Mientras tanto, Tracker seguía corriendo sin rumbo por los árboles, perdiendo a Carlos en el camino, lo único que el quería Ahora era escapar, desahogarse de alguna forma, pero mientras corría, llego a tropezar con una raíz de un árbol, lastimándose una pata.
-oh shit- dijo en voz baja, acariciando la zona donde se había lastimado, luego, ya sin poder aguantar mas, empezó a llorar como nunca lo había hecho, con el alma destrozada, sus sentimientos hechos añicos, lo último que quería era que esto pasara, ahora... No podrá ver a sus compañeros nunca mas... Terminando con quitarse el collar y tirarlo sobre el césped.
Hasta que, una voz se hizo presente...
-Parece que... Todo termino, no?- pregunto de forma misteriosa, Tracker levantó la mirada al oír eso, pero, no reconocía la voz.
-Quien esta ahí?- pregunto poniéndose de pie.
-Nadie importante, solo, tu boleto de regreso a la patrulla- de pronto apareció lo que parecía ser un Dron, con un símbolo de gato en el centro. -Solo sigue el Dron- se aleja.
Tracker, aun con sus sentimientos heridos, sin ninguna otra opción, decidió ir, siguiendo el misterioso aparato, aunque cojeando, pues su pata aun estaba lastimada.
El Dron guió a Tracker hasta Fondo nuboso, alejándose bastante de la bahía, haciéndose de noche, pero el quería saber que podría pasar. Finalmente, el Dron llego hasta una playa ubicada al pie de una colina, se veía algo descuidada pero no le sorprendía de Fondo nuboso.
-Aw para que me querrán aquí?- se pregunto a si mismo, de pronto, una de las rocas que estaba frente a la colina se movió, el Dron entro en ella y Tracker lo siguió, sin importarle mucho lo que fuera a pasar.
El chihuahua llegó a una sala que parecía la típica guarida del villano, se quedo mirando la pantalla que estaba en medio, viendo escenas de lo ocurrido hace unas horas, incluso días, todo desde una perspectiva alta, como tomada por el Dron.
-Hola Tracker, bienvenido- se escucha una voz detrás del chihuahua, este voltea, viendo a los gatos desastrosos, y detrás de ellos el alcalde Humdinger acompañado de su sobrino Harold.
-Ah, son ustedes- Tracker solo se acerca. -Bien, que harán?-
-Bueno, por lo que parece, ya te diste cuenta que te hemos estado observando- dijo el chico acercándose al chihuahua para agacharse frente a el. -y pues, por lo que vemos, estas ancioso por conseguir poderes como tus amigos, ser como ellos, verdad?-
-Yes... Enserio quiero estar con ellos... Los quiero mucho- respondió Tracker con las orejas abajo.
-Bien, pues estamos apunto de cumplirtelo- Harold le sonríe a Tracker, luego se puso de pie y lo guió a otra parte del lugar, el chihuahua, algo confuso pero con curiosidad, fue tras el, evitando pasar junto al alcalde, ese si caía mal de por si.
-Espero esto funcione- dijo el Alcalde Humdinger siguiéndolos junto a sus gatos.
Todos llegaron a una sala donde había una cabina grande, como para una persona adulta, a un lado había una mesa de control con muchos botones, pero sobre esta, había un contenedor conectado a la cabina por medio de tubos, dentro había una roca emanando una luz naranja y amarilla, parecía ser parte del meteorito.
-Eeh esa cosa, salio del meteorito?- pregunto Tracker intrigado.
-Oh si, lo conseguimos por accidente, tal parece que varias partes se desprendieron cuando entró en la atmósfera, y pues, esta la encontramos por aquí cerca- respondió Harold, mientras caminaba hasta la mesa de control.
-Que raro...- pensó Tracker. -Mmh esto es seguro?-
-Claro, 100 por ciento seguro- respondió el chico.
-... Mmh pero, porque lo haces?... Porque no te das poderes a ti? No seria mejor tener unos propios en lugar de darme los?- pregunto arqueando una ceja, sin encontrar una razón.
-Vamos Tracker, hemos estado viendo todo lo que ocurría, tu de verdad quieres acompañar a tus amigos, ser como ellos, pero Ryder no te deja, no seria genial demostrarle en la cara que puedes ser un buen Mighty Pup?- cuestiono el chico caminando a la cabina. -En un abrir y cerrar de ojos, tendrás tus nuevas habilidades, sera fácil...-
-... Ya enserio, cual es el truco?- pregunto Tracker ya con cara de aburrimiento.
-... Ay esta bien, después de darte tus poderes, tendrás que ayudarnos en un par de cosas- respondió Harold, aun con cierto misterio.
-Ja! Sabia que iban a querer algo...- Tracker ríe un poco, pero entonces, se puso a pensar, de verdad esto seria buena idea? El enserio aceptaría poderes de alguien a quien prácticamente los uso para el mal en su momento?... La verdad... Eso sonaba muy tentador, mas que nada por lo de sus amigos, como dijo Harold, el quiere estar con ellos, era lo que el mas quería en el mundo, mas ahora que Ryder le dijo algo que Tracker, no podría perdonarle, así que con la cabeza fría, ya decidido, aceptó. -...Esta bien- dijo finalmente, entrando a la cabina para después cerrarla.
-Bien, es posible que duela un poco, pero valdra la pena- el chico se coloca unas gafas de protección, después procedió a hacer unos ajustes a la mesa de control. -Listo, Tracker?-
-Ready~- respondió el chihuahua cerrando sus ojos.
Harold encendió la maquina, los tubos que conectaban con la roca se abrieron, dejando que la energía que emanaba de la roca, pase directamente a Tracker, esto mientras el chico revisaba en una pantalla de la mesa una ilustración de un perro en rojo, llenándose con un color verde, esto indicando el nivel de poder que Tracker podaría absorber.
-Uuuyyyy se sienten cosquillas- Tracker se menea un poco, a la vez que sus patas empezaron a brillar. -Si... Si, genial!- el chihuahua estaba realmente emocionado, entusiasmado de todo lo que podría hacer ahora... Pero, entonces las patas le empezaron a doler, evitando que se mantuviera de pie. -Ahhh... Oye, si duele...- Tracker trata de mantenerse a dos patas, pero al verse las de enfrente, entro en pánico, percatándose de como el pelo de las dos empezaba a Chamuscarse, al igual que le salían ampollas. -Harold, que ocurre?!-
-Ah?- Harold se acerca a ver, y lo que estaba pasando, lo deja sin palabras. -Ay no puede ser...-
-Niño, que has hecho?- pregunto el alcalde acercándose a ver.
-Eeeeh no lo se- Harold trata de arreglar las cosas, pero la energía del trozo de meteorito aun emanaba directo a Tracker.
-Sacame de aquí! Aaah!- gritaba Tracker, golpeando el cristal con sus patas, sin importarle que las ampollas que le salían explotaran y se llenaran todo con su sangre, esto mientras lloraba de la desesperación, ya se estaba arrepintiendo de haber aceptado, pero, esto fue culpa de Ryder en primer lugar... O no?
-Vamonos de aquí!- El alcalde tomo al chico del brazo y salio corriendo, mientras los gatitos iban detrás de ellos.
El chihuahua solo veía por el cristal como se quedaba solo, mientras su cuerpo seguía absorbiendo el poder del meteoro. De pronto, la cabina no pudo aguantar mas, el cristal se fue agrietando, a la vez que las patas del cachorro terminaban de tostarse, llegando a una quemadura de tercer grado...
-Lo siento, Carlos...- dijo el con los ojos lagrimeando, pensando que iba a morir, ya sin ganas de intentar salir ya, solo, aceptando su destino...
La cabina no pudo aguantar más, la mesa de control sacaba chispas mientras el pedazo de meteoro se iba apagando, ya habían absorbido su energía. De pronto, el lugar simplemente, exploto, la guarida del alcalde Humdinger quedo hecha pedazos. El tipo, su sobrino y los gatos ya estaban afuera, solo viendo como el lugar se incendiaba.
-Ay los impuestos de los ciudadanos desperdiciados- se quejo el alcalde, mandando las manos a su cabeza.
-Bueno... Creo que ese conejillo de indias nos costo mucho- dijo el chico, solo suspirando mientras veía todo en llamas, después tomo una grabadora de su bolsillo. -Tal parece, que extraer toda la energía del meteorito fue una técnica extremadamente peligrosa para el sujeto de prueba, y no solo eso, el lugar quedo hecho pedazos, espero conseguir otro trozo del meteoro para seguir con los experimentos, solo debemos encontrar a otro incauto y listo, la guarida sera lo de menos por ahora- apaga la grabadora.
-Como que lo de menos? Ahora donde me sentaré todo el día sin hacer nada?- pregunto el alcalde todo exaltado.
-tío, por favor, callese, que usted no aporto en nada- suspira. -mire, si quiere que nuestros planes resulten, solo haga me caso, yo me encargo de como hacer las cosas-
-Aja aja, solo porque una vez casi le sacas energía al meteorito, ahora crees que si lo haces en alguien vivo, sera mas poderoso!- continua reprochándole.
Mientras ellos discutían, los gatitos desastrosos solo estaban jugando con la arena de la playa, sin embargo, barios de ellos empezaron a desaparecer, una cosa verde aparecía del suelo para jalarlos, enterrándolos baja la arena de golpe.
-Bueno, no creo, ahora veo que no... A los cachorros solo les basto con tocarlo, por lo que, absorber todo su poder y usarlo en alguien seria lo mas lógico... Pero si no fue así, como se hace mas poderoso a un individuo?- preguntaba el chico, aun sin notar nada.
-Mmh y cual sera tu siguiente experimento?- pregunta el alcalde, pero entonces, se escucho algo de adentro de los escombros, como si alguien quisiera salir. -Que es eso?-
-Ah?- Harold voltea hacia los escombros, viendo al chihuahua Tracker emerger, todo lleno de heridas y hematomas en su cuerpo, además de las patas todas quemadas. -Oh por Júpiter- va con el.
-Ah si que... Experimento?- pregunta Tracker levantando la mirada, dejando ver un par de ojos verdosos.
-Este...- Harold se detiene. -De que hablas?-
-Los escuche... Dijiste que solo era un... Sujeto de prueba, solo me... Me usaste!- se pone las patas en la cabeza.
-Lo entendiste mal, no es lo que tu piensa- Harold se acerca a el, tratando de calmarlo.
-No... Solo, alejate!- Tracker levanta ambas patas, en ese instante, un cactus salio de la arena, atravesando el cuerpo del chico, del pecho hasta la espalda. Tracker levanto la mirada, viendo a Harold escurrir sangre de la boca, casi vomitando la, dándose cuenta, del poder que había adquirido. -Bien, parece que, si tuve poderes al fin y al cabo...-
-Agghh...- el alcalde Humdinger retrocede horrorizado, dándose la vuelta para correr, sin importarle mucho que su sobrino este muerto.
-Ah donde va?- dijo Tracker extendiendo la pata, al instante, unas algas salieron del agua, agarrando al hombre con fuerza y cubriéndole la boca. -Tenia algo ingenioso que decirle, pero, no se me ocurre nada, así que solo... Bye bye- sonríe con emoción, usando su pata para guiar a las Algas de vuelta al océano, atrayendo al alcalde con ellas, no podía gritar, solo se la pasaba quejándose, dando gemidos ahogados por su vida, hasta que entró al agua... Unos segundos después, unas burbujas salieron, seguido de unas de sus extremidades, tiñendo la fría agua de rojo.
-Bien... Ahora, a Bahía aventura...- Tracker, sonríe nuevamente, caminando con determinación hacia la ciudad de sus, ahora, ex amigos. Con forme mas se iba acercando, su cuerpo presentaba unos cambios bastante notorios: Ramas saliendo de uno de sus oídos, musgo creciendo en unas de sus heridas, e incluso, pequeños trozos de corteza cubriendo su espalda. Mientras caminaba, su entorno iba floreciendo, crecía pasto por donde caminaba, así como unas flores brotaban en plena obscuridad de la noche, además de que la niebla de fondo nuboso se iba disipando.
Al llegar a las afueras de la ciudad, solo le quedaba atravesar el bosque para llegar a la Bahía, y como era de esperarse, Tracker hizo gala de sus nuevas habilidades, obligando a los arboles a mover sus ramas para que el fuera escalando, llegando a las copas de estos, pero no solo para darle soporte, pues unas de estas se iban acercando a el, colocando sobre su cuerpo unas cuantas lianas, llenando este de lineas verdes atravesando su cuerpo, era un espectáculo que el mismo se daba, gozando cada momento, recordando todos aquellos en los que anhelo tener poder como sus colegas... Ahora, el con esta nueva apariencia, podría demostrar que incluso es mas poderoso que todos ellos!
Continuara...
