Habían pasado algunas semanas desde que empezaron a acompañar a Kite en su inspección biológica. Al principio fue incómodo dormir en el suelo, pero ya te habías acostumbrado, excepto a hacer tus necesidades al aire libre, preferías ir a la ciudad y buscar un baño público, del cual ya eras cliente frecuente. Gon y Killua absorbían como esponjas todo lo que el hombre mayor les enseñaba, era adorable observarlos ir detrás de él como minions. Pero no todo fue divertido para ti; tenías sueños frecuentes, iguales en esencia: Ibas con tu familia viajando tranquilamente por la carretera y de pronto todo cambiaba drásticamente. Casi siempre despertabas sobresaltada a mitad de la noche. En algunas de ellas sorprendiste a Killua observándote, a veces te preguntaba si todo estaba bien y otras veces solo desviaba la mirada. Te preguntabas si hablabas dormida y lo despertabas, o te vigilaba por algún motivo. No eras tan distraída para no darte cuenta que estaban relacionados con tus recuerdos perdidos de alguna forma, algo que el albino también intuía. Aun así, no te atrevías a sacar conclusiones ni a compartirlas con los demás por miedo de que fueran reales. Vivirías el presente, te repetías incansablemente.
La relación entre Killua y tú había mejorado un poco, ya no peleaban tanto, solo se molestaban amigablemente. Era inevitable, no reñir entre ustedes era como evitar que Gon usara verde en su ropa, o el verde usara a Gon como ropa—ya no estabas segura. Hablando de él, siempre se te perdía de vista al camuflarse con la vegetación del lugar.
—¿No has considerado comprarte ropa de otro color? —le decías— Es difícil distinguirte entre tantas plantas. Hay veces en las que me asustas y pienso que eres una planta carnívora.
Él te contestaba inflando sus lindas mejillas como reproche, mientras tanto Killua reía como foca pariendo. Era perturbador, un día de estos lo grabarías y le mandarías el video a Dross*. Hacías tus comentarios mordaces en la hora de la comida a propósito para que el albino se ahogara e hiciera sus sonidos de especies desconocidas: «arrrgh», «eerght», «iaaght». Otro video para Dross. Esperabas que el youtuber compartiera las ganancias contigo, necesitabas sacar fondos de algún lado.
En cuanto a los amigos de Kite, no podías aprenderte sus nombres, solo el de la tipa que se llama Banana, ese nombre sí era fácil de recordar; sin mencionar todo el bullying que le hacías en tu cabeza, si ella viviera en tu país tendría que cambiarse el nombre o aguantar todo los cometarios en doble sentido. A los demás los conocías por «chica del chicle», «el del afro», «señor cara de oso», «el cuatro-ojos» y «Umpa Lumpa». Los mirabas de vez en cuando, así que no les decías sus apodos personalmente. Te preguntabas por qué si Banana medía lo mismo que tú, se veía más alta. Llegaste a la conclusión de que sus piernas eran más largas que las tuyas. «La magia del anime», pensabas. No pudiste evitar compararlos con los dibujos slendermánicos de Code Geass, Kite era la prueba de ello, así que agradecías tener piernas cortas.
Le pediste a Gon que te mostrara su Jajanken, desafortunadamente no fue un jankenguu lo que escuchaste, sino un «piedra, papel, piedra», así que lo convenciste que decir su ataque en japonés sonaría más cool. Admitámoslo, escuchar un «saisho wa guu» era mejor que un «muéstrame la piedra». También le aconsejaste que en vez de jankenpaa (papel) fuera «jankenkamehameha», sería más popular con ese nombre.
—¡Jan-ken-ka-me-ha-me-ha! —gritaba Gon.
—Hazlo con más enjundia* —Te ponías estilo maestro Roshi.
—¡Eso es demasiado largo! Lo matarán antes que termine de decirlo —intervenía Killua.
—Dilo un poco más rápido, Gon.
—¡Jankenkamehameha!
—Alarga más el «ha».
—¡No me ignoren!
—¡Jankenkamehaaaaaameha!
—No, no, el último «ha».
—¡Jankenkamehamehaaaaaa!
—¡Perfecto!
Después de eso Killua no quiso cambiar su ataque por Chidori. Se enojó porque lo ignoraron, qué bebé, no tenía tanta paciencia como Leorio.
Te encontrabas escondida entre unas plantas, mirando a tu presa: una bolita de pelos parecida a Mareep*. Llamaste a los niños que se encontraban a unos cuantos metros de ti. Moviste los labios creando la palabra «vengan», pero Killua seguía molesto y te ignoró, Gon no entendió lo que trataste de decir.
—Caile* pa' ca Gon —susurraste, no querías asustar al pequeño animalito.
—¿Qué pasa? —Se acercó a ti.
—¿Habías visto una cosita tan bonita? —señalaste al animal.
—Ohh…
Cubriste su boca antes de que lo asustara.
—Shhh.
—¿Qué están viendo? —La curiosidad de Killua pudo más que su enojo.
Los tres miraban al pequeño comer. Entonces, idearon un plan para capturarlo. Si la velocidad de Killua fallaba, conduciría al animalito hacia donde estaba Gon, si éste tampoco podía atraparlo, tú serías la última opción. Se pusieron en sus posiciones y dio marcha el plan.
—¡Fierro pariente!* Ajúa*, ánimo equipo —Empleaste un tono norteño animando a Killua. Éste intentaba no reír ante tus extrañas expresiones, por el contario, Gon se estaba cagando de la risa.
Por suerte todo salió como lo planearon. Acariciaban a la bolita de pelos, Gon lo sostenía mientras ésta le lamía la cara.
—Ya es mi turno, dámelo —Intentabas quitárselo.
—Él no quiere irse de mi lado.
—No serás una buena Cazadora —Killua se burlaba de ti—. No te quiere.
—A ti tampoco.
—Yo no quiero cargarlo, de lo contrario estaría en mis brazos.
Los dos comenzaron a discutir nuevamente. Al escucharlos, Kite se acercó a ustedes.
—¡Suelten a ese animal! —Soltaste rápidamente a Killua, a quien estabas aplicándole una llave a lo Randy Orton*—. Al otro animal.
—¡Oye!
La bolita de pelos huyó al escuchar los gritos de Kite. Éste empezó a regañarlos diciendo que el animal que estaban acariciando tenía un pelaje venenoso.
—¿Vamos a morir? —gritaste con desesperación.
—No. Solo se inflamarán las zonas que hicieron contacto con el pelaje o su saliva. Intenten no tocar otra parte de su cuerpo con las manos, iré a hacer un ungüento que les ayudará.
Suspiraron de alivio al saber que no morirían. Regresaron al lugar donde acampaban por orden de Kite; les advirtió que no se movieran del lugar.
Al pasar los minutos comenzaron a sentir la picazón en sus manos, pequeñas ronchas hacían su aparición. Poco a poco iban haciéndose más grandes, la comezón era insoportable. Kite llegó y les untó el ungüento hecho con plantas medicinales, les ayudó a calmar el ardor.
—La hinchazón bajará hasta mañana, será mejor que descansen —les dijo el hombre.
Sacaste tu celular y le empezaste a tomar fotos a Killua.
—¿Qué haces? —te preguntó molesto.
—¿Tú que crees? Tomándote fotos para burlarme de ti después.
Su cara era graciosa con ese labio hinchado, el pobre se había tocado la boca inconscientemente.
—¡Dame eso! —Intentó arrebatártelo.
—Ustedes tienen suerte —dijo Gon. Tenía toda la cara hinchada que parecía Quasimodo. El lado malo de ser querido por los animales.
—Lo siento —dijeron al unísono el albino y tú. Te dio tanta pena que preferiste guardar tu teléfono.
A la mañana siguiente ya estaban mejor, solo se distinguían pequeñas zonas de enrojecimiento en la piel donde habían salido las ronchas. Fueron a la cuidad y decidieron dar un paseo por la playa mientras Kite entregaba los reportes de sus investigaciones.
Sostenías tus zapatos en la mano, dejando que el agua mojara tus pies descalzos. El aroma marino inundó tus pulmones, haciéndote suspirar. Extrañabas estos momentos de soledad, donde solo eras tú y el viento, el mar y… dos mocosos lanzándote agua. Interrumpieron tu tranquilidad al salpicarte.
—¡Hey! Me mojaron.
—Solo fueron unas gotas —dijo Killua lanzándote otras gotitas. Empezaron una guerra, los tres lanzándose agua, con arena incluida. Al final terminaron todos empapados y exhaustos.
—Oh no, ya pasé mucho tiempo en el sol, me voy a quemar —Te levantaste buscando un lugar cercano con sombra.
—Deja que te dé el sol un poco, estás toda pálida.
—Tú eres el menos indicado para decir eso, Killua. Más con ese cabello blanco, pareces fantasma.
—¡Gon! ¿De qué lado estás?
—De ninguno —sonrió.
—Una mujer tiene que cuidar su piel, no quiero ponerme roja —Divisaste sombra a lo lejos y corriste hacia ella.
—Yo me quedaré un rato más aquí para secarme —mencionó el albino recostándose en la arena.
—Caile, Killua —Gon corrió detrás de ti.
—Gon, no empieces a hablar como ella —Se dio una palmada en la frente.
—¡Fierro pariente, ajúa!
—¡Goooon! —Se levantó y corrió detrás de su amigo. Si lo dejaba solo contigo ya no sería en mismo de antes—. ¡No dejes que te infecte!
—¡Ni que tuviera el virus T*! —gritaste a lo lejos.
Se habían divertido y habían aprendido mucho en el tiempo que estuvieron con Kite, pero lo bueno tiene que terminar y ya era tiempo que ustedes continuaran con su viaje. Le agradecieron por todo y se despidieron con la promesa de volverse a ver. El hombre les dijo que la próxima vez no aparecieran de la nada, al parecer no lo había superado aún. Se despidieron de todos y emprendieron camino a su próximo destino.
*Dross: Famoso por su libro Luna de Plutón, que ya está a la venta en todas las librerías de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Guatemala, sé que les va a encantar.
*Enjundia: Fuerza, vigor, energía, potencia, brío, coraje.
*Mareep: Pokemon
*Caile: Deriva del verbo caer, usado de una forma informal para decir 'atreverse', pero se usa en ocasiones para decir 'ven' e incluso 'salte'.
*Fierro pariente: Fierro : Hace referencia a algo un "arre" o "venga" mientras que Pariente: no se refiere a alguien de tu familia, más bien a un amigo, a tu "compa". Se puede significar: " échale ganas", "vamos", "ánimo compa" o "ya estufas".
*Ajúa: Expresión de júbilo que se usa en los corridos mexicanos. También se le atribuye su uso al típico personaje norteño de botas vaqueras, camisa a cuadros y chamarra de cuero, con su paliacate al cuello.
*Randy Orton: Luchador profesional de la WWE.
*Virus T: Referencia a Resident Evil.
Leorio: ¿Cómo rayos agarró el celular si tenía las manos hinchadas?
Yo: ¿Otra vez tú? ¿No fue suficiente el mencionar tu nombre en el texto? ¬¬
L: Quiero ser más popular.
Y: Si en la serie no fuiste tan popular dudo que lo seas en mi fic.
Kurapika: Leorio, deja de forzar tus apariciones.
L: ¿Y tú qué haces aquí?
K: ...
Y: Hablando de forzar aparaciones -_-'
