Capítulo VI
La mañana siguiente, Blue se despertó con una incipiente dicha, entonando una tranquila melodía y feliz recordaba lo antes sucedido. No cayó en la cuenta de que pesaba más en su nuevo "avance" con Green, que el problema sin resolver que tenía con Lance.
Ya sin darle importancia se dirigió a la cocina abrió la nevera y puso a calentar un tazón de leche y unas tostadas para comenzar el día, para luego desarrollar sus labores.
-Es imposible comenzar un día con el estomago vacio sobre todo, si tienes que aguantar a un gruñón como compañero- se dijo a si misma feliz, para luego tomar su desayuno y salir de casa.
Por otra parte, en el laboratorio era todo un alboroto, papeles en el suelo, tazas de café sucias y desorden por todo lugar, era la perfecta descripción de "desorden", todo gracias a una persona, que prácticamente no ha salido de allí en toda la noche.
Disgustado veía el panorama que había dejado tras las horas de trabajar, había regresado allí después de estar con Blue, "Simplemente no tenía más que hacer", esa era su simple escusa, pero la verdad era que prefería tener su mente ocupada en algo, antes de que aquella chica llegara a sus pensamientos y ocupara su tiempo.
Estaba dispuesto a levantar todo los informes y ordenar un poco pero cayó en cuenta que ya no podría hacerlo.
—Hola —dijo con timidez y sin atreverse a acercarse—. Pensé que encontraría aquí al Profesor…
—No van a venir —informó de forma seca—. Me han pedido que hoy me encargue yo —aclaró —. ¿Tenias que hacer algo importante?
—Más o menos. —La mirada de Green la intimidaba—. Iba a pedirle ayuda con ciertos temas…
—Pues ya ves que los planes han cambiado, si gustas lárgate —indicó con su familiar tono de burla.
Se dijo que tenía que haber salido de allí. Que no merecía la pena aguantar las impertinencias de aquel hombre. Pero se había propuesto demostrarle sus capacidades y lo haría. Se quedaría allí solo para fastidiarlo un rato.
—Me gustaría ayudar de todos modos —soltó, desafiante.
—Hazlo —respondió Green, alzando los hombros como si no le importara, pero pensando que esa mujer era una pesadilla que estaba invadiendo todo su espacio.
Blue miró a su alrededor preguntándose qué había pasado en la habitación estaba todo desordenado, los papeles volaban en la habitación.
—¿Por dónde comienzo? —preguntó.
Green la miró a los brazos, cubiertos por la ligera tela de una camisa; y a su cuello, en el que varios botones sueltos dejaban ver una cadena de oro con un colgante en forma de medio corazón. No supo si llamarlo piedad. En realidad no supo cómo demonios debía llamar al modo en el que, sin tiempo a pensarlo demasiado, se preocupó por ella.
—Primero sal y ponte algo de abrigo —aconsejó, y en su tono no había burla—. Tendrás que acompañarme a buscar unas cosas a las Cataratas Tohjo en la ruta 27, es donde se divide Kanto y Jotho. Allí no hay más siete grados. Cogerás una pulmonía.
— ¿Bastará con algo grueso? —preguntó, conmovida por la humanidad que de pronto le mostraba.
—No será suficiente. Coge una de las prendas que están en las perchas. Cualquiera que te pongas te quedará grande, pero no creo que importe.
—Gracias —musitó Blue—El, la miró sin responder y ella carraspeó, confusa. Al comprender que no habría más palabras.
Green continuó con su labor, pensando que, aunque no le agradaba tenerla cerca, al menos ya no le enfurecía como al principio. Era silenciosa. Algunos días le escuchaba dos únicas frases; la del saludo y la de la despedida. Se dijo que todo iría bien si seguía manteniéndose callada.
Unos minutos después ella volvía a entrar con una chaqueta azul marino que le cubría hasta las rodillas. Se había doblado las mangas y la tela sobrante le alcanzaba casi hasta los codos. Green reconoció la prenda como suya…
-¿Sería bueno dejar todo en orden antes de marcharnos verdad?- pregunto nerviosa, era lo único que llego a su mente
- Si, eso está claro- respondió casi con una sonrisa
A partir del encuentro junto a los pequeños Ratatta's, les resultó algo más sencillo compartir el espacio de trabajo. Continuaron hablando lo justo, sin conversaciones amigables, pero al menos el silencio en el que pasaban las horas comenzó a ser más llevadero.
En otro lugar una puerta era golpeada de forma desesperada, para luego de ello ser abierta por un hombre de cabellos rojizos, con una mirada seria…
—Por favor. —Lance lo miró con ojos vencidos por la falta de descanso—. Necesito hablar contigo unos minutos.
Silver, que llevaba tiempo temiendo su visita, no fue capaz de cerrarle la puerta. Aun que tenía toda la intención de hacerlo, pero aquella imagen de un hombre hundido le suplico a gritos el no hacerlo, suspiró a la vez que le hacía un gesto para que pasara.
—¿Dónde está Blue?
—Te lo he dicho cientos de veces y te lo repetiré cada vez que me preguntes —exclamó Silver—. No sé dónde está.
—Ella no desaparecería sin decírtelo —insistió, afligido—. Ignoro qué te ha contado, pero...
—No me ha contado nada. Aunque, ya que estás aquí... ¿Por qué no me cuentas tú qué le hiciste? Algo muy serio ha tenido que ser, porque de la noche a la mañana desapareció.
—No le hice nada. Estábamos bien, no teníamos problemas, no discutíamos...
— ¿Entonces se marchó porque no soportaba tanta felicidad? —cuestionó, con mofa.
Lance resopló, cerrando los ojos. Nunca le había gustado el sarcasmo, pero ahora se veía obligado a soportarlo un tiempo hasta sacarle algún tipo de información.
—Tú sabes, tan bien como yo, que era feliz —afirmó con segundad
—Pero algo cambió el último día, que le hizo marchar sin siquiera una maleta en su mano. ¿Qué pasó, Lance? ¿Qué hiciste?- pregunto molesto
— ¡Nada! —La miró a los ojos directamente para convencerlo de que no mentía—. Todo iba bien. La última vez que la vi estaba sonriendo entre mis brazos
— ¿Tanto la decepcionaste? —preguntó en tono hiriente.
—No bromees. Te he dicho que entre Blue y yo no ocurrió nada. —Negó con la cabeza
— No estoy al tanto de lo que le ocurre a Blue, pero desde luego no debe de ser ninguna tontería.
—Dime lo que sepas —insistió Lance—. Te lo suplico.
—Sólo sé lo mismo que tú, absolutamente nada—reveló
— Cualquier información me sirve. —Grito desesperado para luego volver a preguntar—: ¿Dónde está, por favor? Necesito verla.
—Olvídalo, Lance. Aunque yo llegue a saberlo, no te lo diré…
Pensativa Blue miraba a su alrededor… recordando "Ruta 27" mientras veía el mapa de Kanto, preguntándose, no es una distancia tan larga pero ¿en que irían? Suplico por algo que no fuera por aire…
Green simplemente examino unas Ball y luego de ello tomo dos, sintiendo unos ojos tras de sí volteo a ver a aquella chica que dudosa lo veía.
-Ven, sígueme- Ordeno mientras con calma salían del laboratorio, para luego liberar a dos grandes aves y ante ello Blue tembló… - no deberías temer- dijo de una manera más humana, acariciando la cabeza de un Pidgeotto,- no hay manera de ir y volver más rápido que volando- menciono mientras le tendía su mano para acercarla al ave
Blue vio directamente en sus ojos, en ellos no encontró ni una pisca ni rastro de alguna mala intención, el había notado su temor a las aves, quizás quería ayudarlo con eso… tan solo quizás quería hacer algo "bueno"
-No te harán daño ven- dijo para acercarse a ella y tomarla de su temblorosa mano- relájate, no sucederá nada, ¿podrías confiar aun que sea algo en mi?- dijo para alentarla
-Green… no hay otra manera de hacer esto, de verdad no quiero- le dirigió una mirada con suplica- de verdad no quiero hacer esto-
Y allí estaba la chica que creyó sin corazón suplicando por otro trasporte, pero no, no le daría el gusto. Simplemente la acerco mas a él, Blue con sus ojos al punto de cristalizar se quiso aferrar a su cuerpo, pero no, aun que sea conservaría algo de dignidad. Green levanto su mano junto a la de Blue para tocar aquella ave y se mantuvo así unos minutos. Hasta un tiempo prudente
-¿Crees que podrás subirte sola a uno de ellos?- pregunto
- No- dijo nerviosa- no no no no- repitió
-y si subes conmigo, ¿crees que podría ser una opción?- ella solo asintió, quizás así podría- está bien- Esto era increíble, ¡Aquella mujer si sentía y también temía como un humano normal!, Green simplemente guardo aquel ave en la ball, para luego sacar a un gran Monstruo de color rojo, primero el subió en él para luego tenderle su mano, si, no era un ave pero aquel pidgeotto no aguantara todo el peso, ya luego de regreso la montaría en uno a la fuerza …
-Ven, vamos, no temas, yo no te dejare caer…-
¡Continuara!
Se que me querran matar por el tiempo que a pasado
pero murio mi PC y no tenia net :'D todo muy awesome xD
pero gracias por los RW y leer!
ya publicare igual que antes para terminar la historia mas rapido
(no se si sabian pero al capitulos nuevos de BW para los mantes del manga! *-*)
