-Gracias Peter, -fue lo único que se le ocurrió decir. -Lo tendré en cuenta.
-¡No! No entiendes, ¡De verdad puedo ayudarte! ¡Yo soy…!
El sentido arácnido de Peter hizo que saltara hacia la izquierda, empujando a Hermione contra la pared. Por el rabillo del ojo, alcanzó a ver un haz de luz púrpura directo hacia el poste de luz y dejaba una quemadura ahí. Antes de que pudiera identificar al responsable, se vio obligado a rodar por el piso con su amiga, la pared en que estuvieron explotó. Peter sintió que escombros lo golpeaban en la espalda pero lo ignoró.
-¿Estás bien? – Le preguntó a Hermione.
Ella parecía estar más alerta que lo que la había visto en todo el día, tenía esa bolsa vieja que cargaba siempre en la mano izquierda y un palo de madera en la derecha. Se movía rápido y en cuestión de segundos estaba en cuclillas y los había guiado detrás de un carro como escudo, en una posición de ataque-defensa que parecía segunda naturaleza para ella.
-¡GRANGER! – Una voz gritó en medio de la calle.
Hermione maldijo por lo bajo y volteó a ver a Peter.
-Corre cuando te diga, llévate a tanta gente como puedas.
Su tono estaba lleno de autoridad y no dejaba lugar para discusión así que Peter simplemente asintió y se preparó para correr. Después de todo, regresaría como el Hombre Araña.
-Protego Totallum, -Hermione susurró por lo bajo y Peter sintió como si una tibia manta lo cubriera. -¡Ya, corre!
Peter arrancó hacia la gente que había sido golpeada por los escombros y los ayudó a incorporarse mientras Hermione se preparaba. Logró convocar una bomba de polvo negro de George de las profundidades de su bolso de cuentas, la arrojó hacia donde estimaba se originó el grito de Dolohov y la calle se cubrió con oscuridad, dándole a la bruja unos preciosos segundos para asegurarse de que no hubiese ningún otro civil a su alrededor. Ahora no había motivo para contenerse, solo esperaba poder resistir hasta que llegaran los refuerzos.
-¡Sal asquerosa sangre sucia!
Una fuerte ráfaga de viento dispersó el polvo negro y ahora Hermione podía verlo con toda claridad. La clandestinidad no le había hecho ningún bien, se veía demacrado, bajo de peso y más loco que nunca. Su magia era tan fuerte y descontrolada que comenzaba a manifestarse físicamente, crujiendo y haciendo destrozos alrededor de él. Era como si hubiese olvidado cómo canalizar propiamente su magia y simplemente dependiera de sus emociones para hacer "magia accidental".
Hermione apretó su varita con la mano, respiró profundamente y comenzó a pensar en su siguiente paso, si tan solo Dolohov le diera tiempo.
-¡SAL AHORA GRANGER! ¡CRUCIO!
Un grito desgarrador inundó la calle y Hermione se lanzó instintivamente, no contaba con que Dolohov tuviese un rehén.
-¡Desmaius!
No esperaba que el hechizo hiciera efecto, sin embargo, logró que perdiera la concentración y el hombre que tenía como rehén dejó de gritar. Dolohov simplemente, desvió su hechizo y lanzó otro no verbal, un rayo rojo escarlata que se dirigía hacia ella. Ella lo esquivó y envió tres hechizos para mantenerlo ocupado mientras se aparecía a lado del convulsionante muggle y lo mandaba con su propio traslador a un refugio, donde de seguro lo atendería un medimago y le borrarían los recuerdos. Levantó un escudo justo a tiempo para que otra maldición se estrellara contra él.
-¡Bombarda! -Hermione gritó.
Dolohov nuevamente desvió el hechizo y éste se estrello en una pared, haciendo volar escombros por todas partes. Hermione aprovechó la oportunidad y continuó atacando.
-¡Oppugno!
Las rocas detuvieron su trayectoria y se redirigieron hacia Dolohov con gran velocidad. ¿Por qué tardaban tanto los aurores?
-¡Crucio!
La maldición imperdonable dejó la varita de Dolohov directamente hacia Hermione quien trastabilló y con ese ligero movimiento el maleficio pasó de largo por poco. A veces sí tenía suerte.
-¡Desmaius!
Y, a veces no. El hechizo le dio de lleno y la mandó volar unos cuantos metros, con el impacto soltó su varita y la cabeza le dio vueltas.
-Ahora, recibirás lo que mereces sangre sucia.
Comenzó lento, con un diffindo a su pierna derecha, el corte fue profundo y sangre brotó rápidamente de la herida, Hermione reprimió cualquier sonido de dolor que pudiera salir de su boca.
-Y no te dejaré ir tan fácil.
¿Dónde estaban los malditos aurores?
Dolohov levantó su varita y Hermione escuchó con terror su siguiente maldición.
-¡Crucio!
Pero el dolor nunca llegó. Hermione abrió los ojos y vio que el brazo de Dolohov estaba restringido por una telaraña.
En serio, era la persona con más suerte en el mundo.
¡Hola a todos! Disculpen la tardanza del capítulo, espero les haya gustado, y prometo darles otra actualización en julio (ahora que ya encontré mi libreta donde tengo mis apuntes) :) Les quiero agradecer a los nuevos lectores, a los que siguen aquí al pendiente con el "follow" o los "favorites".
Un especial agradecimiento a los que comentaron el capítulo pasado: DOAWOTA, Emma3mikan, Bell Sky, Aid4, y chivita.
¡Hasta el próximo capítulo!
