Hola aquí les traído la segunda parte del otro capítulo, lamento la demora pero aunque ya tenía todo en el cuaderno lo tengo que pasar a la computadora y a pesar de estar de vacaciones tengo varias cosas que hacer y se me complica prender el computador, asi que avanzo solo en los pequeños ratos que puedo.

Agradezco a Infinity Infinytum por el review, lamento contestarlo tan tarde pero es que cuando prendo la computadora casi que solo le avanzo a la historia, y las historias que sigo lo hago desde un Ipod en mis ratos libres.

Bueno antes que nada vuelvo a repetir que a pesar de la tardanza esta historia será Nalu, y lo volveré a repetir las veces que sea necesario, ya verán porque lo reitero en este capítulo, para que no piensen mal.

Antes de empezar los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, le pertenecen a Hiro-Mashima, porque de ser asi ya hubiera confirmado abiertamente el Nalu desde hace mucho tiempo a los cuatro vientos. Pero si me pertenece la historia y algunos personajes que saldrán.

Sin más les dejo el capitulo, espero que sea de su agrado.

Capitulo 4: Punto I: El Puerto de Cedar parte II

Un barco anclaba en un muelle dentro del puerto de la Gran Ciudad de Cedar una hora y media después. Una pequeña tripulación desembarcaba de este; en total eran ocho hombres y un minino de color azul.

Al bajar pudieron observar que la mayoría de los muelles ya se encontraban ocupados por otras barcas y navíos, muchos hombres descargaban los productos y mercancías obtenidas para algunos durante su largo y pesado día de jornada laboral, para otros obtenidos durante algún viaje realizado.

El pequeño grupo comenzó a andar con pasos presurosos en dirección hacia el mercado de dicho puerto. Por raro que pareciera todos permanecían en silencio, nadie pronunciaba ni el más mínimo sonido; ni siquiera el minino de color azul decía ni pio, cosa que le pareció muy extraño a cierto joven rubio o mejor dicho cierta joven rubia.

La joven se dio cuenta de

Que el gato reposaba en el hombro de un joven de cabellos rosados, por un momento se limito a contemplar tal escena enfrente de ella y la comparación de esta con una idea que llego a su mente casi la hace reír; ella había oído de algunas historias que narraban sobre piratas, en que algunos de ellos, mejor dicho los capitanes traían en uno de sus dos hombros a un loro parlante pero esto le parecía realmente gracioso y original; un gato volador parlante.

Para su suerte había logrado ahogar la risa, sabía que se hubiera metido en problemas si le hubiera dado rienda suelta, asi que opto por dedicarse a contemplar el panorama tal y como lo hacían todos los demás.

Ahora que miraba mejor el mercado del puerto, lo encontraba muy similar al que había visto en la ciudad de Horgeón, quizás la única diferencia radicaba en el tamaño que ambos mercados tenían, este era dos veces más largo. Y otra gran diferencia es que lucía muy a pagado a su parecer pero eso se debía a la poca gente que quedaba en él, la mayoría eran los dueños de los pocos puestos que aun no habían cerrado pero que lo estaban haciendo apenas.

El cielo ya había empezado a oscurecer, y los faroles que la ciudad tenia comenzaban a ser encendidos, tanto los que tenían las casas como los que estaban en la calle.

Llevaban unos minutos caminando y justo cuando llegaron a la entrada de la ciudad, el joven de cabellos rosados paró en seco haciendo que todos los demás lo hicieran también.

¡Escuchen!-dijo alzando más su voz para asegurarse de que todos le escucharan-Nos dirigiremos a la taberna "El Ciervo", ahí reclutaremos más gente a lo largo de la noche. Los que tengan que proveer algo mejor vayan a conseguirlo, partiremos mañana al amanecer.

Dicho esto continuaron con su camino hacia el mencionado lugar, a excepción de dos personas que durante el transcurso del camino se desviaron por otras calles; Jimie y Franz.

No llevaban ni diez minutos caminando cuando se detuvieron afuera de un local el cual tenía un anuncio en la entrada donde se podía leer con letras grandes "EL CIERVO", inmediatamente la música y los barullos provocados por la gente dentro del local llegaron a los oídos de la joven.

Por fuera el lugar lucia muy maltratado, las paredes se veían muy desgastadas y sucias, la atención de la chica se centro en un bulto que sobre salía enormemente, estaba ubicado afuera del lugar justamente recargado en una de las paredes; al analizarlo mejor se dio cuenta de era un hombre, parecía algo maduro y estaba ahogado en alcohol; la peste de su cuerpo lo delataba, además de que estaba inconciente.

Lucy vio como todos sus compañeros de barco pasaban ignorando al hombre inconciente a un lado de ellos; todos ellos entraron a la taberna sin dirigirle al sujeto la más mínima mirada. Por un momento se pregunto cómo podían ser tan fríos e insensibles, es cierto que en un principio ella sintió hasta repulsión por aquel hombre, pero no pudo evitar sentir también algo de compasión al ver que nadie le prestaba atención.

Justo cuando sintió que el ultimo de sus compañeros había entrado, se armo de valor y como pudo con la fuerza que tenia erguió más al hombre, se aseguro de que quedara lo más recto posible recargado en la pared; al menos asi no se ahogaría con su propio vomito en caso de que se presentase.

Con esto terminado finalmente se decidió a entrar a la taberna, aunque se detuvo justo en la puerta, para ser exactos ella nunca había estado en un lugar como ese, si había oído pero nada más y las cosas escuchadas no resultaban muy buenas que digamos, asi que prefirió primero echar un pequeño vistazo para asegurarse a qué tipo de ambiente atenerse.

Lo primero que vio fue que el lugar parecía bastante amplio aunque lucia muy descuidado, un poco menos que afuera, pero en fin descuidado; las paredes estaban descarapeladas y llenas de mugre y alguna que otra mancha de sustancias desconocidas. Una cosa a favor era la iluminación, esta era muy adecuada, permitía ver el lugar perfectamente; había pocas mesas y bastante gente, la mayoría eran hombres, casi podría decir que por la apariencia que daban se trataba de puros piratas.

Aunque también había mujeres, pudo distinguir que se dividían en dos en base de las vestimentas que traían; las primeras vestían de una manera más recatada, con vestidos que cubrían la mayoría de su cuerpo, ellas se dedicaban a cercarse a los clientes y tomar la orden de lo que apetecían comer y a serviles; en cambio el segundo tipos de mujeres en ese lugar vestían con prendas que resultaban ser provocativas, ya que enseñaban gran parte de sus cuerpos; vestían con un pequeño top y un pantalón que transparentaba casi todo lo largo de sus piernas, aunque sus caras estaban cubiertas por una tela que solo permitía ver sus ojos y su frente, lo que les daba un aspecto algo misterioso y cautivante.

Estas últimas mujeres se dedicaban a bailar al son de una música producida por un grupo de músicos ubicados al fondo de la taberna; ellas bailaban a los hombres utilizando movimientos que resultaban ser muy sensuales, logrando despertar el deseo y la lujuria de los clientes, quienes quedaban seducidos por los encantos de tales mujeres. La música resultaba ser muy alegre al mismo tiempo que tradicional.

Para sorpresa de la chica, su observación del lugar se vio interrumpida cuando sintió una presencia detrás de ella, acto seguido una cabeza paso encima de la suya, el dueño de dicha cabeza también echo un buen vistazo. Lucy solo alcanzaba a ver mechones del cabello del sujeto, se dio cuenta que eran de un color negro azulado; fue suficiente para que supiera de quien se trataba.

Tsk- oyó decir al joven, quien al parecer tampoco le había gustado lo que había encontrado- Mejor me iré a dar una vuelta por la ciudad, ¡avísale a los demás chico!

El joven dio la media vuelta y se marcho sin darle la oportunidad a Lucy siquiera de contestar, se limito a verlo partir mientras lo perdía de vista.

Cuando la joven logro asimilar lo que había pasado sintió un gran alivio, agradeció internamente que al chico no le agradaran ese tipo de lugares; ya que no hubiera podido imaginarse lo que hubiera hecho si lo llegará a ver rodeado de todas esas bailarinas y él disfrutando muy felizmente de su compañía. El tan solo pensarlo le producía escalofríos, por lo que decidió entrar de una vez por todas al lugar para olvidarse de aquellas ideas que la ponían tan mal.

Al entrar el olor del alcohol le pego muy fuerte, no estaba acostumbrada a él y le resulto algo molesto, ignorando el hecho se dedico a buscar a sus compañeros de barco con la mirada; encontró a Macao y a Natsu junto con Happy sentados en una mesa al fondo, supuso que ellos estaban esperando a candidatos que se atrevieran a unirse a la tripulación.

Vio a Wakaba sentado en la barra bebiendo un tarro de cerveza y disfrutando del espectáculo de las bailarinas, y por último lo vio a él, a ese hombre llamado Morí, este se encontraba en una mesa lejana bebiendo una botella de licor mientras dos mujeres bailaban muy cercanas a él, Lucy pudo ver en la mirada de aquel hombre como aparecía lo que parecía ser el deseo y la lujuria, su cuerpo se estremeció por reflejo al percatarse de ello.

No pudo evitar preguntarse ¿Cómo esas mujeres eran capaces de soportar todas esas miradas de parte de todos esos hombres?, simplemente no lo comprendía.

Lucy sintió un estremecimiento en su espalda y al voltear pudo ver a dos hombres que la miraban fijamente, ellos se encontraban al fondo del lugar, se sintió muy nerviosa, estaba tan centrada en esto que no se dio cuenta cuando llego una joven enfrente de ella y comenzó a bailarle tan sensualmente como a los demás hombres.

A ella llego la incomodidad y el desagrado, en definitiva esa había sido la gota que derramo el vaso lleno de agua, se puso de pie precipitadamente , le dirigió una mirada dura y cortante a la joven, la cual quedo muy atónita por la reacción de aquel chico rubio que se alejo.

Lucy salió del lugar a prisa, aunque sabía que ya era noche y era arriesgado andar por las calles de la ciudad prefirió vagar por estas que permanecer un minuto más dentro de aquel lugar, y con esto comenzó su andar por las calles.


Una hora aproximadamente había pasado desde la llegada de la tripulación a la taberna; un joven de cabellos rosados se encontraba muy serio y con el ceño fruncido. Junto a él se encontraban sentados un hombre de cabellos azules marinos y un gato azul, ambos lo observaban solo que de diferente forma; el primero lo veía con una expresión divertida mientras que el segundo de una forma preocupada.

Vamos Natsu no te desesperes-le dijo Macao sonrientemente-ya verás que alguien vendrá y se alistara, sólo ten paciencia.

¡Aye!-dijo el minino tratando de animarlo.

De un momento a otro una mujer paso enfrente de ellos, la joven era realmente bella, paso muy cerca en especial de cierto joven de pelo rosado, la chica se detuvo un momento y le dedico un guiño y unas palabras. Dichas palabras no alcanzaron a ser escuchadas por Happy ni por Macao pero por el joven sí.

Tsk-fue lo único que salió de la boca del joven mientras su ceño se fruncía más, mientras volteaba a ver a Happy y a Macao-me voy de aquí, Macao encárgate de todo, vamos Happy.

Dicho esto comenzó a dirigirse hacia la salida del lugar seguido por un gato azul que volaba justo detrás de él, dejando a la chica muy atónita y confundida que solo los veía alejarse.

¡Natsu!-grito Wakaba en cuanto lo vio salir-¡esto aun no se acaba!

¡Déjalo!-le grito Macao a Wakaba-¡le hará bien tomar un poco de aire!

Wakaba solo movió la cabeza lentamente como negando, mientras otra persona sin que nadie se percatara de ello siguió al joven con la mirada hasta que este hubo salido del lugar.


Una joven rubia vestida de hombre se encontraba paseando por las calles de la ciudad, la verdad es que le había resultado bien el salirse de la taberna; había aprovechado para comprar los veintisiete pescados que le debía a Happy, se lamentaba un poco por esto puesto que esto la había dejado casi sin dinero, pero no se arrepentía ya que ella siempre cumplía con su palabra.

Ahora con la soledad y el silencio que reinaba a esas horas de la noche por las calles, sus pensamientos se habían tornado hacia la única fuente de sus preocupaciones de adolescente: Gray Fullbuster.

Poco a poco se fue sumiendo en sus recuerdos, regreso nueve años atrás, cuando era solamente una niña de ocho años de edad, en ese entonces aun vivía con su padre ya que su madre había fallecido cuando ella era aun más pequeña; nunca entendió bien como había sido la muerte de ella, ni recordaba nada pero en fin tenía solamente tres años.

Su familia había sido adinerada y de prestigio pero una semana después de haber cumplido los ocho años su padre había tenido un accidente en donde perdió la vida y donde también había perdido toda su fortuna. Para su desgracia no tenia ningún familiar al cual recurrir, por lo que quedo a cargo de Virgo, la mucama de la casa.

Virgo había estado al servicio de la familia por varios años, y como era de esperarse se gano la confianza de la familia Heartphilia, ella había acogido a la pequeña con gusto, ya que la había atendido desde que ella nació.

Pronto Virgo y ella tuvieron que partir a una pequeña casa, no podían permanecer en la mansión Heartphilia, quien ya tenía nuevo dueño. Había sido un gran cambio para ella, tuvo que decir adiós a todo lo conocido hasta ese momento para su corta vida; sus padres, su casa, sus cosas, sus amigos y su estilo de vida.

Pero el mayor cambio se produjo unas semanas después de estar viviendo con Virgo en aquella pequeña casa, cuando la mucama había conseguido un nuevo empleo con una familia de mucho prestigio y dinero; los Fullbuster.

Para ello tendrían que mudarse de ciudad, ya que dicha familia residía en la ciudad de Magnolia, ciudad que estaba muy alejado de donde ellas Vivian. Así una tarde días después de eso también tuvo que decir adiós a su ciudad natal.

En un principio cuando llegaron al dicho lugar donde residía aquella importantísima familia; los sirvientes y todos las habían hecho sentir muy bien, habían sido amables con ellas, pero esa tranquilidad fue alterada para ella una tarde días después su llegada.

La familia había preparado una de sus elegantísimas fiestas, ella se había sentido emocionada por el evento cuando vio el ambiente y las decoraciones por lo que había decidido acercarse un poco más. Al hacerlo algo llamo fuertemente su atención; niños, había muchos niños jugando y corriendo por el enorme jardín, los deseos y las ganas de unirse al juego no se hicieron esperar.

Se animo y se acerco a ellos, al principio los niños la habían recibido muy bien, jugaron con ella, se estaban divirtiendo, hasta que una niña le hizo un pregunta que resultaría fatídica para ella. Le pregunto por sus padres, ella inocentemente les había respondido sinceramente contándoles todo.

En cuanto había acabado su relato, los niños habían estallado en risas y burlas hacia ella, por haberse convertido en la hija de la mucama, ella se había sentido tan intimidada y tan mal por las burlas que dio un paso a tras para comenzar a retroceder, enseguida había topado con algo tropezando y cayendo hacia atrás, un liquido frio la recibió; había caído en la fuente.

Las risas se multiplicaron ante esto, por un momento se había sentido morir, creyó que todo se volvería oscuro a partir de ahora, cuando su luz apareció.

El recuerdo de un niño de pelo negro azulado y ojos oscuros llego a su mente, él había llegado justo en ese momento para ayudarla y acallar las risas y las burlas de todos los demás niños.

Desde ese preciso momento aquel pequeño niño se había convertido en su héroe, había pensado que no lo volvería a ver pero esa misma tarde se entero que dicho niño era hijo de la familia Fullbuster, por primera vez se sintió tan feliz de haber llegado para servir a esa familia.

A pesar de que desde ese día ya no volvió a tener un trato directo con él, esa pequeña admiración que había quedado en ella hacia él, había comenzado a crecer cada vez más, y con el paso del tiempo se transformo en algo más que ella determino o nombro como amor.

Aunque le doliera decirlo, siempre había sido consciente de que nunca podría tener una oportunidad real con él, pero sin poder evitarlo en todos esos años de su infancia y parte de su adolescencia, en el fondo había guardado la esperanza de que quizás solo quizás le pasaría como a cenicienta y él terminaría siendo su querido príncipe azul.

Al menos esa pequeña esperanza había durado hasta la aparición de ella. La imagen de una niña pequeña con cabello cortó, lacio en su mayoría aunque terminaba con un gran rizo al final color azul claro y grandes ojos azules se presento en sus recuerdos, ella Juvia Loxar.

Pronto no había tardado en descubrir en aquella niña que tenia a una fuerte rival, aquella niña pertenecía a una familia noble y adinerada, que por cierto resultaban ser amigos muy íntimos de los Fullbuster.

Se daba que todas las vacaciones de verano la pequeña Juvia siempre venia a hospedarse a la mansión de los Fullbuster, no era un gran secreto que los padres del niño la apreciaban mucho. Pronto supo por lo que platicaban ahí las otras empleadas que esa niña y el pequeño amo se conocían desde bebes.

Sin embargo el niño parecía nunca prestarle la más mínima atención a la pequeña, quien siempre lo seguía a todas partes. Todo el mundo sabía que en la niña se había formado una rara obsesión por el pequeño Gray desde que tenían una corta edad, era tan visible que cualquiera lo podía ver a simple vista, todos excepto el pequeño aludido.

Ella en un primer momento no había sabido como tomar esto cuando apareció aquella niña, pero el ver la actitud del niño su preocupación se disipaba.

Fue en el cumpleaños número dieciséis del Fullbuster cuando las cosas comenzaron a cambiar, ese verano como siempre Juvia hizo su tan acostumbrada visita, ella no podía negar aunque doliese que aquella niña se hubiera convertido en una joven realmente hermosa.

Algo debió haber pasado con el joven Gray o entre ellos ese verano, que a partir de ahí él empezó a mostrar un gran interés en la joven; el chico comenzó a frecuentar muy seguido la casa de los Loxar, cosa que no hacía antes, por lo menos no por gusto.

Para entonces ella había empezado a ver y a sentir como sus sueños y fantasías se empezaban a desmoronar poco a poco. Asi para cuando se llego el cumpleaños número diecisiete del Fullbuster y ultimo cumpleaños celebrado hace unos dos meses, el chico le había pedido matrimonio a la joven Loxar, quien ni había tardado un segundo en aceptar, quedando asi comprometidos oficialmente.

Fue ahí cuando todo se derrumbo para ella, aun asi después del shock que había sido su primera reacción al enterarse había decido, no se había prometido a sí misma el que ella lucharía para ver siempre una sonrisa y feliz al Joven Gray, aun cuando él no fuera para ella.

Una sonrisa triste se formo en sus labios al recordar todo esto.

Después de todo ¿eso era el amor o no?; dar y sacrificar todo por esa persona amada.

La joven ya no pudo seguir con sus pensamientos y reflexiones debido a que sintió unos brazos que la jalaban bruscamente y la estampaban fuertemente de frente contra la pared. Más que el golpe fue la impresión lo que la paralizo impidiéndole realizar alguna acción en su defensa.

No entendía nada de lo que estaba pasando y el lugar no estaba muy iluminado apenas alcanzaba a distinguir una tenue silueta que debía de ser de su agresor.

Hiciste una mala elección al meterte por aquí chico-una voz ronca y muy gruesa se produjo de aquella silueta-ahora me darás todo lo que tienes o te atendrás a las consecuencias.

Ahora que procesaba mejor la situación, la joven sintió como el miedo crecía dentro de ella, cosa que le impidió hacer algo, ni siquiera podía hablar.

El sujeto la volteo para quedar cara a cara con ella, ni aun asi pudo distinguir el rostro de aquel hombre.

¡Te estoy hablando!-le grito a la chica en la cara buscando intimidarla-¡Dame todo lo que tengas!

Como el miedo la paralizo, el hombre comenzó a desesperarse de la falta de respuesta de su víctima, asi que le metió un fuerte puñetazo en el estomago. Al instante Lucy sintió un gran dolor en la zona, y como el aire se le escapaba, por instinto llevo sus brazos hacia la zona golpeada. Sintió además como su cuerpo se debilitaba y como sus piernas no le respondían; cayo boca abajo al suelo.

Había comprendido que si se permitía caer seria su fin, pero por más que se había esforzado su cuerpo ya no le había respondido. No hubo gritos provenientes de su parte, ni quejidos solamente sintió como las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas; lagrimas provocadas por el dolor del golpe y por la frustración e impotencia de no poder hacer nada para defenderse. Cerró los ojos, pues sabía lo que venía.

La serie de golpes que esperaba recibir nunca llegarón, en cambio pudo escuchar el sonido de un cuerpo estrellándose contra algo, esto la hizo abrir los ojos, con la tenue luz que se alcanzaba a colar pudo ver a dos siluetas que forcejeaban cerca de ella.

No podía ver el rostro de ninguno de los dos hombres pero después de algunos minutos que fueron desesperantes, uno de los hombres le dio un golpe tan fuerte en lo que parecía ser la cara del otro sujeto, que este último cayó al suelo, y quedo inmóvil.

Poco a poco el hombre se fue acercando a ella, haciendo que la joven se estremeciera y le diera un vuelco al corazón.

¡Hey chico, ¿estas bien?-una voz masculina se produjo de aquella silueta, esa voz que era tan familiar y soñada por ella, no tardo en reconocer al hombre enfrente de ella- ¿Puedes levantarte?

N… No-la voz apenas y le salía con gran esfuerzo, aun sentía la falta de aire.

Te ayudare a levantártele dijo aquel joven que desde hace años conocía, acercándose y ayudando a levantarse pasando uno de sus brazos por su hombro y apoyándola en él-Apóyate en mi, te llevare al barco.

La joven se limito a afirmar con la cabeza lentamente.

Sabes, no deberías de meterte en callejones a altas horas de la noche-le dijo él mientras comenzaban su camino hacia el barco-fue una suerte que iba pasando por aquí y me llamara la atención los pocos ruidos producidos.

Lucy solo sonrió ante el comentario.


El viento soplaba lentamente en esa pacifica noche y un joven de cabellos rosados junto a un gato de color azul disfrutaban de él mientras contemplaban en silencio el paisaje que se extendía ante ellos; desde esa pequeña colina podían observar parte de la ciudad y del muelle.

Por un momento el chico levanto la vista hacia el cielo que se encontraba ya oscuro y lleno de estrellas, desde pequeño siempre que se sentía confundido, preocupado o perdido acostumbraba a contemplar estas últimas, sentía que lo ayudaban a aclarar su mente y a pensar mejor.

Te prometo que lo encontrare Igneel-susurro repentinamente mientras seguía admirando las estrellas. El gato solo se limito a ver al joven preocupado al oírlo mencionar estas palabras.

Un ruido proveniente de atrás de ellos capto la atención de ambos, sintieron la presencia de alguien que llegaba, aun asi el chico no volteo hacia el recién llegado. El minino quien sí lo hizo, se sorprendió de ver a aquel hombre ahí parado observándolos.

¿Qué lo trae por acá capitán?-hablo el hombre- en la taberna lo están esperando, vamos hay lindas mujeres ¿no le parece?

Natsu quien ya lo había reconocido por la voz, volteo dirigiendole una mirada de pocos amigos.

(Se trata de Morí, aclaro XD)

¡Ohhh, ya veo!-continuo hablando el hombre sin inmutarse ni siquiera un poco-¿hay alguna mujer en especial, quizás?

Sin dar respuesta alguna a lo preguntado por el hombre, el chico comenzó a alejarse mientras era seguido por su felino amigo. Pronto se hallaron bastante lejos de aquel sujeto.

¡Maldito niñato!-murmuro el hombre viéndolos ya bastante lejos-ya verás cómo te quito yo lo arrogante y presumido. Dejare que los niños bonitos jueguen un poco más.

Dicho esto dio media vuelta y volvió su camino hacia la taberna, donde se embriagaría y pasaría la noche con algunas de esas mujeres.

Natsu y Happy se detuvieron después de un rato de haber caminado, aun en ese lugar podían contemplar claramente un pedazo de la ciudad y el muelle. El chico volvió a contemplar el cielo mientras el gato exploraba el paisaje frente a ellos, pronto algo llamo su atención e hizo que se llevara sus patitas cerca de su boca.

¡Mira Natsu!-exclamo el minino emocionado sacando a Natsu de sus pensamientos-¡Se guuuustaaaaaaaaaaaaan!

El chico volteo hacia la dirección que señalaba su amigo justo para ver como un joven rubio muy desalineado, con la ropa sucia y los cabellos revueltos iba apoyado del hombro de un joven de cabellos negros azulados, ambos jóvenes iban subiendo por la rampa de la barca hacia la cubierta. El joven peli rosa no le dio importancia y volvió a contemplar las estrellas.


Durante todo el camino Lucy había permanecido en silencio, agradecía por dentro que el joven hubiera hecho lo mismo, bastantes nerviosa se encontraba estando asi de cerca de él, además que el dolor producido por el golpe que aun se encontraba ahí no ayudaba mucho.

Ahora que lo pensaba nunca había estado tan cerca de aquel joven, ni de ningún otro hombre en su vida, percatarse de ello la hizo que se sintiera aun más nerviosa de lo que ya estaba.

Justo cuando estuvieron en cubierta el joven rompió el silencio.

Te llevare a tu camarote- hablo él-no, mejor te llevare a la enfermería, creo que hay ahí un botiquín y todo lo necesario para dar atención medica.

La joven asintió lentamente con la cabeza, ya que sentía que no podía articular palabra y menos fingir la voz, ni siquiera podía sostenerle la mirada aquel joven sin que se sonrojada por lo que lo evitaba bajando la cabeza.

Tengo entendido que aun no tienen un medico en la tripulación ¿verdad?-pregunto el joven rompiendo nuevamente el silencio que los embargaba-pues tienes suerte, yo estoy estudiando medicina, yo te atenderé.

En silencio bajaron las escaleras y llegaron hasta un camarote que la joven no había visto hasta ahora. Al entrar lo primero que pudieron divisar es que era pequeña y estaba pintada completamente de blanco; había poco muebles en la habitación entre ellos una camilla que estaba pegada a una de las paredes laterales, en la otra pared lateral había un botiquín también sujeto a ella para primeros auxilios, y pegado en una de las esquinas un pequeño escritorio.

El joven la llevo hacia la camilla y la ayudo a sentarse en ella, después se alejo para explorar el botiquín y ver con que herramientas y medicamentos contaba, posteriormente de unos minutos cerro el botiquín y volvió a acercarse a la joven con un estetoscopio en una de sus manos.

Bien, ahora necesito que te descubras un poco-le dijo en tono serio – revisare la zona donde fue el golpe.

La joven que hasta esos momentos había conseguido relajarse un poco, sintió como su cuerpo se tensaba en cuanto escucho esas palabras; el miedo y la preocupación se hicieron presentes al momento. Ella lo sabía, sabía muy bien que si accedía a dicha petición quedaría fácilmente descubierta por él, ahora menos que nunca quería que él supiera su secreto.

Sin razonarlo mucho se levanto rápidamente y como pudo comenzó a caminar en dirección donde se encontraba la salida, una voz la hizo detenerse cuando ya abría la puerta.

¡Espera Chico, ¿a dónde vas?- le pregunto el pelinegro algo confundido.

Ya… ya me siento bien- logro por fin articular palabra y fingir la voz- creo que mejor me voy a dormir.

¿Pero el golpe?-le volvió a insistir el chico dirigiéndole una mirada que estaba llena de escepticismo- ni siquiera puedes caminar bien.

Enserio ya estoy mejor-le dijo ella esta vez para acabar de abril la puerta-gracias.

Bueno si no quieres asistencia médica está bien-le dijo él mientras se empezaba a acercar a ella, haciendo que la joven se sintiera muy nerviosa-pero por lo menos déjame ayudarte a llegar a tu camarote chico.

Acabado de decir esto le ayudo a apoyarse sobre su hombro nuevamente como ya lo habían hecho anteriormente, con la diferencia que esta vez Lucy ya no se sintió nerviosa pero si sorprendida por la actitud que el chico mostraba ante ella.

Después de cinco minutos a lo mucho de andar recorriendo los pasillos se detuvieron delante de una puerta que Lucy no había visto antes.

Hemos llegado-le dijo el joven al ver que ella no hacía por abrir la puerta- este es tu camarote ¿o no te acuerdas?

Sin decir nada la joven giro la puerta y abrió la puerta, al instante él no se distinguía muy bien lo que había dentro de dicho camarote ya que entraba poca luz proveniente de las lámparas de los pasillos.

El joven entro junto con ella y el depósito en lo que parecía ser una camilla, inmediatamente del pequeño mueble que estaba junto a la camilla encendió una vela que ilumino perfectamente la habitación.

Bien me voy – le dijo él mientras comenzaba a caminar hacia la puerta-pero si necesitas algo chico no dudes en buscarme ¿de acuerdo?

Dicho esto salió cerrándola puerta del camarote.

Lucy volteo a mirar el camarote, le pareció realmente pequeño, solo contaba con tres simples muebles; esa camilla donde iba a dormir, el buro donde reposaba la vela y un pequeño escritorio en una de las esquinas al fondo con una silla.

La joven empezó a sentir mucho sueño y se recostó en la camilla, mientras una serie de los eventos vividos durante ese día se hacían presentes, e iban acompañados de una mezcla de emociones que ni ella podía digerir, eran demasiadas para que pudiera asimilarlas. Un último pensamiento vino a su mente antes de que sus ojos se cerraran: quizás solo quizás es chico, Gray Fullbuster estaba destinado a ser su héroe y salvador, aun cuando él ni siquiera se diera cuenta de su existencia, pero ella estaría ahí para él, ya la había salvado dos veces.


Al amanecer toda la tripulación ya completa se encontraba a bordo del barco, el día pintaba muy bien; con el cielo despejado y el mar apaciguado. Dos hombres más se habían unido a abordo, uno de ellos era un hombre que andaba alrededor de los 39 años, tenía el pelo negro y los ojos de un color zafiro, de complexión delgada y tez clara, se le había asignado el cargo de "Bosun's mates", que son los ayudantes del contramaestre. Su nombre Gilbert.

El otro hombre era de mucho más edad, se calcularía de unos 50 años aproximadamente, tenía el pelo y la barba de un color castaño mezclado con algunas canas grisáceas que ya asomaban por ahí, su tez era morena clara y tenía unos ojos castaños claros. Él recibió el cargo de oficial de intendencia, encargado de las lámparas, banderas, compases y otras cosas más. Su nombre Serguei.

Lucy que ya había salido a cubierta junto con Plue comenzó a contemplar el mar cuando sintió que alguien se le acercaba, al voltear vio que ese hombre llamado Morí estaba junto a ella, la mirada que le dirigía resulta despectiva.

¿Qué te paso niño?-le dijo con tono burlesco- ¿acaso te portaste mal y te pego tu mami?

La joven solo trato de ignorarle.

Tsk-exclamo un joven de pelo negro azulado que permanecía cerca de ellos y escuchaba claramente las burlas que le hacia el hombre al chico rubio, no pudo evitar dedicarle a ese hombre una mirada dura mientras que él se la regresaba.

Una voz los interrumpió.

¡Eleven anclas y suban velas!-hablo con voz fuerte un joven de cabellos rosados-Partiremos rumbo al puerto Joy, tardaremos de tres a dos días en llegar, ¡asi que todos a sus puestos!

Y con esto el barco Fairy Tail partió hacia el segundo puerto.

Y hasta aquí el capitulo, tengo una duda que quisiera me ayudaran aclarar, estoy tratando de apegarme a los personajes de Fairy tail, ¿resultan muy OCC?, es una duda simplemente.

Y espero que se entienda un poco más la historia o ¿como se les va haciendo?, se aceptan cualquier opinión (con respeto vale decir XD)

No se preocupen Lucy es para Natsu y Natsu para Lucy, solo espérenme un poquito más, lo fantástico comenzara una vez que crucen la línea roja pero los puertos me servirán para poner la base NaLu.

Y una última pregunta ¿Qué opinan de mi narración? (me gustaría mejorar, sueño con llegar a ser escritora, pero creo que me falta mucho)

CURIOSIDADES:

Cuando hice la historia original (no la adaptación), planeaba dejar a la protagonista con el chico del cual supuestamente está enamorada pero conforme fue avanzando la historia, me dio un giro que ni yo me esperaba y vi que el vínculo que se había formado de la protagonista con el capitán era mucho más unido y estrecho.

Al principio el capitán solo había iba hacer un personaje de ayuda (antes de que me diera ese giro y comenzara a tomar muchísima importancia en la historia)

Bueno sin más me despido y nos vemos en el próximo capítulo, diré que esta historia es Nalu con tintes Gruvia.