El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi

Nota de la autora: Breve fic por celebración del 27 de mayo, día de Ranma y Akane en el fandom japonés.

Quiero agradecer a Nayelito por tomarse el tiempo en armar la lista en Spotif de las canciones que he ido mencionando capítulo tras capítulo. La música es un personaje más en esta historia, así que me emociona mucho que les esté gustando. Gracias!

Música ambiente en este capítulo:

"Woe is me… I am ruined" de The Lonely Forest (música de fondo para la primera escena POV Ranma)

"Don't forget about me" de Blaise Plant (música de fondo durante el baile, aún primera escena POV Ranma)

"Is this love?" de Monkey Majik (música de fondo para la segunda escena POV Akane) NOTA: Existe la versión en inglés de esta canción.

"Familiar" de Agnes Obel (música de fondo para la tercera escena POV Ranma)


-Pteron-

-El onsen ya está libre para su uso jóvenes- nos llama el guía cuando se acerca hasta donde seguimos mostrando trucos a los niños y adolescentes del lugar.

-Muchas gracias- responde Ryoga desde el suelo entre mis brazos cuando lo hago caer luego de una última demostración de errores comunes.

-Enseguida vamos- me levanto y le ofrezco una mano a mi amigo.

Algunos niños se quejan cuando nos despedimos para ir por ese baño que tanto necesito ya y escucho a unos cuantos hablando asombrados de la fuerte pelirroja, lo que le sienta de maravilla a mi vanidad.

-Te veré en el onsen ¿sí?- le digo a Ryoga con la idea de ver a Akane antes, seguro se estará preguntando porque tardamos tanto.

-No hay problema- responde Ryoga con un tono de voz alegre y me guiña un ojo –¡suerte!

-Eres un cerdo definitivo.

Paso junto a él mientras se carcajea y entra a su habitación. Yo hago lo mismo tras girar la manija de la puerta de madera pero Akane no esta en el lugar.

En cambio veo una yukata doblada en la cama y sobre esta una nota que reconozco escrita por ella, su letra sorprendentemente no la he olvidado.

La yukata es un obsequio del guía de Jusenkyo, habrá que agradecerle ¿sí?

Te veré en el banquete, he ido con Plum para ayudarle con las decoraciones

que aún estaban pendientes. Ponte guapo.

Akane

-¿Ponte guapo?- digo en voz alta con una risa gutural –yo siempre me veo guapo.

Contento voy hasta mi maleta y busco ropa limpia, luego tomo mis artículos de higiene y la yukata nueva y corro fuera de la habitación.

Ryoga está cerrando su puerta cuando me ve desconcertado -¿no tuviste suerte, Romeo?

-Akane no esta, se ha ido con Plum- explico cerrando tras de mí la habitación -¿vamos?- alzo mi carga y él asiente.

Bajamos las escaleras, uno detrás del otro y nos encaminamos hasta el onsen. Cuando llegamos ambos nos quedamos pasmados mirando el sitio, la decoración rústica y de piedra natural va tan acorde al lugar que me siento maravillado por como se ha conservado el sitio a pesar de las mejoras que han hecho para sus nuevos visitantes seguramente.

Ryoga cierra la puerta –tal parece que será solo para nosotros- comenta dejando sobre una mesa alta su ropa limpia y de repente toma entre sus manos algo que estira mientras yo me coloco en el espacio a su lado para dejar mis prendas -¿acaso no está impresionante esta yukata? Es un regalo del guía- explica mostrándome una yukata gris con adornos amarillos –se nota que ha puesto atención a los detalles de cada uno.

-Sí- sonrío de lado –es un gran detalle.

Alzo con cuidado la que me han dejado a mí.

-Seguro a Akane también le han regalado una y obviamente se verá preciosa- dice encantado Ryoga y yo le miro de mala gana a lo cual él ríe con una carcajada –no me dirás que estás celoso de lo que dije.

-Te recuerdo- hablo calmado quitándome la ropa sucia y dejándola en el cesto que está debajo de las mesas –que durante mucho tiempo estuviste enamorado de Akane.

Él niega –creo que fue su amabilidad lo que me confundió- explica imitando mis movimientos –después de todo ella fue la primera en mostrarme cariño incondicional sin saber quien era realmente.

-Estaba confundida- me río pensando en P-chan.

-No lo digo por el cerdo- responde algo avergonzado ahora –me refiero a como ella me trataba a mí, como humano, como Ryoga- me mira algo emocionado de revivir esos recuerdos –ella siempre fue…

Veo a mi amigo buscar el adjetivo correcto –afectuosa y natural- respondo.

Ryoga asiente –siempre tendrá un lugar en mi corazón- sonríe con añoranza –pero el amor lo conocí en realidad con Akari. Es la mujer que me aceptó desde antes de que yo mismo lo hiciera.

Comprendo las palabras de mi amigo y cada una de ellas me llega de manera directa también –sí entiendo lo que dices- suspiro –yo mismo odiaba a Ranko y aunque Akane siempre buscaba la manera de fastidiarme cada que podía- ruedo los ojos al recordarlo –me hizo sentir normal a su lado porque nunca me tuvo lástima- río -de una manera retorcida.

Los dos tomamos los baldes para el baño junto con jabón y champú. Caminamos hasta el espacio para bañarnos y conforme nos sentamos el uno junto al otro saber que mañana iremos hasta el pozo que nos devolverá la normalidad me causa un hueco en la base del estómago.

-También estoy nervioso- dice de la nada Ryoga –Akari me pidió que lo pensara y que tomara la decisión por mi y no por nuestra familia.

Lo dejo hablar mientras ambos nos enjabonamos los brazos y la cabeza.

-Pero que clase de pregunta ¿cierto?- dice abriendo la llave para llenar el balde de madera –no hay nada que pensar, no me imagino llevando a nuestros hijos en la calle y de repente tener que ser cuidadoso por alguna gota de agua fría que me caiga.

-Akari no creo que te lo haya comentado por no entender lo que sería- respondo entonces igual abriendo la llave de agua –supongo que lo hizo para que no te vieras presionado por ella. Y como recordatorio de su cariño incondicional.

Ryoga asiente –hemos tenido tantas oportunidades de volver aquí, casi lo conseguimos incluso y luego tu regalo de bodas que el viejo de Happosai tuvo a mal de beberse.

Los dos reímos y cuando los baldes están llenos un suspiro se escapa de nuestros pensamientos –admito que lloré un poco cuando supe que Happosai había muerto- me dice.

-Nunca pensé que pasaría. También sentí tristeza de su partida.

-Gracias por estar siempre a mi lado Ranma- me mira de lado.

-No te piensas poner sentimental ahora ¿verdad?

Él niega y toma el balde de agua fría por encima de su cabeza –tan sensible como siempre- ríe –no sé como es que te ama tanto Akane si eres insoportable.

Y antes de que pueda responderle con un golpe Ryoga vacía sobre su cuerpo el agua helada, transformándose en un pequeño cerdo que corre por debajo de mis piernas brincando directo al agua caliente.

-Idiota- susurro imitando su acción y luego voy caminando hasta donde ya se encuentra relajándose con una toalla húmeda sobre el rostro.

Dejo que mi piel se caliente con el agua, recuperando mi cuerpo por fin y tras relajarme también decido volver a hablar –hay que buscar la forma de poder llevar el agua para mi viejo.

Ryoga asiente –lo consultaré con el guía, aunque ya había pensado en las botellas de agua que todos traemos para poder transportarla de vuelta a casa.

-¿Sabías que Kasumi alguna vez se pregunto lo que sería ser un panda como papá?- le comento a mi amigo que de inmediato se quita la tela de la cara y me mira con los ojos abiertos.

-Kasumi Tendo de panda sería lo más dulce de la vida.

Ambos sonreímos.

-¿Entonces?- pregunta después de unos minutos de silencio. Siento su mirada alegre.

-¿Entonces qué?

-¿Akane y tú han vuelto?

Niego –no lo sé- y no miento.

Ryoga me mira con el entrecejo fruncido –pero ella dijo que la habías besado.

Asiento –y así fue.

-¡Oh! ¿Y eso es malo?- una de sus manos se agita señalándome –no parece que te de gusto haberlo hecho.

-No se trata de eso- tuerzo los labios tomando aire –fue ella quien me besó a mí.

-No comprendo.

-Ella me besó primero idiota- suspiro resignado –y hasta entonces me armé de valor para hacerlo yo.

-¿Así que fue ella quien dio el primer paso? Creí que no quería saber nada sobre tener una relación contigo.

-¿Quién dijo eso? ¿Akane lo dijo?

-Lo supuse.

-Bueno- me recargo nuevamente en la pared tras de mí –no la culparía de dudarlo, le he fallado tantas veces.

-Pero la amas ¿no es cierto?

-Nunca he dejado de amarla. Solo tenía miedo de que ella se burlara de mis sentimientos.

-¡Ah!

-¿Ah?

-Bueno ahora me queda un poco más claro porque tuviste que esperar a que ella diera el primer paso.

-Es más valiente que yo.

-Más te vale entonces compensar su fortaleza.

-Le he pedido que sea mi novia, que regrese a tener una verdadera relación conmigo.

-¿Y?

-Aún no me responde.

Ryoga se mueve en el agua hasta quedar a mi lado –tendrás que ganarte el si.

Asiento –es lo que más deseo en la vida- me giro para verlo a los ojos –incluso más que deshacerme de la maldición. Si fuera una opción no dudaría en abandonar la posibilidad con tal de tener asegurada una relación con Akane.

-¡Vaya!- silba entonces Ryoga –tal vez deberías decirle algo así a Akane.

Niego con una media sonrisa –eres un cerdo Ryoga.

Los dos nos acomodamos en el agua caliente mirando las nubes sobre nosotros –tal vez puedas ganarte su afecto esta noche- susurra.

Cierro los ojos, buscando en mi memoria los recuerdos que tengo de Akane –tal vez.

-.-.-.-.-.-

Cuando volvemos a nuestras habitaciones ya empieza a caer la noche, los dos solo pensamos dejar las cosas de baño y la ropa sucia para poder buscar al guía de Jusenkyo, seguros de que nos deben estar esperando para iniciar con el precioso gesto de bienvenida que han preparado.

Al salir de la casa es el guía de Jusenkyo quien nos está esperando mientras una bocanada de humo sale por sus labios cuando despega la pipa de estos.

-Espero tengan mucha hambre jóvenes- dice señalando frente a él con su mano el camino de tierra –hemos preparado un delicioso banquete.

-De verdad no era necesario- se adelanta Ryoga a hablar primero.

-Para mí es un honor, ustedes nos ayudan aún y siempre nos han cuidado.

Caminamos tras él rodeando unas cuantas casas de la aldea y entonces un claro se abre frente a nosotros, una fogata que sirve de estufa para algunas mujeres y hombres que están alrededor asando carne que huele delicioso. Y más allá veo hileras con lamparas de colores adornando por encima mesas de madera colocadas en un rectángulo.

Pero no encuentro a Akane, me giro buscándola y cuando veo a mi lado pasar a Plum con un platillo de comida en cada una de sus manos y ella me guiña un ojo sé que la mujer que busco no está lejos.

-¿Te pusiste guapo Saotome?- pregunta de repente en mi oído cuando cubre mis ojos con sus manos.

Una sonrisa aparece en mis labios -¿te burlas de mí Tendo? Yo siempre estoy guapo- escucho que se ríe y yo tomo su muñeca para ponerla frente a mí cuando jalo su pequeña figura.

-Ten cuidado Ranma- su voz suena inquieta y tiene razón, no he medido mi fuerza y mucho menos he tomado en cuenta que el suelo bajo nuestros pies no está del todo parejo.

Así que cuando la tengo casi frente a mí su pie trastabilla y yo logro sujetarla antes de que caiga. Mis manos están en su espalda y cadera para detenerla. Cuando mi vista desciende por su cuerpo veo que ella está sujeta de la tela de mi yukata con cierto terror de caer.

-Perdona- susurro sin parar de mirarla, se ve preciosa.

Akane traga saliva y yo la alzo para que se ponga de pie –te ves hermosa Akane.

-Gracias- dice acomodando su cabello, luego me mira por debajo de sus pestañas tímidamente –también te ves guapo- su rostro se enrojece aún más.

-Me dijiste que debía arreglarme- le recuerdo su nota y ella ríe alzando un hombro.

-Era solo por fastidiarte- comenta restándole importancia.

Ambos nos miramos encantados.

-¡Vengan!- grita el guía –empecemos este banquete que huele tan sabroso.

Akane me hace una seña con su cabeza para que vayamos hasta la mesa junto con Ryoga, quien ya está sentado mirando codicioso como llenan su plato de comida.

Sigo a Akane con mi mano sobre su espalda para evitar que pueda tropezar con las sandalias de madera que lleva puestas.

-¿Usaste las flores que te regalaron para adornar tu peinado?- pregunto y ella asiente –se ve muy bien.

-Gracias.

Abro la silla al lado de Ryoga para Akane y yo me siento inmediatamente a su derecha. Un par de chicas comienzan a servirnos comida también y entonces el guía de Jusenkyo alza su vaso para hablar.

-Amigos- dice el hombre con la voz en alto –es para nosotros un gusto el tener aquí a dos dignos representantes de las artes marciales. Unos malditos de Jusenkyo que han conseguido volver a nosotros para curarse.

Todos alzan sus vasos y los tres les imitamos.

-Por los jóvenes Saotome y Hibiki, nuestros amigos y aliados- dice la fin y bebe del contenido de su vaso.

El resto de los presentes le imitan y nosotros agradecemos las palabras. Luego acerco mi vaso a mis labios y al hacerlo me doy cuenta que el líquido se trata de una bebida alcohólica. Pero al ver que tanto Ryoga como Akane lo beben con total tranquilidad confío en que debe tener muy buen sabor.

-¿Gusta un poco más?- le pregunta una de las chicas que están sirviendo la comida y bebida a Ryoga cuando se acerca a él con una botella cristalina.

-Sí, muy amable- responde mi amigo.

-¿Podrías servirme también un poco más?- pregunta Akane a la chica y esta asiente.

Yo miro a Akane y ella se gira, seguro de que ha sentido mi mirada.

-¿Quieres más Ranma?- pregunta y asiento –está delicioso.

-Sí, la verdad es que sí.

Y entonces el banquete empieza. La comida es una locura, es tan apetitosa y llena de sabor que me cuesta dejar de servirme y es que admito que a veces pareciera que tengo una pierna hueca. Y la bebida que nos han servido durante la cena es dulce pero refrescante a la vez e igual he perdido ya la cuenta de cuantos vasos he tomado.

A ratos converso con el guía, lo mismo Akane y en otras ocasiones alguno de los asistente pregunta sobre nuestras hazañas.

Lo estamos pasando bien. Así que mientras terminamos de cenar el cielo se cubre de noche y estrellas, la temperatura se vuelve más amigable y el calor desciende un poco.

La música de ambiente cambia también por algo más animado y cuando escucho un tumulto alegre de los jóvenes que se han levantado ya de una de las mesas me doy cuenta que la fogata que servía para cocinar ahora solo adorna e ilumina una improvisada pista de baile a su alrededor.

-Ryoga- escucho a Plum cuando se acerca a él -¿bailas conmigo?

-Claro que sí- responde el aludido y se levanta animado mientras la chica jala de su brazo.

Akane se ríe y luego suspira encantada mirando el ambiente.

-¿Bailamos?- le pregunto ofreciéndole mi mano para que la sujete.

Su pequeña mano se coloca sobre la mía -¿serás capaz de seguirme el paso Saotome?- pregunta mirándome a los ojos.

-Siempre Tendo.

Akane se levanta y yo la sigo, caminamos tomados de la mano hasta la pista e imitamos los movimientos que realizan el resto de los chicos. Torpes pero felices tratamos de bailar lo que ellos.

La música inunda mis oídos, mis ojos solo miran ahora a Akane danzar frente a mí, moviendo su cadera cuando gira y queda de espaldas a mí con los brazos en alto, gritando a la par cuando las chicas lo hacen.

Está contenta y yo me siento pleno de verla así. Y mientras ella se gira de nuevo con una enorme sonrisa en sus labios yo la sujeto y la acerco a mí para besarla.

-Perdóname por haberte hecho llorar Akane- le digo cuando suelto sus labios y ella parpadea sin entender a que ha venido esta confesión.

Aferro su rostro con cuidado, mirándola a los ojos desesperado de transmitirle este dolor que cargo, esta pena por todos los años acumulados sin su presencia a mi lado. Algo que ni yo mismo había dimensionado hasta este viaje.

-Me has hecho tanta falta- inspiro –y te amo, siempre te he querido. Eres graciosa y torpe- ella pone mala cara pero sonríe de inmediato –eres tan altruista y hermosa, arriesgada por el bien, imposible de olvidar- pego mi frente a la suya –y siempre me he vuelto loco de celos que otros te miren.

-Hiciste mal ese día- responde –y ya me explicaste tu confusión. Misma que sigue sin convencerme Saotome.

Yo cierro los ojos dolido, seguro de que ha pensado lo que he preguntado durante el camino y dirá entonces que no. Que ya he perdido mi oportunidad.

-Pero también te quiero.

Abro los ojos de golpe, sus ojos están cristalinos y parece tan desesperada como yo de que sienta lo que pasa por su mente.

-Siempre te he querido. Eres noble y buscas hacer lo correcto en cada instante cuando es algo serio de verdad. Y tu miedo a lastimar a otros es tu peor debilidad, tanto que nunca fuiste capaz en herir a tres chicas- sonríe de lado -y preferiste alejarte de cuatro.

Sus palabras me duelen en el corazón, más cuando unas pesadas lágrimas descienden por sus mejillas.

-Pero yo tampoco dije nunca nada, no te hice saber lo que sentía por ti e igual temía al rechazo. No puedo culparte por algo que decidí.

-Akane- la aferro entre mis brazos, rodeando su pequeña silueta con mis manos mientras acaricio su nuca para tranquilizar su llanto –no quiero volverte a ver triste jamás. Quiero que seas feliz, siempre.

Suspiro.

-Aún…- susurro con pesar –aún si eso significa que estes con Shinnosuke.

No puedo escuchar ya nada, mi corazón late con tanta fuerza que siento que mi cuerpo ha dejado de funcionar en realidad.

Las manos de Akane recorren mi espalda y se aferran a la tela de la yukata –y si quiero ser feliz a tu lado Ranma ¿podrás hacerme feliz?


De algún modo nos escabullimos del mundo, Ranma me sujeta de la mano y nos adentramos al bosque que rodea la aldea.

La música se sigue escuchando en el fondo y los dos estamos contentos y eufóricos. Parecemos dos chiquillos de secundaria que huyen luego de haber cometido una travesura que sabemos puede llevarnos a muchos problemas.

Nuestras risas hacen eco y soy consciente de que el alcohol que he ingerido recorre mi cuerpo como un torrente cálido que me da el valor necesario para ser simplemente feliz con este momento.

Y el clima, junto con nuestra carrera, causa que empiece a sudar y a sentirme sofocada. ¿O es porque vamos tomados de la mano?

-Espera Ranma- le detengo cuando necesito tomar algo de aire -¿a dónde vamos?- pregunto jadeando.

La canción que suena ahora es de Monkey Majik, la reconozco a lo lejos y me llama a bailar, quiero mover mi cuerpo y mostrarle al apuesto hombre frente a mí lo cautivadora que puedo ser. Quiero que me desee.

-¡Vamos! Estamos muy cerca ya- dice emocionado jalando de nuevo mi mano para que no me detenga –es una sorpresa.

Seguimos avanzando entre los altos árboles de Jusenkyo, cada vez más lejos y entonces llegamos hasta donde se abre un amplio claro en medio de la nada. Miro con ojos abiertos el sitio que ha sido conquistado por piedras y musgo que crece sobre estas.

-Uno de los chicos me contó que desde siempre suelen reunirse aquí para practicar las artes marciales los pobladores cercanos a Jusenkyo- explica Ranma cuando abandona mi mano y mi presencia completa para caminar hacia el centro –y eso no es lo más impresionante.

-¿No?- pregunto asombrada cuando comienzo a ver la forma del lugar luego de lo que comenta Ranma. Alzo la cabeza para admirar como los árboles abrazan el sitio, con un pequeño espacio que se semeja a una ventana directa al cielo estrellado.

Escucho un golpe fuerte y cuando vuelvo mi mirada para buscar que ha hecho Ranma él me sonríe satisfecho, con su mano apoyada a una columna alta de rocas alineadas unas sobre otras y es cuando ocurre.

Un sin número de diminutas luciérnagas vuelan a nuestro alrededor -¡Oh cielos!- embelesada, como si me hubiese sumergido aún más en un hechizo, camino hacia donde él se encuentra y en el momento que nos vemos frente a frente en medio del enorme espacio Ranma delinea mi cuerpo, rindiendo homenaje a mis curvas hasta que sus manos se encuentran con el cinturón que rodea mi figura.

-Akane- me llama, sus pupilas dilatadas, sus mejillas enrojecidas que puedo ver aún bajo estas sombras de la noche –déjame hacerte el amor, te deseo.

-Sí- susurro asombrada yo misma de lo que mis labios han dicho –yo…- mis ojos miran atentos la piel que se dibuja en el breve espacio que permite la yukata de Ranma –yo también lo deseo.

Las manos de Ranma trabajan meticulosas, sus dedos intentan deshacer el moño creado por mi obi y yo le ayudo cuando veo que empieza a ponerse más nervioso por no conseguirlo.

-Lo siento- me mira alzando un hombro –yo no…

-¿No tienes experiencia Saotome?- pregunto buscando dispersar los nervios que palpablemente ambos sentimos ahora -¿acaso tratas de decirme que tendré el honor de ser la primera?- me río un poco, son los nervios sobre todo. Y él muestra una media sonrisa -¿Mmmh?- mi corazón retumba pensando en la posibilidad.

Pero niega con la cabeza –no, sin embargo no soy tan experimentado en esto- responde avergonzado, como si buscara disculparse por ello al instante que sus pupilas azules se muestran en cierta agonía cuando busco su mirada.

Un gusto inexplicable me cubre, sobre todo la vanidad. Lo que creo lógico luego de saber que durante años me comparé con sus otras prometidas.

-Yo tampoco- digo al fin inspirando, trazando la línea de su mandíbula con un par de dedos cuando dejo caer el cinturón que he conseguido desatar –y es por eso que quiero probar todo contigo.

Veo el pecho de Ranma agitarse, sube y baja con fuerza cuando mi yukata se entre abre pues el cinturón cae a mis pies y las manos de Ranma, que hasta entonces permanecían a cada lado de mi cadera, extienden la fina tela que cubre mi parcial desnudez.

Y así es como me quedo expuesta a su mirada.

-Todavía recuerdo aquella ocasión- susurra y yo no entiendo a que se refiere con exactitud pues tuvo muchas oportunidades de mirarme ya así.

-Ya me habías visto antes desnuda Ranma- pienso en cada oportunidad que tuvo para observar mi cuerpo –no es algo nuevo.

-No- suspira sin apartar su vista de mi piel conforme sus dedos recorren un penoso camino para mí desde mi clavícula hasta el nacimiento de mis senos –pero ahora eres distinta, tu cuerpo es un pecado Akane.

El calor llena mi rostro, si la luz fuera mejor seguro Ranma vería un foco rojo en lugar de mi cara.

Mi pecho también se agita, mi respiración se acelera y yo sujeto con fuerza cada extremo de la yukata que se cuelga de mis antebrazos para por fin dejarla caer tras mi espalda. Me alejo de Ranma unos cuantos pasos y me quito las bragas. Tomo aire y disfruto la reacción de mi propio cuerpo con la forma como Ranma me contempla.

Serio y emocionado a la vez, totalmente comprometido con lo que estamos a punto de hacernos mutuamente. Toda esta excitación que palpita en mi entrepierna ansiosa de tenerlo.

-Akane- dice conforme su mirada termina el recorrido desde mi ombligo hasta mis pupilas que esperan entusiastas descubrir si este calor en mi vientre es solo mi imaginación o si Ranma realmente me desea como yo espero ser deseada –te ofrezco mi vida entera a cambio que permites que mis labios besen cuidadosos cada espacio de tu piel y no me importa no volver a despertar si con ello garantizo que me dejes rendir honor a tu belleza al menos por esta noche.

Trago saliva –Ranma- susurro, siento las lágrimas de completa emoción agruparse en mis ojos –ámame- mi aliento entre cortado está por delatar mi afecto incondicional, ese que supe jamás se iría -solo eso te pido, ámame.

-Amarte es ya un placer- responde –mereces más.

-Te quiero a ti.

-Y soy todo tuyo, desde siempre.

Camino el espacio que nos separa y comienzo a deshacer la atadura del obi de Ranma sin dejar de mirarlo a los ojos. La tensión que existe entre ambos en este segundo bien puede detener el tiempo que nos rodea. Por lo que luego de conseguir liberar el amarre de la prenda lo más hábil que puedo ser le quito la yukata, acariciando ambiciosa la piel ligeramente bronceada que mis dedos mueren por sentir.

-¿Te gusta?- pregunta el ególatra de mi amante.

-Sí- sonrío procurando que no lo note –pero no estoy segura si puedo ofrecerte un cumplido tan solemne como tu lo has hecho conmigo.

-Tú eres mi diosa encarnada y que me desees tanto como yo a ti ya es cumplido suficiente.

Asiento sin dejar de mirar sus pectorales y su abdomen marcado –quítate el resto de la ropa.

Ranma no titubea y se termina de desnudar frente a mis ojos.

Sí, ya lo había visto antes también. Tan solo cuando nos conocimos la primera vez ambos estábamos desnudos y por ironía de la vida tal pareciera que no solo en cuerpo.

-En alma igual, estábamos a merced del otro ¿cierto?- susurro cuando termino de mirarlo como él me ha mirado a mí.

Sus ojos me devoran y yo le imito, su mirada profunda y misteriosa como el enigma que lleva un mar de olas infinitas. Es entonces cuando el mundo entero retoma su ritmo y la tierra bajo nuestros pies vuelve a ponerse en marcha.

Mis manos se estiran sujetando su rostro y Ranma me toma de la cintura y la nuca para no separarnos más. Nuestros labios anhelan abrumados el contacto de los labios de nuestro amor.

Su lengua masajea la mía cuando en un gemido provocado por el contacto frío de sus largos dedos sobre mi piel que me estremezco y mi boca se abre para recibir al intruso con gozo.

Tampoco me quedo quieta, comienzo a explorar la fisonomía de Ranma. Mis dedos danzan gustosos por los bíceps y luego descienden sobre sus costillas hasta aferrar con mis uñas los omoplatos en su espalda. ¡Dioses del cielo! Su cuerpo, salvo por la calidez que desprende su piel, es una columna de mármol, firme y pulido al tacto.

Gimo pensando en lo que está por ocurrir. En lo que tanto deseo. Lo que mi cuerpo pide a gritos.

Las manos nada sutiles de Ranma me acarician con seguridad cuando la que estaba en mi nuca recorre el frente de mi cuerpo, descendiendo por mi cuello y rozando uno de mis senos, hasta colocarse sobre mi cintura y es entonces cuando sus diez dedos soban mis nalgas estrujando la piel y haciéndome jadear cuando me acerca más a él.

Puedo sentir su erección en mi vientre.

Es mi agitación y mi deseo.

-No tenemos protección- habla de repente, con voz grave. Trato de pensar que responderle y al ver que no lo hago continúa –por favor dime que tomas la píldora.

Me río al ver la súplica en sus ojos -¡Vaya! No pensé que fueras tan descuidado Ranma.

-Akane- gruñe levemente poniendo mala cara –no tenía pensado que pudiera pasar esto.

-¿Acaso no venías a conquistarme?- le hago pasar un mal rato mientras acomodo mis manos sobre su espalda acariciando el espacio previo a sus glúteos.

Suspira –pero esto…- abre sus ojos en un ruego.

-¿Era demasiado?

Asiente –era mi fantasía más ambiciosa.

-Pues para suerte de ambos sí, tomo la píldora- alzo una ceja cuando veo que nace una sonrisa de alivio en su atractivo semblante –pero más te vale estar preparado de ahora en adelante ¿entiendes?

-¡Claro que sí mi vida!- asiente con rapidez besando mi nariz con ternura.

Mis nervios liberan una risita tonta y él entonces me carga con cuidado para recostarme sobre la cama de flores y hierbas en este amplio espacio bajo la luz de las estrellas, con cientos de luciérnagas iluminando nuestra desnudez.

Ranma suspira previo a colocarse encima mío –te amo Akane Tendo.

-Y yo a ti Ranma.

Alzo mi rostro para buscar nuevamente sus labios y cuando Ranma se dedica a besarme con pasión, como lo hace ahora, mi cuerpo vibra.

Nos separamos y Ranma me mira a los ojos, apoyando su brazo izquierdo a un lado de mi cabeza mientras su mano derecha se pierde a la altura de nuestras caderas.

-¿Estas segura que también deseas esto Akane?

Asiento sin poder evitar morderme los labios. Mi cuerpo tiembla por el viento de la noche y por los nervios de estar así con Ranma. Con él sobre mí. Pareciese uno de mis sueños, así que cierro los ojos con fuerza esperando no despertar.

-Alguna vez imaginé que podría suceder esto- digo al abrirlos nuevamente, al comprobar que es muy real y poniendo toda mi atención en el azul de sus ojos.

-¿Es tal como lo pensaste?

Sonríe moviendo mi fleco de mi rostro como una excusa para acariciar mi piel.

-Es mejor.

-Quiero ser muy cuidadoso- susurra y yo asiento –quiero que lo disfrutes.

Su mano sujeta firme mi cadera y sin dejar de mirarme comienza a moverse hacia mi monte de Venus, tomo aire para calmarme y Ranma besa mi nariz cuando la palma de su mano se acomoda sobre el espacio que buscaba para que sus dedos bajen por entre mis labios. Al mismo tiempo una de sus piernas se mueve para separar las mías un poco y es ahí cuando comienza a buscar mi centro de terminaciones nerviosas con firmeza en su toque.

Un jadeo áspero se escapa de mi boca y me remuevo por la sorpresa al instante que un escalofrío desciende por mi columna cuando Ranma frota levemente lo que buscaba en mí.

-¿Estás bien?- pregunta con una voz más grave que apenas reconozco.

-Sí. Solo ha sido…- niego con mi cabeza –esta bien.

-¿Sólo bien?- alza una ceja -me gustaría escucharte gimiendo con más fuerza.

Aprieto los labios en una mueca y él ríe ronco.

-Pero no estamos tan lejos de la aldea- continúa –así que tal vez no es tan buena idea ¿cierto?

Muevo la cabeza afirmativa –estoy de acuerdo con ello, así que por favor no vayas a gritar- le muestro la lengua.

-Concéntrate por favor- me mira con el ceño fruncido en una falsa cara seria.

-Haz mejor tu trabajo y tal vez no necesites llamar mi… ¡Ah! ¡Ah joder!- aferro mis dedos estrujando la piel de sus brazos cuando introduce en mí un par de dedos -¡oh cielos!- la sensación es placentera –no te detengas- le instruyo conforme los mueve dentro de mí, acariciando el punto exacto. ¿Cómo ha dado con él?

-¿Estoy haciendo bien mi trabajo, Akane?- pregunta con un tono ladino.

-Sí- muevo mi cabeza rápido –sí, así.

Me suelto de uno de sus brazos y bajo mi mano tocando su pecho hasta buscar su erección -¿esto te gusta?- pregunto cuando le tomo con cuidado.

-¡Oh!- gruñe escondiendo su rostro en mi cuello y dejando de masajear mi clítoris así como de mover sus dedos –si haces, lo que me imagino que intentas hacer, no voy a conseguir controlarme - susurra y su aliento caliente sobre mi piel expuesta me provoca gemir nuevamente.

-Entonces ¿qué esperas Ranma? Acaba esta tortura innecesaria para ambos.

-Akane- me llama y yo me giro para besarlo al momento que alzo mi cadera para hacer que sus dedos salgan de mí a la par que tomo su erección y cuando estoy por colocarla en el inicio de mis labios Ranma me detiene sujetando mi muñeca.

-Tú me besaste- habla mirándome como un reproche a los ojos –ahora me toca a mi eres mi prometida y te deseo desde hace mucho.

Sujeta mi muslo derecho y lo alza para hacerme rodear con mi pierna su cadera –no te imaginas las veces que pensé estar así contigo -y es entonces que comienza a entrar en mí lenta, precisa y cuidadosamente -¿eso esta bien Akane?- y antes de que pueda responder me besa con intensidad antes de quedarse quieto dentro de mí.

El sonido de nuestras respiraciones agitadas y entre cortadas es lo único que se puede escuchar. Eso y el latir de nuestros corazones. La invasión de su miembro es… es todo. Es exacto. Es necesaria.

Mis manos buscan su espalda. Me aferro con fuerza cuando al mover las caderas un poco mi propio vientre comprime una o dos veces la erección de Ranma dentro de mí. Veo su rostro con la mandíbula apretada y los ojos cerrados con fuerza.

-Ahora muévete Ranma- le digo con la voz entre cortada sin dejar de mirarlo.

Agacha la cabeza y sale un poco de mí y yo jadeo expectante.

-¡Ah!- un gemido gutural brota de su garganta y yo lo bebo con mi lengua cuando busco besarlo de nuevo.

Ranma entra.

Mi mano se apodera de su rostro.

Su brazo junto a mi cara se acerca para palpar mi mejilla con las yemas de sus dedos libres, frotando mi pómulo con su pulgar a la vez que sus dedos peinan mi cabello desperdigado.

Ranma sale y vuelve a entrar en mí casi de inmediato con un movimiento preciso.

Yo jadeo por el dolor momentáneo de la invasión repentina, pero bajo mi cadera para buscar sentirlo más adentro.

Ranma empuja aún más su erección.

-¡Ah! ¡Ah!- gimo.

Un poco más adentro.

-¡Oh joder!- grita antes de salir de nuevo casi por completo.

Ranma entra y yo me muevo cuando consigo comprender el movimiento que realiza con cada penetración.

-Eso… está bien. Eso que estás haciendo con tu cadera me gusta- jadea -¡oh joder!

Nos acoplamos, nos movemos como las olas en el mar, como el viento que acaricia las copas de los árboles que observan nuestro acto de amor.

-Te amo tanto Akane- susurra con gemidos sin detenerse –te amo demasiado.

-También te amo Ranma- gimo en respuesta -¡Ah! ¡Ah! ¡Si!

No hablamos más, no hace falta cuando no podemos parar de encontrarnos y reencontrarnos en cada embestida. Nuestros suaves gemidos al inicio crecen con cada movimiento, con cada intrusión. Por lo que los labios me duelen con cada nuevo beso con el que Ranma me busca o yo a él para acallar los gritos.

Mis manos se encuentran con pequeñas gotas de sudor que descienden por la espalda de mi amante, presiento que yo también debo estar sudorosa por el esfuerzo. Pero no quiero parar.

Mi cadera sigue subiendo y bajando, mis senos siguen frotándose contra los pectorales de Ranma justo antes de que sus labios besen mi cuello y mi clavícula buscando primitivamente mis pezones erectos antes de comenzar a mordisquear uno en el momento que sus dientes lo atrapan.

-¡Aaaah!- grito con mayor fuerza, mi espalda se arquea más y la pierna que está apoyada sobre su cadera se cierra aún más sobre él, y eso provoca que nuestros cuerpos vayan deprisa.

Toda sensación aumenta y se triplica.

-No voy a aguantar- me dice de pronto.

No estoy lejos de conseguir igual el orgasmo, así que busco yo misma estimularme para lograrlo. Mis dedos agitan mi centro y gracias al cielo Ranma no desacelera sus penetraciones.

-¡Ah! ¡Cielos!- grito cuando alzo de nuevo la mirada para buscar la de Ranma.

-Déjame a mí- me habla con seguridad.

Asiento avergonzada de repente de lo que hacía y alejo mi mano de mi centro, permitiendo que él me acaricie justo como debe hacerlo.

Ranma hace todo de la forma correcta, me orilla hasta que no queda más remedio para mi cuerpo que colapsar y dejar que el orgasmo estalle.

Y cuando eso sucede dejo de ser yo misma e igual dejo de ser la marimacho de su ex prometida bajo él, y en cambio solo soy un manojo de nervios que disfruta cada choque eléctrico. Partículas de energía explotan haciendo y deshaciendo mi placer.

Ranma grita también, gruñe y alza su rostro hacia el cielo cuando mi cuello se estira, y veo solo la oscuridad del bosque tras nosotros. ¿O delante?

Pierdo por un segundo la orientación, pero Ranma me regresa al centro del universo con un beso cautivador que desata un efecto dominó en mi piel, una continuidad en el orgasmo aprisionando su erección palpitando a su alrededor en firmes y sensuales ondas. Y él, con suavidad, bebe mis jadeos convenciendo a mi lengua de dejarse llevar por la pasión.

Y todo cobra sentido... justo ahí.

Ranma y yo nos pertenecíamos, para bien o para mal no habrá nada ni nadie más para nosotros que nosotros mismos.

Yo siempre fui de él.


Uff! Es mi imaginación o ¿el verano se siente en todo su esplendor? Aunque en mi caso es metafórico porque donde vivo el verano es sinónimo de lluvias constantes. Sin embargo creo que era ya necesario contralor o hacer algo con el calor que estos dos estaban sintiendo.

Otro capítulo más y ya nada más falta uno y el epílogo. Así es, ya estamos terminando este fic. Confieso que inicialmente estaba pensado para ser un One Shot.

Espero se estén cuidando y se mantengan a salvo.

Abrazos gorditos!

Ahora los comentarios a sus hermosas reseñas. Gracias por escribir, siempre me motiva.

Maryconchita: Holi guapa! Pues no estuvo tan corto, pero creo que se sentía así porque no hubo casi nada de acción jajaja aunque es cierto que al menos ya han aclarado un poco lo sucedido, no será como borrón y cuenta nueva pero es un paso para perdonarse mutuamente. Aaah! Espero que el lemon haya sido de tu agrado. Abrazos gorditos!

JohannaCarrasco: Aaain! Gracias por leerlo!

Benani0125: A veces el deber es más fuerte y ellos, como buenos artistas marciales entienden de disciplina y de sacrificios y pues si era necesario que durmieran juntos lo iban a hacer jajajaja

Jhon007: Muchas gracias a ti por leerlo! También por tus comentarios, mis neuronas te agradecen del mismo modo jeje Cuídate!

Lucitachan: Jajaja la maldad! Pero sí, a veces es necesario esa indiferencia para que Ranma reaccione. Abrazos!

GabyCo: Todo lo que una yukata es capaz de ocasionar en Akanita, bueeeno siendo justos quien no tendría pensamientos pecaminosos con el galán que tiene ella. ¿En serio lo de la fosa de Akane no te gustó? A mi me pareció muy interesante jejeje.

AkaneKagome: Jajaja en tema de caracteres fueron un poquito más que en otros capítulos pero yo creo que dio esa sensación de ser pequeñito porque fue como que más de introspección en los personajes. Una convivencia con sus propios pensamientos jajajaja.

Y pues sí, los preparativos de Akane eran justo el preludio para el lemon de este capítulo muaja ja! Abrazos gorditos!

PequeT: Aaaaain! Mil gracias! Tu comentario fue una nube esponjosa en la cual puedo descansar jejeje me alegra que esté siendo de tu agrado la historia. Gracias, gracias, gracias por leer!

A .R. Tendo: ¿Así o un poco más de acción? Jojojo! Tanta zukulencia es peligrosa!

Angie: Jajajaja soy una mala influencia! Yes! Me haces el día, me da mucho gusto que el capítulo haya sido de tu agrado y espero que igual este. Muchas gracias por leer esta historia! De verdad me motiva saber que la disfrutas tanto como yo disfruto escribiendo. Abrazos gorditos!

Hikari: Claro que si! No hay excusa suficiente, pero también lo quiere e igual se merece una compensación por tantos años perdidos jajajajaja.

Guest No.1: Muchas gracias por tu comentario y por leer esta historia!

RossBcc1: Jajajajaaj ¿verdad que sí? Tiene a este hombre arrepentido y en realidad solo fue un mal entendido por el cual él ya se disculpó. Está dispuesto y devoto a ella solamente, creo que sí merece un poco de sufrimiento pero también merecen darse… esa disculpa mutua jajaja ella también se quedó callada por años lo que sentía por él. Me da muchísimo gusto que hayas podido volver a dibujar, sobre todo porque la remodelación va quedando. Mil gracias por los dibujos que has realizado de mis fics. Gracias, gracias, gracias! Cuídate mucho!

Felicius: Los besos ya no son suficientes, necesitan más uno del otro. Muchas gracias por leer esta historia!

LuzAureaPliegoRomero: Aaaauch! Jajaja lo de A Long Shot no era broma :( pensaba cambiarlo a otro fandom pero fui atacada por una banda de lectoras furiosas jajajaja Y la de No Me dejes Ir la voy a continuar en cuanto avance un poco más con Demonio. Ya no estoy escribiendo varios a la par :( es por eso que no ha salido capítulo nuevo de los otros fics. Pero con esta historia ya terminé, espero pronto actualizar lo demás. Gracias por leer! Y me refiero a tooodo lo que tengo en la plataforma jejeje ¿te gustó el capítulo?