Capitulo 6: Noche problematica
Leni se encontraba dando vueltas en su habitación. Ese breve momento que tuvo con Lori la estaba haciendo enfurecer, aunque no sabia la razón exacta del por qué. No podía creer que su hermana mayor aún no haya aprendido nada y crea que puede manipular a todos con su boba autoridad.
—Estúpida Lori, estúpido silbato, estúpido...
(¡Toc!) (¡Toc!) (¡Toc!)
El sonido del golpeteo de la puerta la hizo detener su momento de rabia. Se acercó a abrir la puerta sin preguntar quien era. Se trataba de su hermana Lori, no está por demás decir que su rostro se arrugó por el enojo que sentía en ese momento.
—¿Qué... Quieres? —Preguntó con los dientes apretados, lista para azotarle la puerta en la cara a su hermana.
Lori tembló un poco ante esa actitud, parte de ella tenía miedo de enfrentar a su hermana, pero debía resolver de una vez por todas las cosas con Leni, era ahora o nunca.
Pero...
¿Qué le iba a decir? Si, no lo pensó bien y ahora estaba aquí frente a su hermana sin saber que decirle. Si tan solo Lincoln estuviera aquí, él sabría que hacer. Pero no lo estaba y probablemente nunca volvería.
—Leni, escúchame... N-no podemos seguir así, debemos arreglar las cosas... —Si, parecían ser palabras sinceras. Pero no eran suficientes.
—¿En serio quieres arreglar las cosas entre nosotras? —Preguntó Leni con una sonrisa tranquila. Parecía haberse calmado, aunque pasaba algo extraño.
A la menor le temblaban las manos por algún motivo, cómo si estuviera impaciente por hacer algo.
—¡Si! Quiero que volvamos a ser cómo antes, cómo cuando salíamos de compras y dormíamos en la misma habitación y necesitó saber si te duele alguna parte por el golpe que te dí con la van hace...
—Ssshhhh... —La silencio Leni poniendo uno de sus dedos en sus labios. —... Ya, ya suficiente Lori. —Dijo Leni con la misma sonrisa.
Abrió la puerta para dejar ingresar a su hermana al cuarto. Lori se sintió muy feliz, por fin podría recuperar a su hermana más cercana.
Lori había dado un par de pasos y cuando parecía que iba a ingresar a la habitación, de repente Leni puso una mueca de furia incontenible en su rostro e hizo lo siguiente.
(¡Slap!)
Le cerró la puerta en la cara a su hermana tirándola en el suelo en el acto.
—¡AAAAAAH! —Gritó Lori por el dolor que sentía en su cara. Se sujetó el rostro con las manos y empezó a retorcerse en el suelo por el dolor.
Leni se acercó hasta ella y la levantó del suelo, tomándola del cuello de la camisa con ambas manos.
—¿¡P-por que lo h-hiciste!? —Preguntó Lori entre lágrimas y la cara muy roja.
Leni le sonrió con vil malicia.
—Pues... Por que eres una maldita egoísta.
—¿Q-qué? —Preguntó Lori incrédula.
—¡Por que eres una maldita egoísta! —le gritó en la cara dejando sin palabras a la mayor. —¿Dijiste que seamos como antes? Eso estaba bien, pero... —Entre cerró la mirada y miró directamente a los ojos a su hermana mayor. —¿Dónde entra Lincoln en esa parte de volver a ser cómo antes? —Preguntó de forma fría.
—A-aa n-no es lo que... —Titubeó Lori.
—¡Ya callate! —La silencio. —¡No permitiré que ni tu ni nadie se vuelvan a interponer entre la felicidad de mi hermano y la mía!, ¿¡Entendiste Lori Loud!?
El grito de Leni se escuchó por toda la casa. No paso ni un segundo para que todas las demás hermanas salieran a ver que pasaba. Pero ninguna se atrevió a meterse en un pleito de las mayores.
—... (Sniff) ¡AAAAAAH! ¡Uaaaaa! —Lori empezó a llorar a gritos por lo miserable que se sentía por la palabras dichas por su hermana menor.
A Leni no pareció causarle efecto ese lloriqueo de Lori y simplemente la soltó y se fue caminando a su habitación, o mejor dicho, la ex habitación de Lincoln.
—¡Rayos! (¡Smack!) —Gritó Luna para después darle un fuerte puñetazo a la pared. La rockera nunca se había sentido más inútil en su vida, ahora sin Lincoln el cuál era el que se encargaba de los problemas de las menores y con Leni la hermana más cariñosa, ahora en un estado de rebeldía sin precedentes, la familia no tardaría en venirse abajo y no sabían que hacer. —Vamos Lori, déjame ayudarte... —No tenía de otra que consolar a su hermana mayor y ayudarla a irse a su habitación.
Lori estaba hecha un rió de lágrimas y parecía una bebé que quería de vuelta a su mami, pero que esta jamás volvería y entonces tendría que resignarse.
Más tarde.
Después de mandar a las más pequeñas a dormir, Luna se acercó a la que solía ser la habitación de su único hermano. Parte de ella se sentía nostálgica al tocar la puerta de esa forma, si antes entraba sin importarle lo que su hermano menor estuviera haciendo.
(¡Toc!) (¡Toc!)
Tocó un par de veces la puerta, espero a que Leni respondiera pero eso no pasaba. Iba a tocar nuevamente, pero...
—Leni esta en el jardín mirando las estrellas...
—¡AAAAAAH! —Gritó Luna por el susto. Rápidamente se dio la vuelta y se encontró con su hermana Lucy. —Gr-gracias... (Jadeo)... Lucy. —Agradeció la rockera. Pero antes de ir a buscar a Leni, se dirigió a su hermana gótica nuevamente. —¿Qué no te dije que te fueras a dormir? —Preguntó cruzándose de brazos.
—No tengo sueño... Desde hace tiempo que algo atormenta mi alma más de lo que ya estaba atormentada... Suspiro —dijo Lucy desviando la mirada al suelo.
Luna rodó los ojos, no entendía que le pasaba a su hermana o cómo se sentía. Es más, no sabia si ella tenía sentimientos o algo por el estilo.
—Mira Lucy, no tengo tiempo para tus problemas, hay muchos otros problemas más que tengo que intentar resolver, así que por favor... Ve a la cama —ordenó Luna señalando el cuarto de la menor.
—P-pero no tengo sueño... La ausencia de él hace que mi alma...
—Ya chica, por favor solo ve a dormir y deja de estarte quejando por todo —le habló de forma dura la castaña.
La gótica alzó la cabeza y la miró fijamente, no mostraba emoción alguna, hasta que apretó los dientes y le habló a su hermana mayor.
—Si lo se, ustedes las mayores jamás tienen o tuvieron tiempo para nosotras las más pequeñas y es por eso que siempre acudíamos a Lincoln para que nos ayudará a resolver nuestros problemas... Incluso ustedes lo hacían —la señaló con su dedo. —¿Y-y cómo le pagamos? —Preguntó con dificultad.
Luna desvío la mirada muy molesta. No quería responder nada, ya sabía que lo que le hicieron a su hermano estuvo muy mal y no tenían por que estarla fastidiando con eso a cada maldito rato.
—Todas le dimos la espalda cuándo más nos necesito —habló una voz muy seria e indiferente a sus espaldas.
Ambas voltearon y vieron que Leni subía por las escaleras, la mayor se dirigía a su cuarto.
Tanto Lucy como Luna bajaron la mirada, en verdad estaban arrepentidas por lo que le hicieron a Lincoln. Pero poco podrían hacer.
—Mamá y papá ya regresaron y al parecer sin buenas noticias, así que... Vayan a dormir —dijo Leni pasándolas de lado y dirigiéndose a su habitación.
—Leni, espera tengo que...
—Cómo sea Luna, no tengo ganas de nada, ve a dormir. No ayudaras en nada en estos momentos, así que no te metas por ahora en mis asuntos —finalizó Leni para después cerrar la puerta con un leve azote.
La castaña frunció el ceño y apretó los dientes. No tuvo de otra que bajar la mirada y aguantarse su frustración. En pocas palabras la habían llamado inútil.
Se dio media vuelta y no vio a Lucy por ningún lado. Se fue a su habitación y encontró a su hermana Luan ya acostada en su cama con la pijama puesta.
—¿Cómo te fue? —Preguntó Luan con tristeza.
Luna solo se limitó a soltar un suspiro y bajar la mirada. No tenía ganas de hacer nada ya, sus amigos la abandonaron, no podía tocar en ninguna parte y lo peor de todo, es que no habían señales aún de su hermano.
Con su pijama ya puesta subió a su cama y se acostó a dormir.
—¿Eso quiere decir que te fue muy mal? —Preguntó Luan asomando la cabeza para ver a Luna.
Pero lo único que recibió fue un gruñido de molestia de Luna y un almohadazo en la cara, dándole a entender que su hermana no estaba de humor para nada.
Luan se recostó en su cama, no tuvo de otra que acostarse a dormir. No sin antes sacar a Bun-Bun el cuál tomó a escondidas días después de la desaparición de Lincoln, lo sacó de debajo de su cama, este conejito la ayudaba a dormir, aunque eso no evitaba que soltara algunas lágrimas por la tristeza que sentía en su interior.
Mientras tanto.
Leni estaba en su habitación lamentándose por lo que le había hecho a Lori, pero la verdad era que se sentía de lo mejor haberla hecho sufrir.
—No Leni, eso está mal... ¿O no? —Se cuestionó a sí misma.
En serio se sentía mal, ella nunca había hecho algo cómo eso, pero los acontecimientos recientes la tenían muy confundida.
Pero al final decidió dejarlo todo de lado, tenía mucho sueño y aun no encontraba una forma para encontrar a Lincoln.
Quizás mañana solo vaya a darle una vuelta a la ciudad a ver si encontraba algo, además, no perdería nada con intentarlo.
Continuará...
Me salió corto, pero descuiden hay mucho fic para rato :3.
Nos vemos luego :D.
