Hola, una disculpa por la demora y no pienso poner pretextos porque si fue mi culpa, pero igual diré que me sur guio un problema y no sé porque afecto en mi seguridad para escribir, haciendo que aunque ya tuviera el capítulo más que planeado me bloqueara y no pudiera escribir, tarde casi una semana en superarlo y comenzar a escribir (lo siento hare lo posible para que ya no vuelva a ocurrir)
Bueno ahora pasemos a los review:
Infinity Infinytum: Lamento mucho haberte hecho esperar y hasta desesperarte lo siento, prometo que no me vuelve a pasar. Gracias por contestar cada una de mis preguntas realmente lo aprecio mucho y me ayudaste a aclarar muchas cosas, espero te guste el capitulo. Muchas gracias por el apoyo y no olvides que te admiro mucho, no sé cuantos años tengas pero creo que te espera un gran futuro como escritor, me encantan tus historias y la forma en que te expresas y escribes.
Clover: Jajaja, lo siento por hacerte sufrir con el Graylu, te contare un secreto, la verdad es que yo tampoco aguanto mucho el Graylu, me cuesta mucho tanto escribir esa parte, de hecho en el capitulo anterior me trabe un poco cuando tenía que escribir esa parte, no sabes cuánto sufrí XD. Pero bueno te comprendo si no lo soportas, yo igual no lo haría si lo estuviera leyendo puesto que a lo que a mí me consuela es que yo sé cómo se van dando las cosas, pero en fin este capítulo no tiene Graylu, espero te guste y gracias por darme una oportunidad, ¡y viva el NaLu!
EmiAnime25: Muchas gracias por darle una oportunidad a mi historia, espero que te siga gustando, se que el comienzo es algo lento pero bueno creo que la historia se irá poniendo mejor, créeme que me esforzare por mejorar cada vez más. Pero igual si tienes un comentario no dudes en hacérmelo saber, ojala te guste este capítulo espero no decepcionarte.
L´Muk: Lamento por la espera y por no haber actualizado pronto, gracias por darme tu opinión sobre la forma en que narro, la verdad es que pensé que lo estaba haciendo algo tedioso por eso pregunte, pero no sabes cómo me quitas un peso de encima, espero te guste el capitulo.
Kanako: Gracias por leer mi historia, y me alegra mucho que te guste, espero que no te decepciones, y no sabes cuánto me animas con tus comentarios, bueno aquí esta lo que sigue: ¿Qué pasara? Realmente me sorprendió que leyeras mi historia seguida, ya que los capítulos no son muy cortos que digamos, y me legra que la hayas encontrado original, yo pensaba que se les haría muy común.
LucyxHeartfilia: Una disculpa por no actualizar rápido, no sabes lo contenta que me pone en que te guste mi historia, espero te siga gustando, para cualquier comentario o aclaración no dudes en hacerlo, lo aceptare o aclarare con mucho gusto. Espero disfrutes el capitulo.
Misa Hatake: No te preocupes, ya verás cómo se irá dando el Nalu, gracias por comprenderme la verdad es que no quiero manejarlo como un flechazo o de la noche a la mañana, pero el Nalu se dará al 100 %, espero que te guste el capitulo y gracias por leer la historia, me alegra que te haya gustado, igual si tienes algún comentario no dudes en hacerlo.
Gracias a todos nuevamente por darle una oportunidad a esta historia, y ya no digo más.
Antes de empezar los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, le pertenecen a Hiro-Mashima, porque de ser asi ya hubiera confirmado abiertamente el Nalu desde hace mucho tiempo a los cuatro vientos. Pero si me pertenece la historia y algunos personajes que saldrán.
Sin más les dejo el capitulo, espero que sea de su agrado.
Capitulo 5: Mitos y Leyendas
El aire soplaba lentamente mientras que un cielo completamente despejado relucía en aquel caluroso día. El viento jugaba revolviendo los cabellos rubios y lacios de cierto joven, éste se encontraba muy concentrado realizando una respectiva tarea mientras que era observado por un minino de pelaje azul; el felino examinaba con suma atención cada uno de los movimientos que realizaba el joven al llevar a cabo la actividad.
Repentinamente después de unos segundos el chico detuvo lo que estaba haciendo para dirigir su vista hacia el cielo, lo contemplo durante un par de minutos; pudo darse cuenta de cómo el sol ya se encontraba algo alto lo que significaba que pronto llegaría el atardecer, aunque el cielo no adquiriera todavía ese tono naranja o rojizo que tanto lo caracterizaba cuando el sol comenzaba a oponerse. En esto estaba cuando una voz le saco de sus reflexiones.
-¡Oye Lucy!-le dijo una voz aguda- ¡te falto esa parte!
La chica sólo volteo a ver al pequeño gato sin molestarse en ocultar su coraje que era reflejado en cada uno de sus rasgos de su rostro.
-Ya lo sé Happy-se lo dijo con tono de reproche- sólo descansaba un poco, bonita forma de pasar mi día.
Y asi era, el segundo día de aquella joven como miembro de la tripulación del gran barco Fairy Tail había comenzado con la encomendación de esa tarea, la cual a pesar de todas las horas pasadas aun no podía darle fin; poco tiempo después de haber surcado nuevamente dejando atrás el Puerto de Cedar, dando comienzo asi a su travesía hacia el Puerto Joy, pronto el capitán de dicho barco había ordenado la limpieza de aquel transporte, a cada uno se le encomendó limpiar una parte, a ella le había tocado limpiar una parte del piso de la cubierta, para ser exactos dos cuartas partes, cosa que comenzó desde que le fue dada la orden pero aun asi todavía no podía acabar.
La joven después de haber retomado nuevamente la tarea volvió a interrumpirla pero ahora para contemplar al minino, parecía dudosa sobre si preguntar o no algo que la estaba matando de curiosidad desde hacía mucho tiempo, finalmente se decidió a hablar.
-Oye Happy-le hablo la joven al gato que hasta ahora solo la miraba sin decir nada-sólo hay una cosa que no entiendo, ¿Por qué si yo soy la primera oficial y soy yo quien debe de ver que se lleven a cabo las órdenes del capitán, estas tu haciendo ese cargo?
-¡Ayyy Lucy! Eso es muy fácil-le contesto el minino como si fuera la cosa más obvia del mundo- eso es porque hay muy pocos miembros en la tripulación y entre más sean limpiando es menos el trabajo para una sola persona. Además eso Natsu me lo pidió, asi que ¡trabaja Lucy!
-Si, si, ya voy- respondió la joven de mala gana-por cierto si tienes que supervisar a todo el mundo, ¿Por qué sólo estás conmigo? Estas aquí desde hace más de una hora.
-Porque eres la única que falta de terminar Lucy
-¡¿Qué?! ¡No eso no puede ser! ¡¿Ya acabaron todos?!
-¡Aye!-exclamo el minino con su alegría habitual- ya hasta comieron Lucy, asi que ya no te quejes y trabaja.
La joven sin querer perder más tiempo comenzó a trabajar con más empeño que antes mientras que seguía siendo observada por el gato, ambos guardaban total silencio. Era verdad que ella estaba acostumbrada al trabajo duro, pues lo llevaba a cabo diariamente durante todo el día en la Mansión de los Fullbuster, sin embargo a pesar de todas las pesadas tareas que realizaba no le parecían nada a comparación de con la que estaba realizando, además de que el soy y el clima le estaban complicando las cosas; hace más de una hora que se empezó a sentir sofocada por el fuerte calor que hacía.
Cuando la joven ya estaba por acabar, ella y el minino oyeron pasos que se acercaban rápidamente hacia ellos, Lucy no tuvo oportunidad de voltear a ver de quien se trataba cuando sintió y vio como alguien pateaba la cubeta aun lado de ella haciendo que toda el agua con jabón se esparciera por el suelo, al mismo tiempo que escuchaba una voz.
-Te falto una parte niño-le dijo con tono burlesco aquel hombre a quien pronto reconoció como Morí mientras que este continuaba su camino sin detenerse pasando de largo a la joven y al gato-asegúrate que quede todo limpio y reluciente seguro al capitán le encantará.
Lucy se limito a ver como aquel hombre se alejaba de ellos mientras continuaba riéndose sonoramente, el minino sólo contemplaba con seriedad aquel hombre para luego voltear a mirar a la joven.
-Oye Lucy-le hablo el felino en tono serio-deberías hacer que ese tipo te respete, él no debería tratarte así, tu eres el primer oficial y él tiene que obedecerte.
La joven sólo asintió ante las palabras del gato sin decir nada más, la verdad era que dentro de ella el enojo estaba muy presente pero al igual que este lo estaban el miedo y la impotencia, ambos encargándose de paralizarla e impidiéndole actuar; Cuanto le disgustaba aceptarlo, pero ese hombre la aterrorizaba, lo hizo desde el primer momento en que lo vio. Algo dentro de ella le decía que esa persona no era de fiar y que debía de mantenerse lo más alejada posible de él.
Una hora y media después la joven rubia seguida por un minino azul caminaba por la cubierta, venía del comedor aunque se sentía un poco avergonzada puesto que había retenido a Franz, el cocinero, quien la había esperado amablemente para servirle su comida, cosa que agradecía enormemente pero que también la apenaba.
Al acercarse hacia esa zona del barco llamada proa, la chica alcanzo a ver que casi todos los miembros de la tripulación se encontraban ahí, estaban sentados, algunos charlaban y otros se limitaban a contemplar el panorama.
Dos hombres sobresalían de todos ellos, ya que ambos se encontraban apartados de sus compañeros con la diferencia que cada uno de ellos estaba en los extremos opuestos; del lado izquierdo se encontraba un joven de cabellos negros azulados, estaba sentado en un barril mientras que del lado derecho se encontraba un joven de cabellos rosados, permanecía en pie y recargado a la barandilla mientras contemplaba el mar.
Al verlos la joven rubia sintió grandes deseos de acercarse al joven pelinegro pero justo cuando comenzó a caminar hacia él vio algo que la hizo parar en seco; ese algo era una cosa que el joven sostenía con ambas manos y veía con gran atención mientras parecía perderse en sus pensamientos.
La joven no tardo en reconocerlo, aquello era una carta, pero ella lo sabía; no era cualquier carta, era la carta con la cual todo esto había comenzado, ese símbolo impregnado en ella era tan reconocible e inolvidable, y más debía serlo para los afectados que resultaban ser las familias Loxar y Fullbuster.
El símbolo tenia la forma de una gota negra delineada por un contorno blanco, además de que poseía un círculo negro adentro de la gota que era igualmente delineado por una línea blanca.
Lucy pronto observo como el joven Fullbuster en silencio guardaba la carta en una de sus bolsas que tenia aquel abrigo blanco que llevaba puesto, el chico se levanto sin prestar la más mínima atención a lo que se encontraba a su alrededor; seguramente se encontraba perdido en su mundo y en su dolor.
Lucy no pudo evitar sentir como se le oprimía el corazón, estaba muy consciente de que ella no podía sentir lo que él estaba sintiendo pero lo podía imaginar y con eso le bastaba, no podía soportar verlo sufrir. Esta vez sólo lo dejo alejarse, por más que ella lo deseara y siendo sincera consigo misma, sabía muy bien que ella no podría hacer nada mejor para ayudarlo por ahora que simplemente darle espacio y tiempo a solas.
Cuando finalmente perdió de vista al joven de cabellera negra, la joven se acerco hacia donde estaban los otros hombres, no se sentó tan cerca de ellos pero tampoco tan alejada como lo había hecho Gray, para sorpresa de la chica Happy se sentó junto a ella. Alcanzaba a escuchar la plática que sostenían aquellos hombres; Macao y Wakaba hablaban animadamente mientras que Jimie y Franz intercambiaban una que otras palabras amistosas, pero a los que más alcanzaba a escuchar eran a los dos primeros puesto que eran los más cercanos a ella.
La conversación de aquellos hombres resultaba tratar sobre cosas comunes y de la vida rutinaria, nada fuera que fuera importante e interesante, asi que la atención de la joven pronto comenzó a divagar hasta que se poso en la figura de un adolescente de cabellos rosados, quien aun se hallaba contemplando el panorama que se le presentaba.
El chico estaba tan concentrado en lo que hacía que ni siquiera sintió la vista de la joven que se posaba fijamente sobre él.
Lucy parecía estudiarlo cuidadosamente, era como si quisiera ver a través de él. La joven no sabía si era simple curiosidad pero aun no podía creer que ese chico fuera el capitán de ese barco, era cierto que él poseía un carácter fuerte, bueno al menos lo que ella había percibido de él hasta ahora, pero el ahora verlo ahí contemplando tan atentamente el cielo y el mar lo hacía parecer una persona completamente distinta para ella.
Un pensamiento vino a su mente, quizás aquel joven no era siempre como aparentaba ser; nadie podía ser tan agrio siempre ¿o sí? Además ya lo había visto bajar la guardia aun cuando llevaba poco tiempo de conocerlo, aunque esto sólo ocurría con el gato azul y esos dos hombres llamados Macao y Wakaba, asi que no podía entender porque él se empeñaba en mostrar siempre esa cara dura e inexpresiva.
Algo la saco de sus reflexiones sólo que no fue un sonido sino que por el contrario fue la falta de este, se dio cuenta que los murmuros provenientes de los otros hombres se habían extinguido. La chica paso de contemplar al pelirosa a voltear a contemplar al hombre de cabellos azules y al hombre de cabello color arena. Ambos guardaban ahora silencio, sólo que el primero se encontraba observando atentamente el cielo y el mar, mientras que el segundo lo veía con un gesto que dejaba ver confusión.
Unas palabras salieron en un susurro de sus gruesos labios pero aunque la voz resulto muy baja tanto Lucy como Happy las alcanzaron a escuchar.
-La primera prueba está por llegar- lo dijo sin dejar de mirar el cielo y el mar.
-¿Eh?- fue todo lo que alcanzo a exclamar la joven sin comprender realmente a lo que se refería ese hombre, pero alcanzo a notar como la expresión del minino a un lado de ella se tornaba de una tranquila a una llena de preocupación al escuchar aquellas palabras.
-Nada Chico jajaja-les dijo Macao al darse cuenta de la forma en que lo miraban, mientras su rostro volvía a relajarse y le daba unas palmadas en la espalda a Lucy- sólo decía que sería bueno encontrarnos con una isla repleta de hermosas mueres, ¿no es cierto Wakaba?
-¡Ahhh! Si claro-complemento rápidamente el otro hombre –justamente eso decía chico.
Asi una nueva conversación volvía a establecerse entre aquellos hombres sólo que esta vez la joven ya no los escuchaba, su atención estaba centrada sobre cierto gatito azul que permanecía junto a ella en completo silencio y con la mirada gacha y perdida.
Aunque aun no lo conocía muy bien sabia que eso no era normal en el animalito, además de que no le resultaba grato el verlo así, justo estaba por preguntarle qué era lo que ocurría cuando algo de la conversación de Macao y Wakaba volvía a captar completamente su atención, haciendo con esto que se olvidase completamente del minino y de su extraño comportamiento.
-¡¿Qué has visto duendes dices?!-decía Macao con suma diversión notoria-¡Y en tu casa! Ja ja ja, ¡Creo que esa ni tú te la crees Wakaba! ¡Si quieres sorprenderme mejor háblame de cosas reales, cosas vistas en el mar!
-¡Eso no es justo Macao!-le reprocho aquel hombre de cabellos de arena- sabes que yo no he viajado tanto como tú, y además ya sabes que los viajes a donde yo he ido son a tierras conocidas en donde no pasa nada fuera del otro mundo. Mejor cuéntame de ese viaje que hiciste en la adolescencia junto con tu padre e Ignee…
El hombre ya no pudo terminar de hablar puesto que Macao había puesto un gesto tan sombrío que lo hizo callar inmediatamente, esto no paso desapercibido por la joven que se quedo confundida por el repentino comportamiento de aquel hombre. Después de unos segundos de un silencio que resultaba tenso, la cara de Macao se relajo nuevamente.
-Está bien les contare un poco de aquella vez-dijo con voz más suave tratando de calmar la tensión que él mismo había creado minutos a tras- en el tiempo que estuve en aquella tripulación no ocurrió nada fuera de lo normal, pero mi padre a su regreso me conto de algunas cosas que les habían acontecido después de atravesar aquel punto, fue afortunado al sobrevivir saben, a decir verdad muy pocos lo fueron. Bueno me contó que en una ocasión se encontraron en medio de un mar con aguas tan frías y heladas que incluso el barco casi se queda ahí atrapado congelado, pero eso no era la peor parte, ahí también habitaba una extraña criatura, era enorme y tenia forma de una serpiente, la criatura no tardo en embestirlos, lo hizo varias veces y en cada una de ellas se llevo a muchos hombres, quienes perecieron sino engullidos por aquel monstruo lo hicieron al caer en aquel mar helado. Si no hubiera sido por el capitán de aquel tiempo, no hubieran salido de ahí, eliminaron a la criatura con gran esfuerzo pero lo hicieron a cañonazos, y para salir del mar fue necesario remar.
Al oír el relato la joven sintió como se le erizaba la piel, la idea de que ellos pudieran atravesar por una situación similar llego a ella haciendo que su miedo creciera, a pesar de todo se mantuvo ahí esperando seguir escuchando al hombre, lo hacía con la misma atención que el otro hombre lo hacía, el único que parecía ausente seguía siendo el minino quien seguía perdido en sus pensamientos.
-También esta aquella vez que se les apareció aquel horrible monstruo- prosiguió contando Macao- donde pereció la mitad de la tripulación junto con la destrucción de la barca, ese día surgió del fondo del mar inesperadamente una enorme criatura con forma de un enorme calamar gigante, lo llamaron el Kraken. La criatura se enredo con sus enormes tentáculos al barco presionándolo con gran fuerza que lo hizo trizas, hubo sobrevivientes gracias a los botes que llevaban.
A estas alturas la joven ya se encontraba aterrada pero había algo que la tenia atrapa ahí, quería seguir escuchándolo todo.
-Y como olvidar lo que me contó de cuando vieron en el mar a un ser fantasmagórico- seguía narrando aquel hombre con gran entusiasmo- tenia la forma de una mujer, quien iba cubierta por un velo, lo que más llamaba la atención de ese ser, era que iba flotando por el mar mientras gritaba y daba alaridos ensordecedores, aunque aquella aparición paso de largo ignorándolos por completo, pero eso no evito que más de uno perdiera la razón al presenciarla.
El hombre hizo una pequeña pausa observar a sus oyentes, sonrío al encontrar sus caras llenas de miedo y una de asombro por parte de cierto minino, que ya ponía atención a sus relatos también.
-y lo último que supe fue de esa isla maldita-siguió el hombre con el relato después de unos segundos-esto no lo oí de mi padre pero alguna vez lo escuche en una conversación que tuvo con alguien más, asi que no sé muy bien lo que paso pero a lo que entendí que en aquella isla residía un animal muy extraño, lo nombraron como el obelisco, en ese lugar murieron la mayoría de los hombres que quedaban en la tripulación, inclusive ahí fue cuando lo perdieron a él, al más grande capitán que el mar haya tenido. Ahora que lo pienso, nunca pude comprender como mi padre fue capaz de sobrevivir y regresar, jamás quiso contarme ni se lo dijo a nadie más; después de aquel viaje, nunca más quiso volver a vivir una nueva aventura, a pesar de que era un aventurero de primera, ni siquiera quiso volver a pisar un barco de nuevo. Me es raro el saber ahora que haré la misma travesía que él hizo en ese último viaje, sólo espero que no sea el último para nosotros.
La chica se quedo helada al escuchar estas últimas palabras, entendió que el viaje que estaba por realizar seria el mismo que recorrió años atrás el padre de aquel hombre, lo que significaría que pasarían por los mismos peligros. Ahora las preguntas que cierto joven peli rosado le había hecho el día que pidió unirse a su tripulación llegaban a su mente; por fin comprendía porque el chico se había mostrado tan recio a que ella se uniera en aquel viaje.
-Pero no es tan malo chicos-dijo Macao con una sonrisa al ver las caras de sus compañeros-Quizás nos encontremos con un par de hermosas sirenitas ¿no creen?
Mientras Macao y Wakaba comenzaban nuevamente a conversar a partir del último comentario de Macao, un recuerdo había llegado a la mente de la chica, no recordaba quien se lo había contado exactamente pero recordaba entre sueños una voz femenina, por un momento se sintió segura de que aquella voz pertenecía a Virgo, ya que a menudo solía contarle cuentos cuando era pequeña.
La leyenda que le había contado hablaba acerca de una bella mujer que residía en una isla perdida muy lejos de todas las tierras conocidas para los humanos, ahí habitaba ella sola y cuando algunos marineros que guiados por la mala suerte llegaban aquel lugar, ella los seducía y los atraía con sus encantos y linda voz, ellos seducidos por esa hermosa mujer se adentraban en sus dominios para no ser vistos nunca más. Aunque Virgo no sabía bien el porqué le había asegurado que los rumores decían que aquella mujer resultaba ser mucho más aterradora de lo que eran las sirenas.
Recordó también que la cariñosa mucama le había dicho que había dos maneras de librarse de aquel ser; una era siendo mujer, ya que sólo los hombres caían bajo su hechizo y el otro por más esfuerzo que hizo no logro recordarlo.
Algo dentro de ella la hizo sentir muy ansiosa y nerviosa al recordar esa leyenda, no era como si aquel ser existiese de verdad, y aun si existía no necesariamente se tendrían que encontrar con ella ¿o sí? Además ella era una mujer, cosa que alegro a la joven de sobremanera pero aun asi no pudo evitar preguntarse por la suerte que correrían sus compañeros de encontrarse en aquella situación.
La chica trato de tranquilizarse un poco para su suerte una voz aguda la trajo de nuevo a la realidad. Pudo darse cuenta que ya casi todos sus compañeros de barco se habían ido, solamente quedaban aquel gato que la llamaba, Macao y a lo lejos aquel joven llamado Natsu, quien seguía contemplando el cielo que a estas alturas ya se había teñido de un color naranja y pronto daría paso a lo oscuro de la noche.
-¡Luigi te estoy hablando!-repitió el minino al ver que la joven no le hacía caso-¡ya van tres veces que te hablo!
-¿Qué?-pregunto ella aun atónita viendo al gato frente a ella flotando mientras Macao reía ante esa escena.
-Le decía a Macao que le toca a él estar de vigila durante toda la noche-le dijo el gato- y a ti también.
-¡¿Qué?!-dijo la chica con desgano aunque fingiendo la voz, no podía negar que se sentía aun muy cansada como para poder llevar a cabo esa nueva tarea y no dormir por el resto de la noche además de estar muy atenta ante cualquier sonido.
-¡Aye!-dijo Happy con su alegría habitual-son ordenes directas de Natsu.
Lucy sólo dio un suspiro de resignación al escuchar esto último, sabía perfectamente que si las ordenes venían directamente de parte de su "querido" capitán nada podía hacer más que obedecer aunque ella fuera la primera oficial al mando.
Acabando de decir esto el felino había salido volando en dirección del peli rosa, dejado a Macao y a Lucy solos, el hombre sólo río ante la cara de sufrimiento y de cansancio que traía aquel chico marcado en el rostro mientras se recargaba en el barandal y comenzaba a ver atentamente el mar.
-Te llamas Luigi ¿verdad chico?-le pregunto el hombre rompiendo el silencio que los rodeaba.
-¡H…Hai Sir!-respondió la joven con notorio nerviosismo mientras continuaba fingiendo la voz y asentía con la cabeza-Luigi Huge para servirle.
-Ja ja ja, no hay necesidad de tanta formalidad-le dijo el hombre-yo soy Macao Colbot pero dime solo Macao.
-¡Si señor!-le respondió la joven aun con el mismo nerviosismo.
-Veo que estas nervioso-continuo hablando Macao-¿eres nuevo en esto, no es cierto? Pero no te preocupes, también es la primera vez de Natsu.
-¡¿Qué?!-exclamo la chica sorprendida mientras buscaba con la mirada al chico, a quien encontró en el mismo lugar y en la misma posición-¿Qué él no ha sido un pirata desde siempre?
La joven vio como el hombre callo repentinamente ante su pregunta y pareció dudoso sobre si contestarle o no, finalmente se decidió hablar después de unos segundos.
-Bueno…pues… no sé si debo contarte... pues veras chico él an…
La joven lo oía con total atención, dentro de ella no podía evitar sentir esa curiosidad que la estaba matando por saber un poco más sobre aquel joven pero para su mala suerte el hombre ya no había podido continuar.
-¡Macao!-interrumpió una voz-¡Ven, necesito que veas algo ahora!
Ambos, hombre y chica voltearon para encontrarse con un joven de cabellos rosados junto a un gato azul que flotaba aun lado de él, el joven los miraba fijamente, la chica pudo ver que en los ojos de él se reflejaba la molestia mezclada con otro sentimiento que ella no pudo reconocer. El hombre de cabellos azules rápidamente fue hacia el chico dejando a Lucy sola.
La joven alcanzaba a contemplarlos desde su posición más no podía escuchar lo que decían, pero de algo si se dio cuenta, lo que había comenzado como una simple conversación ahora parecía una discusión; veía como el chico se mostraba molesto mientras Macao trataba de relajar el asunto, no podía entender que era lo que pasaba aun así.
Pronto comenzó a perderse en sus pensamientos al recordar lo que Macao le acababa de decir; aquel joven resultaba tan inexperto como ella era lo era, se pregunto si acaso él se sentía tan igual de inseguro y temeroso ante tal situación como a ella le pasaba. Lo medito unos segundos pero algo la hizo dudar, él siempre se había mostrado tan seguro de sí mismo sino hubiera sido por Macao ella jamás se hubiera imaginado que era la primera vez que él estaba en un barco.
Una sensación extraña y no muy agradable la hizo salir de sus pensamientos, no tardo en encontrarse con unos ojos oscuros que la miraban fijamente, supo perfectamente bien a quien pertenecían; eran tan fríos y duros como siempre se habían mostrado ante ella, sólo que esta vez traían algo más escondidos en ellos, un mensaje oculto, un mensaje que la joven pudo descifrar y el cual la hizo estremecerse de pies a cabeza. Resultaba ser una clara advertencia.
La advertencia la ponía al tanto de no meterse donde no la llamaban, fue suficiente para que la joven estuviera segura de llevarla al pie de la letra; toda curiosidad que había sentido atrás sobre la vida de aquel chico quedo hecha trizas.
Al chico pronto pasó a retirarse dejando a Macao más serio y a una joven paralizada.
Macao no tardo en acercarse a Lucy.
-No te preocupes- le dijo al ver el estado de la joven-Pronto se le pasará. Bueno yo estaré vigilando del lado opuesto, tu encárgate de este lado, si ocurre algo llámame ¿de acuerdo?
Dicho esto el hombre se fue dejando sola a la joven que aun se encontraba algo atónita.
Un par de horas ya habían pasado, el cielo ya se había vuelto oscuro desde hace bastante tiempo mientras dejaba que las estrellas resplandecieran en el. Una joven de cortos y rubios cabellos contemplaba estas últimas muy atentamente, en esta noche en especial las estrellas le parecían especialmente hermosas, al menos la habían hecho olvidar por un momento la amargura que le había hecho pasar el joven de cabellos rosados y por otra parte la tristeza que irradiaba el joven de cabellos negros azulados.
El silencio parecía en esos momentos tan tranquilizador, sólo se percibía el romper de las olas contra el barco. La joven no tardo en preguntarse a sí misma que estarían haciendo sus compañeros; quizás algunos estarían en el comedor terminado de cenar y otros quizás ya estarían preparándose para dormir, como sintió en ese momento que los envidiaba, el sueño comenzaba a llegar a ella pero sabía que tendría que permanecer toda la noche en vela y en alerta en caso de que se presentase algo.
Había decidido ponerse a escribir una carta a su madre donde le contaría todo lo que le había acontecido desde el día de ayer, siempre le escribía lo que le pasaba, emocionaba o preocupaba, era un habito que desde pequeña había creado. Estaba muy consciente que esas cartas no serían leídas por su madre fallecida, ni por nadie más pero sentía que de alguna forma podía conversar y comunicarse asi con su madre.
Estaba por comenzar a escribir cuando un sonido que comenzaba a escucharse la interrumpió, el sonido al principio parecía bajo, prestando mucha tención la joven logro descifrar que se trataban de murmuros, aunque no alcanzo a distinguir lo que decían pero la voz que los producía parecía algo aguda.
Se armo de valor y se levanto, busco a ver si alguien se encontraba por ahí pero no había nadie, asi que se dirigió hacia donde su oído le indicaba provenía la fuente de dichos sonidos.
-¿Hay alguien ahí?-su voz salió en tono bajo, no como ella esperaba – Señor Macao ¿es usted?
Ante su voz los murmullos casarón quedando todo nuevamente en silencio, pero Lucy alcanzo a escuchar pasos de alguien que se acercaba y de entre las sombras comenzó a surgir una figura. Para su sorpresa y temor un grito agudo se hizo escuchar, sintió como se le erizaban los vellos de la piel ante el grito, pero el vuelco al corazón le vino cuando esa figura se acerco más hacia ella y salió a la luz; la figura parecía ser de una figura femenina con un velo que le cubría el rostro, los murmuros comenzaron nuevamente.
Sin pensarlo la joven dejo escapar un grito que resonó a traves de todo el barco, antes de que ella pudiera hacer otra cosa, la figura levanto el velo dejando ver la cara de un gato azul que reía divertido.
Lucy estaba procesando lo ocurrido, las lagrimas quisieron venir a sus ojos para reflejar el miedo y la ira que ahora sentía dentro de ella, más las contuvo cuando escucho pasos que se acercaban por los pasillos, el minino al escucharlos arrogo el disfraz hacia el mar.
No tardo toda la tripulación en llegar al lugar.
-¿Qué sucede chico?-pregunto Macao quien había sido el primero en llegar- escuchamos un grito parecido al de una mujer.
Los demás se limitaban a contemplar al joven y al gato.
La joven no sabía que contestar, las emociones que sentía le impedían pensar con claridad, además la preocupación de que la hubieran descubierto se había hecho presente también, estaba a punto de articular palabra cuando alguien más se le adelanto.
-¡Macao, Natsu no lo van a creer!-empezó a decir el minino emocionado-¡vimos un fantasma! ¿Verdad Luigi?
Lucy estaba aun tan desconcertara que no contesto pero siguió escuchando todo lo que el gato decía, quien ya se había ganado la completa atención de todos.
-Si, era la figura de una mujer como la que nos contaste tu Macao-siguió diciendo el gato, resultaba ser de una forma tan convincente que sería fácil descubrir que todo era mentira-iba gritando, ese grito fue de esa mujer, Luigi se asusto tanto que por eso no puede ni hablar.
Todos voltearon a mirar al supuesto joven, quien al sentir la presión de las miradas sobre él se limito a asentir con la cabeza.
-¿Qué raro?-declaro Macao observando fijamente al gato y a la joven, se notaba no muy convencido del relato que había narrado Happy- ya he pasado varias veces por este lugar y nunca he visto nada, ni he escuchado de alguien que diga que ha visto algo anormal por aquí.
-Pero es cierto-repitió Happy en tono indignado-nosotros lo vimos, sino ¿Cómo explicas lo del grito?
-No paso nada-interrumpió una voz irritada perteneciente a un joven pelirosa-será mejor que todos vuelvan a sus puestos, ¡y no alarmen si no es algo de verdadera importancia!
Mientras había dicho esto, el joven había estado observando como otro joven pelinegro se encontraba mirando de una forma sospechosa a cierto chico rubio que tenia la mirada gacha. Después de esto había mirado a su pequeño amigo felino.
Poco a poco cada uno de aquellos hombres fue regresando a sus puestos, dejando a un joven rubio junto un minino de pelaje azul.
La ira que Lucy sentía por lo que acababa de pasar aun estaba muy latente, nunca en su vida nadie le había jugado una "broma" asi de pesada.
-Nee Lucy ¿te asustaste?- le pregunto el gato como si nada hubiera pasado-sólo era una broma, ya ves casi te descubren, pero no me agradezcas por salvarte ¿Eh?
El enojo que la chica sentía aumento más al oír las palabras del gato, ¿salvarla?, en primer lugar eso no hubiera pasado si él no hubiera hecho aquel estúpido juego del fantasma. Estaba a punto de reclamarle cuando otro sonido se hizo escuchar, este era fuerte, claro y real; fue un gran trueno el que se había hecho escuchar acompañado de un relámpago que se vio a lo lejos. Pronto tanto el minino como la joven sintieron como el viento comenzaba a pegar más fuerte haciendo que las olas comenzaran a elevarse cada vez más.
-¡Mira Lucy!-exclamo el Happy señalando hacia el cielo-¡Es enorme!
La joven volteó hacia donde el gato le señalaba, lo que vio la dejo asombrada, el cielo se había nublado y las nubes se mostraban grises pero lo que había un poco más hacia el horizonte era algo que nunca había visto; una enorme nube completamente negra se extendía sobre el cielo, podía verse el principio pero no su final, los truenos y relámpagos no dejaban de oírse y verse dentro de ella.
Lucy no tardo en comprenderlo, se dirigían hacia ella, si querían seguir adelante tendrían que atravesarla, no había forma de rodearla o evitarla, justo ahora sentía como tenía una verdadera razón para sentir miedo.
-Natsu-alcanzo a escuchar el susurro del minino y vio como en él aparecía nuevamente esa cara llena de angustia y preocupación que había visto unas horas atrás en él, el minino no tardo en salir volando en una dirección- tengo que ir con él.
La joven sólo lo vio alejarse pero pronto vio como el gato paraba en seco su vuelo y volteaba a mirarla, la forma en que lo hizo la dejo pasmada; en su mirada había una seriedad que nunca pensó que podría ver en el minino.
-¡¿Qué estas esperando Lucy?!-le dijo Happy alzando la voz-¡Natsu te necesita!
-¿Eh?-fue todo lo que ella exclamo se notaba que estaba muy confundida.
-¡Natsu te necesita!-volteo a decir el gato desesperado al ver que la chica no se movía.
-¡¿Qué?!-exclamo ella una vez que proceso el mensaje.
-¡Lucy recuerda que en una tripulación se trabaja en equipo!-le dijo el gato ya desesperado-¡en especial el capitán y el primer oficial!
-¡Hai!-grito la joven unos segundos después y se echo a correr siguiendo al minino que no había perdido tiempo a echar a volar su vuelo.
Mientras Lucy corría aun no entendía mucho de lo que haría, sentía como su cabeza era un caos; ¡Natsu te necesita!, esas palabras dichas por el minino aun se repetían una y otra vez en su mente, no entendía ni sabia porque habían tenido tanto impacto dentro de ella. Sabía muy bien y algo dentro de ella le decía que felino no las había dicho con segundas intenciones, y sin embargo ella no había podido evitar tomarlas así, era raro, pero esa otra parte de ella se aferraba a tomarlas así, ¿pero porque debería? Aquel chico resultaba ser un completo extraño, además ¿ayudarlo en qué?
Tampoco comprendía que era lo que la hacía correr de ese modo en esa dirección, quizás sería la preocupación y la angustia que vio reflejada en la cara del minino por aquel chico o quizás el sentir que era su deber como parte de aquella tripulación o quizás simplemente era ese lado suyo, que resultaba compasivo y le impedía dejar a nadie sin ayuda y abandonado a su suerte. No, simplemente no lo sabía pero comprendía muy bien que fuera la razón que fuera ella estaría ahí para ayudar.
Un hombre de cabellos azules entro corriendo desesperado a una habitación donde encontró a un hombre de cabellos color arena y aun adolescente de rosados cabellos. Ambos voltearon a mirarlo confundidos.
-¡Wakaba, Natsu!-comenzó a hablar el hombre de cabellos azules- ¡entraremos en una tormenta!
-Lo sabemos Macao- le dijo el joven quien solo lo contemplaba tranquilamente-ya la hemos visto, es enorme.
-Natsu, ¿podrás manejarla?-le pregunto Macao de forma seria-es la primera vez que harás algo así, y no es cualquier simple tormenta.
-Lo hare-respondió el joven tranquilamente-además Wakaba me ayudara mucho.
Macao ya no dijo nada, pero sabía que a pesar de la aparente tranquilidad del chico, en su interior debía estar muy preocupado y nervioso, se atrevía a asegurarlo, puesto que lo conocía muy bien, desde que el chico era un niño. Sólo se encomendó a Dios, esperaba que todo resultase bien y ayudara al chico.
Y con esto se prepararon para entrar a la nube, y afrontar la tormenta.
Y hasta aquí el capítulo de hoy, espero les este gustando la historia, pero ya saben para comentarios, dudas, aclaraciones o reclamos estoy disponible.
Sé que el Nalu va lento pero vuelvo a repetir que no quiero que parezca un flechazo a primera vista (no quiero manejarlo asi), pero de que habrá Nalu lo habrá.
Por cierto una pregunta para ustedes porque eso yo ya lo sé (Claro yo hice la historia XD): ¿Quién creen que se enamorada primero Natsu o Lucy?
Bueno y pasando a otras cosas
CURIOSIDADES:
Esta historia la hice porque hace mucho tiempo yo quería leer una historia de piratas donde hubiera un poco de romance pero no encontré nada, lo único que había era One Piece y pues supe que ahí no había nada de eso, asi que hice mi propia historia.
Bueno les agradezco mucho el que le hayan dado una oportunidad a mi historia, gracias por leerla, nos vemos en el próximo capítulo.
