Era un hecho que a pesar de que Kagari Atsuko había revivido la cuarta palabra: "Mayenab Dysheebudo" ( para ver a través, la paciencia es importante)
La paciencia no era una virtud que la bruja había adquirido ni había ganado con el paso de los años. Aun seguía siendo una chica impulsiva e impaciente, ni siquiera teniendo amiga a Lotte, a Diana y casada con Andrew las personas mas pacientes y prudentes que ha conocido a logrado tener mas control en si misma.
Quería hacer las cosas mas prontas posibles. Sin esperar, solo hacerlas.
Así que simplemente decirle que tenia que esperar, solo la ponían, mas ansiosa. Hasta el punto que podía enloquecer de la impaciencia.
-¿Por que no? -preguntó Akko que creyó que era una fantástica idea, solo había que buscar el hechizo o la poción si es que había una- O me vas a decir que no quieres verlo lo mas pronto posible.
Andrew suspiró.
-Por supuesto que quiero verlo -dijo calmadamente -mientras tomaba la taza de té y bebía del liquido- Pero sin magia de por medio- bajó la taza- Ten un poco de paciencia.
Paciencia.
Akko había escuchado esas palabra muchas veces a lo largo de su vida, pero simplemente su significado no se le aplicaba. Ahora mismo, estaba alterada, llena de nervios y muy ansiosa.
No creía poder esperar. Sus dedos se movían inquietamente, sus pies por igual. Golpeó con su puño la mesa, haciendo tambalear la taza de té, al sentir que la espera se le iba a hacer interminable.
El té se derramó, entretanto los ojos de Akko miraban fijamente a Andrew que levantó la mirada del mantel manchado y empapado de esa infusión.
-¡Pero nueve meses es mucho tiempo!
Andrew empezaba a creerlo, si es que su esposa iba actuar de ese modo hasta que nazca su primogénito.
