¡Hola mi gente! :3...eh vuelto...¡Con un nuevo capítulo! :D -después de mil años :v-

Aquí les dejo:

*-*-*-*Una nueva oportunidad*-*-*-*

*-*-*-*(Remastered)*-*-*-*

Capítulo 11…¿Qué es lo que siento?


Tras el juicio de Erza transcurrió un mes, uno en el que Natsu se aprovechó de que Kagome y la pelirroja no estaban en casa para hacer de las suyas. Sin que nadie se diera cuenta -o eso creyó- tomó una misión Clase S y cuando iba a salir lo abordó la chica nueva, así que le ofreció ir con él. Al principio Lucy se negó rotundamente, por supuesto, pero al enterarse de que la recompensa sería la llave de Sagitario…su opinión cambió bastante rápido.

—No puedo creer que estemos haciendo esto—Comenta la rubia ya sentada en el bote, frente a ella se encontraba Gray inconsciente y Natsu remando con Happy a su lado. El mago de hielo había intentado detenerlos por órdenes del maestro y bueno…al pelirosa no se le ocurrió una mejor idea que noquearlo y secuestrarlo—Gray tiene razón, Kagome y Erza nos harán picadillo cuando se enteren, y ni qué decir del maestro—Ya se estaba arrepintiendo.

—No se enterarán—Dice Natsu despreocupado sin parar de remar.

—¿Cómo estás tan seguro?—Cuestiona Lucy mirándolo con los ojos entrecerrados.

—Porque haremos el trabajo tan rápido que no les daremos tiempo de enterarse—Contesta el pelirosa con una sonrisa segura.

A Lucy le resbaló una gotita anime, estaban muertos, muy muertos…y cuánta razón tenía. El trabajo en un principio había ido bien, tenían que ayudar a los habitantes de la isla a romper una maldición que los convertía en monstruos durante la noche, todo perfecto hasta ahí, eso hasta que descubrieron que el causante de todo aquello era nada más y nada menos que Lyon Vastia, el antiguo compañero de entrenamiento de Gray, de quien se separó luego de la muerte de su maestra Ur.

A partir de ahí todo se complicó, los compañeros de Lyon se metieron en medio y comenzaron una pelea contra los tres magos separando a Natsu, Happy y Lucy de Gray, dejando a su líder encargarse de éste último.

Con esos problemas y todo, el trabajo terminó bastante bien. Natsu evitó que Gray cometiera una locura que habría sido en vano, pues Deliora, el demonio de Zeref, fue liberado por Lyon, y para evitar que hiciera un desastre y creara más desgracias Gray quiso hacer lo mismo que Ur sellándolo con su vida, pero la energía vital del demonio era tan poca que solo bastó un toque para que éste se pulverizara dando fin a la pelea.

—¡¿En qué demonios estaban pensando?!—Los regaña Kagome, quien había llegado a la isla junto con Erza. El maestro había contactado con ellas para avisarles y partieron hacia allí de inmediato.

—Lo sentimos—Se disculpan los tres sentados en posición shinto frente a ella con la cabeza gacha.

—Yo ni si quiera quería venir al principio, pero la llave…—Dice Lucy llorando en cascada, había tenido una buena vida.

—¿Llave?—Pregunta Kagome mirándola con una ceja alzada.

—La recompensa era una llave de espíritu estelar, Sagitario.

—Ya veo, fue así como Natsu te convenció—La hanyou mira al pelirosa a punto de ahorcarlo, él por su parte comenzó a sudar frío—¿Y qué hay de ti? ¿Qué no se supone que ibas a detenerlos?—Cuestiona mirando a Gray que se tensó.

—El cabeza de magma me noqueó y me secuestró, así que vine en contra de mi voluntad—Contesta el mago de hielo disimulando sus nervios.

—En pocas palabras, Natsu es el único responsable—Dice Erza haciendo crujir sus dedos, no esperaría a que el maestro le diera el castigo, no, lo castigaría ella personalmente.

Pero antes de que se acercara al pobre desdichado, Kagome le colocó una mano en el hombro para que se calmara.

—Espera, ya que estamos aquí terminemos el trabajo—Dice con una sonrisa tranquila.

Y así lo hicieron. Erza utilizó el ariete de una de sus armaduras arrojándolo en dirección de la luna -claro que no llegaría ahí ni en sueños-, y para que llegara más alto Kagome dio una patada al ariete haciendo que llegara y rompiera la barrera que se había formado debido al hechizo del goteo de luna. Luego de eso, reclamaron la recompensa dándole la llave a Lucy y se fueron de la isla de regreso a casa, donde Erza castigó a Natsu dejándolo bajo una roca por tres días.

Cuando Kagome lo sacó, el pobre tenía la espalda adolorida y no podía moverse, por lo que la hanyou se quedó a cuidarlo.

—Espero que con eso hayas aprendido a no tomar trabajos que no debes y a no chantajear o secuestrar a otros para que vayan contigo—Dice Kagome con una sonrisa divertida sentándose junto a la cama del pelirrosa.

—Al menos pude hacer un trabajo Clase S—Dice Natsu sonriendo, la ojidorada negó con la cabeza.

—¿Me quieres explicar por qué los llevaste contigo?

—Bueno…la intención era ir solo Happy y yo, pero Lucy nos vio subir al segundo piso a tomar el trabajo, y cuando bajamos amenazó con delatarnos.

—Así que le mostraste la recompensa y le prometiste compartirla si iba contigo y cerraba la boca—Dice Kagome metiendo las manos en las mangas de su haori—Cuando vio que parte de la recompensa era la llave accedió a ir.

—Sí, luego Gray nos alcanzó en el puerto, y como sabía que si lo dejaba ir se lo diría todo al maestro…

—Lo noqueaste y lo llevaron con ustedes. Eres el colmo—Dice Kagome para seguido soltar un suspiro.

—Y…hablando de eso, ¿Cómo es que el maestro-?

—Mirajane lleva un registro de todos los trabajos que llegan. Cuando vio que faltaba uno y que nadie le había avisado que se lo llevarían, contactó al maestro—Explica cerrando los ojos, luego abrió uno—No fue difícil para él saber que habías sido tú.

Una gota anime resbaló por la cabeza de Natsu, ¿Tan así de predecible era?

—Como sea, para mañana ya deberías poder moverte mejor—Dice la hanyou levantándose—Iré a hacer el almuerzo, trata de no moverte ¿Si?—Camina a la cocina, que por suerte estaba allí mismo, por lo que podría mantenerlo vigilado.

—Aye sir—Dice el Dragón Slayer de fuego adolorido por hacer un mal movimiento, Kagome rió ganándose un puchero de su parte.

Al día siguiente, a Natsu aún le dolía un poco la espalda, pero nada que no pudiera arreglarse caminando. Él y Happy se encontraron con Kagome saliendo de su casa con Kero en la cabeza y comenzaron a caminar juntos hacia el gremio.

—El maestro llegará más tarde, sabes lo que te espera ¿Verdad?—Dice Kagome mirando al pelirrosa que palideció mientras Happy y Kero se adelantaban volando.

—Si…lo sé—Dice aterrado. Aún si Erza ya lo había castigado, no se salvaba del castigo del maestro.

Kagome solo sonrió nerviosa, su amigo estaba en un gran problema con el que no podía ayudarlo, no quería ser acarreada al castigo, gracias. Al llegar al gremio Natsu fue a ojear los trabajos para ver si había algo interesante, Kagome por su parte salió de nuevo con rumbo a la pastelería, Kero se había comido el pastel que Erza le había dado a cuidar, y si no le entregaba otro a la pelirroja sería su fin; Kero y Happy la acompañaron.

Entre los pedidos disponibles Natsu encontró uno bastante curioso, en la petición decía que darían una buena recompensa a quien descifrara el hechizo escrito en el papel. Curioso, el pelirosa lo leyó, pero pasó algo muy diferente a lo que él esperaba, pues repentinamente se vio en el cuerpo de…

—¡¿Pero qué demonios?!—Grita al verse en el cuerpo de Loke, mientras que el mencionado gritó horrorizado al verse en el cuerpo de Salamander.

—Ara, que cosa tan curiosa—Dice Mirajane mirando la escena intrigada. Lucy y Gray también habían intercambiado cuerpos y la chica evitaba a toda costa que Gray se desnudara estando en SU cuerpo.

En ese instante Kagome y los felinos regresaron en compañía del maestro, cabe decir que al ver tal escena quedaron conmocionados…al menos al principio.

—Ahjajajaja, no…no puedo…no puedo creerlo—Ríe Kagome con una mano en el estómago y lágrimas de risa—Me duele el estómago, jajajajaja.

—¡Ya deja de reírte, no es gracioso!—Le reclama Natsu/Loke sintiéndose indignado, era seguro que no dejaría de molestarlo después de esto.

—Lo siento jajaja, lo siento—Dice Kagome tratando de calmarse, una vez lo logra mira a Levi—¿Si podrás descifrarlo?—Pregunta aun sonriendo.

—Por supuesto, solo necesito unos minutos—Responde la peliazul con una sonrisa segura.

—Tienes que hacerlo rápido, si no descifras el hechizo en media hora ellos se quedarán así para siempre—Dice el maestro como si hablara del clima. Iba a darles un castigo por haber ido a una misión que no tenían permitida, pero consideraba que ese ya era suficiente castigo para ellos.

Los afectados por el hechizo quedaron de piedra, ¡No podían quedarse así para siempre!

—No se preocupen, puedo descifrarlo en menos tiempo que eso—Asegura Levi tomando la hoja con el hechizo—Mira, ¿Cuánto tiempo me queda?—Pregunta mirando a la albina que buscó un reloj.

—Te quedan veinticinco minutos—Responde con una expresión demasiado tranquila para la situación frente a sus ojos.

—Bien, manos a la obra—Dice Levi comenzando a trabajar.

En tan solo quince minutos la peliazul pudo descifrar el hechizo, pero al decirlo solo Lucy y Gray volvieron a la normalidad, por lo que si quería que funcionara de forma correcta debía decirlo de nuevo.

Unos días más tarde, Natsu -ya en su cuerpo- les propuso a Erza, Gray, Kagome y Lucy que los acompañaran a él y a Happy a un trabajo. La primera en acceder fue la rubia, pues dentro de poco le tocaba pagar la renta y le hacía falta dinero, la siguiente fue Kagome, no tenía nada que hacer y el aburrimiento la estaba matando, en cuanto a los otros dos, Natsu tuvo que hacer de todo para convencerlos de ir, aunque Erza no le dio tanto trabajo.

El trabajo fue bastante sencillo, solo debían atrapar a unos ladrones que estaban haciendo de las suyas en un pueblo cercano. Lo único difícil fue encontrar su escondite, pero derrotarlos y llevarlos ante las autoridades fue algo demasiado fácil. Al terminar el trabajo emprendieron rumbo de regreso a casa, en el camino Kagome y Lucy charlaban animadamente, se habían vuelto muy cercanas en el último mes, cercanas al punto de que Lucy pudo contarle su pasado sin miedo a que la juzgara, lo mismo con la ojidorada.

—Oye Kagome, quiero preguntarte algo—Dice Lucy caminando junto a ella, delante estaban Gray y Natsu matándose con la mirada aprovechando que Erza no los veía.

—¿Mmm?—La mira curiosa.

—Eh visto que Natsu y tú son bastante cercanos—Dice la maga estelar llevando las manos tras la espalda—Pero no pude evitar notar…que hay algo más—Le lanza una mirada suspicaz entrecerrando los ojos.

—¿A-Algo más?—Pregunta Kagome tensándose.

—No creas que no eh notado como lo miras "O cómo te mira él a ti"—Piensa lo último formando una sonrisa pícara—¿Acaso hay algo más que amistad entre ustedes dos?

Al escuchar esa pregunta Kagome se detuvo con una expresión nerviosa mientras un fuerte sonrojo se apoderaba de su rostro convirtiéndolo en un poema color cereza. Lucy también se detuvo mirándola a la espera de una respuesta, pero ella desvió la mirada a otra parte dando a entender que esa respuesta no llegaría pronto.

—"Al parecer no se había dado cuenta"—Piensa la maga estelar para seguido soltar un suspiro, que desilusión—No hace falta que respondas, vámonos antes de que nos dejen—Entrelaza un brazo con el de ella y la jala para alcanzar a los demás.

Algo más que amistad…la verdad es que no se había puesto a pensarlo seriamente, pero sí había pasado por su cabeza más de una vez. Cuando estaba con Natsu siempre podía relajarse; cuando estaba triste, una sola sonrisa suya bastaba para hacerla sonreír a ella también, y cuando estaba en una crisis, solo un abrazo del pelirosa era capaz de hacerla reaccionar. Su corazón…también latía con mucha fuerza.

—"¿Es posible que haya vuelto a enamorarme sin darme cuenta?"—Se pregunta tirándose en su cama, por fin estaba en casa. Ya se había bañado, cenó con Kero que ya estaba durmiendo en su pequeña cama en uno de los cajones del escritorio, y ahora ella quería dormir, pero ese pensamiento no la dejaba en paz—"Viéndole el lado bueno, no tengo que preocuparme por una ex-novia cadáver"—Piensa con gracia apagando la luz de la mesita de noche para dormir.

Ciertamente era en parte un alivio, no tenía que preocuparse de ningún interés amoroso del pasado del pelirosa, pues nunca lo tuvo, pero aún no sabía si él podría o no sentir algo por ella, pues nunca lo vio fijarse en ninguna chica, ni siquiera en los dos años que estuvieron separados…en fin, ya pensaría en eso en otro momento, ahora debía descansar.

Continuara…


Espero que les haya gustado :3...la verdad es que ya tenía este capítulo hecho desde hace muuuuuuuuuuucho tiempo, pero como estoy con otros fics, la inspiración para éste se fue al demonio :/

Trataré de ver si me pongo con el 12, la verdad es que no quiero abandonar esta remasterización, y menos porque me está encantando :3

Ene fine...

¡ESPERO SUS REVIEWS!

¡RAIYU NO...JA NE! :D