El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi

Nota de la autora: Breve fic por celebración del 27 de mayo, día de Ranma y Akane en el fandom japonés.

Música ambiente en este capítulo:

"Wildest Dreams" de Taylor Swift (música de fondo para la primera escena POV Akane)

"In the woods somewhere" de Hozier (música de fondo para la segunda escena POV Ranma)

"What a time" de Julia Michaels ft. Niall Horan (música de fondo para la tercera escena POV Akane)


-Incitamentum-

Cuando ambos nos separamos para tomar aire siento la piel ardiendo, sin importar que incluso algunas gotas frías de agua han caído en mi rostro desde el cabello ahora rojizo de Ranma.

-Ellas nunca me importaron Akane y lamento mucho no habértelo dejado en claro antes- dice con los ojos cerrados y su frente apoyada sobre la mía.

Yo analizo en silencio sus rasgos femeninos –tenías razón en algo- respondo sin poder seguir conteniendo las palabras dentro de mi pecho.

-¿En qué?- pregunta mirándome ya con temor en el azul cobalto de sus ojos cuando estos se abren curiosos por mis palabras.

-Eres muy guapa también, mucho más femenina que yo- sonrío de lado y él respira agitado.

-Estoy loco por ti Akane- responde besando mi nariz con ternura mientras sus manos se dividen en acariciar mi espalda y sujetar con delicadeza mi cabeza dándome pequeños masajes -¿volverías a estar conmigo? ¿serías mi novia?

Lo miro sorprendida, agitando mis pestañas cuando mis ojos se abren y cierran con rapidez.

-No tienes porque responder ahora, solo piénsalo ¿sí?

Tomo aire con fuerza –lo pensaré.

Ambos suspiramos.

Y nos separamos a regañadientes.

-Será mejor que me esperes aquí mientras voy a buscar a Ryoga ¿sí?

-Esta bien.

Asiente y se agacha para doblar la orilla de su pantalón, que ahora le queda grande, y lo mismo arremanga su camiseta y luego de esperar a que me siente de nuevo en la roca sale corriendo por el camino que Ryoga tomó.

Miro el suelo mojado que se ha quedado como rastro del lugar donde se encontraba Ranma de pie y mientras contemplo como la tierra caliente del suelo comienza a erosionar las gotas de agua no puedo evitar pensar en la explicación que me ha dado sobre lo sucedido con Ukyo.

El solo hecho de pensar en ella, en lo que hizo y en lo que Ranma hizo a su vez sigue doliendo. Y no, no es que me deje satisfecha saber que él creía estarme besando pero al menos sé que él está arrepentido y que admite fue una mala acción.

-Aún así le haré pagar por el dolor que me causó- me digo en voz alta y una sonrisa se cruza en mis labios al recordar la manera como los ha devorado minutos atrás.

¿Quieres regresar con él? La pregunta que me hizo Shinnosuke vuelve a rondar en mi mente cuando acaricio con cuidado la piel adolorida de mi boca y suspiro dejándome llevar por mis pensamientos.

La respuesta es que un no lo sé.

Bueno, sé que quiero a Ranma y sin duda alguna sé que me atrae soy consciente que el fuego aumenta en mi pecho cuando me toca y un incendio recorre cada centímetro de mi cuerpo cuando me mira de esa manera.

Pero no sé que tanto nos hemos alejado al crecer.

Por acuerdo con nuestras amistades en común no sabemos casi nada el uno del otro. ¿Y sí empezamos una relación y nos damos cuenta que ni siquiera valía la pena?

La furia que sentía por los silencios de Ranma cuando estábamos comprometidos se vuelven un problema secundario ahora que empiezo a temer en que no congeniemos en la realidad.

¿Qué si he romantizado nuestra inexistente relación?

Busco mi teléfono y por supuesto no tengo señal, me dedico entonces a tomar fotografías del paisaje frente a mis ojos. Hasta que de repente aparecen en mi paisaje fotográfico Ranma con Ryoga tras él quejándose del clima y la humedad.

Decido tomarle una foto sin que lo note, verlo me hace sonreír sin pensarlo siquiera. Es una reacción automática de mi cuerpo, igual que el sonrojo que sé crece en mis mejillas y el cosquilleo ansioso que nace en mi vientre.

Aún no tengo las respuestas a todas mis angustias pero una cosa sí tengo por seguro, durante el tiempo que Ranma vivió en la casa y aún cuando al final de nuestro compromiso ya no fue así, sin duda siempre me sentí protegida a su lado. Sabía que podía contar con él y que a veces esa necesidad de tenerlo cerca me atemorizaba igual que ahora la incertidumbre del futuro lo hace.

Pero estar cerca de él me hace feliz. ¿No es la felicidad lo que todos queremos?

-Y no fue culpa mía- escucho la voz más clara de Ryoga.

Ranma se acerca hasta donde estoy, con los ojos en blanco y cuando se agacha para tomar su maleta me guiña un ojo.

Su gesto me causa risa.

-¿Ha pasado algo?- pregunto indiferente de que Ryoga se atreva a cuestionar algo sobre mi arranque de hace un rato.

Ranma niega –no- luego alza un hombro -bueno salvo que esté idiota ha roto el GPS- señala a Ryoga. El idiota imagino.

-¿Qué?- mis ojos se abren tanto como puedo -¿ya no funciona?

-Claro que funciona- responde Ryoga mostrando el aparatejo –solo se me ha caído y la pantalla se ha estrellado.

Ranma alza mi maleta y yo me acerco para sujetarla con los brazo abiertos, él me ayuda a colocarla en mi espalda sin dejar de mirar a Ryoga quien igual se coloca su maleta. Al menos le agradezco que no siguiera insistiendo en llevarla él mismo, porque no lo hubiera permitido.

-Por tu bien- habla lentamente Ranma luego de que se separa de mí –espero que funcione cuando tengamos que volver al auto pasado mañana.

-Prometo ser cuidadoso- contesta sonriéndome Ryoga.

Niego sin dar crédito de la escena.

-Sigamos entonces- dice Ranma tomando la botella de agua vacía ya de mala gana y Ryoga avanza de nuevo al frente de la fila.

Camino más aprisa para alcanzarlo.

-¿Estás seguro que sirve?- pregunto señalando con la mirada el GPS.

Ryoga me mira y muestra una sonrisa de nuevo en su rostro –no tengas cuidado Akane, prometo llevarnos sanos y salvos hasta la aldea de Jusenkyo. Créeme que estoy igual de interesado que tú en volver a Tokio para empezar esta nueva vida- luego me guiña un ojo y yo me detengo para dejarlo avanzar en solitario.

¿Una nueva vida me espera al volver a casa?


Más de una hora después por fin veo los tejados de la aldea que se encuentra al pie de la montaña tras la cual se encuentran los estanques de Jusenkyo.

Me detengo junto a Ryoga cuando el cerdo se pone a contemplar la vista. Akane nos alcanza prácticamente enseguida y escucho que jadea tomando aire mientras baja su maleta. Quisiera llevarla yo mismo pero ya me ha dicho antes que no, tengo que respetar su decisión.

¡Que mujer más testaruda!

-¿Están bien chicos?- pregunta de repente Akane y tanto Ryoga como yo la miramos al mismo tiempo.

-Durante años esperé llegar a este momento- responde entonces Ryoga –y ahora me parece un sueño.

Recargo mi mano sobre el hombro de mi amigo –lo mismo digo compañero.

Él se gira para mirarme y no hay duda que ambos tenemos el mismo sentimiento. La esperanza de dejar atrás la maldición nunca se fue de nuestra memoria pero aprendimos a vivir con nuestro problema y a veces a sacarle provecho incluso.

-Bajemos a ver al guía entonces- comenta Ryoga.

Akane vuelve a colocarse su maleta y los tres comenzamos con cuidado el descenso hacia la aldea.

De reojo veo a Akane tomando fotos sin parar. A pesar de todo tal parece que el viaje lo está disfrutando y me da un poco de paz pensar que igual no la he obligado a venir. Mi enferma consciencia.

-¡Al fin han llegado!- grita de repente una chica que nos topamos en el camino, una jovencita de cabello trenzado y ojos animados.

-¿Plum?- pregunta de repente Akane y sin esperar respuesta alguna corre hasta donde la chica y ambas se abrazan fraternalmente.

-Señorita Tendo, es tan bueno verla de nuevo- contesta animada la joven.

-¿Plum?- me acerco hasta donde ellas y la chica me mira sonriente –estas enorme.

Ella ríe –bueno he crecido- contesta obviando mi asombro –tengo 19 años y esta año cumpliré 20.

Ryoga se lleva una mano al pecho simulando estar herido –me siento tan viejo ahora.

Los cuatro reímos y entonces Plum retoma la conversación –papá los está esperando, hemos dispuesto hospedaje ya para ustedes y seguro querrán tomar un baño caliente antes de la celebración de esta noche.

-¿Qué celebración?- pregunto pensando que tal vez hemos sido inoportunos con nuestra visita en la aldea.

-Una bienvenida y una despedida para los malditos- contesta animada la joven –es en honor a su nuevo viaje mañana.

Me siento tan conmovido.

-Son ustedes muy amables- responde por mí Akane y yo le agradezco porque no encuentro palabras para hacerlo por mi mismo.

-Después de todo les debemos su ayuda- contesta Plum y tanto Ryoga como yo bajamos la mirada un poco cohibidos.

Hemos estado apoyando el sitio con publicidad. Enviando con el guía a jóvenes promesas de las artes marciales que están dispuestos a todo con tal de mejorar.

Por supuesto conocen las consecuencias y para suerte hasta ahora ninguno ha tenido que volver a sufrir lo que nosotros, pero es verdad que Jusenkyo es un excelente entrenamiento.

Akane me mira interesada y yo niego para restarle importancia –no sé de que habla esta chica.

Ella sonríe, parece incluso orgullosa y me hace sentir importante.

-Vamos- dice Plum y los tres la seguimos cuando da media vuelta.

-Toma- me dice de la nada Ryoga entregándome el GPS –será mejor que lo guardes tú.

-Creo que sí- respondo apagando el aparatejo y guardándolo dentro de mi mochila.

Mientras avanzamos los pocos pobladores que hay nos saludan amables a nuestro andar. Una niña incluso se acerca corriendo a Akane y le entrega unas flores silvestres.

-Muchas gracias- responde Akane con una sonrisa tan hermosa que mueve mi mundo entero.

-Pero si son los jóvenes Hibiki y Saotome- habla el guía de Jusenkyo cuando llegamos a una pequeña cabaña de dos pisos –les estábamos esperando ansiosos.

El hombre sigue tal cual como en mis recuerdos y es que desde lo ocurrido con Saffron no lo había visto en realidad.

-¿Cómo está?- pregunta educado Ryoga luego de abrazarlo.

-Ya saben chicos, la edad no perdona- ríe alegre y de repente se queda en silencio cuando ve a Akane –señorita Tendo- sonríe de oreja a oreja.

-Gracias por avisarnos que los manantiales están como antes- comenta contenta Akane cuando se acerca al hombre para saludarlo.

-Recordaba lo hermosa que era pero es aún más linda que su versión adolescente de 16 años.

Creo que los tres pensamos lo mismo y seguro ponemos la misma cara de incertidumbre porque el guía se ríe animado –sí, el estanque que creó Kiima aún existe- luego sonríe de lado –pero la misma Kiima es quien lo ha ocultado para evitar que alguien más caiga en este.

-¡Oh!- habla entonces Akane –me alegra saberlo.

-¿Kiima sigue entonces cercana a ustedes?- pregunto de repente.

-Una o dos veces al año baja a la aldea por provisiones, pero se han mantenido aún lejanos- el guía mira a Akane –es por eso que me parece extraordinario ver la diferencia entre su yo de 16 años y la que ahora mis ojos contemplan.

-Espero que siga cuidando bien de Saffron- comenta Ryoga acomodándose la mochila al hombro.

-Por supuesto, le están educando bien- explica bastante convencido el guía, luego se mueve de la entrada de la casa y hace una reverencia con sus manos indicando la puerta –por favor pasen, Plum les acompañará a sus habitaciones para que puedan cambiarse, hemos preparado unas festividades por su llegada y estamos deseosos de que disfruten su breve estancia.

-Le agradezco- respondo con una reverencia.

Tanto Ryoga como yo le damos el paso a Akane primero y ambos seguimos de cerca a las animadas mujeres que van delante de nosotros platicando divertidas mientras subimos unas escaleras de madera.

El guía no nos acompaña ya porque uno de los aldeanos le llama justo cuando avanzamos dentro de la casa que servirá de nuestro refugio por esta noche.

Ryoga me mira de reojo y está por preguntarme algo cuando Plum se detiene frente a la primer puerta –aquí está la habitación del señor Hibiki- explica la joven cuando la abre.

-Muy amable Plum- dice Ryoga entrando al lugar, es una habitación rústica de vigas de madera y techo de teja.

La chica se mueve ahora hacia otra puerta que está al final del pasillo –y aquí está la habitación para los prometidos- dice alegre.

Tal parece que el guía sigue pensando que Akane y yo estamos comprometidos aún.

Cuando Plum abre la puerta Akane es la primera en entrar –gracias- le dice sonrojada a la chica al momento de pasar a su lado.

-¿Cuándo será por fin su boda señor Saotome?- me pregunta la joven al instante que camino hasta donde ellas.

Puedo sentir la mirada curiosa y burlona de Ryoga a mi espalda –nosotros no- niego con la cabeza a punto de ser franco y afrontar la realidad de mi relación con Akane.

-No lo hemos decidido aún- contesta Akane y escucho un quejido de sorpresa proveniente del pasillo.

Mi corazón retumba acelerado en mi pecho. ¿Esto significa que Akane ha aceptado volver a mi lado?

-Bueno aún son muy jóvenes- dice Plum.

-Aunque no tanto como tú- responde Akane y por la forma como lo hace y el sonrojo en las mejillas de la joven hija del guía siento que me estoy perdiendo de algo.

-Les dejaré entonces para que puedan tomar un baño, el onsen se encuentra abajo y el agua ya está caliente- explica Plum –vendré más tarde para llevarlos al banquete.

-Gracias- respondemos los tres desde nuestras respectivas habitaciones mientras la chica baja de nuevo por las escaleras y se pierde de nuestra vista.

Ryoga sale de su habitación y va hasta donde estamos aún Akane y yo –si quieres yo puedo cambiar habitación contigo- le pregunta a Akane y yo me trago las palabras que quiero decirle por metiche al cerdo.

Akane suspira y me mira luego de sonreírle a Ryoga –Plum me estaba contando que su padre la ha comprometido con un chico de una aldea aledaña y quería consejos al respecto. Así que no he tenido corazón para decirle que Ranma y yo ya no estamos comprometidos.

-¡Vaya!- silba Ryoga y yo parpadeo mucho por la situación que trato de entender.

-Así que…- continúa Akane distraída con las flores antes de mirarme de nuevo -no te molesta que pasemos otra noche juntos ¿cierto?

-Sabes que no- respondo mirándola fijamente a los ojos.

¡Qué clase de pregunta es esa! ¿Molestarme? Lo único que me molesta es no estarla rodeando con mis brazos justo ahora.

-Bueno entonces todo arreglado- comenta Ryoga –iré por mis cosas y bajaré a tomar un baño si les parece bien.

-Dame unos minutos y te alcanzo- hablo apresurado porque no creo que Akane quiera tomar un baño conmigo.

Sería demasiada mi buena suerte.

-Ok.

Akane deja su maleta en una banca de madera que está pegada en la pared contraria a la ventana de la habitación y coloca las flores encima de la cama.

-No tarden mucho- comenta cuando abre su maleta –también quiero tomar un baño.

Miro a Ryoga frente a su puerta y él asiente, luego voy hasta donde Akane quien sigue entretenida –deberías ir primero tú- hablo mientras coloco mi maleta junto a la suya.

Ella alza la mirada confundida.

–Nosotros podemos esperar- insisto y ella sonríe.

-Esta bien.

Toma rápidamente una muda limpia de ropa y una pequeña maleta que intuyo se trata de sus artículos personales. De la nada se acerca a mí y me da un beso en la mejilla –prometo no tardar.

Y como si nada se aleja por el pasillo, dejándome como el idiota enamorado que soy sin poder evitar seguir su andar hasta que igual que Plum se pierde al descender la escalera.

Suspiro pensando que solo deseo comenzar ya la nueva vida que nos espera al volver a casa.


Cuando vuelvo a la habitación me encuentro completamente sola. Creí que Ranma me esperaría pero no esta.

-Tal vez está con Ryoga planeando la ruta para mañana- digo para mi misma.

Voy hasta la maleta para buscar el compartimento que he designado para la ropa sucia y luego también acomodo mi neceser. Estoy tratando de secar mi cabello con la toalla pensando como lo voy a peinar cuando una personita se asoma a la puerta que he dejado entre abierta.

-Akane- habla Plum recargada en el marco, lleva entre sus manos lo que parece un kimono cuidadosamente doblado.

-Adelante Plum ¿en qué puedo ayudarte?

-Papá quiere regalarles estas vestimentas como parte de la festividad- explica acomodando sobre la cama dos piezas de las tres que carga, hasta ahora que lo noto.

-No era necesario- sonrío animada –pero muchas gracias- hago una reverencia y la chica sonríe aún más.

-Por cierto- dice mientras aferra entre sus brazos la prenda que imagino será para Ryoga –los jóvenes Saotome y Hibiki están en el jardín mostrándole técnicas de combate a los chicos.

-Esos dos no pierden la oportunidad de exhibirse- me río y Plum hace lo mismo –será mejor que me apure y te busco abajo ¿sí?

-¿No esperarás al joven Saotome?

Niego –tal parece que tardará en estar listo- luego me acerco a ella y susurro –además quiero sorprenderlo y dejarlo con la boca abierta- le guiño un ojo divertida.

Plum se sonroja –están muy enamorados ¿verdad?

Asiento contenta –no sé como puedo aguantar su ego, pero sí, lo amo.

La chica se despide y sale de la habitación cerrándola tras ella.

Voy hasta donde ha dejado la ropa para Ranma y para mí y cuando tomo la primera prenda para estirarla me doy cuenta que se trata de una yukata preciosa en predominante color rojo con dibujos de flores.

Miro la otra yukata, una azul oscuro con líneas más claras y no me atrevo a estirarla, solo paso mis dedos por encima de la tela. Cosquillas de anticipación cruzan mis brazos al pensarme quitándole esta prenda a Ranma sin dejar de besar su piel con atención.

-Es muy guapo- me digo a mi misma y yo sola salgo de este ensueño sujetando con fuerza la prenda que tengo en mis manos –me pondré muy bonita para esta noche.

Animada. Feliz. Toda alegría voy hasta mi maleta buscando accesorios para poder levantar mi cabello y luego veo de reojo las flores que me ha regalado la niña cuando llegamos a la aldea y sonrío.

Me apresuro a terminar de secar mi cabello y luego me dedico a maquillarme simple y natural, con una tinta en los labios un tono más oscuro que los míos y algo de color en las mejillas. Me hago un recogido desenfadado con trenzas sencillas y luego corto unas cuantas flores para acomodarlas en la base.

Con cuidado me desvisto, pensando que debería haberme quitado primero la camiseta pero por gracia divina no tengo ningún accidente con mi creación. Y cuando me veo frente al espejo que está en una de las paredes pienso que no estaría mal cambiar mi ropa interior, usar algo más coqueto.

¿Traje algo así?

Busco entre las prendas y veo que sí, empaqué un par de mudas más femeninas que prácticas. Encaje en las orillas y algo de transparencias. Trago saliva y siento como el calor cubre mi rostro.

-Ok, es solo ropa- me animo cuando coloco el conjunto borgoña en la cama y me deshago de lo que llevo puesto –es solo ropa Akane.

Se me ocurre que podría solo usar las bragas.

Tomo aire y me apresuro a vestirme luego del cambio, la tela de la yukata se siente tan fresca. Y mientras estoy terminando de colocarme el obi cuando escucho las carcajadas de los niños. Me asomo a la ventana con cuidado de no ser vista. Ranma y Ryoga siguen jugando con los pequeños y los jóvenes que están reunidos bajo las sombras de los árboles.

No puedo parar de mirar a Ranma, pensar que mañana para esta hora su maldición será cosa de una mala jugada de la vida es de locos. Me acostumbre tanto a la idea de que esa maldición era lo normal que no sé lo que sentiré cuando no vuelva a ser ella y sea solo él.

-¿Akane?- escucho la voz de Plum a la distancia en el pasillo fuera de la habitación.

-Enseguida salgo- respondo volviendo de mis pensamientos y mirando una vez más a Ranko cargando a Ryoga por encima de su cabeza, asombrando a todos los reunidos ahí –idiota presumido- susurro y salgo por fin del cuarto.


Hello guapuras! Ya sé, este capítulo no aportó mucho a la historia… bueno sí pero aún no lo saben jajaja.

Espero se encuentren bien, que sigan manteniéndose en cuidado y a salvo. Son tiempos difíciles y llenos de miedo y confusión. Sepan que no están solos, muchos quisiéramos que estos días no fueran así pues parecen irreales ¿cierto?

Les envío muchos abrazos gordos y como siempre les agradezco que se tomen el tiempo de leer lo que escribo.

Respuestas a sus reseñas!

A .R. Tendo: Y ahora que estoy leyendo en orden el manga tengo evidencia de que él admitió que P-chan cuidaba de Akane, así que no solo era perspectiva mía jajaja Mis traumas! Lo siento! Abrazos!

ElisaLJ: Ay! Muchas gracias! Que bueno que fue bien recibido ese beso entre chicas jajaja

Maryconchita: Todo cierto, Akane le quiere con todo y su maldición. Aunque le diga pervertido jajaja pero solo es por molestarlo. Es que Ryoga era el mal tercio en ese momento, tenía que alejarse para darles su espacio. Ya el próximo capítulo es el lemon, espero que sea de su agrado muajaja!

Airyisabel: Yeeh! Es que yo creo o al menos siempre lo he pensado que ellos están destinados el uno al otro, sin importar que tanto se digan en acciones siempre se han cuidado y aceptado. Gracias por leer!

Lucitachan: Uy! Bueno el fic de No Me dejes ir tardará un poco en actualizarse, primero quiero terminar Demonio y prometo dedicarme a ese fic. El resto de las dudas ya les hemos dado respuesta jejeje pero todo bien y contentas! Abrazos gorditos! ¡Ah! Acá los veranos son horribles porque es época de lluvias y comienza a hacer frío, además no tenemos los días de descanso que ustedes gozan * carita triste * pero espero que tú si puedas disfrutar del verano, que buena falta hace!

Guest No.1: Jajajaja el mejor comentario de la vida! Lamento mucho no saber quien eres, pero te agradezco el cargo de consciencia que ahora cuelga en mi espalda. La responsabilidad! Abrazos gorditos!

VivianaJuarez: Oh cielos! Bueno no lo digo porque yo lo haya escrito pero dicen las malas lenguas que el lemon, que aparecerá en el próximo capítulo, es una amenaza para iniciar incendios jajaja. Avisada ya estas! Yo amaría ver ese dibujo de Ryoga perdido y mortificado por regresar con ellos jajaja Mil gracias por leer! Abrazos!

GabyCo: Oh guapísima! Yo creo que lo que tenías pensado sí que lo escribiste porque me siento muy agradecida con tus palabras. Es que siento que a Akane, como a la mayoría de las mujeres, muchas veces le saca de quicio la inmadurez de Ranma. No que ella tenga todas las respuestas o que haga todo correcto, a fin de cuentas en la historia original los dos son unos adolescentes que no saben como afrontar sus propios sentimientos. Pero sí, me gusta darles un final resuelto, la felicidad se debe construir todos los días y no es obligación tampoco ser felices a cada hora. Te agradezco en verdad la confianza y el cariño, besos y abrazos enooooooormes!

LuzAureaPliegoRomero: Muchas gracias! Me alegra que te guste y prometo que ya no habrá sufrimientos, las actualizaciones están retomando su normalidad. Pero ya estoy trabajando un fic a la vez, así que el de No Me dejes Ir lo retomaré en cuanto termine con Demonio. Perdón! Cuídate mucho y te mando abrazos gorditos!

TatyGuerrero: Es que es un Ranma más madurito y con la cabeza enfocada en un objetivo claro para él. Recuperar a esa belleza de prometida a como de lugar. Y si hay algo que no soporta el trenzudo es perder jajaja. Ya en el próximo capítulo habrá el sin respeto *guiño, guiño * Ah! The Weekend! Gracias por la recomendación porque justo está en mi lista para Demonio jajaja bueno con otra canción pero en sí la música y la voz de este hombre son mantequilla cariño! Ya espero ansiosa la recomendación de este capítulo.

Saritanimelove: Si! Y es que ya casi llegamos al final, así que de ahora en adelante el amor será libre! Libre!

Benani0125: Totalmente, tenían que aclarar lo sucedido. Aunque Akane no es que ya lo vaya a dejar porque sí, pero tampoco se van a estar torturando cuando el deseo de ambos es estar juntos. Muchas gracias por leer! Te mando abrazos enormes y gorditos!

RossBcc1: Que alegría que el capítulo te haya gustado! Lamento mucho que hayan pasado problemas por alguna inundación, es espantoso cuando esas cosas suceden. De corazón deseo que no hayan tenido perdidas, aunque son materiales son el reflejo de esfuerzo y por mucho si nos duelen. De cualquier modo te mando muchos abrazos y espero quede muy pronto esa remodelación! Cuídate y como siempre mil gracias por leer!