Día 28 en la Tierra 38-81.
Loki abrió los ojos y lo primero que vio, fue el techo blanco del apartamento, un techo limpio y completamente liso, sin ninguna decoración que le recordara a Asgard.
Era viernes, un viernes por la mañana y el frío se colaba entre sus sabanas, lo que erizaba los vellos de sus brazos. Podía escuchar el murmullo de las personas a lo lejos y el sonido que emitía una licuadora.
Se paró de la cama e inhaló profundamente. El olor a huevos estrellados inundó sus fosas nasales al mismo tiempo que hacía rugir su estómago. Tenía hambre a pesar de haber comido bastante el día anterior. Se puso sus pantuflas y estiró sus músculos. La espalda aun dolía a causa de la caída de ayer, así que su rostro expresó inconformidad cuando se estiró. Salió del cuarto a paso lento y se dirigió a la cocina.
-¿Quieres jugo de naranja o licuado de fresa? -preguntó Clarisse en cuanto vio a Loki salir del pasillo que daba a los cuartos. La mujer sonreía de forma tierna mientras sostenía dos vasos de vidrio.
-Jugo -contestó el asgardiano. Clarisse asintió y dejó el vaso sobre la barra que los separaba. Loki tomó asiento, miró de forma rápida el plato con comida y, después, comenzó a comer.
La mujer no dijo nada en ese momento, se limitó a observarlo con ojos curiosos a la vez que bebía el licuado rosado.
-¿Quieres que te acompañe al aeropuerto? -preguntó Loki al sentir la mirada de la mujer.
Clarisse dejó el vaso en la barra-. Gracias, pero no. Vine sola, puedo irme sola. -Dio una pausa, momento que Loki aprovechó para dar un sorbo a su jugo-. Gracias por preocuparte por mí, Loki.
-De nada. -Se llevó otro trozo de huevo a su boca y lo masticó. El silencio se hizo presente entre los dos y su mente permaneció en paz antes de que un pequeño detalle saltara a relucir. "Loki". Ella lo llamó "Loki" cuando nunca lo había hecho antes. ¿Eso qué significaba? ¿Que ella sabía la verdad?
Su mirada se desvió de la comida para concentrarse en la madre de Tom, quien soltó una risilla ante el rostro perturbado del joven hombre frente a ella.
-Antes de que digas algo. -Decidió comenzar ella-. Debo confesar que me costó un poco de trabajo darme cuenta de que no eras mi hijo. -Clarisse tomó el vaso de vidrio con el licuado, llevó una de las orillas a su boca y dio otro trago-. Pero después de escuchar a Verity decirte "Loki" a cada rato, cuando a Tom le desagrada por completo ese nombre, bueno, uno empieza a sospechar. -Se encogió de hombros.
La cara de Loki reflejaba sorpresa e intriga. Jamás llegó a pensar que su mentira fuera descubierta, y si era sincero, aquello le pegaba un poco en el orgullo; pero no era la primera vez que alguien no caía en su trampa, ya había tenido varios fracasos, como la vez que se transformó en Sif para jugarle una broma a Fandral, pero fue descubierto por Thor al poco tiempo.
Loki no emitió palabra alguna y la mujer no exigió explicaciones, solo continuó.
-Además, no creas que no me di cuenta de tus "hazañas" como "súper héroe" en la quinta avenida o en el puente, porque reconozco a la perfección esa cara que tienes. -La mujer dio una pausa y frunció el ceño, como si se detuviera a pensar en esas ocasiones con detenimiento-. También está nuestra plática en la Isla Libertad. Thomas jamás me diría algo como eso, el tema de la muerte de mi esposo es delicado para él y estoy segura de que hubiéramos iniciado una pelea ese día.
Sin saber qué más hacer, Loki dio un sorbo a su jugo.
-Ese día peleaste también, ¿no es así? En el ataque -continuó-. Debiste haber muerto en todas esas ocasiones, como en el accidente… -El rostro de Clarisse cambió. Su rostro parecía perdido y su vista se desenfocó. Los recuerdos comenzaron a invadir su mente, la mayoría no muy gratos. Con ellos se despertó la culpa y la ira. En poco tiempo Clarisse revivía los años más dolorosos de su vida, incluso podía verse parada, sosteniendo una sombrilla con un traje negro-. Tú debiste haber muerto en todas esas ocasiones -repitió, como si su mente tratara de entender la frase. Como si tratara de convencerse que su hijo vivía de puro milagro, o maleficio.
El ambiente en el lugar se tornó tenso y Loki comenzaba a sentirse incómodo, miraba a la mujer con atención, mientras analizaba cada uno de los movimientos de ella. Sentía la tristeza brotar de los poros de la piel y la culpa salir por las pequeñas gotas de sudor de Clarisse. De un segundo a otro, la mujer agitó la cabeza para intentar despejar su mente y concentró su mirada de nuevo en Loki, en un intento de quitar cualquier mal pensamiento de su cabeza.
-No sé a qué estén jugando, o si "El príncipe y el mendigo" los afectó de cierta forma, pero lo único que te pido es que traigas a mi hijo a salvo -expresó con sinceridad al mismo tiempo que esbozaba una tenue sonrisa-. Por favor.
-Lo haré -contestó Loki de forma abrupta, tratando de dispersar el aura.
La mujer le dedicó una última sonrisa tierna antes de tomar la manija de su maleta de viaje y dirigirse a la salida.
-Te deseo mucha suerte, Loki. Y lo que sea que esté pasando entre mi hijo y tú, ojalá se resuelva. -Y cerró la puerta.
Loki permaneció en el mismo lugar por minutos mientras miraba la puerta como si la conversación pasada hubiese consumido todo de él. Todo había pasado tan rápido que de alguna forma se perdió en hilo de plática. Ni siquiera había entendido la cuarta parte de lo que balbuceaba Clarisse, aunque poco le importaba el cómo lo descubrió o si lo había descubierto, pues, ahora que lo pensaba, él tampoco fue muy sutil.
¿Será que Frigga también desveló la verdad? Esperaba que sí, que su madre supiera que quien estaba allá no era él. Deseaba con toda el alma que al menos ella se diera cuenta de su ausencia y que cada noche llorara por ello, aunque lo último sonara imposible.
Loki decidió no dar más vueltas al asunto, así que, después de terminar su desayuno y lavar los trastes, tomó su celular para marcar el número que lo comunicaría con su "querido" hermano. El teléfono sonó y sonó hasta que la voz de cierta IA se escuchó. Loki mencionó el nombre de su hermano y en poco tiempo, la estruendosa voz de Thor ya se escuchaba por la bocina.
-¿Qué sucede, Loki? -preguntó Thor con la voz agitada, como si hubiese tenido una pelea hace tan solo minutos.
Eso poco le interesó a Loki, le daba muy igual si su hermano estuviera indispuesto o no, por lo que prefirió ir al punto-. Necesitamos hablar.
-¿De qué? -contestó de inmediato el asgardiano, aunque su atención no estuviera al cien por ciento en la conversación.
-Lo que dijimos en el puente.
Thor suspiró-. Hoy es un mal momento. -Y lo era. Ese día tenían un pequeño problema que se definía como: plaga de ratas, o así lo había llamado Tasha a pesar de solo ser una.
-¿Qué está pasando? -cuestionó Loki al escuchar diversos sonidos por la bocina. Algunos de ellos los identificó como utensilios de cocina, otros como muebles de madera; incluso escuchó unos disparos y el escudo del capitán.
-Tenemos un problema con animales pequeños. Muy pequeños…
-¡Maldición, Cap, está atrás de ti! -La voz de Stark se escuchó desde el otro lado y luego más sonidos de disparos y de sartenes.
-¡Thor! ¡Va hacia ti! -Esta vez fue Steve Rogers quien habló.
Los siguientes sonidos fueron inentendibles para Loki. Desde gritos por parte de todos, hasta el sonido del metal contra el suelo. Estaba seguro de haber escuchado todo ese desastre hasta su apartamento, y no por medio de la bocina.
Pasaron minutos hasta que escuchó de nuevo la voz de Thor, esta vez, más relajada-. Bien. Hablaremos.
-Genial, entonces te espero acá. En el 303 E de la calle 57. Apartamento 24B. No tardes. -Colgó.
Loki no estaba seguro de lo que pasaría cuando su hermano estuviese con él, pero esperaba que lo que sea que pasase, fuera bueno. Él era su única esperanza de volver a casa y no sabía qué haría si esta desapareciera. Para este punto, Loki ya no sabía qué pensar o qué sentir. El miedo de no volver a casa permanecía intacto en su ser, pero el miedo de volver también estaba presente. Sí, quería volver a casa, pero también temía volver a ella, a aquella realidad que consumía poco a poco todo lo que era. Temía estar de nuevo frente a frente a sus errores y saber que él solo era su pasado.
A veces solo deseaba borrar de la historia toda fechoría que hizo, aunque eso significara rendirse ante todos.
¿Estaba mal? ¿Estaba él mal? Una parte le decía que sí, que él era lo peor que le pasó a Asgard, a su madre e incluso a su hermano. Que él era y siempre sería la escoria de su familia, del universo mismo. Pero otra parte de él decía que no lo era, que era él lo mejor que le pasó a Asgard y al universo, que todo lo que hizo fue para el bien de su pueblo, y por qué no, su propio bien.
Se sumergió tanto en sus recuerdos y su autodesprecio que no notó que el tiempo siguió avanzando hasta que el timbre de su apartamento sonó. Sorprendido por la rapidez del Dios del Trueno, Loki checó la hora en el celular. Una hora pasó desde que la llamada dio curso, así que dejó el aparato a un lado, se levantó de su asiento y caminó hacia la puerta para abrirla.
-Hola -saludó Thor con una sonrisa.
Loki lo miró de arriba abajo al mismo tiempo que observaba la ropa de civil de Thor-. Deberías pensar en un cambio de ropa -comentó con desdén para después, dar media vuelta y caminar dentro del lugar. Thor lo siguió, cerrando la puerta detrás de él.
-Estoy aquí -informó con los brazos estirados.
-Necesito ir a Asgard. -Soltó, Loki, de un segundo a otro, como si las palabras hubieran estado tanto tiempo en su garganta que decidieron aprovechar la mínima oportunidad para escapar.
-No te llevaré.
La frase sorprendió a Loki. Sus parpados se abrieron más de los normal y de su boca salía un-: ¿Qué? ¿Por qué no? -Miró a Thor con el entrecejo fruncido-. Si soy tu hermano.
-¿Y tienes pruebas? -Alzó una ceja.
-¡Por Odín! -bufó, mientras se llevaba sus manos a la cabeza en señal de frustración.
-Loki, apenas y te conozco. No te llevaré a Asgard solo porque lo pides. Heimdall no lo permitiría.
-Es mi derecho.
-No, no lo es. Ni siquiera sé si lo que dices es cierto.
-¿Y qué más pruebas deseas? Te conté una anécdota que vivimos juntos.
-Eso no prueba nada, pudiste haberla inventado.
-¿Y que fuera tan acertada?
Thor ladeó la cabeza algo desesperado, después alzó una mano en señal de que parara-. ¿Por qué quieres ir a Asgard en primer lugar?
-Porque es la última oportunidad que tengo de volver a mi mundo.
Thor arrugó el entrecejo, confundido por la respuesta, lo que desesperó todavía más a Loki.
-No soy de tu mundo, ¿contento? -Hizo una pausa-. Vengo de una tierra donde tú eres mi hermano. Donde crecí en Asgard. Fui adoptado por Odín cuando me sacó de Jotunheim.
-¿Jotunheim? -Thor entrecerró los ojos, en un intento de no perderse entre toda la información que recibía.
-Sí, soy… soy un jodido gigante de hielo, Thor -escupió con enojo.
-Pruébalo. -Se cruzó de brazos, desafiante.
Loki no recordaba que su hermano fuera tan desesperante o torpe. Agitó sus brazos con desespero, pero no se dobló. Caminó hacia Thor hasta quedar a un metro de él. Cerró los ojos y se concentró. Tomó toda la magia que tenía y la juntó en un solo lugar, encerrándola por unos instantes. Los ojos de Thor veían la escena con asombro, la piel humana de Loki desaparecía como si hubiesen pasado un borrador encima de ella. Pronto, la piel de Loki quedó completamente azul y para cuando abrió los ojos, Thor parecía fascinado, o tal vez estaba horrorizado. No lo sabía, era la primera vez que se mostraba tal y como era frente a él, y por alguna extraña razón, esperaba que lo aceptara de esta forma.
-Eres un gigante de hielo… -susurró el Dios del Trueno, incrédulo y con los parpados completamente abiertos-. ¿Cómo es que eres tan pequeño?
-No lo sé y no me interesa.
-Por las barbas de Odín… Ahora tengo más preguntas que respuestas. -Thor caminó hacia el sofá de tres plazas y se sentó en él. Parecía perturbado, como si un gran secreto hubiese sido revelado frente a él.-. ¿Cómo llegaste aquí? -se aventuró a preguntar.
-Deseé estar aquí. -Thor alzó una ceja por tercera vez, sin entender-. Digamos que en mi mundo cometí errores, unos muy grandes. Y sí, la verdad es que me merezco gran parte de lo que me pasa. -Rodó sus ojos-. El punto es que estaba harto de que todos me trataran como basura, así que desee que Odín jamás me llevara a Asgard cuando me sacó de Jotunheim.
-¿Y…?
-Y lo hice enfrente de un libro, el cual, al parecer, cumple deseos. Así que al día siguiente desperté aquí.
-Crees que el libro está en Asgard -concluyó mientras lo veía a los ojos.
-Sí.
-¿Ya lo buscaste aquí?
-Si no lo hubiera hecho no te estuviera pidiendo ir a la maldita ciudad dorada.
Thor lo observó unos segundos más. Parecía estar tratando de encontrar la mentira detrás de todo el bizarro cuento, pero algo le decía que Loki no mentía y que todo era, en su defecto, real.
-Si no te tratan bien allá, ¿por qué quieres regresar?
Era la segunda vez que escuchaba esa pregunta y Loki volvía a quedarse sin respuesta. Ni él sabía por qué quería volver. Por una parte, tenía a su madre. Deseaba volver a su tierra para poder ir a sus brazos y abrazarla, pero por otra, ¿qué tenía? ¿A Thor? ¿A su condena aguardando por él? Si lo pensaba un poco más, esta tierra era más preciada, aquí no cometió los mismos errores que allá. Aquí tenía aliados, tal vez amigos. Aquí estaba forjando una nueva reputación. Aquí tenía paz. Aquí, simplemente, no era el Dios de las Mentiras.
Al ver que no recibía respuesta, y que la mente del otro hombre parecía estar en otro lugar, Thor se levantó del sofá y caminó hacía a él a paso lento hasta quedar a unos centímetros. Dijo-: Bien, te llevaré.
La respuesta lo alivió y alegró de cierta forma. Esbozó una sonrisa, de esas sonrisas que solo él podía expresar.
-Pero será cuando yo lo diga.
-¿Qué? -La sonrisa se borró.
-Lo siento. Sé que en tu mundo somos hermanos, pero aquí apenas y nos conocemos.
-Te ayudé a salvar personas, eso debería contar -recalcó en un intento de convencer al otro, pero Thor contestó con una mueca.
-Entonces quédate -insistió Loki-. Retomemos el tiempo perdido. Seamos hermanos.
-Loki, eso no ayudará.
-Lo hará, solo quédate. -Tomó del brazo a su hermano-. Por favor -suplicó sin saber si era una buena idea o no. En ese momento no pensaba, solo decía lo primero que se venía a su mente, sin darle más vueltas al asunto. Estaba desesperado, sí, quería que Thor lo llevara en ese momento a Asgard, pero sabía que cuando a su hermano se le metía una idea no había quién se la quitara.
Mientras tanto, Thor permaneció en silencio. Las respuestas parecían haberse esfumado de su cerebro y con ellos un poco de su cordura, simplemente no sabía qué contestar. Por una parte, algo le decía que no era una buena idea permanecer con aquel hombre y por otra, deseaba quedarse ahí. Deseaba pasar tiempo con el atractivo doctor de ojos esmeraldas que decía ser su hermano. Se soltó del agarre.
-Me quedaré, pero no me llames "hermano". Es raro. -Se llevó una mano a la nuca y la rascó algo incómodo.
Loki lo observó con los parpados entre cerrados antes de decir-: Trato. ¡Nos volveremos los mejores amigos! -sonrió forzado.
Thor no sabía si la última frase era sarcasmo o alguna otra cosa, por lo que solo asintió, dudoso, para después sentarse, de nuevo, en el sillón. Alzó la vista hacia Loki, quien le sonreía de forma extraña.
-Algo me dice que nosotros no nos llevamos muy bien.
El otro suspiró-. Así es. -Se sentó a un lado de él-. Pésimo, así es como nos llevamos.
-¿Quieres contarme?
-No creo que te guste lo que diré.
-Si me ocultas cosas no podré llevarte a Asgard. -Se encogió de hombros.
Loki lo miró serio-. Bien. Quise apoderarme de Asgard, o lo hice por lo menos un día. -Le restó importancia
-¿Y así quieres que te lleve?
-Tú querías sinceridad. -Recibió un suspiro como respuesta-. ¿De verdad me llevarás?
-Loki, es complicado. Acabas de confesar que atacaste "tu hogar" en tu mundo.
-Fue solo una vez. ¿Por qué tanto alboroto? -murmuró.
-Y aun así has demostrado tener alma de guerrero. De uno digno. -Guardó silencio unos segundos-. La verdad es que has demostrado ser un héroe y no puedo juzgarte por algo que no presencié, cuando aquí has salvado vidas aun si la tuya estuvo en riesgo. Salvaste mi vida también y por eso estoy en deuda.
Loki observó el rostro de su hermano, notando la confianza que se le era entregada, algo con lo que definitivamente no contaría en su mundo. La verdad era que, no sabía si el Thor de este mundo era más tonto que el de su universo, pero debía aprovechar lo que se le estaba dando, aun si había una diminuta parte de su ser que gritaba: "no lo necesitas", "traiciónalo".
-¿Quieres ver una película? -Desvió el tema.
-Claro. -Esbozó una sonrisa.
Loki se paró de su lugar y caminó hacia la mesita de centro para tomar el control remoto.
Este era un gran paso, ya tenía el plan "c" puesto en marcha, solo esperaba que, para los ojos de ese Thor, él fuera lo suficientemente digno como para ir a Asgard. Su esperanza estaba puesta en esto y tenía la seguridad de que a partir de ahora todo iría en línea recta, no importa cuánto sacrificara.
Encendió el televisor.
Notas:
La verdad es que pensé en poner una parte donde Loki se recargara en el hombro de Thor, pero la neta, lo vi super forzado.
Ahora, respecto a lo que le dice al final (Thor), sobre que Loki tiene alma de guerrero, me inspiré un buen en el comportamiento del Thor de EMH, serie que está buenísima, vayan a verla xd
Por cierto, tenemos fecha de actualización decidida. Este fic tendrá sus actualizaciones la primera semana de cada mes, entre el 1 y el 8 de cada mes, sin embargo, agosto tendrá dos actualizaciones y la segunda es el 21, por mi cumpleaños jajajaja. Además es el estreno de Lucifer 5° temporada xd. Otra cosa, trataré de tener 2 actualizaciones por mes, pero no prometo nada.
Les agradecería un buen si recomiendan este fic! Por fa, es que soy malísima en autopromocionarme :c Ya lo intenté con el inicio de una fotonovela y nadie pidió link. Chale, soy pésima :v
¿Dudas? ¿Les gustó este cap? ¿Alguna teoría loca?
¡Nos vemos el 21! ¡Los adoro 3!
