"Amamos lo que nos hace falta, dijo Sócrates. Besos de sus labios es lo que me hace falta, su mirada en mí me hace falta, ella me hace falta porque la amo, porque no me imagino una vida sin ella, porque quiero conocerla, quiero que me dé la oportunidad de darle todo de mí; me enamoré de mi profesora y no sé qué hacer. Quiero acercarme a ella, quiero verla sonreír, quiero devolverle una de tantas sonrisas que ella en silencio me ha robado, pero no sé prácticamente nada de ella, y ella no conoce nada de mí."
- ¿Nicky? Joder mi cabeza va a estallar…- me quejo del dolor mientras busco a tientas mis lentes por el suelo, - ¡¿Nicky?!-, toco un plástico con las yemas de mis dedos, son mis lentes que están a mi izquierda cerca de un bulto tibio, un cuerpo. Me pongo los lentes, y abro los ojos poco a poco para acostumbrarme a la luz. Lo primero que logro distinguir es la cabellera rubia, alborotada y despeinada del cuerpo que duerme dándome la espalda.
- Nicky, levántate – muevo a mi amiga del hombro.
- Humm, Vause déjame, quiero dormir… - Nicky se pone boca abajo mientras me reincorporo sentándome en el suelo.
- Vaya manera de empezar el fin de semana, ¿he? – me río por las estupideces que hicimos y dijimos la noche anterior en el bar del Este, un recuerdo vago llega a mi mente, una mujer, la mujer de mis sueños estuvo ayer en el bar… -La besé – susurré sorprendida por mi acción.
-No Alex, eso no fue un beso. Un beso consta de labios unidos, lengua y baba, lo que le diste a Chapman no llega ni a intento de puta mierda de beso. – Me dice Nicky con los ojos aún cerrados.
-Cállate, para mí fue un beso… - toco mis labios de manera inconsciente. - Su piel es muy suave, su calor me hizo delirar, la tuve tan cerca… -
- Y no la besaste. Apenas lo tuyo fue labios, te falta la baba, la lengua y lo más importante, los labios de ella –
- Ya párate, ¿quieres? El piso de tu sala no es muy cómodo que digamos y dormir con la misma ropa de ayer lo hace menos cómodo. – Me levanto del suelo y le doy un leve empujón a Nichols con el pie, - anda, iré a asaltar tu refrigerador –
-Hazlo, pero déjame aquí un rato más… - Nicky jala una manta del sillón más cercano y se cubre hasta la cabeza.
Después de tomar agua, mucha, mucha agua, una aspirina, y de lavarme la cara. Pongo la cafetera a trabajar, hago pan tostado, preparo fruta y cocino hot cakes con mi secreto especial, canela y un poco de chocolate en polvo.
Para cuando todo estaba listo voy por Nicky a la sala, muy a su pesar se levanta y me acompaña hasta la cocina para desayunar.
-Oye Vause, anoche le llamé a tu mamá para decirle que te quedarás en mi casa y no contestó. –
-No hables con la boca llena. - Ella pone los ojos en blanco por un instante. - ¿A qué hora le llamaste? –
- No sé, eran las dos o tres de la mañana-
-¿Sabes? Ella ha desaparecido las últimas dos noches. El jueves por la noche no llegó a dormir con el pretexto de que estaba con Sonia. No sé, se me hace tan raro, ella no es así. -
-A lo mejor se escapa con Sonia para hacer, ya sabes, cosas que sólo hacen dos mujeres a altas horas de la mañana – Nicky sube y baja las cejas repetidamente.
-Oh, mierda, Nichols, no digas eso, joder se me quitó en hambre –
Nicky se ríe de mí y le lanzo un pedazo de fresa a lo que contra ataca con un pedazo de manzana. -Me refiero a que seguro andan tejiendo un suéter, Vause, maldita pervertida malpensada. - Nicky siguió con sus bromas toda la mañana.
Me duché, cepillé mis dientes y me puse una playera y un pantalón que dejé en casa de Nichols la última vez. Me despedí de mi amiga y aunque insistió en llevarme, me dirigí a mi casa en taxi.
Para cuando llegué mi mamá no estaba, ¿a dónde se va? Me recuesto en mi cama, estoy muy cansada y mi cuerpo pide dormir. Horas después despierto por el sonido de mi celular, es mi mamá.
- ¿Diga? – contesto acostada en mi cama.
-Alex, ¿estás en casa? –
-Sí, mamá. ¿Dónde estás tú? -
-Fui a entregar solicitudes de trabajo, ¿qué tal ayer con Nicky? -
-Bien, todo bien… - me sale un bostezo
-Ya veo que se divirtieron – escucho una leve risa de su parte al otro lado de la bocina -Bueno, te dejo. En unas horas llego a casa. Te quiero-
-De acuerdo. - Y termino la llamada. Me deja más tranquila saber que ella esté ocupada en buscar empleo, por un momento en serio creí que estaba haciendo algo indebido. No la he visto y cuando la vi, discutimos así que estoy pensando en recibirla con la cena lista.
Mi madre llegó a la casa sobre las 8pm, yo estaba terminando los últimos detalles del emplatado así que no tardamos mucho en sentarnos en la mesa. Cenamos, reímos, hablamos sobre todo menos de "nuestros secretos". Cuando terminamos de cenar, me ofrecí a limpiar la cocina, mi madre se disculpó diciendo que olvidó unas cosas en casa de Sonia y que iría por ellas.
-Es muy tarde para que vayas con Sonia, estoy segura que sea lo que sea que hayas olvidado, puede esperar a mañana. –
-Alex, tengo que ir con ella, lo siento. No tardo y cualquier cosa, te llamo, ¿está bien? –
-Te acompaño entonces, no te dejaré ir tan tarde sola –
-Alexandra, ya estoy bastante grande como para que me cuides. Voy y vengo. Punto. –
- ¿Qué te traes con Sonia? Desapareces con ella, ¿qué pasa? – le pregunto con desconcierto, si ella no estaba haciendo nada moralmente "malo" (tomando como referencia la perspectiva de "maldad" que tiene la sociedad en la actualidad) entonces ella me podría contestar sin evadir la pregunta.
-Alexandra, no me interrogues. Voy y vengo. Punto. – Toma su bolso y sale de la casa. Si ella dice que no pasa nada, entonces le tendré que creer.
Limpio la cocina como dije que haría, acomodo un poco la casa, barro, sacudo, trapeo e incluso tiendo la cama de mi madre, la dejó destendida otra vez. Para cuando estaba acomodando la ropa sucia en el cesto, noté olor a alcohol y colonia de varón barata. ¿Mi madre está viendo a alguien? No lo puedo creer, dejaré que ella me diga lo que sucede en su momento, no voy a interrogarla, es su vida y puede hacer lo que quiera, pero, ¿por qué no me lo ha dicho?
Me quedé intrigada así que para disipar las dudas me duché, vi un par de películas y me acosté a dormir.
"… Bésame, Alex, hazlo por favor…" Recreo el momento del beso en el bar durante mis sueños, "Alex, no te desvíes, no me beses en la mejilla, mis labios son los que quieren tocarte…" Seguramente son ideas mías, ella no quiere nada de mí. Soy su alumna, ella mi profesora.
