Buenas Buenas, como están, yo pues decepcionado la verdad no voy a mentirles que quieren que les diga, ¿Por qué decepciona? Se preguntarán pues muy sencillo mis estimados lectores.
Pues por el poco apoyo que tuvo este fic,
"oye, pero si tienes 11 review que es bastante en comparación a lo que historias más avanzadas tienen"
Pues en eso no les quito la razón, he visto historias con 5 o más caps que tienen menos Reviews.
Pero esos 11 reviews son de 258 vistas de 228 lectores, ¿ya no parecen muchos review cierto?
Es obvio que no todos van a comentar, pero 11 review no son ni un cuarto de personas, y a lo mejor mechos ni avanzarán y/o seguirán leyendo este fic después de haber leído el primer cap porque no les gusto u otra razón, pero me apuesto mi dignidad a que el número de lectores de este cap llega a los 200; y no es por echarme flores, se ya cómo funciona esta plataforma y tras escribir más de un fic conozco como son los lectores.
En fin, planeo ser fiel a mi palabra de no continuar este fic de no ver bastante apoyo, este cap tenía pensado subirlo la semana pasada y hacerlo más largo, pero para que pensé.
En fin, ya basta de mis quejas, les agradezco de verdad a todos los que, si comentaron, todos los comentarios son muy positivos la verdad y es de las pocas veces que un fic mío tiene tanta aceptación.
Respondiendo a los Reviews.
sadkali727: gracias por el apoyo, me alegra que te allá gustado.
Cookie-4IS: gracias por el apoyo, bueno aquí está un pequeño vistazo de lo que posiblemente se viene.
Chaza: gracias por el apoyo y me alegra que te allá gustado el fic amig , y tranquilo todos tus review me llegaron.
Jan: gracias por el apoyo y las palabras y bueno, tarde pero aquí está el 2do cap.
Kwongsongwong: gracias por las palabras y el apoyo, aun amigo también pensó lo mismo del fic pero le encanto igual, incluso yo pensé que me pase en algunas cosas pero quede conforme con el resultado.
ZGMF-X13A Providence: gracias por el apoyo, estoy contento al saber que un fan de la saga souls quedo conforme con el resultado, no sé nada de Bloodborne pero por lo que me dicen su historia es tan genial como la de Dark Souls (es parte de la saga Souls después de todo) no estoy tan familiarizado con la hermana Fride pero investigare sobre ella y si me gusta el personaje créeme que aparecerá en este fic y ya tengo pensado como hacerlo.
Guest1: gracias por el apoyo, parte de tus palabras tienen razón y otras no, la mayoría de cosas la acertaste, pero veras a lo largo de este cap unas cosas en la cuales te erraste si lees con cuidado y eres de mente rápida te darás cuenta fácil, aun así gracias por el comentario y al final hay una nota explicando un poco sobre la personalidad de este Bell.
Arashi: gracias por el comentario y por el apoyo, historia de Bell siendo bueno y amable hay muchas, y no están malas, pero hay mil formas de contar una historia, y para hacer algo que alguien más ya está haciendo no hago nada, por eso las "innovadoras" ideas de mis fics. Gracias por el apoyo.
Magd305TLC: gracias por el comentario, pero eso lo decido yo, como le dije a ZGMF-X13A Providence investigare sobre Fride y si me gusta el personaje la agregare al fic, pero no creo que añada más personajes de Dark souls salvo por unos que tendrán un papel en el futuro.
Jpzm2016: gracias por el apoyo y por el comentario, aquí está la continuación, espero que sea de tu agrado.
Guest2 (mas específicamente el que comento el 08/08/2020): ¡santo dios gracias! No sabes cuantos comentarios e recibido (en otros fics) sobre cosas que quieren que cambie de mis historias, no sabes cuándo agradezco de que expreses tu opinión, pero respetes mi decisión como autor, puede que no sea la gran cosa pero es algo que yo aprecio bastante, gracias por el apoyo y el comentario.
Bueno hay otros puntos que quisiera tratar, pero serán al final del cap, por el momento disfruten.
-Yuria, permíteme felicitarte, has cumplido tu palabra y me has servido como lo prometiste-
Bell en su trono felicito a Yuria, quien se postraba ante el en señal de respeto y sumisión; al lado de Bell, Hikari siempre junto a su señor.
-servirlo es mi felicidad gran señor-
El peliblanco no mentía cuando decía que estaba verdaderamente complacido por los servicios de Yuria, la mujer había cumplido todas y cada una de sus órdenes a la perfección, mato y extermino a todo latente que se infiltro en su castillo, organizo y lidero sus tropas a la perfeccion, y fue en busca de almas perdidas que él quería en su posesión.
Él podía hacer todo eso chasqueando los dedos, pero siempre era más entretenido observar a Yuria ir a cumplir sus encargos, la observaba en todas y cada una de sus misiones, como la mujer ponía siempre por delante su misión antes que su vida. Por lo que el peliblanco creyó correcto recompensarla.
-dime que desea tu corazón y yo cumpliré ese deseo, puedes pedirme lo que quieres y te lo considere-
-mi único deseo es permanecer a su lado gran señor-
El peliblanco suspiro, decepcionado por la respuesta tan repetitiva y constante que le daban sus "subordinados", los residentes de ese mundo no deseaban más que alguien a quien obedecer y que les diera un propósito en la vida.
-seré más claro, independiente de servirme debes querer algo, ¿Qué es ese algo?, cuáles son tus más guardados y oscuros deseos, que anhelas tanto que darías tu vida por ello, dime, no serás juzgada por ellos, e independientemente de que tan malo sea veré como satisfacer ese deseo-
Le explico calmada y detenidamente; Yuria guardo silencio, su corazón latió, dudosa intentaba buscar en su ser una respuesta para su señor. Levanto levemente la mirada, pero no era Bell a quien miraba, no, sus ojos estaban puestos en Hikari quien aguardaba al lado de su señor.
Yuria quería ser vista por su señor con los mismos ojos que la miraba a ella, quería poder pararse junto a él como ella, quería ser amada por el como ella. Yuria había presenciado en más de una ocasión los actos sexuales entre Bell e Hikari; en más de una ocasión no pudo evitar imaginarse en la posición de ex guardiana.
Si había algo que Yuria deseaba más que servir a su amo, era el deseo y el anhelo de sentirse por completo suya, pero temía que su deseo fuera visto como desagradaba a los ojos de su señor y en consecuencia que se distanciase de ella.
-con que eso es lo que anhelas-
Los ojos de Yuria temblaron e inmediatamente los volvió a clavar en el piso, a veces olvidaba la totalidad de cosas que era capaz de hacer Bell.
-mi señor….no….no es necesario que usted se moleste, no quiero mancillarlo, so….solo por favor…..no…no me aparte de su lado-
Pidió temerosa al verse descubierto su deseo más guardado; él se puso de pie y a paso lento empezó a acercarse a Yuria quien sudaba frio.
-creo que no entiendes-
La voz de Bell era calmada y envió un escalofrío por la columna vertebral de Yuria.
-ponte de pie-
Obedeció, para ver a Bell a unos pasos cerca de ella, aparto la mirada, se sentía demasiado avergonzada como para encararlo, más Bell la hizo girar tomándola del mentón y atrayendo su cara delicadamente.
-dije que iba a cumplir cualquiera que fuese tu deseo, y si eso es lo que quieres pues eso tendrás-
-Bell-sama yo…-
Su boca fue callada por un beso de Bell, el peliblanco la atrajo hacia el abrazando su cintura con delicadeza. Yuria estaba pasmada al sentir la lengua de su señor invadiendo su boca.
Su cuerpo estaba regido, no sabía qué hacer, Bell la había tomado por sorpresa, la temperatura de su cuerpo subió de golpe al sentir la cercanía con Bell quien la cargo entre sus brazos y en un parpadeo ambos desaparecieron del salón del trono. Dentro de su habitación Bell se separó de Yuria cuya cara estaba roja y un hilo de saliva bajaba por la comisura del labio.
De su rose el cuerpo de Yuria quedo expuesto ante los ojos de Bell, la mujer se sintió algo avergonzada al estar desnuda ante su señor, pero eso no impidió a Bell continuar con su cometido.
-Beeell-sama si…..si no lo desea no tiene porque….-
Con cuidado la deposito en la cama, las manos del peliblanco recorrieron el suave cuerpo de Yuria mientras amasaban con suavidad los pechos de la chica, los apretó suavemente arrancando un suave gemido de la cara sonrojada de Yuria quien no paraba de lanzar suaves gemidos; lentamente, y sin que ella no notase su cuerpo empezó a cambiar, ganando más curvas y tamaño en sus atributos, al igual que su piel color tiza tomo un color más bronceado y más saludable.
-aaaaaahhhh-
Yuria lanzo un fuerte gemido mientras el peliblanco repetía la acción en el otro seno arrancando de sus labios más gemidos mientras la chica solo podía sonrojarse mientras su cuerpo ardía con fuerza, los labios de Bell se apoderaron de uno de sus pezones y comenzó a chupar suavemente mientras ella solo podía gemir con más fuerza mientras los labios del peliblanco saltaban al otro pezón.
-B… Bell-sama yo yo…. AAAAAAAHHHHHHHHHHHHH-
Su espalda se arqueo mientras algo tibio escapaba de ella y su cuerpo entero se relajaba por completo tras la deliciosa y embriagadora sensación que la tenía ahora mismo, Bell bajo besando y lamiendo los suavemente muslos de Yuria quien solo gemía suavemente mientras el peliblanco con delicadeza se acercaba a su entrada que de inmediato lamio a todo lo largo arrancando un gemido de Yuria quien solo se arqueaba mientras la lengua del peliblanco se colaba despacio en ella, sus paredes internas se apretaban ante el húmedo y mojado invasor que se deslizaba dentro de ella una y otra vez mientras el peliblanco acariciaba sus suaves piernas que se abrían por completo mientras el lamia su zona más íntima y ella solo podía gemir y con un fuerte grito estallo con fuerza mientras derramaba sus fluidos.
-¿te gusto Yuria-chan?-
Pregunto el peliblanco mientras la chica sonrojada solo desviaba la mirada mientras e peliblanco se despojaba de su ropa revelándose desnudo ante ella y claro los ojos de Yuria no pudieron evitar caer en la entrepierna del peliblanco.
La chica empezó a acariciaba suavemente su miembro duro y erecto con su suave mano mientras el peliblanco se dejaba acariciar por Yuria quien solo lo recorría de arriba abajo.
-tu me probaste a mi...ahora es mi turno, Bell-sama-
Dijo con calma antes de bajar por al abdomen del peliblanco y estar frente al miembro del peliblanco
-(de cerca es mucho más grande)-
Pensó la chica mientras lo lamia suavemente y el peliblanco lanzaba un suave gemido antes de que Yuria comenzara a tratar de tragar su pene devorando solo la cabeza y casi la mitad del mismo antes de sacarlo tosiendo un poco y eso si muy avergonzada.
-lo siento Bell-sama pero no puedo-
Dijo apenada y con vergüenza mientras el peliblanco le levantaba el rostro tomándole del mentón
-no sabes de esto, es natural que no puedas con él a la primera Yuria-chan-
El peliblanco la recostó sobre la cama y de nuevo comenzó a besar sus pechos.
-aquí voy Yuria-chan-
Susurro suavemente mientras se acomodaba sobre ella, quien ansiosa le abría suavemente las piernas; empujo en Yuria y esta soltaba un fuerte gemido mientas el pene del peliblanco se comenzaba a colar dentro de ella, suavemente el miembro de Bell distendió sus paredes internas reclamando ese virginal sendero como suyo para siempre, empujo suavemente y Yuria solo pudo gemir al sentirlo deslizándose dentro de ella mientras sus piernas inconscientemente se cerraban entorno al peliblanco que le besaba suavemente mientras topaba con el muro que le detenía el paso, la miro a los ojos y con un beso suave callo su quejido de dolor cuando desgarro la entrada y las gotas rojas cayeron de la entrepierna de Yuria mientras el peliblanco se detenía sobre ella, y sus lágrimas caían de sus ojos; irónico, había literalmente peleado batallas que le había dejado al borde de la muerte y lloraba por eso.
Cuanto pasaron quietos ninguno estaba seguro solo sabían una cosa sus cuerpos necesitaban estar más cerca, el peliblanco empujo suavemente mientras la chica se arqueaba del placer y sentía el pene del peliblanco adentrándose dentro de ella mientras sus cuerpos se fundían en uno solo, el pene de Bell se detuvo y se quedó quieto unos instantes antes de salir y hacer a Yuria gemir de molestia
-aaahh po…por favor….continúe-
Suplico mientras el peliblanco se adentraba en ella de nuevo golpeando suavemente su interior arrancándole fuertes gemidos de gozo mientras el pene de Bell iba y venía en su interior llegando hasta el fin del camino y golpeaba suavemente su útero mientras la chica solo podía gemir con fuerza mientras el pene del peliblanco se movía en su interior con fuerza
-aaaahhh Be…Bell-sama-
Decía Yuria con su instinto desbocado mientras apretaba al peliblanco contra ella y paso, de un golpe Bell llego a su útero y la chica se arqueo de gusto mientras el poderoso orgasmo la azotaba y el peliblanco se movía sobre ella una y otra vez negándose a detenerse
-aaahh Yuria-chan yo yo voy a venirme-
Decía el peliblanco mientras la chica lo abrazaba con fuerza negándose a dejarle ir mientras se besaban de nuevo y el peliblanco no lo soportaba más estallando dentro de Yuria con fuerza derramando una gran cantidad de semen caliente dentro del nuevo útero de su propiedad mientras Yuria de nuevo se arqueaba ante el intenso orgasmo, el peliblanco se desplomo sobre la chica con su miembro por completo erecto dentro de ella sin que este perdiera la erección mientras el peliblanco besaba suavemente el cuello de Yuria antes de levantarse con su miembro duro dentro de la chica y lanzarle una sonrisa algo animal mientras ella solo sonreía algo sonrojada
-Bell-sama….¿podríamos continuar?
Pregunto algo apenada, a lo que Bell sonrió.
-todo el tiempo que quieras-
-¡cielos porque Ganesha se tarda tanto!-
Exclamo Loki con molestia, cruzada de brazos movía su pie frenéticamente con impaciencia. Nadie le respondió, quizás por la creciente tensión que no paraba de aumentar con cada paso que Bell daba hacia la torre.
A su izquierda, con los ojos cerrados, estaba Freya, la diosa estaba igual que la pelirroja a su lado; estaba realmente impaciente por conocer a la deidad que desencadeno semejante evento, y era la única que lo estaba, pues el resto pocas ganas tenían de conocerlo.
Muchos protestaron, diciendo que debía impedir que entrase a Orario y que debía ser desterrado de inmediato al cielo por usar sin consentimiento su arcanum.
Protestas que quedaron en silencio en la llegada de Uranos, el dios avanzo y tomo asiento en el centro de todos los dioses quienes obviamente no estaban acostumbrados a tener su presencia en las reuniones.
El dios soberano del Gremio permaneció callado y en espera de la llegada de Ganesha, no menciono ni una sola palabra pese a las constante quejas y preguntas de los dioses quienes le exigían que hiciera algo.
Más la tensión aumento cuando el aura de Bell se hizo presente en el piso, cada paso que daba resonaba en todo Bael, cada vez más fuertes, cada vez más cerca, hasta que se detuvieron detrás de la puerta.
Todos los ojos estaban fijos en la perilla de la puerta, que se giraba lentamente hasta que el pasador dejo camino libre para abrir la puerta. Lo primero que vieron fue a Ganesha entrar, quien se hizo a un lado para permitirle la entrada a Bell.
Dioses callaron ante su presencia, su poder brotaba haciéndose visible una estela de poder que lo rodeaba y ardía como el fuego, una muestra de poder que todo dios reconoció.
-Fin, ¿qué está pasando?-
Fuera de la sala donde se estaba llevado a cabo a reunión, la gran mayoría de los ejecutivos de cada familia estaba presentes, listos para asistir a su dios en caso de algún incidente.
Fin estaba recostado en una pared y su lanza colgaba en su mano, una expresión tanto de miedo como de incredulidad estaba gravada en su rostro, y no era el único, la gran mayoría de los presentes mostraba una mezcla de miedo, asombro e incredulidad. El mencionado palum levanto la vista para encontrarse con Riveria, Garet, las hermanas amazónicas, Bete, Lefiya y por supuesto Aiz, sus ojos temblaron al verla, y rápidamente poso su mirada en la entrada del salón.
-vinimos por la conmoción y la gran concentración que vimos, ¿puedes explicarnos que pasa?-
Pregunto Garet notando la expresión del palum, y claro no era el único, el resto de su familia vio con cierta preocupación la expresión de su capitán.
-un dios llego a Orario, parece que usaba su arcanum por lo que fue citado por los demás dioses-
-¡su arcanum! pero eso no está prohibido-
Exclamo Lefiya, entendiendo el porqué de ese intimidante poder que podía sentirse en toda Orario.
-sí, lo está, por eso lo citaron-
-¿podrías explicarnos el porqué de tu expresión?-
Fin callo ante la pregunta de Riveria, pensando si debía contarles o no, miro a Aiz discretamente, tras meditarlo llego a la conclusión de que si no era por el por alguien más iban a enterarse.
-ese dios estaba acompañado por otras tres mujeres, y una de ellas…era muy parecida a Aiz, casi idéntica por no decirlo-
La conmoción se vio reflejada en los miembros de la familia Loki, todos voltearon a la princesa de la espada quien tenía los ojos abiertos a mas no poder. Si Fin lo decía tenía que ser verdad, su corazón latino ante la posibilidad; miro la entrada donde se estaba llevando a cabo a reunión, dio un paso, pero su muñeca fue tomada por el mismo Fin.
-Aiz, aunque diga que si, en realidad no sé cómo te sientes, pero no puedes ir allí-
-Fin por favor déjame ir-
-¡no! Aiz, yo también quiero respuestas, pero no puedes interrumpir en esa habitación, tendrás que esperar-
Aiz apretó los dientes, sus ojos estaban fijo en la puerta, intento liberarse del agarre de Fin, pero tras unos segundos desistió.
Uranos examinaba a la persona frente a él, nunca en sus años de existencia había visto a esa persona, lo que era imposible pues él conocía a cada deidad dentro y fuera del cielo, y pese a que no sabía de la mayoría desde que bajo al mundo inferior recordaba a todos sin excepción alguna.
Esa persona por otro lado era la primera vez que la veía, su poder tampoco es algo que pudiera recordar.
Sus vestimentas eran extrañas, esa armadura de cuero duro, vieja, con agujeros y esa capa hecha harapos no era lo que un dios vestiría, lucia más como un aventurero; más el hecho de que ciertas partes parecían estar a punto de prenderse en fuego le daban un toque intimidante y lúgubre.
-ante todo me presento, soy Uranos, el dios regente del Gremio, ¿cuál es tu nombre?-
Quizás al saber su nombre le refresque la memoria pensó. Bell puso su mano derecha sobre su corazón, y haciendo una leve reverencia se presentó.
-mi nombre es Bell Cranel, Señor de la Ceniza, un placer-
Pese a no importarle para nada la cordialidad Bell mostró respeto ante la deidad, no podía permitirse dar una primera mala imagen.
Algunos dioses arrugaron la cara en confusión, y otro rieron por lo bajo, ignorantes de lo que representaba el titulo Señor de la Ceniza.
-¿Cranel? que nombre tan extraño-
-idiota es un apellido-
-un dios con apellido, ¡que absurdo!-
-jajajajash, escuchaste, es un dios de la ceniza-
-debe de ser algún dios de baja categoría como la diosa de la pobreza o parecido-
-¿enserio nos reunimos por alguien como el?
-¡silencio!-
Uranos callo el susurrar de las deidades.
-lamento si algún comentario le ofendió, pero debe entender que no es usual ni común que un dios tenga un apellido y el titulo Señor de la Ceniza no es uno del que haya escuchado-
Le dijo Uranos.
-más que una disculpa quisiera saber porque fui llamado aquí-
Pese a que las burlas y risas le molestaron levemente, decidió ignorarlos, obviamente ninguno de ellos sabia o tenía idea de lo que representaba cargar con ese título, claro que las féminas detrás de él no se tomaron tales burlas tan bien como Bell.
-no te hagas el desentendido-
-tenemos prohibido usar nuestro arcanum en el mundo inferior-
-tal acción es sinónimo de destierro-
Esos y otros comentarios eran dichos por las deidades quienes buscaban expulsar Bell de Orario lo antes posible pues su poder los ponía nervioso. El peliblanco en respuesta levanto una ceja en forma de incógnita, no sabiendo que era un arcanum.
Uranos en lugar de hacerlos callar observo a reacción de Bell, la cual reflejaba total confusión, extraño pensó, pues todo dios y gran cantidad de humanos sabían del arcanum, aun así el no parecía saberlo, eso o estaba fingiendo. Todos estaban tan concentrados en Bell que olvidaron por completo que no estaba solo.
-¡insolentes!-
-como osan hablarle así a nuestro señor-
-tal acción es castigada con la muerte-
Las bocas callaron tras sentir la amenazante y agresivo poder que desprendían mujeres. Las puertas de la sala fueron abiertas de par en par, rápidamente las deidades fueron rodeadas por sus respectivos hijos, quienes se pudieron en guardia listos para repeler cualquier movimiento.
-Hikari, Rei, Yuria, basta, recuerden que no estamos en nuestras tierras, no causen problemas-
-pero señor...-
-¡dije que basta! dejen que yo me encargue de esto-
-como usted diga-
Las tres retrocedieron ante la orden de Bell, sin embargo, ningún aventurero ahora presente en el salón bajo de guardia.
-mantenga controlada a esas salva...-
Estuvo a punto de mencionar un dios, más callo cuando en menos de un parpadeo Bell estaba frente de él, ignorando la presencia de los hijos de dios el peliblanco con su mano derecha tomo al dios por la cara.
-será mejor que cuides tus palabras... ser inferior-
Comenzó a aplicar fuerza en el agarre, en respuesta la deidad atrapada chillo, tomando a Bell del brazo intentando hacer que aflojara su agarre. Ante la mirada de todos Bell levanto al dios sin aparente esfuerzo y vapor empezó a salir de su mano que estaba en contacto con la cara del dios.
-puede que seas un "dios", pero no tendré contemplación alguna contra quien ose a insultar y/o intentar dañar a mis reinas-
El dios pataleaba y gritaba al sentir como su piel quemaba como lava, a sus espaldas, sus hijos no sabían que hacer, Bell era un dios, y los mortales no podían atacarlos.
-¡vasta!-
La voz de Uranos hizo eco en todo el salón, Bell le miro, sus ojos ardían con rabia y disgusto, Uranos jamás había visto unos ojos como esos, imbuidos en poder puro, carente de miedo, temor o algo parecido. Un escalofrío recorrió la espalda del dios de Gremio, quien en sus adentros se arrepentida de haber llamado la atención del peliblanco, ese hombre era por mucho, la persona más peligrosa que había puesto un pie en Orario, tal vez en la tierra pensó el, y no era por el hecho de usar su arcanum, no, podía verlo a través de sus ojos como si fuesen una ventana de su alma, un poder nunca antes visto en el mundo.
Bell tras unos segundos soltó al dios quien callo de rodillas al piso, cubriendo su cara con dolor se retorcía en el suelo.
-déjenme dejarles en claro una cosa…."dioses"-
El comentario de Bell nuevamente llamo la atención, quien hizo especial énfasis en "dioses"
-poco me importa sus burlas o comentarios hacia mi persona, pues palabras de seres tan mediocres como ustedes, que proclaman ser deidades son irrelevantes para mí-
Conmoción se vieron reflejadas en la cara de cada dios ante tales palabras; mas no pudieron replicar, el aura que emitida Bell se había triplicado, les gritaba dominio y obediencia, los mortales presentes poco a poco cayeron al suelo, presas del brutal poder de Bell que los obligaban a ponerse de rodillas como si estuvieran postrándose ante él.
-pero atrévanse a menospreciar a mis amadas y poco me importara sumir este mundo en la eterna oscuridad-
Dichas palabras quedaron grabadas en el corazón y alma de todos.
-así que a menos que quieran que les demuestre porque soy llamado El Señor de las Ceniza tengan cuidado con lo que salen de sus sucias bocas-
Venas y grietas de fuego se marcaron en su piel, su poder se triplico y toda la luz del salón parecía haber desaparecido quedando como único foco de luz el aura de fuego ardiente que expulsaba Bell.
-"que...cosa es el"-
Más de uno tubo ese pensamiento, Bell bajo su aura permitiéndoles a todos recuperar el control de sus cuerpos y respirar más tranquilo.
-y con eso creo que se fue toda la formalidad y la charla civilizada-
-usas tu arcanum de forma irresponsable, un dios no puede comportarse de esa forma si quiere permanecer en el mundo inferior-
Le dijo Uranos con la cabeza más fría; poco deseaba meterse con el peliblanco ahora pues pese a que lo superaban en número, ninguno podía reaccionar antes que el peliblanco y lo más probable es que más de la mitad de los presentes acabada muerto antes de que al menos uno de ellos liberara su arcanum.
El dios a los pies de Bell gateo hasta acercarse a sus hijos, quienes al ver la piel quemada y expuesta de su dios rociaron en él varias pociones curativas las cuales no sirvieron para curar completamente su rostro.
-antes que nada ¿qué es un arcanum? llevan diciéndome eso desde que llegue, pero no tengo idea de lo que hablan-
Ignorando al dios, sus hijos y el resto de los presentes Bell encaro nuevamente a Uranos quien parecía meditar ante sus palabras.
-arcanum es como nos referimos a nuestro poder, todo dios que desee habitar en el mundo inferior tiene prohibido usarlo-
-entonces cuando dicen que uso mi arcanum...-
-nos referimos a tu poder divino-
-ya veo-
-¿como es que no sabes de ese concepto?-
Interviniendo en la conversación Ganesha pregunto.
-pues para empezar es porque yo no soy un dios de este mundo-
Ante la revelación de tal información más de uno se conmociono.
-¿no eres….-
-...de este mundo?-
-eso es correcto, por lo que legalmente sus reglas no aplican en mi además de que…-
-Okaa…san-
Bell estaba por continuar, más sin embargo fue interrumpido, extrañado busco con sus ojos al dueño y/o dueña de dicha voz.
-valla esto sí que es un sorpresa-
Los ojos de Bell se abrieron ligeramente al ver a Aiz, que era en pocas palabras una copia más joven de su amada Rei, la rubia menor miraba con ojos llorosos e inundados de felicidad a Rei y el peliblanco noto eso.
-bien…esperare-
-me alegra escuchar eso…Aiz-
Nuevamente fuera del salón de reuniones, Aiz, quien estuvo por interrumpir la junta de los dioses por la revelación de Fin, más se calmó al ver el semblante serio y hasta frio del palum, su voz también se había endurecido en un tono que nunca había usado en ella.
Fin la soltó, confiando en que no fuera a hacer nada estúpido una vez libre de su agarre, suspiro y volvió a recostarse en la pared.
-familia Loki-
Caminando hacia ellos, Ottard, liderando a los ejecutivos de la familia Freya se acercaban a ellos, su cara siempre estoica mostraba un ligero deje de preocupación y pequeños temblores podían apreciarse en su cara.
-Ottard-
-me gustaría que cooperásemos en caso de que ocurriese algún incidente-
Propuso el hombre jabalí en respuesta del llamado del palum.
-¿cooperar?-
Pregunto Riveria levemente impresionada por las palabras de Ottard, eso más el hecho de que los demás miembros de su familia no parecían negarse la tomó por sorpresa.
-ya veo, pero dime una cosa, ¿esa cooperación consiste en poner a salvo tanto a tu diosa como a la mía o solo a la tuya?-
Pregunto Fin con clara desconfianza, ante sus palabras los ejecutivos de Freya salvo por Ottard gruñeron.
-obviamente la intención es poner a ambas a salvo, sin distinción alguna, si tu diosa está en peligro y vemos la posibilidad de ayudar lo aremos, solo espero que ustedes hagan lo mismo con la mía en respuesta-
Ambos capitanes se miraron a los ojos.
-tch, como si necesitáramos la ayuda de…-
Ottard rompió el contacto visual con Fin y paso a ver a Allen, el hombre gato enmudeció al ver los ojos de Ottard.
El Bozz estaba por hablarle, más una inmensa presión se hizo presente en todo Bael poniéndolos alertas. Sin esperar ni un segundo los ejecutivos de Freya ingresaron en el salón de reuniones, detrás de ellos la familia Loki y posteriormente el resto de los aventureros.
Había pocas cosas en el mundo que le daban felicidad a Aiz, su familia, volverse más fuerte, compartir momentos con Tiona, Tione y Lefiya pero por sobre todas las cosas sus recuerdos le traían felicidad.
Recuerdos de su madre, siempre amable y sonriente, tan cariñosa con ella quien no ponía peros a la hora de mimarla, y su padre, tan protector y paciente, como anhelaba estar con ellos.
Pero no pensó que es deseó se hiciera realidad, no a menos que matase al Dragon Negro, liberase a su madre y vengase a su padre, solo así podría ser feliz de nuevo.
Mas una nostalgia y felicidad incomparables llenaron su pecho al verla, parada frente a ella, junto a esas extrañas personas, estaba quien creía era su madre. Quiso acercarse más una inmensa presión la hizo caer, inconsciente de lo que pasaba a su alrededor y de las palabras que decían las demás personas presentes en la habitación no aparto la mirada de ella.
Era tal cual como la recordaba, quizás un poco más pálida y sombría, pero tenía que ser ella, su melena dorada y sus ojos azules tan claros como el cielo despejado; una lagrima bajo por su mejilla, intento alcanzarla con su mano, pero el peso en todo su cuerpo era cada vez mayor como para siquiera dar un paso.
Intento llamarla, hacer que voltease a ella, pero su voz no salía de sus labios, cuando al fin recupero el control de su cuerpo y al fin pudo ponerse de pie, pudo pronunciar…..
-Oka…..san-
La llamo, ella volteo en respuesta, creyendo que respondió a su llamado se llenó de alegría, ignorante de que no era la atención únicamente de ella la que había llamado, sino de toda la habitación.
-valla, esto sí que no me lo esperaba-
Haciendo caso omiso a quien quiera que allá pronunciado esas palabras corrió a ella, extendiendo sus brazos para alcanzarla, al fin llego a ella, abrazo con fuerza aferrándose a ella negándose a dejarla ir.
En respuesta no recibió más que indiferencia, pura y únicamente indiferencia de parte de la rubia mayor quien no hacía más que mirar su cabellera tanto con sorpresa, confusión y una ligera molestia.
-mi señor, ¿Qué hago con ella?-
Aiz levanto la cabeza, encontrándose que quien creía era su madre que la miraba con unos fríos y penetrantes ojos, unos ojos que no podían pertenecer a su madre.
-pues no lo es la verdad, estoy tan sorprendido como tú me imagino-
Aiz volteo para mirar a Bell, sus ojos rojos la examinaban por completo, cometió el error de cruzar sus ojos con los de él, perdiéndose en ese infinito mar de sangre que reflejaban innumerables batallas y guerras vividas en un periodo indefinido de tiempo; se estremeció y aparto la mirada en respuesta.
-oye…..¿Aiz Wallenstain cierto? No sé quién seas y créeme que no me importa, pero podrías apartarte de mí Rei-
Bell miraba de forma analítica a la rubia menor quien se negaba al soltar a su amada, sin dudas fue una sorpresa verdaderamente inesperada el encontrarse con una copia de su creación más preciada en ese mundo, mas sonrió perversamente en sus adentros.
-ella no es tuya-
Dijo Aiz dirigiendo sus ojos llenos de ira a Bell, furiosa por como el peliblanco hacía mención de "su madre"
-primero y principal, mocosa, ella no es quien tú crees que es, y segundo y también principal, ella es mi creación, y soy MUY egoísta con lo que es mío, por lo que te agradecería apartarte de ella-
Los ojos de la princesa de la espada de estremecieron ante la mención de "es mi creación" pero no retrocedió.
-mientes-
Bell bufo en respuesta, sin tomarle más importancia paso nuevamente sus ojos a Uranos. Aiz por otro lado volteo hacia su "madre" solo para encontrarse con sus fríos y penetrantes ojos que la miraban con ira.
-oye, no se quien seas, ni quien creas que soy yo, pero solo te diré que, si no quieres que tu cabeza ruede por el piso, aléjate ahora mismo-
Angustia y miedo se reflejaron en los ojos de Aiz, su corazón y esperanza se quebraron en millones de pedazos.
-mis, disculpas….esta chica es bastante imprudente-
Tomándola del hombro, Riveria la aparto lentamente de Rei.
-¿dices venir de otro mundo?-
-eso es correcto-
-¿Qué pruebas tienes de ello?-
Uniéndose a la conversación pregunto Hefesto.
-vamos estoy seguro de que todos lo vieron, me refiero al sol negro-
-¡eso fue obra tuya!-
Pregunto conmocionada Loki.
-correcto, pero no deberían preocuparse, el sol negro y la lluvia de cenizas fueron como…el anuncio de mi llegada a este mundo, y en un principio no afectara en nada a este mundo-
-¿quisiera saber por qué has venido a este mundo y cuáles son tus intenciones?-
-primero que nada, mis intenciones al venir a este mundo no son otras que el llevar una vida tranquila, ya he tenido suficientes batallas en el mundo de donde vine-
-y segundo, he venido a este mundo porque yo pertenezco aquí-
-no entiendo lo que quieres decir, dices venir de otro mundo, pero al mismo tiempo que perteneces a este-
Pregunto Uranos con clara confusión en su voz.
-pues déjenme explicarles, yo nací, no se hace cuanto exactamente, en este mundo como un humano común y corriente, pero fui asesinado y mi cuerpo y alma fueron llevados a otro mundo, pasé milenios buscando una forma de regresar pues el otro mundo no es tan…agraciado como este-
-¿agraciado?-
Dijo Ganesha.
-el mundo al que fui arrastrado estaba sumido en la oscuridad, monstruos que anteriormente fueron humanos habitaban lo que alguna vez fueron asentamientos humanos, el sol se estaba consumiendo lentamente y, en consecuencia, llevándose los últimos esbirros de luz, sumiendo en consecuencia en una oscuridad en donde no podías ver más allá de la punta de tu nariz-
Uranos escucho el relato en silencio, meditando si debía creerle o no, algo estúpido pensó, todos aquí presentes habían sido testigos del sol negro y la lluvia de cenizas, eso además del hecho que jamás había visto a Bell le daban una credibilidad aceptable a su historia-
-dices haber nacido como humano en este mundo, pero obviamente tu aura es la de un dios ¿Cómo explicas eso?-
-si bien nací como humano, en el otro mundo, en mi búsqueda por regresar, luche contra monstruos y seres de gran poder y que no podrían ser descritos de otra forma como seres de pesadilla, obtuve un gran conocimiento y tras innumerables batallas coseche el poder que ahora tengo; elevándome por encima de todos los seres del otro mundo me alce como un nuevo dios-
-un mortal no puede convertirse en un dios, son solo, eso mortales-
Menciono un dios al azar.
-puede que eso sea cierto en parte, pero no olviden que quien tiene el poder sumados al conocimiento puede hacer lo que se le dé la gana., un ser poderoso puede sin esfuerzo derribar los muros de un reino, y alguien con conocimiento puede hacer caer ese reino con la misma o menos cantidad de esfuerzo, si combinas tanto poder de niveles colosales con inteligencia excepcional el resultado es un ser capaz de hacer lo que solo un dios puede-
Levanto su mano señalando a Rei.
-como, por ejemplo, ella es Rei, mi más amada creación-
El comentario nuevamente causo conmoción.
-tu…..¿la creaste?-
Pregunto Loki dudosa.
-eso es correcto, yo la cree desde cero, tanto su cuerpo como su alma fueron moldeadas y fabricadas por mí en su totalidad-
-¿usaste algún proceso alquímico o algo parecido?-
Pregunto Hefesto pensando de que se trataba de algún homúnculo.
-no, lo hice así-
Bell chasqueo los y un orbe de luz blanca semitransparente apareció frente a él, era bastante grande, tanto como él. Los aventureros apretaron sus armas y se pudieron el guardia en la espera de que se tratase de algún posible ataque.
En su interior podía verse como se empezaban formarse huesos y órganos humanos, el estómago de más de uno se revolvió al ver órganos humanos expuesto y siendo creados de la nada, el sonido de huesos formándose y órganos moviéndose, acomodándose en su posición tampoco era agradable de escuchar.
Tras el pasar de unos segundos el cuerpo humano estuvo creado en su totalidad. Era un hombre para ser específicos, por su apariencia debía tener al menos 20 años, de cabello negro y rasgos que podrían considerarse normales y completamente estandares.
-así de fácil es crear un cuerpo humano, sin ningún proceso alquímico de por medio, únicamente poder e imaginación-
Extendió su palma y un fuego blanco apareció en ella.
-y esta es un alma, ese cuerpo solo es huesos y órganos dentro de piel humana, pero si le inserto esta alma será un ser vivo y pensante como ustedes y yo-
Los presentes estaban sorprendidos por la demostración, más los mortales que los dioses, pues de la nada el peliblanco creo un cuerpo humano, y lo hizo tan fácil, y además decía que lo que estaba en su mano era un alma, tenía que estar bromeando. Buscaron respuestas en sus dioses, pero al verlos sin aire y con los ojos abiertos a mas no poder fue suficiente respuesta.
Bell bajo su mano haciendo desaparecer el alma que estaba en ella, puso su mano izquierda en la espalda del cuerpo que creo y en segundos se convirtió en cenizas para horror de los presentes.
-lo...lo mato-
-nunca estuvo vivo en primer lugar-
-solo tengo una última pregunta-
Bell miro nuevamente a Uranos en espera de su pregunta.
-¿como fue que regresaste?-
-lamentablemente esa es una información que me guardare para mí mismo-
-¿podría saber porque?-
-por nada en particular, solo que me ciento más cómodo sabiendo que solo yo conozco la forma de viajar entre mundos-
-¿acaso te preocupa que invadamos el otro mundo?-
Pregunto Ganesha.
-para nada, ninguno de ustedes soportaría estar ni una hora completa en otro mundo, enloquecerían, se los dice una persona que lo habito por milenios y aunque mi vida dependiese de ello no regresaría, por lo que de una les digo que no pienso regresar les guste o no les guste mi presencia-
-si planeas quedarte será bajo una condición-
-¿y cuál es esa condición?-
Pregunto Bell a Uranos.
-tu poder…debe ser sellado-
-¡¿ha?!-
-si tanto quieres permanecer en este mundo, sellar tu poder no sería ningún problema ¿cierto?-
Los ojos rojos de Bell estaban fijos en los de Uranos, no parecía muy contento ni feliz con las palabras del viejo dios.
-por si no me escuchaste la primera vez te lo voy a repetir, soy un dios de otro mundo, sus reglas no aplican en mi-
-pero ahora estas habitando este planeta por lo que deberás acatar y atenerte a nuestras reglas-
-¿o si no que?-
Sorpresivamente el poder de Uranos se hizo presente, los otros dioses miraban sorprendidos el desplegar del poder del dios regente del Gremio, pero su atención fue llamada por Bell quien elevo su poder en respuesta. Los demás dioses, liberaron su arcanum también en un intento por someter al peliblanco.
-somos más que tú, no tienes oportunidad-
Hablo Loki.
-¿quieres que te demuestre lo contrario? Adelante, sus cenizas serán las próximas en llover por este mundo-
-que arrogancia-
-la arrogancia es un privilegio que solo los fuertes tenemos-
-vas a arrepentirte por esas palabras-
-adelante, les demostrare porque soy llamado El Señor de la Ceniza-
La tensión en la habitación estaba en un punto crítico, los mortales apenas podían respirar ante semejante demostración de poder de las deidades.
Uranos y Bell mantenían miradas, negándose dar su brazo a torcer manteniéndose firmes y sin vacilación alguna.
-bien…-
Uranos retrocedió al fin bajando su poder para sorpresa de las deidades.
-¡Uranos que significa esto! ¡¿Por qué retrocedes?! Enserio vas a dejar que este sujeto ande por ahí sin restricción alguna-
Loki cayó ante la mirada severa que Uranos le dio, y pese a estar descontentos los demás dioses también retrocedieron.
-puedes permanecer con tu poder…sin embargo ante la primera señal de problemas te iras te guste o no, y no me refiero a Orario, si no de este mundo-
Bell resoplo en respuesta bajando finalmente su aura.
-yo y mis seguidoras no causaremos problemas en tanto no nos provoquen, pero osen a provocar mi ira y muerte es lo único que obtendrán-
Bell se dio la vuelta dándoles la espalda.
-supongo que esta reunión termino….buenas tardes-
Sin más el peliblanco se retiró junto a las tres mujeres quienes caminaron detrás de su señor.
-¡Uranos! ¡¿Cómo puedes permitir que alguien tan peligroso camine tan libremente por las calles de Orario?!-
-¿es acaso que temes de él?-
-somos más, podemos evaporarlo antes de que pudiera hacer algo-
-eso es cierto-
-no…-
Ese simple comentario callo a todo dios.
-hubiésemos perdido-
-pero…-
-ese hombre, es peligroso, lo más probable es que hubiésemos terminado como él dijo, como cenizas-
Las deidades se estremecieron ante el comentario de Uranos, pensar que el dijese esas palabras causo un mal de temblores en los que la escucharon quienes veían la puerta abierta que daba el pasillo por donde se fue el peliblanco.
-debemos tener cuidado con esa persona, humano o dios, no dudo que sea capaz de erradicar por completo toda vida en este mundo-
-tch, menudas excusas patéticas de dioses-
Caminando por los pasillos de Bael, Bell y sus chicas caminaban en dirección a la salida, una expresión de disgusto se reflejaba en su rostro.
-y dicen ser dioses, siento vergüenza al estar en la misma clasificación que ellos-
-para nada mi señor, es obvio que usted está por encima de todos esos seres insignificantes-
-concuerdo-
Mencionaron tanto Hikari como Yuria.
-son engeridos, arrogantes, se comportan como niños, que vergüenza debería darles al comportarse de esa manera, al menos ese tal Uranos no parece tan malo como el resto, pero sigue siendo un estúpido al dejarse controlar tan fácil por mí y sin darse cuenta-
-¿usted lo controlo?-
Pregunto esta vez Rei.
-por supuesto, obviamente no iban a permitir que nos quedáramos, ese Uranos estaba dispuesto a usar la violencia pese a no mostrar señales de ser alguien violento, y al liberar su poder e ir en mi contra, las otras excusas ni siquiera iban a dudar en atacarnos, por eso influencié en la mente de ese tal Uranos y le hice retroceder-
-¿le preocupa que todos se vuelvan en nuestra contra mi señor?-
-¿preocuparme? ¡ha! Me preocupa más que este mundo quede en ruinas después de tanto tiempo anhelando regresar-
-comprendo, ruego su perdón al pensar semejante estupidez-
-no te preocupes por ello, pero al parecer aun no podemos estar tranquilo, no con tantos queriéndonos fuera de este mundo-
Al fin llegando a la salida Bell miro al cielo y respiro con fuerza, como extrañaba el aire limpio y sin ningún tipo de hedor a ceniza.
-¿Qué aremos entonces? ¿Acabamos uno a uno con ellos?-
-como si necesitara caer tan bajo como para enfrentarlos uno a uno, no, hay mejores y más divertidas formas de hacer las cosas-
Una sonrisa un tanto perversa se posó en los labios de Bell.
-claramente hay dioses más influyentes que otros, solo tengo que hacer que me obedezcan, y para mi suerte parece ser que las más influyentes son ambas mujeres-
-creo que logro comprender su plan mi señor-
Comento Hikari, Bell miro nuevamente a Bael y sonrió, estaba emocionado ante las nuevas fuentes de diversión que ese mundo le estaba poniendo a su disposición.
-supongo que también me retiro-
Tras unos minutos de la partida de Bell, Freya se puso de pie, llamando la atención del resto de los presentes quienes la siguieron con la mirada dirigirse a la puerta seguida de todos sus ejecutivos.
Pese a los llamados y gritos no se detuvo ni a mirar hacia atrás, simplemente continuo su camino hasta llegar a su habitación ubicada pisos más arriba en la propia Bael. Seguida por Ottard se adentró en su cuarto y cuando escucho a Ottard cerrar la puerta cedió ante sus piernas cayendo al suelo.
-¡mi señora!-
Ottard corrió hacia Freya temiendo que estuviera afectaba por algo, paso al frente de ella y tomándola con suma delicadeza de los hombros la miro, solo que su expresión de preocupación pasara a una de incredulidad.
Freya estaba jadeando y con un fuerte sonrojo en la cara, el aire caliente se escapaba de sus labios, ojos sumidos completamente en la excitación, sus muslos se frotaban unos contra otros y sus manos abrazaban su vientre.
-~Oottaaard~-
Jadeo con una voz deseosa.
-¡mi señora? ¡¿Qué pasa?!-
-~lo deseó~-
-…-
Freya callo en el pecho de Ottard buscando sostenerse.
-su alma Ottard…..era tan….¡era tan!...ooohh-
Otra ola de excitación llego a su cuerpo; Ottard ignorante de lo que le pasaba a Freya simplemente se limitó a verla debatiéndose que hacer.
En sus adentros Freya era un manojo de emociones, tan pronto vio a Bell unos intensos deseos de poseerlo en ese mismo lugar le invadieron, su alma, tan roja y brillante como el mismo sol irradiaba fuerza, pero no era eso lo que la atrajo, no, literalmente podía ver el amor y la devoción en su alma como si esos mismos sentimientos fueran los de ella, ignorando que eran la presencia de las amabas del peliblanco cuyas almas residían en su interior.
Para Freya fue un disfrute el ver su alma en cada segundo que estuvo en su presencia, y como varios otros colores revoloteaban y brillaban con puros sentimientos de amor en su interior la cautivo; estuvo callada durante toda la reunión por esa misma razón, temiendo parecer vulgar o indecente por el seguro tono que saldría de su boca al hablar.
Estaba excitada, su cuerpo estaba ardiendo, deseaba a Bell, lo deseaba en ese momento; quería poder abrazar esa alma y poder dejar que esos sentimientos fueran únicamente dirigidos hacia ella, quería poder ver otra vez al peliblanco y hacerlo suyo.
Que equivocada estaba, obviamente Freya no sabía, que tipo de persona era Bell, y que esos sentimientos de amor tan puros, obviamente no eran de él, si hubiera visto más allá habría visto que detrás de todos esos radiantes colores, una pesada y espesa sombrosa grumosa y negra como el azufre ocupaba casi por completo el alma de Bell.
Bueno eso es todo por el momento, me retrase bastante en este cap por varias razones, pero la principal era que no me gustaba como estaba quedando no voy a mentirles, por lo que lo rescribí varias veces hasta que el resultado fue este.
Una cosa antes de que muchos me salten encima, obviamente Freya va a estar si o si en el harem de Bell pero no de la forma que muchos pensaran, y Loki también como se abran dado cuenta; eso es indiscutible; una cosa más, ya tengo en mente quien estará en el harem y esa lista no se va a modificar, por lo que ahórrense un comentario pidiendo a alguien pues tengo claro a quien voy a integrar al harem y a quien no.
¿y quiénes son esas te preguntaras?
Pues la respuesta, mi muy estimado lector es todas, así como lo lees, todas las féminas desde la A hasta la Z estarán incluidas (eso no es 100% real claro está, habrá sus excepciones, pero en su mayoría estarán todas)
¿por qué tantas? Pues porque no, cada personaje femenino de DanMachi es simplemente maravilloso y no puedo dejar a ninguna fuera; va a ser un verdadero dolor de cabeza el incluirlas a todas pero veré como hago.
Asique nuevamente ahórrense comentarios y reviews pidiendo "por favor que no sea harem" o tipo "pon está en lugar de esta", o "quita aquella", NO, espero que eso les allá quedado claro
Pasemos hablar ahora de la personalidad de Bell, cansado estoy de decir que Bell es un dios en todo el sentido de la palabra, será poderoso como ningún otro, y tras haber pasado una eternidad en el mundo de Dark Souls se volvió alguien cruel y perverso, única autoridad en un mundo donde no hay nadie que le diga que hacer.
Y eso es algo que va a buscar hacer en el mundo de DanMachi, ser la única figura de autoridad donde su palabra sea leí, para ello opto por un camino "pacifico" el cual es someter a las entidades más poderosas e influyentes de Orario.
Porque digo camino "pacifico" pues fácilmente podría hacer que en la misma reunión les partiera la madre a todo dios a diestra y siniestra y se proclame como nuevo gobernante de Orario y del mundo, pero hay poca historia por ese camino.
Bueno no quiero revelar todo en un solo cap por lo que lo dejare hasta aquí, como dije pienso ser fiel en mi palabra de no continuar este fic de no ver apoyo, por lo que tendrán que mostrar que tantas ganas tienen de leer más caps.
Bueno hasta una próxima entonces.
