Hola, primero que nada les agradezco a Gabe logan, a Infinity Infinytum, y a niixuiix por sus comentarios, espero les este gustando la historia, yo pensé que se les iba a hacer típica, pero que bueno que se les hace interesante y original.
Aclarando unos puntos:
Esta historia será Nalu, eso sin dudarlo aunque quizás al principio no lo parezca pero es que las cosas se darán poco a poco, les pido que no se desespere, por favor, ténganme un poco de paciencia con respecto a eso.
También hay cosas que parecerán quedar huecas en algunos capítulos, pero se irán aclarando poco a poco. Como ya mencione esta historia será larga.
Sin más:
Antes de empezar los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, le pertenecen a Hiro-Mashima, porque de ser asi ya hubiera confirmado abiertamente el Nalu desde hace mucho tiempo a los cuatro vientos. Pero si me pertenece la historia y algunos personajes que saldrán.
Sin más les dejo el capitulo, espero que sea de su agrado.
Capitulo 2: Conociendo a la Tripulación.
Un joven rubio, de ojos cafés se abría paso por entre la multitud del mercado de la ciudad de Horgeón, junto a él caminaba una extraña criatura blanca. Cualquiera que lo hubiera visto en ese momento se hubiera sorprendido por la forma en que aquel joven observaba todo, era como si quisiera grabar en su memoria cada detalle de la escena que se le presentaba; tanto el lugar como el rostro de las personas que pasaban por su alrededor, asi como el ambiente que se sentía en aquel mercado.
De pronto el joven interrumpió de manera abrupta la exploración visual que estaba realizando al lugar para dirigirle la mirada a su pequeño acompañante.
Oye Plue- una voz femenina salió de la garganta de aquel chico - ¿Cuánto tiempo crees que estaremos arriba de ese barco? ¿Crees que sea durante mucho tiempo?
PUNNNNNN-fue la única respuesta que obtuvo de la criatura blanca.
Es cierto Plue-su tono de voz se volvió melancólica- lo siento, yo siempre igual de débil, ya tome esta decisión y ahora menos que nunca puedo retractarme. Sabes cada vez que sienta miedo o empiece a flaquear, voy a recordarlo a él; él es el motivo por el cual me atreví a hacer todo esto, te prometo tanto a ti como a él que no me rendiré y daré lo mejor de mí. Por favor Plue, recuérdame todo esto si alguna vez me ves así, a punto de salir corriendo.
-PUNNNNNN
Gracias Plue-le dijo ella a punto de llorar- de nuevo gracias, no sé qué haría sin ti amigo. Ahora más que nunca tengo que ser fuerte.
Con esto dicho comenzaron nuevamente a caminar, aunque ella ya no dijo nada más sobre el asunto estaba dispuesta a grabar en su mente cada sensación, cada ruido, cada olor y cada imagen que viera en aquellos momentos; no sabía cuánto tiempo pasaría antes de que fuera capaz de volver a vivir un momento así, por lo que no quería perderse de nada. En el fondo le resulto una ironía en cierto modo, nunca en su vida había valorado tanto esto como lo estaba haciendo hasta ahora.
Repentinamente llego a ella un deseo y un anhelo en especial por sentir lo que era pisar tierra firme. Realizo un esfuerzo enorme por lograr sentir la textura del suelo donde estaba pisando, pero por más esfuerzo que hizo resulto inútil, sabía muy bien que a través de esas gruesas suelas que tenían sus zapatos jamás le llegaría ni una sensación. El anhelo de sentir el contacto de la tierra contra su piel llego a ser tan fuerte que se vio tentada a descalzarse, sobrepasando incluso esos pensamientos que la contradecían recordándole las buenas formas y maneras que había aprendido desde su más tierna infancia.
Estaba a punto de llevar a cabo su deseo cuando la sensación de una mirada que se posaba fuertemente sobre ella la detuvo. Rápidamente identifico de donde provenía aquella sensación y dio una rápida mirada de soslayo hacia esa dirección, trato de que su acción pasara desapercibida por quien sea que la estuviera mirando.
Lo que vio fue a dos hombres que desde un lugar la observaban muy atentamente. Lucy se percato de que ambos hombres vestían de una forma muy similar; ambos vestían pantalones azules, camisas blancas aunque por su aspecto aun a una gran distancia se podía observar algunas partes grisáceas, que sin dudarlo debían ser por la suciedad.
La diferencia radicaba en su persona; uno de ellos era de estatura baja, con una complexión embarnecida, su tez de un color moreno claro, su pelo, bigote y barba la cual era larga, eran de un color negro aunque una que otra cana se asomaba por ahí, los ojos eran igual de oscuros que su cabello. En tanto el otro hombre era alto, y de complexión delgada. Su tez y su pelo era igual de negros que el otro sujeto, sólo que este hombre no poseía barba simplemente un bigote. Se podría decir a simple vista que ambos hombres andaban alrededor de los cuarenta a cuarenta y cinco años. Lucy no dudo ni por un segundo de que se trataba de piratas, auténticos piratas.
No supo si para su fortuna o su desgracia la joven logro percibir en la mirada que esos hombres le estaban dando algo de malicia, un escalofrío la hizo estremecerse ante tal descubrimiento. Por un momento se alarmo, no podía ser que ellos supieran su secreto, no definitivamente no había manera en que ellos supieran de que ella realmente era una mujer ¿o sí?
Si ese era el caso o no, ella no quiso quedarse a comprobarlo, así que se echo a caminar a paso rápido, sin mirar atrás mientras un Plue ignorante de ello la seguía. Un nuevo deseo nacía adentro de su corazón, esperaba con mucha fuerza que no hubiera hombres de ese tipo en la tripulación a la cual ella iba pertenecer a partir de ahora.
Un joven de cabellos negros azulados, ojos similares y vestimenta elegante subía por la rampa hacia un barco llamado Fairy Tail. Para ser sincero a el joven a diferencia de cierta joven rubia no le había costado mucho encontrar la ubicación de aquel barco, basto con preguntar a la primera persona que vio en el muelle para que esta le diera la información exacta de su ubicación.
Aunque no podía evitar sentirse aun algo molesto, durante todo su recorrido en dirección al barco, había sido el centro de atención de todas la mirada, sabía muy bien que la culpa era solamente suya; en primer lugar nunca debió ir vestido de esa manera a aquel lugar y menos sabiendo la clase de gente que rondaba por ese tipo de lugares.
De igual manera a diferencia de Lucy para el chico fue más fácil encontrar las escaleras, las vio a primera vista, y sin dudarlo comenzó a bajar por ahí. Cuando quedo frente a la oficina comenzó a tocar la puerta de una forma ruda, los golpes que dio como toquidos resultaron ser tan fuertes que la puerta se abrió por sí sola.
De lo primero que pudo percatarse al entrar a la oficina fue de un escritorio que se encontraba cerca de la pared más alejada, pero lo que realmente llamaba la atención era lo que había en una de las esquinas de dicho mueble; un gato azul se encontraba sentado en aquel punto, el minino volteo a mirar al recién llegado con los ojos muy abiertos, tenia medio pescado dentro de su boca y el resto quedaba colgando.
De todas las cosas que el joven imagino encontrar al otro lado de esa puerta, nunca le vino a la mente una escena así, ni siquiera lograba entender qué clase de animal o cosa era ese. En estos pensamientos estaba cuando algo más capto su atención; un joven de rosados cabellos se encontraba detrás del escritorio, el chico permanecía tan concentrado revisando un mapa que había sobre el escritorio, que pareció como si ni siquiera se hubiera dado cuenta de su presencia.
El recién llegado dio un pequeño tosido, era una forma educada y sutil que había aprendido desde pequeño para cuando uno quiere llamar la atención de alguien; tal y como lo planeo el joven volteo a verlo pero se dio cuenta que la mirada que le dirigía no era la que él esperaba, sino que era una fría y poco amistosa.
Antes de que pudiera hablar el chico de pelo rosa se le adelanto.
¿Qué es lo que quieres?-le pregunto con voz ronca y cortante.
Supongo que eres tu el capitán de este barco ¿no es asi?- dijo el joven pelinegro pareciendo ignorar la pregunta que se le había hecho- el tan aclamado salamander.
Ante la última frase dicha el rostro del peli rosa se torno a uno de desagrado, e inclusive el minino que continuaba comiendo y escuchando muy atentamente todo, dejo caer la pieza de pescado que aun no engullía. Esto no paso desapercibido para el intruso, quien enseguida se dio cuenta de que había cometido un error, no estaba seguro de cual había sido, pero le pareció mejor pedir una disculpa cuanto antes.
Me disculpo si he dicho algo inapropiado o que los haya ofendido-comenzó a decir rápidamente el chico de cabellos negros- bueno pero para empezar correctamente me presentare, soy Gray Fullbuster y mi ciudad natal es Magnolia, mi familia es…
Ve al grano-le dijo en tono irascible el peli rosa, que ya a esta altura lo veía con gesto de fastidio- ¿A qué vienes?
El chico de pelo oscuro pareció quedar por unos segundos perplejo ante la actitud y trato que estaba recibiendo de parte del otro joven, no estaba acostumbrado a este tipo de trato. De repente una sonrisa comenzó a formarse en las comisuras de sus labios.
Entiendo- dijo en un murmuro para él mismo-si asi son las cosas, entiendo.
Rápidamente comenzó a buscar entre las bolsas de su saco algo, y saco de entre una de ellas un saco pequeño, fuera lo que fuera que el saco contenía se veía que era algo que pesaba.
Vengo a hacerte una petición-dijo arrojando el pequeño saco al escritorio, en cuanto cayo y choco contra la superficie del escritorio se produjo un sonido metálico- esto es sólo un pequeño adelanto o muestra, como quieras tomarlo, te daré trescientos de estos, ¿Qué me dices?
El rostro del joven de cabellos rosados comenzó a cambiar nuevamente, en sus labios se empezó a dibujar una pequeña sonrisa llena de satisfacción y algo de malicia; mientras que esto sucedía el gato miraba todo sin hablar, sus ojos se empezaron a abrir mucho ante la reacción de su amigo.
Te escucho- le dijo sin más el peli rosa al pelinegro.
Y dicho esto se cerró la puerta detrás de ellos.
Lucy ya se había alejado lo suficiente como para perder de vista a los dos hombres que la habían mirado de una forma poco amistosa y llena de malicia, una vez que se sintió más segura comenzó nuevamente a observar los puestos del mercado junto con Plue.
Sin saber porque una escena llamo su atención, frente a ella un par de niños entre la edad de ocho y nueve años jugaban a tener un duelo con espadas de madera; se veían tan entretenidos y centrados en su juego que ni siquiera se fijaban en la gente que pasaba junto a ellos y a la cual podían darle un golpe por accidente.
De forma inesperada uno de los niños dio un golpe tan fuerte a la espada del otro, que esté ultimo perdió el equilibrio y cayó hacia atrás, el niño pego contra un palo que servía como pilar en un puesto, como resultado la carpa comenzó a zarandearse y una sandía que había arriba de esta comenzó a caer.
Lucy se percato rápidamente de esto y se dio cuenta de que la fruta iba caer sobre la cabeza de una joven que se encontraba en ese mismo puesto haciendo las compras, la joven ni siquiera parecía darse cuenta de la situación.
Antes de que pudiera pensarlo, Lucy ya se había lanzado hacia la joven, a la cual arrastro con el peso de su cuerpo unos metros más allá del lugar. Justo cuando ambas tocaron el suelo por la caída se oyó un estruendoso ruido provocado por el chocar de la fruta contra el suelo, y junto a este unos gritos provenientes de la multitud que apreciaba la escena.
Lucy fue la primera en levantarse, dirigió su mirada rápidamente hacia el lugar donde se oyó el choque y vio la fruta totalmente hecha puré en el suelo, con esto supo que si no hubiera reaccionado rápido seguramente las consecuencias hubieran sido graves. La otra joven por su parte permanecía aun en el suelo observando con los ojos muy abiertos hacia la fruta.
Lucy al darse cuenta del estado de la otra chica decidió ayudarle.
¿Estas bien?- le pregunto al mismo tiempo que le tendía la mano para ayudarle a levantarse, la joven que hasta ese momento pareció darse cuenta de la presencia de Lucy, la miro indecisa si sobre tomar la ayuda o no- tómala, no te haré daño.
Con esto la otra chica tomo la mano de Lucy mientras esbozaba una pequeña sonrisa, ahora que Lucy se percataba más de la joven se dio cuenta de que tenía una estatura más baja que ella, tenía el pelo corto y lacio de un color azul claro, y contaba con dos hermosos ojos marrones, su tez de piel era clara; llevaba un vestido naranja que hacia juego con una tela que servía como diadema sobre su cabello, el vestido era muy recatado,
le cubría todo el cuerpo, desde su cuello hasta sus talones.
Estoy bien gracias-una suave voz se produjo desde la garganta de esa joven y saco a Lucy de sus pensamientos-de no haber sido por ti seguramente me hubiera hecho un gran daño.
Me alegra –dijo Lucy rápidamente sin pensarlo y sonriendo- realmente me lleve un buen susto, creo que ni siquiera lo pensé sólo reaccione.
De pronto Lucy capto algo en el rostro de la otra chica que la hizo callar, en el rostro de ella se había formado un rubor muy notorio en ambas mejillas y había bajado su mirada.
¿Qué sucede?-dijo Lucy preocupada- ¿he dicho algo malo?
La joven negó lentamente con la cabeza.
Lo siento-exclamo de pronto tomando por sorpresa a Lucy-yo… yo pensé que eras un chico pero ahora me doy cuenta de que eres una chica.
Con esto Lucy cayó en cuenta del gran error que había cometido, su voz, había sido tan descuida con eso, se dio cuenta que no bastaba simplemente el haber cambiado su apariencia, sino que ahora también tendría que hablar y actuar como hombre. No pudo evitar sentirse estúpida ante ello, sabía muy bien que si continuaba siendo tan descuidada y despistada la descubrirían pronto, muy pronto.
Se decidió a tratar de corregir su error.
¿Qué?- pregunto tratando de hacer su voz más grave de lo que era- pero si soy un chico, ¿Qué te hace pensar que no?
Ahhh-dijo la chica más confundida que nunca y con la cara más roja que un tomate- Es que yo… eh…pues tu voz y tus gestos…eh…lo siento.
Lucy estaba a punto de contestar algo para calmar los nervios de la joven cuando unos gritos las interrumpieron.
¡Levi! ¡Levi!- gritaban dos jóvenes que se acercaban corriendo hacia ellas.
Cuando llegaron hacia el lugar, los jóvenes empujaron un poco a Lucy y a Plue y rodearon a la joven de pelo azul claro para empezar a interrogarla.
¿Levi estas bien?- dijo en tono preocupado un joven de cabellos naranjas-¿alguien te hizo algo?
Si, Levi-dijo otro de pelo negro- oímos un gran estruendo y muchos gritos, y pensamos que algo te había pasado, dinos algo Levi.
La joven sólo se limito a mirarlos un poco apenada sin contestar.
Cálmense-dijo finalmente con voz tranquila para calmar a los dos jóvenes- la verdad es que una fruta casi me cae encima.
Ante estas palabras los jóvenes pusieron una cara de horror. Pero Levi simplemente continuo hablando.
Pero este chico-dijo Levi comenzando a sonreír y señalando a Lucy- fue muy amable y me salvo.
Los dos jóvenes que hasta ahora habían estado ignorando la presencia de Lucy voltearon a mirarla de una forma poco común; parecían como si estuvieran viendo la octava maravilla del mundo o mejor dicho, para ser más precisos como si ante ellos tuvieran a un ángel.
Muchas gracias- le dijo él de pelo naranja.
Si, no sabes cuánto te lo agradecemos-complemento el de pelo negro-eres un ángel, no sabes lo feliz que nos haces.
Chicos creo que están exagerando-dijo la joven ya un tanto avergonzada por el comportamiento de sus amigos – denle espacio, por cierto mi nombre es Levi, Levi McGarden, pero puedes decirme simplemente Levi, y ellos dos son mis dos mejores amigos.
Lucy no supo porque pero de pronto sintió un cambio de clima en el ambiente, la atmosfera se había hecho tensa.
Él es Sarusuke – dijo Levi apuntando con su dedo al joven pelirrojo-pero le decimo Jet.
El joven le dirigió una mirada poco amistosa a Lucy, lo cual la hizo sentir un poco incomoda pero no dijo nada continuo escuchando a Levi.
Y él es Droy – dijo la joven pero ahora señalando al otro joven- ambos han sido mis mejores amigos desde la infancia.
Para entonces Lucy ya sentía que alguien se la estaba comiendo viva con la mirada, volteo lo más disimuladamente que pudo y se encontró con las miradas de los dos jóvenes anteriormente mencionados, algo le quedo claro a Lucy; si las miradas mataran, ella ya estaría cien metros bajo tierra.
Sí, somos sus mejores amigos- dijeron ambos chicos al unisonó, resaltando la palabra mejores amigos.
Por un segundo Lucy se sintió confundida, realmente no entendía que estaba mal con esos chicos, hace unos pocos segundos hasta le estaban agradeciendo y ahora la querían asesinar.
¿Y cuál es tu nombre? – le pregunto Levi sacándola de su trance.
¿Mi nombre?-repitió Lucy algo indecisa – ohhh, si mi nombre… pues… yo me llamo Lucas, si Lucas Huge.
La verdad es que Lucy había dicho lo primero que se le vino a su cabeza, solo utilizo las letras iniciales de su verdadero nombre.
Con que Lucas, eh- dijo Levi inmediatamente dirigiéndole una sonrisa radiante a Lucy- es un lindo nombre.
Con esto Lucy sintió que las miradas de los dos jóvenes se intensificaban más, y fue ahí donde lo comprendió, supo lo que realmente estaba pasando.
Ya entiendo, esos dos están celosos pensó Lucy, y se limito a evitar sus miradas.
Entonces joven Lucas – dijo Levi volviéndola a sacar de sus pensamientos- sería tan amable de recibir mi agradecimiento, aceptando ir a mi casa a comer.
Me encantaría – contesto Lucy rápidamente – pero mi barco zarpará en algunos momentos.
Ohhh- exclamo Levy y Lucy pudo distinguir un dejo de decepción en su voz – lo siento, esperaba poder agradecerte lo que habías hecho por mí. ¿Vas a hacer un viaje?
¿Qué?-interrumpió Jet antes de que Lucy pudiera siquiera responder – Levi, ¿a caso no te has dado cuenta?, él tipo es un pirata.
Cierto – volvió a complementar el otro chico – es mejor irnos, no es bueno mezclarse con piratas, no son de fiar.
A Lucy lo que realmente le dolió fue la mirada llena de desprecio que el chico le dirigió cuando menciono esas palabras, nunca antes en su vida alguien la había tratado asi, ni hecho sentir de tal manera. Pero en el fondo sabía que no podía culparlo, después de todo ella misma pensaba y se sentía de esa manera al hablar de los piratas, y pensar que ahora estaría rodeada de ellos por sabe dios cuanto tiempo. Fue consciente de que tenía que acostumbrarse, a partir de ahora la gente normal la miraría de esa forma.
¡No!- oyó gritar de pronto a Levi- pirata o no, no me importa, él salvo mi vida y yo quiero agradecerle de alguna manera.
Lucy miro sorprendida a la joven ante esto igual que sus dos amigos, la chica pareció pensativa por unos segundos pero finalmente se acerco hacia Lucy.
Mira yo se que ya tienes que partir pero… decía Levi mientras se desabrochaba por la parte trasera de su cuello un medallón que traía colgado, cuando finalmente se lo hubo quitado le tendió la mano a Lucy para que lo tomará- yo quiero que tu tengas esto, es de protección, sé que te ayudara mucho en tu viaje, cuídalo por favor.
Lucy dudo por un momentos si tomar el objeto o no pero ante la mirada suplicante de la chica accedió a tomarlo.
En cuanto Lucy lo tomo la chica dio media vuelta y comenzó a caminar.
Jet, Droy vámonos – dijo con voz fuerte sin voltear la mirada – adiós Lucas fue un placer conocerte, ojala nos volvamos a ver.
Ambos jóvenes comenzaron a caminar tras ella mientras se intercambian miradas llenas de confusión. Lucy simplemente permanecía observando cómo los jóvenes se alejaban y se perdían entre la multitud.
Mientras apretaba el colgante en una de sus manos un pensamiento llego a su mente, estaba segura de que si se hubieran conocido en otro momento y en otra situación, quizás solo quizás hubieran llegado a ser grandes amigas.
Vamos Plue- le dijo repentinamente Lucy a su criatura volteando a mirarlo- nosotros también tenemos irnos, ya es tarde y no queremos que nos dejen.
Mientras comenzaban a andar Lucy volvió a hablar.
Y otro favor Plue – le dijo sin siquiera mirarlo – recuérdame que no debo de hablar ni acercarme a las mujeres mientras este vestida así.
Un joven de cabellos rosados y ojos rasgados y oscuros se encontraba en su oficina, su único acompañante era un gato de pelaje azul.
El joven permanecía sentado en su silla detrás del escritorio, su mirada parecía perdida pero en su rostro se reflejaba una mueca llena de desagrado y molestia, él gato que hasta ahora simplemente lo miraba de forma preocupada se decidió a hablar.
Natsu, ¿te sientes bien? – se animo a decir el minino.
Por toda respuesta el joven dirigió su mirada hacia lo que tenía sobre el escritorio; era un pequeño saco, en cuanto lo vio los rasgos de molestia que ya tenía en su rostro se intensificaron más, con un movimiento rápido tomo el saco con una de sus manos y lo arrojo a un bote de basura que tenia cercano al escritorio.
No entiendo Natsu – hablo el gato después de ver tal acción - Si te molestaba tanto y no lo querías, ¿Por qué lo aceptaste?
El joven se levanto de su asiento y sin mirar al gato tomo el abrigo y el sombrero que estaban colocados sobre el escritorio.
Nos esperan Happy, apresúrate- le dijo esto al gato ignorando la pregunta que le había hecho y sin esperarlo salió de la habitación dejando al minino solo.
El gato se limito simplemente a dar un suspiro lleno de resignación y salió tras él.
Lucy quien subía por la rampa hacia la cubierta del Fairy tal, caminaba con pasos grandes y rápidos, se notaba a simple vista que la chica tenía mucha prisa por llegar aquel lugar. Un Plue muy agitado venía detrás de ella, la joven había venido tan rápido por una parte del camino que la pobre criatura blanca tuvo que correr para no quedarse atrás.
Cuando finalmente llego a la cubierta, observo que se encontraba vacía, ni un alma se veía por ahí, por un momento se sintió aliviada, significaba que aun no había llegado nadie y aun tenía un poco más de tiempo para prepararse mentalmente.
Durante su camino hacia el barco había sido testigo de que muchas de las barcas que anteriormente se encontraban ancladas en el muelle ya no se encontraban, y las restantes se estaban alistando para zarpar en cualquier momento. Por lo que no había podido evitar sentir algo de miedo al pensar que quizás la suya ya se hubiera ido.
Se acerco lentamente a la barandilla del barco y comenzó a mirar el mar, realmente le pareció hermoso. Plue llegó casi arrastrándose a sus pies, en cuanto logro estar cerca de ella se desplomo sobre el suelo, Lucy que estaba tan metida en sus pensamientos que ni siquiera se percato de ello.
Ahora que se ponía a meditar, varias preguntas se empezaron a formular dentro de su cabeza, se pregunto ¿si acaso él ya habría llegado al barco? ¿y si el capitán habría aceptado el trato? Soltó un suspiro, por más que quisiera no sabía esas respuestas, sólo deseaba con todo su corazón que así fuera.
Hubo un pensamiento que llego a ella repentinamente y le causo algo de temor, ¿Qué pasaría si el chico de pelo rosa y su extraño gato le hubieran contado de ella a él? ¿la habrían delatado?, por un momento medito la situación, no podría llamarse a eso delatar puesto que ni siquiera había quedado como un acuerdo entre ellos tres sobre que eso era un secreto ¿o sí?
Pero ¿Qué estas pensando Lucy?, sería un milagro que él te llegará a reconocer, si ya me conformaría yo con que se acordará de mí. Este pensamiento le trajo a Lucy un sentimiento de alivio pero también uno de pesadez.
El sonido de unos pasos acercándose la saco de sus pensamientos, la joven centro su atención ante ese ruido y se dio cuenta de que no era una sola persona la que venía, sino varias.
Lucy volteo a ver la entrada en donde desembocaba la rampa justo para ver a cinco hombres que ya entraban por ella.
El primer hombre era uno de cabellos azules marinos y ojos rasgados y oscuros, su color de tez era morena clara, su complexión era delgada, contaba con una barba escasa pero se mantenía ahí. A simple vista se podría decir que andaba alrededor de los treinta y cuarenta años. Parecía como si ese hombre estuviera dirigiendo a los otros cuatro, era el que iba al frente.
Un segundo hombre iba muy cercano al primero, tenía el cabello de un color castaño claro, quizás hasta podría decirse de un color arena, sus ojos estaban completamente rasgados, tanto asi que parecía como si los tuviera cerrados. A diferencia del primer hombre no tenia barba ni bigote, y su tez era mucho más clara, aunque su complexión era igual de delgada. Llevaba una pipa en su boca. Al igual que el primer hombre parecía andar entre la misma edad. A simple vista daba la impresión de que ese hombre tratará de que los otros tres restantes pusieran atención a las indicaciones que estaba dando el primer hombre.
El tercer hombre venia mucho más alejado de los dos primeros pero más cercano a los dos restantes, este hombre tenía el pelo de un color rubio, aunque su cabello era tan ondulado que parecía o recordaba a un muñeco con sus rizos, su tez era muy blanca, y sus ojos dejaban ver un azul muy deslumbrante. Poseía un bigote que terminaba de una extraña manera, era como si formara un espiral, lo que le daba una apariencia simpática y al vez graciosa. Daba la impresión de que andaba cercano a los cuarenta años.
El cuarto hombre, era muy diferente, su estatura era realmente alta y su complexión era corpulenta y musculosa, su tez era demasiado oscura y algo que llamaba demasiado la atención en él era que su cabeza no poseía el más mínimo pelo, era calvo, sus ojos eran igual de oscuros que su piel. A pesar de ello se veía bastante tranquilo, Lucy calculo que debía andar por los treinta años.
Lucy sintió de pronto que el alma se le escapaba del cuerpo cuando reparo en el quinto hombre, esté hombre era uno de los dos hombres con los que se había topado en el mercado, era el hombre más bajo de estatura.
Se sintió morir cuando él le devolvió la mirada, mientras una sonrisa se empezaba asomar por su labios, era una sonrisa llena de malicia al igual que su mirada. Con esto Lucy supo que la había reconocido, por un momento no supo qué hacer y sólo atino en desviar su vista para no seguirlo viendo.
Por lo anterior Lucy no se dio cuenta de cuando el hombre de cabellos azules se le había acercado; cayó en la cuenta hasta que lo vio a unos pocos centímetros de su cara.
¿Qué haces aquí? – le pregunto él con un tono de voz tranquila- ¿A caso tu también vienes a unirte?
La joven estaba por contestar cuando una voz fuerte la interrumpió e hizo que la atención de todos se centrará en quien había hablado.
Macao, ¿Qué es lo que me has traído?- dijo en tono alto un joven de cabellos rosados - ¿Es todo lo que me has conseguido?
Natsu - dijo el hombre que respondía al nombre de Macao mientras se alejaba de Lucy y se acercaba a Natsu – son todos los hombres que se decidieron enlistar, la verdad creo que nos fue muy bien, yo esperaba menos hombres. Acércate para que los veas mejor.
El chico volteó mirar a los presentes y pareció examinar con total atención a cada uno de ellos por unos momentos.
Lucy se esforzó por tratar de adivinar el pensamiento del joven de cabellos de rosa mientras este examinaba a los demás, pero todo esfuerzo resulto inútil, su rostro se encontraba tan inexpresivo e indiferente que no reflejaba nada.
¿Cuáles serán sus puestos Macao?- pregunto el joven después de un rato de estar realizando esta tarea –Supongo que ya sabes sus habilidades ¿no?
Macao simplemente sonrió ante el comentario.
Pues veras Natsu, Franz será nuestro cocinero – le dijo señalando al hombre de rizos dorados- él trabajo hasta hace unos días en un restaurante, pero fue cerrado. Sé que su comida es realmente deliciosa.
El hombre ante dicho comentario a cerca de él camino unos pasos más cerca de Macao y Natsu, y se dirigió a ambos.
Será un placer servirles señores- dijo el hombre de una forma un tanto tímida – hare lo mejor que pueda.
Macao volvió a sonreír para continuar hablando.
Y este de acá es Jimie – dijo señalando ahora al hombre negro y calvo- él será nuestro contramaestre, ese cargo ya lo ha desempeñado en otras embarcaciones pero dijo que ahora quería lanzarse a una aventura verdadera.
Por toda respuesta al comentario el hombre solo dio un gesto amistoso hacia Natsu y Macao.
Y por último el hombre de ahí – dijo señalando al hombre que Lucy había visto en el mercado – será nuestro maestro armero, dijo tener gran experiencia en ello, su nombre es Morí.
El hombre ni siquiera le dirigió una mirada a Natsu ni a Macao ante el comentario, hasta parecía tener un gesto de molestia en su rostro, ni a Natsu ni a Macao les importo esto.
Y como ya sabes – continuo hablando Macao con Natsu – Wanaba será nuestro piloto y yo seré tu navegante…
De pronto Macao guardo silencio y dirigir su atención sobre otra persona, volteó a mirar a cierto joven rubio que permanecía muy callado observando y escuchando toda la escena y lo que decían.
¿Y él? – pregunto Macao logrando que Natsu volteara a mirar hacia el joven rubio - ¿Quién es él?
Mi nombre es Lu… -comenzó a decir Lucy tratando de que su voz fuera tan grave como la de un hombre, aunque en la realidad salió más como la voz de un puberto que estaba experimentando el cambio de voz.
Será mi primer oficial – dijo Natsu interrumpiendo a Lucy.
¡Aye!- salió gritando un gato con voz aguda detrás de Natsu, dejando asombrados a todos los presentes- ¡Luigi será el primer oficial!
En tanto Lucy simplemente escuchaba y observaba todo sin realmente comprender nada de lo que estaba pasando, ¿Luigi? Ella estaba planeando llamarse Lucas Huge, ¿Y qué era eso de primer oficial?, tampoco lo entendía, empezó a sentir miedo, se dio cuenta que realmente iba a necesitar ayuda; no iba a ser tan fácil como le pareció cuando hizo sus planes.
¡Que bien!- exclamo con entusiasmo Macao – Un miembro más.
Hay una cosa más – interrumpió Natsu hablando en voz muy alta para asegurarse de que todos lo escucharan – A parte de nuestro viaje, nos han contratado para realizar una búsqueda y por ello tendremos un invitado especial.
De entre las escaleras que llevaban cuesta abajo surgió un joven de cabellera negra azulada y vestido con ropa elegante. A nadie pareció importarle mucho el supuesto invitado especial, pero cierto joven rubio se quedo congelado al verlo.
Gray – susurro para sí misma mientras continuaba observándolo, no podía apartar su vista de él.
Natsu continúo hablando.
Este sujeto- dijo al mismo tiempo que señalaba a Gray – Nos ha contratado para encontrar a su princesa, y lo más importante es que nos dará trescientos costales de oro por ello.
¡Prometida, imbécil!- le grito interrumpiéndolo el joven de pelo negro azulado - ¡Cerebro de carbón!
Natsu pareció ignorar el comentario del joven.
Como sea- empezó a decir para todos nuevamente- como ya saben este barco recorrerá los principales cinco puertos, en los cuales continuaremos reclutando gente, después de eso cruzaremos la línea roja.
Todos permanecieron callados escuchándolo muy atentamente. A Lucy le pareció familiar eso de la línea roja, sabía que ya lo había oído mencionar anteriormente pero por más esfuerzo que hizo no pudo recordar que era, ni donde lo había escuchado.
Así que para el que se quiera retirar de este viaje – dijo en un tono muy serio – está muy a tiempo de hacerlo.
Aunque aparentemente lo había dicho para todos, Lucy supo que eso se lo dijo especialmente a ella, la mirada que le dio el chico después de que acabo de decir eso se lo confirmo. Lucy no pudo evitar sentirse muy irritada, si él creía que ella iba a desistir tan fácilmente se equivocaba, por lo que ella le dirigió una mirada casi retadora.
Además ahora que la persona que era su razón para hacer lo que estaba haciendo estaba arriba de ese barco ella no podía retractarse, él la necesitaba aunque no le hubiera pedido su ayuda. Rápidamente le dirigió una mirada de soslayo a Gray.
Bien entonces, todos a sus puestos – grito Natsu para asegurase de que todos oyeran y obedecieran- Macao eleven anclas y suelten las velas.
Natsu comenzó a caminar a su oficina una vez que dio esas órdenes mientras que Happy decidió quedarse a observar como la tripulación llevaba a cabo lo dicho por Natsu, Lucy se acerco a su lado.
El barco comenzó a moverse lentamente alejándose poco a poco del muelle, ambos gato y chica veían como se iban alejando de la tierra firme.
Y con esto comenzó la travesía del barco conocido como Fairy tail.
Y hasta aquí el segundo capítulo, ¿Qué tal? ¿Cómo les está pareciendo la historia? ¿Y que hay de mi redacción? Tengo dudas sobre ella, y si me gustaría mejórala, les agradecería que me hicieran observaciones sobre ella también.
Curiosidades:
Aunque eso no se vea en esta historia, Levi no quedara con ninguno de sus dos mejores amigos, se quedara con Gazille (XD que mala soy ni aquí les doy oportunidad a los pobres de Jet y Droy)
Lucy sólo será conocida como Lucas Huge por Levi, Jet y Droy porque nuestro querido amigo Happy la acaba de bautizar como Luigi.
Use Lucas porque he visto que en otros fanfics donde Lucy tiene que disfrazarse de hombre le ponen Lucas, y le deje en Luigi porque ese nombre se lo llegan a dar Happy y Natsu si no mal recuerdo en el segundo capítulo de Fairy tail (anime).
Ahora si ¿Qué aventuras le esperan a nuestra querida Lucy/Luigi a partir de ahora? ¿Qué es esa extraña actitud de Natsu? ¿A quién quiere encontrar Gray? ¿Y qué es eso de la línea roja?
No dejen de leer este fanfic para descubrirlo.
Nos vemos.
