Capítulo 19 Bienvenidos al Mundo Mágico
Peter no sabía qué estaba pasando, pero intuyó que, si detenía al hombre de completar su movimiento, Hermione se salvaría. Disparó un hilo de telaraña hacia la mano del hombre y tiró con fuerza, Mione aprovechó para tomar algo del suelo mientras el hombre miraba a Peter lleno de furia; con un movimiento de su mano, la cual ahora Peter podía ver que tenía un palo de madera en ella, la telaraña desapareció.
-¡Expelliarmus! -Gritó Hermione, ella también tenía una varita en sus manos.
El hombre logró esquivar el tenue rayo celeste que salió de la varita de Hermione y preparó un contraataque. Peter pensó en aprovechar la superioridad numérica y lo derribaría, se columpió y justo cuando iba a taclearlo una barrera verde pálido apareció. Peter se estrelló contra ella y fue entonces que se percató de un segundo hombre, la barrera se desvaneció y con ella el apoyo de Peter quien se desplomó al suelo mientras el recién llegado lanzaba rayos de colores hacia él. Afortunadamente, con su sentido arácnido logró esquivar la mayoría.
-¡Sectumsempra! -Fue el último grito que dio el hombre, un destello blanco dejó la varita del hombre y se dirigió directo a Peter junto a otros dos destellos.
Era imposible esquivar todos, el blanco lucía menos amenazante así que decidió dejarse golpear por ese, pero el impacto fue detenido por un escudo amarillo, que absorbió el impacto y luego desapareció. Peter miró hacia donde estaba Hermione, luchando con el otro hombre, un escudo idéntico enfrente y supo que ella lo había salvado.
Por el alivio en sus ojos y su inmediato cambio de atención hacia el otro hombre, Peter se dio cuenta que debía tener más cuidado, no podía dejar que Hermione lo cuidara a él y a sí misma, si tan solo no estuviera así de cansada. Por lo poco que había entendido, esperaba que si le quitaba la vara de las manos se quedarían sin poderes.
Hermione no podía continuar luchando con Dolohov quien, a pesar de no estar en su mejor forma, sí que la aventajaba en condición física y experiencia. Por centésima vez se preguntó por qué tardaban tanto los refuerzos.
Dolohov lanzó la misma maldición que la había herido hacía cuatro años atrás.
-¡Subsisto!
Una vez más el escudo hexagonal amarillo apareció frente a ella y absorbió la maldición, cambiando de color a naranja hasta rojo y luego desapareció. Hermione no dudó en contraatacar, lanzando una letal maldición hacia el mortífago, antes de convocar una vez más la niebla para buscar refugio. La desventaja era que, ahora el campo de visión de ella también estaba impedido, corrió hacia su derecha y rogó que no se estrellara contra algo.
Una oleada de magia la inundó, pero no hirió, así que siguió corriendo, volteando hacia atrás alcanzó a ver vagamente una runa en el piso. Algo era familiar acerca de esa runa… en ese momento algo en su mente hizo clic y cambió de dirección hacia donde estaba la marca en el pavimento. Eso era, si tan solo lograba modificarla o romperla, aunque fuera un poco los refuerzos podrían llegar.
Estaba tan concentrada en su objetivo que no se percató de que la niebla a su alrededor se hacía más y más tenue y que Dolohov la tenía en la mira una vez más. Muy tarde vio la maldición, el familiar rayo rojo que se precipitaba hacia ella para torturarla hasta que perdiera la cordura… fue desviado por un objeto que pasó veloz frente a ella, la maldición imperdonable se estrelló inofensivamente contra una pared. Hermione no perdió tiempo y levantó un escudo justo a tiempo antes de que otro ataque se estrellara contra ella.
-¡GRANGER! -Gritó Dolohov con furia.
Su mano estaba clavada en una pared, por una flecha en la manga.
-¿Qué…?
-¡Hermione!
No, pensó ella, no puede ser.
Pero en cuanto volteó su vista se dio cuenta que sí, esa voz era la de Steve Rogers, quien portaba el escudo de Capitán América.
Steve no perdió tiempo, se lanzó hacia la batalla en el momento exacto cuando Hermione estaba en peligro, logró salvarla y llamar su atención antes de tratar de llevarla a cubierta. El hombre que la estaba atacando estaba temporalmente fuera de comisión por la flecha de Barton, pero estaba seguro no duraría mucho.
-¿Estás bien?
Ella parecía sorprendida e incapaz de hablar por lo que él simplemente condujo una inspección visual y se alegró de ver que no parecía herida de gravedad, solo algunos cortes y pequeños pedazos de escombro en su cabello. Aunque definitivamente necesitaba dormir una semana entera.
-Te llevaremos lejos de aquí, a un lugar seguro, yo nos cubriré y necesito que me sigas en todo momento, ¿lista?
Steve esperaba que ella asintiera, sin embargo, justo en ese momento Hermione volvió en sí y con la mirada más determinada que había visto en toda su vida dijo "no". Simple y rotundo.
-Si me voy de aquí ahora, Dolohov dañará a quien encuentre en los alrededores o incluso escapará y no volveremos a escuchar de él dentro de un buen tiempo, debemos capturarlo ahora. Somos cuatro contra dos, podemos lograrlo y si deshacemos las runas antiaparición los aurores llegarán y se encargarán del resto.
Steve no podía creer que aún después de despertar en otra época todavía hubiese algo más extraño que le pudiera pasar.
-¿Qué?
Hermione rodó los ojos, no tenía tiempo para explicarle a muggles las complicaciones de su vida.
-Sólo cúbreme la espalda, yo hago el resto, ¿entendido?
Escucharon una gran explosión y al voltear vieron al hombre araña volando por los aires.
-Cambio de planes, ayúdale a él, si ves un rayo verde esquívalo, no dejes que te toque.
Y con eso Hermione salió corriendo del escondite dejando a Steve maldiciendo por dentro y yendo en dirección contraria para ayudar al hombre araña. Activó su comunicador.
-Barton, baja y ayuda a Granger, tiene un plan. Cuidado con los rayos verdes, esquívalos.
-Entendido.
Era lo bueno de los soldados, a pesar de que los planes no salieran como lo tenían planeado podían adaptarse y seguir órdenes en el momento, ya después escucharía los reproches de cómo había dejado que una civil se adueñara de la operación.
Barton, bajó por una tirolesa improvisada, tenía una buena idea de cómo se veía el combate desde arriba y creía que tenían una buena oportunidad de ganar el encuentro entre los cuatro, sin embargo, dependían de qué tan bien trabajaran juntos bajo una situación completamente desconocida contra oponentes con habilidades igualmente desconocidas.
Granger corría delante de él, mientras que Dolohov ya estaba libre y se precipitaba hacia ella en forma de una nube oscura. Clint, preparó su arco y esperaba no le diera en un punto vital, ya que lo necesitaban vivo, pero si lo hacía no le quitaría el sueño, después de todo ¿era siquiera posible golpear a una columna de humo?
La chica al parecer también se dio cuenta que estaba libre y envió un rayo azul mientras seguía zigzagueando. Barnes esperó el momento justo y lanzó su flecha. El hombre gritó de dolor, al parecer sí podías golpear al humo.
Granger lo vio y corrió directamente hacia él, Clint siguió lanzando flechas al hombre mientras ella llegaba hacia él y lo arrastraba hacia una cubierta.
-¿Ves eso? -Le dijo la chica señalando un dibujo en el suelo. Él asintió y ella continuó rápidamente. -Hay cuatro más, hay que borrarlas o algo, por más mínimo que sea, pero no sé exactamente dón…
-Las vi desde arriba, yo me encargo de las otras tres.
-Te cubro. Bombarda. -Granger dijo apuntando a la runa, y el suelo explotó.
Y así de fácil, Granger lo cubrió lanzando rayos de su varita mágica, Clint corrió lo más rápido que pudo a la runa más cercana, preparó una flecha y en cuanto llegó frotó la punta furiosamente contra el piso, en cuanto hubo una grieta continuó con los siguientes tres.
En una de esas veces, al parecer Granger estaba fuera de comisión porque un rayo rojo pasó sumamente cerca y comenzó a ponerse más en guardia. Afortunadamente, por el rabillo del ojo vio un destello azul con rojo y supo que Steve lo estaba cubriendo.
Al llegar a la tercera runa el hombre araña aterrizó a su lado, por instinto, una flecha le apuntaba.
-Woah, vengo a ayudar.
-Por el callejón de la izquierda hay un dibujo igual que este, rómpelo.
El arácnido se fue sin decir más palabras, y unos eternos segundos después, Clint gritó en triunfo seguido por el otro chico.
Honestamente, Clint esperaba algún show de luces después de terminar la pequeña misión, algo increíblemente mágico, pero no sucedió nada además de que Granger y Steve seguían combatiendo contra los dos hombres. Luego se lamentaría de eso, comenzó a correr hacia ellos y escuchó unos suaves "pop" alrededor de él.
Volteó y alrededor de ellos había al menos una docena de personas con túnicas y varitas en mano, refuerzos.
Hermione sintió inmediatamente el momento en que las runas fueron desactivadas y cambió su estrategia a ofensiva, ahora tenía que asegurarse que Dolohov y su compañero no escaparan al menos unos segundos, los aurores llegarían en cualquier momento.
Lanzó sus maldiciones más agresivas, sin embargo, en un momento de descuido, Steve fue golpeado por una maldición que lo mandó volando por los aires. Hermione sabía que estaría bien, pero eso fue suficiente para distraerla la fracción de segundo que los mortífagos necesitaban para desaparecerse.
En retrospectiva, fue impresionante la manera en que todos los hechizos de los aurores colisionaron en el lugar donde fracciones de segundo antes estaban sus objetivos. Mas, en ese momento, Hermione sólo podía enfocarse en asegurarse que los muggles estuvieran íntegros.
Los aurores comenzaron a ocuparse de reparar la zona y vagamente registró a los desmemorizadores y algunos sanadores. Hermione se apresuró a ir con Steve, con rapidez clínica lo examinó y corrió hacia el Hombre Araña para asegurarse que todo estuviera bien.
-Peter, ¿estás bien?
-Sí, sí, estoy… ¿eh?
Ella simplemente rodó los ojos, le lanzó su típica mirada de "no soy idiota" y continuó con el siguiente hombre.
Una vez terminó eso, la adrenalina le llamaba a seguir activa, buscó al líder del escuadrón de aurores y fue directo a él.
-Capitán, ¿cuál es el siguiente paso? ¿Necesita ayuda aquí?
-Señorita Granger, por favor sígame, lo mejor es que no vuelva a estar expuesta. ¡Coleman, ven! -Un auror de mediana edad vino directo a ellos. -Cuida a la señorita, en lo que voy por los muggles.
Hermione normalmente protestaría diciendo que ella podía cuidarse sola, pero en ese momento no quería meterse en problemas innecesarios o parecer molesta, así que esperó junto a Coleman hasta que los sanadores dejaron ir a Steve, Peter y el otro hombre.
Fue cuando vio los ojos de Steve, vagamente desubicados y sorprendidos, que recordó que ellos eran muggles, y eso significaba que tendría que explicar muchas cosas.
¡Hola a todos! Disculpen que este capítulo tomó tanto, espero les haya gustado, las escenas de acción no son mi fuerte pero estoy trabajando en ello. Muchas gracias a todos por su paciencia y si siguen todavía la historia les mando un fuerte abrazo virtual.
¡Feliz inicio de año! Y un especial agradecimiento a las personas que agregaron a favoritos o follow la historia o que comentaron el capítulo anterior. Daniel Diaz2, Coati-chanchanCHAAN, AnaelDeNottZabinni, Bell Sky, Fuyita, Aid4, redeginori, maggsa y NinaMinou.
Como propósito de año nuevo tengo acabar esta historia para julio, así que esperen las próximas actualizaciones :) Ya terminé la carrera así que tengo un poco de tiempo libre que trataré de usar para avanzar en esta historia.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
