Wavywavy: Killua en la frienzone desde tiempos inmemorables xD No puedo evitar pensar en él como un niño cuando se enamora de su profesora, concuerdo contigo en que es adorable. Por cierto, ¿qué significa 'carne de prisión'? xP
Disfruten la lectura
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Tu cuerpo se sentía pesado, como si fueras caminando debajo del agua. No te diste cuenta que estabas aguantado la respiración hasta que el manto oscuro que te rodeaba desapareció. Caíste al suelo intentando controlar tus agitadas inhalaciones, las náuseas recorrieron la boca de tu estómago lentamente hasta tu garganta, provocándote vomitar. El sabor a alcohol inundó tu boca.
«Ni siquiera tomé demasiado».
Recorriste el lugar con la mirada. Prácticamente era una cueva. Había algunas puertas y antorchas que iluminaban el lugar.
—Sigues sin acostumbrarte a esto, ¿eh?
La voz del hombre te devolvió a la realidad. Lo observaste tratando de recordar dónde lo habías visto.
—Coliseo del Cielo, hace algunos meses —respondió a tus pensamientos.
—El… —Abriste los ojos con sorpresa al recordarlo—. ¡El cara de malandro!
—Los jóvenes de ahora no tienen respeto por sus mayores —dijo el hombre con indignación—. Me dejaste esperándote, en verdad creí que irías a retarme.
—¿Por qué me trajo aquí? ¿Quién es?
—Por ese pequeño error te me perdiste —continuó, ignorando tus preguntas—. Mi Señor se molestó mucho por eso, ¿sabes? Fue una suerte que decidieran regresar a Yorbian en aeronave, así pude saber dónde encontrarte.
—No ha respondido mis preguntas —dijiste molesta—. ¿Quién rayos es usted?
—Yoshihiro Togashi. Supongo que has de conocerme por ese nombre.
—¿Eh? —Tu cara era todo un poema.
«¿Togashi?».
Imposible.
—¿Espera que me crea eso?
El hombre que se hacía llamar Togashi suspiró aburrido, sacó unos lentes de su bolsillo y se los puso.
—¿Y ahora?
«Definitivamente estoy borracha, ¡es él!»
—Eso es… ¿Por qué usted… aquí…? —Estabas tan impactada que no lograbas formar una frase coherente.
—¿Por qué estoy aquí? —Se quitó los lentes y los volvió a guardar—. Estoy en hiatus.
—¡Esa es la peor excusa que haya escuchado! —Te quitaste las zapatillas y te levantaste, no querías volver a caer—. ¿Eso le dice a su esposa cada vez que no llega a dormir: «Estoy en hiatus»?
—Sí —contestó con un bostezo.
—No puedo creerlo —exclamaste—. Esto sobrepasa todo escepticismo. Primero aparezco en Hunter x Hunter y después su creador me secuestra. O sea, qué onda. Debieron drogarme, ¿me drogaron verdad? —Lo sacudiste por los hombros—. ¡Esto en verdad es un sueño, ¿no?!
—Pronto tus dudas se aclararán —dijo quitándose tus brazos de encima.
…
Togashi carraspeó.
—Dije… Pronto tus dudas se aclararán.
…
—Eso ya lo escuché —mencionaste, mirando hacia los lados confundida.
—Espera un momento —Se dirigió a una de las puertas y la abrió un poco, al parecer estaba hablando con alguien más. Al cerrarla volvió a acercarse a ti—. Ahora sí… Pronto tus dudas se…
—Yo me encargaré de eso —Un hombre desconocido salió por la puerta en la que Togashi había ido.
—Mi Señor, se adelantó —le susurró.
—¿No tenía que salir cuando dijeras «dudas»?
—No, es después de «aclararán».
—Puedo escuchar todo lo que dicen, ¿saben? —murmuraste.
El desconocido entró nuevamente en la puerta y se repitió la misma escena.
—Ya entendí, ya entendí —Los interrumpiste después de varios intentos fallidos de su parte—. Entrada misteriosa del villano principal, me hago la sorprendida, blah blah blah… ¿Podemos pasar a la escena donde me cuenta su plan malévolo que «misteriosamente» me involucra?
—A mí no me mire, fue su idea —dijo aburrido Togashi al ver la mirada molesta del que parecía ser su jefe—. Me voy, tengo un hiatus que aprovechar.
Lo viste desaparecer a través de una de las puertas.
—Bien, señorita (T/N)… ¿Puedo llamarla así?
—Wow, qué sorpresa, sabe mi nombre —contestaste con fingida sorpresa.
—Sé muchas cosas acerca de usted. Sígame por favor.
Te condujo por una de las tantas puertas que había. Era un hombre de cabello oscuro, no lograste ver bien su rostro debido a la poca luz que había, pero sí notaste el símbolo que llevaba bordado en su capa.
Llegaron a una habitación más amplia que las demás. Había una mesa en medio con dos sillas y dos platos. No obstante, lo que te llamó la atención no fue la decoración de la cena, sino el cuerpo imponente de una Hormiga Quimera que se alzaba como un trofeo en la habitación.
—Hermosa, ¿verdad? —Te dijo al oído el hombre—. La hormiga reina —Deslizó una de las sillas invitándote a sentarte—. Espero que no le moleste cenar conmigo, después de todo, ya está vestida.
Te sentaste mostrándote lo más tranquila que podías. Era perturbador tener esa cosa tan cerca de ti.
—Supongo que debe tener muchas preguntas —mencionó el hombre sentándose.
Pudiste ver mejor el rostro del sujeto, no parecía mayor de treinta años. Lo más peculiar eran sus ojos, de un púrpura intenso.
—En realidad tengo hambre —Comenzaste a comer sin preocuparte qué era lo que ingerías—. El Guardián del Tiempo, ¿eh? —Señalaste su capa mientras hablabas con la boca llena—. El colibrí de plumas doradas es considerado el guardián del tiempo.
—Me sorprende que lo conozca.
—Lo leí en un cuento.
—Ya veo —sonrió como si se hubiera dado cuenta de algo—. Dranchen Blaut, has leído sus libros.
—¿Me dirá que es usted? —preguntaste con ironía. Demasiada coincidencia si el autor que buscabas era él.
—No, no. Es un viejo conocido. Yo soy Straid, un mago del tiempo, y la razón de que esté aquí.
—No la encuentro por ningún lado.
Gon te había estado buscando para mostrarte la barra de postres que abrieron.
—Debe estar con Kurapika —contestó el albino mientras comía un trozo de pastel.
—Tampoco lo encuentro.
—Entonces están juntos —dijo indiferente—. Solos. Por algún lugar.
—¡Killua!
—¡¿Qué?!
—Ayúdame a buscarla, los postres se acabarán.
—Mejor —Comenzó a comer con molestia—. Más para mí.
—¡Le pediré ayuda a alguien más! —Gon gritó antes de irse y dejar a su amigo lanzando insultos a la comida.
—¿Usted me trajo aquí? —Levantaste una ceja con interés.
—No me des todo el crédito, tú fuiste una parte importante. Verás, los magos del tiempo no pueden hacer mucho sin los transportistas. Ellos son los que se encargan de abrir los portales.
—¿Cuáles portales?
—Los que pasan de una dimensión a otra.
—¿Esos agujeros negros? —escudriñaste al recordar lo que había hecho Togashi al tocar la pared.
—Exacto.
Lo miraste expectativa.
—Yo no puedo hacer eso.
—Claro que puedes. Solo se necesita el entrenamiento adecuado, o un pequeño incentivo.
—¿Y este poder lo obtuve de repente? Porque de haber sabido lo hubiera usado desde hace mucho.
—No es una habilidad que se otorgue. Se hereda.
—Y aquí viene la revelación…
—Tu padre es un transportista.
«Y allí está.»
Tratabas de digerir sus palabras cliché, pero por más que lo intentabas no lograbas creértelo. Sonaba completamente loco.
—Hay algo que todavía no me queda claro —dijiste con seriedad—. ¿De verdad era Togashi? ¿El mangaka de Hunter x Hunter?
—Sí. Es su trabajo de medio tiempo.
—¡¿Medio tiempo?! Con razón dibuja así.
—No, eso es porque es perezoso.
—Bien, supongamos que le creo… ¿Qué tengo que ver yo en todo esto?
—Solo quería matar el tiempo, ¿entiendes? Matar el tiempo. Es irónico porque yo soy un mago del tiempo.
—No es gracioso cuando lo explica —dijiste entre dientes—. ¿Y el «plan malévolo que lleva toda su vida planeando a causa de algún pasado trágico»?
—No hay tal cosa como esa. Ya te lo dije, solo quiero matar el tiempo —Straid se levantó de su silla—. El mundo es demasiado aburrido, quiero saber qué pasaría si dejo que alguien que no es de este tiempo ni de este mundo influya en la historia. Y no solo aquí, sino en todas las dimensiones que hay. El futuro existente se destruiría, ¿no es maravilloso?
—No, eso es totalmente un plan malévolo.
—¿Eso piensas? ¿No son todos más felices sin el ataque de las Hormigas Quimera? ¿Cuántas vidas se salvaron?
No pudiste refutar eso. Tenía razón.
—Lo hice como un obsequio para ti. Para ganarme tu confianza.
Sentiste que la temperatura de la habitación bajó de repente, creando un mal presentimiento en tu estómago.
—Yo… creo que debo irme —dijiste levantándote.
Miraste hacia la puerta pensando en si podrías correr hasta ella y escapar. Antes de que pudieras hacer algo, tu rostro se estrelló contra la mesa. Straid estaba sujetándote por la nuca.
—Escúchame, niña. Eso —Apuntó a la hormiga—, sigue vivo. Congelé su tiempo, así como lo hice contigo. Sería una pena que la Hormiga Reina despierte y dé a luz al rey, ¿no crees?
Te levantó con fuerza y te encaminó a través de los pasillos de aquel lugar. Llegaron a una especie de mazmorra donde te arrojó y te encerró.
—Será mejor que pienses bien las cosas —Antes de irse, añadió—: Bienvenida al pasado.
*Togashi no es de mi propiedad, solo tomo prestado su título de mangaka xD Cualquier parecido con su personalidad es pura coincidencia.
No pretendo ofender al autor de este gran manga, desconozco la situación de su salud y el porqué de los hiatus u,u (Togashi, deseo de todo corazón que te recuperes)
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