29 días en la Tierra 90-10

El clima en Asgard era agradable, Tom no recordaba día en el que su cielo se nublara o los pájaros no cantaran, si eso era lo que cantaba. Era un lugar tranquilo, pacífico, casi desértico, aunque gran parte de ello se debía a la ubicación de su habitación en el gran palacio. Un ala que era poco usada, como si todos tuvieran prohibido ir ahí.

Caminó hacia el balcón. Si Loki era un hechicero y un prisionero, no entendía por qué su habitación tenía un balcón, podía escapar de ahí en cualquier momento, aunque estuviera decenas de metros lejos del suelo. Miró hacia abajo.

Tal vez Loki no era tan poderoso como escuchó decir entre los pasillos, o tal vez hasta él tenía miedo de la ira de sus padres.

Decidió alejarse del balcón y adentrarse en la habitación. Caminó por el cuarto sin poner mucha atención a lo que había ahí, hace dos semanas que se aprendió la ubicación de todas las cosas que estaban en el lugar.

Aun recordaba el día antes de su "exilio". Recordaba la propuesta de Stephen y las palabras atascadas en su garganta.

-Stephen, yo… -respondió con inseguridad.

-No necesitas darme una respuesta ahora, Thomas. Yo sé que no fue el mejor momento.

-No, no lo fue… -murmuró-. Pero, tal vez tú y yo podríamos…

Y el celular interrumpió, su madre llamó ese día y lo alertó de su viaje. Ahora no sabía si la respuesta que iba a dar en ese momento era un "sí" porque él así lo quería o porque era lo mínimo que podía hacer.

A veces extrañaba su mundo, a veces extrañaba a sus amigos, pero jamás se sentía solo, de eso se encargaba la sonrisa del Dios del Trueno.

Decidió no pensar más en ello, así que detuvo su caminar para dirigirse al escritorio que Loki tenía en su habitación. Bajó la mirada y se encontró con el dichoso libro de los deseos.

-Iẹef -leyó en voz baja. Tomó la portaba de este y abrió el libro.

Ya lo había hecho con anterioridad, ya había pasado las hojas un par de veces, pero no tenía nada, ninguna otra palabra más que su nombre, o el nombre de su alter ego.

-Loki Laufeyson -leía y releía, una y otra vez, como si repetir esas dos palabras le dieran a Tom, la respuesta a sus preguntas, pero la verdad era que estas lo confundían más. El apellido lo intrigaba, sabía que Thor se apellidaba "Odinson" por ser hijo de Odín, por ende, él también debería llamarse así, pero el libro decía lo contrario. El libro decía que él era hijo de un tal Laufey y Thomas no sabía quién podría ser Laufey. Un día, curioso por la respuesta, le preguntó a Thor al respecto, no obstante, lo único que dijo el dios fue que Loki también era adoptado y nada más. La respuesta no hizo más que aumentar su incertidumbre y proponerse otra meta, no solo debía llegar al fondo del odio hacia Loki, sino de su procedencia, aunque esto último lo atemorizara de alguna forma, pues algo le decía que no era una respuesta que quisiera saber. A pesar de eso, Thomas estaba decidido en llegar al fondo de todo, incluso si implicaba atormentarse más.

Cerró los ojos.

Si se lo permitía, todavía recordaba el día de la muerte de su padre. Recordaba que era un día agradable, el sol estaba a punto de ocultarse y ellos estaban en el auto rumbo a su hogar después de haber ido a un poblado cercano a Londres; solo él y su padre. Todo iba de maravilla, la música sonaba desde la radio y el viento soplaba fresco. No hablaban de nada, solo disfrutaban de la compañía del otro.

Y luego aquel camión se quedó sin frenos, estrellándose en el costado derecho del carro, lo que provocó que saliera volando por los aires rumbo al fondo de un barranco. Su mente todavía tenía grabado el momento justo en el que volteó a ver a su padre y este lo veía asombrado. Pero no era la inminente muerte lo que lo tenía perturbado, sino algo más. Tom recuerda haber pensado que moriría y después haberse visto en el retrovisor. Esperaba ver su rostro una última vez, pero lo único que pudo mirar fue una piel azul como el mar y unos ojos rojos como la sangre. Después, todo se oscureció a su alrededor. Tal vez se golpeó la cabeza, o tal vez la imagen lo horrorizó tanto que solo se desmayó. No tenía certeza de ello, lo único que sabía era que ese recuerdo lo atormentaría toda la vida y marcaría un antes y un después.

Dos golpes se escucharon desde la gran puerta de su habitación. Tom abrió los ojos abruptamente y cerró el libro de un golpe.

-Pase.

La puerta se abrió despacio para dejar ver el rostro pacífico de Sigyn.

-La reina lo espera en la biblioteca real -anunció la mujer. Él asintió

Frigga tomó con su mano izquierda un libro de los estantes. Se encontraba en la biblioteca real junto a su hijo mayor, quien se ofreció de forma voluntaria a acompañarla con la excusa de querer pasar más tiempo con ella. Frigga no se negó a su compañía, por lo que ahora se encontraban entre los infinitos pasillos repletos de libros mientras hablaban de diversos temas.

La biblioteca real era exquisita, llena de miles y miles de libros de diversas índoles y temas que enamorarían a cualquier amante de la lectura. A palabras de Loki, la biblioteca real era lo mejor que Asgard podía ofrecer. El lugar simplemente era fascinante, enorme; tenía decenas de secciones y cientos de pasillos, todos iluminados por grandes ventanales que se repartían por una de las paredes.

Frigga se llevó el libro al pecho.

-En verdad, madre, ayer sentí como si Tom y yo realmente fuéramos hermanos. -Escuchó la entusiasmada voz de su hijo.

La mujer dio media vuelta y miró a su hijo, quien se encontraba sentado enfrente de una de las mesas del lugar, mientras esbozaba esa radiante sonrisa que tanto lo caracterizaba.

-A veces siento que Loki jamás se fue -continuó el Dios del trueno-, o que le hicieron un lavado de cerebro, o que de nuevo tengo a mi hermano… -La mirada de Thor permaneció en la lisa superficie de la mesa por segundos, con su vista desenfocada, como si su mente estuviera en otro lugar.

Frigga caminó hacia su hijo, llevó su mano derecha a la cabeza de este y acarició su cabello-. Sé que la relación con tu hermano no es del todo buena, hijo mío, y que la llegada de Thomas parece ser un milagro a tus ojos, pero debo recordarte que él no es el Loki que conocemos.

-Lo sé, mamá. -Alzó la vista para mirarla-. Y a pesar de eso, ¿por qué siento que lo conozco de siempre?

Frigga sonrió de forma amable y miró a su hijo de forma tierna-. Eso es porque no dejas a Tom ni ir al baño solo -bromeó.

Thor soltó una risilla, al mismo tiempo, la mujer puso el libro en la mesa-. Creo que tienes razón. -Esbozó una sonrisa de lado-. Esto, ¿para qué lo necesitas? -Preguntó al mirar la portada del libro.

-Planeo enseñarle magia a Thomas.

-¿Y es buena idea? -Abrió el libro.

-Lo ayudará a despejar su mente y tendrá la excusa perfecta para rechazar tus invitaciones -bromeó de nuevo.

-Madre -reclamó.

Frigga esbozó una sonrisa divertida-. Estoy segura de que Thomas encontrará el tiempo para acompañarte en tus aventuras, Thor.

En ese momento, como si lo hubieran invocado, la voz de Tom se escuchó en el lugar-. Se me informó que deseaba verme, reina Frigga.

Thor fue el primero en reaccionar, se levantó de su asiento y puso toda su atención en el otro hombre. Alzó la mano en señal de saludo y Tom le sonrió como respuesta.

-Pasa, Thomas -invitó la reina con un brazo estirado en su dirección.

Tom obedeció y cerró la puerta detrás de él.

-Te tengo una propuesta -continuó la reina-. Debido a que por nuestra parte no podemos hacer nada con respecto a enviarte a tu hogar, pues el libro solo puede conceder un deseo, pensé que podría enseñarte un poco de magia.

-¿Magia? -Repitió sorprendido.

-Así es. Loki tiene un talento nato, por lo tanto, tú también lo tienes. Esto te puede servir para despejar tu mente y podrías usarla en tu mundo. Además, noté que leíste un par de libros que tenía Loki en su habitación.

-Pero solo soy un simple médico.

-Y yo solo soy una simple mujer.

Tom no contestó de inmediato, permaneció en silencio sin mirar a los ojos de la mujer. No sabía qué responder, era una propuesta bastante atractiva, pero no creía ser la persona indicada. Hasta el momento sabía que Loki poseía varias habilidades, desde combate cuerpo a cuerpo hasta magia de la más poderosa, incluso leyó algunos libros que encontró en la alcoba de su contra parte; mas no era lo mismo leer que poner en práctica, él mismo sabía que nada era igual que en los libros, ni siquiera la acción descrita más insignificante se comparaba a la realidad. Miró a Thor en busca de ayuda y él solo asintió con una sonrisa.

Tal vez si aceptaba él podría volverse como la persona que admiró desde aquel lejano 2012.

-Bien -contestó después de un tiempo-. Lo haré, estudiaré magia con usted. -Sonrió.

Frigga devolvió la sonrisa, al mismo tiempo, Thor se paró de su asiento y corrió hacia Tom para darle un gran abrazo.

-Me alegra tu decisión -informó la reina-. De hecho, sabía que aceptarías, así que me adelanté un poco. -Caminó hacia la mesa donde reposaban diversos libros que había escogido-. Me tomé a la tarea de recolectar esto. -Palpó las cubiertas-. Te servirán como guía para las clases que comenzaremos a tomar a partir de mañana, después del desayuno.

La puerta del lugar volvió a abrirse, esta vez era un guardia quien hacía presencia y captaba la atención de todos los presentes-. Reina Frigga, el Padre de Todo pide su presencia en la sala del trono.

-Iré en un segundo. Gracias -respondió la mencionada y así como llegó el guardia, se fue. Frigga dio otro par de instrucciones más antes de salir de la biblioteca y dejar a Tom y Thor solos, quienes todavía estaban abrazados.

Tom se separó de Thor y caminó hacia la mesa, acción que imitó el dios. Cuando ambos estuvieron sentados, Tom expresó-: Necesito que me respondas algo y que no evadas el tema, por favor.

Thor lo miró con el ceño ligeramente fruncido, sin saber si aceptar la propuesta o no. Terminó por prometer que lo haría, así que esperó la pregunta.

-¿Qué fue lo que hizo Loki para vivir en el encierro? Porque he buscado y buscado la respuesta y no la encuentro, incluso me atreví a preguntarle a Sigyn sobre ello, pero ella no respondió. ¡Me ignoró! -Continuó Tom, mientras Thor mostraba una mueca-. En serio necesito saber por qué no puedo salir del palacio y por qué todos parecen odiarme.

-Tom, eso… eso es complicado. -Desvió la mirada.

-Lo prometiste. -Estiró sus brazos y tomó las manos del otro hombre-. Por favor.

Thor retiró sus manos y volvió a concentrarse en el midgardiano. Suspiró-. ¿Por dónde quieres que empiece?

-No lo sé, ¿cuándo comenzó?

Thor guardó silencio otros instantes más antes de decir-: La verdad es que mi hermano y yo no tenemos la mejor relación. Y si soy sincero, no sé cuándo fue que dejamos de ser… bueno, hermanos. Lo que sí recuerdo es el día en que me di cuenta de ello.

Los ojos de Tom permanecían atentos a las facciones del dios y su atención era dedicada completamente a él. Por fin su curiosidad sería saciada.

-Loki usurpó el trono -soltó de un segundo a otro, sorprendiendo a Thomas-. El día de mi coronación, los gigantes hielo entraron a la bóveda de los tesoros, lugar donde mi padre guarda los artefactos más poderosos, ahí se encuentran cosas como el Tesseract, la Llama Eterna. -Dio una pausa-. El Cofre de los Inviernos Eternos… Por este fue que entraron. Desconozco en qué momento Loki los dejó pasar, pero lo que sí sé es que no quería que me coronaran, algo que, hasta la fecha, ha logrado.

» Ese día estaba furioso, tenía tantas ganas de ir a Jotunheim y arrasar con todo, pues para mí, el entrar a la bóveda, era una declaración de guerra. Como era de esperarse, mi padre me lo prohibió, lo que me enfureció aún más. Así que, lleno de rabia y sin pensar en las consecuencias, usé el Bifröst para ir allá junto a mis amigos y mi hermano. La peor idea que tuve, eso empeoró todo. Por mi capricho, fui desterrado.

-Y Loki vio su oportunidad -agregó Tom.

-Exacto… ¿Sabes? Me hizo creer que mi padre había muerto por mi culpa y que no podía volver a Asgard. Y le creí, creí ciegamente en él hasta que mis amigos fueron a Midgard por mí.

-Pelearon.

-Oh, no solo peleamos… No fue una simple pelea de hermanos. Loki me odiaba, lo podía sentir, era una lucha por la vida de alguno de los dos. O moría yo, o moría él. -Los ojos de Thor dejaron de enfocar y se quedaron fijos en un punto, como si su mente divagara en recuerdos. Recuerdos que dolían como si volviera a vivirlo.

-¿Qué pasó después? -Se atrevió a preguntar pasado un tiempo.

-El bifröst fue destruido y él cayó al vacío. Todos pensamos que estaba muerto por meses, hasta que Heimdall lo vio. Loki estaba en la tierra y no era a visitarla. Así llegó el ataque a Nueva York.

La última frase alteró a Tom. Un escalofrío recorrió su cuerpo completo y lo puso a temblar. Él recordaba ese día como si fuera ayer. Él recordaba lo que pasó ese fatídico día del 2012, cuando Hela, la Diosa de la Muerte, llegó. Ahora era él quien revivía sus recuerdos, captando la atención de Thor.

-¿Pasa algo? -Preguntó Thor claramente preocupado.

-Yo sé lo que pasó ese día. Fue Hela… tu hermana. Ella mató a miles de personas ese día. -Su voz sonaba temerosa, perturbada.

-¿Hela? Mi hermana no tuvo nada que ver con ello, ella está en Hel desde hace varios milenios. No, es día atacaste tú.

Las palabras de Thor captaron toda la atención de Tom. Sus ojos se abrieron y sus cejas se enarcaron por la sorpresa. ¿Él había cometido tal atrocidad? No, él no lo hizo, fue Loki. Pero él era Loki.

-¿Quieres que continúe? -Interrogó Thor.

La voz del dios lo calmó de alguna forma. Parpadeó un par de veces para despejar su mente y asintió.

-Bueno, él atacó la tierra y mató alrededor de trecientas personas. Hasta la fecha no entiendo por qué. No sé si era algún tipo de venganza hacia mí o alguien lo obligó a hacerlo, pues poseía una nueva arma, un cetro que contenía la gema de la mente. Afortunadamente lo derrotamos a él y al ejercito chitauri. Eso fue lo que hizo.

» Padre deseaba encerrarlo en los calabozos, pero madre lo convenció de que lo dejara estar con nosotros, encerrado en su cuarto…

«Condenado a ver cómo todos son felices excepto él» pensó Thomas a sus adentros.

-De hecho, su magia está custodiada por ella, cualquier hechizo debe ser aprobado y no puede salir de su cuarto después de las cinco de la tarde, eso y otras cosas más. Básicamente está en un calabozo lujoso -continuó Thor.

Tom calló unos segundos antes de expresar-: Vaya… ahora entiendo por qué me odian tanto. -Soltó una tenue risa-. Realmente lo merezco.

-Sí. -Hizo una mueca.

-Gracias. -Sonrió-. Por contarme.

-No hay problema.

Tom volvió a sonreír, para después estirar su brazo y tomar el libro que la reina había puesto sobre la mesa minutos antes. Lo abrió. Leyó un par de hojas, pero su mente no se concentraba, aún pensaba en el relato de Thor y lo narrado. Admitía que le perturbaba pensar que él, o su yo de ese mundo, fue capaz de semejantes cosas. ¿Será que él también era así en el fondo? ¿A caso él era igual de malo que Loki? Sí, tenía sus defectos y reconocía que hubo veces en las que se comportó como todo un tirano, ¿pero se atrevía a matar porque así lo deseaba? Agitó su cabeza y decidió volver a la lectura. Leyó y releyó la misma hoja sin poder concentrarse, algo más lo impedía, pero esta vez no eran sus pensamientos.

-Sabes que no necesitas estar conmigo todo el tiempo, ¿verdad? -Dijo Tom sin despegar su mirada de las hojas del libro-. Puedes irte de aventura con Los Tres Guerreros o Lady Sif si así lo deseas.

-Lo sé. -Esbozó una rápida sonrisa.

-Entonces, ¿por qué no lo haces?

-No quiero hacerlo. Disfruto estar con mis amigos, pero prefiero estar contigo.

Tom alzó la mirada de inmediato, topándose con Thor frente a él, quien leía vagamente los títulos de los libros sobre la mesa.

-Este parece interesante -aportó en voz baja el dios, ante la mirada atónita de Thomas.

Fue una simple frase, unas simples palabras que movieron, por unos instantes, el mundo de Tom. No recordaba la última vez que alguien expresó que prefería estar con él por encima de cualquier otra persona; ¿o será que era la primera vez que alguien lo hacía? Ni siquiera Stephen Strange le había dicho algo así. ¿Qué significaba esto? ¿Que alguien por fin se preocupaba genuinamente de él? No lo sabía y prefería no saberlo, solo disfrutar del momento.

Sonrió una última vez y se concentró en el libro.


¡Y aquí está el capítulo! Lo sé, lo sé, dije que lo publicaría ayer, pero se topó con mi curso propedéutico y no me alcanzó el tiempo para revisarlo una ultima vez.

Recuerden que este fic pasa por una beta reader ( WolfGirl53 en Ao3) y básicamente para que un cap salga recorre estos pasos: idea-elaboración-revisión-beta reader-revisión. ¡Así que no desesperen! De hecho ya tenemos el siguiente cap, así que aguarden con ansias a la primera semana de septiembre!

Aclaremos, también, que los caps de Tom tienen su propio acto y que esto nos sirve para conocerlo y al mismo Loki, así que, por favor, no se los salten. Ya aparecerán más personajes adelante, en especial al esperado Tony Stark, para quienes lo pedían. (Nadie lo pedía, pero por si se preguntan :v)

Gracias a todos por leer y por sus comentarios, los aprecio mucho. Y lo sé, sé que a veces no contesto y lo siento mucho :c no suelo entrar a esta cuenta más que para subir caps nuevos.

Sin más que decir:

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¿Teoría loca?