Senritsu caminaba por el pasillo de la mansión con una bandeja de comida. Era un día despejado, el cantar de las aves creaba una hermosa melodía matutina, la joven Cazadora no podía pedir un día mejor. Al entrar en tu habitación toda tranquilidad se esfumó.
—¡Jamás dejaré que vuelvan a dormir conmigo! —decías molesta.
—¡Si fuiste tú la de la idea! —contestaba de igual manera el albino.
—N-no es verdad, tú estabas muy triste por todo lo ocurrido.
—¡¿Ahh?! Si fuiste tú la que dijo todo eso de que nos extrañaste en la «eternidad» que no nos vimos.
—Hijo de tu… mamá.
—Killua, pensé que eras hijo de tu papá.
No sabías si Gon lo dijo con maldad o no.
—Yo también —respondió con sorpresa—. Tendré que hacerme una prueba de ADN.
Los dos niños comenzaron a reír.
—Cierren la boca —dijiste completamente roja.
—¿Qué sucedió? —te preguntó Senritsu acercándose.
—Casi me asfixian en la noche —te quejabas como una niña con su mamá—. Me patearon, me babearon y encima no descansaron hasta tirarme de la cama.
—Tienes que reponer energías, no gastarlas —La Cazadora trataba de calmarte—. Toma, come un poco —te extendió la bandeja.
Al verla, tu estómago comenzó a rugir, ahora que recordabas no habías comido casi nada.
—Bieeen, te dejaremos descansar un rato —dijo Killua dirigiéndose a la puerta junto con Gon—. Tenemos mucho que hablar —te lanzó una mirada incisiva antes de salir.
—Él sabe algo que yo no, ¿cierto?
Senritsu solo te sonrió antes de salir.
Sea lo que sea no se comparaba con la magnífica historia que les contarías.
—Mi nombre es Enyd Blaut, hija de Dranchen y Denis Blaut. Mi padre era un mago y mi madre una transportista. Ellos son los autores de los libros que leíste.
Bien, esto no te estaba gustando. Después de contar todos los sucesos y presumir de tu genialidad, sentiste que no se sorprendieron mucho, al parecer Enyd ya les había contado la idea central de todo, sobre los magos y transportistas. No pudiste sentirte opacada cada vez que ella hablaba. Era bonita, lo admitías, pero eso no era suficiente para ser la protagonista, aún le faltaban muchas cosas más para llegar a ese papel, como, por ejemplo, tener algún poder especial.
—Y supongo que heredaste la habilidad de tu madre —dijiste en tono mordaz.
—Sí.
Punto a tu favor. También eras una transportista—aunque no supieras usar tu poder.
—¿Y dónde podemos encontrar a tus padres?
—Ellos… murieron cuando yo era pequeña —respondió con tristeza—. Mi abuelo fue quien me crio.
Punto para ella. Pasado trágico.
—Ella nos ayudó a encontrarte —dijo Gon.
—Yo no hubiera podido hacerlo sola —la rubia respondió rápidamente—. Su amigo también hizo un gran trabajo.
Punto para ella—de nuevo. Modesta. ¿Eso te quitaba un punto a ti por ser mordaz?
—¿Te refieres a Kurapika?
—Creo que ese es su nombre.
Killua resopló molesto.
—Ese idiota no hizo nada.
—Sin Kurapika no hubiéramos podido encontrarla Killua —dijo Gon.
—Mhmp.
—Verás —te explicó Enyd al ver tu cara de confusión—, para llegar con una persona no solo se tiene que tener la imagen del sujeto en cuestión, sino también del lugar donde se encuentra.
—Ella mezcló su habilidad junto con la cadena de radiestesia de Kurapika —mencionó Senritsu—. Sin su ayuda hubiera sido imposible rastrearte debido a tu estado zetsu.
—¿Mi estado zetsu? Pero si yo no sé utilizar nen.
—La presencia natural de una persona se pierde al estar en una dimensión a la que no pertenece —te miró con seriedad—. Ahora es mi turno de hacerte algunas preguntas.
Punto para ella. Intimidación.
Buscabas a Kurapika por la mansión, se te hizo raro no haberlo visto desde que llegaste. ¿Se estará escondiendo de ti? Tal vez se sentía culpable, y por esa razón tenías que hablar con él.
Entretanto continuabas con tu búsqueda, Killua te seguía discretamente. Había tratado de detenerte sin éxito, no entendía por qué deseabas ver al Kurta con tanto fervor.
Otra vez esa punzada en su pecho.
—No imaginé escuchar tu corazón latir de esa forma.
El albino se sobresaltó al escuchar la voz de Senritsu. ¿Estaba tan concentrado que no se dio cuenta de ella?
—Lo siento, no quería asustarte.
—No lo hiciste.
—¿Estás molesto?
—No.
—¿Con (T/N)?
—Está buscando como una idiota a Kurapika, cuando Gon y yo la buscamos durante horas y él ni se movió, por supuesto que voy a estar molesto.
Senritsu sonrió condescendiente.
—Puedo decirte el sentimiento que estás sintiendo ahora, sin embargo, tu mente no lo aceptaría.
—Mi mente acepta muy bien el enojo.
—Piensa en ello —le dijo antes de retirarse.
¿Qué tenía que pensar? No lo entendía, y eso lo molestaba aún más. Estaba enojado contigo y Kurapika; contigo porque eras una idiota y con Kurapika porque sabía que te lastimaría. No quería verte llorar, no de nuevo. Cuando sonreías te mirabas más boni…
—«¿Pero qué rayos estoy pensando?»—sacudió la cabeza.
—¿Killua? ¿Qué haces?
El albino se sobresaltó por segunda vez.
—Gon, shhh —le cubrió la boca—. No hagas ruido.
—¿Por qué la estamos siguiendo? —susurró al verte cruzar el pasillo.
—No confío en dejarla con Kurapika de nuevo.
—¿Por qué?
¿Acaso ya lo olvidaste?
—¿Qué olvidé?
El albino le hizo una llave a su amigo.
—Solo bromeaba, solo bromeaba —dijo Gon a modo de rendición—. Qué pesado eres, Killua.
El Zoldyck se golpeó la frente.
—Ya estás hablando como ella.
Los dos se callaron cuando casi chocas contra Kurapika al abrir una puerta.
—(T/N) —dijo el rubio un poco sorprendido.
—Kurapika —dijiste sonriéndole.
—Me alegra que estés bien.
—Si te alegrara hubieras ido a verme.
—He estado ocupado… —Levantaste una ceja. — …y no es una buena excusa, lo siento.
—No te preocupes, entiendo. Pero quiero decirte que no fue tu culpa, no tienes que sentirte culpable.
— (T/N).
—Ese tipo de cosas suceden cuando menos te lo esperas…
— (T/N).
—…y obviamente hubieras ido a mi rescate si hubiera…
—¡(T/N)!
—¿Sí?
—Conseguí recuperar algunos de los ojos de mi clan, esa es mi prioridad ahora.
—Lo sé.
—Si ayudarte hubiera evitado que los recuperara, no lo hubiera hecho.
—Lo sé.
Lo miraste tan fijamente que lo pusiste nervioso.
—¿Por qué… por qué me miras de esa forma? —desvió la mirada—. ¿Por qué no estás molesta?
—No tengo por qué estarlo.
Te observó con desesperación, parecía que quisiera que lo odiaras.
—Lo nuestro… no puede ser. Por eso es mejor que nosotros…
Killua estaba a punto de ir en tu defensa, pero un sonido sordo lo detuvo.
Habías abofeteado a Kurapika.
—Kurapika, Kurapika —dijiste moviendo la cabeza—, nosotros ya nos mandamos a la friendzone hace un tiempo, ¿recuerdas?
El Kurta se quedó perplejo, procesando la situación.
—C-creí que…
—No inventes historias en tu cabeza. Sé que ahora te intereso más porque tengo poderes geniales y soy la protagonista, pero —lo tomaste por los hombros—, lo que quiero decir es que no puedes dejar a tus amigos de lado en esta situación. Recapacita Kurapika, o me compraré toda la ropa que pueda*, ¿entiendes?
—E-eso creo.
La verdad no entendía nada.
—Bien, ahora solo queda… —Volteaste a ver a Killua, quien al verse descubierto intentó huir. Lo tomaste rápidamente por la oreja y lo arrastraste al lado de Kurapika—. No sé qué problema hay entre ustedes dos, pero lo arreglarán en este instante.
—No tenemos ningún problema —dijo el albino zafándose de tu agarre.
—Killua culpa a Kurapika por haberte dejado sola.
—¡Gon! —miró molesto a su amigo.
—La culpa no es de nadie —diste una palmada en el aire—. Resuelto el asunto, necesito su ayuda.
—Espera… ¡¿todo esto lo hiciste con una segunda intención?!
El Zoldyck no podía creerlo, ni siquiera trataste que él y Kurapika hicieran las pases. Solo buscabas que te ayudaran sin reñir.
—¡Por supuesto que no! Qué clase de persona crees que soy. —Te miró con perspicacia. —Tal vez lo pensé, pero no era el propósito de esto, ¿okay?
—Qué fraude, yo me largo.
—Te ayudaré en lo que pueda —dijo Kurapika.
—¡Yo también! —concordó Gon.
A Killua le dio un tic en el ojo, no tuvo más que resignarse.
—¿Qué sucede?
—Enyd quiere quitarme el papel protagónico —dijiste seria.
Los presentes se quedaron callados.
—¿Eso es todo?
—Oh, y quiere devolverme a mi hogar.
Bien, eso ya era más serio.
*Sé que han pasado años desde que salió ese video, pero no resistí la tentación xD Para quien no lo haya visto, busquen en Youtube "Recapacita Justin"
Illumi: Ya han pasado más de tres capítulos y aún no he salido.
Yo: *escondida detrás de Leorio* ¿Por qué insistes tanto en salir? ¿No tienes trabajo que hacer?
I: Quiero conocer a la persona que ha estado pervirtiendo a mi hermano *mirada asesina*
Leorio: Deberías presentarlos para sacarte del problema.
Y: T_T
