Al terminar la última clase del jueves, Nicky y yo pasamos la tarde en su casa, específicamente en el patio trasero de su casa a orillas de la piscina con los pantalones arremangados, los pies sumergidos en el agua hablando sobre todo y nada a la vez hasta que el celular de Nicky sonó y la conversación dio un giro repentino. Escucho la conversación que mantiene por teléfono, no porque sea entrometida, sino porque ella estaba sentada a menos de un metro de distancia y era imposible no escuchar aunque quisiera.
-…Bien, nos vemos en un rato… ¿vienen todos?... de acuerdo, sí, genial… besos bella…- Se despide y termina la llamada, se le ve emocionada.
- ¿Algo interesante? – pregunto tomando un trago de cerveza.
-Muy interesante, Vause, unos amigos del colegio vienen para acá a pasar un rato, espero no te moleste, la verdad me gustaría presentártelos y hace mucho no los veo. – Me dice sonriente.
-Unos amigos… ajá, del colegio… -reflexiono la situación - ¿por qué se aparecen un jueves por la tarde? Lo común es un encuentro casual los fines de semana en algún lugar igual de casual.
-Te olvidas que dije "amigos", mis amigos no son comunes, mírate a ti.
-Hey, yo soy común, muy común. – Dije tratando de sonar ofendida pero la risa al final me delató.
-Sí, claro, como si fuese común que la alumna nerd sea sexy y golpeé como boxeadora profesional. – Comenta con toda ironía. – Lo común es que un nerd sufra de bullying por los sexys que golpean como profesionales. – Dice mientras saca otra cerveza de la hielera que tiene a su lado izquierdo, la abre para ella.
- ¿Y a qué hora vienen? – Cambio de tema terminando lo que me quedaba en la botella.
-No deben tardar, dijeron que pasarían por algo de botanas antes de llegar. -Toma un largo trago de cerveza, se levanta y se encamina hacia la puerta que da acceso a la casa. -Pondré música en las bocinas, ¿me ayudas a conectarlas?
-Claro. - me levanto dejando que mis pies toquen el suave césped dándome una agradable sensación de cosquilleo, dejo de sentir el césped para sentir el mármol frío que tiene como piso la casa encaminándome hasta la sala para sacar los cables de los cajones, sé dónde Nicky guarda todo esto pues los he sacado de allí cientos de veces.
Me reúno con Nicky en el patio y empezamos a conectar dos bocinas grandes que están localizadas estratégicamente en el patio para que el sonido se escuche a la perfección a pesar de estar en un lugar abierto. Al terminar, saco mi celular y lo conecto al cable auxiliar para reproducir una lista de canciones que Nichols y yo solemos escuchar, tenemos de todo un poco, desde hard rock hasta reggae pasando por pop, rock indie, y más. Cuando sonaban las primeras notas de Holes, de Passenger se escuchó el timbre. Nicky salió corriendo como niña pequeña hasta la puerta. No presté mucha atención pues regresé a mi lugar a sentarme en la posición anterior con una cerveza nueva en mis manos.
Escucho el bullicio de la risas, voces y pisadas acercándose detrás de mí, Nicky sabe que no soy muy sociable, me cuesta relacionarme a no ser que busque sexo, fuera de eso soy un desastre para buscar amigos, tengo la dicha de contar con Nicky pero es diferente, aunque ella algunas veces se ajusta a mi carácter, en otras veces me saca de mi zona de confort y eso me estimula a seguirle el ritmo, como ahora.
- ¡Vause, ven acá, te quiero presentar a esta bola de locos! – me grita Nicky desde la puerta del patio, me levanto resignada a presentarme frente al grupo, no me agrada estar rodeada de personas que intentan buscarme plática y aunque soy segura de mí detesto ser el centro de atención. Doy un par de pasos hacia los recién llegados, me detengo un momento y vuelvo por mi cerveza, necesito un poco de ayuda. Al recogerla tomo un sorbo y me encamino de nuevo hacia ellos. Ajusto mis lentes con la mano libre, acomodo mi cabello y doy un breve suspiro imaginando lo que me espera.
-Vause, ellos son Sandra, Zack, Teodor… -antes de acomodarse en una de las mesas que se encuentran a los costados de la puerta, me dan un "hola" con más euforia de la que me gustaría, Sandra hasta me dio un beso en la mejilla y Zack una palmada en el hombro -… y la prima de Teodor, Sofía a quién tengo el gusto de conocerla desde hoy. -La busca con la mirada - ¿Dónde está? – Y como si la llamasen aparece detrás de la puerta, sonriente como siempre. – Oh, ella es Sofía – Nicky confirma mis pensamientos.
- ¿Alex? – No puede ser, es más linda que hace años. - ¡Alex! – Grita Sofía quien corre a mi encuentro a abrazarme.
- ¿Se conocen? – pregunta Teodor y Nicky extrañados por la escena al mismo tiempo.
-Sofía, no puedo creer que eres tú. – Le digo cerca del oído ignorando la sorpresa de ambos.
- Y yo no puedo creer que seas tú. – Me aprieta más a su cuerpo. – Ha pasado tanto, pero tanto tiempo. – Se separa un poco de mí sin quitar sus brazos de alrededor de mi cuello – Alex es increíble, no has cambiado nada. Pensé que jamás te volvería a ver. – Es casi igual de alta que yo por lo que veo sus ojos de frente ponerse acuosos por la emoción, la sostengo de la cintura con mi mano libre y acomoda su cabeza en el hueco de mi cuello.
-No llores, por favor. – Le digo tratando de confortarla.
- Oigan, esto es raro. – Dice Teodor – Prima, ¿de dónde se conocen?
-Sí, Vause, ¿de dónde? – Pregunta Nicky poniendo sus brazos en su cadera haciendo una figura de jarra. Nos soltamos lentamente.
-Pues, Alex y yo nos conocimos en el colegio. – Contesta mientras se limpia una que otra lágrima que se dio a la fuga. – Cuando Vivía en New London antes de irme a estudiar a Europa, Alex y yo íbamos en el mismo colegio, ella siempre me defendía de quienes se burlaban de mí, era la única que me hacía sentir bien. -Me mira a los ojos y correspondo a su tierna sonrisa con otra.
-Sofía fue mi primera -novia – amiga. Siempre hacíamos todo juntas.
-Tenemos que ponernos al día, Al, quiero conocer a la nueva tú. – Ese "Al" no pasó desapercibido ante mis oídos. No sabía lo mucho que había extrañado a Sofi hasta ese "Al" que me trae tantos recuerdos. Justo ayer mi madre me la recordaba, es fantástico verla después de tantos años.
- ¡Hey, ¿podemos cambiar la música?! – pregunta Zack desde la mesa rompiendo la tensión.
-Sí, háganlo, es su casa- Contesta Nicky quien se dirige a él seguido por Teodor dejándonos a Sofi y a mí a solas un momento.
-Alex, Alex Vause, tenemos mucho de qué hablar.
-Ya lo creo. -Sofi levanta una ceja y me dedica una sonrisa antes de reunirse con el resto. Como dije, es más linda que hace once años, su cabello es largo a la altura de sus hombros, color castaño claro, ojos de un café obscuro a simple vista pero ligeramente verdes avellana de cerca. Su voz, suave pero firme no ha cambiado al igual que sus labios carnosos y rosados. Los primeros labios que saboreé.
Dicen que el primer beso nunca se olvida, no sé ella, pero yo no lo he olvidado.
