Maretta: Hola, aquí yo saliendo de una crisis y bloqueo existencial. Prometí este pequeño One-Shot hace ya unos meses a un lector, manu esto es para ti. Se supone que lo debí subir antier, pero ni el tiempo ni mi cerebro alcanzaron para má basado casi totalmente en el Remake de RE3, andaba haciendo Speedrunning del mismo, y bueno me hizo recordar momentos.
Disclaiimer: Resident Evil no me pertenece porque si no haría un Remake del Core: Veronica :3
—Se acabó.
Carlos respiró aliviado luego de que la ola expansiva dejó de tambalear el helicóptero, era grandioso e incluso satisfactorio haber sobrevivido a un apocalipsis de tal magnitud aunque no pudo evitar sentir un gran nudo en el estómago, incontables se habían perdido ese día y por culpa de la ambición del ser humano, estaba seguro de que Jill había llegado a la misma conclusión.
Suspiró al pensar en todo lo sucedido en los últimos días, pues hace no mucho tiempo era un soldado destacado, experto en armas para una gran organización y hoy, hoy sólo era un ser más en el extenso mundo.
Ese maldito que se iba cada vez más a la mierda, ese donde día tras día salía un nuevo demente tratando de destruirlo, y eso bya comenzaba a cansarle. No en vano desde niño pudo observar la violencia y crueldad del hombre; las guerrillas no eran la mejor forma de sobrevivir pero por un tiempo fue la única a su alcance.
Hasta que fueron capturados.
Sabía que no podía durar para siempre, el enemigo era mucho más poderoso y sangre fría, una terrible combinación, la orden se ejecución emitida en su contra no lo sorprendió; el no temía a la muerte. Morir era mucho más sencillo que afrontarse a la implacable vida.
No obstante, esta demostró ser una hija de puta al brindarle una oportunidad más de seguir entre los vivos: La poderosa Umbrella ofreció perdonar su vida a cambio de trabajar para ellos, un giro argumental muy inesperado, más que no iba a desaprovechar.
Su futuro parecía brillar más que el mismo sol, en poco tiempo se convirtió en un miembro excepcional del equipo. Su mundo aparentaba un magnífico porvenir. Pero como todo lo bueno, debía durar poco.
El 15 de Septiembre fue llamado a un importante operativo en la antes pintoresca Racoon City por el brote de un extraño virus que transformaba a sus usuarios en muertos vivientes. Un escenario sacado de la más cruda película de terror, tan macabro como para darte pesadillas en las noches si es que lograbas salir de alli.
Empero, nada pudo preparlo unos para enfrentarse unos días después a ese par de increíbles lumbreras color de cielo.
La primera vez que vió hermosa castaña no pudo quedar impresionado, hace poco la había salvado de morir de esa extraña criatura, parecía una civil común, sin embargo esa fiereza en su mirada le indicaba que estaba equivocado.
No pensó que tanto hasta que Mikhail la reconoció. Ella era Jill Valentine, miembro del Team Alpha de STARS, una mujer de mucho cuidado.
¡Y qué cuidado!
Pronto se dió cuenta que estar cerca de la agente Valentine era sumamente peligroso.
Cuando se arriesgó activar la ruta que los llevaría fuera, cuando se sacrificó para que la enorme bestia se alejara del área de trenes, el trayecto ante esas grotescas criaturas enfrentándolas sin ayuda de nadie, su capacidad era infinitamente asombrosa y su admiración no hacía nada más que aumentar a pasos agigantados.
Pero fue ese momento donde la vió caer, envenenada al borde de la muerte donde fue capaz de sentir el verdadero terror, ese miedo de perder a esa castaña que lo había prendado desde el primer momento, pese a que su primer encuentro no fue el más amistoso, sobretodo cuando ella se enteró que trabajaba para la U.B.C.S. En ese instante supo que debía protegerla fuera como fuera, incluso si no era el virus sino su misma bala la que lo rematara.
Ya se lo había confesado a Tyrell, esa. mujer era especial, y no la dejaría ir tan facilmente.
Rendirse no estaba en su vocabulario.
—Carlos—llamó Jill sacándolo abruptamente de sus pensamientos, es verdad que seguía en el helicoptero, que suerte tuvo de haber colocado momentáneamente automático o capaz ya se hubiesen estrellado
—¿Qué ocurre? ¿Estás bien?
La castaña asintió, aunque su semblante lucía neutral.
—Sólo pensaba en lo que será de nosotros a partir de ahora.
—¿Qué piensas hacer?
—No estoy segura de cómo, lo único que sé es que Umbrella caerá. Yo me encargaré de ello.
El varón soltó una risita.
—Sí hay alguien que puede hacerlo esa eres tú súper policía.
La chica se levantó de su asiento y se colocó en el sitio junto al piloto.
—Quiero agradecerte todo lo que hiciste por mí, a pesar de mi comportamiento inicial tú te mantuviste a mi lado, sin ti no pide haber llegado hasta aquí.
Carlos sonrió conmovido.
—No digas eso, eres muy fuerte, mucho más que yo, es más, yo soy quién debería agradecerte; confiaste en mí a pesar de saber para quién trabajaba y aunque no estaba enterado de nada, bien pudiste haberme dado un tiro en la cabeza apenas conseguiste un arma.
La ex miembro de STARS golpeó ligeramente su hombro con una mueca de falso fastidio, antes de reír abiertamente.
—Tú lo dijiste, no podías dejarme en un mundo sin Carlos, sería muy cruel.
Dicho esto la fémina se acomodó en el asiento no tardando en quedarse profundamente dormida, Carlos la miró de reojo sin dejar de sonreír.
—Un mundo sin ti no sería sólo cruel Jill, sería uno en el que yo nunca quisiera vivir.
FIN
¡Y es todo! Espero que les haya gustado.
Me fue muy difícil escribir Valeveira, ya que no es una de mis parejas preferidas, lo mismo ocurre con Cleon que por cierto Manu, no pienso escribir uno sobre ellos. Si este me costó mucho acabarlo, un Cleon lo terminaría en 2050.
Bueno si nada que decir me despido
Xoxo, Maretta.
