Día 18 en la Tierra 90-10.

Sus ojos se abrieron de un segundo a otro, permaneciendo inmersos en los delicados y precisos trazos que se paseaban por todo el techo; la decoración era perfecta, combinaba con el resto de la estructura y eso solo lo hacía sentirse ajeno al lugar. Estiró su brazo y observó su mano, blanca, como la nieve; volvió a acomodarlo y cerró sus ojos unos instantes, imaginándose el bello resplandor del reflejo del sol en el agua, las aves volando de un lado a otro, la música, los aromas y la calidez. Terminó por pararse de la cama; el frío piso recibió a sus pies descalzos, los cuales transmitieron la sensación a todo su cuerpo, regalándole un ligero escalofrío. Miró sus pies unos segundos, notando la piel tersa y la misma blancura que poseía en sus manos, decidió dejar a un lado eso y caminar hacia el balcón; entando ahí, abrió las cortinas, dejando pasar un poco de calor a la fría habitación donde se encontraba. Sus ojos, antes atentos al techo y después a su cuerpo, ahora habían sido captados por el paisaje que ofrecía aquel lugar. Todo tan reluciente, todo tan maravilloso.

El tenue sonido de la puerta siendo golpeada lo sacó de su pequeño transe, obligándolo a dar media vuelta y decir: -Pase.

-Joven Loki -expresó vivazmente una mujer de cabellos rubios al entrar al cuarto, viendo de frente al príncipe en pijamas, lo que ocasionó un ligero sonrojo en la chica-, su madre desea saber si esta vez irá a desayunar. -Soltó mientras desviaba la mirada, lo que provocó una risilla en el otro.

-Sí, iré -respondió con una sonrisa.

La joven dio una reverencia en forma de despedida, dispuesta a salir lo antes posible del cuarto del pequeño príncipe.

-Espera, Sigyn. -Se apresuró a llamar la atención de la joven-. ¿Podrías… ayudarme a encontrar algo para ponerme?

-¿Crees que vendrá? -preguntó ansioso Thor, tomando una pierna del animal que habían servido como desayuno y lo ponía en su plato.

-Paciencia, hijo mío. Todo a su tiempo. -Lo trató de calmar, Frigga, quien bebía de una copa de oro.

-Pero ya no puede estar encerrado más tiempo. -Siguió el heredero al trono.

-Tampoco podemos obligarlo, Thor -habló Odín.

Mientras la familia real hablaba, las enormes puertas de la sala se abrieron, provocando que Thor se parara ansioso para ver de quién se trataba.

-Buenos días -expresó el invitado con un poco de pena.

-Buenos días, Thomas. -Devolvió el saludo el Dios del Trueno, regalándole una de sus bellas sonrisas.

-Bienvenido. Siéntate -dijo Frigga con una sonrisa, señalando un asiento.

-Gracias. -Con incomodidad sonrió y se sentó a un lado de Thor, quien parecía emocionado con su presencia. Tom observó la gran mesa de oro repleta de platillos que desconocía, lo que le provocó un poco de temor.

Pasaron semanas desde que llegó a Asgard y a pesar de la amabilidad con la que fue recibida, se sentía ajeno, como si no perteneciera al lugar; no lo malentiendan, su sentimiento no se debía a que él no era Loki, sino a otra cosa. Tom se sentía fuera de lugar porque estaba fuera de lugar, pero parecía ser que su contra parte también se sentía así. ¿Que cómo lo sabía? Simple, su cuerpo lo percibía, percibía el rechazo de las personas y por sobre todo, sentía su propio rechazo a cada momento, con cada palabra que decía, con cada palabra que le decían; el rechazo estaba ahí, era como un veneno, uno pesado, denso, que fluía por su torrente sanguíneo a cada segundo, provocando que se sintiera cansado, sin ánimos; deseando simplemente dormir por toda la eternidad.

Hasta el momento sabía algunas cosas sobre "Loki, el príncipe de Asgard", entre ellas que sus colores favoritos eran el verde y el negro, que amaba vestirse de forma elegante -ostentosa, diría él-, que amaba a su madre y hermano, que odiaba a su padre, que era adoptado -al igual que él-, que no tenía amigos -lo cual era triste-, que siempre estaba solo, que la gente le temía, que pagaba con su libertad algún error y, por sobre todo, que se odiaba; el cual era el dato más triste que le conocía. A pesar de eso, nada de era suficiente, quería saber más sobre su alter-ego, quería saber por qué el rechazo, por qué el auto-odio, por qué parecía ser que cada día de su vida era un verdadero infierno.

Tomó la cuchara del lado derecho, pescó lo que parecían ser trozos de pan en la sopa servida y se lo llevó a la boca.

Desde que la fiebre heroica comenzó en el 2012 a causa de Los Vengadores, Tom no recordaba una conversación sobre lugares que quisiera visitar donde su acompañante no incluyera a Asgard entre las opciones. La ciudad dorada parecía ser el sueño de todos en los últimos años y él no podía excluirse de la lista; estaba seguro que Asgard sería hermoso pero jamás pensó que su visita -si es que algún día hacia una- fuera de esta forma. Él nunca se preguntó quiénes eran sus padres biológicos ni de dónde provenía a ciencia cierta, pero estando aquí la pregunta no paraba de rondar por su cabeza, podría preguntarle a Thor o incluso a la reina Frigga, mas no creía estar preparado para la respuesta; era suficiente con estar encerrado en una dimensión que no era la suya. Finalmente, dejó la cuchara a un lado y se dedicó a tomar la copa de plata para beber el agua contenida en ella.

-Padre. -La voz de Thor resonó por toda la sala, captando la atención de la familia real y del propio Thomas-. ¿Habrá alguna forma en la que Tom y yo podamos salir a cabalgar junto a Los Tres Guerreros y Lady Sif? -Miró unos segundos a su padre y después a su madre.

El silencio no se hizo esperar, nadie podía emitir siquiera un ligero ruido, eso incluía a los guerreros que custodiaban la entra de la sala, todos esperaban el grito de Odín tras la pregunta "tonta" de su hijo mayor, no obstante, la respuesta nunca llegó por parte del Padre de Todo. Odín se limitó a mirar a su esposa en busca de su opinión, por lo que ahora la atención se dirigía hacia la mujer más sabia y querida de Asgard, quien terminó por asentir levemente. El grito de felicidad de Thor rompió el tenso silencio, dándole pie al ruido en la sala.

-Solo una condición -advirtió Odín-. Deberé hablar con Lady Sif y Los Tres Guerreros antes de que partan.

-Lo que ordene -dijo Thor con una sonrisa. Dio un último mordisco a su desayuno para después pararse de su asiento-. Andando, Tom, debemos alistarnos -expresó antes de llevarse al invitado del palacio fuera de ahí.

Cuando los príncipes de Asgard se fueron, Frigga dejó la servilleta de seda sobre la mesa-. ¿Advertirás a los amigos de Thor sobre Thomas? -preguntó Frigga-. ¿Todavía temes que sea Loki haciendo una broma?

-No, estoy seguro de que no es nuestro Loki. -Miró a su esposa.

-¿Entonces? ¿A qué le temes?

-A que cometa los mismos errores que él. -Dio una pausa-. Loki siempre ha sido vengativo, calculador y un tanto manipulador. Temo que esas características también las tenga Thomas. Es la misma alma, la misma… esencia pero con diferente historia.

-Temes que al igual que él se haga daño -concluyó Frigga.

-Así es. No importa lo que haya sucedido, es mi hijo y me preocupa.

-Él estará bien. Ambos lo estarán.

-Déjeme ver si entendí, su majestad. ¿Loki no es Loki? -preguntó Fandral con una ceja alzada, claramente confundido.

Lady Sif y los Tres Guerreros fueron citados en la sala del trono de Asgard después de que el medio día había pasado; cita que los sorprendió, no solían ser llamados a menudo, al menos no después de que Thor fuera exiliado a la tierra hace ya unos años, por lo que sus mentes comenzaron a llenarse de ideas sobre algún otro problema de la familia real. Tal vez Thor por fin se había armado de valor para decirle a Odín y Frigga que planeaba mudarse a la Tierra para vivir con Jane Foster, a pesar de que la idea no le agradaba mucho a Lady Sif, o probablemente ya habían descubierto que fue Volstagg quien se acabó la cena especial de Loki hace diez años. Aunque muchas fueron las especulaciones de los amigos de Thor, ninguna había acertado, parecía ser que Thor seguía acobardándose después de todo y Volstagg seguiría vivo.

Fandral miró a sus amigos en un intento de aclarar su mente, pero ninguno lo veía de vuelta, sus miradas solo se mantenían fijas en los reyes.

-Así es, querido Fandral -respondió Frigga por su esposo al ver la confusión del mencionado-. Sé que es difícil de comprender, pero de alguna forma sucede.

El lugar quedó en silencio unos segundos.

-¿Por qué se nos informó? -preguntó Hoggun-. ¿Acaso piensan que él…?

-¿Nos miente? -terminó la frase el propio Odín, mirándolos fijamente.

-Así es, su majestad -dio una reverencia.

-Eso no sucede. -Aportó Frigga-. Sé que Loki no les aspira confianza, pero créanme que esta vez él dice la verdad.

-¿Cómo está tan segura? -Soltó abruptamente Sif, posando todas las miradas en ella, incluyendo la de los reyes. Ante su descortesía, dio una reverencia y dijo: -Lamento mi insolencia.

-Descuida -respondió la reina-, responderé tu pregunta con lo siguiente: ¿acaso una madre no sería capaz de reconocer a su propio hijo?

El lugar volvió a quedar en silencio.

-La razón por la que fueron llamados no es porque no creamos en esta historia, sino que deseamos que el pueblo no se altere al ver a "Loki" fuera del palacio, por lo que su labor será, vigilarlos en todo momento -concluyó Odín.

-¿Puedo hacerte una pregunta? -preguntó Thor mientras caminaban por un largo pasillo dorado hacia la sala del trono.

-Ya hiciste una -contestó Tom con una sonrisa.

-Bueno, otra. -Tom asintió-. ¿Cuál es tu historia? Me refiero a… ¿cómo llegaste a tus padres en Midgard?

Tom se detuvo al escuchar la pregunta-. Pues… mis padres me encontraron un día de Diciembre, cuando la nieve había obstruido el paso de los carros y la calle había quedado desolada -decía como si pudiera recordarlo-. Mi madre me cuenta que era el día más frío de Diciembre, tan helado que estaba segura de que nadie sobreviviría afuera sin un abrigo. Ella dice que era medio día aunque no pareciera a causa de la tormenta, incluso dice que a pesar de estar en su casa todavía sentía frío. Mis hermanas se encontraban en la parte de arriba, jugando con sus regalos de Navidad…

-¿Hermanas? ¿Tienes hermanas? -interrumpió incrédulo.

-Sí, dos hermanas mayores. Ellas son hijas biológicas de mis padres -respondió ante la mirada de sorpresa de Thor-. ¿Puedo continuar? -El Dios asintió-. Bueno, como decía, era el día más helado de aquel año y ella leía un libro enfrente de la chimenea cuando mi padre entró asustado. Él dijo algo como: "¡Cariño! ¡Cariño! ¿Escuchaste?", por lo que mi madre respondió:

-¿Escuchar? ¿Qué cosa, Edward? -Clarisse dejó su libro a un lado y se levantó del sofá donde reposaba-. ¿Alguien está en la casa? -expresó preocupada.

-No, ¿pero no escuchas? -decía, mirando a todas partes en busca del origen del sonido.

-Ed… -Fue interrumpida con una seña que expresaba que debía permanecer en silencio.

En ese momento, el tenue sonido del llanto de un bebé alcanzó a atravesar las paredes de la casa, lo que provocó que la pareja se mirara inmediatamente. Parecían incrédulos por lo que escuchaban e incluso llegaron a pensar que era producto de su imaginación, sin embargo, el sonido volvió a escucharse, por lo que salieron de la casa sin importarles que estuviera nevando y se dedicaron a buscar al bebé. Encontraron al niño en un terreno baldío detrás de su casa, entre los escombros de un cobertizo y la nieve.

El niño parecía apenas llorar, como si estuviera cansado de hacerlo, su llanto se escuchaba débil a pesar de que estuvieran a centímetros de él. Clarisse tomó al niño en brazos, provocando que soltara una pequeña tarjeta que Edward recogió. El papel tenía escrito "lista de nombres para el bebé:" en la parte delantera y en la trasera un único nombre.

-Loki -adivinó Thor.

-Así es. Mi madre dice que esa nota parecía haber sido escrita por un niño de cinco años. Al final me llevaron a la policía para ver si alguien me había reportado como desaparecido, pero al ver que nadie me "reclamaba" decidieron hacer los papeles para poder adoptarme. De hecho una de las cosas que los sorprendió fue que no me enfermé, es decir, permanecí, posiblemente horas, a la intemperie con temperaturas bajas y yo no tuve ni un leve resfriado -decía mientras arrugaba el entrecejo, confundido.

-Vaya… -expresó Thor como respuesta-. También pusieron otro nombre. "Thomas".

-Y un apellido. -Asintió.

Permanecieron en silencio unos segundos, tiempo que sirvió para retornar su camino.

-¿Cuándo supiste que eras adoptado? -interrogó de nuevo el Dios del Trueno.

-Cuando tenía quince años. No me lo tomé bien al principio, pero después de unos días de estar encerrado en mi cuarto comprendí que no importaba si era su hijo de verdad o no, seguían siendo mis padres -concluyó.

Thor le dedicó una tierna sonrisa-. Me alegra.

-Ahora… ¿puedo preguntarte algo?

-Sí.

-¿Cómo llegó tu hermano…? -Su pregunta no fue concretada a causa de la voz de un hombre que gritaba entusiasmado el nombre de su acompañante.

-¡Thor! ¡Amigo! ¡Qué alegría verte! -gritó Volstagg con entusiasmo.

-¡Amigos! -expresó Thor con una sonrisa mientras los recibía con un abrazo.

En ese pequeño lapso de tiempo, algo recorrió el cuerpo de Thomas, una sensación extraña que no le gustó para nada. Parecía ser que un vacío crecía en su estómago con cada segundo que pasaba, un vacío que su mente desconocía pero que su cuerpo lo reconocía.

-Eres Tom, ¿no? -escuchó detrás de él una voz femenina, que al darse la vuelta descubrió era perteneciente a una hermosa mujer de cabello tan oscuro como la noche sin luna y de piel perfecta-. Te ves como Loki.

Thomas se miró-. Es que estoy en el cuerpo de Loki.

La mujer hizo una mueca como respuesta.

-No me crees, ¿cierto?

-Es difícil viéndote como él.

-También es difícil fingir ser él. No conozco mucho de su pasado pero algo me dice que no es muy querido.

-"No ser querido" es una frase que le queda corta. Loki es… odiado. Él simplemente es considerado un…

-Villano. -Completó un hombre de cabello rubio-. Mucho gusto, soy Fandral -dijo con una sonrisa-. Ella es Lady Sif. -La mujer asintió-. Y aquellos son: Volstagg y Hoggun. -Señaló a los dos hombres que estaban platicando con Thor.

Tom observó a todos con curiosidad, los amigos de Thor parecían ser guerreros honorables y leales. Todos dignos de ir al Valhalla.

-¿Están listos? -preguntó Thor.

-Siempre -respondieron al mismo tiempo Sif y Los Tres Guerreros con una sonrisa.

-No creo que me agrade estar un caballo -decía Tom con voz entrecortada a causa del galope del animal.

-¡Vamos! ¡Si estoy es lo mejor que hay en la vida! -respondió contento Thor mientras que con la brida le indicaba al caballo que apresurara el paso, dejando atrás a Tom.

-Definitivamente odio esto -murmuró al ver como el Dios del Trueno se alejaba cada vez más.

-¿Primera vez cabalgando? -le preguntó Hoggun al detenerse a su derecha.

-¿Soy tan obvio? -preguntó Thomas con un toque sarcástico.

-Sí -contestó Fandral con una sonrisa mientras se detenía a su izquierda. Tom lo miró con una ceja alzada-. No te preocupes, así también fue la primera vez de Loki -suspiró-. Qué buenos tiempos. Hey, Volstagg, ¿te acuerdas como lo ayudamos? -dijo mientras miraba atrás.

-¡Por supuesto! -contestó el mencionado al mismo tiempo que se detenía detrás de Tom-. Fue de esta manera -dijo antes de darle un golpe al animal, lo que provocó que el caballo relinchara y corriera a toda velocidad con un Tom que se aferraba a las riendas despavorido.

Los Tres Guerreros permanecieron en el mismo lugar mientras veían como Thomas se dirigía a Thor a gran velocidad. Las carajadas eran perceptibles a decenas de metros a la redonda e incluso eran escuchados por el mismísimo Tom, quien los maldecía internamente por tal broma pesada.

Sif paró en seco al darse cuenta de que sus amigos veían divertidos como el nuevo Loki sufría tratando de controlar el caballo. Miró a sus amigos unos segundos y después dirigió su mirada a Tom quien ahora yacía en el suelo junto a Thor. El semblante del primero había cambiado totalmente, ahora parecía feliz y reía a carcajadas. Sif no estaba segura de que aquel hombre no fuera Loki jugando una mala broma, pero de lo que sí estaba segura era que a pesar de todo, Thor siempre era feliz a lado de su hermano.


En este capítulo vemos cómo Tom está manejando la vida de Loki, además de que lo conoceremos mejor. Su aparición no afecta a la trama principal pero sí al crecimiento de nuestro personaje :D
Hasta el momento no sé si haya una Tierra 90-10, pero esta la inventé para el mundo de nuestro Loki en este fic, el mundo al cual Loki se transportó es el 38-81