Faltaban solo dos días para las competencias entre universidades. Liam y Mikasa se dirigían a las canchas de tenis en busca de Levi para ir juntos a casa, mas al llegar, él no se encontraba ahí. Un gruñido se escapó del primero al recibir un mensaje de su entrenador indicando que lo necesitaba de manera urgente en los campos de arquería para un vital anuncio.
—Mikasa, debo volver, Ed tiene que decirme algo importante. ¿Si ves a Levi podrías decirle que espere por mí?
Ella asintió.
Después de que él se fue, Mikasa se acercó más a las canchas. Observó con curiosidad los implementos que ahí se encontraban. Tomó una de las raquetas y la movió de un lado a otro. Luego, agarró una de las pelotas e intentó golpearla. Lamentablemente, falló.
—Eres todo el talento que el equipo de tenis necesita —un comentario sardónico llegó a sus oídos.
—Levi —musitó apenada ocultando la raqueta rápidamente detrás de su espalda. Tratando de disimular que nada había sucedido—, yo solo...
—¿Quieres intentarlo?
Mikasa enarcó sus cejas, sorprendida.
—¿Puedo?
Levi asintió.
—Colócate al otro lado de la malla, yo me quedaré aquí.
Ella obedeció. Levi abrió su morral y sacó su propia raqueta.
—¿Raqueta de la suerte? —bromeó.
—Algo así —respondió ubicándose correctamente en su lugar—. La uso desde mi primera competencia cuando tenía unos dieciocho. Bien, trata de flexionar un poco tus rodillas al igual que tu torso y trata de imitar mis brazos —Mikasa intentó seguir sus pasos—. Ahora, solo trata de que la pelota no caiga al piso, fácil.
Levi realizó el primer tiro, pero Mikasa no pudo contraatacar. En otro lanzamiento, pudo rozarla. Intentó nuevamente y logró golpearla, aunque se tropezó.
—¿Estás bien? —preguntó Levi acercándose a la red.
—Sí —respondió mientras se levantaba—, creo que ya logré entender.
Volvieron a ubicarse en sus lugares y retomaron su improvisado juego. Mikasa lograba devolver los golpes, sin embargo, a veces solía enredarse.
—Y, ¿te sientes capaz para pasado mañana?
—Sí, ya estoy mejor —golpeó suavemente la pelota—. Hace poco le conté la verdad a Shadis, nunca lo había visto tan preocupado.
—Eres su jugador número uno —contraatacó a tientas el golpe—, es normal que se sienta así.
Él encogió sus hombros.
—Oye, Levi, ¿por qué el equipo de tenis de aquí se lleva mal tan con el de U.M? Entiendo que sean rivales, pero Liam me dijo que tiene amigos en el equipo de arquería de esa universidad.
—Primero que nada, Liam se lleva bien con todo el mundo —atrapó la pelota y la arrojó al piso azotándola repetidas veces y tomándola cuando esta subía—, segundo, como te conté, siempre les hemos ganamos y tercero, el capitán de su equipo y yo no nos caemos bien.
—¿Puedo preguntar por qué? —Mikasa esquivó la pelota debido a que Levi la había lanzado con mucha fuerza—. Ten más cuidado, Levi.
—Lo siento —dijo tomando otra pelota—, ni siquiera yo lo sé. No le presto mucha atención.
—¿Envidia quizás? —golpeó a duras penas la pelota.
—Quizás —contraatacó, mas Mikasa no pudo alcanzarla—, ¿Liam no venía contigo?
—Oh, sí. Dijo que lo esperemos, su entrenador lo llamó.
Levi asintió.
—Paremos, mira este desastre. ¿Es normal que siempre los hagas?
—¿Disculpa? —Mikasa se cruzó de brazos— Tú eres el que no tiene compasión al arrojar la pelota.
—¿No crees que eso es lo que me hace un jugador de élite? —dibujó una sonrisa socarrona en su boca.
Mikasa entrecerró sus ojos.
—Modestia aparte, Ackerman uno, modestia aparte —sonrió al escuchar como Levi soltaba una risa nasal.
Ambos se dispusieron a recoger las pelotas (luego de una pequeña guerra donde se las arrojaban el uno al otro) para después, ir a la salida para esperar por Liam.
(***)
—Mikasa, acércate.
La joven dejó la bandeja aún lado y se dirigió hacia su jefe. Había ideado un nuevo plato, el cual estaba teniendo una cálida bienvenida igual que el anterior.
—Te quiero presentar a Pixis, un viejo amigo.
Mikasa hizo una pequeña venia como saludo algo confundida. Había notado que aquel señor y su maestro llevaban un buen rato hablando.
—¿Esta es la chica que preparó esto?
—Efectivamente —afirmó Furukawa con orgullo. Mikasa se sonrojó.
—Joven, bonita y talentosa. El combo completo —comentó propinándole pequeños codazos a su amigo.
Ambos mayores rieron, Mikasa se sonrojó aún más.
—Dot Pixis es el financiador de varios restaurantes importantes de la ciudad. Gracias a él, muchos salieron del anonimato —explicó—. Le he hablado de ti e incluso probó tu nuevo platillo, quedó encantado.
—Me alegro por ello —musitó dirigiéndose al recién nombrado.
—Y por eso —continuó Furukawa—, quiere hacerte una interesante propuesta.
—Sí, así es —el elegante hombre se acomodó en su asiento—. Más que una propuesta, es un reto, uno que muy pocos llegan a cumplir —ubicó sus manos sobre la mesa—. Consiste en que si logras que seis platillos obtengan buenas críticas, te ayudaré para el desarrollo de tu propio restaurante. Pero si uno, tan siquiera uno, tiene una mala observación, fallas al instante.
En los labios de Mikasa se formó una pequeña "O".
—Ya lograste dos buenos platos, solo te faltarían cuatro. Además, no tendrías que pasar por el largo y cansado proceso de ser "segundo chef" —concluyó Furukawa— ¿Aceptarías mi querida Kohai*?
—Yo, sí, claro —balbuceó tratando de procesar la noticia, estaba anonadada—. Los retos me gustan. Pero, ¿primero podría hacerle una pregunta, señor Pixis?
—Adelante.
—¿Por qué dice que muy pocos logran cumplirlo?
Pixis suspiró.
—No siempre obtendrás halagos, pequeña. En este mundo, lo malo opaca lo bueno. Un mínimo error y estarás condenada. He conocido jóvenes igual o más talentosos que tú. Pero se confían demasiado de sus habilidades y su esfuerzo es prácticamente nulo, provocando que fallen en el intento. Espero que tú no seas como ellos, Mikasa.
Ella negó.
—Prometo no decepcionarlo, confié en mi —levantó la palma de su mano—. Le doy mi palabra.
—He escuchado esa frase un montón de veces —soltó una corta risa seca—. Las palabras se olvidan fácilmente, los hechos no.
—Ya lo demostré hace una semana, hoy también y créame que si es posible, lo haré siempre. Juro que no lo decepcionare, Dot Pixis.
Pixis dirigió su mirada hacia su viejo amigo.
"Es tenaz"
Él afirmó.
"Más de lo que te imaginas"
(***)
—¿No crees que deberías detenerte? —manifestó preocupada Mikasa—Mañana comenzará el campeonato. Se te recomendó descansar, ¿o me equivoco?
Liam suspiró y bajó su arco.
—No, no te equivocas —respondió tomando asiento junto a ella—. Sucede cuando estoy nervioso, no puedo evitarlo.
"¿Cómo puede ser tan similar pero a la vez tan diferente a Levi?" pensó.
—¿Tiene que ver con lo que te dijo tu entrenador ayer?
Liam removió sus lentes, el sudor los había opacado.
—Solo dijo lo mismo de siempre; que no debemos sentirnos mal si perdemos, al final, lo importante es divertirse. Pero se que si fallamos, se irá a un rincón a llorar.
—¿Por qué lo dices? —preguntó entre leves risas.
—Los equipos de arquería de la U.P y la U.M estamos empatados con una racha de cuatro victorias y cero derrotas en todo nuestro recorrido. Mañana será el juego decisivo para ambos y es la primera vez que jugaremos contra ellos. Usualmente los encuentros de la U.M suelen ser contra los equipos de tenis, voleibol y básquet, nunca los de arquería. Hasta ahora.
—Entiendo.
En silencio, observaron los amplios campos y la decoración a sus alrededores.
—Y... Hablando del campeonato —habló Liam luego de unos segundos—, ¿vendrás?
—Por supuesto, no me lo perdería.
Él asintió desviando su mirada.
—Yo, me preguntaba si, tú, tal vez, te quedarías a ver mi competencia —tartamudeó jugando con sus dedos.
—Me ofendes —Mikasa le propinó un suave golpe en su hombro—, eres una de las razones principales por las que vendré, claro que estaré aquí para apoyarte.
Aún con su mirada en otro lugar, Liam murmuró un leve "gracias".
(***)
》Tan adorable~ 《
》¿Tienes más?《
》tu memoria ya debe estar pidiendo un respiro《
Levi no sabía cómo llegó hasta ese punto. Simplemente quería preguntarle a Mikasa si le gustaron las galletas que su madre le había regalado. No entendía porque estaba enviándole fotos y vídeos del Halloween pasado donde Bobby usaba un disfraz de marinerito.
》En realidad, esta agradecida por la dosis de ternura《
》Envía más por favor《
》Como quieras《
Levi frunció el ceño al ver la cantidad de corazones en la respuesta de Mikasa.
》No mueras《
》Bobby está muy pequeño para ir a la cárcel《
》Para su suerte, aún respiro《
》Y para mi mala suerte《
Mikasa Bufó.
》Enano grosero《
》Mocosa sensible《
Una sonrisa ladina se formó en los labios de Levi. A pesar de solucionar todo y dejar los rencores atrás, los apodos siempre permanecerían.
》Como sea, ¿tú y tu mano están listos para mañana?《
》Sí 《
》¿Iras?《
》Eso es obvio《
》¿Verás la ronda de Liam?《
》Sí 《
》¿Y la de vómitos locos?《
Mikasa rio ante el apodo.
》También《
》¿Y la mía?《
》Claro que sí 《
》Espera《
》¿Qué?《
》No《
》¿No?《
》No《
》¿Se puede saber por qué?《
》Nunca me lo pediste, duh《
》Sin necesidad de hacerlo dijiste que sí, duh《
》Eso fue trampa《
》La primera palabra es lo que cuenta《
》Decirlo correctamente no te matara, Levi《
》¿Irías a ver como pateo traseros mañana en la cancha, mocosa?《
》...《
》¿Podrías ir a ver mi juego mañana, Mikasa? Porfitas, porfitas《
Era obvio que Levi estaba siendo sarcástico, pero Mikasa no pudo reprimir una carcajada al crear una escena en su mente donde él recitaba ese mensaje en persona con una voz tierna. Rio aún más al imaginarlo esta vez diciendo que preferiría lamer el piso a hacer algo como eso.
》Me convenciste, nos vemos ahí《
》Lleva a Bobby《
》Estará en primera fila con mamá《
》Así me gusta《
》Duerme bien《
》Tú también《
Antes de apagar el celular e ir a dormir, Levi se dirigió a la sección "contactos" y cambió el apodo con el que la tenía registrada. Pasó de "Mocosa insufrible " a "Mikasa".
Ella hizo algo similar, cambió el nombre de contacto de "Gruñón de la cafetería" a "Levi".
(***)
El día más esperado para entrenadores y alumnos había llegado. La universidad estaba llena de personas y la tensión podía palparse en el aire.
Mikasa, desde su asiento junto a una nerviosa Kuchel, apretaba sus puños a la expectativa. Ya la ronda de su amiga ya transcurrió y esta se encontraba en los vestidores esperando los resultados. Ahora era Liam quien estaba ahí con arco y flecha en mano.
—Si acierta esta vez, ganará. No sé preocupe, él es muy bueno —murmuró Mikasa.
—Confió en que lo logrará —habló de la misma manera, observando como su hijo se preparaba—. A pesar de todas las competencias a las que he asistido, no puedo evitar sentirme así. Liam es alguien que desde niño ha sido temeroso frente a las personas. Cuando comenzó a practicar arquería y asistir a competencias, conoció personas de todo tipo. De ahí fue forjando una actitud más fuerte. Pero, los nervios suelen jugarle una mala pasada en momentos de tensión.
Mikasa la escuchó atenta para luego dirigir toda su atención a su amigo.
—Liam... —musitó.
Luego de largos minutos, Liam logró acertar. Kuchel no pudo controlar su emoción dando pequeños alaridos en su asiento. Mikasa solo aplaudió orgullosa al ver que Liam las saludaba a ambas.
(***)
Cuando caminaba en dirección a las canchas de tenis, Mikasa sintió que alguien tiró de su mano.
—¿Sasha? —pronunció confusa— ¡me asustaste, tonta!
—Lo siento —susurró.
—¿Qué haces aquí? Deberías estar en los vestidores hasta que te llamen, no detrás de un arbusto secuestrando gente.
—Lo sé, pero... —llevó sus manos a su estómago— tengo hambre.
Mikasa dirigió sus dedos pulgar e índice al puente de su nariz.
—¿Y eso me involucra a mí en...?
—¿Podrías comprarme un sándwich? Por favor —suplicó.
—Sasha —suspiró—, las filas están inmensas y debo ir a...
—Por favor, Mikasa. Si me quedo aquí más tiempo se darán cuenta que no estoy y estaré en serios problemas, por favor, por favor.
La chica solo sacudió su cabeza, ¿por qué su amiga siempre la metía en apuros?
(***)
Mientras terminaba de estirarse, Levi veía de reojo, extrañado, el asiento vacío junto a su madre.
"¿lo habrá olvidado?" pensó "¿o le habrá ocurrido algo?"
—Oye, Ackerman —la voz de su contrincante hizo presencia— ¿Tan asustado estás que quieres ir tras tu mamá?
Levi tomó su raqueta y antes de ir a su lugar dijo con evidente indiferencia:
—Disculpa, ¿dijiste algo, Zeke?
El recién nombrado apretó fuertemente sus puños colocando sus nudillos blancos.
"¡¿Cómo osas a ignorarme?!" gruñó enojado para si.
Cuando les indicaron que el partido ya iba a empezar, Levi lanzó una última mirada a las gradas. Una sonrisa ladina cruzó por su rostro al ver a una agitada Mikasa sentándose junto a Kuchel y acariciando a Bobby.
(***)
Kuchel sonrió al ver a Mikasa llegar corriendo. Bobby sacudió su colita emocionado al notar su presencia.
—¿Sucedió algo? —preguntó removiendo su bolso para que la chica pudiera sentarse.
—Un pequeño inconveniente, es todo —era mejor no contar su salvaje aventura en las filas. Gruñó por lo bajo al recordar al niño que le pisó reiteradas veces y a la bebé que tiraba de su cabello— ¿Ya comenzó?
—Llegaste a tiempo, ya va a empezar. Ven, siéntate.
Mikasa obedeció y palmeó tiernamente la cabecita del cachorro. Observó a Levi y luego a su oponente; ambos llevaban puesto el uniforme de sus respectivas universidades y sus miradas eran desafiantes.
—Me alegra que hayas solucionado tu malentendido con Levi, Mikasa —comentó Kuchel.
—En realidad, señorita Kuchel, fue Levi quien lo hizo.
—¿Levi?
Mikasa asintió. Kuchel dirigió su vista hacia su hijo ensanchando sus ojos.
"Levi acepta sus errores pero, esto fue muy rápido " murmuró, sorprendida.
Un saque del equipo contrario inicio el juego.
Mikasa estaba impactada, Levi era increíble. Su entrenador tenía razón, su velocidad en la práctica donde se lastimó, no era nada frente a la que veía en ese momento. Era totalmente veloz.
Después de dos sets, debido a un globo* de poco altura de su rival, Levi realizó un remate obteniendo la victoria.
Al igual que con Liam, Kuchel no ocultó su emoción, y esta vez, dio saltitos en su asiento llenos de felicidad. Bobby saltó hacia las piernas de Mikasa para evitar caerse. Mikasa levantó su pulgar en señal de felicitaciones hacia Levi cuando este las observaba. Él le guiño el ojo tratando de decir: "Te dije que era el mejor". Ella rodó los suyos, divertida.
—¿Tu novia? —La voz de Zeke se hizo presente nuevamente—. Es mucho para alguien tan bajo para tú, ¿sabes?
Levi volteó hacia su rival.
—Lo siento, me distraje, ¿dijiste algo? —y se fue.
Una sensación de satisfacción se apoderó de su cuerpo al oír a Zeke refunfuñar y patear el césped.
(***)
Kohai: Es lo opuesto a Senpai. Es una persona que es nueva en una organización social y pasa por un proceso de instrucción.
Globo: Es uno de los golpes de tenis más sencillo y se utiliza para pasar la bola por encima del jugador contrario o para hacer un juego defensivo.
Dato curioso: Bobby estaba con Levi en los vestidores, por ende este no pudo ver el juego de Liam.
Tatyguerrero: Cada que recibo un review tuyo me hacen feliz y me motivas a seguir escribiendo. Que mal que aquí en fanfiction no se puedan responder comentarios :"c Espero que me sigas leyendo hasta el final, besos.
Azulmitla: Sí, inspiración-San está de mi lado ahora y espero que siga así hasta el final jajaja. ¿Por qué bobby? Bueno, eso lo escribi en uno de los datos curiosos en los primeros capítulos y es porque a Levi le pareció tierno el nombre (y porque hay un grupo kpop que me gusta mucho llamado IKON donde mi bias (mi favorito) se llama Bobby ajio ajio)
A-yo~ aquí un nuevo capítulo
Espero les haya gustado.
Nos vemos en una próxima actualización.
Las quiere de aquí hasta las estrellas
Val.
