—Sasha, por favor baja la voz —reprendió Mikasa.
La castaña musitó una disculpa, tratando de ignorar a los estudiantes que los observaban confusos. Liam negó divertido ante la situación, no era la primera vez que eran el centro de atención por culpa de Sasha.
—Te emocionas demasiado.
—¿Cómo no estarlo? Al fin terminó este sufrimiento llamado ¨semestre estudiantil¨ y ustedes —señaló a sus amigos— sé que también lo están, solo simulan comportarse y ser civilizadamente correctos.
Mikasa rodó sus ojos divertida, en parte tenía razón.
—¿Qué harán en las vacaciones? —curioseó Liam, llevando uno de los bocadillos que Sasha había traído a su boca.
—Papá planea un viaje a la granja —respondió Sasha—. Dice que quiere desaparecer del mundo y la tecnología. Tsk, adultos—bufó—. Aunque no lo culpo, su trabajo es agobiante además de que, estoy pensando en invitar a Jean. Quiero que conozca un poco mi segundo hogar.
—¿Se lo presentaras a tu padre? Van demasiado en serio.
—Aun es pronto —ladeó su cabeza—, pero quiero que tomen algo de confianza.
Mikasa se preguntó por unos instantes si sería prudente invitar a Levi a su lugar de origen. ¿Estaría de acuerdo? ¿Aceptaría o tendría planes?
—¿Mikasa? —Liam la sacó de sus cavilaciones.
—¿Eh? ... bueno, planeo visitar a mis padres.
—¿Y el restaurante?
—Furukawa sensei ha mejorado bastante, dice que podrá manejarlo con Lin. Traté de insistir pero recalcó que necesitaba unas vacaciones —encogió sus hombros—. Supongo que tiene razón.
Sus amigos asintieron, apoyando la decisión de su jefe. Ellos fueron testigos del esfuerzo realizado por la chica para mantener un equilibrio en su vida estudiantil y laboral. Se merecía unos largos días para relajarse.
—¿Tú que harás, Li? —preguntó esta vez Sasha.
—Iré a Orvud. Visitaré al tío Kenny para conocer más a fondo el negocio familiar. Ustedes saben que el próximo semestre será el último para mí —su celular sonó repentinamente, llamando la atención de sus amigas—. Que coincidencia, es él, vuelvo en un minuto.
Ambas realizaron un ademan, indicando que no había problema alguno. Mikasa aprovechó y sacó el suyo para averiguar si Levi contestó su mensaje. Chistó al leer la respuesta.
—¿Sucede algo? —Sasha giró a verla.
—Es solo Levi. No está comiendo y durmiendo debidamente.
—¿Está muy ocupado con su tesis, cierto?
Ella asintió.
—Oye, ¿por qué no lo invitas a que pase las vacaciones contigo? Podría ser interesante.
—Lo he estado pensando, puede que lo haga cuando vaya a visitarlo.
Y así fue, después de que Liam regresara y dejaran el lugar, Mikasa decidió llegar un momento a su apartamento antes de ir al trabajo. Su sustentación estaba cada vez más cerca y él cada vez más nervioso, aunque no quisiera admitirlo. Cuando estuvo frente a la puerta tocó unas cinco veces para que al fin esta fuera abierta. Levi cambió su semblante de uno irritado a uno más suave cuando la vio, no esperaba su visita, ella solía avisar. Antes de que pudiera decir algo, Bobby corrió hacia Mikasa, lanzándose en sus brazos. A pesar de que había pasado un tiempo, aun se preguntaba por qué Bobby se había encariñado tanto con ella y sobre todo, de una manera tan rápida.
Se hizo a un lado para que pudiera pasar, bajó la mirada un poco tímido al caer en cuenta que había dejado la mesa un tanto desordenada. Notó como Mikasa observó con desaprobación los empaques de sopa instantánea. Sin decir palabra alguna, la joven dejó al cachorrito en el piso y se encaminó hacia la cocina. Él no se quedó atrás y la siguió.
—¿Me permites? —inquirió ella, con una mano sobre el refrigerador, luego de haberse lavado las manos.
Él asintió confundido.
Sin más, ella lo abrió y sacó algunos vegetales. Después, abrió una de las alacenas y agarró una tabla para picar y un cuchillo. Ubicó todo sobre la mesa de la cocina y comenzó a picar bajo la mirada aturdida de Levi.
—¿Por qué tú...?
—Necesitas comer bien —fue todo lo que dijo.
—¿Quién eres? ¿Un tipo de versión de Kuchel?
Mikasa ignoró el comentario y siguió cortando vegetales. Levi suspiró aún de brazos cruzados.
—No tienes por qué hacer esto.
No le molestaba que Mikasa cuidara de él, al contrario, se le hacía tierno su lado maternal. Sin embargo, no quería preocuparla ni que se sintiera obligada a ir a su apartamento para rectificar si estaba cuidandose. Lo hacía sentir un niño.
Se acercó a la barra que dividía la cocina de la sala de estar y se sentó sobre ella, observando curioso los movimientos de su novia.
—Sé que estas estresado pero debes descansar.
Levi rodó los ojos.
—Lo haré después de comer —soltó desganado, Mikasa sí que podía llegar a comportarse como una verdadera madre si se lo proponía.
Luego de terminar, la joven sirvió y colocó todo sobre el pequeño comedor. Preparó una sopa de verduras con un poco de arroz. Mientras Levi comía, ella entretenía a Bobby en el sofá. Cuando este último se durmió, tomó asiento junto a su pareja.
—Sé que quieres decir algo —dijo después de tragar un bocado.
—¿Eh? —Mikasa lo miró extrañada.
—Estas moviendo tus dedos de esa manera extraña, eso pasa cuando dudas en hablar. ¿Qué pasa?
Mikasa cruzó sus brazos sobre la mesa para luego colocar su cabeza sobre estos antes de continuar. Sí que sabía leerla bien.
—¿Tienes planeado algo para las vacaciones? —titubeó.
—¿Era eso? Planeaba ir de viaje con Farlan —un sentimiento de decepción se adueñó de su cuerpo antes de escuchar lo siguiente—. Pero se le presentó un problema y tuvimos que cancelarlo. ¿Por qué?
—Bueno, pensaba invitarte a que viajarás conmigo a mi pueblo natal. Tal vez, el aire libre podría aliviar todo el estrés por el que has pasado últimamente.
Levi dejo su plato (ya vacío) a un lado, pensando unos segundos la propuesta
—Puede que tengas razón —musitó, asintiendo—. Está bien, vayamos. Serán mis últimas vacaciones antes de empezar a trabajar formalmente.
—Lo mismo digo —Mikasa exhaló cansina. Sonrió cuando Levi acarició su cabello murmurando un leve "gracias" antes de levantarse para lavar los platos y cubiertos.
En el momento en que terminó de organizar todo, Levi cayó en cuenta de algo.
Conocer a los padres de tu pareja es algo normal en una relación. Kuchel desde que conoció a Mikasa sintió un fuerte cariño hacia ella. Su madre era lista y perspicaz y presentía de antemano que algo sucedía entre ellos dos debido a las numerosas veces que los vio llegar juntos a la pieza. Cuando por fin tuvo la oportunidad de presentarla como su actual pareja, la mujer pegó el grito al cielo. Desde ese día, en ocasiones sentía su oído izquierdo zumbar. Todas las familias eran distintas y Mikasa al ser hija única, podría venir de un ambiente sobreprotector y exigente. Por más que quería evitarlo, sus tontas inseguridades volvieron. Pensaba demasiado en cómo actuar o que cosas decir, tanto así que recibió varios golpes de su amigo y hermano por no prestarles atención. Liam le arrojó un pantalón por no contestarle la pregunta que le hizo sobre el clima de Orvud y Farlan le propinó un golpe en la cabeza con una carpeta por no imprimir el reporte correctamente.
—¿Cómo son tus padres? —cuestionó repentinamente, provocando que Mikasa detuviera su acción.
Su proyecto había sido aprobado dando como resultado su ¨Libertad¨. Dos días después, se encontraba en la habitación de Mikasa observando como terminaba de empacar su ropa en una de las maletas. Ninguna otra persona podía responderle esa pregunta, solo su novia.
—Creí que nunca llegarías a preguntar eso —musitó, terminando de doblar sus últimas prendas—. Son muy amables, no deberías preocuparte.
—¿Qué tan amable es tu papá?
—Bueno, tal vez trate de intimidarte. Eres el primer chico que llevo a casa después de todo —dijo, sentándose a su lado—. Pero mientras este ahí no hará mucho —eso lo alivió un poco.
(***)
Decidieron dejar a Bobby con Kuchel, Levi comentó que se vuelve inquieto en los vehículos además así su madre no se sentiría tan sola. De camino en el tren, Mikasa le ofreció uno de sus auriculares para escuchar música en el largo camino de dos horas.
El lugar era pequeño, así que Levi no se sorprendió que varias personas saludaran a su acompañante. Cerró sus ojos e inhaló una bocanada de aire fresco, el día estaba hermoso y la perfecta vista de los paisajes lo complementaba perfectamente.
Mikasa sujetó su mano más fuerte cuando estuvieron enfrente de su hogar; era una pequeña y acogedora cabaña con un gran huerto en la parte de atrás. Si mal no recordaba, Mikasa le comentó que la mayoría de los habitantes vivía de la agricultura y su padre era uno de ellos.
Solo dos pequeños golpes bastaron para que una joven mujer de cabello negro los recibiera. Esta se abalanzo a los brazos de Mikasa, quien la recibió con calidez. Segundos después de que se separaran, la mujer lo observó con ojos llenos de curiosidad de arriba hacia abajo.
—Mamá, él es Levi. Levi, ella es mi madre, Shiori —Ambos estrecharon sus manos—. Él es de quien te hablé ayer, pasará las vacaciones con nosotros.
Su madre asintió y les dio pasó a la vivienda. Comentó que Greg, su esposo y padre de Mikasa, aún no llegaba del trabajo. Levi dejó escapar un suspiro de alivio disimuladamente al oír aquello.
—Levi puede dejar sus cosas en tu habitación, Mika.
—¿Qué sucedió con el cuarto de huéspedes?
La mujer no respondió, solo les aconsejó ir al río a refrescarse un poco mientras la comida estaba lista. Mikasa la observó entrecerrando sus ojos, mas aceptó la propuesta porque quería enseñarle a Levi su lugar especial, ademas, el calor se estaba haciendo cada vez más presente.
El río estaba a unos pocos metros de la cabaña, al ser temprano y día de semana, no había mucha gente. Mikasa removió su blusa, quedando solo en shorts y con la parte superior del bikini. Levi realizó la misma acción, solo removió su camiseta dejando a la luz sus abdominales. Ambos pelinegros se estremecieron al sentir la helada al agua.
Levi gruñó en el momento en que Mikasa comenzó a salpicar agua a su dirección, rápidamente la tomó de la cintura y la juntó a su cuerpo justo cuando trataba de escapar. Ella empezó a patalear cuando su pareja se adentraba más al fondo del agua.
Segundos después de estar abajo, se separó de él propinándole unos cuantos golpes en el pecho con una de sus manos, mientras que con la otra, intentaba de remover el líquido de uno de sus ojos.
—Bueno, ya nos acostumbramos al frío —comentó, pícaro.
Antes de que la joven chocara su mano con su pecho nuevamente, tironeó de ella provocando que sus rostros acortaran su distancia y sus labios se unieran. Levi acarició su mejilla tiernamente mientras que Mikasa rodeaba sus brazos en su cintura.
—Sígueme —anunció ella, entrelazando sus manos con las suyas—, quiero mostrarte algo.
Él obedeció. Caminaron aun dentro del agua en dirección contraria en la que estaban hasta llegar a una zona un poco apartada en la cual se encontraba una cascada. Era realmente hermosa.
—Solía venir mucho aquí antes de ir a la universidad. Pocos saben de esta zona.
—Me agrada que tu confianza hacia mí esté creciendo. Me gusta saber estas pequeñas cosas de ti —comentó, afianzando el agarre de sus manos. Se observaron paulatinamente y se sonrieron el uno al otro.
(***)
El momento de la cena fue tenso para Levi, el padre de Mikasa no apartaba su vista de él, incomodándolo. Preguntaba cosas como a que se dedicaba y que tipo de intensiones tenía con su hija, mas se notaba que se retenía algunas veces debido a los ojos inquisidores de Mikasa y Shiori. Esta última siempre fue cálida y agradable con él, en cierta parte le hacía recordar a Kuchel, el trato que tenía con él era muy similar al que tenía esta última con Mikasa.
—Mañana hablaremos tú y yo —susurró en su oído mientras recogía los platos y los llevaba a la cocina.
Él asintió levemente.
La hora de dormir no tardó en llegar y cuando pretendía ir a la habitación de Mikasa a buscar sus cosas, la voz de Shiori lo paralizó tanto a él como a Mikasa.
—La habitación de huéspedes está ocupada con unas herramientas, Mikasa, deja que Levi duerma contigo. Les doy mi permiso.
—Pero si está vaci...—el padre fue interrumpido por la mano de su esposa.
—Vayan —fue su última palabra antes de desaparecer en el pasillo con su esposo a rastras.
(***)
—Lamento eso —dijo Mikasa ya dentro del cuarto—. Mamá es un poco... ¿abierta? Con respecto a esto de las parejas.
—Me agrada, no te preocupes —Mikasa suspiró aliviada—. En cambio tu padre está haciendo su mayor esfuerzo para asustarme.
—Te lo dije, es sobreprotector —La joven se dirigió a su maleta, sacando su pijama. Levi se giró para darle privacidad—. Debe estar como loco ahora mismo por el hecho de que tú y yo...
¨Dormiremos juntos¨
Oh...
Levi cambió rápidamente sus prendas y se acostó en el lado derecho de la cama. Al finalizar, Mikasa se dirigió al izquierdo. Tragó saliva, era la primera vez que dormiría con un chico.
—Solo vamos a dormir —musitó Levi.
—Sí, sí, tienes razón —balbuceó.
Para evitar un silenció que podría ser incómodo, Levi habló de sus fallos en su trabajo final y como Erwin, su instructor, se estresaba y ambos terminaban insultándose el uno al otro. Mikasa rio y se unió contándole sobre como su torpeza provocó que rompiera muchos vasos.
—Digno de ti —bromeó, ganándose una mala mirada.
Entre más historias pasaban sus ojos pensaban hasta que lentamente sus ojos comenzaron a cerrar.
En un momento en que Mikasa se giró y Levi pasó su brazo sobre su cintura, arrugó su ceño sorprendió cuando apretó algo suave. Sabía que su novia abrazaba a un peluche cuando dormía, pero nunca una almohada.
¨Tan mocosa¨ pensó.
—Levi...
—¿Hmm?
—Estás tocando mis pechos.
—¡Lo siento! —exclamó, removiéndola.
Mikasa soltó una risita y colocó su cabeza sobre su pecho cuando él cambió de posición.
(***)
Lamento la tardanza T.T pero aquí hay nuevo cap, espero y les haya gustado.
Nos vemos en el siguiente anticipenlo, habrá muchisimo Rivamika y ag espero no tardar tanto como en esta ocasión, pero ya volví a clases :c
Las quiere con todo su kokoro
Val ^^
