Hola, perdón por el tan largo retraso, aparte de que hoy empecé a escribir con dos días de retraso, tuve varias cosas que hacer y un aviso este capítulo me quedo muy largo por lo que lo dividiré en dos; hoy subo la primera parte y en dos o tres días subiré la segunda.

Les agradezco a sakuraHaruno-624, a niixuiix , a Infinity Infinytum (Guest) por sus comentarios y por seguir esta historia, que bueno que hasta ahora les guste.

Antes de empezar los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, le pertenecen a Hiro-Mashima, porque de ser asi ya hubiera confirmado abiertamente el Nalu desde hace mucho tiempo a los cuatro vientos. Pero si me pertenece la historia y algunos personajes que saldrán.

Sin más les dejo el capitulo, espero que sea de su agrado.

Capitulo 3: Punto 1: El Puerto de Cedar parte I

Una pluma blanca venia cayendo muy lentamente desde el cielo, el viento la mecía suavemente, retrasando su caída. Sin embargo tarde o temprano llegaría a su último destino: el suelo. Una mano le impidió que fuera así.

La persona a la que pertenecía esa mano, no era otra que a un joven de cabellos rubios, por un momento se detuvo a contemplar muy atentamente con sus dos grandes ojos color chocolate dicha pluma. Volteo enseguida a observar el cielo, justo a tiempo para ver a un ave que ya algo lejana seguía su vuelo velozmente.

Seguramente se trata de una gaviota pensó el joven volviendo a posar su vista nuevamente a la pluma que aun sostenía.

Al voltear al cielo se había percatado de varias cosas; pudo ser consciente no sólo del ave sino también del cambio de la posición del sol, esté ya había descendido bastante.

No sabía en realidad cuanto tiempo había pasado y menos cuanto tiempo llevaba ahí sentada esperando. Para ella habían sido horas, que siendo sincera consigo misma no dudaba que así fuera pero no debían ser tantas horas como ella creía.

Se encontraba sentada sobre una caja de madera, sobre sus piernas reposaba plácidamente una criatura blanca que se caracterizaba por tener como nariz un gran pico dorado; la criatura se encontraba dormitando.

Un pequeño ruido cercano capto la atención del joven, haciendo que volteara muy sigilosamente hacia el lugar donde según su oído le había indicado que provenía aquel sonido. Lo que vio fue a una gaviota que picoteaba otra de las cajas de madera que se encontraban cerca de ahí, quizás el ave andaba en busca de pescado o de algún otro tipo de alimento; lo que fuera no tenía la más mínima importancia para ella.

Un suspiro de alivio salió de sus labios, por un momento se había sentido alarmada ante dicho ruido, regreso inmediatamente a ocupar su posición anterior. En su rostro se empezó a ser visible un pequeño cambio, se dibujo en ella un gesto que podría indicar entre preocupación y disgusto. Comenzó a apretar sus puños y le dirigió la mirada a la criatura que reposaba en sus piernas.

Te juro Plue que si me deja plantada… yo…yo… ¡ahhh! – una voz femenina se produjo de aquel supuesto chico-¿pero quien se cree que es para hacerme esperar así?

Calló un momento esperando escuchar una respuesta de parte de su joven amigo, pero la criatura simplemente se limito a verla, fue cuando decidió continuar con su monologo.

Además él y yo hicimos un trato – dijo el supuesto joven en tono irritado- si no llega en cinco minutos más, no le daré nada.

Volvió a guardar silencio durante unos segundos pero su rostro comenzó a mostrar repentinamente un gesto de preocupación.

¡Rayos!-exclamo en voz alta olvidándose de la situación en la que se encontraba – aunque me duela aceptarlo, realmente lo necesito Plue, yo no sé nada y no puedo estar escondiéndome para siempre.

Otro sonido la hizo callar, por un momento estuvo más que segura que había oído unos pasos que se detuvieron justo atrás de ella, empezó a sentir que el alma se le iba, al mismo tiempo se sentía tan tonta, era consciente que no podría esconderse por siempre pero ella misma se había entregado tan fácilmente, después de haber logrado estar oculta por un par de horas, y todo por un descuido de no poder controlar sus emociones.

Junto todo el valor que tenía y cuando se sintió lista volteo a mirar a la persona que debía estar detrás de ella, un profundo alivio llego a ella cuando vio que quien estaba ahí parado no era otro que a quien ella estuvo esperando ya desde hace un largo tiempo.

¿A quién necesitas Luigi?-le pregunto una vocecita aguda.

El supuesto joven se limito a mirarlo con una mirada llena de enfado.

Oye Luigi, ¿Por qué no has ido a tu puesto? – Pregunto nuevamente el dueño de esa vocecita aguda- Si se dan cuenta se van a enojar contigo. ¡Luigi es un flojo!

¡Cállate Gato!-le grito al minino ya muy irritada – es tu culpa, te estaba esperando y no llegabas.

El minino que estaba frente a ella le dirigió una mirada confusa, como si no entendiera nada de lo que le decía.

¿Con que no te acuerdas, eh? –Le dijo en tono astuto al gato –pues te reduciré la cantidad acordada, solamente te daré un pescado de los cinco que te había dicho.

¡¿Qué?-Grito el gato para luego empezar a llorar mientras comenzaba a volar hacia una dirección- ¡Ahhh, Natsu, Luigi es muy mala! ¡No sabe cumplir un trato!

La joven se sintió alarmada ante esto, ¿Realmente la iba a delatar?

¡Espera Happy!- grito la joven algo apurada y preocupada - ¡Te los daré, pero vuelve! ¡Te daré hasta cuatro más!

El gato paró en seco su vuelo y volteo a verla con una cara sonriente. La joven sólo suspiro.

Este gato es un pícaro de primera, pero ni hablar pensó la joven.

Bien, pero tú también cumple la parte de tu trato- le dijo ella - ¿Lo recuerdas?

¡Aye sir! – Dijo ya muy animado el minino - ¿Qué quieres saber Luigi?

Para entender mejor lo que estaba pasando, lo explicaré, la joven se había molestado con el gato porque esté le había llamado floja; si bien era cierto que no estaba en su puesto y que se había escondido durante el par de horas que llevaban abordo en ese barco para no cumplir con sus tareas, pero no era por pereza pues al contrario ella se consideraba una persona responsable, muy trabajadora y comprometida con lo que hacía, y era por ello que si quería hacer las cosas bien en lo que su nuevo puesto exigía, primero tenía que saber en qué consistía, ahí era donde radicaba el problema, ella no sabía nada, ni tenía la más remota idea de lo tenía que hacer. Así que no dudo en pedir ayuda.

Justo después de que ella y Happy hubieran visto como se alejaban del muelle, pensó que el gato podría ser de gran ayuda. Al principio el minino había parecido dudar en ayudarle a aclarar sus dudas, pero después de prometerle a cambio de ello cinco deliciosos pescados, el gato había accedido inmediatamente. Siendo sincera no sabía de dónde sacaría los pescados pero eso lo pensaría después, lo importante ahora es que él le ayudaría.

Habían acordado de verse una hora después en la parte trasera del barco, esa zona que se denominaba como popa. Ella había llegado puntualmente y lo había estado esperando desde entonces ahí sentada, pero por alguna razón desconocida para ella, el gato se había demorado demasiado tiempo, durante todo ese tiempo ella se había mantenido preocupada y al mismo tiempo esperanzada ante cualquier pequeño sonido que escuchaba; De vez en cuando se había asomado a ver si alguno de sus compañeros de barco pasaba por ahí, siempre lista para ocultarse ante un caso así, pero para su buena suerte nadie se había aparecido por el lugar en ese tiempo, ni había habido rastro alguno de que la estuvieran buscando.

¿Luigi? ¿Estas bien?- volvió hablar el gato al ver que no le contestaban - ¿Qué quieres saber?

Ahhh-exclamo la joven saliendo de su ensimismamiento- si Happy, estoy bien, sólo estaba recordando. Pero bueno quiero saber ¿Qué es lo que hace un primer oficial? ¿Y qué es lo que hacen los demás en el barco?

¡Ayyy, Luigi! – Exclamo Happy con aire de autosuficiencia- ¡No sabes nada!

¡Por eso te contrate Gato! – dijo la joven molesta, ya que no le gustaba que la tratarán como a una retrasada o tonta.

Está bien –dijo Happy – te explicaré todo desde el principio, pero ponme mucha atención porque no lo repetiré Luigi.

La joven sólo asintió con su cabeza muy lentamente mientras miraba muy atentamente al gato que flotaba volaba frente a ella.

En un barco – comenzó a explicar Happy con tono sabio- la tripulación se divide en varios cargos para que todo funcione bien. Primero está el capitán, que ya sabemos que aquí es Natsu, sus ordenes deben ser obedecidas por todos. A demás se encarga de organizar las actividades que los otros tripulantes deben realizar y también es el responsable de toda la tripulación.

En la mente de la joven se dibujo la figura de un adolescente de cabellos rosados y ojos oscuros rasgados. El gato callo unos segundos para ver si la joven tenía alguna pregunta, pero ella sólo guardo silencio por lo que el minino continuo con la explicación.

También hay un piloto-dijo Happy- él se encarga de manejar el barco; maneja el timón y ordena cuando debemos colocar las velas para aprovechar el viento. Ese puesto aquí lo tiene Wakaba.

Lucy asintió lentamente con su cabeza mientras recordaba a un hombre de cabellos color arena y ojos tan rasgados que parecían cerrados.

El navegante en un barco es importantísimo- continuo con su explicación el gato- Macao es él que hará eso en el barco. El navegante nos dice que ruta debemos seguir para llegar a donde queremos llegar, además de que él traza los mapas.

A la mente de Lucy llego la imagen de un hombre de pelo azulado, con un par de ojos negros y rasgados.

Otro puesto muy importante-siguió hablando Happy- es el que tiene Franz, el cocinero; él nos dará de comer a toda la tripulación, y debe de proveer los alimentos y todo lo que necesite para prepararlos. Espero que nos de comer muchos pescados.

Lucy vio la imagen de un hombre de rizos dorados, con un extraño bigote y un par de ojos azules deslumbrantes.

Luego viene el puesto de Jimie- dijo el gato- el contramaestre; él se encargará de del estado de las cuerdas, amarres, anclas y ramos, aunque él no puede sólo necesitara ayudantes.

La imagen de un hombre, alto, musculoso y de tez oscura se hizo presente en la mente de la joven.

Y como olvidar al maestro armero – dijo Happy emocionado- creo que aquí será ese hombre llamado Morí, él debe mantener y equipar el armamento del barco, y también el armamento de mano de cada uno de nosotros.

Al escuchar esto Lucy no pudo evitar estremecerse, no dudo ni por un segundo que aquel hombre debía ser un experto en ello, eso lo volvía aun más escalofriante y peligroso. Su mente trajo de vuelta el recuerdo de la mirada que le dirigió en el mercado, la joven se estremeció por segunda vez ante esto.

Y por supuesto el puesto de Luigi – la voz del gato la trajo de nuevo a la realidad-El primer oficial, tú tienes que hacer que se obedezcan las ordenes del capitán en todo el barco, y cuando él no esté disponible, tú quedaras a cargo.

¡¿Qué?-grito la joven algo atónita, no daba crédito a lo que acaba de escuchar-¡¿Yo tengo que hacer eso?

¡Aye sir!-dijo el minino alegremente-tendrás que ponerte mucho al tanto con Natsu; serás su brazo derecho.

Por un momento Lucy se quedo pasmada, no podía creer lo último que le había dicho el pequeño gato azul.

No, no, no puede ser, debe ser una broma, yo quería permanecer lo más lejos posible de él, es obvio que el tipo ni siquiera me quiere en el barco. ¿Pero entonces porque acepto que me uniera a su tripulación?, todo esto paso por la mente de la joven y lo último le dejo una sensación de confusión.

Pero Luigi, el primer oficial tiene sus privilegios-le dijo el gato al ver la cara de preocupación que había puesto la joven- el capitán y el primer oficial son los únicos que pueden dormir en una habitación solo para ellos.

¿Enserio?-pregunto Lucy un poco confundida-¿pero que no cada quien tiene su propia habitación?

El gato le dirigió una mirada llena de incredulidad ante sus preguntas.

Nee Luigi- dijo el gato después de unos segundos- todos duermen en una sola habitación muy grande, duermen sobre hamacas. De veras que no sabes nada Luigi.

Lucy-susurro la joven pero el gato la alcanzo a escuchar.

¿Qué?-pregunto el minino confundido-¿Quién es Lucy, Luigi?

Mi nombre real es Lucy Heartphilia-dijo la joven pero ahora con tono firme y fuerte-por favor Happy, llámame así cuando no esté nadie,… no quiero olvidarlo.

El gato guardo silencio mientras miraba fijamente a la joven, después rompió en carcajadas.

¡¿De qué te ríes Gato?- exclamo la chica bastante irritada-dime ¿Qué es tan gracioso?, Happy y Natsu son nombres mucho más raros y más graciosos.

De pronto para sorpresa de la joven la risa del gato se extendió repentinamente y volteo a mirarla con los ojos muy abiertos.

¿Qué pasa Happy?-se animo a preguntar ella sintiéndose un tanto preocupada por el cambio de humor repentino del minino.

Lucy, ya me acorde de porque venía a buscarte- le dijo el gato, aunque para la joven fue una sorpresa oír que el gato la llamara asi, continuo escuchándolo-Natsu te está buscando desde hace una hora, quiere que vayas a su oficina.

¿Qué?-dijo Lucy más preocupada que nunca-¿y apenas me lo dices gato?

¡Aye!-dijo Happy animadamente- se me olvido.

La joven sin querer perder más tiempo se echo a correr hacia la oficina lo más rápido que podía, el gato y la criatura blanca la seguían de cerca; el primero volando y el segundo corriendo.

La chica iba tan concentrada en llegar a la oficina que no se percato de que otra persona iba igual de rápido que ella pero en sentido contrario. Hasta que un choque brutal se llevo a cabo en ese momento, la joven cayó de sentón hacia atrás.

Mientras ella se sobaba los glúteos, debido a que fue un golpe muy fuerte, una voz capto su atención, era una voz masculina que le parecía muy familiar.

Hey chico, ¿te encuentras bien?-la chica busco al dueño de esa voz y se encontró con un par de ojos negros azulados que la miraban fijamente, vio que el joven enfrente de ella le tendía una mano.

Por unos segundos solo se quedo contemplándolo sin saber qué hacer.

G…G… Gray-logro exclamar al fin con la voz un poco insegura, sus mejillas se comenzaron a teñir de un color rojizo que resultaba ser muy notorio, logro bajar su cabeza haciendo que los cabellos que le colgaban en la frente y su boina le cubrieran un poco el rostro. Ella misma no podía ver su cara ruborizada pero estaba consciente de que debía ser así puesto que sentía como había empezado a arder.

¿te sientes bien?-pregunto el joven pelinegro al no obtener ninguna respuesta ni reacción del chico rubio frente a él, se dio cuenta de que no tenía la más mínima intención de aceptar su ayuda.

La joven por su parte se sentía cada vez más nerviosa, por un momento creyó entraría en una crisis de nervios, hasta que una voz aguda la trajo a de nuevo a la realidad.

¡Luigi!-dijo el gato-¿Qué pasa? Natsu nos espera, apresúrate.

El minino salió volando sin darle tiempo a ella de responder, la joven aprovecho la distracción que el gato causo en el joven pelinegro para levantarse a toda prisa y continuar su marcha, sin dirigir la más mínima mirada hacia él, ni hacia atrás.

El joven sólo quedo mirando como el chico rubio se alejaba, lo había dejado con la mano tendida, algo más llamo su atención en ese momento, una criatura blanca que paso corriendo detrás del rubio, por alguna razón le pareció familiar, aunque no pudo recordar en donde lo había visto por más esfuerzo que hizo. Finalmente dio media vuelta y continuo con su camino.

La joven continuaba su camino corriendo lo más rápido que sus pies se lo permitían, mientras hacía esto no dejaba de recriminarse asi misma por lo que acaba de pasar con el pelinegro.

¿Pero qué te pasa Lucy?, no puedes actuar asi cada vez que lo veas, a partir de ahora él será mi compañero de barco y tengo que acostúmbrame a ello, pensaba la joven, ¿Qué habrá pensado de mi?, ¿Oh no creo que le deje la mano tendida ,¿y habrá visto mi sonrojo?

¡No!-grito en voz alta para sí misma sin detenerse- basta, no puedo seguir pensando en eso, ahora tengo cosas más importante que atender.

Cuando llego a las escaleras descendió por ellas rápidamente, desde hace más de dos minutos que había perdido de vista al gato azul, por lo que dedujo que este ya debía de encontrarse en la oficina.

Pudo vislumbrar desde lejos que la puerta de la habitación se encontraba abierta, agradeció por esto internamente y entro con paso veloz.

¡Ya estoy aquí!- dijo en voz alta en cuanto cruzo la habitación.

La joven miro la escena que se mostraba frente a ella, y se encontró con cuatro figuras que estaban de pie alrededor del escritorio, dos de ellas voltearon a verla, la miraban con algo de asombro y sorpresa; las otras dos figuras permanecían concentradas observando lo que parecía ser un mapa.

Macao- hablo con voz firme, una de las figuras que permanecían concentradas en el mapa-¿entonces, ya está decidido que esa será nuestra ruta a seguir?

Asi es Natsu- dijo Macao dirigiendo su mirada del joven rubio hacia el peli rosado- De hecho el puerto de Cedar es el que nos queda más cerca , tardaríamos más en tiempo en llegar a los otros. Además de que este viaje será el más corto que tengamos.

Oiga capitán-interrumpió el hombre de cabellos color arena que seguía mirando fijamente al chico rubio-alguien lo espera.

El joven de cabellos rosados pareció ignorar a Wakaba y continúo su conversación con el hombre de cabellos azules sin prestar la más mínima atención al joven rubio que permanecía ahí cerca de la puerta observando todo.

Bien, entonces debemos aprovechar bien la ocasión y proveernos muy bien-dijo Natsu- ya que no sabemos cuánto tardaremos en volver a pisar tierra firme.

Mientras el joven acababa de decir esto, Lucy no puedo evitar sentir como la ira y el coraje iban creciendo dentro de ella, para nadie resultaba agradable ser ignorado por alguien y menos de la manera en que él lo estaba haciendo con ella.

La joven volteo a mirar al gato azul que estaba junto al capitán, el gato parecía entretenido mirando los trazos del mapa, por un momento empezó a dudar en que aquel chico realmente la hubiera mandado llamar.

Cuando menos lo pensó una voz la saco de sus pensamientos.

¡Oye tu!-le dijo una voz con tono demandante- ¿Estas sordo o te haces?

¿Eh?-fue lo único que alcanzo a exclamar Lucy antes de encontrarse con la mirada fija en ella de un joven de cabellos rosados, su expresión no resultaba ser muy amistosa que digamos. Lucy deseo por un momento que el chico la hubiera seguido ignorando.

Oye Natsu-le hablo Macao tratando de disminuir la tensión que se sentía en el ambiente- no seas tan duro con el chico, debe ser nuevo en esto, se le nota con facilidad.

¡Ve y avísales a todos que se preparen!- le dijo Natsu a Lucy con el mismo tono demandante, ignorando a Macao- Llegaremos al puerto de Cedar aproximadamente en una hora o más, quiero que se aseguren de proveernos de municiones muy bien, no sabemos cuánto tardaremos en el próximo viaje para llegar nuevamente a tierra firme ¿Entendiste?

Con la última pregunta dicha le dirigió una mirada feroz a la joven. Esta asintió rápidamente, se sintió espantada ante esto.

¡Ha… Haiii sir!-atino a decir la joven antes de salir corriendo de la habitación, no quería permanecer cerca ni un minuto más, ni perder el tiempo.

Macao y Wakaba se limitaron a observar cómo se marchaba el chico rubio a toda prisa, y luego voltearon a mirar al joven de cabellos rosados, quien ya se encontraba centrado nuevamente en el mapa colocado sobre el escritorio. La expresión de Macao cambio de una sorprendida a una divertida.

Natsu- le dijo sin dejar de sonreír-no tienes que ser así.

El chico continuo con su tarea como si no hubiera escuchado nada y Wakaba se limito a mover la cabeza lentamente como si estuviera negando o lamentando algo.


Plue apenas había alcanzado a llegar a la oficina cuando vio que la joven rubia venia de regreso corriendo a toda prisa . La verdad era que Lucy no tenía ni idea de adonde se dirigía, y menos tenia la más remota idea de dónde encontrar a sus compañeros de barco, lo único que pasaba por su cabeza era la idea de alejarse lo más posible de ahí, el solo recordar de nuevo esa mirada aterradora que le acababan de dirigir la hacia estremecerse una y otra vez.

No tardo en llegar a la cubierta , una vez ahí se dedico a caminar por el pasillo a lo largo de esta hasta que una figura que alcanzo a ver llamo su atención. Se acerco más y distinguió que se trataba del hombre de tez oscura, él se encontraba en esa zona del barco denominada Proa, permanecía recargado en la barandilla mientras contemplaba el panorama.

Jimie-lo llamo en la joven con su voz fingida mientras se acercaba más a él, el hombre volteo a mirarla confuso.

Pronto llegaremos al puerto de Cedar-empezó a explicar la joven, se sentía nerviosa por la mirada que se posaba sobre ella- el capitán quiere que tengas todo listo para cuando lleguemos al lugar.

Lo sé chico- le respondió con una voz gruesa, Lucy no pudo evitar sorprenderse un poco por ello- mira ahí se ve ya.

La joven dirigió su vista hacia donde aquel hombre le señalaba y pudo distinguir una porción de tierra , aun no se alcazaba a distinguir muy bien pero ahí estaba.

Estaré listo a tiempo-le dijo él sacándola de sus pensamientos-ve y avísale a los demás.

Lucy solo asintió con la cabeza y salió a toda prisa directo a buscar a los otros tripulantes, no sabía porque pero de pronto se sentía más animada, iban tan entretenida que no se dio cuenta de que algo más venia acercándose pero en dirección opuesta hasta que esto se estampo contra su cabeza.

El impacto del golpe no fue tan fuerte como para hacerla caer pero si le produjo un ligero mareo, cuando el mundo dejo de girar volteo a mirar a la cosa con la que se había estrellado, lo que vio fue a un pequeño gato azul que yacía en el piso inconciente. Trato de moverlo para despertarlo, pero fue inútil, el minino estaba noqueado.

Tomo al gato entre sus brazos sin dudarlo y continúo con su búsqueda, al recorrer toda la cubierta y no encontrar a nadie más decidió bajar de nuevo por las escaleras, sólo que esta vez en vez de ir hacia la oficina, anduvo por los pasillos en busca de otras habitaciones y de sus compañeros, hasta que paso por una cuya puerta se encontraba abierta y se escuchaban sonidos provenientes del otro lado. Al asomarse vio a un hombre de rizos dorados que examinaba cuidadosamente el material con que contaba aquella cocina.

Disculpe-dijo la joven con su voz fingida captando la atención del hombre-el capitán me manda a decirle que pronto llegaremos al puerto y quiere se provea muy bien, ya que el próximo viaje será mucho más largo.

De acuerdo chico-le dijo el hombre dedicándole una sonrisa amistosa para luego seguir con lo suyo.

La joven salió para continuar con su camino, pero de pronto recordó que solamente le faltaban dos tripulantes por avisar; quienes resultaban ser para su mala suerte sus dos principales temores; por un lado el joven Gray Fullbuster y por otro lado ese tipo que había visto en el mercado del puerto Horgeón.

Ceso lentamente su paso hasta quedar parada, por un momento pensó en no realizar la tarea que el capitán le había pedido pero el recuerdo de la última mirada que le dirigió la hizo retractarse de su anterior pensamiento. Se sintió perdida, tenía que aceptar que los tres hombres le atemorizaban , sólo que de forma diferente y de manera distinta.

Sabía que no tenía más opción que cumplir con su deber, su mente estaba empezando a trabajar en encontrar alguna manera de salir de su apuro, cuando de repente sintió que algo se movía entre sus brazos, volteo a mirar y se encontró con un gato azul que recién comenzaba a despertar. Se le había olvidado el gato.

¡Happy!-exclamo emocionada viendo con esperanza al minino-¡claro , como no lo pensé antes!

¿Lucy?-pregunto el minino mientras la veía algo confundido-¿Qué paso?

Oye Happy, necesito que me hagas un favor-le dijo la joven sin rodeos-ve y avísale a ese hombre, mm… ¿Cómo se llamaba?, ¡ahhh, si Morí! Que pronto llegaremos al puerto y que se aliste.

Happy salió mirando de los brazos de la joven.

¡Nee Lucy!-le dijo el gato dándole una mirada con algo de desconfianza-tu lo que quieres es que yo haga tu trabajo, no seas floja o se lo diré a Natsu.

La joven se sintió decaer cuando escucho las palabras del gato pero pronto una nueva idea llego a su mente.

Prometo triplicar mi oferta-le dijo la joven decidida-serán…

¡Veintisiete pescados!- grito Happy de pronto emocionado.

¡¿Qué?-exclamo la joven sorprendida pero luego se resigno-está bien serán veintisiete pescados, pero ve ahora a avisarle a ese hombre.

¡Aye sir!-exclamo el minino y con esto se marcho a toda prisa.

La joven dio un largo suspiro cuando perdió de vista al gato, sabía que por ahora se había librado de encarar a ese hombre, lo que le quitaba un gran peso de encima, sin contar que le quedaba uno más: Gray Fullbuster.

Ella sabía muy bien que no podría evitarlo por siempre, pero si era sincera consigo misma todavía no se sentía lista como para hacerle frente aún. Al final resolvió mejor escribirle una nota donde le avisaba lo ordenado por el capitán, pensaba dejársela en sus cosas.

Le resulto un buen plan asi el chico estaría enterado de todo y ella no tendría que verlo cara a cara; pensaba en retardar lo más posible ese encuentro.

Y con esto comenzó a llevar a cabo su plan.

Y hasta aquí la primera parte del capítulo, se que a lo mejor se les hizo un poco aburrido pero tenía que explicar cómo le iba a ser Lucy en el barco y los cargos si ella no sabía nada. Creo que encontrarán más interesante la segunda parte, la subiré en dos o tres días.

Por ahora vemos que Lucy le teme a Natsu, ¿Cómo se irá desarrollando la historia?

Nos vemos en la segunda parte de este capítulo.