Al finalizar los encuentros entre las diferentes categorías, inició la entrega de medallas. Liam y Levi obtuvieron medallas de oro mientras que Sasha una de bronce. Era la primera vez que obtenía una, así que se sentía complacida con su resultado.

Luego de ir rápidamente al baño, Mikasa se acercó a ambos hermanos. Estos estaban junto a dos chicas que parecían ser de la universidad rival. Aún a sus espaldas, posó sus manos en cada uno de sus hombros, sobresaltándolos.

—Buen trabajo, chicos —felicitó.

Ambos giraron y asintieron en señal de agradecimiento.

—Entonces, pequeño Liam, ¿vendrás con nosotros? —la voz de una de las chicas llamó su atención.

Mikasa guió su vista hacia ella; era alta, morena y llevaba un arco en su mano. Esa chica fue quien jugó la última ronda con Liam. La otra joven era mucho más bajita, pálida, cabellos rojizos y portaba un uniforme del equipo de voleibol.

—Yo, bueno, supongo —giró hacia su hermano—. ¿Iras?

—Paso.

Liam suspiró.

—Te estaré confirmando en el transcurso de la noche, Ymir.

La recién nombrada rodó sus ojos. Después de musitarle un suave "Buen juego" a Liam, se fue hacia otro grupo de jugadores junto a su acompañante.

(***)

—¿Pista de patinaje? —curioseó Mikasa confundida, luego de tomar un trago de su cerveza.

Los tres Ackermans se encontraban en la amplia terraza de la joven en una mini "celebración" por la victoria de ambos gemelos. Liam estaba sentado junto a Mikasa en la mecedora colgante, mientras que Levi, se encontraba situado en el alféizar de la ventana.

Liam asintió.

—Aunque Ymir y Petra sean de la U.M nos llevamos bien. Siempre salimos luego de un partido y esta vez propuso que sería interesante ir a la pista de hielo que abrieron hace poco —bebió de su lata antes de continuar—. Quería saber si podrías ir con nosotros. No estarás sola, Sasha también irá.

Mikasa aceptó a tientas la propuesta, no estaría mal salir después de un largo día de trabajo. Ya se pondría de acuerdo con Sasha para ir todos juntos.

—Faltas tú, Levi.

—Ya te dije que no iré, no seas insistente. Sabes que no me cae bien esa chica Ymir.

—Levi e Ymir no son muy buenos amigos que digamos —explicó Liam tras ver la cara de confusión de la chica—. Es algo tonto, Ymir le dijo "Enano" y ahí empezó todo.

Mikasa bufó. Liam a comparación de Levi, no le ofendía que hicieran bromas de su estatura. Recordó que esa tal Ymir lo llamó "Pequeño Liam" y él no realizó ningún comentario ofendido.

"Tan serio y tan infantil" pensó divertida.

—Ella quiere hacer las paces contigo, Levi. Por muy infantil que sea la situación, iras, sin importar que.

—Soy mayor que tú, ¿quién te crees para darme órdenes? —cuestionó, enarcando sus cejas.

—¿Un minuto de diferencia te es mucho? —comentó, con una sonrisa socarrona.

—Tch, como sea —con su mano, aplastó su lata y la arrojó al cesto de basura que se encontraba unos metros frente a él—. Está decidido, no saldré mañana.

(***)

—Maldito seas, Liam —masculló inclinado, acomodando sus patines.

—No seas amargado y diviértete —Levi gruñó al sentir el codo de Ymir sobre su espalda—. Que todo sea amor y paz, enano.

Ante la mirada irritada de Levi, Ymir se adentró riendo a la pista, juntándose con Liam, Sasha y Petra.

—Supongo que solo bromea —excusó Mikasa, tratando de relajar el ambiente.

—Yo no —y se levantó.

Mikasa permaneció sentada un largo rato observando como los demás se divertían sobre el hielo. Tanto Liam como Sasha, se habían acercado a preguntarle si se encontraba bien, ella solo respondía diciendo que aún se sentía cansada por el trabajo.

Suspiró balanceando sus pies adelante y atrás.

—No sabes patinar —Levi se apareció frente a ella de brazos cruzados—, ¿verdad?

—Más que preguntar, pareciera que lo estuvieras confirmando.

—¿Tengo razón entonces?

Mikasa desvió su mirada inflando sus mejillas, frustrada.

—Tal vez —musitó.

—Sí que eres un caso —dijo apoyándose en la baranda que dividía la pista de las gradas— ¿Por qué aceptaste en venir?

—No lo sé —encogió sus hombros—, para salir un rato tal vez.

—¿De qué vale salir si no te vas a divertir? Sal de ahí ya.

—¿Para qu...?

—Te ayudaré.

Mikasa ensanchó sus ojos, sorprendida. ¿Este era el mismo Levi con el que discutió en la cafetería y peleó en el gimnasio?

Con impaciencia, Levi la tiró del brazo interrumpiendo su meditación.

Los primeros minutos fueron de Levi intentando que Mikasa pudiera mantenerse en pie. Tuvo que tomarla en brazos varias veces para evitar que cayera al piso. La joven le propinaba pequeños golpes en el hombro cuando este la llamaba torpe.

Luego, trató de enseñarle a hacer cortos pasos y leves deslizamientos. Podía jurar que el hielo ya se sabía de memoria la forma del trasero y rodillas de Mikasa.

Por más que lo intentara, Mikasa no podía mantenerse mucho tiempo de pie sola. Así que no tenía otra opción que sujetarla de la mano.

Después de muchos intentos en vano, decidieron dar una vuelta. Mikasa rodeaba con sus brazos la cintura de Levi (manteniendo cierta distancia), mientras paseaban en la pista. Ella no lo demostraba, pero dentro de sí, estaba asombrada de que Levi nunca se enojara de sus fallas.

—No eres tan malo como creía, Levi —comentó observando los alrededores del lugar—. Tuviste paciencia conmigo y aunque no pueda manejar los patines por mí misma, al menos puedo pisar el hielo.

—Es normal que todos piensen eso, pero en lo personal no me considero una mala persona. Simplemente, soy vulnerable ante el estrés. Cuando estoy en ese tipo de situaciones, suelo enojarme muy fácilmente por ende, trato de alejarme e ignorar a las personas para no involucrarlas. Por eso, muchos me describen como gruñón y amargado y no lo niego, puede que sea cierto. Pero es justamente para evitar situaciones como lo ocurrido en la cafetería. Quería estar solo y relajarme, pero termine con una escoba en la cabeza y un zapato mojado —Mikasa bajó su vista al recordar la problemática situación—. Siempre he sido consciente de mis errores y aunque me tarde un poco, trato de enmendarlos en cuanto tengo la oportunidad. Supongo que ya sabes un poco más de porque comenzamos con el pie izquierdo.

Mikasa asintió comprensiva. Era la primera vez que Levi hablaba de su persona con ella. Hasta cierto punto, respetaba el hecho de que reconociera sus debilidades y tratara de solucionar sus malas acciones.

—Entiendo.

A mitad de la segunda vuelta, Sasha pasó junto a ellos. Patinó tan rápido, que levantó algo de hielo, empapándolos un poco a ambos.

—¡Atrápenme si pueden! —vociferó ya alejada.

Levi frunció el ceño, irritado.

—Tch, que molesta —dijo por lo bajo—. Mocosa, sujétate fuerte.

Antes de que pudiera quejarse, Levi ya había aumentado la velocidad. Ahogó un grito y aumentó la fuerza de su agarre. La pequeña distancia que trató de mantener desapareció, ahora su cuerpo estaba pegado a su espalda y sus ojos cerrados.

—¡Enano tonto! —exclamó furiosa, pegándole fuertes palmadas en la espalda cuando ya se habían detenido. Mientras tanto, Sasha trataba de eliminar restos de hielo de su cabello y boca—. No vuelvas a hacer eso, pude haberme caído.

Una leve sonrisa traviesa se posó en los labios de Levi. Sin aviso alguno, jaló sus brazos haciendo que nuevamente rodeara de su cintura y volvió a patinar. Incluso, más rápido de lo que fue con Sasha. Mikasa trataba de soltarse pero él tenía sujetaba vigorosamente sus manos.

En todo el recorrido, Mikasa pronunciaba insultos y apodos hacia él, sobre todo en su idioma natal. En cambio, Levi sonreía divertido. Hacerla enojar se le hacía entretenido.

De un momento a otro, Levi comenzó a dar vueltas ocasionando que Mikasa se envolviera más a su cuerpo. Los insultos fueron bajando y las risas aumentando.

—Levi, por favor, basta —suplicaba entre risas, pero este la ignoraba riendo también.

Liam, en la esquina apoyado en una de la barras, los observaba seriamente con sus ojos entre cerrados. Se preguntaba desde hace cuánto esos dos comenzaron a ser tan cercanos, ¿fue cuando le aconsejó a Levi que le diera una oportunidad de Mikasa?

No, debió ser antes. Él algunas veces notaba que Levi bajaba de la pieza de Mikasa en las noches con Bobby en brazos.

—Si los sigues viendo de esa manera, les harás un agujero —la voz de Ymir lo exaltó.

—Oh, me asustaste.

Petra se acercó y le ofreció un vaso de café, él agradeció el gesto y ella musitó un "de nada", tímida.

—Si tanto te gusta esa chica, deberías invitarla a salir —sugirió antes de tomar un poco de su cálida bebida.

—¿Eh? Yo, eso, no... Imposible —balbuceó, desviando su mirada.

—¿Por qué sería imposible si ni siquiera lo has intentado? Nada pierdes con hacerlo —colocó su mano sobre su espalda y le propinó unas suaves palmadas—. Yo pensaba igual que tú, pero heme aquí, ya tengo pareja —sus ojos brillaron al recordar a su rubia y tierna novia.

—No deberías ser duro contigo mismo, Liam —aconsejó Petra tratando de ocultar su rubor con el pequeño vaso de plástico—. Digo, eres un gran chico y puede que... funcione.

—Yo... Está bien, trataré —musitó, junto una sonrisa ladina.

—Ese es mi pequeño Liam —dijo, chocando su puño con el del chico—. ¿Sabes? Si fueras chica, hace mucho te hubiera pedido matrimonio.

Liam carcajeó avergonzado ante el comentario de su amiga. Sin embargo, al llegar a casa, pensó toda la noche sobre como pedir una cita.

(***)

He aquí otro capítulo.

Espero les haya gustado y lo hayan disfrutado.

Preguntita: ¿Qué team son? ¿Team Liam o team Levi?

Puede sonar tonta pero las personalidades son diferentes así que puede llegar a pasar que algunas les guste más el uno que el otro.

Bueno, nos vemos en una próxima actualización.

Las quiere de aquí a las estrellas.

Val